Ráfagas de botellas caían una y otra vez sin tregua; algunos ciudadanos fueron golpeados por estos misiles, terminando más ebrios de lo que lo habían estado en sus vidas.
No hace falta aclarar que para algunos se trataba de su primera vez en esa experiencia.
Algunos caminaban tambaleándose mientras reían, otros altaneramente discutían con objetos sin sentido, Adrien pudo ver a uno que peleaba con su propio reflejo. Y hubo otros pocos que se sentaron absortos en el infinito. Todas las cualidades de la bebida sin la necesidad de tomar ni un solo sorbo.
A pesar delos intentos de los héroes parisinos cada vez había más y más afectados, la azabache vio como una de las botellas golpeaba a Alya, la cual ahora estaba muy ocupada abrazada a una de las piernas de Nino, pidiéndole una y otra vez con un tono de voz cada vez mas alto que no se fuera de su lado. Los ojos del chico estaban abiertos como platos.
En un lugar lejano una cara de desconcierto era notoria en Hawk Moth, estaba seguro de haber leído algo sobre el cambio de los prodigios en algún lado. Sin embargo esto no era importante para la akumatizada que tenía su objetivo claro. Solo necesitaba un poco de suerte, con ella logaría golpear a ambos héroes y estos quedarían fuera de batalla. El problema era lograrlo, ambos eran muy esquivos.
De lo que la villana en turno no se dio cuenta era en lo absorto que parecía el rubio viendo a su compañera, esta mostraba una gran habilidad para manejar su bastón.Lade ojos color cieloparecía estar mas concentrada en la batalla que nunca, sus orejas se movían cada vez que una botella cortaba el aire en dirección a ella y se sentía mas hábil de lo habitual mientras sentía su corazón latir estrepitosamente. Imaginaba que era por esa razón por la cual su compañero se tomaba su tiempo para divertirse en las misiones. Hoy en cambio, se veía incomodo.
—Esto no esta funcionando my lady.
—¿Y por qué no usas el amuleto encantado? Lo mas que puedo hacer en estos momentos es destruir una de sus botellas con el Cataclismo... lo cual no será muy útil.
El cuerpo del de traje moteado se tenso mientras parpadeaba un par de veces por lo dicho, lo cual no paso desapercibido por la chica en traje de cuero, Adrien no imaginaba poder darle el uso adecuado a cualquier objeto que pudiera darle la magia; después de todo él estaba consiente de los extraños objetos que este podía dar.
La azabache sonrió de lado imaginando las dudas en la mente del chico.
—No te preocupes por eso chaton. Cuando lo veas lo sabrás.
—Espero que tengas razón... —Murmuró del chico antes de aventar su yo-yo para realizar el conjuro.
A sus manos llegó un plátano, cuando sus ojos se clavaron en la fruta todo a su alrededor se volvió gris, volteando a todos lados por la impresión para ver a la akumatizada en rojo con motas negras.
—Creo que no debo ser un genio para esto —Sacó la fruta de su cascara, estabaa punto de dirigirse a su compañera perola de ojos color cielo ya se había aventurado en la misión de enfurecer a la villana.
Esperando el momento preciso el rubio aventó la cascara justo un segundo antes de que la chica posara su pie izquierdo en el suelo, lo cual produjo que callera estrepitosamente mientras la botella de agua donde se escondía el akuma se resbalaba de sus manos. La chica de traje negro la atrapo en el aire, aventándola una vez mas a los brazos del rubio.
La botella fue estrujada por las manos del varón, una mariposa negra salió del objeto y esperando que la suerte estuviera de su lado aventó su yo-yo para atrapar al insecto.
Al tener su arma en la palma de su mano vio como se abría para dejar salir una mariposa ahora blanca que volada a quien sabe donde.
—Adiós pequeñamariposa —Una sonrisa se poso en su rostro al decir las palabras que solía decir su compañera. Aventó la cascara de banana al cielo, la cual se convirtió en miles de catarinas que volaron por París, arreglando los daños causados.
La azabache vio a lo lejos como las catarinas rodeaban a Alya, la cual se separaba rápidamente de la pierna de Nino que ahora se veía completamente ruborizado. Marinette no pudo evitar reír.
La chica que volvia a ser ella misma se preguntaba qué había pasado mientras los policías se acercaban a ella para ayudarla después de su akumatización.
—¡Los hicimos! —Ambos héroes chocaron sus puños como era su costumbre al ganar una batalla.
Aun así, tenían cosas que hacer. Alya había corrido tan rápido como le era posible hasta el lugar donde ellos se encontraban.
—¡Ladybug, Chat Noir! ¡Una entrevista para el ladyblog! —Ambos chicos voltearon a verse incomodos ante la presencia de la morena.
—Lo siento bella dama pero no tenemos mucho tiempo.
—Por favor, su alarma no a sonado aun.
—L-las cosas son complicadas en este momento —Atinó a decir la de traje negro esperando salir de aquella situación.
—¿Esto será permanente? —Preguntó Alya, incapaz de dejarlos ir sin algunas respuestas.
—No lo es —Dijeron al mismo tiempo, esperando que realmente fuera así
—En serio, debemos irnos... —En la cabeza de Marinette resonaban las palabras de Plagg. No quería que los kwamis salieran lastimados.
—Antes de que se vayan.. ¿Cómo debemos llamarlos ahora?
—¿Nombres? —La azabache observó confundida a su amiga. ¿En serio se preocupaba por cosas como esas?
—Yo seré Lordbug —Se apresuró a decir el de ojos verdes mientras pasaba su mano sobre su cabellera. Ambas chicas podían imaginar los flashes de las cámaras alrededor del chico que parecía modelo con aquel cabello prolijamente ordebado.
Alya dirigió su cámara a la de traje negro después de la impresión, esperando una respuesta.
—¿Yo? Am... ¡Chaton Noir!
—¿Chaton noir? —La futura periodista y el superhéroe veían con escepticismo a la azabache.
—Pues no es que sea un gato blanco... ¿o si?
El de traje moteado le regreso una sonrisa divertida a la azabache, al menos ya tenía un nombre para dirigirse a ella.
—¡Nos veremos después! —Ambos héroes salieron disparados con ayuda de sus armas en direcciones opuestas, satisfechos por lograr derrotar al akuma a pesar de la faena.
Cuando Marinette se destranformó en un lugar seguro escucho claramente la voz del gatito negro, completamente desesperado.
—Quiero queso!
Por otro lado Tikki esperaba que le dieran una galleta mientras veía a Adrien suspirar al ver nuevamente al amor de su vida.
Les recuerdo que el abuso del alcohol al igual que el de cualquier otra droga es nocivo para la salud y que en esta historia solo se utiliza con el fin de entretener.Si toman no manejen, si se drogan procuren que sea en un lugar donde estén seguros y recuerden que en la fiesta todos parecen ser amigos cuando en realidad no lo son.Estos comentarios los hago porque nunca estan demás. c:Me hicieron el comentario de que la historia de la akumatizada les recordaba a un personaje en una película de Daria, pues si, no tiene mucho que estaba viendo Daria nuevamente y yo necesitaba una historia para akumatizar a alguien. XDMuchas gracias por leer, comentar y votar.
