Hola a todas y todos, lamento la demora, pero aquí por fin les traigo el capitulo 10, espero les guste y dejen muchos reviews, y hablando de eso, yesqui2000, Amber Bellum, alirt, anyreth, Dms Moon Adap, moon86, VICO, Serenity Yuuki, Patty Ramirez de Chiba, walkmoon, VICO-darien, un millón de gracias por sus comentarios, me hace muy feliz leerlos y saber que gustan de mi historia, de la misma forma le agradezco a todos los que pasan par aquí a leer, aunque no dejen su opinión, claro me encantaría que lo hicieran, sin más preámbulo, aquí les dejo la actualización, que lo disfruten…
Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, pero la historia si es toda mía jejeje….
UNA SEMANA DESPUÉS…
Estación de Policía…
- Capitán – entró el detective Taylor a la oficina.
- ¿Que pasa Kelvin? – indagó el capitán Tenou, concentrado en su computadora.
- Capitán, encontré algo interesante sobre el caso Tsukino – Continuó
- ¿Algún avance? – dijo volteando a verlo.
- Júzguelo usted mismo – Dijo el detective dándole un expediente algo viejo al capitán y sentándose en una de las sillas frente a su escritorio.
Haruka tomo el fail un poco confundido al ver lo desgastado que estaba, difícilmente un expediente tan viejo podría tener algo que ver con su caso de secuestro, sin embargo le dio una ojeada, conforme iba pasando las páginas sus ojos se hacían más grandes y su ansiedad crecía – ¿Como diste con esto? – interrogó ansioso
- Estaba ingresando algunos datos, buscando patrones, ya sabe lo de rutina y me llamó la atención encontrar otro caso Tsukino, más que nada porque ese es un apellido poco común en este lugar, así que revisé el expediente digital y me di cuenta que tenía relación con los Tsukino del caso que estamos siguiendo, solo que este es de hace poco más de 10 años; sin embargo, estaba algo incompleto, así que decidí solicitar el original y me encontré con todo esto – explicó el detective.
- Maldita sea – se exaltó el capitán – ¿Por qué demonios no lo vimos antes? –
- La familia Tsukino no comentó nada al respecto, y por ser un caso tan viejo, era difícil relacionarlo con el secuestro de la señorita Tsukino –
- Me importa un pepino que no lo comentaran, esto no debió pasarse por alto jamás –
– Hay que verlo por el lado bueno, al menos nos da la esperanza de que aún se encuentre con vida ¿no lo cree? –
- ¿Pero por cuánto tiempo? ¡Maldita sea! ¿Acaso sabes lo que esto significa?- Sonaba alterado
- Por supuesto que lo sé - suspiró Kelvin - El secuestro de Serena Tsukino no fue un accidente, mucho menos una casualidad –
Haruka golpeó su escritorio - No solo eso, también complica más las cosas con el caso Black, no sé como fuimos tan estúpidos de creer que se trataba de un incidente aislado, ese maldito retorcido de Diamante Black no hace nada por casualidad – intentó tranquilizarse un poco – Debemos comunicarnos con la agente Kaiou del FBI de inmediato –
- ¿Quiere que la cite? -
- No yo me encargo de eso, tú prepárate para salir en una hora – ordenó
- ¿Donde vamos? –
- La familia Tsukino nos debe muchas explicaciones, y va a tener que darlas de una buena vez –
Darien estaba sumido en sus pensamientos, el sonido hipnótico de las hélices del helicóptero marcaban el ritmo de sus pensamientos, las voces del piloto y Zafiro se escuchaban lejos, a pesar de estar ahí sentado con ellos camino a la hacienda. Había sido una semana difícil, pero lograron cumplir con entregar hasta el último gramo de mercancía sin ningún inconveniente, Diamante estaba complacido con su labor y esperaba que su futuro socio también lo estuviera; sin embargo, a pesar del arduo trabajo y de que no tuvieron un minuto libre, el no podía sacarse a Serena de la cabeza, las palabras de la rubia lo habían perseguido toda esa semana, había salido de la hacienda sin tan siquiera despedirse, en ese momento no se sentía capaz de enfrentarla sin cometer alguna estupidez, a pesar de eso, aun se sentía afectado.
Flash Back
Darien había terminado su reunión con Diamante y estaba ansioso por ver como seguía la muchacha, también tenía que darle la noticia de que se iría por una semana para encargarse de las entregas, cuando se aproximo a la habitación se dio cuenta que serena no estaba sola, se escuchaba una conversación entre risas y suspiros, se acercó un poco más para escuchar lo que provocaba tanto barullo, sintió un gran alivio al notar que la rubia estaba acompañada de varias muchachas de la casa, se alegró de ver que la muchacha se estaba adaptando a la vida en ese lugar, entontes escuchó lo que Serena les contaba – Saben Andrew Furuhata fue mi mejor amigo, mi héroe, mi primer amor, mi primera ilusión, mi primer beso, mi primer novio, mi primer… ya saben…- Serena dejo de hablar y Darien pudo escuchar las risitas cómplices de las otras mujeres, luego la rubia continuó – ¡Ay ya! jajaja, bueno solo digamos que él fue mi primer todo, y siempre será el amor de mi vida - terminó con esa frase y el pelinegro pudo escuchar como las chicas empezaron con sus comentarios, pero en su cabeza solo resonaban las palabras de la rubia "él fue mi primer todo, y siempre será el amor de mi vida… el amor de mi vida… el amor de mi vida", algo dentro de Darien pareció romperse, se sentía furioso con esa confesión, no sabía por qué, pero en ese momento solo deseaba encontrar a ese tal AndrewFuruhata y desaparecerlo de la faz de la tierra – Oye Shields ¿Quien se murió que tienes esa cara? ¿Tan mal resultó la reunión con Diamante? – escuchó decir a Seiya que se acercaba, como siempre tan oportuno y con sus comentarios irritantes, el rostro de Darien se desfiguro en una mueca de ira absoluta, y antes que Seiya se percatara y pudiera reaccionar, Darien lo había golpeado contra la pared y lo tenía sujeto ahí, con una mano apretando su cuello y amenazando con estrellar su otro puño contra la cara de su compañero, Kou apenas y pudo reaccionar – Amigo tranquilízate ¿Qué demonios te pasa? Yo no te he hecho nada, tranquilízate antes de que hagas algo de lo que puedas arrepentirte – intentaba calmarlo con dificultad -¡AAHHGGG!- se escuchó el rugido del pelinegro mientras lanzaba su puño con furia hacia su prisionero, Seiya solo apretó los ojos esperando el impacto, el sonido seco del golpe retumbó en los oídos de Kou, que al no sentir el impacto abrió los ojos para darse cuenta que Darien se alejaba del lugar con paso furioso, se le puso la piel de gallina al percatarse que al lado de su cabeza, en la pared, Shields había dejado una magulladura bastante profunda, él había llegado hasta ahí para ver como se encontraba el bomboncito que había rescatado, pero ante los acontecimientos prefirió retirarse.
Fin Flash Back
- ¿Darien? –
- ¡Ah! ¿Qué? – la voz de Zafiro lo sacó del trance, estaba concentrado recordando mientras miraba las magulladuras de su mano.
- Vaya, de verdad que andas distraído últimamente – continuó – Te decía que ya vamos a aterrizar, pero tú no pareces estar poniendo atención –
- Lo siento, tenía la cabeza en otro lado –
- ya me imagino donde –
- ¿Qué quieres decir con eso? –
- ¡Oh por favor Darien! Te has pasado toda la maldita semana con la cabeza en la Luna y ahorita casi tengo que acudir a la NASA para hacer contacto con tigo, es obvio que tus pensamientos están direccionados a cierta rubia cabeza de chorlito –
- No te pases Zafiro –
- ¡Si, si tranquilo tigre! Yo solo decía… en fin, si ibas a estar sufriendo tanto ¿Por qué no la trajiste con tigo? O bueno, como mínimo te hubieras despedido de ella en vez de salir a escondidas como si estuvieras escapando –
- No había tiempo para eso y no salí a escondidas –
- ¿No había tiempo o pasó algo entre ustedes? –
Darién entrecerró los ojos dándole una mirada asesina y repitió de forma seca – No había tiempo -
- Si claro, si repetirte eso te hace feliz… – contestó de forma sarcástica.
- Bueno igual, yo no tengo por qué darte explicaciones de lo que haga o deje de hacer – continuó molesto.
- En eso tienes razón, nada de lo que hagas es mi problema, pero creo que a mi hermano le parecería interesante saber que hay diferencias entre los tortolitos, ya sabes, con eso que le atrae la rubiecita – decía tratando de provocar al pelinegro.
- Mira Zafiro, no juegues con fuego si no quieres terminar quemándote – Lo amenazó el ojiazul
- ¿Me estas amenazando? – Lo retó el menor de los Black, con una sonrisa socarrona dibujada en los labios, muy confiado de su posición y de su apellido.
- No, como crees, yo no amenazo… yo prometo, y te juro que si por andar soltando veneno como vieja chismosa, tu hermano separa a Serena de mí, te voy a perseguir hasta el mismo infierno para hacerte pagar – terminó Darien en un tono tan sombrío y con una expresión tan macabra que a su acompañante se le apagó la risa y se le erizó la piel.
Zafiro respiró para recuperar la compostura - ¡Ay! de verdad que con tigo no se puede ni bromear, todo te lo tomas demasiado enserio, y para tu tranquilidad, a mí los problemas de faldas que tengan tu y mi hermano me tienen sin cuidado, claro a menos que afecten nuestros negocios, porque ahí si se convertiría en mi problema y en el de todos–
- Pues no tienes de que preocuparte porque nada de lo que he hecho hasta el momento, ha afectado los negocios, y te aseguro que va a continuar así "no se caga donde se come" esa siempre ha sido mi política – se cruzó de brazos el pelinegro.
- Bueno, tal vez, solo espero que continúes aplicándola –
- Pierde cuidado, lo haré –
Minutos después estaban aterrizando en el helipuerto de la Hacienda. Darien entro a la Casa Grande como la llamaban, y pasó directamente a la cocina, quería ver a Luna e informarle que ya había llegado, o por lo menos eso se repetía, pero la verdad es que no se sentía preparado para enfrentar a Serena, toda esa semana la había imaginado en brazos de otro hombre, de un hombre sin rostro al que ella amaba, y no estaba seguro de cómo iba a reaccionar cuando la tuviera de frente. Al entrar a la cocina, notó que solamente estaba su amiga Amy sentada tomando una taza de té y leyendo un libro.
- ¡Hola Amy! – Saludó
- ¡Hola Darien! No sabía que ya habías regresado – Contestó cerrando su libro y sonriéndole a su amigo.
- Es que vengo llegando – dijo el pelinegro mientras buscaba las cosas para prepararse un café.
- Que curioso, pensé que vendrías directo a ver a Serena –
- Pues ya ves, pensaste mal – Se sentó frente a ella.
- ¿Qué te pasa Darien? Te siento extraño –
- Nada, estoy bien ¿Por qué habría de pasarme algo? –
- No lo sé, dímelo tú –
- Ya te dije que no me pasa nada –
- Aunque sea, es extraño que no vinieras directo a ver a Sere o al menos a preguntar por ella como acostumbras, ni siquiera llamaste para saber cómo estaba en toda la semana ¿Acaso pasó algo? –
- ¿A dónde quieres llegar Amy? -
La peliazul suspiro y lo miró fijamente – Solo trato de ser buena amiga – dijo – Sabes, Serena está muy mal –
Darien casi se atraganta con el café, miles de cosas le pasaron por la cabeza en un segundo, había sido un idiota y un egoísta en todo el sentido de la palabra, Serena estaba herida cuando la dejó y él no se había preocupado por saber cómo seguía de sus golpes solo porque sentía su ego herido – ¿Que le pasó, se complicaron sus heridas? - Dijo preocupado.
- No, tranquilo, ella está bien en ese sentido –
- ¡Gracias al cielo! – Exclamo aliviado - ¿Pero entonces por qué dices que está mal? –
- ¿No te lo imaginas siquiera? –
- ¿Diamante le hizo algo en mi ausencia? –
- ¡Maldita sea Shields concéntrate quieres! – dejó salir la muchacha sorprendiendo a su amigo que nunca la había visto reaccionar así.
- Lo siento, creo que me alteré un poquito – se disculpó – Pero me frustra que seas tan cerrado. En fin ella está mal, pero por tu culpa –
- ¿Por mi culpa? – Preguntó sorprendido
- Sí, eso fue lo que dije – la muchacha respiro profundo – mira Darien te lo voy a decir porque Sere es mi amiga y aunque intenta disimularlo yo se que esta super angustiada y no me gusta verla así, pero te voy a rogar que seas discreto porque me lo conto en confianza y no quiere que tú te enteres de lo que le pasa, pero a mí me parece que para que todo se aclare es mejor que te enteres–
- Pues dilo de una vez ¿Qué le pasa a Serena? – se mostro algo ansioso y preocupado.
- Sere piensa que se la vas a ceder a Diamante –
- ¿Qué? ¡Pero como se le ocurre pensar semejante estupidez! –
- ¡Cálmate quieres! ¡Si ella se está llenando la cabeza de cucarachas es por tu culpa, porque tú la has hecho pensar eso con tu actitud! – Lo regañó la peliazul, él se limitó a escucharla – Lo siento Darien, no fue mi intención hablarte así pero me sacas de quicio algunas veces – le dijo haciendo mueca de exasperación.
- Está bien, te prometo que me quedo callado hasta que termines, pero por favor explícame ¿Qué hizo que Sere piense semejante cosa?–
- De acuerdo, ella me conto ciertas intimidades por decirlo así y espero que no te molestes, pero me dijo pues que tu y ella pues…. Ya sabes… que no… -
- Si, si, si ya entendí, lo que no entiendo es por qué te lo contó – dijo algo molesto.
- Porque confía en mí, y necesitaba desahogarse, en fin, también me dijo lo que Diamante le advirtió sobre mantenerte complacido, pero que tú la has rechazado cada vez que ha intentado acercarse – Darien frunció el seño e intentó decir algo pero la joven lo miró de forma amenazante así que mejor se quedó callado y continuó escuchando – Aunque no se sentía tan preocupada por eso, porque ustedes llegaron a un acuerdo y la verdad estaba tranquila ya que ella no quiere tener que ver con tigo de esa manera –
- ¿Entonces qué demonios es lo que le molesta si no quiere que yo la toque? – Dijo intentando contener el enojo que empezaba a sentir.
Amy puso los ojos en blanco – solo escucha quieres – le dijo para continuar - Ella notó que a pesar que tú no te interesas en ella de forma sexual, siempre has cuidado de ella y te has preocupado por protegerla y hacerla sentir cómoda, se sentía feliz porque empezaste a dormir con ella en la misma cama, lo que la hizo pensar que estabas empezando a aceptarla, pero entonces la noche que castigaron a los imbéciles… bueno ella me contó que esa noche tú la ayudaste a vestirse y la viste desnuda, que después de eso no dormiste con ella y a la mañana siguiente despareciste y no te comunicaste con ella para nada… Y pues, obviamente piensa que no te agrada, que no te atrae, hasta que es repugnante para ti tenerla cerca, básicamente que la mantienes con tigo por lástima, eso ya lo había aceptado porque a pesar de ello tú la tratabas bien, pero ahora, por como reaccionaste ante su desnudez, ella piensa que la vas a entregar a Diamante para deshacerte de una vez por todas de la molestia que significa para ti tenerla cerca–
- ¡Por amor al cielo! – Exclamó el pelinegro y soltó una sonora carcajada.
Amy estaba confundida - ¿Qué te pasa de qué demonios te ríes? –
- Y todavía lo preguntas, definitivamente Zafiro tiene razón, es una rubia cabeza de chorlito. Amy tu me conoces mejor que nadie ¿De verdad piensas que Serena me es indiferente? –
- No, creo que no, ella es la que lo piensa, yo intenté decirle mi puto de vista, pero ella pensaba que tú eras… este…que eras…-
- ¿Que yo era qué? – la interrumpió
La muchacha tragó grueso – Que eras Gay -
- ¡Maldita sea! Solo eso me faltaba…-
- No te preocupes yo la saqué de su error, pero… pero eso la alteró, porque se dio cuenta que el problema es ella, yo intenté calmarla y decirle que tu no serias capaz de entregarla a Diamante. Pero la verdad Darien, si te soy sincera a mí también me tiene muy confundida tu actitud hacia ella, me parece que te gusta, tal vez hasta más que eso; es más, nunca habías estado tanto tiempo con una misma mujer, hasta donde recuerdo además de ella con la persona que más tiempo has durado es con migo, y básicamente porque tenemos muchas cosas en común y nos llevamos bien, el sexo entre nosotros siempre fue un bono extra de nuestra amistad, hasta que me enamoré de Richarth y lo dejamos solo como una relación de amigos, pero estoy segura que a mí nunca me viste con los ojos que la miras a ella. Lo otro que no entiendo es ¿Por qué aún no has, tu sabes?, porque hasta donde pude comprobar eres un hombre muy apasionado, y nunca te niegas a este tipo de placeres, siempre aprovechas al máximo los regalos que Diamante te hace – terminó la joven.
- ¡Ay! Amy, ni te imaginas la tortura que es para mí tenerla cerca y no poder besarla, acariciarla, lo difícil que ha sido mantener la compostura, te juro por Dios que no sé cómo no he cogido una pulmonía de tantas duchas frías que tomo durante el día y hasta la noche, ella me encanta, me hace arder de solo mirarla, el roce de su piel me hace perder el control, su olor constante en el cuarto me enciende, controlarme para no lanzarme sobre ella como un lobo hambriento ha sido lo más difícil que he hecho en toda mi vida, pero simplemente no puedo hacerla mía bajo estas circunstancias, mi orgullo no me lo permite – Suspiro el pelinegro.
- Pero Darién, no te entiendo, ella está a tu disposición-
- Si lo sé, pero no porque quiera, tú misma lo dijiste ella no quiere tener que ver con migo de esa forma, y yo nunca he tenido que obligar a nadie a estar con migo contra su voluntad, no voy a empezar ahorita, pero en fin, a pesar de todo, jamás mientras me corra sangre por las venas, voy a entregar a Serena, a MÍ Serena, de forma voluntaria –
- Me alegro de eso, pero deberías aclarárselo a Sere para que se tranquilice –
- Tranquila, lo voy a hacer –
Los amigos hablaron largo y tendido durante un buen rato, hasta que Luna regresó del mercado, momento que Darien aprovechó para ir en busca de la rubia. Cuando se acercó a la puerta de su habitación escuchó risas de dos personas, una era de su princesa, la otra era de un hombre, pero no cualquier hombre, la voz y la risa eran inconfundibles, definitivamente se trataba de Seiya, el pelinegro respiró y se detuvo un momento con el oído pegado a la puerta para escuchar mejor lo que ocurría.
- Entonces Bombom ¿Me vas a dejar hacerlo? –
- No seas necio Seiya, ya te dije que esperes hay que hacerlo con cuidado –
- Pero ni que fuera algo fuera de lo común yo ya lo he hecho otras veces –
- Pero no con migo y yo soy muy delicada con estas cosas –
- Lo que quieres es desesperarme –
- Si si, lo que digas, pero antes de meterlo hay que preparar todo muy bien, no quiero que dañes nada, mientras tanto agarra aquí mientras yo, mmm espera, si ahí está bien, solo un poco… más fuerte, si… auch auch auch –
- ¿Qué, que pasó que hice? –
- Ya va, ya va… no te preocupes, tu lo estabas haciendo perfecto, fui yo que me puse en mala posición y me acalambre –
- Ok, me asustaste, intentémoslo de nuevo pero si quieres yo puedo…-
-NO, como estábamos, tu solo aprieta fuerte… a ver, aja, oh si ya casi, mmm ya ca-si, solo un poco más ¡Ni se te ocurra aflojar! estoy sintiendo que bajas la intensidad, si exacto, así duro como los hombres, ok un poco a la derecha, no esa derecha tarado, mi derecha… Ok si, aja…ya, ya, ya Wow, ya pues soltarlo –
- Cuanto falta ya quiero probarlo –
- No comas ansias ¿Que acaso no sueles disfrutar el proceso? –
- Si pero los procesos, como tú los llamas, no suelen ser tan largos –
- Uy que pereza con tigo Seiya, si te permití esto, es porque insististe demasiado y al final me convenciste, pero no creas que me hace mucha gracia –
- Pero fue el trato, así los dos salimos ganando -
- Ganando qué, si yo no te necesito para esto, yo me las puedo arreglar bien solita
- Si, pero te aseguro que no es igual de divertido hacerlo sola –
- No creas, solo es cuestión de ambientar la atmosfera con algo de música –
- Si tú lo dices –
- Bueno, bueno ya a ver sácalo y acabemos con esto de una buena vez-
- Ok, aquí está –
- Wow, es muy grande –
- ¿Tú crees? A mí me parece bastante normal –
- Si claro, como si tuvieras punto de comparación –
- Y tú si tienes mucho con que comparar –
- Podría decir que tengo la suficiente experiencia para dar un criterio acertado, es más me parece que va a ser difícil que entre, y la verdad la entrada es algo estrecha, y me da miedo forzarlo –
- No te preocupes, te prometo tener cuidado –
- Yo, ya no estoy tan segura de querer que tu lo hagas –
- Vamos Serena, lo prometiste, mira revísalo, sostenlo –
- No sé, si es algo grande –
- Al menos déjame intentarlo –
- ok, ok, ponlo en la entrada, y empújalo despacio… ¡NONONO! ¡PARA POR FAVOR PARA! –
Los gritos de Serena sacaron a Darien del Shock en el que se encontraba a causa de lo que había escuchado, no podía creerlo, su amigo se aprovechaba de su ausencia para meterse con su mujer, valiéndose quién sabe de qué trucos y en su propio cuarto el muy maldito, y ahora que ella se había arrepentido la estaba forzando, no eso no se lo iba a permitir nunca, lo iba a matar de una forma lenta y dolorosa. Abrió la puerta de golpe y de la impresión la pareja quedó en completo silencio.
- Da, Darien – dijo la rubia aún sorprendida un rato después.
El pelinegro estaba confundido, se había imaginado un millón de cosas diferentes, excepto lo que estaba viendo.
- Regresaste – Continuó Serena con tristeza y algo de esperanza en su voz
- Yo… si acabo de volver, ahora alguien me puede explicar ¿Qué demonios está pasando aquí? –
- Si claro - por fin habló Seiya – Serena me va a instalar unas aplicaciones que quiero para mi celular, pero al parecer la entrada USB de la computadora no es compatible con el de mi cel, después de todo lo que he esperado.- Dijo el muchacho haciendo puchero.
Darien miró confundido todo el desorden del cuarto, un montón de herramientas y equipo informático por toda la habitación, y luego fijo la vista en Serena.
- Ayer en la mañana me llevaron a comprar el equipo para poder iniciar con la investigación y he estado instalándolo desde que lo trajeron, ya sabes, tengo que ponerme las pilas si quiero cumplir con el plazo que me otorgaron, Seiya me estuvo ayudando y a cambio prometí que lo ayudaría a instalar las aplicaciones, pero hay que comprarle un adaptador para conectarlo a la PC, el que tiene es muy grande, y ahorita que intentó forzarlo casi me daña el puerto –
- Ya veo – dijo Darien – Seiya podrías dejarnos solos – Dijo algo serio
- Claro, voy a ver si ya puso la marrana, así aprovecho y salgo a comprar el adaptador, Chao Bombom, nos vemos viejo – Se despidió dejándolos solos.
La pareja tuvo una larga conversación, primero el pelinegro le explicó a la rubia el por qué de su partida, por supuesto omitiendo la parte en que escucho la conversación que mantuvo con las chicas y la que el sostuvo con Amy hacía un rato, le pidió disculpas por no avisarle nada y la dejo más tranquila, luego intentaron trazar un plan para ver de qué forma podían jugar con el plazo que les dieron para encontrar al espía. Hablaron largo y tendido durante horas, mientras Serena instalaba el software de su computadora.
- Darien, recuerdas que Diamante me permitió comunicarme con mi familia para decirles que estoy bien ¿Crees que pueda hacerlo ahora?– Dijo la chica algo nerviosa.
- Es peligroso, que no sabes que la policía debe tener intervenido hasta el microondas de tu casa –
- Por supuesto que lo sé, pero ya te dije que soy una experta en seguridad informática, para poder rastrearme van a durar como mínimo una hora, tiempo suficiente para que yo hable con mi familia y los tranquilice – dijo sonriendo.
- ¿Segura? Mira que hay mucho en riesgo –
- Tranquilo, yo sé lo que hago –
- De acuerdo –
- ¡Gracias! - Dijo emocionada y lo abrazó, el correspondió a su abrazo pero las sensaciones que le provocaba la cercanía de Serena lo hicieron apartarse.
- Oye ¿puedes prestarme una camisa? - Consultó la rubia.
- ¿Una camisa? ¿Para qué? –
- ¿Recuerdas como iba vestida el día que me trajiste? – el muchacho asintió con la cabeza – Pues, hace mucho que me empecé a vestir de esa forma para mantener un bajo perfil, pero si mi familia ve la forma cómo debo vestirme aquí se van a preocupar, y de verdad no quiero que piensen que soy el juguetito de nadie, aunque esa sea la verdad, prefiero no hacerlos sufrir más –
- Entiendo –
Serena se alisto y terminó viéndose como la ñoña que Darien conoció el primer día, se conectó a su Skype y rogó poder comunicarse en videoconferencia con su hermano Samy, que siempre mantenía abierto su chat.
En casa de los Tsukino el cansancio, la tristeza y el stres eran palpables, la computadora estaba encendida, y como Serena lo predijo su hermano estaba conectado, el mensaje de que UsaguiMoon quería mantener una video conferencia con él parpadeaba en la pantalla. Seis minutos después, los más largos en la vida de Serena una chica se sentaba frente a la computadora.
- Oye Samuel, un tal UsaguiMoon quiere comunicarse con tigo en Videoconferencia por Skype - llamo la chica de cabello café
Al escuchar el nickname Samy bajó las escaleras de un salto, no podía creerlo su hermana se comunicaba después de casi cuatro meses de ausencia.
- Con permiso – dijo haciéndola a un lado de un tirón - déjame ver ¡Dios santo! – Exclamó esperanzado, todo su ser deseaba que fuera su hermanita, pero una punzada de duda no dejaba de atormentarlo, podía ser una broma cruel o una pista falsa, como tantas que habían recibido en ese tiempo por personas inescrupulosas que querían sacar dinero de su desgracia.
- ¿Quién es? ¿Qué pasa amor? – preguntó la muchacha al joven que se paraba junto a ella, aún algo aturdida por el jalón que le dio Samy.
- Ese es el Nick que utiliza Serena cuando está en línea – Explicó
- ¿Entonces que está esperando? ¿Por qué lo piensa tanto para aceptar? –
- Porque ya se han llevado muchas decepciones, mucha gente ha intentado sacar dinero dándoles pistas falsas, es natural que se sienta algo aprensivo –
- Oh, ya veo –
La espera continuó unos minutos hasta que Samy tomo valor para aceptar -¡No espera! – lo detuvo el otro muchacho
- ¿Qué pasa? – Preguntó confundido Samy
- Creo que sería bueno avisar a la policía antes de aceptar–
- ¡No! Tardarían mucho en llegar hasta aquí, es más, si no aceptamos en este momento podría desistir, si quieres llama no hay problema, pero voy a enlazarme de una vez –
El joven asintió y se dispuso a llamar mientras veía a su amigo iniciar la conexión.
Del otro lado Serena estaba impaciente llevaba más de quince minutos esperando que aceptaran conectase con ella y aún no había respuesta, Darien se había hecho a un lado para que no pudieran verlo pero de forma que podía verlo todo. Estuvo a punto de darse por vencida cuando aceptaron, la conexión inició, los ojos de la rubia se llenaron de lágrimas, al igual que los ojos de su hermano al verla.
- ¡Tontita en verdad eres tú y estas bien! ¡Gracias al cielo estas bien! – Exclamo el muchacho emocionado.
- ¡Samy! – Dijo la muchacha de forma casi inaudible - ¡Samy! Estoy tan feliz de poder verte – Dijo ahora de forma eufórica – Dios santo lo extraño tanto, ni se imaginan la falta que me hace verlos, oírlos, sentirlos, hasta pelear con tigo me hace falta – decía emocionada tocando la pantalla de la computadora en un intento de sentir a su hermano.
- Sere, no lo puedo creer ¿Estás bien? ¿Te han hecho algo? ¡Estas golpeada! – Exclamó al reparar en las marcas que aún se apreciaban en el rostro de la rubia.
- No, no te preocupes no es nada, fue un accidente, ya sabes como soy de torpe a veces y pues… me caí por las escaleras llevándome unos buenos golpes, pero ya estoy bien, de hecho siempre lo he estado, aquí me tratan bien, nadie me ha hecho daño, no te preocupes por eso. – Contestó para tranquilizar al muchacho.
- Ok – Fue la respuesta del muchacho, aun dudoso de lo que su hermana decía – Pero ¿Por qué no te habías comunicado antes? Nos tienes muy preocupados sin saber nada de ti ¿Por qué los secuestradores no han pedido rescate? ¿Qué es lo que quieren para dejarte libre? Que pidan lo que quieran, no importa cómo, se los vamos a dar, es mas estoy seguro que están escuchando ¿Cierto? deben estar ahí con tigo, ya escucharon les damos lo que pidan a cambio de Serena – dijo fuertemente para que cualquiera pudiera escucharlo.
- Tranquilízate Samy, yo…este…yo… no me había podido comunicar porque… bueno porque…- Serena no sabía que decir, su cabeza trabajaba a mil por hora - … pues porque tenía que ganármelo – Darien puso cara de What?
- ¿Qué? ¿Por qué, qué? - Interrogó Samy
- Si por eso, porque tenía que ganármelo, y no llamarón para pedir rescate porque bueno, lo que quieren es a mí – Darien sonrió por un momento, que salidas las de Serena, se sentía curioso, que le iba a decir a su hermano, en cierto modo tenía razón, ella estaba ahí porque Diamante estaba interesado en ella, volvió a sonreír y puso atención a la conversación.
- No te entiendo, explícate bien por favor, ¿Acaso te están usando para… para…? –
- ¡Oh Dios no! No es lo que piensas – lo interrumpió – Ellos me quieren aquí por mi cerebro – Darien tuvo que contener una carcajada, Serena al escucharlo lo fulminó con la mirada y continuó – Tu bien sabes que yo soy de las mejores técnicos de seguridad informática que existe en este país, ellos estaban averiguando sobre alguien que le creara un programa de seguridad que impida que la policía los rastree fácilmente, al final dieron con migo y bueno el resto es historia, al final me permitieron comunicarme solo para hacerlos saber que estoy bien – Termino de explicar la rubia.
- ¿Segura que es solo eso? –
- Claro que sí solo eso –
- ¿Y cuando vas a pode regresar? –
- No lo sé, cuando termine mi trabajo aquí supongo – Serena empezó a escuchar ruido del otro lado del ordenador - ¿Samy que es todo es ruido? ¿Mamá y Papá? Diles que vengan que quiero hablar con ellos a la abuela también quiero verla, verlos a todos que sepan que estoy bien que me vean y lo comprueben, llámalos por favor diles que estoy hablando con tigo – le rogó la rubia.
- No Sere, espera un momento, mis papás no están, llevaron a la abuela a hacerse unos chequeos médicos que… -
- ¡Chequeos médicos! ¿Por qué? ¿Qué le pasó? ¿Está bien? –
- ¡Serena por amor al cielo déjame hablar! Selene está bien, son solo chequeos de rutina – explicó el muchacho
- A bueno eso me deja más tranquila, pero entonces ¿Qué es todo ese ruido y ese movimiento que se ve atrás? –
- Nada Serena tranquila es solo… pues… no es nada… ya sabes lo ruidosos que son los vecinos… este… no sé de qué movimiento hablas aquí solo…- Decía el muchacho de forma atropellada poniéndose nervioso.
- Samy por amor al cielo, tu nunca has sabido mentir dime la verdad ¿Quién está ahí? – Entrecerró los ojos tratando de ver más allá de su hermano -¡Llamaste a la policía! ¿Samy acaso eres estúpido como se te ocurre hacer eso? – Darien se levantó de donde estaba sentado dispuesto a acabar de una vez con la conexión, pero Serena hizo señas para que se tranquilizara y él decidió esperar un poco.
- Yo solo…- intentó explicar el joven
- Si, si ya sé tú solo quieres que regrese, pero así solo puedes empeorar las cosas, igual, morirán engañados, porque tú me conoces y si a mí no se me da la gana no me van a encontrar nunca, así que ni siquiera deberían gastar energía en eso, pero en fin, que hagan lo que quieran – dijo Serena mostrando tanta seguridad que Darien se tranquilizo por completo.
- Sere perdóname yo solo q… -
-No te preocupes, aquí saben que no va a ser fácil rastrearme, es obvio que tomé todas las precauciones necesarias para poder conectarme de forma segura – dijo mirando al pelinegro que había vuelto a su lugar.
- Oye ¿Que acaso no me vas a dejar hablar con ella? – dijo una voz que a Serena se le hizo familiar.
- Es cierto se me había olvidado, Tontita, te tengo una sorpresa, ni te imaginas quién está aquí con migo – Serena estaba a la expectativa, Samy se levantó de la silla y le dio paso al muchacho que estaba con él para que se sentara, los ojos de Serena se abrieron de par en par y se humedecieron de nuevo, no podía creer lo que veía, extendió su mano tocando la pantalla del ordenador tratando de alcanzarlo. Darien miró al muchacho que estaba ahora frente a la rubia y también la miró a ella, el silencio que se apoderó del lugar no fue incomodo, el pelinegro notó que era un silencio de reconocimiento y no le gustó ver como el rostro de su mujer tenía una expresión de añoranza, de nostalgia ¿Quién demonios era ese tipo? Se preguntó sintiendo una punzada cerca del pecho, pero no tuvo que esperar mucho para saberlo.
- A… An… Andy – susurro la muchacha
- ¡Hola ratoncita! – dijo el rubio sonriente
- ¡Andrew! No puedo creerlo, eres tú, no estoy soñando, de verdad eres tú, Dios santo eres tú – decía la muchacha mientras las lágrimas salían como cascadas de sus ojos. Darien al escuchar el nombre de esa persona se levanto de inmediato y se acercó a la rubia, teniendo cuidado de no entrar en el campo de visión de los otros, la punzada que había sentido se intensificó y ahora, a esta se le había unido un intenso vacío en el estomago que no podía explicar, su cara estaba completamente inexpresiva.
- Tranquila mi ratoncita, claro que soy yo quien más iba a ser –
- ¿Pero cómo? – preguntó la muchacha
- Apenas me enteré de lo que había pasado me regresé en el primer vuelo que pude encontrar – Explicó
- Drew yo…- estaba completamente emocionada
- No tienes que decir nada preciosa, yo una vez te prometí que siempre que me necesitaras iba a estar ahí para ti, y aquí me tienes mi ratoncita, listo para lo que sea necesario, me preocupé mucho cuando Samy me contó, pensé que…-
- No Andy, no te preocupes eso no ocurrió de nuevo, de verdad aquí estoy bien, por el momento no me han lastimado, de verdad –
- Igual no voy a estar tranquilo hasta que estés aquí a mi lado para poder cuidarte, te he extrañado tanto mi ratoncita preciosa –
- Yo también te he extrañado mucho Andy, me has hecho mucha falta, la verdad pensé que te habías olvidado de mí – Las lagrimas le corrían de forma incontrolable y la voz se le quebraba con cada palabra.
- Nunca en tu vida vuelvas a pensar semejante cosa, yo nunca podría olvidarme de ti, tú ocupas un lugar demasiado importante en mi vida y no puedo esperar para tenerte de nuevo aquí para poder abrazarte –
- Yo también quiero tenerte cerca y abraz… -
-¡SUFICIENTE SERENA! – Dijo Darien enojado y en tono autoritario cerrando la computadora y cortando la comunicación de golpe asustando a la rubia.
- ¿Qué te pasa Darien te volviste loco? – Dijo la muchacha poniéndose de pié asustada por la expresión de rabia que tenía el pelinegro.
-¡No! tú te volviste loca, la policía estaba en tu casa, estás poniendo a tu familia en riesgo solo por hablar con un fulano cualquiera – la regañó tomándola fuertemente del brazo y agitándola un poco.
- ¿Qué te pasa? ¡Tú no sabes nada, ya te dije que si no me da la gana a mí nadie me encuentra que no entiendes que soy un maldito genio; además, no sabes ni siquiera quién es él para que te pongas así! ¡Y suéltame que me estás haciendo daño! – dijo forcejeando
- ¡No me importa quién sea! – Contestó, cada intento que ella hacía por soltarse de su agarre, para retroceder, la fue arrinconando hasta que quedó atrapada entre la pared y la muralla de músculos del cuerpo de Darien, ella lo miraba asustada, nunca lo había visto así – ¡Ya una vez te lo había dicho Serena y pensé que te había quedado bien claro, mientras estés aquí tu me perteneces, olvídate que existe el imbécil de Andrew o cualquier otro noviecito o amante que tengas, aquí tu eres mi mujer y en lo único que tienes que pensar es en complacerme! – no dejó que Serena contestara, la aprisionó aún más devorando su boca en un beso desesperado y lleno de ira, entre más intentaba Serena liberarse de su agarre más la aprisionaba, por un momento él reaccionó y se separó de ella, la rubia lo miraba aún asustada y él solo la observaba inexpresivo, ella rompió el silencio.
- Yo sé que es lo que tengo que hacer, y no tienes que forzarme, sabes bien que voy a cooperar con tigo si quieres… tu sabes… si quieres que yo… bueno tu me entiendes, solo no seas grosero por favor, hace un rato me estabas haciendo daño, pero si prometes no lastimarme yo estoy dispuesta a estar con tigo – dijo de forma resignada, aún un poco agitada, mientras se sentaba en la orilla de la cama.
- ¿Por qué? – La cuestionó él
- ¿Por qué, qué? – preguntó ella
- ¿Por qué te acostarías con migo? –
- Por lo que tú ya sabes, porque es lo que tengo que hacer mientras esté aquí, eso fue lo que me ordenó Diamante, mantenerte feliz y complacido –
- Exacto – fue su única respuesta y salió del cuarto dejando a Serena mas confundida que al principio.
Casa de los Tsukino…
- ¡SON UN MONTÓN DE INBÉSILES! – Gritó el Capitán Tenou – No puede ser posible que después de cuatro meses de esperar que se comuniquen con nosotros por fin lo hacen y ustedes reguero de idiotas no pudieron ni instalar los equipos para rastrear la comunicación -
- ¿Comunicarse? ¿Por fin se comunicaron los secuestradores? – Dijo Ikuko esperanzada mientras entraba en la casa en ese momento junto a su esposo y su madre.
- ¡Ah! Señores Tsukino, que bueno que llegan, si al parecer su hija se comunico con su hijo… - Explicó el Capitán.
- ¿Cómo está? ¿Qué dijo? – interrogó Kenji
- Ya les contaremos todo lo ocurrido, pero antes, ustedes tienen mucho que explicar – Dijo moviendo el expediente que sostenía y viendo como intercambiaban miradas entre ellos algo confundidos.
Muchas gracias por leer, espero les haya gustado, de ser así espero ver sus opiniones y comentarios, hasta la próxima…
XoXo
