Al ver esa mirada pura de color celeste, esa cabellera rubia llena de polvo y esos rasgos tan suaves pero varoniles, Sasuke no pudo evitar reconocer al que era su enemigo natural entre tanto desastre y, como acto reflejo, se apartó de él, haciendo que caiga bruscamente al suelo causándole mas dolor del que ya tenía.

Entre quejas y temblores, Naruto trataba de reincorporarse por si mismo mientras pensaba que diablos le pasaba a ese chico, mientras el Uchiha consideraba bastante la opción de salir corriendo de allí, pero por muy mujeriego o egoísta que era, tenía una conciencia. Los mismos pasos que había retrocedido con miedo son los que dio para avanzar hacia el herido. Se agachó lentamente y tendió su mano con miedo hacia Naruto, quien apenas se había percatado del regreso del actor. Miró algo confundido el rostro los dedos de este por un par de segundos.

-Creí que te irías corriendo- Dice Naruto mientras aceptaba la ayuda.

Sasuke no se animaba a dejar ir palabra. De lejos el podía alardear lo que quería, ahora que tenía al rubio frente a él creía que este lo leería como un libro abierto y descubriría su plan con Sakura. Por otro lado, creyó maleducado no atenderlo y preguntar por su salud, si lograba una buena impresión a lo mejor no iba a ser necesario esconderse al menos de aquel individuo.

-¿Te encuentras bien?- Pregunta medio tonta por parte de Sasuke.

-Supongo que lo que compre salió mas afectado- Dice Naruto ya de pie mirando las comprar todas regadas y pisoteadas- Pero me encuentro bien.

Y después… silencio. No era bueno con las palabras y nunca iba a serlo, lo que le causaba furia y vergüenza a Sasuke. Antes de atreverse a decir algo idiota de nuevo, solo limitó a ver a Naruto acomodarse la ropa y tratar de sacudir todo el polvo. En ese instante, noto gotas de sangre caer al suelo.

-Tu brazo…- Dice Sasuke algo seco.

Naruto mira primero su brazo derecho y no tenía nada, al comprobar el izquierdo notó una herida no muy grande pero que parecía dolorosa.

-Que extraño, no la había notado. Debí habérmela hecho cuando ese bruto me tiró al suelo- Dice viendo detenidamente su cuerpo lastimado- Bueno sanara de un momento a otro.

-¡No seas idiota!- Grita Sasuke sin querer. Cosa que le causo, de alguna forma, vergüenza- Quiero decir… Eso podría infectarse, necesitas atención.

-¿Hospital? ¡Ni loco!- Dice Naruto en un tonito orgulloso- Ahí solo hablan de mas, yo me siento bien, ni siquiera me duele.

Sasuke, como un padre cansado de escuchar los reclamos sin sentido de su hijo, toma a Naruto de la mano y comienza a caminar.

-¿A-A donde me llevas?- Pregunta Naruto confundido y algo molesto, si tuviera un poco mas de fuerza seguro lo derribaría antes de permitir que le meta un dedo encima.

-Este lugar no tiene tiendas de ropa de calidad o al menos un mercado, pero al menos hay una farmacia en la cuadra contigua- Dice Sasuke algo molesto.

Al llegar al pequeño edifico, entra solo, dejando al rubio desconcertado fuera del lugar y amenazándolo para que se quede en su sitio. Entró con toda la furia del mundo y fue hacia el que atendía la caja. Este apenas pudo creer que el responsable de tanto escándalo era humano y uno muy conocido.

-¡Vendas y desinfectante, ahora!- Dijo sin dar ni las buenas noches al señor, el cual no sabía si sorprenderse por que tenía a un cantante y actor ante el o el tono brusco de este. Prefirió no preguntar, vio manchas de sangre en él y supuso una pelea callejera.

La transacción no duró mucho mas de 5 minutos, los cuales Naruto sintió como una hora. Al ver salir al actor lo miró fijamente acercarse, con dudas que crecían en el a una velocidad impresionante.

-Siéntate allí- Ordenó Sasuke señalando un banco pegado a la puerta de la farmacia con cara amarga.

Naruto obedece, con confusión y algo de miedo. Con algunos mareos, se dirige hacia el banco maltrecho al cual se arroja al no poder aguantar su propio peso. Sasuke se le acercaba peligrosamente con bolsa en mano y enojo. Cuando estuvo frente al herido se agacho y sacó algodón y desinfectante. Frotó la herida con bastante fuerza como para hacer sufrir un poco a Naruto.

-No tienes que ser tan bruto- Dice el rubio entre gemidos de dolor muy leves.

-No me hables y quédate quieto- Dice Sasuke algo sacado de quicio- Tengo hambre, sueño y la gente no para de verme raro, encima tengo que estar curando a un niño obstinado.

Acaso Sasuke era ... ¿Bipolar?. Si no fuera por la cara seria del azabache Naruto se hubiera echado a reír, en cierto modo el comportamiento brusco y exagerado le recordaban a Sakura, pero prefirió callarse y darle un su lugar un dato que podría sacarle un dolor de encima a Sasuke.

-... ¿No crees que las miradas raras se deben a que no tienes tu ridículo disfraz encima?

Sasuke se queda estático por unos segundos, analizando detenidamente la pregunta y negando la verdad.

-¡Mierda!- Grita finalmente buscando a sus alrededores su peluca plateada para ocultar su identidad.

-Tranquilízate, dudo que la gente crea que vieron a un actor sin pruebas - Dice Naruto tratando de calmar a Sasuke el cual ya lo estaba asustando bastante.

El actor seguía buscando algo con que tapar, al menos, su rostro sin escuchar nada de lo que le decían, llamando mas la atención de las pocas personas que se atrevían a pasar por esas calles peligrosas. Al ver que cualquier cosa que decía no surtía efecto en el azabache, Naruto improvisó un camuflaje para el llamativo chico: se retiró la campera, la acomodó como pudo y la arrojó hacia la cara de Sasuke para llamar un poco su atención.

-Usa eso, tiene una capucha grande, te cubrirá el rostro- Dice Naruto calmadamente.

-Hace frío, úsala tú- Dice Sasuke tendiendo de nuevo la prenda a su respectivo dueño- Además no la necesito, esa cosa debe estar por aquí...

-Mi cuerpo ya calentó bastante, además si pretendes vendar mi herida esta cosa solo va a estorbar- Sasuke aún miraba la campera negra y naranja con duda- Vamos, solo está con algo de tierra, no te morderá.

Con algo de duda, Sasuke viste la prenda y mira a Naruto con una mirada que decía "¿Satisfecho?". Mete las manos en los bolsillos de su pantalón encontrando los lentes sin aumento que tenía puestos en la tarde, pero que se retiró por la incomodidad. Gracias al cielo no los había tirado. Los puso en su rostro y se acerco a Naruto.

-Supongo que con esto estaré bien- Dice Sasuke poniéndose la capucha, complementando el disfraz- Ahora quédate quieto.

Sasuke generalmente es bruto, entrometido, sin respeto al derecho ajeno, asqueroso, codiciosos, egoísta pero mas que nada orgulloso. Aún así, estaba ayudando al indefenso sin obligación alguna.

En dos minutos, el brazo de Naruto estaba vendado y seguro. Casi lo podía sentir completamente recuperado.

-Supongo que tendré que inventar alguna excusa a mi hermana por llegar tarde y con vendas en el brazo- Dice el rubio queriendo iniciar charla.

Sasuke solo sonríe por un escaso segundo y ni siquiera era sinceramente. Si fuera por el mimado Uchiha todo sería silencio y seriedad, pero por suerte (o para su desgracia) estaba con todo entrometido hablador.

-Supongo que es tonto preguntar si en verdad eres el cantante actor que los vuelve locas a todas, pero ¿Al menos puedo preguntar que hace alguien como tu en un lugar así?

-…Vine a ver una persona importante- Dice Sasuke sin atreverse a ver al rubio a la cara- Vive por aquí.

-¡Aquí todos nos conocemos, a lo mejor conozco a esa persona!-Dice Naruto animado poniendo nervioso a Sasuke- ¿Cómo se llama? ¿Qué edad tiene?

-Prefiero no decirlo, es cosa de privacidad. Además, seguro se molestará.

Naruto se queda en silencio viendo la mirada de Sasuke apuntando al piso con melancolía.

-Es una chica ¿No?

Sasuke se sobresalta y se aleja abruptamente de Naruto, un modo de decir que había acertado. El rubio pone una sonrisa comprensiva mientras mira su brazo curado.

-¿Sabes? Mi única familia es solo mi hermana y ella es pura y exclusivamente fan tuya- El corazón de Sasuke se acelera ¿Porqué? – En tu primera película ahorró todo el dinero que pudo y fue la primera en sacar entrada, yo la miraba y no entendía porqué te admiraba tanto, porque pensaba que eras frió y duro, como toda gente con dinero. Solo una cara bonita.- No se equivocaba en eso- Además de alguien interesado en el poder y la belleza- En eso tampoco había error- Nunca creí que iba a ver en persona a una persona como tu y menos tratarme tan bien desinteresadamente. En verdad… gracias.

-No… No hay de que- Responde Sasuke con nervios.

-¿¡Qué estoy haciendo? ¡Sakura tiene que verte!- Dice Naruto exaltado levantándose de su lugar tomando la mano de Sasuke- Vamos, no esta muy lejos.

Sasuke se mantiene firme en su lugar, con la cabeza baja, sin protestar por el hecho de que un pobre estaba tocando su mano. Naruto insistió un poco tirando de la mano del príncipe, pero este no tenía intención de ceder.

-En verdad… Prefiero que nadie mas me vea- Dice Sasuke con voz baja.

-Claro… Entiendo. Será otro día- Responde Naruto con algo de tristeza- Supongo que volveré a casa.

-Es lo mejor. Yo también debo volver.

-Supongo que fue un placer conocerte. Nos vemos- Dice Naruto, levantando la mano y poniendo marcha.

Cabizbajo, con muchas preguntas en la mente y su mirada fija a su vendaje, el rubio camina a su hogar, pero la voz de su nuevo conocido lo obliga a detenerse.

-¡Espera! Olvidas eso- Grita Sasuke con la campera de Naruto en la mano- Hace frío.

-Pero todos te reconocerán- Dice Naruto mientras se acercaba al azabache nuevamente- Quédatela, mi hogar no esta lejos, enserio estaré bien.

-No lo necesito, además si quieren contarlo no creo que alguien crea que vieron a un actor si no hay pruebas- Responde, evocando las palabras de Naruto. Era raro, hace unos minutos le preocupaba su imagen, ahora era la salud de Naruto primero- Es tuya, no tengo por que usarla.

-Bien, si es lo que quieres…-Dice Naruto tomando su prenda y dándole la espalda a Sasuke nuevamente- Adiós.

-Nos vemos, Naruto- Dice Sasuke tomando rumbo en dirección opuesta a la del mencionado.

El rubio caminó unos cuantos pasos cuando se percató de algo extraño pero ya era muy tarde para alcanzarlo y preguntar, cuando volteó para buscar a Sasuke con la mirada este ya había salido de su vista. No le dio mucha importancia al asunto y continuó, pero esta vez a un paso mas lento, porque en su mente todavía le rondaba la duda ¿En que momento, Sasuke escucho su nombre?

La noche se despidió del lugar y dio paso a una nueva mañana de sábado, esto lo único que significaba era día libre para todo el mundo, incluso era el único momento de la semana donde Sakura descansaba de su loco admirador.

La noche anterior Naruto le había hecho sacar canas verdes del susto y el enojo.

-Fue solo una pelea menor. Enserio estoy bien, incluso desinfecte las heridas. ¡Mira! Solo tuve que vendar mi brazo, pero no es nada fuera de lo común.

Fuera de lo común… No era común y mucho menos sano ir peleando a lo bruto con la gente. Pero era Naruto, el chico que todo resolvía a los golpes y esas heridas no habían sido las peores que tuvo en su vida, pero eso prefirió guardar su voz e ir a visitar a su primo Sasori unos momentos a la tarde. Él era como su consejero desde pequeños y siempre pasaba un momento agradable a su lado. Si no fueran familia (aunque sea adoptiva) seguramente Sakura se habría enamorado de Sasori en algún momento de su vida.

Con abrigo puesto y la seguridad de que Naruto no saldría de la casa, Sakura salió por la puerta al encuentro con su querido primo. Caminaba por la calle con una sonrisa fresca, saludando a todo vecino que la miraba con ternura.

En menos de diez minutos, la muchacha de cabello rosa se encontraba tocando la puerta de Sasori. En comparación con el resto de las casas, esta era mucho mas agradable a simple vista, incluso la entrada daba una buena sensación. Muchos dicen que ser artista no da muchos frutos, pero muchos dueños de galerías pequeñas supieron apreciar el trabajo del equipo que hacían el pelirrojo y su amigo Deidara. A veces entregaban esculturas ideas del loco rubio o sino un diorama que incluyera las hermosas marionetas de Sasori. Sea cual sea el trabajo era bien recibido por el público y generaba buenas ganancias.

Golpeó tres veces la enorme puerta, cuando quiso intentar una cuarta al ver que nadie respondía escuchó un "Ya va" del interior. Sakura levanta la mirada y allí se encontraba el compañero de Sasori, Deidara que como de costumbre andaba sin camisa.

-Ah Sakura ¿Qué tal?- Dice pegando el hombro contra la puerta, reflejando en su tono de voz y en su mirada de aún tenía sueño.

-Yo… vine a ver a Sasori- responde ella mirando al suelo ¿Porqué tenía que ser tan imprudente?

Deidara era alguien que consideraba el cuerpo humano una obra de arte perfecta que no podía taparse con ropa, no era alardeo el andar sin camisa, aunque si fuera por él podría caminar desnudo por la calle. Esa era una de sus rarezas más notorias, pero fuera de eso era alguien agradable aunque por momentos muy extravagante. Tenía una cara con rasgos un poco femeninos, no eran tan marcados y rectos como los de un hombre y tampoco tenía tanto vello facial, el pasarse la afeitadora por la cara una vez bastaba para que quede como piel de bebe, a esto se le tenía que agregar un cabello dorado largo y lacio. Pero aunque algunas veces la gente se lo confunda con una mujer madura, era un hombre muy atractivo, de espalda amplia y torso marcado, un par de cicatrices muy menores adornaban su pecho, pero nada que asustara a una chica. Además era muy conocido por tratar a las damas como esculturas con vida, con la delicadeza y admiración que requerían las piezas de museo, pero nunca mantenía una relación mucho tiempo.

En resumen, era un hombre bastante guapo, pero por alguna razón no era del interés de Sakura.

-¡Ponte algo de ropa y cierra la puerta que hace frío!- El grito de Sasori se escuchó de repente mientras una camisa volaba a la cabeza de Deidara.

-Ok, Ok, entra Sakura- Dice Deidara mientras se despegaba de la puerta, daba el paso a la dama y se ponía la prenda.

-Pasa Sakura- Sasori aparece con una sonrisa pequeña pero deslumbrante.

Ambos chicos eran muy distintos y destacaban de modos opuestos: uno llamaba mucho la atención con sus acciones y su presencia. Otro era tan misterioso que intrigaba y, de algún modo, te incitaba a querer saber mas de él.

Sasori no era de hablar mucho con desconocidos o acercarse a conocer gente, su modo de expresión eran las esculturas, el arte en general. Su aura seria no era lo único que atraía a la gente, su apariencia física era otro factor que le favorecía: el cabello corto de color rojo salvaje, ojos oscuros marrón profundo, sin algún brillo, pero aún así trasmitían paz y calor. Su piel era algo pálida, suave al tacto. Su voz era música para cualquier mujer y cuando sonreía uno se sentía en el cielo. Una persona que costaba un poco hacer que se abra, reservado a la hora de vestirse o sociabilizar, pero el intento de hacerlo hablar valía la pena.

-Toma asiento- una taza de té caliente estaba frente al asiento de Sakura. Té de Oolong, uno de sus favoritos.

-Gracias por dejarme venir, tengo mucho que contar esta vez- Dice Sakura con una sonrisa pequeña pero con cansancio en su mirada- Me alegra tener a alguien a quien contarle estas cosas y no me eche de su casa.

-Me alegra escuchar eso, aunque creo que tu novio puede hacer lo mismo por ti.

Sakura se queda helada en su lugar, pero no por el miedo, sino por la vergüenza ¿Qué pasaría si Sasori supiera que se encuentra con semejante inmaduro? Aunque la verdad era raro ver que no le preocupaba el hecho de que el mundo sabía de su "noviazgo"

-¿Cómo te enteraste de eso?- pregunta Sakura, sin negar nada, no valía la pena hacerlo.

-Compre flores para una amiga por su cumpleaños y fui a la tienda de tu amiga. Se ve que le gusta mucho hablar- Dice Sasori en una forma entretenida.

-La verdad… De eso quería hablarte- Sakura cambia el tono de voz, ahora era mas sumiso, temeroso, cosa que extrañó a Sasori ¿Acaso se relacionaba con esa misteriosa relación suya?- Estos últimos días siento que tengo una presión enorme en los hombros.

-No te estará lastimando o maltratando ¿Verdad?- Dice Sasori seriamente.

-No, no es nada de eso- Sakura agita las manos repetidas veces, no quería meter la pata con ese asunto- Aunque la verdad tiene que ver, ya que no somos novios, solo son salidas para probar la química. La verdad siento que no esta funcionando del todo, pero no puedo deshacerme de él, digamos que es una deuda que no me molesta saldar. Pero a esto se le suma el estrés del trabajo, las cuentas, la casa que se cae a pedazos. Ayer Naruto llegó golpeado de la calle- Sasori abre los ojos aún más de lo que ya estaban, sabía perfectamente quien fue el resultado de los golpes- no quiso que lo ayude ni tampoco me contó el porqué de la pelea. Por suerte no fue grave, pero no puedo pagar mas cuentas de hospital por mucho mas tiempo.

Sakura mira su taza sin tocar, ondas pequeñas se empiezan a formar en el líquido del interior, provocadas por las lágrimas de la chica rosada. Sasori no dice nada de la impresión, solo la mira mas detenidamente para convencerse de lo que veía, a su fuerte y valerosa prima llorando como toda chica de su edad. No entendía el terrible dolor que crecía en el pecho de la muchacha.

-No llores mas, Sakura- Sasori la abraza y acerca la cabeza de ella a su pecho- Siempre estaré aquí para ti, pero esa no es razón para ponerte en ese estado.

-Llamaron del banco- El ambiente se puso tosco, el corazón del pelirrojo se detuvo por un segundo, compartiendo por mínimos instantes el dolor de Sakura- Si no se paga la hipoteca… ¡No se que voy a hacer!

Aún en su situación estable, con dos sueldos y comodidades cubiertas, Sasori no tenía nada de mas para darle a su pequeña prima, pero aún así a ella le daría todo.

Sakura luchaba mes tras mes con el banco para que esperen algunos días cada mes, pero esa última ocasión Naruto había tenido una visita con el médico y los medicamentos la habían dejado en cero, apenas había para las cuentas y la comida. Mendigar no era el estilo de la obstinada mujer y con un sueldo menos en la modesta casa las cosas se habían tornado oscuras en la vida económica de los hermanos.

-No te quitarán la casa- Dice Sasori seriamente, apretando la cabeza de Sakura que lloraba cada vez mas fuerte- No voy a dejarlos…


Supongo que no hay NINGUNA excusa esta vez, me atrase y bastante, pero el pretexto que puedo dar es el estudio (como siempre), algunos podrán aceptar mi disculpa y otros sentirse ofendidos, la verdad están en todo su derecho de adoptar la actitud que quieran.

Pude haber subido el capítulo antes, pero un corte de luz arruinó mi vida hace una semana cuando había terminado el capítulo entero el cual no tenía ni el primer párrafo guardado. Ya era mucha felicidad el haber finalizado en un día, pero bueno, es típico mío sufrir estas desgracias XD

Este capítulo, como podrán ver, es MUY distinto por el simple hecho de que ya nos metemos en la historia que tenían en mi mente. Aquí llega el DRAMA al fic. Realmente estaba muy emocionada por esto, me hubiera gustado darles una mejor introducción a esta parte pero como muchos ya estaban quejándose por el atraso no tuve mas remedio que dejarlo así (por eso la corta extensión del escrito), en el siguiente capítulo ya esta pensado para ser MUCHO mas largo, compensando esto, además que va a ser subido con mas anterioridad.

Alguna queja con respecto al atraso o a la historia, alguna recomendación, felicitación, etc, bienvenidos a la parte de comentarios todos, en forma destructiva o constructiva. Si quieren algo mas también pueden ver mi Facebook "Meghan Hakumo", agreguenme y verán actualizaciones y notas mías por allí =D

No olviden visitar mi fic de Vocaloid en progreso en mi perfil de (mismo nick en y ), espero verlos por allí tambien =D

Nos vemos en el siguiente capitulo~