Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

Hiro Mashima pertenece a Fairy Tail.

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10: Responsabilidad

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Kushina vio llegar al equipo de su hija Naruko y permitió a sus compañeros de equipo: Naruto y Wendy entrar en su casa, les ofreció comida y los apenados niños aceptaron ―Mismo cabello rubio, tono de azul distinto en los ojos de Naruto. Por otro lado: el cabello azul de Wendy claramente es de su madre… sea quien sea, pero el tono de azul en sus ojos es el de Minato ―pensaba Kushina, mientras que preparaba Ramen para los niños y se los llevaba, 3 pequeños Gennin comenzaron a comer, sin prestarle atención a la pelirroja ―Ahora ―pensó, mientras que sus manos, volaban en el Jutsu recién aprendido― ¡Shinjitsu no Me! (Ojo de la Verdad) ―la mujer silbó, los niños la miraron y ella entró en las mentes de los niños, rápidamente descartó la mente de su hija y se centró en los otros 2 niños, viendo sus recuerdos y asombrándose de que ambos fueran magos, más aun de que hubieran sido criados por una dragona y una demoniza― ¡Shinjitsu no Me! (Ojo de la Verdad) ―la mujer repitió su Jutsu, ahora transportándose al mundo espiritual o más bien al mundo astral, entrando en los recuerdos de la fallecida dragona del cielo, viendo que efectivamente, Minato era el padre de Naruto y Wendy― ¡Kai! ―todo volvió a la normalidad, los 3 niños sabían lo que había pasado, ninguno de ellos dijo nada, la mujer les acaricio el cabello, mientras que su propio cabello se alzaba en forma de 9 colas, asustándolos, pero también haciendo que miles de preguntas pasaran por las jóvenes mentes de Naruto y Wendy ―Tendré una dolorosa charla con Minato-Kun y les juro que él responderá por su manutención.

Naruto se apresuró a hablar ―Se lo agradecemos Kushina-Sama, pero no es… ―las palabras del rubio murieron en su boca, pues la pelirroja salió rápidamente por la puerta―…Necesario.

― ¡¿Entonces somos hermanos?! ―preguntó Naruko espantada. La puerta de la habitación de la rubia se abrió, dejando ver a Kaito y Saori.

― ¿Nos estabas llamando, Imoto? ―preguntó Kaito, viendo como repentinamente, Naruko cambio su rostro de espanto e incredulidad a uno muy serio.

―No ―contestó Wendy por ella ―Naruto-Chan no los llamaba, pero tenemos que hablar muy seriamente con ustedes ―Kaito y Saori se miraron, entraron en la habitación y la puerta detrás de ellos se cerró con un chillido, típico en películas de terror clichés.

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Torre del Hokage; Oficina del Hokage

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Minutos antes de encontrarse en su posición actual y colgado de cabeza por las Kongō Fūsa de su histérica esposa, Minato se encontraba conversando con los líderes de clanes, los consejeros del Hokage y los consejeros civiles, sobre los preparativos para los exámenes Chūnnin, hasta que la puerta se abrió y por ella entró Kushina, exudando un instinto asesino, que hizo huir a todos del lugar (ANBU's incluidos). Luego de eso, se escucharon quejidos, peticiones de detenerse y sonidos de golpes, así como cadenas e incluso un Tsunami― ¿Entiendes, lo que te estoy diciendo? ―preguntó una histérica Kushina, con su esposo de cabeza y atado por las Kongō Fūsa.

―S… Si. Si, lo entiendo perfectamente, Kushina-Chan ―dijo un aterrado Hokage de cabeza― ¿Pero cómo iba yo a saber, que mi romance con Sora-Chan, tendría este resultado? ―el Hokage sentía que quizás, no debió de haber usado esas palabras.

―Me importa muy poco el que me hayas puesto los cuernos, ¿sabes? ―dijo Kushina, con las manos en la cintura y asombrando al Hokage ―Cuando finalice el examen Chūnnin, irás con esos niños y les explicarás todo. Absolutamente todo ―el tono de Kushina, no dejaba lugar para replicas o quejas, al Hokage solo le quedaba asentir ―Serás el padre que ellos no han tenido por 13 años ―Minato asintió nuevamente ―Te encargarás de que no les falte nunca nada ―el pobre rubio solo podía asentir de forma desesperada ―Les darás el mismo amor que a nuestros hijos y la misma atención ― el hombre solo podía seguir asintiendo, hasta que el Instinto Asesino de la mujer se intensificó― No estoy escuchándote.

―Velaré por ellos, veré que nunca les falte nada, seré el padre que nunca fui para ellos, repartiré mi tiempo entre los chicos y serán buenos hermanos, pero por favor… bájame ya ―pidió el Hokage llorando y aterrorizado por la forma de ser de su esposa, el pobre rubio cayó de cara al suelo y chilló cuando una Kongō Fūsa le arrancó la parte delantera del pantalón, dejando a la vista sus Bóxer, un poco más y dejaba de ser hombre ―ElclanSoraserádesdeahoraunclanenKonoha (el clan Sora será desde ahora, un clan en Konoha) ―dijo aterrorizado― YmeencargarédequeDanzōnolosconviertaenarmas,nilospondréenmatrimoniosarregladosconloshijosdelosciviles. (Y me encargaré de que Danzō no los convierta en armas, ni los pondré en matrimonios arreglados con los hijos de los civiles) ―dijo a toda velocidad, el instinto asesino desapareció de la sala y Kushina salió feliz y radiante.

A las 21:00, el Hokage fue encontrado refugiándose detrás de su escritorio, chillando como un perrito asustado, chupando su dedo pulgar y toda la oficina estaba rallada con las palabras "Seré un buen padre para mis hijos"

Era padre y debía de entenderlo del modo más aterrador posible (desde el punto de vista de Kushina)