Notas del autor:
La mayoría de los personajes que intervienen en este fic son propios de la serie original tanto del manga como el anime pero por libertad propia de la escritora, ha creado otros personajes para desarrollar su propia historia siguiendo la línea de eventos de la serie después del OVA Endless Waltz. Cabe resaltar que todas las escenas vistas son producto de la imaginación del autor y cualquier parecido a la realidad es pura coincidencia…jajajajaja…ojalá….disfrútenlo…
- dialogo entre personajes.
"…" pensamientos de los personajes.
Mobile Suit Gundam Wing
The Last Battle
Por más que busque el encierro, el desvanecimiento y el olvido de mis recuerdos…
el pasado estará presente para mí….
y me recordará que una vez más….
mi vida, mi alma y mi voluntad estarán en el campo de batalla…
por eso mi pasado es el eterno reflejo de mi propio presente…
…Aunque busque vanamente la forma de olvidarlo…
Chapter 9
Reencuentro con un pasado
Después de varias horas de viaje desde la esfera terrestre, Relena había llegado a la base destino junto con los otros miembros. Los pasajeros llegan a la elegante sala, donde allí los esperaban Duo y los demás.
¡Relena…estas bien! – exclama Duo sorprendido al ver a la rubia.
Sí. – dice la joven con una sincera pero leve sonrisa. – Muchas gracias por tu preocupación.
Me alegra que pudieran llegar a salvo. – dice Maki en son de bienvenida. – Bienvenidos a la Base Atlas. Mi tripulación estará a sus órdenes en lo que necesiten.
Gracias.- dice Noin.
¿Zechs¿Noin?...No pensamos que ustedes vendrían con la señorita Relena. – dice el árabe rubio con algo de sorpresa.
Nos informaron sobre lo sucedido y fuimos a la Tierra por la señorita Relena. – Dice Hilde.
Pero… ¿tuvieron algún inconveniente? – pregunta Trowa.
Unos soldados de Sanford trataron de capturarnos; pero afortunadamente Hilde nos ayudó a escapar.- dice Noin.
¿En serio tu hiciste eso, Hilde? – dice el trenzado acercándose a ella.
Claro, Duo. Tenía que ayudarlos.
Hilde…sabes que no me gusta que te arriesgues de esa manera. – dice Duo en voz baja mientras posa sus manos sobre los hombros de ella.
Pues lo siento Duo; pero era mi obligación. Después de todo…yo también soy parte del equipo. – dice ella con una sonrisa.
El joven se contagia de esa sonrisa. Él sabía que esta chica era muy terca para escucharlo todo el tiempo, pero de alguna forma la entendía.
Tienes razón. Pero eso no importa ahora. Al menos tú y los demás están bien.
Zechs permanecía callado. Este tipo de reuniones no eran de su costumbre, pero no podía negar la idea de emocionarse al ver a los antiguos pilotos gundam aún con vida. De alguna forma eso lo llenaba de orgullo para sí mismo, ya que sus verdaderos rivales estaban ahí. Él mira por un momento a Wu Fei, el joven chino quien se encontraba lejos del grupo, apoyado en la pared y con mirada algo seria. Ambos se miran y como una acción de rivalidad pero con algo de tregua, una astuta sonrisa sale de los labios del chino hacia su rival. Zechs comprendió el mensaje. Serían rivales por siempre, eso era seguro, pero en ese momento su batalla personal debía esperar, y relevárselo para otra ocasión. Zechs le devuelve la astuta sonrisa.
Disculpe…-dice Relena acercándose a Maki. – Quiero agradecerte por lo que estas haciendo, el reunir a los pilotos gundams y planear mi rescate. Creo que te debo mucho. Muchas gracias.
No hay problema. No podía quedarme con los brazos cruzados ante esta situación. Para mí es un gran honor ayudar a la Viceministro Darlian.
Relena sonríe.
Por favor…no quiero formalismos. Llámame Relena.
De acuerdo…mi nombre es Maki. Mucho gusto en conocerte.
Igualmente. – la sonrisa de la joven se desvanece un poco al buscar con su mirada entre el grupo. Se veía desilusionada.
¿Pasa algo? – pregunta Maki interrogante.
Veo…que todos están reunidos aquí…pero…donde… ¿Dónde esta Heero? - La pregunta de la joven origina un largo silencio entre sus oyentes. - ¿Qué pasa? – pregunta ella extrañada ante el repentino cambio de ambiente.
Duo se le acerca y con su mano, toca el hombro de la joven. Ella lo mira y nota la inusual seriedad en su rostro.
Duo…
Relena…Heero…
¿Qué sucede? – pregunta ella aparentando normalidad pero sin evitar esa mirada de preocupación marcada. – Acaso… ¿a Heero le sucedió algo?
De alguna forma sabemos que él esta bien…lo que pasa es que Heero…
¿Eh?
Lo que sucede es que Heero fue capturado por la organización Sanford. La misma organización que quiso matarte. Y desde entonces no hemos sabido nada de su paradero. – dice Trowa sin reparos.
Al escuchar las palabras del joven de copete, ella siente como una extraña sensación le llega en su interior. Ella esperaba verlo de alguna forma, pero sabía que debía estar preparada para este tipo de noticias. Ya debería estar acostumbrada, pero es muy difícil mantenerse serena sabiendo que el joven soldado podría correr peligro. Sin embargo, para el bien de ella y de los demás, debía estar calmada y confiar en él. Ella baja su mirada, pensativa al respecto.
No te preocupes, Relena. – dice el trenzado con un rostro más amable. – Heero sabrá salir de esa situación. Tú y yo sabemos que él es muy listo, y no se dejará intimidar ante nada. Sin importar lo terco que sea.
Ella alza la mirada algo sorprendida.
Eso lo sé…pero…
Señorita Relena…tengo sueño… - le dice la pequeña Alice frotándose los ojos.
¡Oh! Alice…
Si quieres…yo puedo llevarla a su habitación – dice Hilde tomando a la niña de los hombros.
Te lo encargo Hilde.
Hilde carga a la niña mientras la pequeña se acurrucaba con su muñeco.
Ahora me gustaría saber donde están las habitaciones.- dice ella sonriente.
El área de dormitorios se encuentra detrás de esa compuerta, siguiendo el pasillo. – dice Maki.
Muchas gracias. Nos vemos. – dice Hilde y se va con la niña.
Un inquietante silencio invade por un momento la sala. Era obvio que la situación era muy preocupante para todos.
Tengo entendido que dentro de esta base están construyendo mobile suits. – dice Zechs rompiendo el silencio del momento.
¿Mobile suits? – dice Relena interrogante.
Así es. – responde Maki. – Y al mismo tiempo nos encontramos terminando los últimos detalles para el ensamblaje completo de los Gundams.
¿Dijiste…los Gundams? – dice Noin.
Maki asiente con la cabeza.
Ya lo suponía.- dice Zechs con una sonrisa sarcástica – Si queremos enfrentarnos contra Sanford debemos utilizar los gundams. No hay otra opción.
Yo también pensé en eso desde el principio desde que fui informada de lo sucedido. – dice Maki. – Si solo nos limitamos al uso del mobile suit convencional, estaríamos expuestos ante la defensa que la organización Sanford posee. Su tecnología es avanzada. No podíamos correr el riesgo.
En medio del comentario de Maki, mientras la escuchaba atenta, Relena se sentaba en uno de los sillones, buscando un apoyo para su cuerpo algo débil. Ella solo podía escuchar con mirada baja. De pronto una de las compuertas se abre y entra a la sala uno de los guardias. El hombre camina rápidamente hacia Maki y le dice algo en el oído.
Entiendo. Muchas gracias. – dice la receptora y se levanta de su puesto. – Relena. Me gustaría que usted y los demás vinieran a darle la bienvenida a un nuevo tripulante.
¿Eh? – exclama ella alzando la mirada.
Después de caminar por algunos pasillos. El grupo se detiene al frente de una compuerta. Maki pone su dedo índice sobre el botón de acceso sin presionarlo.
Todos se sorprenderán al ver a esta persona. Pero creo que después entenderán las razones por las que está aquí. Hace tiempo…esa persona me había comentado su deseo de conocerlos a ustedes. En especial…reencontrarse contigo…Relena.
Dígame de quien se trata, Maki.
Ya lo sabrás. – Maki aprieta el botón y la compuesta se abre ante ellos. Detrás de la puerta, había un enorme y elegante estudio. El grupo entra y encuentran a una mujer alta y de cabello castaño sentada en uno de los muebles. Muchos se sorprenden al verla.
¿Lady Une¿Eres tú? – exclama Noin sorprendida.
La mujer sonríe algo divertida.
Me alegra verlos de nuevo Noin, muchachos. – la mujer se levanta y camina hacia ellos.-…Señorita Relena…
Lady Une… - Relena sonríe.
Lady Une. ¿se puede saber a que se debe tu presencia?
Como siempre es un placer verte… Zechs Marquisse. – dice ella sarcásticamente. – No veo ningún cambio en tí desde la última vez que nos vimos hace dos años. – dice ella mientras el hombre rubio esboza una leve sonrisa de bienvenida hacia ella.
Es bueno verte de nuevo Lady, no sabia que tenias deseos de venir hasta aquí. – dice Noin con una sonrisa hacia su vieja amiga.
Créeme, para mí también es una sorpresa venir.
¿Tienes alguna razón por la que decidiste venir hasta aquí? – pregunta Trowa.
De hecho…- Lady suaviza su mirada ante la pregunta del joven de copete. – no soy yo la que desea hablar con ustedes. No vengo sola.
¿No eres la persona al que teníamos que ver? – pregunta Duo algo confundido.
No. No era yo. Es alguien más. – la mujer castaña mira hacia su derecha, hacia la gran ventana que mostraba el oscuro espacio exterior. Relena dirige su curiosa mirada hacia aquella dirección y lo primero que ve es la figura de una pequeña joven quien estaba a espaldas de ellos, mirando el espacio. Relena se sorprende al recordarla.
¿Mariemaia? – se interroga la joven en voz baja.
La jovencita pelirroja da media vuelta para mirar a Relena, sus miradas se encuentran y la jovencita logra mostrar una tierna sonrisa.
Ha pasado mucho tiempo, Señorita Darlian – dice la jovencita con su tierna pero firme voz.
Eres tú…Mariemaia – afirma Relena con una suave sonrisa.
Por un momento hay un inquietante silencio. La presencia de esa joven pelirroja era algo inesperado para muchos de los que estaban reunidos en aquel estudio, sobre todo al recordar los sucesos que ocurrieron hace mas de dos años. Ninguno de ellos supo de Mariemaia Koushrrenada luego del ataque en la Tierra que ocurrió en el año 197, después de la declaración de guerra proclamada por la Fundación Barton. Era comprensible que su presencia no fuera del todo agradable, ya que significaba recordar fragmentos de un tortuoso pasado de guerras del cual nadie quisiera regresar.
Así que Mariemaia Koushrrenada esta aquí con nosotros – dice Duo no muy contento. – Vaya. Esa si que es una sorpresa…
No te escuchas muy contento, Duo – dice Trowa con seriedad.
Es inevitable tener este mal sabor de boca después de lo que pasamos la última vez. – contesta el trenzado algo molesto.
Por favor, Duo Maxwell, no diga eso. – dice Lady algo molesta.
Déjelo, señorita Une. – dice la joven pelirroja mientras empieza a caminar hacia el grupo. En estos dos años, la pequeña niña había crecido y ahora reflejaba la esencia de una jovencita más madura, menos impulsiva y con una perspectiva diferente hacia la vida luego de lo ocurrido hace dos años. – Él tiene razón. Yo cometí un error y por eso…mucha gente pasó un rato muy amargo por mi culpa. Por un deseo que era absurdo y del que he tenido que reflexionar durante mucho tiempo, luego de ser engañada y usada por mi propia gente. Fui muy ingenua e impetuosa en ese momento y lo único que puedo decir, es que merezco ser odiada por ustedes, por todo lo ocurrido.
Mariemaia…a pesar de los enfrentamientos que presenciamos en el pasado, a pesar del dolor y la angustia que provoco cada una de las guerras por las que pasamos, yo no siento ningún rencor hacia ti ni hacia nadie. Se que todos cometimos nuestros errores, pero lo importante es que pudimos reconocerlos a tiempo. – Relena se acerca a la jovencita y le muestra una suave mirada a través de sus verde-azulados ojos. – En ese entonces, eras solo una niña, no podías entender hasta donde podía llegar la ambición por el poder de los que permanecían a tu lado, fuiste usada y nada de lo que ocurrió fue tu culpa. – las palabras de la joven Darlian hacían mostrar en los claros ojos azulados de la jovencita un aire de sorpresa y emoción. – Solo espero…que todos ustedes hayan comprendido mis palabras. – dice ella mirando al resto del grupo. Lady solo pudo mantenerse admirada por las palabras de aquella joven mujer, que a su corta edad, podía llegar hacia las personas a través de sus cálidas palabras.
Usted tiene razón, Señorita Relena – dice Quatre con una amplia sonrisa. – No vale la pena sentir rencor por lo ocurrido en el pasado. Simplemente debemos olvidarnos de todos esos malos ratos que pasamos alguna vez.
Creo que también opino lo mismo. – dice Trowa - ¿Tu que dices Duo?
Duo aún mantenía un aire de seriedad, pero luego con un profundo suspiro, recupera su humor.
Creo que ustedes tienen razón. No hay que darle ya importancia al pasado. Después de todo, siempre buscamos una forma original para seguir vivos en cada ocasión. ¿no lo creen?
Creo que lo que dices no es del todo mentira – dice Wu Fei haciéndole gracia el comentario del trenzado.
Mariemaia sonríe al sentir la disculpa del grupo.
Se los agradezco a todos.
Mariemaia, dinos ahora por qué has decidido venir con nosotros – dice Zechs cambiando el tema.
La señorita Fuomenquer les puede explicar mejor. – dice la joven pelirroja mirando a Maki. Zechs dirige su mirada a la joven de cabellos vinotintos.
Yo le pedí a la señorita Mariemaia que viniera hasta aquí.
¿Por qué? – pregunta Noin.
Después de lo ocurrido hace dos años. Decidí buscar la ayuda de la fundación Barton para la construcción del Atlas y los nuevos mobile suits.
La señorita Fuomenquer fue uno de nuestros mejores colaboradores en nuestra fundación; ella ayudaba con la construcción de mobile suits y era uno de los ingenieros encargados de llevar a cabo el Proyecto Heavyarms. Ella nos llamó y decidimos ayudarle. – argumenta Mariemaia con tono serio.
Así que fuiste ingeniera de mobile suits en la organización Barton. – Dice Zechs algo molesto.
Sí. Pero eso fue hace mucho tiempo. Yo decidí retirarme de la fundación desde que se completó el proyecto Heavyarms y se ejecutó la Operación Meteoro. Supongo que para ese entonces ya no deseaba seguir colaborando en la construcción de armamento para motivos bélicos.
Zechs solo podía mantener una mirada acusadora sobre la joven. Ella lo sabía. Seria difícil mantener algo de confianza con él con esta revelación.
Zechs, no desconfíe de ella – dice Lady Une. – sus palabras son ciertas.
No pido que confíes en mí al creer que en algún momento contribuí para ayudar a tu enemigo, Zechs Marquisse. Pero si pido que tengas en cuenta que los tiempos han cambiado y que estoy dispuesta a ayudarlos, por el bien de la Tierra y de las colonias.
La mirada azul del hombre se suaviza un poco, mas sin embargo no pensaba en bajar la guardia ante nadie.
¡Bueno! Después de haber aclarado todas nuestras dudas…que les parece si dejamos este aire de funeral, salimos de aquí y observamos el resto de la base. – dice Duo animado.
Eso me parece bien. – dice Quatre.
Es verdad, salgamos de aquí.- dice Noin y todos empiezan a salir del estudio repartiéndose en varios grupos. Relena era una de las últimas en salir del estudio.
Señorita Relena…
Relena se detiene al oír la voz de Mariemaia.
Dime, Mariemaia.
Solo…quiero decirle que aún me siento arrepentida por lo ocurrido esa vez. Lo siento tanto.
Relena sonríe, se dirige a la jovencita y se agacha a la altura de ella.
Mariemaia…ya no debes sentirte así. Hace tiempo te diste cuenta de tu error y lo remediaste. Ahora eso quedó en el pasado.
Señorita Relena…yo…
Relena le toca la mejilla con suavidad tranquilizadora.
Créeme…ya no tienes que preocuparte por eso.
Gracias…no sabes lo reconfortante que es volver a escucharte.
Podemos ser buenas amigas si quieres…
Me encantaría…
Ambas esbozan una tierna sonrisa hacia la otra.
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La fiesta había terminado hace varias horas en la mansión Rowland y todo el lugar permanecía en silencio y oscuridad. Todos dormían después de una noche de música y baile. Heero permanecía en su recámara, estaba despierto. La habitación estaba opacamente iluminada y el joven soldado miraba por la ventana la noche, que aunque era falsa, se veía muy hermosa. Él permanecía encerrado en sus propias cavilaciones.
"Que pretende Jolei al mantener su apellido oculto. ¿Sus padres sabrán algo de esto? Esa mujer es extraña. Parece como si tuviera dos personalidades. Por un lado es una mujer ruda que no demuestra debilidad ante nadie. Por el otro refleja a una joven delicada que siempre esta feliz pero que siempre esta ocultando sus verdaderas emociones" – el joven camina hacia su cama y se tumba en el suave colchón colocando sus manos detrás de su nuca.- "Sí. Ella oculta algo más. ¿Y qué gana ella con tenerme aquí? Solo se que debo irme lo más pronto posible, pero antes debo saber más de esa organización…Sanford…" – Heero cierra sus ojos, rindiéndose ante la pesadez de sus párpados. Hubo un breve silencio y él empezaba a dormirse. De pronto, él escucha el suave sonido de la puerta abriéndose dejando entrar a alguien dentro de la habitación.
Estás despierto… que bien… - mientras jolei camina hacia el borde de la cama, el joven se sienta sobre el colchón. La joven se acerca y se sienta en una de las esquinas del mueble. - ¿disfrutaste de la fiesta? – pregunta ella sonriente.
Debes saber que no soy amigo de las celebraciones.
Eso se podía notar. Pero al final de la noche de desenvolviste muy bien ante la gente. Se llevaron una muy buena impresión de ti, mi querido Heero Yui.
No suelo hacer mucha vida social en lo que llevo como civil. De hecho no me gusta tener vida social, no suelo confiar mucho en las personas.
Tal vez deberías trabajar en eso.
¿Tal vez?
Tal vez. – la voz de ella sonaba suave, tierna, incluso seductora. – deberías empezar con algo pequeño. Yo podría ayudarte. – dice ella haciendo que el joven muestre una pequeña sonrisa de incredulidad.
No se como podrías enseñarme a ampliar mi circulo de amistades.
Quizás podrías empezar contestándome la pregunta que te hice cuando nos conocimos. – ella ve como el joven le lanza una fría mirada. Una mirada que al mismo tiempo mostraba algo de sorpresa y confusión. Ella le mantenía esa mirada con igual seriedad. – Heero…aún deseo saber cual es tu verdadero nombre. – le dice ella en un tono suave.
El joven suaviza un poco su mirada. No entendía la insistencia de ella por saberlo. Jamás tuvo la necesidad de decírselo a nadie, incluso a veces ni el mismo se acordaba que antes llevaba un nombre anterior al de su nombre clave. No era algo que compartiría con nadie. Hacia parte de su pasado, de una infancia que nunca vivió. Del yo que yacía en su interior y que jamás saldría al menos que el mismo lo permitiera. A menos que su asesino interior se lo permitiera. Él solo le aparta la mirada y la dirige hacia abajo. Él no le responde.
Tu silencio me dice que no deseas decírmelo. Bueno…no te volveré a molestar con eso. Te lo prometo. – le dice ella muy relajada.
Cuando te vi la primera vez en la base Sanford…me dijiste que deseabas decirme algo… ¿de qué se trata?
¿No dijiste que no te importaba?
Él guarda un breve silencio como si lo estuviera meditando.
Me gustaría escucharlo.
Jolei sonríe.
Antes de decírtelo…quiero mostrarte algo. Acompáñame. – dice ella levantándose y sale de la habitación. Heero la mira por un momento y se levanta de la cama para seguirla.
Ambos caminan por un largo y oscuro pasillo hasta llegar al final de este. Solo encontraron la pared tapizada. No había nada.
El camino está bloqueado – dice Heero.
No del todo. – dice jolei y enciende un botón oculto en la pared mostrando un pasadizo secreto.
Ambos recorren el pasadizo hecho de acero. A Heero no le pareció extraño que en una casa tan grande estuviesen construidos pasadizos escondidos en los rincones de la casa. Era algo común para él. Lo inquietante era lo callada que estaba la joven mientras ambos caminaban.
Dígame joven Yui… ¿usted cree en la resurrección?
No creo en las religiones y en nada de esas cosas. No soy muy devoto que digamos.
Ah. Ya veo.
¿Por qué lo preguntas¿Es una de las tantas preguntas que me tienes para mejorar mi vida social?
Sabes, Heero…la religión dice que el mortal no puede volver a la vida terrenal dos veces, sin embargo también se sabe que un solo hombre ha resucitado entre los muertos, lo cual hace la excepción a la regla general, como todo en la vida. Tal vez todo eso sea verdad. Yo creo y se que existen otras cosas que igual que aquel hombre…pueden volver a la vida…- Ambos se detienen delante de una gran compuerta. Jolei acciona el botón. - …como esto que estoy a punto de mostrarte.
La compuerta se empieza a abrir lentamente. Heero abre sus ojos de golpe al notar lo que sus ojos estaban presenciando.
"¿Será posible?...No. No puede ser…es…"
La compuerta se abre por completo y lo primero que se muestra es la figura de un mobile suit. Pero Heero sabia que era algo mucho más que un simple suit.
Es…Wing Zero… - dice el joven algo sorprendido. Lentamente se acerca al mobile suit, al Gundam, al arma que alguna vez creyó haber destruido en la tierra, desaparecido en el espacio, y enterrado en lo más profundo de su alma, buscando ser dejado en el olvido.
¿Te sorprende? Sí. Es un arma impresionante. – dice Jolei acercándose al joven con sus brazos cruzados, mostrando de nuevo ese aire de imponencia que la caracterizaba. – Se podría decir que es casi majestuoso. ¿No lo crees?
¿Por qué?... ¿por qué el Wing Zero esta aquí? – pregunta él con gran seriedad, sin dirigirle la mirada.
A pesar de que esta arma fue destruida, algunos de sus fragmentos se mantuvieron intactos en la tierra, en la zona cercana a la base terrestre de la Fundación Barton, donde atacaste varias veces sabiendo lo deteriorado que estaba el gundam. Pudimos recuperar esos fragmentos y conseguimos el resto del material incluyendo los planos para su reconstrucción.
Las palabras de la joven sonaban en su mente, reproduciendo en su cabeza aquel recuerdo. Recordó su furia, su angustia, su cansancio, realmente estaba cansado. Solo quiso atacar y esperar a que todo acabara. Siguió en ese momento su impulso de atacar la base, como un llamado al cese de todo, a terminarlo todo, incluso terminarse consigo mismo. Ahora tenia que vivirlo todo de nuevo, puesto en el reflejo de su compañero eterno, el que permanecía delante de él con gran majestuosidad e imponencia. Zero. El joven soldado toca el frío gundamio de suit con pesar. Se reencontraron de nuevo. Jamás se separarían, como al final debía ser. Jolei se le acerca con un rostro diferente, con un rostro frío y serio.
Te dije que la resurrección existía, Heero Yui. – Dice ella en voz baja.- Ahora esta poderosa arma podría ser tuya… si cumples una sola condición.
¿Así¿Cuál es?
Únete a Sanford…únete a la revolución y lucha con Wing zero contra aquellos que se opongan a nosotros.
¿Qué me una a ustedes?
Heero Yui…tú eres un soldado apto para estar con nosotros. Créeme…si te unes, obtendrás victoria y recuperarás la paz que esos malditos de la Alianza no te han dejado tener. – Heero mira a la joven de forma seria. – No tienes que decírmelo ahora. Solo piénsalo. Piénsalo mientras nos dirigimos a la base espacial.
Regresarás allá. – aquello no fue una pregunta, fue una afirmación con un aire de preocupación.
Por supuesto. Tengo muchas cosas que hacer y no puedo quedarme aquí.
Me pregunto si tus padres sabrán algo sobre tus excursiones secretas.
Ellos no se preocuparán mientras sepan que su linda hija está viajando para completar sus estudios en el exterior.
Los mantienes engañados.
No me hables de engaños. Tu eres un experto en mantener tu pasado oculto inventándote una vida que sabes que es falsa, falsa porque otros no te dejan en paz, no te dejan salir de la batalla, que te atan a la guerra. Eso es engaño.
La guerra es mi estilo de vida, he tenido más tiempo de experimentar lo crueles que son los designios de una batalla, y lo he sabido sobrellevar. Tú no sabes que es eso. Aun estás a tiempo para alejarte de todo esto. Aún puedes seguir tu vida como la muchacha normal que eres. Como la chica con la que bailé esta noche.
Jolei se sorprende. ¿Por qué diablos le decía eso? Esto no se trataba de ella. La mirada de él era penetrante, fría y perseguidora como si quisiera sacarle una verdad que ella ignoraba. No dejaría intimidarse por él. Ella le aparta la mirada cortantemente y camina hacia la compuerta para salir.
Nos iremos mañana temprano. Nos llevaremos al Wing Zero…por si te decides bien…- dice ella con tono serio.
Jolei se aleja de Heero. El joven soldado dirige su mirada hacia Zero. Su azul grisácea mirada era intensa. Ahora sabia que parte de su destino era permanecer juntos. No sabia como, pero sentía que una vez más Zero estaría con el en la batalla que parecía inevitable. Una ultima batalla.
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¿Estás segura de lo que dices? – dice Duo al escuchar las palabras de Dorothy desde el monitor.
Así es. Heero me dijo que te hiciera saber que él se encuentra bien y que no intentaras hacer algo para ir por él.
Ese tonto cree que todo lo puede hacer por su cuenta….ahhhh que coraje!!!
Dorothy... ¿sabes dónde se encuentra Heero? – pregunta Trowa.
No lo se. La última vez que lo vi se encontraba en aquella fiesta el cual asistí.
¡¿Y que diablos hacia Heero en una fiesta?! – pregunta Duo enojado.
Heero Yui fue capturado, tú lo pudiste ver. Pero dentro de la fiesta él era como un invitado cualquiera.
Es demasiado extraño. – dice Duo.
¿No tienes algo más para decir? – pregunta Wu Fei algo alejado del grupo, pero atento a la conversación.
Bueno…hay una chica. Su nombre es Jolei Rowland pero según Heero, ella pertenece a la familia Yui.
¿Jolei Yui? – pronuncia Trowa.
Sí. Ella y yo éramos compañeras de clases por algún tiempo. pero cuando terminamos nuestros estudios, ella empezó a viajar. Heero me dijo que es uno de los líderes de la organización Sanford.
Es extraño. – dice Quatre.- ¿Una chica que puede ser familiar directo del fallecido Heero Yui está con Sanford?
Seguramente busca vengarse.- dice Wu Fei.
Tal vez tengas razón, Wu Fei – dice Trowa.
No se que decirles, muchachos. Jamás pensé que algo así sucedería. Nunca se me ocurrió que un conocido mío pudiera estar en esos asuntos.
No te preocupes, Dorothy.- dice Quatre con una sonrisa. – No es tu culpa.
Bueno, chicos, hasta aquí llego yo. Creo que no podré acompañarlos esta vez…pero me alegra ayudarlos.
Gracias por tu información, Dorothy - dice Trowa.
Fue un placer. Por favor salúdenme al joven Miliardo y a la señorita Relena. Adiós. – la transmisión se corta.
¿Y bien…? – dice Duo dirigiéndose al resto del cuarteto.
Si Heero dice que puede salir solo de ese lugar…no deberíamos entrometernos. – dice Trowa
Pero… ¿Qué pasa si no logra salir de ahí? – pregunta preocupado Quatre.
Heero es un tipo que puede salir de cualquier situación. Así sean de las formas más inusuales. – dice Wu Fei.
¡Ja! Dímelo a mí que he estado con él todas las veces que quiere hacer algo loco. – dice el trenzado en un tono burlón. – Pero Quatre tiene razón. Que pasa si heero no puede salir de ésta. Al menos deberíamos estar atentos por si decide salir de la base.
De acuerdo, Duo. – dice Trowa.- estaremos atentos cuando Heero decida salir.
No se ustedes…pero me gustaría ver como están nuestros gundams. – dice Quatre.
Buena idea.- dice Duo entusiasmado.- vamos.
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Taller de construcción y almacenamiento de mobile suit de la base espacial ATLAS
Nombre de reconocimiento: ÁREA 6 - COLMENA
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En el gran taller, Maki estaba hablando con Howardz en el momento que los cuatro pilotos gundam llegan a su encuentro.
¡Oye¡Maki! – grita Duo.
¡Oh¡Muchachos! Que sorpresa tenerlos aquí. Bienvenidos a la Colmena, el gran taller donde almacenamos la mayoría de mobile suits.
Vaya que este lugar es grandísimo.- dice Duo mirando los alrededores.
Si que lo es. Es necesario que tenga este tamaño para alojar a todos los mobile suits que tenemos. Obviamente hay muchas más áreas del Atlas donde guardamos los suits. Pero este es el área principal, donde hay más movimiento.
Ya veo.
Bueno…a todas estas… ¿Dónde estaban?
Acabamos de recibir un mensaje de una conocida. – dice Trowa.
¿Algo interesante?
Nos dio información sobre el paradero de Heero.
¿Heero¿el piloto que falta?
Así es. Él se encuentra bien.
Que bueno. Muchachos ya estamos terminando los últimos detalles del ensamblaje de los gundams. – dice ella dirigiendo la mirada hacia los suits.
Oye. Se ven geniales.- dice Duo al verlos. – ¿cuándo podremos pilotearlos?
Cuando su sistema este listo. Además esto solo será usado si es estrictamente necesario, como ayuda adicional si tratan de atacarnos y sus fuerzas sean mayores que las nuestras. Por ahora solo dependeremos de los mobile suits convencionales y los mobile dolls.
¿Mobile dolls? – pregunta Wu Fei.
Sí. Hay un equipo especializado que se encargará de eso.
Maki… ¿alguna vez has piloteado un mobile suits? – pregunta Quatre.
Yo los construyo, no los manejo. Pero al momento de probarlos yo me presto para eso a través de simulacros. Además puedo manejar algunos mobile dolls.
Eso suena interesante.- dice Duo algo sarcástico.
Duo…jamás he tenido la necesidad de pilotear un suit y créeme…me siento mejor así.
Se lo que quieres decir. – dice Duo y mira de nuevo a los gundams.
Es extraño…aquí falta uno. – dice Wu Fei.
¿Qué quieres decir? – le pregunta Trowa.
Los gundams. Falta uno. El Wing Zero.
Maki baja la mirada.
Oye… ¿qué pasa¿Por qué no esta el Wing Zero? – pregunta Duo
Lo siento muchachos. – el cuarteto miran a la joven. – El Wing Zero poseía materiales que me era difícil conseguir en el espacio, sin mencionar que no puede conseguir los planos del mobile suit que me pudieran guiar para la construcción del cañón-rayo. Decidí construir solo estos cuatro gundams. Lo lamento, se que ese gundam era muy esencial para ustedes.
No importa.- dice Duo. – Sí. Zero era un mobile suit que nos hubiese ayudado mucho…pero creo que estaremos bien sin él.
….Esta bien…
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.Base espacial Sanford
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Las horas pasaron desde que dejaron la colonia L1 y Heero y Jolei regresaron a la base espacial. Ambos entran al centro de control. Uno de los operadores se acerca a Jolei.
Es bueno tenerla de vuelta, Capitán.
¿Ha sucedido algo en mi ausencia?
No.
Perfecto. Esperen luego mi señal. Creo que ya se acerca la hora.
Sí, Capitán.
Heero y Jolei salen del lugar y empiezan caminar uno de los pasillos.
¿Á qué te refieres con que ya llega la hora? – pregunta Heero.
Me refiero al momento en que daremos el último paso y empezaremos a realizar el ataque. Daremos la declaración de guerra.
Tal vez deberías pensarlo mejor.
La joven se ríe divertida ante el comentario.
Por favor…una capitana como yo no puede echarse para atrás en un momento tan crítico. No es mi estilo.
Esa no era la actitud que tenías hace unas horas.
A veces… hay que mostrar dureza para cumplir con nuestros objetivos. – dice ella en un tono serio.
Capitán. – la llama un soldado.
¿Qué sucede?
El señor Diners ya llegó a la base.
De acuerdo. Dígale que me espere. Heero…ven conmigo.
Jolei lleva a Heero a una nueva habitación.
Ésta será tu habitación por ahora. – dice ella mientras el joven entra al lugar.
¿Se supone que me debo quedar aquí? – pregunta él con algo de arrogancia.
Yo vendré más tarde. Mientras tanto puedes sentarte…y pensar en mi propuesta.
Ella cierra la puerta y camina hacia un elegante estudio. Allí se encuentra con Patrick.
Eres tú, Patrick – dice la joven algo sonriente. – Espero que el próximo paso sea interesante.
Y lo será mi querida Jolei.
Lentamente, Heero abre la puerta de la habitación y sale del lugar. Si algo sabía muy bien de si mismo, era que jamás recibiría ordenes de nadie, menos de una mujer altanera como ella.
"Debo saber que es lo que va ha hacer Jolei ahora" – Heero ve una puerta medio abierta que iluminaba con una brillante luz amarilla. Él se acerca sigilosamente y se queda allí, escuchando la conversación.
¿Y bien¿Cuál es el plan?
Calma, calma. No debes ser tan apresurada. ¿todas las chicas de tu edad son así?
No puedo estar tranquila hasta no saber que podremos tener la victoria.
"Esa voz…esa es la voz de Patrick Diners" – piensa Heero al recordar la misma voz el día de la celebración en el palacio presidencial.
¿Qué pasa si te digo que el momento que estábamos esperando está muy cerca?
Te preguntaría por qué lo dices.
Ya ejecutamos todo lo que debíamos hacer. Ya eliminamos a casi todos lo políticos que podrían intervenir en nuestros planes.
¿Casi?
¡Oh¿No lo sabes? Relena Darlian pudo escapar con vida de nuestro atentado.
¿La Viceministro de Relaciones Exteriores pudo escapar?
Así es. Mis hombres me informaron que pudo salir del hospital donde estaban tratándola. Unos desconocidos se aparecieron de repente y se la llevaron.
Sabes…la verdad eso me tiene sin cuidado ya que esa chica no podrá hacer nada contra nosotros.
"Relena" – el nombre de aquella joven resonaba en la mente del joven soldado. Una extraña sensación de alivio invadía todo su cuerpo al saber que ella estaba bien.
Creo que tienes razón. Jolei…quiero informarte que muy pronto la organización Sanford se dará a conocer ahora que el presidente mundial esta muerto.
¿Es en serio?
Sí. Podremos quitarnos la máscara y declarar la guerra contra la tierra. Por fin podremos vengar la muerte de tu abuelo, nuestro líder Heero Yui.
La cara de Jolei se deforma mostrando una clara expresión de enfado.
Patrick…sebes muy bien que no hago esto por venganza a mi abuelo ni por mi familia. No quiero que vuelvas a decir eso.
¡Oh! Mis disculpas. Se me había olvidado.
Heero aún se mantenía quieto escuchando la conversación sin percatarse de la presencia de uno de los soldados.
¡Hey¡Tú¡¿Qué haces aquí?!
Heero se queda quieto por un momento y se prepara para defenderse pero sin darse cuenta, la puerta del estudio se abre y aparece Patrick Diners. Jolei aparece detrás del alto hombre con un rostro de confusión. Heero la mira por un momento, distrayéndose y los soldados logran agarrarlo.
¿Heero? – la joven estaba impresionada y el joven soldado empieza a poner resistencia.
¡Enciérrenlo! – ordena Patrick y los soldados se llevan a Heero. El joven soldado mira de forma amenazante a Patrick. El alto hombre se da la vuelta para miar a Jolei. – Te lo dije, Jolei. No era bueno que confiaras en él. Después de todo, es un ex – piloto gundam.
Jolei mira a patrick con seriedad, sin decirle ni responderle nada. Luego ve a Heero de espaldas. Ella hace reflejar una mirada preocupante. Heero logra notar eso antes de dejar de pasar por la esquina del pasillo, donde ya no podía verla.
De nuevo. Lo habían encerrado en el mismo lugar donde empezó todo cuando llegó por primera vez a la base Sanford. No había silla. No estaban sus manos atadas. Pero si permanecía todo a oscuras, hasta que una vez más, las luces se encendieron. Él estaba sentado en el suelo de acero con las piernas flexionadas hacia su tronco y sus brazos permanecían extendidos sobre sus rodillas. Tenía su mirada baja, pensativa. De pronto la compuerta se abre y aparece ante él Patrick Diners. El alto hombre se le queda mirando por un momento y luego sonríe arrogante.
¿Te crees muy listo, verdad? – dice el hombre de cabellos castaños claros. – Sabemos quien eres tú y que puedes hacer. Tal vez hayas convencido a Jolei, pero no harás lo mismo conmigo.
Debes ser el famoso Patrick Diners.
¡Oh! Parece que me conoces. ¿Has oído hablar de mí?
Solo lo suficiente para saber que estás demente. ¿Por qué tenías que matar a esas personas¡Dímelo!
¿Tú que crees, niño? Si no hacíamos eso…nuestros planes se irían abajo.
Tú no me engañas. Se que lo haces por tu propio interés. Por eso tienes manipulando a Jolei.
Jolei no está manipulada por nadie. Si ella decidió estar aquí fue por que tenía los mismos intereses que los míos.
¡Mientes! – grita Heero.
¡Cállate!!! - grita Patrick y le da un fuerte golpe con su rodilla en el estómago. Aquel golpe le deja a heero un tremendo dolor dejándolo sin respirar por un momento. Con esfuerzo, se sostuvo de la pared como pudo, respirando con dificultad.
Eres…eres un maldito bastardo…que se aprovecha del dolor de otros para tu conveniencia. – Heero le lanza una fuerte mirada hacia el hombre llena de ira.
Patrick solo sonríe encontrando divertido el momento.
Bueno…ese es tu concepto hacia mí…pero de diré algo…es mejor que no trates de persuadir a Jolei para que renuncie. Si lo haces…te irá muy mal.
No te tengo miedo.
Lo tendrás.- Patrick abre la compuerta y llama a unos soldados. – lleven a este niño a su habitación. Ya no causará más problemas. No dejen que Jolei lo vea así.
Los soldados toman a Heero por los brazos, uno en cada brazo y se lo llevan a su habitación donde lo dejan cerca del borde de la cama. Heero se sostiene del mueble y se tumba encima del colchón, resistiendo el dolor en su cuerpo. No importaba, igual no era la primera vez que lo golpeaban en su vida, sobreviviría. Pero el dolor del golpe se aumentaba con la ira que tenia hacia aquel hombre y de la forma como engañaban a Jolei a costillas de la perdida de su abuelo. Debía salir de ese lugar, pronto. Pero ahora sus fuerzas eran pocas, se sentía débil y poco a poco el sueño le estaba invadiendo. Por ahora solo podía apaciguar su dolor a través del alivio que tuvo al escuchar que aquella mujer que tanto la traía a sus pensamientos, estaba viva.
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Hola a todos...por fin despues de tanto tiempo pude actualizar mi fic...ya estrañaba escribir algo pero con tanta cosa en mi universidad no tenia ni tiempo para dedicarme a crear y dejar volar mi imaginacion...pero bueno aqui estoy de regreso con un nuevo capitulo que cada vez se pone mas interesante...solo espero que haya sido de su agrado. Bueno voy a ser breve y solo quiero decir que agradesco a todos los que me han mandado sus reviews aunque ultimamente he recibido muy pocos pero se que habra uno que otro qu ese habra puesto a leer esto. gracias por su apoyo...
bueno me despido y que tengan un buen dia...
att Goddess BJ
