Hola mis queridos lectores, espero que la historia sea de su agrado hasta ahora, gracias por sus reviews, estos me alegran el día :3

Bueno, comenzamos la historia…

El poder de una estrella

Chapter 10:

Los entrenamientos: equilibrio


Pasó una semana desde el ataque de Slade y gracias a la ayuda de Raven con sus poderes, se podría decir que quede como nueva. Hace una semana Robin y yo acordamos de que mientras yo descubra nuevamente como utilizar mis poderes el me iba a entrenar. Me estaba preparando para el entrenamiento. Opte por ponerme un short negro, un polo de tiritas blanco y unas zapatillas blancas, aun no me quito las vendas de mi última herida puesto que esta aun no sano del todo. Me hice una coleta y fui en busca de mi nuevo entrenador. Me fui a la sala de entrenamiento. Y, efectivamente el me estaba esperando. El tenia puesto un polo blanco, un pantalón negro y unas botas que el usaba para combate. Tenía como siempre su antifaz y los cabellos en punta.

-Bueno que me vas a enseñar hoy "profesor".- le dije divertida.

-Hoy te enseñare a tener equilibrio.- dijo.- digamos que últimamente no lo tienes.- agregó esto con una sonrisa picara.

Yo le di una mueca y el solo sonrió.

-Bien, como digas.- dije.- ¿Con qué empezamos?- pregunté curiosa.

-Antes que perdieras tu memoria…- comenzó a decir.- Tú eras buena bailarina y tenias mucho equilibrio.

-¿A si?- pregunte confundida.

-Sí, amabas el ballet…- comentó.

-Entonces me darás clases de ballet… - dije divertida.

-No solo tratare que recuerdes más y que obtengas equilibrio haciendo que bailes ballet.- dijo.

-Bueno…

El se fue a un reproductor de música. Una canción familiar comenzó a sonar, era como un vals con piano, violín, cello… esta canción me era muy familiar.

-Desde que viniste a la tierra y escuchaste esta canción no parabas de bailarla.- dijo con una sonrisa de nostalgia.

-¿Cómo se llama la canción?- pregunte curiosa.

-La canción se llama "Rolling in the deep", pero es la versión de "The piano guys".- dijo.

-Se me es familiar…- dije.

El sonrió un poco y se acerco a mí. Yo tenía mis manos en la cintura y el agarro una. Me hizo dar vueltas. Los dos reíamos ante este acto.

-Usualmente yo detesto bailar, pero si bailo contigo es una excepción…- dijo bajito.

Me sonrojé, mis mejillas se tornaron carmín, el lo notó y el también se sonrojó un poco.

Bailábamos una y otra vez, los dos riendo porque no me salían los pasos ya que me mataba de la risa. En me dio una mirada de ponte seria y yo asentí. La melodía empezó otra vez trate de recordar… se me vino a la mente yo misma bailando esta melodía con un polo sin mangas negro, mayas negras y una falda roja del mismo color que mi cabello con zapatos de ballet negros. Recordé los pasos los memorice. Me saqué las zapatillas ya que con estas no me permitiría hacer estos pasos. Descalza me pare en medio de la habitación con los ojos cerrados.

La melodía comenzó a sonar otra vez, y comencé a bailar a su ritmo manteniendo en mi mente mi recuerdo bailando. Me puse de puntitas y comencé a dar giros, saltos llenos de delicadeza, rapidez y elegancia. Me sentí libre al bailar la canción, ahora comprendía porque siempre la bailaba. Una mano sujeto mi cintura haciendo que abra mis ojos y mire a Robin. Agarró mi mano y me comenzó a dar vueltas. Esta vez me salían bien las vueltas. La canción estaba por terminar. El aun sostenía mi mano y me hizo dar vueltas hacia él. La canción termino y estábamos frente a frente y muy cerca. Tan cerca que sentía su aliento. Me sonrojé nuevamente y él al notarlo solo sonrió. Comenzó a agachar su cabeza hacia mí, comencé a cerrar mis ojos…

-¡Chicos que bueno que los encuentro!- dijo una voz alegre interrumpiendo este momento tan hermoso y perfecto haciendo que Robin y yo nos separemos por el susto.

-Chico Bestia ¿qué quieres? – dijo Robin un poco molesto.

-Cyborg me dijo que les diga que ya esta lista la cena.- dijo Chico bestia alegre.

-Dile que en un momento vamos.- respondió Robin.

El verde asintió y salió de la habitación.

-Bueno, yo creo que será mejor que me vaya a bañar…- dije en un susurro.

-Sí, claro…- dijo Robin un poco decepcionado y sonrojado.

Al notar esto no pude no enternecerme.

-Mañana vamos a entrenar ¿Verdad?- le dije.

-Claro.- dijo con una sonrisa en su rostro.

-Bueno en ese caso, nos vemos mañana "profesor".- dije saliendo de la habitación.

(Punto de vista de Robin)

Cuando salió de la habitación no pude no sonreír. La amaba. Y el hecho de pensar que todos los días estaré con ella hacía que una sonrisa se dibujara en mi rostro. Y cuando recordaba lo que casi pasaba entre nosotros antes que Chico bestia llegara hizo que mi corazón palpite más rápido. Cuando la vi bailar, con esa gracia y elegancia… cada delicado paso que daba me hacía pensar que era de cristal y que en cualquier momento se podía romper… entonces no resistí y baile con ella para sentir que la protegía… el ver de cómo se sonroja el estar tan cerca mío me encanta, me da ganas de besarla, abrasarla, protegerla… estaba a punto de besarla y llega Chico bestia para avisar la cena… maldita cena gruñí para mis adentros… Yo no me fui a bañar, ya que ni había sudado, solo me cambie mi ropa a mi habitual uniforme.

(Punto de vista de Starfire)

Ya me había bañado y me estaba cambiando. Me puse unos jeans a la medida, mis botas negras y un polo verde esmeralda que resaltaban mis ojos. Me encanto descubrir que fuera tan buena en el baile, eso me daría muchas ventajas. Desgraciadamente no sé cómo hice para que esa aura verde desprendiera de mi cuerpo… Pero, los entrenamientos con Robin ayudarían bastante.

Suspire al recordar lo que casi pasa, de no ser por Chico bestia… bueno no importa, mejor me voy a cenar.


Bueno mis queridos lectores, aquí está el décimo capítulo n.n

Espero que les haya gustado. Sé que fue cortito pero, enseguida escribo el siguiente.

Hasta el próximo capítulo! Cuídense!