Naruto Shinobi Way

Saga I - Off The Darkness

Capitulo 9 - La razon de pelear

"Oscuro… todo está oscuro… luz… ni rastro de ella… el verde… ese verde que caracteriza los frescos pastizales en los que suelo descansar… no puedo verlo… el viento… aquel que con su suaves caricias recorre mi piel y juega con mi cabello… no puedo sentirlo… el azul… todas esas cristalinas aguas de ríos y manantiales pintadas de una vivo y hermoso color que transmitida su pureza… no puedo tocarlas… la soledad absoluta… ¿es esta la muerte?"

Levitando en medio de la nada con su cuerpo boca arriba el joven ninja solo se dejaba llevar hacia cualquier lugar al que estuviera siendo conducido, rodeado por un negro sin fin que teñía sus alrededores no lograba divisar alguna diferencia a pesar del continuo volar que su alma recorría.

--… el eterno sufrimiento… -susurro por lo bajo el pequeño Uchiha. – quizás… esto sea lo que merezco…

Pensó el infante al son que cerraba sus ojos y suspiraba una vez más tranquilamente, extrañamente sintiendo como una sensación de calidez comenzaba a recorrer su cuerpo y lo iluminaba.

-- que bien se siente… nunca creí que estar muerto se sentiría… de esta manera… -sin embargo el destello de aquella fuente de calidez poco a poco comenzó a molestar sus ojos por lo que al son que los abría, la sorpresa le llego al descubrir la fuente de la reciente luz. -- ¿Q-quien eres?

Sin poder divisar bien la fuente de aquella luminosidad hasta el momento en que este lo cubrió por completo y una figura femenina, distorsionada por la misma luz, intentaba acercarse a él. Aun así Natsuo pudo notar como la figura parecía tratarse de una mujer así como del par de alas que emergían de su espalda.

-- un… ¿Ángel?... –susurro el chico con un tono débil, sonriéndole poco después al notar una aproximación aun más cercana de aquella misteriosa silueta. -- ¿has venido por mi?...

"Has luchado duro pequeño…"

Fue la contestación que obtuvo de aquella femenina quien rápidamente lo sostuvo entre sus brazos pudiendo notar el pequeño como una bella sonrisa cruzaba los labios del místico ser.

-- ya veo… has venido por mi alma. –volvió a susurrar el chico sonriéndole tiernamente. – no tengo nada de qué arrepentirme… iré contigo a donde sea que me lleves.

Curiosamente por más que el infante intentara buscar la mirada del ángel femenino le resulto algo imposible, a pesar de que su consistencia parecía ser de luz las marcas que deberían delimitar la zona de sus ojos no podían divisarse, a decir verdad fuera de la sonrisa tierna que le estaba dedicando no lograba ver otro rasgo. Finalmente con una voz dulce la femenina le respondió.

"Has sufrido mucho, has derramado más sangre y lagrimas que ningún niño de tu edad debería… y aun así las penas no han logrado borrar esa sonrisa sincera de tu rostro."

El chico ya en brazos de aquel ángel solo se limito a escuchar su voz, era melodiosa y si agregaba la calidez que poseía estar en el regazo de aquella femenina, el hecho de permanecer toda la eternidad a su lado no parecía ser una mala opción.

"Quisiera que te quedaras… --. nuevamente la mujer de alas angelicales hablo al son que acariciaba uno de los mechones de cabello del pequeño Uchiha. –quisiera que estuvieras aquí conmigo y poder protegerte… sin embargo…"

Haciendo una pausa en sus palabras se dispuso a continuar poco después.

"Aun no es momento de que vengas… aun hay mucho que debes ver, desafíos que debes superar… hay tantas emociones que aun debes descubrir y experiencias que debes vivir. Tienes una vida por delante pequeño"

Fue así que ante aquellas últimas palabras la mujer alzo en brazos al pequeño quien recibiendo una pequeña porción de aquella luz, poco a poco se fue alejando del ángel femenino el cual lo observo hasta que casi desaparecía de su vista.

"Sigue creciendo con esperanza en tu corazón y nunca olvides, que yo siempre estaré contigo"

Fueron las últimas palabras de aquella mujer las cuales a pesar de la distancia lograron resonar en la mente del chico quien abriendo los ojos poco a poco busco la presencia cálida presencia de la persona más importante para él.

-- ma… mama…

Aun así la poca fuerza que tenía hacía imposible cualquier intento por volver su mirada, limitándose a recorrer el espacioso vacio en el que se veía obligado a permanecer. Esta vez un par de voces conocidas fueron las que invadieron el desolado lugar.

"Oe Natsuo, vamos aguanta"

-- ¿Shino?...

"¡Ey Enano no te rindas, levantarte eres más fuerte que esto! – reclamo la segunda de las voces al parecer con un dejo de preocupación. – oh no… no está respirando Kurenai-sensei…

-- Kiba… Akamaru… -susurro el Uchiha abriendo un poco más sus ojos. – ellos… me están llamando…

-- Resiste Natsuo-kun… me niego… ¡Me niego a dejarte ir! – resonó una tercera voz, perteneciente a una mujer la cual parecía no tener problemas en mostrar su lado sensible.

-- Kurenai-sensei…

Parecía que el sonido de aquellas voces llamándolo hacían reaccionar al pequeño ninja quien pudo notar como una luz aparecía frente a él, lo suficientemente apartada de el para que no pudiera alcanzarla, sin embargo por cada voz que se escuchaba en aquel lugar la aproximación del destello aumentaba. La ultima voz que el Uchiha escucho lo hizo abrir por completo sus ojos.

-- Natsuo-kun… no te vayas… todos queremos que vivas… ¡Yo quiero que vivas!

-- ¡Hinata! – exclamo finalmente Natsuo sorprendido al son que el resplandor lo cubría por completo.


El grupo 8 estaba perplejo ante lo que había ocurrido frente a sus ojos, su compañero Uchiha quien estaba en estado crítico hace apenas unos minutos ahora abría poco a poco sus ojos ahora castaños al son que el color volvía a su piel antes pálida y su respiración se tornaba un poco agitada, sorprendidos pudieron ver como el infante mostraba su característica sonrisa al notar la presencia de todos ellos frente a él.

-- Hola chicos… es bueno verlos otra vez… hehe –susurraba el chico con un tono apenas audible y una sonrisa forzada.- parecen cansados… ¿están bien?

El último comentario desconcertó a los presentes ya que evidentemente algunas marcas de sangre y leves heridas se mostraban en sus atuendos y rostro debido a la última pelea, Kiba sin embargo pareció molestarse ante ese último comentario.

-- ¡Idiota, preocúpate más por ti! – le grito el inuzuka obviamente escondiendo el hecho de que también se había preocupado. – esto no fue nada para nosotros pero tu estas hecho pedazos.

-- Lo siento… -se disculpo el chico sonriéndole a su manera, sintiendo de un momento como algo se acercaba repentinamente a él y sorprendiéndose al darse cuenta que no era otra que Hinata quien, ocultando su rostro en el hombro del chico se abrazaba a él preocupada quizás por su estado. – Hinata…

-- Natsu-kun… me preocupe, creí que te ibas…

Ante la timidez y ternura de su amiga el Uchiha no pudo hacer nada más que sonreír y levantando uno de sus brazos acaricio la nuca de la pequeña Hyuuga.

-- Gracias. Ya regrese….

Para Shino y Kiba aquella escena pareció conmoverlos aunque fuera sutilmente por lo que despistadamente se alejaron un poco, excusándose en el estrellado cielo que había sobre ellos. Natsuo por su parte no dejo su lugar al no tener la fuerza para hacerlo, dándose cuenta como su instructora lo observaba fijamente, creyendo que quizás estaría molesta con él y para su sorpresa, notando como en lugar de lo fría y estricta que usualmente se mostraba, el alivio se transmitía a través de sus ojos carmesí.

-- Me alegra que estés bien. – le dijo finalmente la Kunoichi regalándole una sonrisa amigable. – aunque… eso no quita el que estés castigado… ambos lo están.

-- Si no creí que me salvaría del castigo… hehe… chicos… -- llamo débilmente el Uchiha al son que todos los presentes centraban su atención a él, notando como con cada palabra se acercaba a su inminente pérdida de conciencia. – yo… quizás deba descansar… un poco…

Poco a poco el sonido a su alrededor se fue apagado y lo último que su nublada vista pudo notar es como todos sus compañeros, así como su instructora se acercaban peligrosamente a él.


Abriendo sus ojos poco a poco ante el singular ruido que las cigarras hacían esa noche Natsuo despertó poco a poco, siendo su primera sensación el de arropadoras y confortables sabanas que lo cubrían.

-- ¿Dónde estoy?... –susurro débilmente al son que paseaba su mirada por la modesta habitación lo cual le trajo la respuesta, estaba en la residencia que se le facilito al llegar a la aldea y aquel era el cuarto que el mismo Uchiha había elegido. – mi habitación… debieron haberme traído después de lo que sucedió en el bosque… y curar mis heridas.

Esto último lo pudo ver al notar los vendajes que sus extremidades y parte del tórax llevaban, sin mencionar las curitas que tenía en ambas mejillas, como prendas llevaba únicamente su playera roja así como unos shorts negros que solía usar debajo de su pantalón, el resto de su atuendo se encontraba en una silla que se encontraba en una de las esquinas del lugar.

-- hace mucho que no resultaba tan lastimado… -susurro al son que intentaba levantarse, soltando un pequeño gemido de dolor al usar la mano que tenia lastimado.— ouch… parece que aun no se mejora…

-- Y no lo hará si no te dedicas a descansar como debes.

-- ¿Are?... ¿es usted Kurenai-sensei? – pregunto el chico al son que la buscaba por toda la habitación con la mirada. – qué raro… creí haberla escuchado.

-- Aquí abajo niño… -dijo finalmente la Kunoichi.

Fue entonces que Natsuo volvió su mirada hacia el suelo donde por fin pudo ver como su instructora, que permanecía recostada sobre una blanca sabana muy larga que cubría al menos la mitad del piso de la habitación, la Kunoichi permanencia boca arriba recargando su nuca en una almohada mientras leía una pequeña novela, cubría desde el torso de su cuerpo hasta el comienzo de sus piernas con una segunda sabana y como prenda se podía observar solamente una ligera blusa de tirantes color morado que cubría y a la vez lucia su escultural cuerpo.

-- ¿Qué hace en mi cuarto Kurenai-sensei? – pregunto el infante al son que cuidadosamente se sentaba sobre sus rodillas.

-- ¿Qué más?... cuidándote. – fue la respuesta de la mujer quien cambiando la página de su libro desvió posteriormente la mirada hacia su pupilo. – No estás precisamente en el mejor estado y es una de mis tareas vigilar tu salud.

El chico examino un poco la situación, tuvo que darle razón aunque no negaba el hecho de que aquella atención le agradaba, una poca después de años de soledad quizás no era mucho pedir para el desdichado ninja.

-- Y parece que eres poco observador con estas cosas… -- interrumpió Kurenai al son que volvía su vista hacia su lectura. – no soy la única que está aquí además de ti…

Tomándolo por sorpresa el último comentario, Natsuo levanto un poco su mirada solo para notar como a pocos metros de su instructora, usando la misma sabana que Kurenai aprovechaba, Hinata dormía plácidamente recargando su vista en la almohada que mantenía abrazada, cubriendo casi todo su cuerpo con una sabana azulada la cual aun así dejaba ver la playera negra que la niña utilizaba.

-- Hinata… -- pensó para si mismo el chico al son que mostraba una sonrisa.

-- ¿Necesitas algo Natsuo-kun? – pregunto la Kunoichi después de unos minutos en los que pudo notar como el susodicho se quedaba en su posición al parecer tratando de decir algo. – deberías volver a dormir y tratar de descansar.

-- Yo… -- .comento de manera timida con un tono apenas audible y el sonrojo presente en sus mejillas. -- ¿podría dormir con ustedes?...

Ante aquella petición la mujer levanto una ceja en señal de desconcierto, notando como su alumno tomaba la sabana que lo cubría y levantándose cuidadosamente la colocaba sobre el suelo y se preparaba para recostarse, pudiendo notar como Kurenai daba un suspiro y negaba con su cabeza mientras que una leve sonrisa se formaba entre sus labios.

-- No es necesario – comento la mujer al son que con la palma de su mano daba suaves golpeteos al espacio que había entre ella y Hinata. – aquí hay suficiente espacio, puedes dormir entre nosotras.

El rostro del Uchiha se ilumino y mostrando una sonrisa como agradecimiento se acerco tímidamente al susodicho lugar, colocando su cobija y sin más recostándose boca abajo sobre las sabanas.

-- Gracias Kurenai-sensei… buenas noches.-susurro finalmente cerrando sus ojos.

-- Buenas noches. – respondió de igual forma la mujer.

Algunos minutos pasaron, tiempo en el que aquella instructora observo de reojo a sus jóvenes pupilos quizás pensando en la escalofriante aventura que ambos habían vivido y de la que posiblemente tenían mucha suerte de haber salido. Sin que nadie lo pudiera anticipar la Kunoichi se acerco un poco al joven Uchiha, extendiendo un poco su mano para poder levantar algunos de sus mechones con la intención de acariciar un poco su rostro.

-- Aun no entiendo cómo pudiste hacerlo… pero por unos segundos parecías haber muerto. –susurro Kurenai sin ocultar la preocupación que le había ocasionado todo eso. – Debo esforzarme más si es que quiero mantenerte vivo… Natsuo-kun. Buenas noches.

Cerrando el libro que mantenía entre manos y no sin antes acariciar la nuca de su pupilo de manera protectora la mujer finalmente se recostó en un intento por conciliar el sueño. Al fin la hora de dormir había llegado para todos en la vivienda.


Era una mañana apacible y refrescante, al menos así la sentía entre sueños la pequeña Hyuuga quien cubierta por sus sabanas comenzaba a dar señales de su despertar.

-- Mmm… que noche… -susurro Hinata con tono risueño y sin abandonar su posición de descanso. – Natsuo-kun ya… se habrá… levantando…

La voz de la pequeña se fue apagando conforme abrió sus cristalinos ojos y se daba cuenta que el objeto de sus preocupaciones estaba justo a su lado, para ser más específicos, a centímetros de su rostro permaneciendo aun dormido, como era esperado la chica no tardo en ponerse tan roja como señal de tráfico.

-- ¡N-N-N-Natsuo-kun! ó la Kunoichi con los ojos abiertos y el temblor evidente en su cuerpo.

Como si aquel pensamiento hubiera llegado a la mente de su compañero este abrió los ojos lentamente, dejando sin habla a la Hyuuga quien en ese momento juraría que podía escuchar como su corazón palpitaba estrepitosamente siendo el único sonido que según ella podría escucharse, hasta el momento en que Natsuo la miro fijamente y le otorgo una de sus ya clásicas sonrisas.

-- Buenos Días, Hina-chan – saludo el infante antes de abrazarla cariñosamente. -- ¿Qué tal?

-- Esta… Natsuo-kun esta…

-- ¿Pasa algo? – pregunto desconcertado ahora el Uchiha al ver a su amiga tan roja y a la vez sorprendida. - ¿Hina-chan?

Para cuando pudo darse cuenta la susodicha ya se había desmayado, notándolo por los espirales negros que ocupaban el lugar de sus ojos así, con desconcierto el joven ninja solo atino a decir.

-- ¿y ahora?...


En la cocina de aquella residencia justo en ese momento Shino y Kiba se encontraban tomando desayuno por cuenta de su instructora que a horas tempranas de aquella mañana ya se había dedicado a cocinarles el almuerzo, al final de cuentas a pesar del incidente de la noche pasada un día agitado los esperaba y el momento de cumplir el objetivo por el que fueron traídos a la aldea de la lluvia había llegado.

-- ¿Entonces Shino, Akamaru y yo nos encargaremos de apoyar con la seguridad de la reunión no es así? – pregunto Kiba haciendo una pausa en sus bocados mientras analizaba la situación. -- ¿entonces Usted y Hinata cuidaran del enano todo el día?

-- No exactamente. – contesto la jounin al son que servía algunos platos de tallarines sobre la mesa. – Natsuo-kun necesita reposo así que aprovechare para darle un entrenamiento a Hinata.

-- Ahora que menciona a Hinata… -interrumpió Shino para sorpresa de los presentes. – La manera en que se expreso y el cómo se desempeño en la batalla me dejo un poco sorprendido.

-- Ahora que lo mencionas a mí también. – contesto el Inuzuka con un semblante pensativo. – es la primera vez que muestra tal valor.

Kurenai no dijo nada al respecto sin embargo era claro que la mas sorprendida era ella, después de todo años de convivencia al lado de la tímida Kunoichi la hacía quizás la persona que mas la conocía por lo que en su mente persistía la pregunta de que la había hecho actuar así, aunque eso no significaba que no tuviera sus propias teorías sobre el asunto.

-- ¿Qué opina sobre esto Kurenai-sensei? – pregunto finalmente Kiba el cual no pareció darse cuenta de que había sacado a la Jounin de sus pensamientos. Shino puso especial atención ante la respuesta que daría su instructora.

-- Bueno Hinata siempre a sido una niña tímida lo cual la hace muy vulnerable una -- .Haciendo una pausa ante sus palabras la mujer decidió proseguir al parecer muy segura de lo que estaba a punto de decir. – Aun así hasta la persona más débil puede sobreponerse a su situación al encontrar un apoyo y más aun si un segundo se hace presente.

Tanto Shino como Kiba se miraron entre sí al haber sido desconcertados por el comentario de Kurenai.

-- Entonces… ¿se refiere a que Hinata a encontrado un apoyo? – pregunto Shino por primera vez mostrando curiosidad, notoria aun detrás de sus gafas de sol.

-- Oh quizás… ¿Qué un segundo apoyo se a hecho presente? – susurro para si Kiba con un semblante algo pensativo, como fueran las cosas parece que el desconcierto ante las palabras de la jounin se habían apoderado de la atención de ambos genins.

Repentinamente ambos casi saltaron de la mesa ante el susto que la mujer les provoco al golpear severamente la mesa con una de sus manos,

-- Vamos no se distraigan, apenas y terminen de comer quiero que ocupen sus respectivos puestos de vigilancia en aquella reunión. – dijo al recuperar su semblante de dureza. – y no quiero que fallen, ¿de acuerdo?

Shino solo asintió mientras que Kiba por su parte solo esbozo una sonrisa confiada y volvía a su comida.

-- Descuide Kurenai-sensei, esto será pan comido.

Akamaru quien comía su alimento para mascotas debajo de la mesa pareció respaldar las palabras de su amo con un par de ladridos antes de que ambos volvieran a su afán de seguir comiendo, dueño y mascota no parecían ser muy diferentes a final de cuentas.


-- ¡Hyaa… Aaah, Aaah!

-- ¡Vamos, puedes hacerlo mejor Hinata! – exigió la Jounin quien dando palmadas en un ritmo constante observaba como la pequeña Kunoichi intentaba sincronizarse al ritmo de estas para golpear un macizo tronco que permanecía frente a ella. Ambas se encontraban en el patio trasero de aquella residencia el cual era bastante espacioso para poder practicar después de todo, alejarse mucho de la vivienda no era una opción razonable con uno de sus miembros en estado delicado.

-- ¡Si, Kurenai-sensei! – respondió Hinata un poco agitada pero aun así mostrando cómo era capaz de continuar castigando aquel tronco.

-- me impresiona, es la primera vez que la veo tan empeñada en algo… -- pensó la mujer al son que llevaba una de sus manos al mentón. – es como la pasada noche…

Observando el entrenamiento de su pupila, la mente de la experta ninja no pudo evitar divagar en la lo que había sido el desarrollo de la batalla anterior…


La situación no podía ponerse más difícil para los oscuros seres que habían estado entablando combate con el Uchiha hace pocos minutos, ahora después de haber recibido el ultimo y carbonizante ataque el cual seguramente apagaría la llama de vida que había mantenido al infante vivo durante ese tiempo, el trabajo de eliminarlo parecía algo sencillo y quizás lo hubiera sido, de no ser por cierta Kunoichi quien volviendo al lugar con la valentía así como un coraje del que había carecido al inicio del conflicto, les arrebato una excelente oportunidad de vengarse ante la agresión y humillación recibida.

Para su mala suerte la Hyuuga así como el reciente ataque recibido por la misma, el cual parecía estarles afectando sus órganos, no era su mayor problema, a la pelea recién se había puesto en su contra al notar como el resto de aquel equipo se reunía mostrando que en sus rostros los cuales no mostraban compasión o piedad alguna para ellos.

--Parece que la situación no está a nuestro favor. – susurro uno de los deformes seres al notar las recientes apariciones. – no se tu pero el ataque de esa mocosa… en verdad me esta molestando…

-- Lo sé… lo mejor es buscar un momento para… ¡Cuidado!

Para sorpresa de todos en el lugar, la pequeña Kunoichi no tardo en pasar a la ofensiva corriendo hacia sus enemigos a la par que extendía las palmas de sus manos y lanzaba un par de golpes constantes los cuales sus enemigos tuvieron que tratar de evitar, al sentir lo que uno en carne propia les había ocasionado no era muy inteligente dejar que los alcanzara.

-- Oigan… esa Hinata no es la misma de siempre. – comento Shino impresionado por la forma en cómo atacaba su compañera. -- ¿Qué fue lo que ocurría?

-- No sé, pero no importa mucho. – contesto Kiba con el ímpetu y la ferocidad que lo caracterizaba. – se han metido con uno de los nuestros y eso no es algo que pasare por alto… ¡Hinata!

La susodicha quien perseguía a sus enemigos que se dedicaban a retroceder ante cada golpe no pudo evitar volver su mirada ante el llamado de su compañero, dándoles un poco de tiempo a el par de aberraciones a las que se enfrentaba de retroceder un poco.

-- ¡Hazte a un lado, ahora les mostrare lo que pasa cuando se meten con nosotros!... ¡vamos Akamaru!

Haciendo caso a la advertencia Kiba, Hinata dio un par de saltos hacia atrás cayendo en una posición inclinada en el terreno al son que desviaba su vista para ser testigo de cómo el cachorro blanco tomaba la forma de su amo y juntos se lanzaban hacia sus enemigos, al son que comenzaban a girar sobre sí mismos en un intento de golpearlos con su técnica mas fuerte hasta ese momento.

-- ¡Gatsuga!

Con la fiereza de un par de bestias en busca de su siguiente presa, tanto Kiba como Akamaru trataron de embestir a sus contendientes quienes con algo de esfuerzo se lanzaron al piso en un intento por rodar y esquivarlos.

-- D-Demonios no puedo regenerar mi cuerpo… -susurro Ras mientras se observaba las manos las cuales apenas y mantenían su forma ya que casi todo su cuerpo parecía estar derritiéndose fácilmente. – que fue lo que… un momento…

-- Ese mocoso… -- susurro Volk al entender lo que el Uchiha había logrado con su último ataque. – al calentarse a un nivel tan alto la sangre deja de tener consistencia y pierde sus propiedades solidas… al estar en este estado no podemos regenerarnos… se dio cuenta.

-- ¡Me niego a creer que ese estúpido niño fue capaz de hacernos esto!...

-- Fue todo por subestimarlo, por subestimarnos. – Contesto Hinata con un tono de seguridad que rara vez mostraba. – tal como lo hacen ahora…

Sin entender el porqué del comentario de la chica, instantes después solo pudieron sentir como si una poderosa cuchilla pasara entre ellos siendo el genin y su mascota los cuales al parecer había aprovechando el terreno para girarse con la intención de atacar por detrás. Su último movimiento les voló el brazo a ambos.

--¡Gyaaa… hijo de…!

-- ¿Qué sucede? – pregunto Kiba quien se había detenido al lado de Hinata junto a Akamaru. -- ¿es toda la fuerza que tienen?

-- Natsuo-kun los dejo así, Kiba-kun no desperdiciemos su esfuerzo.

Kiba observo de reojo a Hinata, su semblante seguía serio y sus ojos permanecían fijos en el enemigo.

- Fiu… el Inuzuka al son que cerraba sus ojos y sonreía poco después. – nunca imagine que tú me dirías algo así… ¿Qué tienes en mente?

A pesar del sufrimiento que atravesaban sus enemigos, estos pudieron observar el intercambio de palabras de ambos genins mantuvieron unos segundos, momento que aprovecharon para intentar escapar, sin embargo la presencia de Shino detrás de ellos, así como la de Kurenai quien sostenía a Natsuo en brazos a unos cuantos metros de su lado se los impido.

-- Por si no lo dije antes… ustedes morirán aquí. – declaro Kurenai con su fría expresión. – chicos, acábenlos.

-- ¡Si, Kurenai-sensei! – fue la respuesta conjunta de Shino, Kiba y Hinata.

Fue en ese momento que atacando con movimientos simples pero rápidos, el trió de genins se las arreglo para combinar sus habilidades en taijustu, es decir lucha cuerpo a cuerpo, para atacar a sus enemigos en todas direcciones, retrocediendo de un minuto a otro tanto Kiba y Hinata, siendo el primero junto con su cachorro el que volvió a atacar.

-- Si tan solo pudiera… no, no es tiempo de ver que puedo y no hacer… -susurro para sí misma la Hyuuga al son que se concentraba un poco y hacia fluir una pequeña cantidad de chakra a través de sus palmas. – tengo que dar lo mejor de mi…

Kiba mientras tanto junto a Akamaru se las arreglaban para maniobrar y medir la distancia a través de sus dos enemigos quienes debido a la velocidad de estos dos no lograban evitar mucho de los ataques que les lanzaban con sus afiladas garras.

-- ¿Lista Hinata? – pregunto el Inzukua desviando su mirada hacia su compañera, sonriendo poco después al recibir una respuesta afirmativa de la Kunoichi. - ¡Akamaru!

Al escuchar el llamado de su amo el cachorro retrocedió, al igual que Kiba y el resto de los integrantes del grupo 8, a excepción de Hinata quien con un grácil movimiento se lanzo hacia ambos enemigos deteniéndose segundos después al colocar sus palmas justo en el abdomen de esto.

-- Hyuuga no Ougi… -susurro la chica al son que el chakra parecía tomar un color blanco. -- ¡Bakuru Tenbou!

El movimiento fue rápido y preciso por lo que aquellos erráticos seres no lo vieron venir, solo observando como el resplandor en la palma de la infante creció hasta cubrirlos a los 3 por unos instantes, durante el cual el bosque se ilumino.

Al disiparse la luz los agresores permanecían aun de pie, sin embargo el daño en ellos era claro ya que considerando su actual apariencia, la anterior les favorecía mucho, al menos antes la señal de órganos destruidos y huesos calcinados no era muy visible.

-- ¿Creen… que ya termino verdad?... jeje ilusos. – susurro uno de los seres, el estado de gravedad ya hacía difícil el reconocerlos. – apenas está comenzando…

-- ¿comenzando?... Hinata quien frente a ellos no podía evitar jadear de cansancio ante el desgaste de energía que había tenido en el último de sus ataques.

-- Disfruten esta victoria niños… ahora que encontramos lo que queremos… no pararemos hasta conseguirlo… -- susurro el segundo de los seres desintegrándose poco a poco al igual que su compañero.

-- ¿encontrar lo que querían? --. Se pregunto Kurenai desconcertada ante la última declaración de sus ahora muertos enemigos.


Aun de vuelta a la realidad la experimentada Jounin no podía dejar de lado aquella declaración de sus enemigos, ¿a que se referían exactamente con encontrar lo que querían?, era como si estuviera de algo… ¿oh alguien?, el sonido de algo al caer la trajo a la realidad donde, con un poco de observación noto como Hinata caía sobre sus rodillas al parecer algo exhausta.

-- Puff… Puff… perdón Kurenai-sensei… volveré a intentarlo. – susurraba la niña al son que intentaba ponerse de pie, notando para su sorpresa como su instructora le tendía la mano. -- ¿Are?...

-- Lo has hecho muy bien. Vamos tomemos un descanso.

Observando la sonrisa maternal que Kurenai le otorgaba, la chica respondió con una propia, tomando la mano de su instructora y encaminándose poco después hacia el interior de la vivienda.

-- Oye Hinata, quizás este de mas decir que me impresiono tu forma de actuar anoche. – comento la Jounin al son que observaba a su alumna quien con su usual mirada tímida e inocente también la observo. – a todos nos tomaste por sorpresa y por fin pude ver a una Hinata valiente y llena de coraje, como siempre has querido ser… ¿puedo preguntar como una niña pasiva llego a eso?

Hinata guardo un momento de silencio, no porque no quisiera contestar sino por el hecho de que ni siquiera ella sabía con exactitud porque se había comportado de aquella manera, por lo que contestando de la manera más convincente dijo…

-- Siempre e huido a la violencia pero… Todos a mí alrededor se esfuerzan siempre por proteger lo que quieren. – la niña llevo en ese momento ambas manos a su pecho y esbozo una tímida sonrisa. – yo… también quiero proteger lo que quiero, por eso debo pelear.

-- ¿Cuál es tu razón para pelear?

"¿mi razón para pelear?"

Aquellas pregunta resonó en la mente de la Hyuuga, irónicamente era la misma que le había hecho a su compañero Uchiha esa mañana cuando tuvo un poco de tiempo para conversar con él.

-- ¿Qué cual es mi razón para pelear? – pregunto ahora Hinata con un semblante pensativo.

-- Si, ¿Cuál es tu razón? – insistió la jounin con un semblante pasivo.

"Las personas peleamos día a día para abrirnos paso en nuestro camino a través de la vida… la verdad es que es la única forma de seguir avanzando y rendirse no es una opción, si es que quieres tener un futuro claro"

-- un futuro… -susurro Hinata sin dejar de pensar en las palabras de su amigo.

"Si, no creo que nuestro destino este predeterminado, son las cosas que hacemos y decisiones que tomamos las que lo van forjando, así que en base a eso… Hina-chan en base a eso mi razón para pelear es…"

-- Mi razón para pelear es…

Sin decir nada Kurenai observo fijamente a su alumna en espera de su siguiente respuesta, finalmente después de unos segundos de silencio la pequeña hablo.

-- Quiero ser fuerte… para poder proteger a las personas que amo en ese futuro que creare.

Continuara...


Bien e aqui el siguiente capitulo el cual me tomo mas tiempo del que crei, una disculpa a los que lo esperaban pero bueno espero que nuevamente la espera haya valido la pena.

Txiki: Si, tal como lo predijiste los bichos ya no duraron mucho. Sobre tu peticion, claro falta mas, ya me pase por tu cuenta y lei una de tus historias la cual me gusto bastante en si, espero la sigas y ademas poder ver mas de tus escritos ya que como dije antes, tienes un estilo interesante de escritura. Gracias por tu comentario nuevamente y sigue escribiendo.

Bien parece que fue todo, me desipido agradeciendo a todos los que le dan una oportunidad a mi historia y espero les guste el rumbo que esta tomando. Nos vemos en el proximo capitulo y un saludo.

P.D ¿alguien sabe como hacer que la pagina no se coma texto al subir el documento?... es una lata estar revisando a ver que se comio esta vez el bendito servidor -_-...