Disclaimer: Los personajes en esta historia así como algunas situaciones pertenecen a JK Rowling, la trama es de mi autoría.


Capítulo 10 Alguna vez deseaste tanto algo…

POV Granger

Al paso que iba ni siquiera una buena manicura iba a salvar la salud de mis uñas, este día que parecía como cualquier otro en realidad no lo era para nada.

-Bueno no es como si Voldemort cobrara venganza desde la muerte solo porque entre un Malfoy y una hija de muggles surgió algo ¿no?- dijo Astoria mientras tomaba mis manos para evitar que siguiera masacrando mis uñas, a lo que suspiré pesadamente.

-Tranquila, estoy segura que esta noche todo saldrá muy bien, además aún no te va a presentar oficialmente con los señores Malfoy ¡de verdad ellos sí que dan miedo! –Astoria paró su palabrería al ver mi cara pasar del susto al horror- creo que mejor te dejo para que termines pronto de clasificar la nueva colección y así Draco no me culpe de que llegues tarde a su cita- dicho esto Astoria se marchó seguramente con la firme idea de ir a atormentar al pobre Malfoy. Entre más la conozco llegó a la conclusión de que Astoria es como aquella hermana pequeña que él siempre quiso tener, bueno una hermana muy loca, he de aceptar.


POV Malfoy

Sí, tenía muchas reuniones pendientes con prospectos interesados en nuestras colecciones pero daba igual, hoy … no era un día como otros, definitivamente.

Flashback

-¡Auch, Granger sé más delicada! No recuerdo haber masacrado tu rodilla mientras la curaba- siempre pensé que el toque de Granger sería algo delicado como sus manos delgadas y pequeñas. Pero ¡no! tenía que tener la mano más pesada que esos muggles gigantes que jugaban a golpearse en un escenario… algo así

-Es lo que hay mi estimado amigo- espera, ese tono ¿me estaba reprochando algo?

-Suéltalo Granger-dije resignado ¡Total! ya estaba masacrándome el rostro.

Ella se tomo su tiempo, mordió ese labio suyo tan suave a la vista, tan tentador, luego dirigió su mirada entre molesta y divertida, ok estoy confundido ¿qué significa esa mirada?

-Ron me dijo que tú fuiste quien inició la pelea- pff maldita comadreja ¿Acaso eso no podía quedar entre nosotros? ¡No! se reconcilia con ella y lo primero que hace es ir a llorar bajo sus faldas ¡Cobarde!

-¿No dices nada?- Granger seguía mirándome fijamente, entonces me incline más hasta quedar a unos milímetros de su rostro, de esos labios tan…

-Puede…que yo diera el primer golpe, sí- podía sentir su respiración acelerada y su aroma a vainilla invadiendo todo mi espacio personal. Lentamente mis manos viajaron hacia su fina cintura, pude sentir el respingo de su cuerpo ante mi toque, pude sentir esa finas manos posarse en mi pecho, lo sabía su toque era tan suave, subí lentamente una de mis manos hacia su rostro estaba solo a unos milímetros del paraíso…

-Herms, soy Ronald, vengo a despedirme, ¡abre por favor!

Y el paraíso se convirtió en el infierno con la horrible voz de Weasley y sus toquidos de maniaco a la puerta.

Fin del Flashback


-Sí que te pegó fuerte- y como en esa ocasión llega esa molesta voz a arruinar mi momento perfecto, despego los ojos de la ventana y me dirijo hacia una muy desocupada y metiche Astoria.

-¿Qué se te ofrece Astoria?- la aludida solo frunció el ceño en falsa indignación

-¿Así me tratas después de todo lo que he hecho por ti? ¡Ja!

-Gracias Astoria por todos tus enredos y por casi causarme un ataque cuando desapareciste a Granger.

-Debía jugar rudo porque si esperábamos a que ustedes se decidieran par de lentos entonces seguramente nos hubiera alcanzado la Tercer Guerra Mágica- solté un bufido.

-De todos modos sé que aunque no lo aceptes estás agradecido- y me regaló una de sus radiantes sonrisas que inevitablemente me contagió

-No te pareces nada a los Greengrass- confesé lo que llevaba pensando desde que estábamos en el colegio. Astoria suavizó su sonrisa y se sentó en el marco de la ventana donde anteriormente me encontraba yo.

-El abuelo dice que me parezco a mamá- suspiró melancólica- "Toda una decepción como tu madre"- dijo imitando el tono petulante de su abuela materna.

-¿La extrañas?- Astoria desvió su mirada hacia el paisaje de París

-Era pequeña cuando todo ocurrió, los pocos recuerdos que tengo los atesoro. Ella era diferente, me hace creer que lo vale la pena puede surgir hasta en el lugar más fangoso-me aproxime a ella y pasé mi brazo por sus hombros para reconfortarla.

-Sabes quizá la maldición se rompa al comprometerte con Weasley, creo que hacen una bonita pareja de entrometidos- Astoria se giró para verme como si me hubiera salido otra cabeza

-¿Weasley? ¡Te volviste loco! Yo tengo mis intereses fijos en Diggory-dijo al tiempo que dirigía su mirada hacia la ventana.

-Di…¿¡Diggory!? Pero tú ni lo conoces

-Ya sé pero sí que conocí a su primo Cedric y si llevan la misma genética…- ¡por Merlín! esa sonrisita solo podía significar problemas.

-Astoria ¿¡qué demonios estás tramando ahora!?

Era definitivo esta mujer me iba a sacar canas verdes


POV Astoria

-¡Muy buenos y felices días Herms!- entré sin avisar a la oficina que le correspondía a Hermione pero no había rastro de ella a lo cual mi sonrisa se ensanchó aún más pues si este par no se encontraba en sus respectivos lugares de trabajo seguramente habrían pasado una noche loca. Justo estaba en mis cavilaciones cuando un ruido proveniente del despacho de Draco llamó mi atención.

Al entrar las cortinas estaban corridas y la oscuridad era tal que apenas podía distinguir un bulto en el sillón que se encontraba en uno de los extremos de la habitación, me acerqué lentamente y con toda la intención de sorprender e incomodar a la dulce parejita, conté mentalmente 1,2 y abrí de un tirón las cortinas.

-¡Vaya no sabía que tuvieran esa fantasía de hacerlo en su lugar de trabajo!- dije burlona, pero mi sonrisa se borró cuando vi a Draco muy enojado incorporarse del sillón sin Hermione, lo cual definitivamente no era buena señal.

-¡Qué demonios! ¿Astoria? ¿¡Qué haces loca!?- dijo al tiempo que tallaba sus ojos, pues la luz le molestaba.

-¿Qué haces aquí solo?-fue lo único que atiné a preguntar

-Pues por si no lo recuerdas aquí es mi lugar de trabajo- contestó molesto

-Ya sabes a qué me refiero Draco, no te hagas el tonto- le respondí molesta- ¿Dónde está Herms?- en ese momento Draco se dio la vuelta hacia su escritorio, evitando lo más posible el contacto visual conmigo.

-Yo qué voy a saber, no soy su guardián- se limitó a contestar , pero en el tono de su voz sabía que le dolía lo que estaba diciendo.

-Draco- me acerque lo suficiente hasta quedar frente a él- ¿Qué fue lo que pasó?- en su mirada había decepción- Dime por favor, no me gusta verte así- Draco tomó asiento nuevamente en el sillón y yo a un lado de él.

-¿Alguna vez deseaste tanto algo…que cuando ocurre no es lo que te esperabas?


Flashback

POV Granger

Bien, el día laboral había terminado y ahora estaba en la sala de mi pequeño apartamento tomando mi bolso para ir a encontrarme con Malfoy para nuestra cita…sí, nuestra primera cita oficial.

No tenía porqué estar así tan ¿nerviosa? Digo ya en varias ocasiones había salido con Malfoy, estuvo acompañándome en mis momentos más críticos, debería haber ya algún grado de confianza ¿no?

Estaba justo frente a las puertas del lujoso restaurant donde nos hicimos socios, alisé mi vestido por milésima vez…


POV Malfoy

El día laboral había terminado y me encontraba esperando a Granger en aquel restaurant elegante donde nos habíamos hecho socios. Fue entonces cuando la vi caminar hacia a mí, con ese vaivén de caderas envueltas en ese vestido negro ¡ese maldito vestido negro que me había hecho perder la cabeza desde que se lo puso la primera vez!

-Hola- dijo una tímida Hermione, el rubor que se pintaba en sus mejillas la hacía ver adorable.

-Permíteme ayudarte- le dije al tiempo que me levantaba para acomodarle la silla y pudiera sentarse cómodamente.

-Gracias- susurró al momento que yo regresaba a mi lugar.

-Buenas noches Sr. Malfoy, ahora que ha llegado su acompañante ¿gusta que sirvamos la cena?- ese era el mesero quien llegaba justo a tiempo para llenar este extraño silencio que se estaba formando entre Hermione y yo.

-Por supuesto- contesté como autómata ante la incrédula mirada de Hermione. Algo me decía que debía relajarme y no tratar de controlar cada paso de la cita, pero por más que la parte lógica llegará a esa conclusión mi cerebro no parecía captarlo y la ansiedad crecía a cada minuto que pasaba.


POV Granger

Así transcurrió la cena entre monosílabos y una cena impuesta por Malfoy quien al parecer tenía todo fríamente calculado tanto así que mi opinión al parecer no tenía la menor importancia. El colmo de todo fue cuando una conocida pareja sangre pura llegó al restaurante y Malfoy prácticamente se escondió detrás de la carta, con el estúpido pretexto de que me iba a recomendar un postre ¿postre? Pff porque no lo dice de una vez le da vergüenza que lo vean con una…con alguien como yo.

Lo bueno de para Malfoy yo fuera una persona no grata de mostrar a la sociedad mágica raza pura fue que salimos del restaurant, terminando esa patética cena de mentiras, íbamos caminando por las frías calles de París que cada vez se sentían más frías y traté de ser razonable pero no pude evitar quedarme quieta.

-¿Pasa algo?- pregunto Malfoy al tiempo que se detenía

-Es lo que yo quisiera saber- salió algo ruda mi voz a lo que él frunció el ceño.

-No entiendo ¿a qué te refieres?- dijo mientras regresaba los pasos que se había adelantado a mí cuando frené bruscamente.

-A esta clase de cita, es que no tiene nada que ver con nosotros, todo fue tan…frío, no se compara con..- en ese momento Draco me interrumpió.


POV Malfoy

-¡Oh lamento mucho que la cita no haya estado a la altura de sus exigencias señorita Granger! Quizás preferirías ir con la comadreja a uno de esos lugares de poca categoría y entretenerte con sus chistes tontos.- solté ácidamente, pues muy en el fondo sabía que esta cita era crucial y seguramente la compararía y ¡claro me compararía con él!

-¡No hables así de Ron!- mi sangre hirvió en el momento en que la leona sacó las garras por ese desaliñado sujeto.

-Entonces no me equivoco ¿verdad?- dije desilusionado a lo que Hermione dio un paso hacia mí mientras inconscientemente yo daba un paso para alejarme de ella

-Draco, no lo tomes a mal, es solo que bueno al menos quería sentir que tomabas en cuenta mi opinión ¡no que me impusieras las cosas como tu padre!

-¡Te prohíbo que hables de mi familia, yo no me he metido con tus inútiles padres muggles!- bien, lo había dicho, no había vuelta atrás.

-¡Mis padres no son ningunos inútiles! – contestó evidentemente molesta

-¡Todos los muggles son unos inútiles! – estaba fuera de mis casillas y sabía que difícilmente podría regresar a un punto neutral, era como si todo el desagrado que sentía por Granger en la escuela se manifestará en ese preciso instante.

-Pensé que tu concepto de los muggles había cambiado ahora que al parecer vives muy cómodo en nuestro mundo- respondió mordaz.

-Bueno las mujeres son algo de lo que no me podría quejar, me extraña que una insufrible sabelotodo como tú no pudiera descifrarlo- Hermione solo mordía sus labio mientras me miraba con furia pero aún el veneno que se esparcía dentro de mí no encontraba la salida que deseaba por lo que proseguí con mi verborrea- Solo son unas simples sangres sucias- en ese instante Hermione abrió los ojos como si no pudiera creer lo que había dicho.

-Tuve suficiente de esto, no puedo seguir …todo fue un error. Un vil mortífago y una sangre sucia no pueden coexistir no importa lo mucho que cambien los tiempos.- el escucharla aseverar esas palabras se sintió como un gancho al estómago, pero mi maldito orgullo Malfoy era más fuerte.

-Así es- entonces me di la vuelta y me fui imitando los movimientos de Granger.

Fin Flashback


POV Astoria

Ver a Hermione observando hacia ventana con la mirada perdida me partía el corazón.

-Herms, lo lamento tanto. ¿Pero no te has puesto a pensar que quizá esta discusión entre ustedes tenía que ocurrir tarde o temprano para cerrar ese ciclo que se dijeran todo eso antes de avanzar?- Hermione rio amargamente.

-¿Avanzar? – separó su mirada del cristal y pude ver cuanto pesaba la desilusión en su mirada. -Astoria dime ¿quién podría avanzar a una relación si nos odiamos de este modo?- dijo Hermione desesperada.

-Ustedes no se odian, de hecho creo que ustedes se aman pero tienen miedo de dar ese paso, incluso me atrevo a decir que se aman desde mucho antes que volvieran a encontrarse. – esperaba que alguno de los dos entrara en razón y fueran capaces de superar su orgullo.

-Draco por favor no dejes ir de nuevo tu felicidad.- Draco solo observaba fijamente el vaso vacío donde había estado bebiendo wiskey de fuego.


POV Granger

Después mi conversación con Astoria decidí ir al lugar que había sido mi refugio durante mis primeras semanas en París.

Llevaba una semana evitando a Malfoy, no es que no lo quisiera ver ¡era lo que más deseaba! Pero después de la cita infernal, todo aquello que nos gritamos…no tenía la fuerza para mirarlo a la cara y ¿después que? ¿Sería el adiós? Yo ni siquiera estaba segura si quería un adiós.

Tomé asiento en mi mesa de siempre que afortunadamente estaba vacía, tomé una servilleta y comencé a dibujar garabatos con un bolígrafo muggle que siempre cargaba, sonaba aquella canción, aquella que cantaba con tanto anhelo en aquel momento en que volví a encontrarlo…

-Sabía que te encontraría por aquí- esa voz, la conocía perfectamente, aferré el bolígrafo a mi mano y me concentré en aquel garabato como si se tratará de la mayor obra de arte del siglo.

-Yo…yo nunca pensé que fueras menos que Ronald-trataba con todas mis fuerzas de controlar mis lágrimas mientras seguía garabateando firmemente.-Solo quería una cita en la que fuéramos solo tu y yo como ha sido todo este tiempo, sin las sombras de la guerra ni los prejuicios de la sangre- el silencio que reinaba entre ambos me rompía de poco a poco aún así junté todo mi valor y lo enfrenté con la mirada, al hacerlo me encontré a Draco mirándome fijamente con los ojos cristalinos, Draco Malfoy el insensible sangre pura estaba ahí frente a mí a punto de desmoronarse.


POV Malfoy

Ver a Granger en ese estado me hacía sentir el hombre más miserable de la tierra, jugué sucio, utilice los recuerdos que más le dolían para evadir mi propia inseguridad con respecto a mis sentimientos por ella. Porque no me quedé atrás ¡yo también huía de mi pasado, de mi familia, de todas esas normas que por más obsoletas que me parezcan aún me pesan!

-Draco ¿estás bien? – apenas la escuchaba, su voz a lo lejos, mientras todos los recuerdos de mis últimos años en Hogwarts nublaban toda mi mente. – Draco, mírame por favor- sentía el suave toque de sus manos en mi rostro, eran tan cálidas en comparación al frío del exterior ¿frío? ¿en qué momento había salido de aquel café muggle? – Draco, aquí estoy dime ¿qué sucede?- la observé, esos ojos, sus finas facciones, su cabello color caramelo era tan hermosa.

-No puedo…no puedo más- me senté en el suelo, las lágrimas nublaban mi vista, la espalda me dolía a cada espasmo que el llanto traía consigo. Hermione se sentó a mi lado y me abrazó fuertemente mientras yo me aferraba a su pequeño cuerpo, lo hacía con tanta fuerza que temía romperla, pero necesitaba desesperadamente de su calor

Yo ya no sé que creer Granger, me condenaron por los principios en los que fui criado, quería que mi padre se sintiera orgulloso de mí y ¿para qué? Si solo le importaba lo que dijera el fanático ese, toda la gente que estaba a mi alrededor no me quería en realidad ¿dónde están? Lejos muy lejos del apestado que soy, del mortífago cobarde que no pudo completar ni una sola misión decentemente ¡estoy roto Hermione!- no sé cuanto tiempo más duró mi llanto pero cuando logré tranquilizarme pude notar que el sol se estaba poniendo y una luz amarillenta iluminaba el lugar.

-Draco- la forma tan dulce en la que Hermione dijo mi nombre me hizo estremecer al igual que su tacto sobre mi mano- Yo tampoco sé que creer, estoy pérdida…- suspiró sonoramente y luego me miro a los ojos sonriente- pero quiero encontrar mi camino mientras ayudo a juntar tus piezas Draco, quiero estar contigo, ya no voy a huir-una suave sonrisa se pinto en mi rostro, y siendo solo yo, la tome por la nuca y la bese con todo mi amor, con toda la pasión y esa sensación que me hacía sentir vivo solo por ella.


Próximo Capítulo

-Vaya han surtido efecto tus prácticas muggles, llegaste muy rápido amor- dije al tiempo que salía de la cocina y me quedaba de piedra por la impresión.

-¿Amor? ¿Practicas Muggles? ¿Señorita Granger qué hace usted en la casa de mi hijo?- soltó ácidamente Lucius Malfoy


Nota Autora: No tengo palabras para decirles lo mucho que lamento dejarlos con la incógnita hasta este momento, pero no crean que por eso he olvidado esta historia, no importa cuanto trabajo tenga la continuaré jejeje solo espero ahora con mi nueva organización de tiempos no abandonar tanto esta pasión por escribir. Agradezco infinitamente que sigan la historia y sobretodo su paciencia, les anuncio que "La Huída" está próxima a terminar pero ya tengo en la mira nuevas tramas para esta parejita y algunas otras historias con otros personajes. Saludos :D