Que emoción, estamos a dos capítulos de terminar este fic, espero que les agrade y les doy las gracias a todos los que se toman la molestia de leer mi historia y que además hayan dejado algún comentario, muchas gracias

Soledad

"Estoy intentando, estoy intentando dejarte saber solamente cuanto significas para mi. Y después de todas las cosas que pusimos entre nosotros, yo conduciría hacia el fin contigo"

Naruto:

De vedad lo siento muchísimo, si pudiera retroceder el tiempo, te juro que lo haría, si pudiera regresar para no hacerte daño ni abandonarte, todo sería perfecto y tu y yo estaríamos juntos para siempre. Pero es pedir demasiado, porque el hubiera no existe y yo no puedo remediar lo que hice.

Se que es muy tarde.

Pero por favor perdóname

Eres lo más importante para mí,

te amo

Naruto

···

— ¡Sasuke, Sasuke!

Una voz me llamaba a lo lejos, ¿estaría llegando al cielo? Comencé a imaginarme un lugar muy soleado y lleno de árboles y animalitos y un montón de cosas ridículas, pero sobre todo, esperaba a Naruto, él tenía que estar ahí.

Hasta que aterricé en la cruda realidad.

Yo jamás podría ver a Naruto de nuevo y como estaba muerto, lo máximo a lo que podía aspirar con lo que había hecho era al infierno y no al estúpido paraíso.

—Sasuke, ¡no es momento para jugar!

Además, esa voz era escalofriantemente parecida a la de Sakura, si, sin duda era este el infierno

—Gaara-sama, Sai, no despierta, ¿creen que de verdad él este…?

¿Gaara?, ¿Sai?, eso era peor que ir al infierno…

—Vamos, cacatúa, despierta—gritó Gaara y me dio una patada justo donde Madara acababa de herirme

— ¡¡¡AHHHH!!!—aullé de dolor y me incorporé de un salto— ¿qué te sucede maldito mapache?, ¿eres retrasado o qué?

—Solo te ayudé a despertar—me dijo tranquilamente y se encogió de hombros

Miré a mi alrededor. El infierno era increíblemente parecido al Valle del Fin y todo se veía prácticamente igual, el suelo lleno de sangre, las rocas destrozadas y la cristalina cascada que continuaba cayendo como si nada pasara.

A mis pies, estaba también Kakashi, seguían inconsciente, pero volvía a tener puesta la máscara y parecía que respiraba, aunque no me explicaba que hacía él ahí, siempre lo había considerado como un buen hombre.

— ¿Qué hacen ustedes aquí?—le pregunté a Sakura— ¿por qué llegaron también al infierno?

Ella suspiró impaciente y me soltó un golpe en la cabeza.

Realmente su fuerza era increíble.

— Parece que tú eres el retrasado—observó Sai divertido— ¿a qué te refieres con el "infierno"?

—Entonces no… ¿estoy muerto?

Sakura me puso mala cara y volvió a golpearme.

—Desearíamos que sí—intervino Gaara—pero lamentablemente no es así

Eso explicaba tantas cosas…

— Pero Naruto… ¿dónde está?—pregunté mirándolos a los tres

— Para eso te despertamos, si no te hubiéramos dejado dormir un rato mas en el suelo—me respondido Gaara—tienes que ayudarnos a rescatarlo

— ¿De quién?—pregunté asustado, si Naruto había huido, quizá Madara ya lo había atrapado

— De sí mismo—contestó Sakura, tenía los ojos llenos de lágrimas y su expresión era suplicante—Naruto rompió el sello que libera al Kyuubi.

— ¿Qué?—rugí y me lleve las manos a la cabeza—pero ¿cómo?, le ordené que huyera en cuanto pudiera, ¿cómo fue qué…?

—Todos pensamos que estabas muerto—contestó Sai porque Sakura se había echado a llorar—Naruto corrió a tu lado, comenzó a sollozar y a gritar tu nombre con desesperación, lloraba como nunca antes y te movía con la esperanza de que despertaras. Tobi no dejaba de reírse y de decir que eras un perdedor, que era mejor verte muerto; Naruto se levantó, lo encaró y se lanzó contra él. Fue cuando Naruto perdió su autocontrol. Tobi se aprovechó y se fue hacia la aldea, nos dijo que haría que el propio Naruto la destruyera y el Kyuubi poseyó el cuerpo de Naruto y se fue tras él.

— ¿Y porqué no hiciste nada para detenerlo?—miré a Gaara—si lo amas tanto como dices, debiste detenerlo

—Ahora, como es obvio, es mucho mas poderoso que todos nosotros juntos—se defendió con seguridad, aunque se sonrojó al decirlo—solo habría conseguido morir

—Pero habrías tenido la oportunidad para salvarlo—rugí y lo sacudí por los hombros— ¿no lo entiendes?, con tal de salvarlo, no importaría lo que hubieras tenido que hacer.

—Es que yo…-- titubeó él, y mi mano se cerro alrededor de su cuello—no puedes pedirme algo así, tu no lo habrías hecho tampoco.

—Por supuesto que sí—lo solté de golpe—yo habría dado mi vida entera por mantenerlo a salvo, yo de verdad lo amo

Gaara agachó la mirada, pero lo ignoré. Al meno aún continuaba con vida, aún podía ayudar a Naruto.

— ¿Fueron hacia la aldea?—pregunté a Sai

—Si, aún podemos alcanzarlos—intervino Gaara, estaba sonrojado pero se veía decidido—tienes razón Sasuke, debí detenerlo

—Yo también voy—dijo Sai, aunque la verdad no parecía buena idea, porque de su reciente batalla el parecía el más herido de los tres:

Sakura no dejaba de llorar, pero se veía bien físicamente, apenas tenía unos arañazos y no tenía golpes. Su ropa se veía maltratada, pero en general estaba bien, y es que después del golpe que me dio me di cuenta que no era precisamente una damisela en peligro. Por su parte, Gaara también se veía en perfectas condiciones para seguir peleando, solo tenía un ojo hinchado y le sangraba el labio inferior, pero considerando que había peleado contra Jūugo eso era ganancia. Pero Sai era un caso muy diferente. Estaba lleno de sangre y golpes, su ropa estaba destrozada y le habían roto la muñeca. La cara la tenía llena de arañazos y se sujetaba la nariz para que dejara de sangrar. Era como si hubiera luchado contra dos oponentes en vez de uno.

— ¿Qué te pasó?—le pregunté, no creí que fueras tan debilucho como para terminar así

—Que te importa bastardo—murmuró y miró de reojo a Gaara—y deja de perder el tiempo, vamos por Naruto

Me encogí de hombros, el tenía razón: no me importaba

— ¿Y qué hacemos con Kakashi?

—Está estable, podemos transportarlo

Y así, los cinco nos lanzamos en dirección a la aldea. Gaara podía llevar a Kakashi en la espalda y no nos retrasamos mucho.

No fue difícil seguirles la pista, una buena parte del camino estaba destrozado y parecía que había pasado un cataclismo por esa zona.

Cuando llegamos a la ladea, nos quedamos con la boca abierta: estaba aún más destruida de lo que la habíamos dejado, había gente herida y llorando por todas partes, la sangre y los cadáveres tapizaban el suelo, juntándose aliados con enemigos. Pero los bijus y Akataukis habían desaparecido.

—Iruka—gritó Sakura, y vimos al chunnin que se aproximaba hacia nosotros, llevando a Shikamaru apoyado en los hombros

— ¿Están bien?—nos preguntó cuando estuvo lo suficientemente cerca— ¿Qué le ha sucedido a Kakashi?

—Estamos bien—respondió Sakura y se acercó a Shikamaru— ¿y ustedes?

—Creo que despuçes de todo lo hicimos bien—le contestó y ayudo a apoyar a Kakashi en el suelo—aunque sufrimos bastantes bajas y no pudimos destruir a ningún

bijuu

— ¿Y Naruto?—pregunté enseguida y su mirada se ensombreció

—Cerca del monumento a las Hokages, venía persiguiendo a un hombre, pero él…-- se le quebró las voz y me miró—ha cambiado, no es el mismo, tienes que salvarlo

—Lo haré—aseguré—te prometo que estará a salvo

Me disponía a partir cuando Gaara me sujetó del brazo

—Voy contigo

—Y yo también—se apresuró a decir Sai, que se había sentado para recuperar el aliento, pero estaba tan mal que ya se veía verde

—No—ordenó el mapache—tú te quedas, estás demasiado herido—se acercó a él y le acarició el rostro—me moriría si algo te pasara—y súbitamente Sai cambio de verde a rojo

— ¿Nos vamos?—pregunté con impaciencia, no me parecía el momento mas indicado para coquetear

Nos encaminamos apresuradamente, el monumento a las Hokages no e3staba muy lejos, pero estábamos cansados y heridos y nos pesaba correr tanto

—Con que te morirías—le comenté con sorna

—Cállate, no sabes de lo que…-- se tuvo que callar cuando llegamos al monumento a los Hokages

Las caras de Yondaime y Godaime estaban hechas pedazos, a la cabeza de Nidaime le faltaba la mitad mientras que la de Sandaime había desaparecido por completo, además arriba de eso, se habían reunido los nueve bijuus. Los ocho primeros, algunos con miembros del Akatsuki otros no, estaban formando un círculo alrededor de una figura espeluznante, que aunque nos daba la espalda, no era difícil adivinar quién era, pero ahora su piel no era trigueña, sino naranja y la cubría un fino pelaje. Sus ojos eran enormes, redondos y amarillos; sus orejas eran puntiagudas y mostraba una sonrisa que dejaba al descubierto sus dientes afilados. Siete de las colas del Kyuubi ya habían sido liberadas.

Frente a él, estaba Madara, que mostraba señas de una batalla reciente, aunque seguía sonriendo tranquilamente.

— ¿Te gusta la nueva decoración de la aldea?—preguntó con sorna y se rió—a nosotros nos encantó, sobre todo los detalles de los cadáveres de los niños en el suelo.

Naruto emitió un gruñido escalofriante y se puso en posición defensiva.

"Pero el toque perfecto—continuó Madara—será tener el frío cadáver de Sasuke colgando a mitad de la aldea, ¿no te parece?—sonrió y se acercó a Naruto—va a ser un gran adorno, después de todo era un muchacho muy guapo, lástima, aunque ya no hay vuelta atrás, pero ahora—se aproximó mucho más y ensanchó su sonrisa—tengo el camino libre para ti Naruto-chan"

Él no se pudo contener más, pero antes de llegar hasta Madara, Nibi y Sanbi lo alcanzaron y comenzaron una batalla contra él, pero por lo visto, no eran rivales, y pronto ambos cuerpos terminaron tirados en el suelo.

—Deténganlo—ordenó Madara y el resto de los bijuus se fuero encima de Naruto, solo que el ya no era Naruto

Pudo exterminar fácilmente a Ichibi y Tonbi, sus poderosos chakras se desvanecían y sus cuerpos inertes se unieron a los anteriores, junto con sus respectivos jinetes Akatsukis.

—Vamos, ¿qué esperan?—chilló Madara, su expresión ya no era tan relajada y parecía que empezaba a perder el control de la situación.

Los siguientes bijuus no fueron tan sencillos de eliminar y uno casi le arranca la cabeza a Naruto, mientras que otro le hizo una gran herida en el estómago y de repente los cuatro le saltaron encima sepultando por completo su pequeño cuerpo.

— ¡Naruto!—bramé e intenté correr en su dirección, pero Gaara me detuvo de un brazo y señaló.

—Mira—susurró, ambos miramos al centro del lugar, donde un poderos chakra comenzaba a cubrir toda la planicie. Inesperadamente, los cuerpos de los enemigos salieron disparados en todas direcciones, porque la figura de Naruto había cambiado mucho más y ahora empezaba a asomarse la octava cola.

Uno a uno, Naruto-Kyuubi saltó sobre ellos y uno a uno los masacró y despedazó con un crueldad que me daban ganas de vomitar, no se parecía a Naruto, festejaba en la sangre de cada cuerpo que destrozaba aullando de placer.

Al final, todos los Akatsuki estaban muertos y sus cadáveres esparcidos por el suelo, al igual que los bijus tenían el cuerpo destrozado y sus pedazos estaban esparcidos por el suelo.

—Vaya, vaya—comentó Madara, hablaba con mucha confianza aunque era obvio que la situación se le había ido de las manos—quien diría que el niño huérfano a quién nadie quiere acaba de terminar con los monstruos iguales a él

Naruto gruñó, parecía que libraba una lucha interna para controlarse, pero los comentarios de Madara no ayudaban mucho.

—Dime una cosa—dijo Obito mientras intentaba componer su expresión— ¿cómo pudo una criatura como tú criarse entre gente buena si tuno eres mas que un desamparado miserable?

—No lo escuches Naruto—grité y me zafé de Gaara para poder correr hasta él—es mentira lo que dice

—Sasuke—murmuró una voz profunda y poco propia de él—estás vivo

—Si – admitió Madara—aunque no por mucho

Iba directo hacia mí, pero antes de alcanzarme, Naruto se atravesó entre ambos.

—Ya no dejaré que lo lastimes—me defendió

—ya lo veremos

Naruto se echó a perseguirlo, Madara intentaba en vano atacarlo con su katana, o por lo menos defenderse, pero su débil cuerpo no era nada comparado con el nuevo chakra que emergía del cuerpo de Naruto y que poco a poco era invadido por el Kyuubi.

— ¿Por qué te esfuerzas tanto por mantenerlo a tu lado?—preguntó Madara mientras luchaba cuerpo a cuerpo con Naruto—no es más que un miserable que te abandonó

—Por que lo amo—respondió y sentí un vuelco en el estómago, ¿cómo pude ser tan imbécil?—y es lo único que me importa

—Jajaja—rió Tobi, aunque su risa sonaba temblorosa—entonces son tal para cual ¿eh?, él también es un desdichado que cree en las mismas estupideces que nosotros.

Naruto se quedó pasmado y dejó de atacarlo, pero Madara aprovechó la ocasión y liberó Amaterasu sobre él. Naruto se tiró al suelo y comenzó a chillar del dolor, llegué a su lado pero no pude hacer nada, y solo fui arrojado lejos por Madara. Él espero un poco regocijándose con el dolor de Naruto y del mismo Kyuubi y entonces, se acercó un poco y le encajó la katana a mitad del estómago.

—Pero sabes cual es la diferencia entre ustedes dos—continuó mucho mas seguro que antes—Sasuke siempre ha sido amado y admirado por su familia, su aldea, sus compañeros y sus amigos; todo el mundo desea ser como él, desean ser sus amigos y a pesar de todo lo aprecian muchísimo.

"En cambio tú, eres todo lo contrario, solo has escuchado de odio y temor, nadie te ha querido y siempre has estado sola, pagando por cosas que tu ni siquiera elegiste, que tu propio padre te impuso y no le importó transformarte en una asquerosa bestia, date cuenta Naruto, estás solo, siempre has estado solo, incluso morirás solo (N/A: y sólo tus pulgas te llorarán) nadie permanecería demasiado tiempo a tu lado – sonrió mas que antes al ver que unas lágrimas se deslizaban por el rostro de Naruto, que a pesar de tener encima el Amaterasu y haber recibido una herida del tamaño de una roca, permanecía vivo y consciente, retorciéndose del dolor—te temen, te odian jamás se preocuparían por ti y no les importa en lo mas mínimo tu miserable existencia—y de los labios de Naruto, se escuchó algo como "Sasuke, Sasuke"

"¿Qué?, ¿Sasuke?—se burló Tobi—sí, él ahora afirma que te ama, pero piénsalo bien, después de unos años, un hombre amado como él, no querrá permanecer junto a un engendro como tú, te abandonará como todos los demás ya lo habrían hecho y como él mismo lo hizo una vez, y para entonces, tu adorado Sasuke irá a buscar algo que este a su nivel y sea lo suficientemente bueno para merecerlo y así, mientras el va a revivir a su clan, tu te quedarás pudriéndote en tu soledad, y sufrirás como nunca antes lo habías hecho, te dolerá tanto que sentirás que oprime cada parte de tu cuerpo y entonces tu vida será mas insufrible que ahora pero ya no tendrá solución.

— ¡Ya basta!—grité al ver el rostro de sufrimiento de Naruto, que se contraía y las lágrimas no dejaban de deslizarse por sus mejillas.

Yo también quería llorar, sentía que cada minuto que veía a Naruto en ese estado me mataba y volvía a hacer que me levantara para verlo morir lenta y dolorosamente. Intenté saltarle encima a Madara, pero unos brazos me rodearon y me lo impidieron

—Si mueres ahora—susurró Gaara—Naruto también morirá de tristeza.

—Pero si no lo hago, morirá ahora

—Pero eso puede cambiar, Naruto—dijo Madara ignorando mis gritos—tú y yo somos iguales, nuestro poder es temido y somos envidiados por los mediocres que desearían tener lo que tenemos nosotros, todos ellos saben que podríamos controlarlos si quisiéramos, alzarnos sobre sus pobres vidas. Por eso que nos controlan y que no les importa nuestros sacrificios.

"Pero Naruto, si tu unes tu magnífico poder a mí, todo eso podría cambiar, y tu, yo y cualquiera que sea como nosotros serían respetados y amados, y a cambio de todo, yo solo te pido que me ayudes a destruir la maldita aldea que tanto daño nos ha causado

Entonces Naruto se volvió Naranja por completo, el Amaterasu se extinguió de la nada y una enorme explosión, acompañada de un glorioso chakra, invadió todo el lugar.

Gaara, Madara y yo fuimos lanzados y caímos hasta la otra orilla, el mapache y yo estábamos bien, pero Madara ya había muerto.

Giré para poder ver a Naruto, pero en su lugar había una gran esfera de color naranja formada de chakra, envolviendo por completo el área. La capa era un poco traslúcida y en medio estaba el cuerpo inerte de Naruto, pero ya no se veía como el Kyuubi, sino como el mismo, sus alborotados cabellos dorados flotaban como si estuvieran en un tanque de agua, su bella piel trigueña se notaba más pálida y sus grandes ojos azules estaban muy abiertos y fijos en un punto lejano.

—Naruto—gritamos al unísono, nos levantamos y corrimos hasta ahí, pero en cuanto tocamos la esfera naranja, parecía impenetrable y nos apartamos retorciéndonos del dolor

— ¿Qué hacemos ahora?—le pregunté desesperado, no estaba seguro de lo que sucedía, pero la vida de Naruto corría peligro

—Es obvio, ¿no?—respondió y me miró directo a los ojos—uno de nosotros debe ir por él, pero debe ser lo suficientemente fuerte para resistir el dolor y además debemos estar seguros de que Naruto lo aceptará

— ¿A qué te refieres?—pregunté sin comprender

El hizo una mueca de tristeza y desvió la mirada.

—Sai estaba herido porque se empeño en protegerme—suspiró y yo me quedé atónito, cada vez entendía menos—Naruto te ama a ti y no podría aceptar a alguien más, cualquier otro que no seas tu, no conseguirá nada más que perder su vida

—Yo debo de ir—dije enseguida entendiéndolo todo—soy yo el que debe de salvarlo

Gaara me miró e intentó componer su gesto

—Parece que esta vez—dijo con tranquilidad—tú eres el único que puede ayudarlo, así que ve y rescátalo bastardo

Yo también intenté sonreír, por primera vez tenía razón, ahora, yo era el único que podía "traerlo de vuelta"

Atravesé la barrera sin problemas, aunque me lastimaba mucho, era como sumergirme en aceite hirviendo

Una vez dentro todo era diferente, estaba muy oscuro y era como estar nadando en el fondo del mar.

En medio, la pequeña figura de Naruto flotaba, parecía inconsciente, excepto por que tenía los ojos abiertos, aunque tenía la cabeza gacha y sus cabellos cubrían sus ojos, aunque parecía que derramaba lágrimas.

"No sueltes mi mano, no la sueltes"

—Naruto—susurré e intente dar un paso, pero una voz me detuvo

—De nada te servirá, muchacho—me dijo una voz grave y escalofriante, detrás de Naruto, podía ver la prisión de Kyuubi, donde estaba él, muy feliz por todo lo que estaba sucediendo, porque el sello estaba casi roto, al igual que la voluntad de Naruto—de todas formas, le queda muy poco

 — ¿Qué te pasa?—grité ignorando los pesimistas comentarios del biju, he intenté llegar hasta Naruto, pero al primer paso comencé a gritar del dolor, acercarme a él me destrozaba por dentro.

—Déjame en paz Sasuke- espetó sin mirarme—por favor vete

"por que yo estoy a tu lado en cualquier momento"

—No Naruto, quiero estar contigo

—Es mentira Sasuke, nadie quiere estar conmigo, soy un monstruo, es mejor que me dejes

— ¿De que hablas?—intenté sonar agradable (N/A: como si pudiera) pero tenía la horrible sensación de que me echaría a llorar—vamos dobe, regresa conmigo a la aldea

— ¿Para qué?, nadie me quiere allí, todos preferirían que yo desapareciera, para la aldea no soy mas que un fenómeno que solo ocasiona problemas y los ponía en peligro, en ese lugar, no hay nadie que me quiera, por eso siempre he estado solo.

A cada palabra de Naruto, Kyuubi se alegraba más y el débil sello que detenía la reja, se deshacía poco a poco.

"Sonríe, sonríe y has las flores florecer"

—Eso no es cierto—me armé de valor y di un paso al frente

—Claro que sí, no soy estúpido, se perfectamente que los de la aldea no desean ni verme, por eso me han mantenido apartado, todos ellos me odian

—No Naruto, vuelve con nosotros, conmigo, por favor detén todo esto, te amo voy a estar contigo

— ¿No lo entiendes?, tu menos que nadie me quiere, si me abandonaste una vez lo harás de nuevo, ni mi padre me quiso, es mi suerte estar solo

"Si tu le sonríes alguna estrella, tan solo con mirar el cielo soy feliz"

—Pero nada de eso es tu culpa—grité y di otro paso—los estúpidos hemos sido nosotros, yo tengo la culpa

—Mírame Sasuke, nunca he sido nada, no merezco ni tu compañía ni la de nadie; Madara tiene razón, ambos estamos condenados a ser odiados y temidos, debería de morirme

—No digas eso—gemí y di un paso mas—nada de eso es cierto, él lo decía para provocarte, porque no quiere perder, es mentira lo de que eres un monstruo o que los aldeanos te odian y sobre todo, yo jamás te abandonaría, Madara no decía la verdad

"hasta lo mas simple es querido,

porque floreciste como una flor de nano en mi corazón

quiero verte, quiero verte"

—Claro que sí, yo siempre voy a estar solo – gimió y siguió llorando—yo quiero morirme

—Por favor no me digas eso—sollocé conteniendo mis propias lágrimas—si tu te mueres, yo iría tras de ti—le dije recordando las palabras de Gaara—me moriría sin ti

—Pero es verdad—me dijo—es mejor que yo no existiera, no es fácil si siempre estaré solo

Lo miré, su imagen me destrozaba, ya no quería verlo triste, ya no quería que sufriera por nada, yo mismo me encargaría de que así fuera

—Naruto—dije con seguridad y caminé a él, dolía, y dolía mucho, era como si me arrancara la piel a pedazos, pero no me importaba, desde hace mucho lo más importante en mi vida era Naruto—se que estuviste solo y se todo el daño que te hicimos al abandonarte, pero te juro que no será mas así

Estaba tan cerca de él que ya podía tocarlo, su piel ardía como el acero al rojo vivo, pero ya no sentía el dolor.

"Si estando cada vez mas juntos sentimos tristeza,

agarra mi mano hasta que la tristeza desaparezca"

— ¿¡Qué haces Sasuke, suéltame!?—gritó al sentir mis brazos rodearlo con fuerza

—Ya no estarás solo—le respondí mientras abrazaba con mas firmeza su pequeño cuerpo—nunca más

—…

—Porque desde hoy y para siempre—estreché mas su cuerpo y el se relajó, dejando que lo apretara a mí—me tendrás a tu lado y nunca mas estarás solo

—Sasuke…-- suspiró, apoyó su cabeza contra mi hombro y rodeo mi cintura con sus brazos—gracias

—Naruto, siempre que estemos juntos nada pasará, te amo

"No sueltes mi mano, no la sueltes, porque yo estoy a tu lado"