CAPITULO 10:

Todos pasaron el año nuevo entre felicidad y tristeza por la partida que sería en pocas horas aunque también tenían la determinación de regresar por sus seres queridos y por Ciel el cielo que era lo más preciado para ellos.

Todos los guardianes con Reborn estaban en el aeropuerto esperando que llegaran sus maestros…

-Juudaime le dijo a su madre sobre el viaje? – pregunto Hayato

-Sí – contesto Ciel

-Qué cuento le metiste? Jaja – pregunto Takeshi en broma

-Ninguna Takeshi esta vez tuvimos que decirle la verdad – sus palabras sorprendieron a todos – tuve que decirle a mama sobre la mafia y sobre el viaje… al principio no se lo creyó pensó que era alguna clase de broma pero termino por aceptarlo, me regaño por no contárselo antes y se negaba a dejarme ir sobre todo porque me estaba llevando a Lambo-chan pero – suspiro – al final termino por comprenderlo pero tuve que prometerle que volvería sana y salva con todos – sonreía

-Tu madre es EXTREMA tuviste valor al EXTREMO – grito Ryohei

-Tenía que hacerlo, estamos hablando de un viaje que puede durar dos años o más chicos y puede que para algunos un poco más – decía Ciel

Todos lo sabían y comprendían su situación en la que estaban si querían seguir a Ciel… su cielo.

-Mocosos ya llegaron – aviso Reborn

En eso cinco personas se dirigían hacia ellos, una mujer con capucha y los demás eran hombres.

-Hola Reborn kora – saludo uno de los hombres con ropa militar

-A pasado tiempo Cornelio – devolvió el saludo Reborn al militar

-Dónde está la décima? – pregunto la única mujer de capucha

-Viper la que buscas es la chica de cabello castaño – Reborn señalo a Ciel

-Así que tú eres la décima jefa de la familia Phantomine – la analizo con la mirada - si solo eres una mocosa y veo que tus guardianes también lo son – dijo sarcásticamente la mujer

-Es un placer conocerlos a todos, me honra que vinieran para ayudarnos – les sonreía Ciel dejando impresionados a los mayores porque nunca antes habían visto una sonrisa tan cálida y llena de bondad, una pureza impecable, como también un misterio en sus ojos color miel – pasa algo? – pregunto Ciel

-No – contesto la mujer alejándose un poco

-Gusto en conocerla Décima mi nombre es Fon – saludo el hombre chino juntando las manos haciendo una reverencia

-Es un gusto también conocerlo – remedo el saludo del hombre chino

Los otros dos hombres que no dijeron nada, uno tenía el aspecto de motociclista con muchos pirsin en su rostro y maquillaje extravagante. El otro hombre tenía una bata de doctor con unos anteojos y cabello verde muy serio resaltando sobre todo su mirada fría.

Ciel los reconoció de inmediato a todos los nuevos maestros pero no porque hubiera visto sus fotos en el folder que Reborn mostro si no porque ella los conocía muy bien, sabía todo sobre ellos con solo indagar en sus recuerdos eran personas muy fuertes e inteligentes pero débiles de corazón al enterarse de su muerte, lo recordaba muy bien como ellos los seres más fuertes de toda la mafia terminaron en la oscuridad… a Ciel la emocionaba mucho volver a verlos y ver que estaban bien porque también eran personas muy importantes para ella. Estaba tan feliz.

-Bueno tenemos poco tiempo para para abordar los diferentes aviones así que los presentare – dijo Reborn teniendo toda la atención de los guardianes – primero empezare con… - se acercó al militar – su nombre es Cornelio y también es guardián de la lluvia, el mejor militar que pueda existir y será el maestro de Takeshi Yamamoto –

-Mucho gusto en conocerlo – se acercó Takeshi con su típica sonrisa

-Espero que aguantes mi entrenamiento kora – correspondió la sonrisa

-Sigamos – Reborn se acercó al hombre chino – su nombre es Fon guardián de la tormenta y el maestro del Kempou, será el maestro de Hayato Gokudera –

-Espero llevarnos bien – dijo Fon respetuosamente

-Si… - respondió secamente Hayato

-El siguiente – se acercó al motociclista – nombre Skull guardián de la nube, es motociclista conocido por ser el hombre inmortal, hasta yo desconozco sus verdaderas habilidades, será maestro de Kyoya Hibari –

Ninguno de los dos se acercó a saludarse pero si se vieron a los ojos.

-Este es Verde – Reborn estaba cerca del hombre de bata y lentes – guardián del trueno y un científico loco – este comentario lo ofendió pero prefirió ignorarlo – será maestro de Lambo Bovino –

Lambo quiso acercarse a su maestro pero este con la mirada le hizo recorrer un escalofrió por todo el cuerpo así que solo se mantuvo pegado a Ciel.

-Esta mujer es Viper – ahora se encontraba a lado de la mujer de capucha – guardiana de la niebla y la mejor ilusionista de nuestro mundo, será maestra de Nagi Rokudo y Mukuro Rokudo –

Mencionar el nombre de Mukuro no se lo esperaron, una porque no lo habían visto desde el cumpleaños de Nagi y otro porque no estaba presente este día.

-Juudaime tanto como Mukuro y Nagi serán los guardianes de la niebla? – pregunto Hayato

-Si Hayato, los dos serán los guardianes de la niebla ya que ambos son un mismo ser, saben que Mukuro ocupo el cuerpo de Nagi por un tiempo con sus ilusiones creando un vínculo, una conexión muy especial que los hace a ambos mis guardianes y otras razones más – respondió Ciel con una sonrisa

-Ya veo… - comprendió Hayato

-Volviendo – intervino Reborn – yo también seré uno de los maestros como guardián del sol enseñare a Ryohei Sasagawa –

-Esto será EXTREMO – se emocionó Ryohei de tener como maestro a Reborn

-Espero que no mueras en este entrenamiento – Reborn reía maléficamente

Aquella sonrisa no le gusto a Ciel pero a Ryohei no parecía importarle así que decidió confiar en los dos.

-Bueno ahora que terminaron con las presentaciones es hora de abordar el avión que los llevara a su destino chicos – dijo Ciel – quiero decirles que yo confió verdaderamente es ustedes, sé que volverán a mí para seguirme – una expresión triste en sus ojos se empezó a notar – yo… yo… puede que sea egoísta pero cuando vuelvan muchas cosas cambiaran, solo quiero que tengan muy presente que como ustedes me protegerán yo los protegeré haciendo de su mundo el más feliz del mundo… así que más vale que regresen – empezaba a sonreír

Sus guardianes entendían que Ciel se sintiera triste por su partida pero ninguno de ellos iba a decepcionarla iban a volver ya lo habían decidido y no fallarían.

Empezaron a despedirse de su cielo, hasta que su amada nube se acercó a ella por su detrás sin decir una palabra la beso en frente de todos, sorprendiéndola porque nunca pensó que él hiciera esto delante de los demás… estaba impactada pero a la vez muy feliz y correspondió el beso.

Para luego separarse y verse a los ojos.

-Kyoya… te amo – dijo Ciel con una sinceridad en sus ojos miel

Y él solo se quedó observándola como siempre para luego abrazarla y susurrarle al oído.

-Volveré –

Se escuchó por el altavoz de los diferentes vuelos que ya salían e iban retirándose mientras veían como su cielo les sonreía moviendo la mano, sin poder imaginarse que cuando volvieran su cielo...

Solo quedaron Viper, Ciel y Nagi, las tres…

-Bueno Viper te abran informado que ya encontramos el anillo de la niebla y que los portadores son dos como dije pero aquí solo esta Nagi-chan – dijo Ciel

-Si – contesto

-Se supone que tú eres la maestra de los dos así que iré con Nagi-chan a traer a tu otro alumno – sonreía

-Reborn me dijo algo parecido – suspiro – voy a tomar mi vuelo y esperare solamente un mes si ninguno de ellos llega en ese tiempo aunque haya encontrado ya el anillo ten por seguro que ese poder acabar con tu familia – le aclaro

-Lo sé muy bien Viper… lo sé… - Ciel empezó a recordar que Mukuro no pudo controlar su poder al principio hasta que encontró a Nagi pero ese mismo poder se descontrolo una segunda vez cuando ella murió acabando con la vida de Nagi, lo sabía muy bien porque pudo observarlo desde las sombras

-Jefa – dijo Nagi sacándola de sus pensamientos

-Si? –

-El vuelo a Italia ya está por partir – le informo

-Entonces es hora de irnos – volvió a mirar a Viper – te prometo que ellos estarán en un mes – se fue acercando a la mujer para decirle al oído y no la escuchara Nagi – por favor… los dos tienen que controlar el poder de la niebla sobre todo Nagi ya que ella será la que lo selle –

Escuchar que el poder de la niebla sería sellado sorprendió a Viper pero antes que pudiera articular una palabra Ciel junto con Nagi ya se iban retirando.

Las dos subieron a su avión con rumbo a Italia, Ciel rezando por la seguridad de sus queridos guardianes y Nagi rezando por su amado Mukuro quien solo en unos días iba a poder estar junto a ella e iba a decirlo sus verdaderos sentimientos.

Después de estar con unas horas de vuelo al fin llegaron a Italia y al momento en que bajaron del avión fueron recibidas por una persona inesperada sobre todo para Ciel.

-Sean bienvenidas a las dos – dijo una mujer de cabello negros azulinos y unos ojos verdes que Ciel reconoció por la marca debajo de uno de sus ojos en forma de trébol

-No pensé que la guardiana del cielo Aria viniera a recibirme – le decía Ciel acercándose a ella seguida por Nagi

-Y yo también me sorprendo de poder ver a la décima jefa de la familia Phantomine… viva – este último comentario hizo que Ciel abriera sus ojos para luego sacar una carcajada de sus labios al comprender que había sido descubierta

-Me gustaría hablar contigo un momento, Nagi-chan puedes esperarme en la salida del aeropuerto, solo me tardare máximo una hora – dijo Ciel

-Si Jefa – se retiró Nagi despidiéndose de la mujer muy respetuosamente

Mientras ellas dos se fueron a caminar a la azotea del aeropuerto.

-Así que sabes sobre mí – dijo Ciel

-No sé muy bien todo ni cómo será pero tuve premoniciones sobre tú muerte – fue directamente al grano – y como la familia Phantomine se fue destruyendo no sé si fue después de tu muerte o antes, ni tampoco si fuiste asesinada o te mataste a ti misma –

-Pero sabes que morí eso lo principal –

-También me fije que hay distorsión en nuestro mundo, no solo regresaste tú al pasado si no todos –

-Ya veo… bueno que se le va a hacer… - sonreía – Aria – volteo a verla directamente a la cara dejando que el viento hiciera bailar sus cabellos – tú confías en mí? – le pregunto seriamente

Por un momento Aria se quedó observando los ojos de Ciel queriendo encontrar algo que cambiara lo que iba a contestar pero no lo encontró cosa que alivio mucho su corazón y contesto.

-Confió en ti –

Escuchar que confiaba en ella la tranquilizo.

-Y yo confió en todos… por eso no dejare que mi familia pase por lo mismo cuando yo me vaya… ellos tienen que seguir, riendo, viviendo, será doloroso para ellos lo sé muy bien pero tienen que superarlo – lo decía con un dolor en su voz

-La muerte del cielo sellara el poder de tus guardianes como sus corazones – dijo Aria

-Eso no pasara porque el futuro cambiara, mi destino vendrá pero el futuro que vendrá no será el mismo… por esa razón estoy aquí – sus ojos demostraban dolor pero una fuerte determinación – yo los hare más felices como a todos los seres que amo… por eso confía porque yo tengo fe –

Las palabras de la castaña llegaron al corazón de Aria, ella confiaba y nunca dejaría de confiar en el cielo que había visto en Ciel.

-Bueno entonces vuélvete más fuerte y regresa con tu familia, quiero ver como cambias el futuro – le sonrió Aria

-Ten por seguro que cambiara y ya lo está haciendo – correspondió la sonrisa

Su conversación llego a su fin y Ciel se encontró con Nagi quien la esperaba pacientemente en la salida del aeropuerto.

-Siento llegar tarde Nagi-chan – se disculpó Ciel

-No pasa nada Jefa… espero que ya haya conversado lo suficiente – dijo Nagi

-Si… por lo menos lo más importante –

-Que les vaya bien en esta misión – dijo Aria

-De eso no tienes que dudar, además prometí a muchas personas que lo conseguiría, fracasar no es una opción – sonrió Ciel

Se despedían de Aria y antes que se perdieran de vista Ciel volteó a ver a Aria para gritarle.

-PERDONA SI NO PUEDO HACER MAS POR TI! PERO ME ENCANTARA VER A YUNI-CHAN PARA CONTARLE LO EXTARDINARIA QUE FUE SU MADRE! –

De nuevo las palabras de Ciel llegaron a lo más profundo del corazón de Aria, se iba retirando cuando a su mente vino una visión…

Estaba Ciel sonriéndole a dos bebes que tenía en sus brazos y junto a ella estaba un hombre de cabello azabache, lo que más le sorprendió fueron aquellos bebes de cabellos negros como el hombre que veía con una sonrisa disimulada pero con unos ojos color miel como los de Ciel.

-No puede ser… - susurro Aria para volver a ver por donde se había ido Ciel y Nagi para luego sonreír – veo que cambiaras mucho tu futuro, espero que también puedas cambiar tu destino –

Volvió a caminar pero nuevamente otra visión vino a su mente.

Esta la dejo en shock, no entendía lo que había visto pero ver como la castaña gritaba no le gustaba para nada.

-Espero que lo cambies… -

Los días pasaron y siguieron pasando, teniendo a los guardianes de la familia Phantomine entrenando feroz mente en ocasiones a punto de perder la vida por el entrenamiento de sus maestros pero a la vez lo superaban porque solo pensar en que no podrían seguir a su cielo los devastaba y no estaban dispuestos a defraudarla. No después de haberle prometido seguirla.

En cuanto a Nagi y Ciel, solo faltaba cuatro días para que se cumpliera el plazo del mes que Viper iba a esperar a los guardianes de la niebla.

-Nagi corre ya estamos cerca! – gritaba Ciel escapando de las explosiones

-Jefa el mapa no coincide! – decía Nagi empezando a preocuparse

-No puede ser! –

Los guardias estaban ya muy cerca de ellas, después de planear y entrar en la prisión Vendicare, habían estado ya más de medio mes, entre laberintos y trampas sin encontrar el paradero oculto de la prisión del guardián de la niebla.

-MALDICION! – golpeo la pared Ciel con su puño tratando de pensar una forma algo que pudiera recordar para salvar a Mukuro pero nada venía a su mente

Cuando otra explosión las atrapo cayendo a un precipicio que parecía no tener fin, Ciel uso sus llamas para no caer contra el suelo y sujeto fuertemente a Nagi mientras se metía por uno de los pasadizos que había encontrado.

-Nagi estas bien?! – pregunto Ciel preocupada

-Si… cof, cof – tosía Nagi pero sin problemas

-Ahora no sé dónde demonios estamos – decía Ciel viendo los alrededores

-Pues es mejor que nos pongamos a averiguarlo, nada ganamos con quedarnos en un mismo sitió – dijo Nagi levantándose y empezar a caminar

Empezó a esparcir sus nieblas para poder ver si se acercaba algún enemigo mientras Ciel observaba las paredes, era como un pasillo, un pasillo que le resultaba muy conocido.

-No puede ser… - dijo Ciel

-Pasa algo Jefa? –

-Si no me equivoco por aquí debe estar… - empezó a caminar delante de Nagi

Metiéndose por unos pasadizos y puertas que encontraba hasta que llegaron a unas escaleras que iban hacia abajo.

-Él debe estar ahí abajo… - dijo Ciel

-En serio?! – el rostro de Nagi se empezó a iluminar

-Si! Vamos! –

Cuando iban a bajar una explosión estallo cerca de ellas haciendo aparecer a unos tres hombres con túnicas y sombreros negros con vendas cubriendo sus rostros y cadenas arrastrando en sus manos.

Ciel los reconoció de inmediato, ellos eran los más fuertes de la familia Vendicare, los guardianes… esto no pintaba bien para nadie que se encontrara con ellos pero esto era lo que buscaba Ciel.

-Nagi ve abajo! Yo detendré a estos hombres! – le ordeno

-Pero! –

-Mukuro esta solo unos centímetros de ti! Tienes que ir! – le recordaba

-Pero… - no le gustaba la idea porque con solo ver a esos tres hombres podía sentir el gran poder que desprendían sus auras

-VE! – grito

Nagi obedeció y bajo lo más rápido que pudo, bajando y bajando escaleras que parecían no terminar hasta que llego a una puerta y la abrió sin pensarlo, encontrando al ser que había venido a buscar y deseaba con todas sus fuerzas ver.

-Muku… ro... sama… - lágrimas de felicidad inundaban sus ojos violetas

Estaba frente a ella, Mukuro estaba en una capsula de agua, amarrado por todas partes, teniendo un tubo que sellaba uno de sus ojos de dónde provenía su poder.

Ella no espero más y con su báculo rompió la capsula de vidrio cayendo todo el agua junto con Mukuro quien aún estaba amarrado.

-Mukuro-sama! – lo atrapo entre sus brazos empezando a desatarlo y quitarle el tubo que cubría su ojo – Mukuro-sama! – lo empezó a llamar – Mukuro-sama! Mukuro-sama! – gritaba y gritaba su nombre hasta que los ojos de su amado empezaron a abrirse

-Mí que... rida… Nagi… - se escuchó su voz débil

-Mukuro-sama – de nuevo las lágrimas caían de sus hermosos ojos de felicidad

-Nagi… - estiró una de sus manos para acariciar la mejilla de su amada

Se habían visto por primera vez en carne y hueso, estaban frente a frente con muchos deseos dentro de ellos mismos, queriendo decir lo que tanto ansiaban pero con solo verse a los ojos les era suficiente.

-Que romántico – interrumpió Ciel apareciendo parada en la puerta

-Jefa! – Nagi reacciono con un rubor en sus mejillas

-Phantomine… - hablo Mukuro – no has cambiado nada o puede que si – quiso burlarse pero estaba débil

-Lo mismo pienso pero lo más importante ahora es irnos ya, no deben tardar en regresar – dijo Ciel

-Jefa acabo con esos hombres? – pregunto

-Solo los congele pero eso solo los detendrá unos minutos, debemos irnos ya –

-Si! –

Nagi ayudo a Mukuro apoyándolo en ella ya que este no podía caminar muy bien después de estar encerrado tanto tiempo sus piernas no le respondían del todo, mientras que Ciel vigilaba para que no se toparan con nadie, teniendo a Mukuro a penas caminando iba a ser más difícil salir de la prisión.

-Mukuro estas recuperando tu poder? – pregunto Ciel

-Poco a poco – respondió

-Bueno… quiero que cuando tengas por lo menos lo suficiente crees una ilusión de nosotras corriendo para tenerlos de señuelo, una ilusión sólida, podrás? –

-Kfufu claro que puedo quien crees que soy – se sintió ofendido – pero si me dieras el anillo podría hasta sacarnos de aquí – menciono Mukuro

-No, el anillo está siendo sellado por Nagi – contesto

-Sellado? – no entendió

-Te explicare cuando salgamos –

En eso otra explosión los sorprendió rodeándolos de muchos hombres y detrás de estos se encontraban de nuevo los tres hombres de túnicas negras acercándose y acercándose no dándole opción a Ciel.

Le pidió su anillo a Nagi estirándole una de sus manos, por un momento Nagi no sabía que hacer pero le termino entregando el anillo del cielo a su jefa.

-Tápale los ojos a Mukuro – ordeno Ciel

-Qué? – Mukuro no comprendió de nuevo

-Lo siento Mukuro-sama – Nagi le cubrió los ojos con sus manos para empezar a esparcir sus nieblas que se mezclaban con las nieblas de Mukuro

Mukuro pudo sentir un gran poder solo por un instante para luego desaparecer y cuando abrió los ojos se encontraba fuera de la prisión Vendicare junto a Nagi quien estaba muy lastimada.

-Nagi, Nagi – empezó a moverla

-Mukuro… sama… - abría sus ojos

-Estas bien? Te duele algo? Te vez muy lastimada – pregunto preocupado

-No tengo nada Mukuro-sama – contesto levantándose adolorida sus heridas eran graves pero no podía preocuparlo

-Cómo salimos de la prisión? – pregunto de nuevo buscando con la mirada a Ciel

-Realmente no lo sé muy bien… pero creo que fue gracias a la Jefa –

-Y dónde está ella? – no la encontraba ni sentía su presencia

-No lo sé… parece que nos separamos pero seguro que debe estar… - recordaba que antes que entraran a la prisión Ciel le había dicho un lugar en particular donde iba a estar si algo pasaba y se separaban

-Si sabes debemos ir ya – dijo Mukuro

Nagi iba a decirle el lugar pero el tiempo no les iba a alcanzar, solo faltaba dos días, si no estaban con Viper en dos días…

-Mukuro-sama vamos – empezando a caminar

Fueron a una tienda de camino para comprar nueva ropa y Nagi aprovecho para vendar sus heridas ya que empezaban a sangrar, luego tomaron un taxi al aeropuerto.

-Aquí te dijo que iba a estar? – pregunto Mukuro bajando del taxi

Ella no respondió solamente se limitó a caminar entrando al aeropuerto para comprar un pasaje y volver con Mukuro quien empezaba a impacientarse porque no entendía nada de lo que ocurría.

-Mukuro-sama – se acercaba Nagi

-Nagi si no me dices lo que estas tramando lo vas a lamentar – afilaba su mirada muy molesto

El avión partiría en una hora, solo tenía una hora para explicarle la situación.

-Mukuro-sama solo tenemos dos días, dos días para encontrar a Viper-sensei… el viaje durara solo un día y el otro solo servirá para buscarla… -

-No entiendo nada! – estaba más furioso

-Todos los guardianes están en un entrenamiento desde hace ya un mes para luego buscar sus respectivos anillos y luego controlar su poder, esto durara por lo menos dos años o más dependiendo de cada uno… se seleccionó a maestros que les están enseñando y para nosotros se seleccionó a Viper una ilusionista de las mejores del mundo… pero solo nos dio un mes de plazo, queda solo dos días… Mukuro-sama debe ir –

Mukuro vio el boleto de avión fijándose que solo había uno esto no le gusto.

-Por qué solo uno? –

-Es qué… - empezaba a temblar

-Los dos somos guardianes de la niebla, tenemos que ir los dos si lo que dices es verdad –

-Lo sé… pero… Mukuro-sama… yo… - sacaba el anillo de la niebla entregándoselo a Mukuro – está la mitad de su poder sellado ya… usted podrá controlar la otra mitad y yo sé que podrá más… me encantaría ir con usted, estaba dispuesta y determinada a seguirlo pero – levanto su rostro mirándolo directamente a los ojos – algo me dice que si no voy con la Jefa ella… no volverá… el tiempo no alcanzara por eso debe ir solo usted… Mukuro-sama perdone mi egoísmo pero no puedo dejarla después de todo lo que hizo por mí y por usted… -

-Nagi… -

-Prometo traerla… lo prometo y también prometo que mi poder crecerá, entrenare mucho para que cuando vuelva a verlo este orgulloso de mí… por eso… por favor déjeme… déjeme ir… - sus ojos se cristalizaban

Mukuro entendía muy bien la situación pero dejar ir a Nagi a SU Nagi otra vez cuando al fin estaba junto a ella, no le gustaba. Se acercó a ella para abrazarla esta vez con sus podríos brazos.

-Sí que te has vuelto una chica muy egoísta – la sorprendió

-Mukuro… sama… - se ruborizo

-Vale… no me gusta la idea para nada si te soy sincera pero… más vale que vuelvas con esa mocosa de Phantomine y si no es posible te vendrás sola, no pienso esperar tanto tiempo y una cosa más –

-Sí? – trataba de tranquilizar su corazón

-No te dejare ir si no terminas de decir las palabras que no te deje decir en tu cumpleaños –

El rostro de Nagi se volvió más rojo que un tomate al recordarlo además ella se había determinado a decirle sus sentimientos cuando lo volviera a ver, iba a confesarse pero esto estaba siendo más difícil de lo que pensaba.

-Yo… - trataba de decir – yo… yo… Mukuro… sama… yo… yo a usted… yo iba… iba a decirle… - empezaba a temblar su voz pero lo iba a decir, iba a decirle sus sentimientos, sus verdaderos sentimientos por él – yo… yo… yo lo amo Mukuro-sama! –

Al fin le había dicho sus sentimientos al fin se había confesado… tenía miedo de encararlo pero tenía que hacerlo, tenía que verlo y escuchar la respuesta.

Para su sorpresa lo que encontró fue una sonrisa en los labios de Mukuro, que sin darse cuenta sus labios estaban unidos por un beso, era su primer beso, el primer beso con la persona que más amaba en el mundo entero.

Fue un beso corto pero lo más maravilloso para ella que al separarse.

-Yo también te amo – escucho haciéndola llorar de alegría

Se abrazaron sin decir una palabra más hasta que empezaban a anunciar por el altavoz el vuelo de Mukuro, era momento de separarse.

-Nagi recuerda que eres mía y tienes que regresar a mí porque si no me molestare mucho – le aclaraba con una sonrisa maléfica

-Claro que volveré a usted… - sonreía – volveré porque usted es la persona más importante en mi corazón… a la que amo – se ruborizaba pero no dejaba de sonreír

Volvieron a darse un beso un poco más apasionado para luego separarse y despedirse. Nagi podía ver como se iba alejando la persona más valiosa para ella pensando que debía volver cuanto antes a él pero su reencuentro seria alargado más de lo que pudiera imaginarse y las cosas no serían las mismas.