Disclaimer: No poseo derechos sobre Naruto, Gaara, Lee, Neji ni ninguno de sus personajes. Pertenecen a Kishimoto.

Palabras y términos en japonés explicadas al pie.

Comentarios entre ((doble paréntesis)).

AH! Si no dejo espacios entre párrafos, para separar bien cada parte, es porque en realidad sí los tiene pero al subirlos aquí se juntan todas las líneas... Imaginen los espacios en sus lugares! (..?)

Gracias a oOo BrEnDa JeT aImE oOo, Kotoko Hyuuga, Azka.Chan-LoveYaoi-RedMoon y KuTe-chan por sus reviews del capítulo anterior, y a todos aquellos que me escribieron reviews antes y me inspiran a seguir desarrollando esta historia :) ¡Me inspiran a seguir escribiendo!

¡Está nevando en Buenos Aires, por primera vez en 89 años! 9 de Julio de 2007 Es tan romántico x3!

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Capítulo 10

- "¡Lee!" Gaara creó un ojo de arena para vigilar el lindero del bosque y rápidamente se arrastró hasta donde estaba el cuerpo de Lee. Le buscó el pulso con angustia, hasta que notó las débiles palpitaciones en el cuello. Tras suspirar y calmarse un poco, juntó fuerzas, tomó a Lee a cuestas y lo llevó hasta el bosque, donde estuvieran a cubierto. Una vez allí su piel se volvió del color de la arena y dejó caer la armadura que lo estaba protegiendo. Unió esa arena con la poca que le quedaba en la calabaza mientras se sentaba junto a Lee.

- "Seis puertas... abriste la puerta de la vista..." Las sospechas de haber sido vendido al enemigo se habían disipado con este hecho. El riesgo que había tomado Lee había sido demasiado alto. Tenía que haber estado listo para morir, y podría haber escapado de haberlo querido. Esta idea desconcertaba al pelirrojo. Después de todo, no iban a por él.

Mientras recuperaba el aliento y aún temblando un poco, comenzó a formar, con sus últimas reservas, una cubierta de arena pequeña que los cubriera a ambos. Una coraza, pequeña y espesa, que los protegiera cuanto fuera necesario. Cuando estuvieron encerrados, buscó la cara de Lee con su mano, y dejándola sobre su mejilla, se inclinó sobre él, apoyando la cabeza sobre su pecho. Lentamente, comenzó a dejar fluir su chakra hacia su cuerpo. Se concentró en sus tejidos, sus músculos... era hora de poner en práctica las clases de primeros auxilios que había recibido en los últimos años. Se concentró simplemente en eso intentando hacer a un lado sus nervios, mientras reprimía, en forma de nudo en su garganta, un tímido impulso de llorar.

Pasaron horas. Gaara había perdido el sentido del tiempo. Y estaba empezando a perder el sentido. Lee sentía cosquillas en su cara, algo corría por su piel... ¿Plumas?... no... arena... Los rayos del sol golpearon sus párpados...

- "Hmmm... cinco minutos más..." Se sentía tibio... podía sentir la energía recorrer su cuerpo... pero pronto las imágenes de la batalla aparecieron en su mente. Los golpes, las armas, el fuego y la arena... la arena...

- "Gaara... ¿Gaara? ¡AAAh!" Al intentar levantarse los músculos le recordaron el esfuerzo de la noche anterior. Cuando consiguió sentarse y sus ojos se acostumbraron a la luz vio sobre el un pequeño iglú de arena, cuyo techo se deshacía poco a poco. Algunos agujeros dejaban entrar la luz y la arena caía en lo que parecían pequeñas goteras. Notó un bulto moverse sobre su regazo.

- "Unn... "

- "¡Gaara! ¿Te encuentras bien?" Lo sujetó en sus brazos, el pelirrojo tenía los ojos apenas abiertos y parecía extremadamente agotado.

- "Es... escúchame..."

- "S-si.."

- "Algunos escaparon... pueden volver... debemos... irnos de aquí..." Diciendo esto la arena se desplomó sobre ellos y se dejó caer, desmayado. Lee se concentró en esa energía que sentía recorrer su cuerpo. Era fluido, prolijo y cargado de un gran poder latente, a diferencia de su chakra, que normalmente era vibrante y dinámico, como la electricidad. Este era el chakra de Gaara, suficiente para regresar. Se paró para estirarse y desentumecerse y alzó al menor en sus brazos. Sujetándolo firmemente, comenzó a correr por tierra, rumbo a Konoha.

Pasaron solo veinte minutos cuando escuchó una voz muy familiar.

- "¡LEE! ¡Por aquí!"

- "¿Neji?"

Neji y dos jounin más aparecieron frente a ellos. A través de un comunicador pareció advertir a otros grupos que 'los habían encontrado'. Al parecer habían estado buscándolo desde hace un par de horas.

- "Ustedes dos, lleven al Kazekage. Lee, ¿qué diablos ocurrió aquí?"

- "Neji, yo... sufrimos un ataque, tenían esta técnica que, casi, Gaara..." Casi con pena dejó que los dos ninja sostuvieran al joven inconsciente.

- "...está bien, tranquilo... Nos lo contarás al volver. Ven aquí" – Se acercó para ayudar a Lee. Apoyándose en sus hombros, Lee se relajó un poco y partieron todos juntos. No habían llegado aún cuando Lee se desmayó también.

- "Hmmmmmm... dónde..." – Miró el techo, blanco. Miró al frente, sábanas y una puerta. Miró a los lados, una ventana, cortinas... Lee dormido en un sillón.

- "¿Hos.. pital?"

- "Aahaoouum... hmm... ah... ¡Despertaste! Por fin... cómo estás?" Lee le sonrió y cuando se iba a acercar hasta la cama se escucharon por el pasillo las pisotadas de alguien que venía corriendo.

- "¡¡Gaara-chyan!! ¿¿Daijobu??" Abriendo las puertas de par en par entró Naruto, con su ímpetu de siempre. Apartando a Lee se puso a hablar sin parar y a revisar los signos vitales de Gaara, que se encontraba perfectamente. Lee no pudo más que sonreír. Ambos estaban bien, eso era lo que más importaba. Pero después entraron a la habitación tres caras muy serias, que reflejaban todo menos alegría. Gai, Neji... y Temari.

- "Te... ¿Temari? ... Pero... Martes... ¿Llevo todo un día...?"

- "Gaara, me alegro que despertaras. Ahora que estás bien, debemos regresar a Suna cuanto antes... No es seguro que permanezcas aquí más tiempo."

- "Pero..."

- "Nos dijeron que hubo supervivientes... no podemos arriesgarnos. De algún modo te encontraron aquí, podrían tener espías infiltrados en esta aldea..." – su mirada se desvió sólo un segundo al cogote de Lee, que seguía mirando a Gaara. El tono de la voz de Temari dejaba entrever su enojo y disconformidad con la seguridad de Konoha, y prácticamente acusaba al joven del taijutsu de haberlo traicionado. Ahora que tenía una buena relación con su pequeño hermano, no dejaría que nada pusiera en riesgo su seguridad. Enseguida Gai tomó la palabra.

- "Con su permiso, Kazekage-sama, ya organicé su escolta asignando a mis mejores hombres. Juuin Saito, Renkei Kentaro y Hyuuga Neji los acompañarán. Son jounin altamente capacitados para la tarea. Disponga por favor de sus habilidades cuanto tiempo sea necesario. Considérelo una humilde disculpa por nuestra falta de precaución. Hokage-sama también quiere verle y ofrecerle sus disculpas-"

- "¡Suficiente! Salí de la aldea por decisión propia, nadie me obligó a hacerlo. Fui yo quien puso en peligro a uno de sus hombres. Además, ese hombre luchó hasta más allá de sus propios límites por salvarme. Es una oportunidad para festejar y para que sea el Kazekage quien aprenda de sus errores. Y ahora quiero que me dejen descansar... me duele la cabeza." – Gaara estaba tan molesto que se salió de su costumbre, o sea, no hablar más de unas veinte palabras de un tirón, y dejó las cosas bien claras. Sólo quería dormir un rato. Esos ninja supervivientes al ataque estarían tan asustados por el ataque de Lee que ahora estarían probablemente arañando con las uñas el estuco de las paredes de algún manicomio en el país del Rayo.

Lee por su parte sonrió al oir las palabras del pelirrojo. Volvería a arriesgarse por él cuando fuese necesario.

- "¡Gaara!" – dijo en voz baja Temari, sorprendida por la forma de reaccionar de su hermano.

- "Entendido. Con su permiso. Neji, Lee." – Gai y sus compañeros se retiraron de la habitación. Naruto sólo volvió a sonreírle a Gaara antes de irse, a modo de deseo de que se recuperara pronto. Una vez estuvieron solos, Gaara se dirigió a la kunoichi.

- "Temari..."

- "¿Si, Gaara?"

- "Él nos acompañará en el viaje de regreso."

- "... Gaara... por favor, te pido que comprendas mi angustia," –se arrodilló frente a la cama. – "Yo llegué y me encontré con todo esto, con la historia de ese muchacho... contigo de entre todas las personas, en el hospital. Cualquiera dudaría. Tú confías en él, y eso me hace pensar que puedo estar equivocada, pero por favor, dame tiempo para comprobar que es de confianza... quizás pueda acompañarte ...en otra oportunidad."

- "..."

- "Descansa, hermano." Se acercó hasta él y le dio un beso en la frente. Sin agregar nada más, Temari salió de la habitación.

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Notas de aclaración:

Daijobu: Estar bien. Preguntado es un "¿Estás bien?"

Juuin Saito, Renkei Kentaro: Jounin de relleno 1, jounin de relleno 2.

Kunoichi: Ninja mujer.

Notición (xD): Me puse ya mismo a escribir el 11!