CAPITULO X
Edward se hunde en el alcohol dos semanas seguidas, abandonando todo. Isabella lo dejó y lo único que quiere es que el tiempo pase rápido para encontrarse con ella nuevamente, jamás le dijo que lo amaba, mucho menos que lo quería pero podía verlo en su mirada, ella sentía algo por él, por eso se entregó por completo a esa farsa, lamentablemente no sabia que la historia de Isabella tenía una mancha asquerosa de apellido Rastogui que no la dejaba avanzar, aun así él la quería y estaba dispuesto a destruir a todos con tal de estar con ella nuevamente.
Edward tenía un pequeño problema desde joven, justo después de la muerte de sus padres adoptó un pequeño trastorno obsesivo con personas o cosas. Cuando fue adoptado fue porque él eligió a esa familia, los quería para él y en cierta forma se aferró a ellos al punto de turnarse entre dormir en la misma habitación de sus hermanos o sus padres adoptivos que solo asociaron su extrema cercanía con la soledad que sentía después de quedar huérfano.
Se aferró a la empresa de su padre al punto de hacer tratos con la mafia para no perder su empresa cuando, aun, siendo un joven sin experiencia hacia malos negocios. Se aferró a su primer auto, un Bugatti Veiron llegando a dormir dentro del auto por semanas y se aferró a sus novias como si su vida dependiera de ello. Fueron pocas, tan solo tres mujeres en su vida, la primera fue Jane, la huérfana que lo adaptó a la vida solitaria, ella fue su primera vez y jamas se alejó de ella hasta que decidió ser adoptado porque Jane le había ofrecido drogas y estaba seguro que sus padres no lo querían en una mala vida.
La segunda fue Cachiri, una exótica brasileña que conoció cuando decidió hacer un master y tener contacto con otros universitarios, pues, había decidido sacar su carrera universitaria por Internet, estuvo con ella dos años, inclusive vivieron juntos debido a que él no quería separarse de ella ni un instante, cubrió cada espacio de su tiempo y la absorbió por completo a tal punto que ella huyó a Brasil sin siquiera despedirse abandonándolo a su suerte.
La tercera fue Victoria Suterland, una hermosa pelirroja de su circulo social, una bióloga marina que estaba haciendo investigaciones en la fauna y el habitad de los animales, se obsesionó con ella al punto del acoso, ella pensaba que era lindo hasta que se dio cuenta que él revisaba su teléfono, sus correos, su agenda y había investigado a todos sus amigos, la gente con la que trabajaba y sus antiguas parejas; Luego de meses de estar juntos Victoria le tuvo miedo, le gritó y se fue huyendo antes de terminar su investigación.
Luego de eso Edward juró no volverse a enamorar, despidió a todo el servicio de la casa y se enfocó solo en trabajar y a su familia adoptiva, cerró su corazón por completo y dejó de lado los sentimientos, justo hasta que llegó Isabella con sus enormes pechos, sus voluptuosas piernas, su sonrisa dulce y su mirada cautivadora, le gustó y peleó con él mismo para no obsesionarse, cosa imposible cuando la hizo pasar por su prometida y la besó por primera vez.
"Ella es mía" Pensó enseguida.
Sus hermanos Irina y Garrett intervinieron por él en el trabajo y la publicidad de su vida. Garrett se encargó de sobrellevar la empresa manteniendo a raya a los nuevos inversionistas de la vida privada de su hermano adoptivo, Alice y Renesme estaban preocupadas por Edward y devastadas por el echo de ver a un hombre tan enamorado derrumbarse de esa manera cuando Isabella solo le pedía un tiempo a solas o eso fue lo que les dijo Garrett.
La prensa amarillsta fue controlada por Irina y sus escándalos para mantener alejados a todos de su hermano y su sorprendente ruptura con su prometida a la cual ni siquiera conocían. La primera noticia había salido cuando vieron a Isabella salir de la mansión Cullen aquel día con su maleta y mas atrás vieron a Edward gritar su nombre desesperado. Luego de ello todo fue cuesta bajo para el magnate.
-Diga - contesta el teléfono de su despacho con la voz ronca por haber acabado de despertar, ahora solo duerme ahí, la habitación principal y toda la casa tienen el aroma de Isabella, ese lugar no y prefiere no sufrir tanto.
-Soy Jenk's. La asociación con Rastogui entertaiment ha sido disuelta, sus acciones fueron vendidas al mejor postor, Benjamin está en la cárcel y Amun está en la completa quiebra y volviéndose loco.
-Bien. Quiero a ese hombre tan hundido como sea posible - gruñe Edward sintiendo satisfecho pero aun infeliz - Nada de Isabella? - pregunta en un murmullo triste, Jenk's suspira.
-No, señor. Aun nada.
-llámame cuando sepas algo - y cuelga sin mas. Descubrió que Rastogui estaba haciendo desvió de activos y materia prima a Bangladesh y Emiratos, también descubrió en una exhaustiva investigación que Benjamín estaba implicado en ataques violentos y abusos sexuales a una cantidad considerable de mujeres.
Edward no iba a tomar represalias contra los Rastogui, pues, sus negocios con Amún eran fructíferos y lo mantenían a raya de la bancarrota total, aunque se había recuperado considerablemente no estaba a un nivel estable en su empresa. Todo comenzó cuando, tres días después, llegó a su casa mediante el correo un sobre dirigido a Edward y a la futura señora Cullen no tenía remitente pero Edward sabía de quien era.
Dentro del sobre había un informe médico con todos los datos de Isabella junto a este venía un eco obstetrico donde se podría apreciar una pequeña cosita sin forma exacta, ese era el bebé de Isabella de apenas siete semanas de gestación, Edward sintió un frió recorrerle el cuerpo al saber que esa pequeña criaturita era una creación de Isabella y no pudo nacer, también pensó en él teniendo un hijo con ella y sonrió con nostalgia, es lo que mas hubiera querido en su vida, formar una familia con la mujer a la que mas amaba, luego se congeló cuando vio una nota salir del sobre, escrita a mano con una caligrafía hosca y sin gracia.
Lo recuerdas, Pyaar*? Fue el error que te alejó de mi. No te fíes de ella Cullen, por experiencia se roba todo incluyendo tu corazón y huye. Debías ser mía, Bells pero tu pequeño error se metió entre nosotros, gracias a Alaá no pudo nacer.
Su sangre se calentó y tiró todo lo que estaba cerca de él, rompió varios jarrones, adornos y cuadros asustando a Maria, Leah y Sue quienes fueron conservadas porque le recordaban que Isabella una vez vivió ahí. Guardó todo en el sobre y se fue a su despacho dispuesto a acabar el problema de raíz, no le importaba dejar su empresa en quiebra pero iba a hundir a los Rastogui por completo, se sentiría mejor por él y por Isabella.
Un pensamiento de un recuerdo cruzó por su cabeza, él se había obsesionado con esas mujeres y luego de que se fueron paso un cierto tiempo antes de volver a estar bien, dándose cuenta que solo fue obsesión y no amor. Quizás con Isabella fue igual. Ahora tomará la decisión correcta, va a esperar un tiempo, si mas adelante aun sigue pensando en ella y ese dolor por perderla sigue latente en su pecho, la buscará, sino... Seguirá con su vida como si nada hubiera pasado.
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*Cariño en Hindi.
