Sobre el pasado de Nancy

Nancy, Edward y sus otros dos hermanos habían nacido en un bosque, cerca del límite entre California y Nevada. Sus padres habían logrado construir el nido en uno de los mejores árboles de la región. Alto, fuerte y un poco aislado con respecto a los otros, con un río cercano. A ellos nunca les faltaría la comida.
Vivieron todos tranquilos y felices, y un día Nancy pudo empezar a explorar ese bosque, con sus tres hermanos.
Los cuatro iban a veces hacia el oeste, adentrándose en el territorio; a veces volaban sobre el río hasta la frontera Californiana.
Un día sus padres los despertaron, intranquilos. Había olor a humo, llevado por el viento hacia "su árbol".
Después pudieron ver las llamas del incendio forestal y se elevaron de inmediato, pero pronto las nubes grises los envolvieron, haciéndolos perderse de vista unos a otros además de impedirles respirar normalmente.
En la confusión, sólo Nancy y Edward consiguieron mantenerse juntos; todos los demás, cegados por la nube cada vez más densa, chocaron contra los árboles, cayendo inconscientes al suelo y quedando finalmente a merced de las llamas.
Ellos dos siguieron huyendo hacia el oeste, llegando pronto al límite de sus fuerzas. Queriendo ganarle al fuego, hicieron por aire más de doscientos kilómetros, pues pensaban que si se detenían un poco antes, las llamas los alcanzarían.
No muy lejos de Los Ángeles, ella y él lloraban entre los Girasoles por todo lo que habían perdido de pronto. Ese día y el siguiente hablaron poco, y únicamente de la familia que ya no tenían. En el tercero, cuando empezaban a cicatrizar esas heridas internas, volvieron a levantar vuelo dirigiéndose más hacia el oeste, hasta llegar a Los Ángeles, donde vivirían desde ese momento.

Sobre el pasado de Stan

El Gato rayado Stan era el menor de tres hermanos. Su madre se ocupaba de ellos en un terreno baldío.
Pero como ella era una subordinada del Clan, no estando autorizada por ello a tener descendencia, una semana y media después apareció muerta en circunstancias misteriosas. El Jefe del Clan, sin embargo, les permitió vivir a los tres hermanos y así pasaron, casi sin inconvenientes, los siguientes quince meses.
Sólo que Stan ya parecía predestinado a convertirse en una amenaza pública.
Un día en que los tres descansaban en una playa de estacionamiento, fueron atacados por Perros callejeros… Despertados así, todos se dispersaron al escapar; ninguno volvió a saber dónde podían estar los otros.
Por último, al igual que Rhino, conoció a una Paloma llamada Grace, con quien estuvo aproximadamente una semana y media. Y ella aceptó enseguida estar con el Gato rayado.
Mientras ignoraban los comentarios cada vez más burlones, fuertes y frecuentes, iban por los techos de las casas y tiendas a las cuales pudieran llegar usando los árboles como puentes. Por las noches dormían en el balcón de una casa abandonada nueve años atrás, donde nadie iba a poder sorprenderlos durante el sueño. Y el Gato comenzó a pensar que había encontrado un consuelo definitivo de sus pasadas desdichas.
Pero una tarde ella, quien había estado extrañamente pensativa, comenzó a decirle al Gato: "Sabes, Stan, yo… Me duele tener que decirte esto, pero no sé si podemos seguir juntos…"
"Qué… ¿Cómo? Grace, espera, ¿Cómo no vamos a poder?"
"Lo siento, debí decírtelo mucho antes, lo sé; pero en ese momento pensé que sí íbamos a poder vivir como una pareja normal".
"Pero… Grace, sí tenemos que lograrlo. De otro modo destruiríamos todo lo que empezamos a construir…"
Ella había empezado a llorar y Stan hizo lo mismo inmediatamente después.
"Lo siento, pero estamos viviendo un amor imposible… Aunque nos amemos, nunca tendremos paz a causa del mundo".
"Es que sí podemos, Grace… Por favor… Sigamos, aunque debamos ir tan lejos como… Canadá".
"Lo lamento, Stan… Mi corazón ya sabe que no podremos ser felices juntos. No hagamos esto más doloroso".
"¿Más doloroso, dices? ¡Mira cómo estoy yo ahora!
Con las últimas lágrimas que derramó frente a él, la Paloma sólo dijo de pronto: "Adiós, Stan, no necesitas perdonarme, si no quieres…" -Y comenzó a volar, tratando de ignorar -sin caer destrozada por el dolor- las súplicas del Gato cada vez más lejanas.
"¡Espera, Grace, no me hagas esto! ¡Vuelve, Grace! ¡Graaaaaaceeee!"
Ella se alejó, y Stan sólo pudo verla desaparecer entre los altos edificios.

Habiendo perdido a su madre, a sus hermanos y a una parte de él con la Paloma que lo había dejado, un sentimiento de ira no tardó en reemplazar en él a la tristeza, creciendo luego cada vez más; haciendo que quisiera vengarse de cada Perro, Gato y Paloma por todo lo que había sufrido.