Titulo: Album de vida.

Resumen: A Sherlock le costara aceptar al nuevo inquilino del Baker Street, que roba la atención de SU doctor. Mini reto: 20 días Parent!lock del foro I'm Sherlocked.

Advertencias: Mención de sexo.

Capitulo 10.

Balbuceos

Cada día el niño estaba mas grande cada día y John pensaba que no era el mismo bebe que había visto entre cómodas y calientes mantas en los brazos de Lestrade, y el policía le entrego con cuidado ese hermoso día, pidiéndole cuidarlo. Después no pudo dejar que se vaya, no, tenia que adoptarlo como hijo propio, ya que nunca tendría uno, por su relación con Sherlock.

Aunque obviamente, aun el niño no hablaba, ni caminaba del todo bien, pero tenia su manera de comunicarse, además de llorar, hacia sonidos con su garganta, balbuceaba cosas sin sentido, o trataba de decir su primera palabra, y no lo conseguía.

- Hoy el mocoso esta insoportablemente molesto - Hablo su novio sacándolo de sus pensamientos.

Sherlock casi miraba con ganas de ahorcar a su pequeño Hamish.

- Sherlock... - sonrió John con ternura, hacia los dos, eso es lo mas raro que tenia, podía encontrar adorable que el detective consultor se enoje y quiera cometer un asesinato. - Tienes que tener paciencia.

- A veces creo que lo hace a propósito.

- Yo también - río divertido el rubio y acaricio sus rizos. - Le encanta fastidiarte, es un pícaro diablillo del mal.

- Tu hijo es un engendro.

- ¿Mi hijo? ¡De los dos! - Sonrió.

- Bien, pero si es malo eso es por tu culpa.

- ¿La mía? - hizo un esfuerzo para no reír a carcajadas - Aja, porque el gran Sherlock Holmes es un santo y jamas seria su culpa que su hijo sea malo.

- Ahora eres tu John el que esta diciendo que es mi hijo, es de los dos. - Se sonrieron un poco hasta que el bebe volvió a balbucear fuerte.

El niño se reía por Dios sabe que cosa, pero John había leído que a veces los bebes se ríen solo porque están felices, no porque les divierta algo. Entonces el se puso feliz también.

- Creo que lo que balbucea ese bebe es tu nombre. - Dijo Sherlock tratando de no sonreír.

- Yo creo que esta balbuceando incoherencias.

- Pero los sonidos que hace se parecen a tu nombre. Tal vez trata de decir "John."

El niño miraba a John insistente, cuando el rubio se paro y fue a hacia el, claramente lo que quería el "engendro malvado" era que lo cargara y lo metiera en su cuna, porque apenas apoyo en la cuna al bebe, este se desplomo, cansado, y cerro sus ojos para dormir. La pacífica escena le trajo calma.

Y entonces sintió como dos brazos rodeaban su vientre, tenia que admitirlo, su hermoso genio maniático puede ser el mas dulce de los sociópatas que existe.

Al día siguiente Sherlock se despertó, acostumbraba a dormir solo lo necesario, y solo cuando es con John, el problema es porque se despertó. Se despertó porque escucho al bebe balbucear tonterías, podía apostar que a la edad de ese niño, el podía hasta sumar dos mas dos, porque el era un genio, si tan solo John lo escuchara, seguro diría que era un ególatra. ¡Pero lo que Sherlock decía es verdad! Su coeficiente intelectual era mucho mas alto que el promedio y tenia una manera... Particular de pensar.

Trato de olvidarse de los balbuceos del bebe, por mas que debería estar dormido en ese momento, se paro, se puso la bata que acostumbraba, todo esto mientras estaba concentrado en pensar, introducido completamente en su palacio mental, las acciones que hacia cuando se levantaba, como eran cotidianas podía hacerlas sin pensar, así que aprovechaba ese tiempo también para su palacio mental, algo lo saco de sus pensamientos, y se molesto.

Modo Berrinche On.

Se molesto, era culpa de esa cosa babosa y tierna, con piel suave, y poco pelo cubriendo su cabeza pequeña, fue hasta donde estaba Hamish para empezar a decirle que no podía ir por la vida balbuceando sin decir cosas claras, y que nadie iba a entenderlo nunca si seguía así, y además, que se callara para que el pudiera pensar. ¡Pero ese bebe nunca sigue sus ordenes! Ni siquiera se calla cuando se lo piden, John dijo que aún no entendía bien a las personas y no podía culparlo por eso, porque era pequeño todavía, pero el tampoco le hace mucho caso a John.

Pero cuando escucha bien como el bebe balbucea, escucha que dice algo parecido a "Sherlock" solo que mas bien se escucha como "seloc" y se quedo morando a la cosa horrorosa por un rato.

No era tan horrorosa.

Ni ruidosa, ni molesta, ni una total roba Johns, era una cosa, más bien, un bebe, bueno y al que le había tomado cariño.

Modo Capricho Off.

Esta vez fue el turno de John de sorprender a Sherlock abrazándolo por atrás y besando suavemente su espalda.

- Te ves adorable mirando así a nuestro bebe.

- Nuestro - susurra sonriendo Sherlock.

- Solo debes escucharte, si te miraras al espejo, pensaría que eres un idiota por hablar así. - ríe - un hijo te a ablandado mi querido detective consultor.

- Doctor Watson, me temo que usted también tiene la culpa de este desperfecto en mi ser, usted me ha cambiado - sonríe.

- Oh por favor Holmes, no me de todo el crédito a mi, también se lo merece el joven Hamish.

- Elemental, mi querido Watson. Hamish Watson, el pequeño engendro, es el culpable.

Ambos rieron divertidos, acompañados por la potente risa de su cosa horrorosa, o sea, Hamish.

John saco su celular dispuesto a sacar una foto de Hamish diciendo incoherencias y de Sherlock pidiéndole que se calle. Como la imagen no explicaría mucho, decidió también hacer un vídeo.

- John, ¿Cambiaste tu pasatiempo de escribir en ese tonto blog para ahora sacarle todo el tiempo fotos a Hamish y hacer vídeos sobre todo lo que hace?

- Oh, callate Sherlock, ¡no me cagues el vídeo!

- ¿Y eso de no decir malas palabras frente al niño donde quedo?

John se sonrojo estando aun detrás de la grabadora, filmando todo, mientras que el bebe, empezó a gritar balbuceos. Y decía cosas como "seloc" y "Ohn."