CAPÍTULO 9
Te amo…
Esas dos palabras retumbaban en la cabeza de Bella después de haberla escuchado de los apetecibles labios de Edward, provocando en ella que una pequeña sonrisa hiciera amago de aparecer, pero enseguida la reprimió y puso unos pasos de distancia entre Edward y ella.
-Edward… - empezó, luego se tomó unos segundo para hilar bien los pensamientos y ponerlos en palabras – estás confundido, tú no puedes amarme – afirmó levantando un poco el tono de voz – ¡por Dios! Acabas de terminar con tu novia, no puedes venir y decirme eso ahora.
Edward con unos cuantos pasos eliminó la distancia que los separaba y que tanto le molestaba, para envolver a Bella con sus brazos.
-Victoria no era mi novia, nunca le prometí nada más allá de lo que podría darle, eso se lo dejé claro desde un principio, lamento que ella se haya involucrado sentimentalmente pero siempre le dejé claro cómo era la situación entre nosotros, por mi parte nunca hubo mentiras, eso quiero que lo tengas claro, solamente terminé algo que ya estaba durando mucho más tiempo del que tenía pensado – le aclaró para que ella lo entendiera, pero cuando Bella intentó zafarse de sus brazos no se lo permitió.
-Y todo tiene que hacerse como tú quieres no – le respondió ésta intentando por todos los medios de autoprotección no dejar plantar la llama de la esperanza en ella – no te importan los sentimientos de los demás, sencillamente te cansas de alguien y lo desechas como un pañuelo usado – y luego de haber dicho eso inmediatamente se arrepintió, al darse cuenta de que se había pasado con su comentario.
Edward, como si hubiera recibido una descarga eléctrica se apartó de ella, mirándola fijamente algo molesto.
-¿¡Cómo puedes decir eso!? – le reclamó – me conoces, sabes que no soy así, Bella por Dios – pasó su mano por su cabello en un gesto claro de frustración – te lo repito, siempre fui claro con ella, siempre le dije que lo nuestro no iba a pasar más allá de encuentros casuales y ella lo aceptó así, y si precisamente corté de una buena vez con ella no solo fue porque ya había llegado demasiado lejos, sino también porque de haber seguido le habría hecho más daño, yo no puedo querer – le dijo mirándola fijamente – no la puedo querer porque me he dado cuenta que te amo a ti maldita sea.
Y eran esas palabras las que poco a poco se iban enraizando en Bella y empezaban a alimentar aquellas esperanzas, mirándolo ir y venir de un lado a otro, incluso en sus tumultuosos pensamientos llegó a pensar que iba a hacer un hoyo en el piso.
-Yo… yo no sé – intentó decir Bella, llamando la atención de Edward – tú… tú debes de estar confundido, sí, sí, eso es, estás confundido, el hecho de tenerme aquí conviviendo contigo y tu familia te está confundiendo – intentaba encontrar razones realmente válidas que no fueran solo el hecho de que él realmente la amara - ¡Si tu no quieres compromisos! ¡Te escuché decirlo aquella vez! – casi que gritó
Edward nuevamente se acercó a ella y tomó sus manos con toda la delicadeza de la que fue capaz y de inmediato conectó su mirada con la de Bella, para que viera la veracidad de sus palabras.
-Sí, en el pasado no quería eso – le respondió – no quería involucrarme con nadie a ese grado porque pensé que podría vivir a sí, tal cual estaba viviendo, solo, disfrutando de los placeres de la vida, centrado solo en mis negocios – inspiró profundamente, para hablar con mayor precisión – pero desde que te conocí – le dijo ahora acariciando la mejilla de Bella – desde que te conocí aquella vez, algo cambió en mí, empecé a ver la vida diferente, pero me negaba a admitirlo, porque lo creas o no, me daba miedo el cambio.
-Pero… - intentó decir Bella, pero un dedo de Edward le indicó que lo siguiera escuchando.
-Pero ese miedo desapareció, creo yo el mismo día en que te encontré en mi oficina, esperando para pedirme ayuda para salvar a nuestra princesita – aseguró – en el momento en que tuve a nuestros bebés en mis brazos me di cuenta que lo que había ganado hasta ese momento no tenía ninguna validez porque no tenía con quién más compartirlo, y si bien tenía a mis padres y hermano conmigo, nada se comparaba con el hecho de hacerlo con mi propia familia, y sí, puede que tengas un poco de razón, pero solo en hecho de que con nuestra convivencia diaria solo me he dado cuenta y he reafirmado que es contigo con quien quiero formarla, Bella te amo, no tengas la menor duda de eso – le dio un casto beso en sus labios – y por la expresión de tus hermosos ojos, puedo atreverme a asegurar que tú también me amas - una tímida sonrisa apareció en la cara del cobrizo – pero quiero que comprendas que no soy un hombre perfecto, que he cometido muchos errores, por Dios, soy humano, pero quiero aprender contigo mi amor, quiero que juntos le demos a nuestros hijos esa familia que tanto anhelo formar contigo, que nos tengan a ambos juntos como un solo ente unido, para cuidarlos, protegerlos, guiarlos, pero sobre todo para amarlos, quiero tenerte a mi lado, que me ames, amarte, aprender juntos, Bella mi amor, démosle una oportunidad a lo nuestro.
Y sin esperar respuesta de la castaña, le dio un beso cargado de todo el amor que tenía y sentía por ella, para demostrarle con hechos y palabras que lo que decía era verdad y rogando para sí mismo que ella pudiera sentirlo.
Después de unos minutos y cuando el aire se hizo necesario, se separaron, pero casi que de inmediato Edward juntó sus frentes. Esperando por la respuesta de Bella.
-Necesito pensar – le dijo después de unos minutos mirándolo fijamente, aquella respuesta de ella, lo entristeció, ya que él esperaba, admitiéndose para sí, una respuesta positiva, Bella al darse cuenta de su reacción se apresuró a aclarar – Edward, no puedo tomarme lo que me pides a la ligera, si bien no puedo negar lo que siento por ti, también debo de pensar en mis hijos, en cómo podría afectarles la decisión que tome, porque está en juego mucho, en caso de intentarlo o no, no quiero hacerles daño a mis pequeños – al ver que él iba a decir algo llevo su mano a sus labios para acallarlo – sé que tú tampoco lo quieres, pero no somos unos adolescentes, lo sabes, y cualquier decisión que tomemos, tendremos que hacerlo conscientes de las consecuencias que tengan y de cómo repercutirán en nuestros bebés, no te estoy rechazando, sencillamente te estoy diciendo que lo voy a pensar, dame un par de días, por favor, ahora en estos momentos tengo tantas cosas en la cabeza, por favor entiéndeme.
Edward cerró los ojos procesando todo lo dicho por Bella y a pesar de que no lo esperaba se dio cuenta de que eran ciertas, aunque aquello no cambiaba lo que él sentía y quería.
-Yo sé lo que quiero Bella, y no cambiará – le dijo – pero está bien, te entiendo, piénsalo y después me dices sí – le dijo, pero después analizó bien, y aquello dejaba tiempo muy abierto y él no esperaría mucho, no se creía capaz y después de pensarlo le dijo – ¿te parece bien si tu respuesta me la das el día de tu cumpleaños, es suficiente tiempo para ti?
Bella, se lo pensó unos minutos pero asintió, pensando que era el tiempo suficiente.
-Está bien – le dijo a Edward.
Sin poder contenerse la abrazó, no lo podía evitar, sentía la necesidad de tenerla junto a él, tocarla, abrazarla. Un carraspeo los hizo separarse, frente a ellos estaban los guardaespaldas y Noelia, quien los miraba un poco avergonzada por haber interrumpido aquel momento tan íntimo.
-Disculpe que los moleste, joven Edward su hermano desea hablar con usted – dijo Noelia extendiendo el teléfono. Edward dejó un beso en la frente de Bella y se apresuró a tomar el teléfono para después dirigirse a su despacho. Noelia se disculpó y se retiró, quedando Bella junto con aquellos hombres.
-Queríamos saber si se nos requería para algo – se apresuró a decir uno de ellos, el que Bella recordaba que se llamaba Sam.
-Eh, no – contestó ella, un poco incomoda – por hoy no tengo planes de salir, pueden ir a terminar de instalarse tranquilamente o descansar – ambos hombres asintieron y procedieron a retirarse, Sam con una breve sonrisa amable y James con una inclinación de cabeza.
Lo que restaba del día Bella se la pasó con los trillizos y en su cuarto, analizado todo lo que había pasado y poniendo en perspectiva muchas cosas. Solo recibió una llamada de Tanya en la noche pidiéndole de favor verse al día siguiente en la tarde en la casa de ella para así poder hablar sobre lo que había acontecido con Charlie Swan.
Bella se lo comunicó a Esme y Edward en la cena y ambos le dijeron ellos se quedarían con los niños para que ella estuviera más tranquila.
Así que después de una mañana literalmente tranquila en la casa Cullen, Bella ahora estaba a pocos minutos de llegar a la casa de su hermana, en compañía de James, y francamente aquel viaje se le estaba haciendo literalmente largo, ya que el guardaespaldas era de pocas palabras y demasiado serio para su gusto.
En cuanto llegaron ella intentó bajarse pero James le dijo que primero debía asegurar el perímetro y que así debía ser siempre cuando ella quiso alegar algo. Así que simplemente tuvo que esperar a que él hiciera su trabajo y en cuanto le abrió la puerta le agradeció de una manera un poco brusca debido a la falta de costumbre de aquella situación.
-Hola Bella – saludó Tanya en cuanto abrió la puerta, dando una rápida mirada al guardaespaldas que iba tras ella, luego enarcó una ceja en dirección a su hermana, la cual entendió a la perfección.
-Hola Tany – la saludó con un beso – adentrándose en la casa y haciéndole señas para que lo dejara entrar – él es James… - se quedó ahí ya que no recordaba el apellido del guardaespaldas.
-James Cam – se apresuró a decir, extendiendo la mano a Tanya.
-Un gusto – le dijo de manera un tanto indecisa.
-Edward lo contrató por seguridad – aclaró Bella – ya sabes cómo es él, siempre exagerado.
-Cuando la seguridad está en juego nunca se exagera señorita – dijo James. Tanya y Bella lo miraron, aquel tipo francamente intimidaba un poco realmente.
-Supongo que si – dijo la rubia.
-¿Dónde están las chicas? – preguntó Bella para cambiar un poco de tema.
-En el jardín, Garrett se llevó a Ben al local, así que pues tenemos la tarde un poco libre – le explicó – ya sabes para que podamos hablar tranquilamente – y empezaron a dirigirse hacia el patio trasero. Y en cuanto ambas se dieron cuenta de que James se aprestaba a seguirlas, Tanya se apresuró a hablarle – mira no es nada personal pero mis hermanas y yo tenemos que hablar algo sumamente personal y privado, así que te pediría de favor que te quedaras aquí – señaló la sala – mi jardín es muy seguro, y de igual tienes buena vista si te sientas ahí – ahora señaló un sofá de cuero que se encontraba cerca de una de las ventanas – o si quieres puedes entretenerte viendo un poco de televisión, lo que sea, pero nosotras necesitamos espacio ok.
James miró en dirección a Bella y ésta asintió en concordancia con su hermana, en eso estaban cuando el timbre sonó.
-Debe ser Jake – dijo Tanya y se dirigió nuevamente a la puerta. Y en efecto era él.
-Hola Tanya – saludó con beso en la mejilla y luego se acercó a Bella realizando el mismo saludo, percatándose inmediatamente de la presencia del guardaespaldas - ¿Y éste quién es? – preguntó.
-James Cam – saludó inclinando la cabeza – guardaespaldas de la Srta. Swan – acotó.
-¿Guardaespaldas? – preguntó un tanto sarcástico en dirección a Bella, logrando que el rostro de James se endureciera un poco. Bella solo suspiró.
-Ya no preguntes – le dijo dándole unos leves golpecitos en el hombro – anda vamos, James por favor espérame aquí y ponte cómodo – le dijo elevando un poco ambas manos.
Los tres se dirigieron hacia donde estaban Rosalie y Alice sentadas y los recién llegados se aprestaron a saludarlas.
-¿Y quién es ese? – dijo Rosalie en cuanto notó la presencia de aquel hombre en la ventana. Bella puso los ojos en blanco.
-Ese es el guardaespaldas personal de la princesa Bella – dijo Jake de manera sarcástica.
-¿Guardaespaldas? – preguntaron Alice y Rosalie al mismo tiempo.
-Sí, Edward contrató a dos de ellos para cuando tuviera que salir sola o con los niños, el otro se quedó en casa por caso tuvieran que salir – contestó de manera cansina – y ya no pregunten más por favor – suplicó, ya que a ella tampoco le hacía mucha gracia la situación de andar con alguien siguiéndole a todas partes.
-Ok, ok, en todo caso ahora sí, a lo que vinimos – dijo Jacob de manera directa.
Tanya se apresuró a contar con detalle lo que había pasado en la casa Cullen con la visita de Charlie y siendo interrumpida en ciertas partes por sus hermanas para acotar alguna cosa que creían importante mencionar, ellas consideraban a Jacob como uno más de su familia, él siempre había estado ahí para ellas desde que lo conocieron, era así como el hermano protector para las cuatro, él no recordaba al padre de sus amigas, porque cuando se fue él aún era muy pequeño, solo era tres años mayor a Bella, pero aun así se sentía muy unido a ellas y ellas a él, sobre todo desde que su padre había fallecido al igual que su madre en un desastroso accidente, ellas en todo momento lo apoyaron, y fue ahí donde aquel lazo se solidificó aún más.
-Y eso es todo – concluyó Tanya su relato. Las cuatro hermanas miraban la mesa como si fuera lo más interesante en esos momentos, pero Jacob podía interpretar muy bien las expresiones que tenían y podía imaginarse cuánto estaban sufriendo.
-Seth se ha tomado unos días libres – acotó Bella – me lo dijo Esme.
-Sí, algo así también me dijo Emmett – concordó Rosalie – me dijo que cuando habían hablado él le había dicho que no estaba al tanto de nada, y que quería unos días para… supongo que para aclarar todo.
-Aquí no hay nada que aclarar – dijo Tanya con un poco de rencor – solo que le mintieron toda su vida, como los malditos embusteros que son.
-¿Qué piensan hacer? – preguntó Jacob antes de atreverse a dar su punto de vista, quería escucharlas a ellas para que así se pudieran desahogar por lo menos un poco.
-Yo no pienso perdonarlo, por Dios que no puedo – respondió Tanya, empuñando sus manos – soy madre y esposa, son amores diferentes y sé que si llegara a suceder algo así no sería capaz de abandonar a mi hijo, pelearía por él con uñas y dientes. Él pudo haber peleado por nosotras, aun sabiendo que aquello pudiera haber lastimado a mamá con solo su presencia, pero los hijos no son culpables de lo que hacen los padres, nosotros no teníamos por qué pagar el error de él, y sí, quizá mamá hizo mal si es que fue verdad eso de que no le permitió vernos, pero él podía haber luchado por nosotras, pero NO LO HIZO.
-Yo pienso igual que Tanya – dijo Rosalie, mirando ahora hacia el cielo en un claro intento de no permitirse llorar por mucho que lo quería – los asuntos de él y mamá eran eso, sus asuntos, de haber querido hubiera peleado legalmente así sea por visitarnos, incluso pudo haberlo hecho cuando mamá murió – expresó con dolor al recordar la muerte de mamá – él pudo venir por nosotras cuando más lo necesitábamos pero ni aun así lo hizo, yo tampoco me creo capaz de poder perdonarlo.
-Yo no sé, ni lo que siento, es una mezcla de tantas cosas – Alice hablaba con la cabeza cabizbaja mientras silenciosas lágrimas recorrían sus mejillas – es todo tan surrealista, cuando ya te has hecho a la idea y has asumido que nunca más lo volverías a ver, que él aparezca así de la nada y de un momento a otro, no es justo, no es justo que venga a trastocarnos la vida ahora cuando estábamos siendo tan felices y seguro solamente movido por el hecho de que está condenado a muerte.
Bella escuchaba a sus hermanas en silencio, intentando definir sus propios sentimientos y pensamientos, concordaba con Alice, era una mezcla de tantas cosas.
-Bells… - escuchó que Jake la llamaba, volvió su mirada a él, y notó que sus hermanas ahora también la miraban a ella. Asintiendo respondió.
-Nunca supe lo que era tener un padre – empezó a decir – recuerdo que cuando era pequeña y les preguntaba dónde estaba el nuestro siempre me daban respuestas evasivas y yo me quedaba satisfecha, con el paso del tiempo y a medida que iba creciendo y a entender muchas cosas me di cuenta que él nunca vendría, cuando tuve el suficiente uso de razón para entender y junto con Emily me explicaron cómo habían sucedido las cosas sentí que había sido mi culpa, que por mi llegada él se había ido y las había abandonado a ustedes, me sentía muy culpable – sus hermanas iban a interrumpirla pero ella levantó su mano para que la dejaran continuar – pero después entendí que no era así, que fue su decisión, que sus razones habría tenido para irse, nunca me hizo falta un padre sí, porque siempre las tuve a ustedes, a tía Emily y a mamá que estoy segura desde que desde el cielo nos cuida, el amor de ustedes siempre me era suficiente para poder vivir, por eso me conformaba con sus respuesta cuando no lo entendía.
Las tres hermanas posaron sus manos en las de Bella que estaban laxas sobre la mesa, y le sonrieron aun cuando la tristeza se podia reflejar en sus ojos.
-Pero verlo ahí – continuó Bella – delante de mí, haciéndolas sufrir de esa manera a ustedes, porque a mí su presencia realmente no me importaba – aclaró – me hizo enfadar tanto, me hizo querer hacerlo desaparecer solo para que ustedes dejaran de sufrir, no sé si pueda perdonarlo o no en el futuro, no podría ni afirmarlo ni negarlo, pero supongo que lo haga o no, para mí es y será solo un hombre más con un rostro familiar, porque siendo totalmente sincera no creo que algún día pueda decirle padre, porque realmente para mí nunca lo fue.
Los ahí presentes se quedaron unos instantes en silencio hasta que Jake se decidió a hablar.
-Aunque suene algo trillado pero creo que todo sucede por alguna razón, ustedes de alguna manera todavía tienen esa parte de su vida como una herida que no ha cicatrizado, y aun no están listas para hacerlo, para dejar que esa herida cierre, lo nieguen o no chicas, por sus palabras lo puedo ver así y está bien, nadie puede superar algo así de golpe, saben la verdad ahora, saben las razones por las que él se fue, no son justificables concuerdo con eso, pero mientras ustedes no se crean capaces de dejar ir ese pasado doloroso, sea para incluirlo en sus vidas o para perdonar sin necesidad de tenerlo presente en ellas pues no dejarán que esa herida cierre por completo – las hermanas Swan lo escuchaban a pesar de que no todas lo miraban fijamente – tómense su tiempo, el que ustedes crean conveniente, pero de una u otra forma en algún momento y cuando se sientan listas, deberán dejar ir ese pasado definitivamente, porque manteniendo con ustedes solo hará que la tristeza no las abandone del todo, siempre será como una nube oscura sobre ustedes – hizo una pequeña pausa antes de preguntar - ¿Y con respecto a Seth? – lo dijo con cautela analizando las reacciones de las cuatro mujeres.
-Él no estaba enterado de nada – afirmó Rosalie – por lo que me dijo Emmett, Seth se escuchaba bastante mal cuando hablaron, pero no sé cómo sentirme con respecto a él, siempre sentí una conexión especial con él, cada que me lo topaba, cada que cruzábamos palabra.
-Yo tampoco sé cómo actuar ahora si me lo topara – dijo Alice, Bella asintió en concordancia con ella y acotó…
-Supongo que sería un poco incómodo ahora, después de todo el tiempo que hemos compartido con él.
-Podríamos darnos una oportunidad de tratarlo más – dijo Tanya esta vez, ese tema lo había analizado bastante junto con Garrett – digo, después de todo él no estaba al tanto de la situación.
-Eso me lo explicó Emmett – dijo Rosalie – Seth lleva el apellido Clearwater, al parecer "nuestro flamante padre" – explicó de manera sarcástica – se las ingenió para cambiar su apellido, no sé cómo pero lo hizo, tomando el apellido de esa mujer cuando se casaron.
-Pero hay que tener en cuenta que tratarlo a él también abriría un posible nexo para que hablen con Charlie – aseveró Jake.
-No es algo que yo vaya a hacer – afirmó Tanya rotundamente – las cosas con Seth son totalmente diferentes a los asuntos con ese señor.
-Coincido contigo hermana – dijeron las otras tres hermanas.
-Srta. Swan – escucharon decir a sus espaldas, todos voltearon a ver a James. Bella se levantó y se acercó a él.
-¿Qué sucede? – le preguntó.
-La buscan afuera, un joven que desea hablar con usted y sus hermanas – le explicó.
Aquello extrañó a Bella, así que después de decirle a James que esperara adentro y de decirles a sus hermanas que tenían visita, los cinco se aprestaron a ver quién era el visitante sorpresa.
Cual fue la sorpresa de ellos al abrir la puerta y encontrar a un Seth extrañamente serio.
-Hola – dijo a manera de saludo – lamento venir a molesta pero me gustaría poder hablar con ustedes…
HOLA CHICAS LAMENTO LA TARDANZA PERO AQUÍ ESTOY CON UN CAPITULO MÁS, QUE ESPERO HAYA SIDO DE SU AGRADO, ¿CUÁL CREEN QUE SERÁ LA RESPUESTA DE BELLA? ¿CÓMO PIENSAN QUE RESULTARÁ LA CONVERSACIÓN ENTRE LAS HERMANAS SWAN Y SETH? ¿CÓMO REACCIONARÍAN USTEDES ANTE UNA SITUACIÓN ASÍ? ESPERO ANSIOSA SUS RR PARA SABER SU OPINIÓN… GRACIAS POR LEER MI HISTORIA…
