La vida continua Ultima parte
N/A: hola de nuevo, iré a un ritmo un poco más rápido al actualizar, debido a que quiero hacer espacio para otras ideas. Agradezco a quienes comentaron el capítulo anterior, y pues este cap será algo más largo quizás que los otros que han leído antes, así que espero y les guste.
-Oye Sonic ¿de casualidad me dejaste unas rozas de pétalos negros en la punta esta mañana?-caminaban tranquilos por el parque buscando una banca a la sombra, aún no eran ni las 3 de la tarde pero el sol ya les empezaba a acalorar.
-¿Um? ¿Qué rozas?
-Unas que me dejaron en la puerta esta mañana, no eran tuyas entonces.
-Claro que no, yo no tengo tan tétrico gusto.
-Pues era algo tétrico mucho, pero al mismo tiempo muy muy lindo-dijo con voz risueña y juntando las manos como si hablara de su príncipe azul, que por si no lo notaba estaba justo alado con una mala cara.
-No sé cómo pueden gustarte esas cosas, las flores que yo te doy son más bonitas que esas que describiste.
-Porque quien me las haya dado, es alguien que se empeñó mucho en ellas, son flores muy especiales, además de lindas y con un toque de misterio y melancolía al mismo tiempo, me encantaron.
-Son muy feas y ya, punto.
-No quiero.
-Amy, ya estas grande, deja de actuar así, seguro fue alguien que te quiso jugar una broma.
"Hay esta ella otra vez, acompañada de ese tipo azul, no puedo acercarme cuando este él, pero…quizás si le dejo muestras de mis sentimientos por ella…quizás…me ame…"
Un erizo con peinado emo y cara tristona observaba a la pareja que se dirigía a un banco a la sombra, había seguido a Amy desde que salió de casa, su corazón detenido y con una carita triste avía latido dos veces cuando vio su sonrisa al recoger su humilde obsequio.
"Pero seguramente no querrá estar conmigo…un alma tan decaída como la mía no merece tener una damisela tan fina y hermosa" observaba como Amy se manchaba de chocolate toda la cara dando un suspiro "quizás con una sonrisa dirigida a mi…pueda yo mostrar una sonrisa al menos…"
Cuando llegaron a la sombra encontraron sobre la banca una solitaria roza a la que alguien con pulcra letra le ato una pequeña frase "Tu sonrisa son dos latidos de mi corazón que ya no late si tú no sonríes"
De: S.T.A
Para: Amy Rose…mi preciosa Rose
-Amy ¿Quién te está dejando estas cosas? ¿De quién son esas iniciales? ¿Me estás viendo la cara o qué?
-Te juro que no lo sé Sonic, no conozco a nadie con esas iniciales y tampoco creas que yo planee nada.
-¿Estas con alguien más?
-¿Qué? ¡No!
-Entonces ¿por qué de estas cosas?
-No lo sé Sonic, te juro que no tengo idea.
-Vale vale, mira vámonos de aquí, mira ese puesto, parece interesante, ven vamos a ver.
-Oye pero quería sentarme un momento.
El puesto vendía todo tipo de baratijas, tazas anillos, ventiladores, collares, rompecabezas, etc. Nunca avía más de dos cosas de algún objeto, el vendedor era un anciano gato de rostro amable y barbudo, que alargo la mano sobre un collar negro con un dije de roza que le ofreció a Amy sin decir palabra.
-¿Qué? ¿Para mí?-el anciano asintió-no no, no podría aceptarlo sin pagar-dijo alargándole el dinero pero el anciano negó con su mano.
-Es muy bonito-dijo su novio, así que lo tomo y se lo puso, el anciano agarro un espejo para que se viera en el-te queda bien.
El anciano agarro un papel con la misma caligrafía de la nota anterior y se lo paso a ella "La flor más hermosa es la que florece en la adversidad y yo solo moriré el día que me mires"
-Otra nota ¿Amy? ¿Segura que no estás jugando conmigo?
-Sonic creme cuando diga que no ando con nadie más.
-Vámonos lo dejaremos seños, muchas gracias.
El pobre anciano solo miro el bonito collar y lo guardo en una caja junto con la nota para dársela a un erizo melancólico bajo el mostrador con una flor en la mano, con el típico me quiere, no me quiere.
-Son dos veces, dile al tipo que si lo llego a ver le romperé la cara.
-No tienes que ser tan brusco-se soltó de Sonic que la agarraba fuertemente de un brazo, esas notas junto con los detalles en negro eran muy dulces aun que las notas muy deprimentes, pero se sentía muy alagada con tantos detalles a la vuelta de cada esquina.
-Ultima vez, entendiste, ni una más.
-Eres odioso cuando te lo propones, en las primeras citas eras mucho más amable y caballeroso.
-Sí Amy, pero en las primeras citas no había un inútil a la vuelta de la esquina mandándote notitas deprimentes.
Mientras en un club oscuro donde se escuchaba música de jazz un enorme erizo peludo bebía algo de alcohol (los niños buenos y sin tendencias a personalidades cambiantes no deben hacer lo mismo) mientras esperaba la noche, quería visitar a esa murciélago otra vez para disculparse, no es que tuviera un sentimiento pero se comportó muy indignamente para un seductor como lo era él; se arregló la chaqueta negra que traía y peino su alborotado pelo, ah y sin olvidarse de poner más hielo en la mejilla donde en la noche 8 chicas le habían dado una cachetada o dos.
-Cielos, las chicas de ahora si saben golpear y eso me gusta.
Sonrió y siguió bebiendo esperando a que callera la noche otra vez para salir a encontrarse con la chica de la otra noche.
En el apartamento de Rouge se encontraba cerca del parque donde Shadow avía visto a la parejita, observo un rato el lugar y lo ordeno lo más que pudo, había quedado un poco desarreglado debido a la pelea que tuvo con su otra personalidad. Agarro una mochila donde meter sus pocas cosas que tenía, extrañaría ese lugar, Rouge lo había acogido sin pensarlo pero se la debía, encontraría la forma de arreglar todo y podría volver luego de que todo acabase
Desconecto y guardo su Xbox, todos avían ayudado para comprarle uno, aun recordaba como paso todo
-¿Cómo que no tienes Xbox? ¿Cómo sabes entonces del juego de Dantes?
-Voy a un centro de juegos y trabajo hay un momento para que me permitan jugar gratis, es un trato justo y vale la pena, la verdad no me importa hacer eso-se encogio de hombros restándole importancia, estaba apoyado en el árbol con los ojos cerrados con ella alado observándolo.
-Escucha, mañana festejaremos que te nos uniste como un integrante más en nuestra familia y…
-Amy te lo eh dicho muchas veces, no pienso ir, sabes que odio que me lleves a esas cosas de tus amigos.
-Solo ve Shadow, por favor.
-Uff, solo estaré un momento y me largo Rose, solo eso-suspiro frustrado, esa niña, no sabía porque siempre caía en su juego y en sus caprichitos.
-Te veo mañana entonces en casa de Tails, y te buscare si faltas.
-¿acaso ya te vas? ¿Por qué tu prisa?
-Recordé que debía hacer algo, me voy ¡Nos vemos mañana!
La vio alejarse corriendo y se dijo que no debía ser nada importante o del otro mundo, seguro y algún otro vano intento de que el erizo la acepte, últimamente ese tipo la molestaba más de la cuenta, debía hacer algo, esa chica le importaba y hacia feliz, no debía dejar que la lastimase.
"Debo volver, el sol esta por ocultarse, esa niña no ve la hora o que, vaya"
Y se fue confiado a casa, sin la más mínima idea de que al día siguiente ella se aparecería enfrente suyo con un Xbox nuevo, se fue al apartamento de Rouge sin pensar que esa chica correría a casa de todos para que compraran ese regalo, se durmió esa noche sin pensar que a la mañana siguiente su corazón sonreiría y él se quedaría con la boca abierta viendo el regalo y a esa niña una y otra vez.
-Esa niña…que tonta…
Lo guardo con sumo cuidado para llevarlo en los brazos, metió las llaves en la mochila y bajo las escaleras para irse a la calle y pensar en donde pasar la noche.
"La colina es una buena opción, es tranquila pero, veo que lloverá y si eso pasa se estropearan todas estas cosas, vaya, estoy en un lio, no tengo algún lugar al cual ir, bueno lo resolveré como sea"
Caminaba a paso lento por las calles sin un lugar fijo en mente al cual ir, pensaba en la pareja que había visto en el parque hace solo unos momentos, perdido en sus pensamientos no se dio cuenta por donde caminaba hasta que choco con alguien haciéndolo caer.
-Lamento haber chocado contigo no vi por donde iba y… ¿Shadow?
-Oh eres tú.
-Hola, ¿Qué haces por acá? ¿Por qué traes todo eso?
-Me fui del departamento de Rouge. Y tu ¿Qué no estabas en una cita con Sonic?-sentía enojo y lo demostró frunciendo más su seño, cosa que ya no hacía en compañía de Amy.
-Bueno sobre eso…
Sonic y ella se dirigían a comer algo en un sencillo puesto, ya eran las 3:30 y su estómago pedía a gritos un poco de comida.
-Mira Amy, hay espagueti como a ti te gusta.
-Qué suerte, pediré un plato ¿Tú que pedirás Sonic?
-Pediré un chillidog, ya sabes- sonrió y puso cara de encanto al pensar en su delicioso manjar.
-Sonic aquí no venden eso-sonrió un poco apenada por que piense que en un lugar así venderían esas cosas.
-Je-puso mala cara y se mal sentó en la silla, a veces su forma de ser era chocosa cuando se trataba de sus preferencias o costumbres-pues entonces espera aquí iré por uno a algún puesto cercano.
-O podrías comer espagueti conmigo.
-No me apetece el espagueti, no tardare, pide tu plato y no te muevas de aquí no tardare.
-Ya que me queda-le molestaba que fuera tan chocante en esos aspectos, ni siquiera se dignaba en esperar a que pidiera su platillo.
-Así está bien, no tardare-y le planto un beso en los labios que la lastimo un poco.
El restaurante era sencillo, ni mucho ni poco elegante, era más para llegar y tomar café que otra cosa, y se respiraba un lindo ambiente, mesas de madera y de vez en cuando aparecían detalles románticos con las parejas de las mesas continuas.
-Disculpé señorita pero un chico le envía esto, y una bebida de naranja con dos hielos, dice que es lo que más le gusta.
-¿Qué?- el mesero le entrego una caja negra con flamas purpurinas, dentro estaba el collar que el viejo en el puesto del parque quería darle, y claro no podía faltar una roza ahora completamente negra y casi marchitándose junto con la famosa cartita lúgubre.
Mi corazón se está igual marchitando a la espera de que me regales una sonrisa, no imaginas las noches parecidas a la muerte en las que trato de dormir cayendo en tristeza y desesperación, goteadas de dolor y yo ahogándome en la miseria de querer que estés a mi lado…te amo. Respóndeme bajo el árbol en el que floreció la primera roza te estaré esperando
Y de pronto empezaron a caer rozas negras y rojas sobre ella.
-El colmo. Dile al tipo ese que te lleve a casa, yo me largo.
-¡Sonic!-trato de alcanzarlo pero en menos de un parpadeo se había esfumado en una ráfaga de viento. Soltó un suspiro e ignoro la nota donde la citaba bajo el árbol, decidio que mejor debía irse a casa y esperar a que se le bajara el coraje para poder explicarle que ella no tenía nada que ver con todo lo que pasó.
-No separamos por causa del tipo que me atosigaba a donde quiera que íbamos Sonic y yo, él se enojó con lo último que hizo y se fue corriendo. Pero dijiste que te fuiste del apartamento de Rouge, ¿Por qué? ¿Ocurrió algo entre ustedes?
-No es importante.
-Bueno y ¿A dónde te diriges? ¿Tienes donde quedarte?
-Aun no lo sé-la vio por un momento, no es que estuviera enojado con ella, pero se sentía un poco distanciado de ella luego de todas las cosas que habían pasado y más por todo lo que escucho, sabía que su personalidad deprimente era la que estaba detrás de todo eso-me voy, nos vemos.
-¡Shadow, espera!-se detuvo un momento y la vio por sobre su hombro-si no tienes aun planeado donde quedarte... ¡Te pido que te quedes conmigo!-cerro los ojos y se sostuvo el pecho mientras gritaba, no entendía porque estaba tan nerviosa en compañía suya, si antes se la pasaban juntos y solos y siempre había estado muy tranquila "quizás es porque nos hemos distanciado un poco, sí, eso debe ser"
-No quiero causarte más problemas con tu novio…-Shadow se sentía muy vacío, antes le causaba dolor en el estómago el solo pensar que Amy pudiera estar con Sonic, pero haber pasado por las peleas y momentos con sus otros yo le enseñaron que estaba muy apegado a ella, no podía arrastras su dolor como su personalidad deprimente que seguramente estaría llorando en un banco del parque en ese momento, no podía dejarse influenciar tan fácilmente por lo que ella le causaba, un simple enojo podría liberar a su personalidad más destructiva o quizás a una aún más peligrosa, un enorme erizo lobo que solo pensaría en saciar su sed por ella.
-No lo aras, por favor acepta, ¿por mí por favor?
-No te cuelgues de mi brazo.
-¿Qué te ocurre Shadow? Actúas muy raro, no te noto ningún sentimiento.
-Quizás es porque no lo hay…está bien iré a tu casa.
-Actúas algo extraño. Ya no fruncías el ceño.
-Pasaron muchas cosas-ya no se sentía cómodo, que ya no sentía esa atracción por ella…" ¿¡De que estoy hablando!?" ahora lo entendía, entendía todo, no era que así es como debía pasar, no, lo que ocurría es que estar con sus sentimientos separados de él, aun si no hubieran salido todos le estaba afectando, porque cada uno ahora tenía una mente pensante e independiente de la suya-Amy, acabó de recordar que tenía algo que hacer, podrías llevar mis cosas a tu casa, te lo agradecería infinitamente.
-¿Eh? Sí Shadow, por supuesto.
-Muchas gracias niña hermosa que necesita que la violen-le brindo una sonrisa antes de plantarle un húmedo beso en toda la mejilla.
Salió corriendo pero sin notar que dejo atrás no solo a una persona como pensaba sino a dos, una con una guitarra española impecable y un ligero mostacho dándole un toque romántico y español.
-Soy Sombra, Sombra el erizo-¡Un Shadow con una camisa española desabrochada dejando ver su abundante pelo blanco en el pecho y con un ligero acento español!
-¿Shadow? ¿No que ya te ibas? Y ¿de dónde sacaste esa guitarra y ese acento?
-La guitarra eshpañola esh el inshtrumento de amor…- la tomo del mentón y le acerco su rostro con una sonrisa muy coqueta-al igual que el ashento eshpañol mi hermosha rosha.
N/A: ¿Qué les parecio? Por favor es importante para mi que me dejen sus rewiens para saber si mi historia es buena o no, Onegai mina.
