Nota de Autora: lamento la tardanza pero mi pequeña y ocurrente cabecita estaba bloqueada, este capítulo me gusto escribirlo espero que lo disfruten a pensar de que sea tanto tiempo después.

Socialización

Capitulo 10

Bella Pov.

Después de que Edward se fue arregle la cocina, me quede un momento pensando en lo que había pasado, nunca me había sentido asi, ni siquiera con Demetri y eso que salimos juntos mas de un año y no paso nada pero ni parecido.

Me fui a tomar una ducha aun sentía su tacto en mi cuerpo, sentía que me quemaba la piel, no podía creerlo, esta sensación hizo que me humedeciera un poco. ¡Dios! Sentía que me estaba excitando de nuevo.

Salí de la ducha, me puse el camisón y cepille mi cabello, no era muy tarde decidí ver televisión, tome la cobija de mi cama y me fui al sofá de la sala. Realmente ni siquiera lo estaba viendo, estaba pensando en lo que había pasado con Edward…

Sentía mi cuerpo caliente, como nunca antes, unas manos fuertes y varoniles pasaron por mis muslos, mi vientre y llegaron hasta mis pechos, me acariciaba lentamente, sentí que mis pezones se endurecieron, mientras que un gemido salía por mi boca, fue ahogado por un voraz beso que daba a mis labios. Sentí mi entrada caliente y mi humedad comenzaba a salir lentamente. Una de sus manos comenzó a bajar lentamente por mi costado, sentía una corriente eléctrica por donde pasaban sus dedos.

Sus dedos se posaron en mi entrepierna por unos segundos por unos segundos, la anticipación hizo el momento aún más excitante de lo que ya era, sentía mi panty inundada por la humedad. Dejo de besarme la boca y delicados besos hicieron un camino hacia mi oreja. Bella te amo me dijo con voz ronca me quede muda, suspire y sonreí en reacción, mientras acariciaba su espalda con la punta de mis dedo. Sus dedos llegaron, corrió mi panty y comenzó a acariciar mi sexo lentamente, me hizo sentir en el cielo, mmm ya estas húmeda para mi, me dijo en un susurro pellizcando un poco mi clítoris; sentí mis labios ensancharse; mi espalda se arqueo, el se puso sobre mi acercándome a él. La punta de su erección pasó por mi vientre, ambos gemimos por la fricción exquisita que hizo volar nuestros sentidos; la punta de su miembro erecto paso por mi sexo y se situó en mi entrada húmeda y caliente si así Edward salió en un gemido de mi boca, moví mis caderas para sentir más cerca su erección…

Abrí los ojos, miro alrededor estoy en el sofá sentada, demonios todo fue un sueño, miro a la televisión y está encendida, arreglo mi camisón, miro que mis pezones están duros, toco mi entrepierna y siento que estaba completamente mojada; suspiro me levanto y me voy al cuarto a dormir.

A la mañana siguiente…

Me levante a las nueve y me metí directo a la ducha, aun tenia latente el sueño en mi mente.

Estaba terminando de vestirme cuando Edward me llama, sentí los colores subiendo al rostro.

—Hola Edward ¿Cómo estás? —le dije con la voz temblorosa por los nervios.

—Hola hermosa si estoy bien ¿tu estas bien? —me dijo un tanto preocupado, sabía que mi vos me delataría.

—Si estoy perfectamente cielo—dije controlando mi voz.

—Que bien cielo eso me agrada escucharlo ¿estás lista para el evento de hoy?

—Claro mi vida Alice no tarda en venir y hacerme sentir con complejo de Barbie—dije divertida y el rio.

—Si me imagino cielo pero así es Alice, no te preocupes estas en buenas manos.

—Créeme que lo se pero ella me da miedo, es una duendecilla malvada.

—Te creo completamente ella tiene ese efecto en las personas, entonces cuídate cielo y pues paso a recogerte como a las 4:30pm ¿te parece?

—Por supuesto cielo estaré lista a esa hora, te amo nos vemos mas tarde.

—También te amo querida nos vemos—colgó el teléfono.

Suspire cuando el colgó, sentí que se me iba a salir de la boca lo que había soñado en la madrugada, cerraba los ojos y recordaba cada una de las caricias y sensaciones.

Al cabo de una hora después de haber comido llego Alice, con todos sus instrumentos de tortura hacia mí.

—Hola Bella—me dijo al entrar a la casa— ¿no me digas que no dormiste bien? —dijo acercándose y revisándome los ojos.

—¿Cómo crees? —le dije un tanto incomoda.

—Se te nota en los ojos querida y ¿Por qué te pones roja? —mi reacción instantánea fue tocarme las mejillas y estas estaban muy calientes.

—No por nada—dije poniéndome más incómoda.

—Haber Bella cuéntame se que tiene algo que ver con Edward, lo noto en tu expresión—¡Dios! Alice es bruja, paso por mi mente, suspire.

—Mmm paso algo ayer—me jalo al sofá y se sentó conmigo.

—Cuéntame ¿Qué fue lo que paso? —me miraba muy curiosa.

Le conté todo lo que paso la noche anterior y ella quedo con la boca abierta, a ella no le extrañaba eso pero su cara tenía una sorpresa contundente, ella sin duda alguna sabia que nos deseábamos pero no sabía hasta que punto.

—¡Wao!—me dijo ella un tanto sorprendida—¿pero cómo te sentiste?

—Muy bien—le dije mas sonrojada—nadie me había hecho sentir así y sinceramente me sentí sensacional—mordí mi labio un poco apenada.

—Eso me parece excelente querida, es una buena señal… pero ¿hay más verdad? —me dijo examinando mi cara.

—¿Por qué lo dices?

—Se te nota en la cara Bella, tienes ese deseo palpable; mira no es que sea una experta, pero tengo a Jasper y me miro a mi todos los días, ambos nos deseamos y pues ese es el resultado—dijo señalando mi cara—mira aunque lo tuyo con Edward es diferente, se que acaban de empezar y sé que tú no quieres tener relaciones con el todavía, pero no quiere decir que por eso no lo desees, así que no tengas miedo y cuéntame lo que paso.

Suspire de nuevo y la mira aun sonrojada, buscaba en ese momento la manera de decirle lo que me había pasado.

—Bueno es que ayer soñé con él, sentí cada una de las caricias Alice, cada tacto cada respiración, cada palabra que me dijo; tanto así que me desperté con la respiración agitada y húmeda—tape mi cara por un momento y pase mis manos por mi cara—sentía mi cuerpo completamente caliente y no podía creer lo que sentía, ósea fue ¡wao! —ella me miraba atenta.

—Bella eso es normal, como psicóloga tú lo sabes—acaricio mi mejilla—así que no te apenes por eso, se que Edward te ama y esperara a que estés lista, así que no te preocupes dale tiempo al tiempo ya verás.

—Si eso creo, además el es lindo y pues quien quita que no pase eso después.

—Exacto así que tu tranquila y solo vive el momento.

—Ok me parece bien, dejare que las cosas fluyan—le sonreí a Alice.

—Así me gusta hermosa—se levanto y trajo sus cosas para comenzar a arreglarme el cabello.

—Espero que te guste como te voy a dejar, vas a quedar hermosa.

—Gracias por esto Alice.

—No es nada tú lo sabes.

Al pasar de las horas iba arreglando mis uñas, cepillando mi cabello, arreglando unos detalles del vestido; a la hora del almuerzo platicamos de trivialidades y cosas que nos gustaban y que habíamos vivido antes, teníamos una historia juntas y siempre la íbamos a tener.

Me termino de arreglar e hizo que me pusiera el vestido en mi habitación, me hizo verme en el espejo, sinceramente yo ni quería; peor al ponerme cerca del espejo, sentía que no era yo esa mujer de altos tacones, vestido ajustado y una piel de marfil; me di la vuelta viéndome por todas partes, sinceramente me sentía hermosa y mejor conmigo misma que en mucho tiempo. Mire a Alice y la abrace.

—Gracias Alice, eres lo máximo amiga.

—No es nada Bella de verdad, se que esta noche es importante para ti y quería hacerla muy especial, solo hice resaltar tu belleza natural.

El timbre sonó a los pocos minutos era Edward lo podía sentir, Alice fue a abrir la puerta mientras yo seguía viéndome en el espejo; sentí unos pasos que llegaban a la habitación y pude ver a Edward a través del espejo, con los ojos oscuros, no sabía que pensar pero lo pude denotar como deseo.

—Te ves hermosa, más que de costumbre—me dijo con su sonrisa de lado, se me acelero el corazón y se subieron los colores al rostro en ese instante.

—Gracias, tu también estas hermoso—dije con una sonrisa tímida y mis ojos recorriendo su cuerpo.

—Gracias—dijo acercándose a mí y abrazándome por detrás—no puedo creer que tenga en mis brazos a la mujer más hermosa del mundo—puse mis manos en las suyas y el beso mi mejilla.

—Si ¿verdad? Ni en tus sueños más locos hubiera pasado—le dije divertida y lo vi por encima de mi hombro a los ojos, sentía que podía perderme en ellos eran tan penetrantes y esta noche estaban diferentes.

Con su mano izquierda acaricio mi cuello, mi piel se erizo por completo, sus labios quedaron al nivel de los míos; suspiro y mi respiración quedo entrecortada su aliento es tan exquisito como una droga para mi, se acerco y comenzó a besarme lentamente y yo sin pensarlo le devolví el beso, su mano en mi vientre, me apretó contra el, podía sentir su erección en mis glúteos; gemí en su boca y ambos nos separamos y nos quedamos viendo absortos por la sensación.

—Creo que deberíamos irnos—le dije con la voz quebrada y tomando mi bolso.

—Si es lo mejor—me dijo haciendo que lo tomara del brazo y caminara junto a él.

—Gracias Alice—me acerque a ella y le di un beso en su mejilla.

—De nada Bella espero que se diviertan—se acerco a Edward y le dijo algo muy rápido que no puede entender a lo que respondió asintiendo.

—Nos vemos Alice—dijo Edward mientras salíamos de la casa, me abrió la puerta del carro y me ayudo a entrar, sentía su mirada en mí todo el tiempo.

Se sentó a mi lado y se puso el cinturón y arranco el carro puso su mano sobre la mía en mi regazo e iba con una sonrisa encantadora en los labios, esa que siempre me arrancaba el aliento. Sentía que temblaba y que mi piel se erizaba con solo su tacto, la sensación era maravillosa.

—Te amo hermosa—me dijo con una sonrisa y yo sonreí como respuesta.

—Yo también te amo cielo.

Siguió conduciendo y cada vez que tenia oportunidad me observaba de arriba abajo, sentía mis mejillas calientes cada que hacia eso mi piel se erizaba y tenía unas ganas terribles de besarlo. Al llegar salió del auto y me ayudo después a mí a salir, se me quedo viendo como nunca antes, tenía esa mirada de deseo combinada con desesperación; me tomo de la cintura y me jalo hacia el tomando mi boca en un beso apasionado como nunca me habían dado. Acariciaba mi espalda con sus manos, esas manos tan diestras que delineaban a la perfección mi espalda y parte de mi cintura baja; yo tome su cabello en mis manos manteniendo su cabeza justo donde la quería, nuestros labios peleaban por mantener el control del beso con desesperación y ganas de estar más pegados como si eso se pusiera. Sentí que me pego a la puerta del carro y mordió un poco mi labio lo cual hizo que saliera un gemido de mi boca, en ese momento ambos reaccionamos y nos miramos, ambos teníamos los ojos oscuros de deseo, nos separamos y comenzamos a respirar, nos acomodamos las ropas y yo el maquillaje, ya arreglada me tomo de la mano y entramos al salón donde estaban los futuros egresados de la carrera de psicología. El tiempo se me hizo muy largo en ningún momento entendí lo que dijeron en las dos horas de la graduación, sentía que mi cuerpo se quemaba y que aun tenía las manos de Edward en mi el.

Al terminar Marco se me acerco:

— Y dime Bella ¿Qué te pareció? —en ese momento volví de mi ensoñación.

— Me gusto mucho de verdad, fue una buena graduación y el discurso muy bueno—le sonreí.

—Me alegro que te haya gustado todo de verdad, porque te tengo una gran noticia, el próximo año darás el discurso como coordinadora del área querida—me dijo con una deslumbrante sonrisa a la que no me pude negar y se la devolví.

—Eso será excelente Marco, será un gran honor para mí—le dije entusiasmada.

—Me alegra escuchar eso querida!

Nos dirigimos a un hotel donde seria la fiesta, Edward me llevo en el auto, Marco ya sabía de nuestra relación y pues no le molestaba, ya que el trabajo que habíamos realizado juntos de hecho se llevaban muy bien lo cual me agradaba mucho.

Edward me miro todo el trayecto pensativo, así que decidí romper el silencio.

—Edward ¿pasa algo? ¿te arrepientes de lo que paso cuando llegamos? —me miro un momento con cara divertida antes de contestar.

—Bella ¿es enserió? Cariño eso nunca pasara, eres mi novia y te amo, no me arrepentiré de eso nunca, eres muy importante para mí y no quiero ofenderte de ninguna forma—me sonrió y me dio un beso en la mano, en respuesta sonreí.

—Amor pero no me ofendiste, yo —mire hacia abajo para ver mi otra mano.

—¿Tu que Bella? —me miro curioso.

—Yo te deseo…—dije lo más rápido posible, sintiendo que mis mejillas se encendían a rojo vivo.

—Princesa—me dijo soltándome la mano y acariciando mi mejilla—yo también lo hago, de una manera que pude llegar a imaginar que sentiría con una mujer, eres muy especial para mí en todos los sentidos—dijo mientras se estacionaba.

Me sonroje de inmediato sentía mi cuerpo vibrar cuando me dijo eso y suspire mirándolo a los ojos.

—Bella mi vida, eres muy importante para mí, en todo, tanto en la sentimental como en lo físico, eres una mujer maravillosa y haría todo por ti. Pero no haremos algo para lo que no estás lista, yo respeto tus creencias y las seguiré contigo pase lo que pase, hasta que tu creas que es conveniente o estemos casados hermosa no importa cuánto tiempo tenga que esperar—me dijo dándome un dulce beso en la mejilla—ahora vamos mi princesa encantada—

Asentí y espere a que me abriera la puerta del carro, me ayudo a salir y me llevo de la mano al lugar, llevaba una sonrisa que nadie me podría quitar. Había mucha gente no esperaba ver tanta, Edward me consiguió un trago y nos quedamos platicando en la barra.

Hablamos con varios de mis colegas de la universidad, así como también Marco que nos felicito por nuestra relación y que esperaba lo mejor para ambos. Pusieron una canción hermosa y Edward me invito a bailar.
—¿Quieres bailar hermosa? —me dijo caballerosamente extendiéndome la mano.

—Yo no sé bailar cariño—le dije con cara de preocupación.

—No importa eso, lo que importa es que yo te guiare—me dijo con esa sonrisa que me robaba el aliento, tome su mano mientras él me dirigía a la pista, mientras sonaba "Claro de Luna" de Debussy al fondo, me hizo una reverencia a la cual respondí tomo mi mano con derecha con su mano izquierda, su otra mano se posiciono en mi cintura acercándome a él lentamente, dejo que pasara un compas de la música y comenzó a bailar, al principio me sentía extraña pero después de un momento sentí que mi cuerpo flotaba por la pista sin esforzarme demasiado, además de que estaba perdida en sus hermosos ojos verdes que me tenían hipnotizada por completo, ambos nos mirábamos de esa manera donde qué diablos nos importa lo que pasa alrededor; al terminar la música todos comenzaron a aplaudir alrededor de la pista, por lo que podía ver todos habían salido de la pista y nos observaban, el sonrojo volvió de nuevo a mi rostro como de costumbre mientras Edward me llevaba fuera de la pista.

—Estuviste maravillosa querida—me dijo dándome un beso en la mejilla.

—Gracias a ti mi amor—le dije dándole otro beso de vuelta.

Al seguir caminando hacia el área de jardín del hotel, miraba a Edward mientras teníamos nuestras manos entrelazadas y nos mirábamos con ternura, escuche unos aplausos enfrente de nosotros.

Mire hacia delante de donde provenían los aplausos y me quede helada, no sabía que pasaba aqui…

Tatatan muajajaja ¿que les parecio? espero que me dejen sus reviews que es lo que me ayuda a continuar escribiendo.

Por cierto ¿quien creen que es la persona que aparecio? espero sus teorias xoxo