Capítulo 10: Salidas a pleno día.

(Voz de Alex)

"Ey ¿y si salimos fuera a dar una vuelta?" Les dije a los chicos mientras ellos se comían su comida y yo me comía mi filete de carne poco hecha con huevos y un poco de pan.

"Sabes que no está bien que salgas de casa así." Me dijo Kobu.

"Es mi 6º día." Me defendí mirándole y dejando el tenedor. "Puedo salir."

"Se la ve normal." Afirmó Embry defendiéndome.

"¿Y a ti quién te ha dado permiso para pegarte a nosotros?" Le dijo Kobu. "Lárgate a tu casa, gorrón."

"Eh, a Embry le he invitado yo." Le dije. "Tú Embry te quedas."

"No, si tampoco pensaba irme." Dijo divertido. "La única que puede echarme de aquí eres tú, y a no ser que estés en tu forma animal que supongo que delegas en ellos dos yo solo me voy si tu me echas."

"¿Te han dicho alguna vez que eres un pesado y una garrapata?" Le dijo Kobu peleando verbalmente con ironías.

"A ver… déjame contar… sí, a menudo." Afirmó Embry. "¿Y a ti que esta chica no es tu novia para que la intentes acaparar?"

"Lo de que no es mi novia lo dirás tú." Dijo Kobu para recoger al instante el cuchillo que acababa de tirarle y lamiéndose la sangre del filo que le había clavado un poco la palma al sujetarlo y por la velocidad. "Aunque ¿quién querría a una tía tan bestia como ella?"

"Te aseguro que las hay mucho peores." Dijo Embry divertido.

"No cambiéis de tema." Les dije. "Quiero salir a dar una vuelta, sí o sí."

"Y yo te he dicho que no es seguro." Afirmó Kobu. "Punto y final."

"Bah, tú pasa de él." Me dijo Embry. "Podríamos ir a la playa, hoy está un poco cubierto y creo que va a haber buenas olas, vendrán surfistas."

"Mola, podríamos echar unas competiciones extra-oficiales." Le dije entusiasmada con la idea. "¿Crees que podría prestarme alguien una tabla?"

"Probablemente, siempre hay algún alma caritativa por ahí que se ha llevado dos." Me dijo Embry divertido.

"Eh, no me ignoréis." Dijo Kobu. "Tú, no puedes salir hasta que no te controles un poco más y lo sabes." Me dijo a mí. "Y tú, deja de incitarla, no sabes lo que tienes entre manos." Le dijo a Embry.

"Lo sé perfectamente." Le dijo él. "Creo que el que no lo sabes eres tú."

"Niñato…" Dijo Kobu entre dientes.

"Amargado." Le contestó Embry.

"Basta ya, los dos." Corté yo la discusión de besugos que iban a comenzar a base de insultarse mutuamente. "Kobu, voy a salir, estoy harta de estar aquí encerrada, y tranquilo, volveré antes de que salga la luna."

"Claro, pero… ¿va a llevarse este la correa?" Me dijo. "¿Te llevará de la correa si te da por perder un poco tu calma?"

"Deja de hablar de ella como si fuese un perro." Le dijo Embry.

"No, Embry." Le paré yo suavemente. "Kobu lleva razón." Afirmé mostrándole el collar de cuero que llevaba. "Esto no es un adorno."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Quil)

"Vamos Claire." Llamé a la niña de 4 años que estaba conmigo en el camino a la playa mientras yo llevaba la caja de cremas de sol que me había pedido mi madre que bajase a la tienda. "No te quedes atrás."

"Mira que flor." Me dijo enseñándome la que había cogido mientras yo le cogía de la mano con mi mano libre.

"Preciosa, pero sabes que no puedes separarte mucho de mí." Le dije.

No le diría que era porque había algo en los bosques que no debería estar, pero me daba miedo que se retrasase lo más mínimo y desapareciese de pronto. Últimamente estaban pasando cosas muy raras, y si era curioso que no hubiesen aparecido licántropos nuevos a raíz de los ataques cercanos a la reserva, no menos extraño era el que Seth y Embry fuesen con asiduidad a la casa del médico.

"¡Mira Quil!" Me dijo la niña soltándose de mi mano a unos metros de la playa y corriendo hacia esta. "¡Surfistas!"

"¡Claire!" Me quejé yo cuando no pude cazarla. "Te había dicho que no salieses corriendo…"

"Veo que todas las niñas son iguales." Me dijo una voz apareciendo de la nada tras de mí.

"Hola Jacob, siempre es un placer verte." Le dije. "Veo que tu amada 'niña-vampiro' está aquí también."

"Los ancianos me dieron permiso para tenerla por aquí si estaba conmigo y se comportaba." Me dijo. "¿Portándote como un chico bueno y ayudando a tus padres?" Añadió como con ironía y divertido.

"Al menos soy mejor hijo que tú que te vas sin más tras una cría que aún está en pañales." Le dije.

"Habló el que se enamora de un bebé." Me dijo. "Aunque veo que los hay peor aún que nosotros." Afirmó.

"¿A quién te refieres?" Le dije para que me señalase con la cabeza a la playa.

Al principio no vi nada, pero luego acabé viendo a Embry cogiendo una tabla como si fuese un surfista más.

"Vaya, Embry Call dispuesto a montarse en una tabla." Le dije. "¿Has amanecido con fiebre?"

"No te cachondées que bastante tengo con tener que meterme en esa agua tan…" Dijo para tener un escalofrío. "… odio el agua helada."

"Pues anda, que meterte sin un neopreno…" Le dijo Jacob.

"Esto… Embry… esto no tendrá nada que ver con cierta chica ¿no?" Le dije dándome cuenta de que había otra tabla allí y, casualidades de la vida, había unos zapatos de chica junto a él.

"¡Qué va!" Dijo medio molesto.

"Eh, Embry… ya estoy… al final he podido ponerme algo parecido a un bañador." Le dijo una voz que conocía acercándose por entre unos coches. "Ah, hola." Nos dijo a nosotros sonriendo mientras cogía una tabla de surf. "¿Venís a buscar olas también?"

"Veníamos a pasear." Dijo Jacob mirándola de arriba abajo.

"Y yo te recuerdo que mi negocio familiar está aquí." Le dije reparando en que no parecía la misma y preocupándome. "¿Estás bien? Estás…"

"Bueno, aún no estoy del todo recuperada." Afirmó. "Pero sí lo suficiente para hacerme unas olas con Embry."

"¿Embry, hacerse olas?" Dijo Jacob.

"Oye, ya vale de tocar las narices ¿no?" Dijo Embry. "Voy a intentarlo."

"¿Y se puede saber de dónde habéis sacado las tablas?" Les pregunté.

"Oh, el joven Yorki nos las dejó." Afirmó ella señalando a un chico que estaba con un grupo mirándoles y a los que Embry medio gruñó puesto que todos les miraban. "Creo que se llamaba Eric, Eric Yorki y un tal… Mike Newton. Recordaría ese apellido, pero el nombre…"

"No, no te has confundido." Afirmó Jacob mirándoles y luego a ella. "Has acertado el nombre de pleno, pero me temo que tienen algún interés personal en… veros."

"Venga, Embry." Le dijo ella cogiendo una tabla con una especie de tribal en la parte aérea. "Mueve el culo o nos perderemos las mejores."

"Que prisas." Le dijo él.

"Venga, te echo una carrera hasta el agua." Dijo ella para ponerse a corretear un poco esperando que le siguiese Embry.

"¡Oye, que sin el traje te vas a helar!" Le dijo él corriendo tras ella por lo que ella aumentó el ritmo.

"Creo que están locos." Dije yo.

"Ya te digo, Embry ni siquiera sabe montar en la tabla." Afirmó Jacob divertido mientras les veíamos entrar y hacer gestos que daban a entender que el agua estaba un poco fría. "Pero va a ser divertido ver cómo él se cae y la chica sale empapada porque se cae de la tabla también."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jared)

"Vaya parece que hoy hay bastantes surfistas." Me dijo Kim sonriendo cuando bajó del coche.

Habíamos quedado justo cuando Sam me permitió irme a casa porque no habíamos encontrado ni rastro de peligro y mi turno había acabado porque Paul entraba en mi lugar. La verdad es que ya me las prometía felices, un paseo por la playa con Kim, unas carreritas inocentes jugando con ella… obviamente, no íbamos a estar solos.

"Y no solo surfistas." Afirmé mientras veía a Claire y a la 'medio-vampiro' de los Cullen correteando mientras Jacob y Quil estaban allí sentados mirando el mar y hablando.

"¡Jacob!" Le llamó Kim sonriendo divertida y saludándole.

Ya todo plan de pasar un rato solos o más o menos solos, era algo que estaba claro iba a ser imposible.

¿Qué narices hacía Jacob allí? En teoría ya no era parte de la reserva, al menos no desde que se había ido siguiendo a los Cullen porque se había enamorado de la cría.

"Jacob, Quil…" Les saludé.

"Hey." Me dijeron.

"No sabía que ibais a venir también con las niñas." Les dijo Kim sonriendo.

"Hombre, mis padres tienen la tienda aquí, así que me tocó bajarles unas cosas y así de paso paseaba un poco con Claire por aquí." Le dijo Quil sonriendo.

"Y yo estaba simplemente paseando con Nessy." Afirmó Jacob.

"Así que esa cosa tiene nombre." Le dije. "Nessy… ¿el monstruo del lago Ness?"

"Sí, es un mote cariñoso." Me dijo. "Creo que se llama algo así como Reneesme o algo así."

"Nessy le va más." Afirmé.

"¡Chicos!" Nos riñó Kim indignada.

"Intenta llamarle por su nombre." Le dijo Jacob.

"¿Qué se supone que estáis mirando?" Les dije reparando en que no apartaban la mirada del mar e intentando mirar pero sin ver nada fuera de lo normal.

"¿Aparte de a Embry meterse torta tras torta?" Me dijo Jacob. "Allí, la tabla que está al pie de la ola y que en nada va a pillarla. La chica del bañador normal."

"Déjame adivinar, se mete las tortas más interesantes." Afirmé divertido.

"Pues no." Dijo Quil. "La verdad es que… es alucinante."

"Atento, atento." Nos dijo Jacob.

La verdad es que era buena, había que reconocérselo. Se mantuvo en la tabla muy bien y hasta con estilo, casi como si la tuviese pegada a los pies.

No, no la tenía, dio un salto cuando se acabó la ola y bajó de la tabla para nadar a por Embry que volvía a haberse caído.

"Un momento." Dije yo confuso. "¿No es esa la médico?"

"Bingo." Dijo Quil. "Sigue enferma pero parece que se siente bien."

"Está muy pálida." Le dije mientras la veía que tras dejar a Embry tumbado en su tabla ella buscaba la que había llevado ella y se subía a horcajadas antes de ir remando a buscarle hasta que llegó una ola y se puso de pie para ir a parar a tiro de piedra de él y volver a ponerse de rodillas para, al parecer, enseñarle a remar.

"Pues para ser chica no lo hace nada mal." Les dije.

"¿Cuándo has visto a una chica que lo haga igual?" Me dijo Kim. "Es… ¡pero si lo hace hasta mejor que bastantes chicos!"

"Lástima, tendríais que haber venido antes." Afirmó Quil. "Ha hecho salto con giro en la ola y no se ha caído."

"Vaya, me gustaría haberlo visto." Dijo Kim mientras les veíamos llegar a la orilla y ser abordados por la mayoría de los surfistas en tierra.

Entonces Embry vino con nosotros y tosiendo.

"¿Estás bien?" Le preguntó Kim.

"Jo, he tragado agua…" Se quejó antes de toser de nuevo.

"Sí, nos hemos partido viendo cómo te caías todas las veces." Afirmó Jacob. "Deberías dejarlo ya."

"¿Estás de coña?" Le dijo él. "¿No has visto cómo venía Alex a sacarme?"

"Acabáramos…" Dije yo cayendo por fin en por qué Embry, que nunca había intentado ni acercarse a una tabla, estaba ahora metiéndose leche tras leche. "Así que es por ella. Tío… búscate otro hobby, con este te vas a romper la crisma."

"Además, creo que te están intentando levantar la piva." Le dijo Jacob a punto de reírse.

"¡Eh, buscaros a otra!" Les dijo Embry yendo a recoger a la médico.

La verdad es que enferma se quedaba corto para describir su apariencia. Tenía la piel pálida al extremo, casi yo diría que hasta demasiado; y además… había algo raro en su mirada.

"Hola." Dijo sonriendo mientras Embry la llevaba tirando de la muñeca mientras seguía gruñéndoles cosas no muy agradables a los otros surfistas. "Embry… solo estaban reconociéndome la valía sobre la tabla."

"Fíjate tú que no te hacía yo sobre una tabla." Le dije yo.

"Bueno, soy de la reserva de Silver River." Afirmó sentándose a lo indio en la arena dejándose caer. "Eso está en el estado de California, limitando con Oregón pero en California." Afirmó.

California, meca del surf; eso había reconocerlo.

"Así que haces surf." Le dijo Quil.

"¿Bromeas?" Dijo divertida. "Casi he crecido con una tabla bajo los pies. Nah, mis hermanos y yo solíamos irnos a la playa a hacer surf cuando salía un día bueno. Y eso que soy mejor en el aero-surfing."

"¿Qué es eso?" Le dijimos.

"Yo he oído hablar de eso." Afirmó un chico tras nosotros.

"Eh, quién te ha dado vela en este entierro." Le gruñó Embry.

"Así que has oído hablar del aero-surfing ¿eh, Mike?" Le dijo Jacob.

"¿Bromeas?" Le dijo él sentándose junto a Alex en una forma que parecía que se había tirado en plena carrera para derrapar en la arena y caer junto a ella. "Es lo más en California, se hace con viento, un paracaídas especial para eso y la tabla es como las de windsurf pero un poco especial y sin agujero para la vela."

"¿Tú tenías una tienda de deportes?" Le dijo Alex. "Apuesto a que tienes material."

"No tiene mucha salida aquí." Afirmó él. "La verdad es que no sabe nadie hacerlo."

"Ahora sí." Dijo ella divertida. "Va, Embry ¿hace otro par de olas?"

"Es…" Comenzó él.

"Creo que por un día ha tenido suficiente." Afirmé yo. "Mañana hará sol, igual mañana…"

"Sol y buenas olas… un poco difícil aquí." Dijo ella un poco decepcionada. "Pero sí que podríamos estar por aquí un rato."

"Er… creo que deberías tomarte la cosa esa." Le dijo Embry a la médico.

"Venga ya." Le dijo ella. "Estoy bien."

"Medicina o volvemos a casa." Dijo Embry sacando una pastilla de su bolsillo.

"Está bien…" Dijo ella entonces.

"¿Sigues enferma y haces surf?" Le dije mientras se tomaba la pastilla sin agua siquiera.

"No me estoy muriendo." Dijo ella. "Solo estoy convaleciente."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Embry)

"Convaleciente en cualquier idioma viene a significar que estás recuperándote de una enfermedad." Le dijo Kim. "No que estás… ¿te pasa algo?"

"¿Cómo?" Le dijo Alex.

"Sí, tus ojos están…" Dijo Kim. "¿Brillantes?"

Señor, era cierto, tenía los ojos brillantes, y no precisamente porque los tuviese llorosos eran más bien… como si tuviesen luz dentro.

"Esto… creo que será mejor que vuelvas a casa." Le dije yo. "Sigues enferma, deberías estar descansando."

Que precisamente estuviésemos en una playa, rodeados de gente normal aunque en compañía de tres licántropos amigos míos que al contrario que yo, no estaban al tanto de su 'enfermedad' y que precisamente la estaban buscando por el caos que causó hacía unas noches, justo antes de enterarnos Seth y yo de lo que le pasaba, que se había escapado del control en su casa del Keechak, el lobo y Kobu, el hombre lobo-médico no era precisamente bueno.

"Pero aún parece que van a venir unas cuantas olas buenas más." Me dijo soltándose cuando le cogí del brazo. "Además, me quiero quedar, en casa me aburro."

"Te recuerdo que Kobu te dejó salir y que te trajese a la playa con la condición de no extra-limitarte en tu actividad y que estuviésemos pronto de vuelta." Le dije intentando hacerle caer en el hecho de que pronto comenzaría a anochecer. "Se nos está haciendo tarde."

Ahí solo conseguí que el resto se pusiesen a expresar su posición en desacuerdo conmigo y ella pero en silencio, sin embargo, cerró los ojos y se levantó.

"Embry lleva razón." Afirmó. "El trato con Kobu era que no me pasase con el ejercicio y volver pronto a casa."

Por fin, parecía haberse dado cuenta de lo que quería decir; y eso que no soy de los que se pongan a darle rodeos a las cosas…

"En fin, me ha alegrado veros." Añadió sonriendo mientras se sacudía la arena. "Emb, ¿voy a devolver las tablas y nos vemos aquí?"

"Vale." Le dije. "¿Emb?"

"El acortado de Embry." Me dijo sacándome la lengua mientras se iba con una tabla bajo cada brazo haciendo un giro para dar unos pasos marcha atrás y volver a girarse para seguir corriendo hasta los chicos que nos habían prestado las tablas.

"Así que sí ¿no, Emb?" Me dijo Jacob con ironía.

"Y te has ofrecido a sacarla un poco al aire libre ¿eh, Emb?" Añadió Quil divertido. "Y a hacer surf, ni más ni menos…"

"Anda, callaros, asalta-cunas." Les dije bromeando pero molesto al ver cómo los chicos Yorki y Newton parecían estar pasándolo bien vestidos con sus trajes neopreno mientras Alex estaba totalmente expuesta ante ellos vestida con su bikini. "Se acabó, voy a enseñarles a esos tíos a…" Añadí entre dientes.

"Tú no vas a nada." Me dijo Quil sujetándome. "No hacen nada malo y se supone que ella solo es la médico."

"Sabes perfectamente que…" Le dije levantando un dedo.

Mierda, tenía razón. No podía negarle eso, ella apenas sabía que existía y era porque le había ido a hacer aquella consulta tonta sobre que estaba enamorado, por pedir un punto de vista más o menos científico o médico.

"¿Lo ves?" Me dijo Quil. "Hasta tú me das la razón."

"¿Estás enamorado de… ella?" Me dijo Jacob.

Claro, como era el que se había ido de la reserva no tenía ni idea; yo creo que los únicos que no sabían nada aún debían ser Leah y él, y porque ninguno de los dos vivía ahora en la reserva.

"¿Os importa?" Les dije medio susurrándo. "Puede oíros."

"¡Embry!" Me dijo Kim. "¡Pero si eso es genial!"

"No tan alto, Kim." Le pedí. "No es para nada genial."

"Kim, esto es…" Comenzó Jared. "La impronta no es algo tan genial como crees; a veces puede ser un poco agonía."

"Dímelo a mí, que me he ido a improntar de una niña de 3 años." Dijo Quil.

"O a mí, que me he ido a improntar de… bueno, de Nessy." Añadió Jacob y estoy seguro que lo lamentó al segundo de abrir la boca.

"Pero al menos la doctora es ya mayor de edad ¿no?" Dijo Kim. "Quiero decir… tiene la carrera, eso significa que tiene más de los 18 ¿no?"

Oh, no; ahora caía en la cuenta, si tenía una carrera eso significaba que tenía más de los 20, y yo aún tenía 18.

No, eso no era un problema, a no ser… ella era una mujer-lobo; ¿y si ellos no tenían la impronta? O lo que es peor ¿y si ella ya estaba improntada de alguien o yo no era su impronta o…?

"Emb, respira, te estás poniendo morado." Me dijo una voz suavemente.

Me di cuenta que había regresado y estaba secándose como podía con una toalla.

"Le he dejado la de Claire." Me dijo Quil.

"Sí, los chicos aquellos son realmente agradables, me ofrecieron una toalla." Afirmó ella.

"¿Y no la has cogido?" Le preguntó Jacob entonces.

"No, no suelo tener costumbre de hacer esas cosas…" Dijo ella entonces. "Gracias por la toalla, Quil."

Los ojos se le habían puesto de un brillante animal, era peligroso que siguiese allí.

"Alex, será mejor que nos vayamos ya." Le dije cogiéndole de la muñeca.

"¡Oye!" Me dijo. "¡Al menos espera que recoja mis cosas!"

Con un par de gestos le había recogido la mitad de sus pertenencias y se las mostré.

"¿Podemos irnos ya, antes de que te de un vacío aquí mismo?" Le pregunté.

"Sí…" Dijo con tono de cansancio. "¡Eh, déjame calzarme, animal!" Afirmó volviendo a soltarse.

"Creo que alguien debería tomar lecciones sobre cómo tratar a las damas." Me dijo Jared divertido.

"Una patada en todo el culo es lo que se va a llevar como no deje de meter prisas…" Le dijo ella suavemente y medio gruñendo.

"¡Oye!" Le dije yo. "¡Encima que me preocupo por ti!"

"¡Que vale, ya voy!" Me dijo tras calzarse e incorporándose de nuevo mientras me daba cuenta que la piel le brillaba de forma un poco inusual. "Lo siento… será mejor que me vaya a casa, aún estoy en recuperarme y no conviene que… ¡Ey, deja ya de hacer el idiota!" Me dijo intentando apartarme cuando me quité la camiseta y se la forcé por la cabeza para taparle al menos el torso.

"No te viene bien este frío." Le dije. "Ya verás, Kobu me va a matar por dejarte meterte en el agua."

"¿Me quieres dejar en paz?" Me dijo. "Eres un puñetero agobio, tío."

"Yo creo que también estaba bien como estaba." Afirmó Jacob.

"Niña, muérdele, porfa." Le dijo Alex tras un segundo de silencio y poniéndose la camiseta y estirando para cubrirse bien.

"¡Vale!" Dijo Nessy feliz para tirarse contra Jacob que metió un alarido y se puso a gritarle algo así como que parase o algo así.

"Será mejor que nos vayamos." Sentenció Alex sacudiendo la cabeza y poniéndose una mano en la frente. "Comienzo a marearme." Afirmó mientras veía que en la braga del bañador comenzaba a salirle un pequeño bulto.

Ahí ya sí que no admití quejas, la cogí en volandas para tapar el bulto antes de que se diese cuenta alguien más y ella se puso a intentar soltarse hasta que le puse la mano en el bulto y apreté, entonces hizo como que se mareaba y se quedó quieta.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Alex)

"Ya hemos llegado." Gritó Embry en casa cuando entramos.

"¡Jo, tío, ya era hora!" Me dijo Seth. "¡Pensábamos que había pasado algo y encima no podíamos salir porque llamaría la atención!"

"Por favor, dejar de gritar." Dije yo. "Solo nos hemos retrasado un poco."

"¿Un poco?" Me dijo Keechak tirándome de la cola que yo tenía entre las piernas cubierta con una sabana tendida de la casa de Sam y Emily que nos había pillado de paso.

"Ay, vale, se me fue la cabeza." Le dije soltándome y liberando mi preciosa cola negra de loba que me había salido en cuanto se ocultó el sol un poco y comenzó el crepúsculo y que Embry me había hecho notar cuando me cogió en brazos para ocultarla. "Lo siento ¿vale? Perdí la noción del tiempo..."

"Te ha salido la cola, eso es más que perder la noción del tiempo." Afirmó Keechak poniéndose un poco en plan padre. "¿Y si te hubiese visto alguien?"

"Pero no lo han hecho." Afirmé. "Aunque... bueno, me di cuenta cuando un chico con novia creo que fija me puso ojitos."

"Venga ya, Jacob no..." Dijo Embry.

"Jacob no, el otro." Afirmé.

"No tendrías que haber salido." Sentenció Keechak. "Lo siento pero es cierto, y tú lo sabes.No deberías haber salido con ese chico. Tendrías que haber esperado a Kobu, él es responsable y sabe cómo y cuando traerte de vuelta."

"Eh, no te metas con Embry." Le dije yendo a desnudarme y cogerme la manta de nuevo para ir junto a la ventana. "Ha hecho lo que ha podido."

"Pero no lo suficiente." Afirmó Keechak. "Debería..."

"Debería nada, lo ha hecho bien." Le dije. "Y deja de ladrar antes de que me convierta y te arranque la paletilla de un mordisco." Afirmé sintiendo el influjo de la luna que comenzaba a asomar lentamente sobre mí.

Aquella luz... era una maldición, y a la vez era como un alivio al dolor que tenía dentro de mí.

Picor en el cuerpo, en todo el cuerpo, luego mis manos se encogieron hasta convertirse en unas patas almohadilladas, cerré los ojos para bañarme mejor de la luz blanquecina que emanaba de aquella bola en el cielo y sentí que mi mandíbula comenzaba a abultarse hacia el frente, mi último reflejo fue conseguir ponerme la manta por la cabeza también para intentar ocultar mi cara convirtiéndose ante los ojos de aquellos dos chicos. Keechak y Kobu estaban ya acostumbrados a verlo, pero para alguien ajeno a aquello... bueno, la impresión podía ser... brutal.

Pronto comencé a sentirlo, era el espíritu del lobo, aún era fuerte en mí, pero yo había ido recuperando el control, solo sería esta noche, solo una más...