HOLA, KONICHIWA!
HE AQUÍ A SU DIOSA... SU AMA... SU SER SUPREMA... SU MAMU, DE LAS MAMUS... Okno mucha vaina.
Volví y no con las manos vacías. Les prometí lemon, pues será para el próximo capítulo. Mentira, les traje lemon.
Aclarando que no soy muy buena.
Continuemos...
No habrá castigo. xD
Ahora sí continuemos...
Título: Mi consentida
Pareja: JudyxNick (Niju)
Disclaimer: Los personajes de Zootopia no son míos, le pertenecen a Disney, ajam a esos hijos de su madre que son dueños de todo.
Sipnosis: Mientras acariciaba sus tersas y endemoniadamente sexys caderas, bajo su boca hacia su cuello y la besó lentamente y mordisqueo esa zona para deleite de su amiga "aún no novia, pero pronto". Judy le acarició las orejas mientras que él continuaba con su ritual de besos. De su cuello bajo hasta su escote, presionó su cadera contra su entrepierna y Judy gimió.
Advertencia: Lemon. (Como se los prometí)
Mi cara durante todo el capítulo: *insertar cara zukhulenta*
Nota: Tomorrow I'm going to start my English's class.
NOTA 2: ¿QUE DEMONIOS LE PASÓ A FANFICTION QUE NO ME DEJO SUBIR ESTE CAPÍTULO?
NOTA 3: Capítulo re-subido.
Recuerden que este fic. esta escrito con sudor, sáliva, sangre, lágrimas, más sangre y otros fluidos. (Y mucho amor)
Así que tengan compasión.
#FairyTailDragonCryEnPerú
#NoTengoPlata
#Nalu?
#YamikuriIsReal
#YmirEstaVivaEnMiCorazón
Nota: El fanfic acabara en dos capítulos más. Gracias.
Unidos
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Sus lenguas batallaban para tomar el control de ambas bocas, Nick saboreaba la deliciosa boca de su coneja, perdiendo el control en cada suspiro que daba Judy cuando él arremetía contra sus labios y profanaba cada rincón de su deleitable zona bocal. No podía negar que deseaba entrar en su adorable coneja y perderse en su interior, quería de una vez follarla y hacerla gritar su nombre.
Pero no…
Él iba a hacerla disfrutar todo el bendito tiempo que necesitasen para amarla como se merece.
Mientras acariciaba sus tersas y endemoniadamente sexys caderas, bajo su boca hacia su cuello y la besó lentamente y mordisqueo esa zona para deleite de su amiga "aún no novia, pero pronto". Judy le acarició las orejas mientras que él continuaba con su ritual de besos. De su cuello bajo hasta su escote, presionó su cadera contra su entrepierna y Judy gimió.
La miro de soslayo y se enterneció ante la vista de su hermosa amiga toda sonrojada.
-Nick… -se maravilló al escuchar su nombre salir de esos hermosos labios. No porque lo dijo, sino en la forma en como lo dijo. Toda sumisa y tímida.
Acercó sus labios de nuevo hacia su boca y la beso esta vez pausadamente. Judy le acaricio la cara y agarro sus mejillas intensificando el beso.
-Coneja, vaya, estamos desesperados.
-Tonto, solo sigue besándome.
Nick había aprendido a las malas lo que era perder algo que le importaba. Ahora ante su Judy, tan hermosa y delicada se juraba que pase lo que pase iba a proteger a aquel tesoro que era solo suyo. Solo de él, y de nadie más.
Solo mía.
-Eres mía. –y prosiguió a bajar su rostro para besar uno de sus senos.
Judy se arqueo ante tan fantástico tacto.
Nick sonrió y siguió con su tarea, chupaba y mordía levemente su pezón izquierdo. Una de sus manos se coló entre la entrepierna de Judy y empezó a masajear su zona más delicada, haciendo contraste con una de sus garras que la rozaban deliciosamente. En cada movimiento de su mano en la entrada de Judy ella gemía y movía sus caderas para mayor fricción.
Eso ponía más duro a Nick. Su hermosa coneja ayudándolo a que le diera placer.
-¿Te gusta moverte? Eh, zanahorias. –la miro pícaro y froto más fuerte contra su entrada. –Oh, Judy. Me gustaría tener una cámara para grabarte, esas expresiones tuyas me ponen cada vez más duro, nena.
-Per… vertido… -soltó Judy entre gemidos.
-¿No me crees? Tal vez… -metió más a fondo una de sus garras rozándolo contra su clítoris.
Judy grito más fuerte sintiendo su cómo su parte baja se humedecía cada vez más.
Estúpido zorro.
-No me distraigas con esos gemiditos, Judy. –le sonrió y poso su boca en su pezón derecho, otra vez.
Judy gemía y gemía, tener a Nick jodiéndola en su parte más sensible y encima jugando con su pezón la estaban volviendo loca. El zorro dejo de lado el seno derecho de su coneja y continuo jugando con el otro. Chupaba, mordía, besaba, Nick debería de saber que la pobre coneja ya estaba hasta su límite. Encima en no paraba de acariciar su clítoris cada vez más fuerte.
Y con un grito que fue retenido por la boca de Nick llego al clímax.
Nick sonrió satisfecho.
Sentía todo el líquido de su Judy.
-Que exquisitez. –le decía mientras la miraba seductoramente, y mientras lamia sus garras ante la mirada atónita y avergonzada de Judy. –Probarte es uno de los más grandes placeres de la vida, ¿lo sabías?
Judy volteó su rostro toda roja, ver a Nick probando su esencia con todo descaro era algo que la ponía caliente… y mucho.
Además de que no era la primera vez…
-Esto me hizo acordar cuando nos quedamos encerrado en ese baño. Sin duda una experiencia que quiero repetir.
-No… Quiero…
-¿Cómo?
Nick agarró sus caderas y las levanto haciendo que en el proceso Judy casi con el movimiento pusiera ambas piernas en los hombros del zorro.
-Pero yo sí. –Y arremetió contra su sexo.
La penetró con la lengua. Empezó a chupar fuertemente, dejaba rastros de saliva cada vez que alejaba su boca para volver a invadir ese delicioso espacio.
-¡Nick! –ni siquiera se había recuperado de su anterior orgasmo y el estúpido zorro volvía a atacarla, pensó Judy. – ¡Oh, sí! –pero bien que le gustaba. -¡Se siente… delicioso!
Otra chupada más a su clítoris y la coneja llego a su segundo orgasmo… pero sabía que faltaban más.
-Deja… que… me… recupere… -habló entre suspiros.
Nick encantado se acostó al lado suyo. Sonreía como un idiota, su coneja era maravillosa, hermosa y endemoniadamente deliciosa.
-Aún voy a seguir probándote, zanahorias. –le dijo con una risita perversa.
-Lo sé. – le respondió con una sonrisa que de pronto se trasformó en una malévola. Nick trago duro, por alguna razón sintió ganas de salir corriendo… pero no lo hizo.
Ya que Judy lo haría sufrir… y a él le iba a encantar aquel sufrimiento.
La coneja se levantó y se sentó encima de Nick, juntando sus sexos haciendo salir un leve gemido de ambos.
-Nick, no voy a mentirte. –No lo hagas cariño. –Me encanto lo que me hiciste. –Oh, sí. –Pero –Siento que voy a ser llevado al infierno y al cielo. –… voy a castigarte. –Soy tuyo.
-Hazme lo que quieras…
Le guiño un ojo y bajo lentamente hasta rozar su boca con el pene de Nick. Se lamio sus labios y dio leve soplido al miembro de su amigo "no novio, pero pronto". Estaba maravillada con tal trozo de carne, se veía apetitoso.
Eres enorme, Nick.
-¡Judy!
Le lanzó una mirada lasciva antes de agarrar su miembro y empezar a masajearlo. El zorro soltaba gemidos gustosos ante la caricia de su Judy.
-Se siente… rico.
-¿Te gusta? –preguntó sonriendo y sobando su miembro de arriba y abajo. Una y otra y otra vez.
-Como no tienes idea…
No siendo suficiente decidió lamer el miembro del macho, Nick gimió gustoso. Su coneja pasó su lengua alrededor de la cabeza de su pene, el zorro cerró los ojos ante el contacto. Estaba sufriendo, sí; pero también estaba gozando.
-Vamos, hazlo más rápido.
Entonces metió el pene de su amigo en su boca, succionaba y chupaba cada vez más fuerte para suerte de Nick. Se acordó de aquel día cuando quedaron encerrados en el baño, Nick le dijo que habría querido que ella le hiciera un oral, pues bien esta era la ocasión. Aunque era la primera vez que lo hacía y se sentía cohibida por muy dispuesta que se mostraba.
El zorro agarró su cabeza y la ayudó a con el vaivén de su boca, esa boquita lo estaba matando.
-Oh… Judy… nena.
Se regocijo ante aquel sonido que salió de Nick. Quería hacer gozar a su zorro en eso se acordó de la molestosa, pervertida y promiscua prima de Nick ¿Qué le dijo Lisa cuando fueron a despedirse?
…
La zorra le paso su brazo izquierdo sobre los hombros de Judy. Era hora de despedirse y no podría irse no si antes le daba un último consejo. Consejo que Judy no pidió y tenía miedo de escuchar.
-Cuando una abejita y un abejito –empezó Lisa. Judy solo arqueo una ceja. ¿Le estaba dando una charla sobre sexualidad? –… le regala su semillita…
-¿Por qué me estás diciendo eso?
Lisa suspiró y le mostro una sonrisa.
-No sé porque te digo eso, bueno mi querida Judy, este es la última oportunidad para aconsejarte sobre lo que tienes que hacer cuando tú y Nick decidan tener sexo, cuando ese idiota decida llenar tu cañería, cuando por fin unan sus piezas, cuando…
-¡Ya entendí! –totalmente roja la coneja hizo una ademán de que parara.
- Bien. –la alejo un poco del grupo de zorros que dependían reprimiendo sus lágrimas, para tratar de no verse tan gay aquella escena. –Nick quiere garcharte.
-…
-Supongo que ya lo sabes.
-Ustedes también. –respondió avergonzada.
-Lo que sea, ¿sabes cómo darle placer?
-¿Eh?
-Ya sabes, darle cariño a su amiguito. Hacer resurgir la anaconda, hacer vibrar la…
Quería morirse en ese momento, esa maldita zorra no tenía pudor alguno. Judy negó y volteo su rostro para mirar hacia cualquier lado. Lisa estaba feliz porque al fin alguien escucharía sus consejos de cama, ya que incluso sus amigas no querían hacerle caso cuando hablaba sobre ese tema. Y era obvio el porqué.
-Mi Judicita, sabes... si a la hora de que quieras probar el miembro de mi primo te aconsejo que primero lo acaricies…
-¡Espera¡ ¿Qué? No q-quiero escuchar, además sigo molesta con ese idiota.
-Vamos lo dijo en broma. –desde el incidente del restaurante la coneja evitaba al idiota zorro. –Él te ama, pero te apoyo en que lo tortures un poco más.
-Gracias, yo…
-Como decía –la maldita me ignoro. –primero tienes que acariciarlo lentamente, y de ahí… empieza a jugar la cabeza de su pene, dándole besos, pequeños mordiscos… y entonces –Judy tragó en seco. -¡Métetelo entero la boca! –gritó.
-¡Callate!
Los tres zorros las miraron confundidos.
-¿De qué demonios están hablando?
-No les hagas caso, ya conoces a Lisa y su rareza.
-Tengo miedo por Judy.
Lisa se reía mientras Judy trataba de no morir de la vergüenza.
-Lo siento, hubieras visto tu cara.
-Ya basta, por favor. No necesito nada de eso, sabes.
-Solo quiero ayudarte. Hay una última cosa que tengo que decirte.
El rostro de Lisa se puso seria.
-A los chicos les gusta que le masajeen su miembro con los senos.
…
Recordar aquello era realmente vergonzoso, y aunque en ese instante Judy le dijo que sus senos no eran tan grande. La zorra primero se burló, pero después le dijo que no era problema, que de todas formas iba a disfrutar. De ahí ya no se acordaba nada más.
Sonrió dulcemente mientras seguía probando a su Nick, era delicioso y ya podía degustar un poco pre-eyaculación. Tal vez haría una locura, o era bien estúpida para hacerle caso a Lisa, pero no pasaría la oportunidad de divertirse con Nick.
-¿Qué haces? –se quejó el zorro al ver que Judy dejaba su labor, pero no dijo nada más ya que observo como su coneja se acomodaba entre su pene y los senos de esta.
-Y-Yo q-quiero que d-disfrute al igual -bajo su miraba al miembro de Nick. –… eres increíblemente grande.
-… Gracias. –eso hizo sonrojar a Nick, ¿qué iba a hacer su zanahorias? Aunque ante aquella vista ya tenía una idea. Y por alguna razón tendría que agradecer a Lisa.
-Espero y te guste.
Y empezó a masajear a masajear la inmensa virilidad del zorro con sus senos, tenía miedo de que al ser pequeños no podría darle tanto placer pero con los gemidos y jadeos que soltaba Nick respondía a su duda. Él lo estaba disfrutando.
-Oh. Sigue.
Gustosa continúo con aquella agradable y fantástica tortura.
Nick sintió que llegaba a su punto más fuerte, ya no aguantaría más. Los pechos de Judy eran una exquisitez ante el tacto de su miembro.
-Rayos, coneja… ya no aguanto.
-Entonces solo corte.
Y como sus deseos son ordenes, el zorro llego a su límite. Salpicando su semen entre sus senos y un poco llegó ante sus labios.
-Oh, Dios, eso fue genial. –se hizo a un lado para que Judy se acostara cerca suyo. –No preguntaré quien fue la persona que te dio la idea. La conozco lo suficiente como para saber que ella sería capaz de meterte estas ideas en la cabeza. –le dio un pequeño golpecito en la frente.
Ella toda roja le dijo: – ¿Te gustó?
-¿Tú que crees? –alzo su cabeza para mirar a su amiguito. –Estoy realmente feliz. Eres grandiosa.
-Sigues duro. –y era cierto. Al parecer el zorro aún no tenía suficiente, y ella tampoco. –Aún...
-No hemos terminado –le acaricio su rostro y le dio un pico. (Pico:Beso) –Todavía no… -le susurro en el oído. Ascendió su boca hasta sus orejas y le dio un leve mordisco, Judy jadeo. Sus orejas eran su debilidad, estaba más que claro que Nick no olvidaría ese hecho e iba a aprovecharlo.
Paso su lengua lamiendo toda su longitud. Su coneja estaba disfrutando aquella caricia. Se posicionó encima de ella y siguió jugando con sus orejas. Las jalaba levemente, los mordía y daba lengüetazos haciendo soltar gemidos, jadeos y suspiros de Judy.
-Me encanta como gimes. –le dijo. –Ya no quiero esperar más.
Jaló sus caderas rozándolas contra su sexo. Judy entonces entendió a lo que se refería.
La beso con pasión, pasando su lengua sobre los labios de la coneja. Judy sonrió ante eso.
-¿Estas lista?
-Como nunca.
Y entró en ella, rompiendo aquella tela que confirmaba su virginidad.
(Dato curioso en medio de la acción= Una es virgen hasta cuando tenga relaciones sexuales por primera vez, ya que esa telita –no me acuerdo el nombre– se puede romper en varias acciones que hayas hecho. Por ejemplo: Si montabas bicicleta hay una gran de probabilidad de que se rompa. O si estas en un bus, y te sientas justo en la parte de atrás, en los asientos VIP :v, y justo pase por un rompe muelle, y la vaina del bus salte y tú junto a él y cuando caes te duele el trasero. Entonces es posible que esa puta tela se haya roto.
Fuente confiables de información: Yahoo y yo. :v )
Judy dio un pequeño grito de dolor. Dolía como el demonio, pero sabía que pasaría.
-Tranquila, nena… solo respira lentamente. –diciendo eso se movió un poco. Judy era condenadamente estrecha.
Que Dios se apiade de él porque no resistía más, el interior de Judy lo apretaba dándole pasó a que se moviera.
-Ya estoy bien. –dio un suspiro.
Empezó a embestirla primero lento y después aumento su velocidad. Si escogiera un lugar en donde morir, deseaba que fuera dentro de Judy. Era caliente, estrecha, tan apretada. Se había imaginado un sinfín de veces como seria tirarse a su coneja, sin duda la realidad superaba cualquiera de sus sueños húmedos.
Judy gozaba como nunca, el dolor se fue y dio paso al placer. Nick era enorme y la llenaba completa. Cada vez aumentaba la velocidad de las embestidas haciendo que la cama chocara contra la pared, y también que sus sexos hicieran un embriagante sonido al palparse.
Enredo sus piernas sus piernas en sus caderas para más fricción. Nick agradeció eso, embestía una y otra y otra vez. Le encanta los gemidos que soltaba su coneja, eran increíblemente sexy.
-Nick, ya… Oh. Dios…
-Dime… –respondió con dificultad. Era difícil poder controlarse, aunque en realidad ya no lo estaba.
-Me vengo…
-Yo igual…
Sacaba y metía duramente. Sentía como su vagina lo comprimía, casi como queriendo ordeñarlo. Era todo, entre más gemidos y una rápida y ultima embestida por parte de Nick, ambos tuvieron un increíble, delicioso, magnifico orgasmo.
-Te amo.
-Yo también.
…
-Garraza, ¿Has visto a Judy y Nick? –pregunto el jefe Bogo.
-No, señor… Espere, creo que vi a Nick y a Judy yendo hacia la enfermería.
-¿La enfermería? ¿Pasó algo con alguno de ellos?
-Ni idea, pero Judy se notaba algo disgustada. Tal vez sigan ahí.
-Está bien, iré a ver qué pasa. Últimamente esos dos han estado vagando.
-Pues, han estado más juntos que nunca.
-Hmmm… eso también. –y diciendo eso se fue rumbo hacia la enfermería.
Lo que les esperaba a Nick y a Judy.
¿Y eso es todo?
No soy una frofesional en esto, chicos. Se hace bien difícil escribir lemon, y encima que son animales, peor.
Por favor no sean crueles.
MeryChan: Profesional*, escribe y pronuncia bien.
RuzuChan: Juro que algún día los borraré de mi mente.
Will: No nos iremos nunca de los nuncas, jamás de los jameses, never de los neveres, naca la pirinaca naranja fanta.
RuzuChan: Jódanse. En parte no sé, les soy sincera no quiero dejarlos ir nunca, son parte de mí y me divierto con ustedes.
MeryChan: ¿Sabían que nosotros estamos basados en personas cercanas a Ruzu? En el mundo real soy una de sus amigas que conoció en la academia, que también estudio con ella en el mismo colegio pero en diferentes salones. Así que nos conocimos prácticamente en la academia. Hasta hora seguimos siendo buenas amigas, tan solo ayer fuimos al cine.
RuzuChan: ¿Fuimos? Tú no fuiste conmigo, fue ella, mi amiga en la vida real.
MeryChan: Que mala.
RuzuChan: Pues es cierto.
Will: ¿Y yo?
RuzuChan: Tú eres un simple conocido.
MeryChan: ¡Di la verdad! Will en la vida real es un "amigo" de Ruzu, también lo conoció en la academia y además fue mi compañero de salón.
RuzuChan: Ya, eso es todo.
MeryChan: ¡Nope! Saben, Ruzu se enamoro de él rápidamente.
RuzuChan: ¡Nooooooooooooooooooooo! ¡No es cierto!
Will: ¿Yo te gusto?
MeryChan: Esta enamorada de ti, querido Will. Bueno el Will del mundo real.
RuzuChan: T_T Los odio.
MeryChan: Te amamos. Con respecto al castigo para Ruzu, no hay. Dado que cumplió con el lemon.
No olviden sus beshos reviews que hacen que mi alma se llene de felicidad.
Disculpen por los horrores ortográficos que de seguro habrá.
PD: ¿Quieren saber más acerca de mi vida amorosa? Solo tienen que darle like... okno :v
Diablos, esos dos siguen en la comisaría. ¿Cómo es que no se dan cuenta?
By: Ruzu.
