¡Hola, sexys y sensuales lectoras/es!
Disclaimer: Naruto no me pertenece, el único dueño es Kishimoto, al igual que Evanescence de Snow White Queen.
Advertencia: OoC
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SNOW WHITE QUEEN
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Se cumplía la semana dentro de dos días y Sasuke ni siquiera se había dado cuenta de la presencia de la pequeña, era eso o simplemente ignoraba su presencia. Además habían sido muy cuidadosas.
Entró a la cocina y abrió el refrigerador como pudo y buscó algo que se le antojara. Tal vez Hinata-neesan tendría algo entre sus cosas.
Oyó unos pasos, pero los ignoró, tenía mucha hambre y Hinata-neesan se estaba terminando de vestir.
Giró al tener la leche en sus manos y un poco de fruta.
Un grito sonó por toda la casa.
-¿Quién eres?-preguntó una joven en ropa interior, de ojos verdes, delgada, cintura pequeña, piernas bronceadas, cadera delgada, cabello anaranjado.
La pequeña no respondió.
-¡Contesta, enana!
-¡No hablo con extraños!
-¡Mirai!-entró a la cocina, alarmada al haber escuchado aquel grito.-¿Q-quién eres?-preguntó desconcertada y extrañada al verla sólo en ropa interior.
-Soy amiga de Sasuke-kun. Tú eres Hyûga, ¿qué haces aquí?-se interesó altiva.
-Eso es lo de menos, podría vestirse, por favor.-pidió algo contrariada por aquella actitud.
-¿Envidia? Será que no tienes un cuerpo como el mío.-se cruzó de brazos, mostrándose altanera.
-No es eso.
-Claro que sí.-afirmó altanera; cosa que frustró a la pequeña.
-¡Nadie tiene cuerpo más bonito que el de Hinata-neechan!-le aclaró a todo pulmón.
-¿Así que por ella era que estabas tan distante, Hyûga?-cuestionó al entrar a la cocina y después de escuchar tan 'interesante' declaración.
-¡Uchiha-san!-alarmada, giró sonrojada ante lo dicho por la pelinegra y al percatarse de que el Uchiha tenía una idea del porque se había distanciado hace algún tiempo.
-¿Qué sigues haciendo aquí? Creo haber sido bastante claro.
-¡L-lo siento, Sasuke-kun...! Es sólo que, quería preparar algo para ti y... Y...-el nerviosismo no le permitía formular una respuesta, menos si la verdad era obvia: sólo quería estar más tiempo con él.
-No hay excusas. Vístete y vete.-ordenó.
-H-hai-salió rápido y sin voltear a verle; francamente se sentía intimidada por tan atractivo joven.
-¿Y tú, Hyûga? ¿Quién es ella?
-Entra, Mirai-chan-ordenó hacia ella, dando un leve empujoncito para que entrara a la habitación y no presenciara una posible discusión-Es hija de Kurenai-sensei.
-¿Qué hace aquí?
No sabía descifrar si estaba molesto o aquella estoica mirada significaba algo más.
-Kurenai-sensei salió de misión y me pidió que cuidara de ella.
-No te costaba nada decirme que se quedaría, qué te hizo no hacerlo.-intento ser blando o al menos accesible, es decir, no era problema el que se quedara, pero el no haberse enterado le molestaba. Era su casa y ni siquiera sabía quién vivía bajo su techo.
-...-no tenía ganas de contestar; aquella mirada le estaba aplastando el alma y se sentía asquerosamente perturbada.-No... No-tragó fuerte, estaba nerviosa y no quería seguir sintiendo aquellos pozos sobre su persona.-No creo que hu-hubiese aceptado...
-¿Quién crees que soy? No sería capaz de dejar a un niño en la calle-el que lo juzgara no servía de nada, menos estando tan irritable.
-Y-yo no me refería a...
-No quiero explicaciones sin sentido, me largo.
No escuchó más, solamente salió azotando la puerta; molesto dado que, quien se suponía debía lidiar con él tenía una idea errónea de su persona y no parecía querer sobrellevar las cosas.
Suspiró. No quería molestar al Uchiha, pero en su intento de explicar el por qué, sólo logro molestarlo, lo peor era que ni siquiera la dejó articular un pero más, el chico sí que era sensible.
-¿Neesan?-la pequeña voz la volvió a la realidad por lo que decidió olvidarse de lo sucedido hacía unos minutos.
-Mirai-chan.
Fue lo último que dijo antes de regresar a sus quehaceres y de preparar el desayuno para ambas.
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El papeleo parecía interminable y la presión de Shikamaru y Kakashi-sensei para que realizara sus tareas no le favorecía en nada, el tenerlos encima por falta de personal calificado para realizar algunas tareas. Lo agobiaba al tener que ser él quien las realizara, más aún si ninguno de los dos lo apoyaba y todavía tenía cosas por terminar o simplemente por empezar para evitar otra reprimenda de Tsunade-obaachan secundada por Sakura-chan... ¡Su tan amada Sakura-chan!
Quería llegar al departamento que de vez en vez compartían, para poder besarla y abrazarla sin detenerse; aunque toda esa idea se veía arruinada por aquella imagen de su amada pelirrosa llorando por Sasuke, no estaba seguro de querer volver a ver eso, aunque ella alegaba el preocuparse por un amigo, el amor de hacía unos años aún los atormentaba a los tres, especialmente a Sakura y él. Pero no se daría por vencido, ¡claro que no! ¡Algún día se convertiría en el único amor de Sakura-chan!
-¡Dattebayo!-gritó a todo pulmón, llamando la atención de Shikamaru, quien estaba en la oficina informando sobre una misión y percatándose de haber sido evidentemente ignorado.
-Eres un escandaloso, Naruto.-se quejó fastidiado.-Deja de pensar en otras cosas. Esto es importante.
-Tsk. Esto también es importante.-se cruzó de brazos, haciendo un pequeño berrinche.
-No puedo creer que seas hokage, Naruto.-se rascó la nuca con cara de incredulidad.
-¡Soy el mejor, 'ttebayo!-aquella típica pose de chico guay se hizo presente.
-¡Déjense de ridiculeces!-la voz de Tsunade y un fuerte portazo tomaron por sorpresa a ambos, girando hacia la rubia-¿Ya pusiste al tanto a Naruto?-preguntó dirigiéndose a Nara.
-Eso intentaba, pero...
-¡Esto es importante!-gritó molesta.-Ponte serio, Naruto. Nada de bromas y siéntate.-ordenó seria y la acostumbrada dura mirada al hablar de algo serio.-Pon mucha atención a lo que te voy a mostrar.-sin girarse a otro lado, estiró el brazo para que Shikamaru depositara el pergamino; lo puso frente a ella y lo extendió sobre su anterior escritorio.
-¿Qué demonios es esto?-articuló después de analizar detalladamente eso que parecía un mapa.
-Es un mapa de la aldea.
El rubio no entendía el punto, él conocía Konoha; para qué mostrarle eso.
Suspiró hondo al ver la confusión en los azules mares del chico.-Este pergamino se le fue arrebatado a un shinobi de la aldea de la nube al que se encontró escapando de aquí. Lo más preocupante-se inclinó levemente hacia el pergamino-¿Ves estos puntos tachados? Son las entradas secretas de la aldea.
Al instante entendió; querían invadir la aldea.
-No entiendo el por qué.
-No eres el único, Naruto. Supuestamente las cosas estaban en orden con ellos hasta donde tenía entendido, pero este mapa deja claro que estaba totalmente equivocada.
-¿Y si no es estrictamente por parte de la aldea?-se arriesgó Shikamaru, con el temor de equivocarse en lo intuido.
-¿A qué te refieres?
-Probablemente me equivoque, pero el que unos cuantos tengan diferencias en contra de Konoha, no quiere decir que estrictamente sea la aldea entera; si no me equivoco, hace poco Naruto firmó una alianza con la niebla, ¿ne?-cuestiono al rubio.
-Shikamaru tiene razón, obaachan.-recordó pasando de Shikamaru a la quinta.-Hace dos semanas tuve una reunión formal con la niebla y -tanto ellos como nosotros-, acordamos mantener la paz entre ambas naciones.
-Eso fue antes del asunto sobre Sasuke.-pensó en ello como una buena razón.
-¿Qué tiene que ver Sasuke en todo esto?-temía la respuesta.
-Tsunade-sama se refiere a que, probablemente lo que haya causado la molestia de la nube sea a lo decidido con Sasuke. Piénsalo, todos querían su cabeza o un castigo ejemplar-le recordó aquella reunión de los kages, la que había tenido lugar mucho antes de aquella reunión.
-Debieron dejar las cosas en claro desde aquel día, si tenían algún problema lo hubieran dicho y ya. Todo con tal de evitar conflictos entre ambas naciones.
-Relájate, Naruto. No sirve de nada precipitarnos, podríamos organizar una reunión con ellos para aclarar este asunto.-propuso Tsunade para evitar cualquier conflicto.
-Pero...-ambos giraron hacia Shikamaru; quien después de divagar un poco dijo:-¿Y si es alguien externo? Digo, no descarto la probabilidad de que sea la aldea completa; pero no descartemos alguna otra opción tan rápido.
-Podrías tener razón, Shikamaru. Entonces encárgate de hacerle llegar el mensaje a *quien sea que gobierne la nube o la niebla*
-¡Hai!-salió de la oficina angustiado, dejando atrás al par de rubios; ambos desconcertados por lo que probablemente desatará otro conflicto.
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-¿Extrañas a Kiba-kun, neesan?
Sonrió hacia la pequeña.
-Claro que lo hago, Mirai-chan.
-¿Te casarás con él?-aquella repentina pregunta la hizo girarse desconcertada.
Ya había pensado en ello, pero no estaba totalmente segura de comprometerse con Kiba. Él no era el problema, más bien, lo que le conflictuaba era el casarse con su mejor amigo; incluso habían veces que realmente se le hacía incorrecto el haber aceptado tener una relación amorosa con él, pero
«Sólo dame una oportunidad, déjame ser parte de tu vida y demostrarte lo mucho que significas para mí»
Él se lo había pedido y ella aceptó sin pensar en Naruto; pensando en ella y en lo bien que le haría ser ella y no tratando de impresionar a aquel rubio; ese tiempo en el que el nombre de Naruto sólo era el de un amigo más, ya no el tan dichoso 'amor de su vida', sólo Naruto; aquel tiempo en el que, demostrarle a su padre de lo que estaba hecha, era su prioridad, a la par que demostrar que Neji, su amado niisan, era un Hyûga ejemplar y por él haría todo para deshacer ese absurdo sistema Hyûga -meta que aún debía cumplir- y no defraudarlo nunca, aunque también pensaba en asesinar a aquel que había acabado con su vida. Aquel sentimiento amargo aún se colaba por sus venas y prometía permanecer latente debido al incumplimiento de su propia palabra.
-Eso no es se-seguro, Mirai-chan. Kiba-kun y yo nos queremos mucho, pero aún no como Kurenai-sensei y Asuma-sensei.
Aquel nombre le afectaba de alguna forma, pero con sus ojos tristones se atrevió a preguntar-Otôsan y okaasan realmente se amaban, ¿ne, Hinata-neesan?
-Claro que lo hacían, Mirai. Se amaban tanto que gracias a eso, naciste.
No se dijo nada más después de eso, tan solo jugaron hasta entrada la tarde, hora en la que llegó Sasuke.
-Uchiha-san.
-Hyûga-entró hacia su habitación sin decir nada más, ignorando la existencia de ambas.
Contrariada se levantó y después de hacerle una seña a la pequeña para darle a entender que la esperara y camino hacia la habitación del Uchiha, guiándose por el chakra, ya que aún no conocía ese lado del lugar.
-U-Uchiha-san, ¿puedo pasar?-articuló desde el otro lado del shôji.
-Hmph.
Al no saber descifrar si eso era una negativa o afirmativa, deslizó lentamente el shôji por si el Uchiha decidía sacarla a patadas.
-Con permiso.
-¿Qué quieres?
Giro hacia otro lado al ver la espalda del Uchiha descubierta.
-La-lamento lo de hace unas horas-no deseaba voltear si Sasuke seguía semidesnudo.-Fue un mal entendido. Y-yo no me refería a que usted no lo permitiría por ser una niña; yo me refería a que, al ser yo una intrusa en su casa, el que quisiera meter a alguien más, podría molestarle.-explicó algo avergonzada.
Giró de soslayo hacia la figura femenina tras él, notando el rojo de sus mejillas. Recordó lo de la mañana y entendió por qué Hinata le había mirado extrañada ante su reclamo.
-Si eso es todo, puedes irte.
¿Qué clase de respuesta era esa? En la mañana estaba totalmente molesto, y ahora le salía con eso. ¿Acaso no la tomaba en serio?
-...-quería decir algo, pero las palabras no parecían querer ser articuladas. Le costaba trabajo creer que era lo único que diría; pero a final de cuentas era Sasuke Uchiha, ¿no? ¡Esa era una pésima excusa! ¡En verdad él ni se inmutaba ante la disculpa! Sólo seguía allí. Parado frente a ella sin quitar esa cara de indiferencia, esperando a que se fuera.-N-no puede ser todo...-apenas audible alcanzó a articular para sí.
-¿Dijiste algo?
-¿E-en verdad le es indiferente el que haya venido a di-disculparme?
-Fuiste tú la del error, intentas enmendarlo. Lo único que no sabes es que me importa poco lo que tengas que decir.-acepto sin entender la incredulidad de la cara de aquella chica.
-¿E-entonces no le importa?-sin esperar respuesta continúo-Bien-respiró hondo, tragándose las palabras que tenía por decirle-Me retiro.
Extrañado por su actuar, sólo la dejó irse sin decir más nada.
Caminando por el pasillo seguía sin entender que Sasuke fuera tan frío. Bien le habían advertido sobre aquella fría y pesada personalidad, pero no esperaba que realmente fuese así, ella esperaba que fuese un poco sólo un poco más accesible.
Tan sumida estaba en sus pensamientos que no se percató de la presencia del Hozuki.
-Lindura, ¿cómo estás?
Giró algo confundida-Oh, Hozuki-san, ¿cómo está?
-¿Qué? ¿No te sorprende verme?-la reacción tan distraída de la ojiperla le molesto un poco ya que esperaba el usual grito de sorpresa y el sonrojo que cubría por completo sus mejillas.
-Lo lamento, Hozuki-san. Estaba distraída-aceptó.
-Me di cuenta. Por cierto, dime Suigetsu, no Hozuki. Tenemos la edad, no soy un abuelo.
-Gomene, Ho... Suigetsu-kun.
-Está mejor ¿Vas a bañar a la niña?
-Mirai-chan se baña en la mañana y rara vez en la noche.
-Linda, linda-tomó el mechón azulado de la chica sobre sus dedos.-si quieres puedo tomar su lugar y acompañarte para que no te quedes sola.
-Suige-Suigetsu-san, ese tipo de cosas no se le dicen a quién acabas de conocer.
-Sólo si no se te hace atractiva, pero si es tan linda como tú...
Tardó en darse cuenta de su posición: ella acorralada por Suigetsu sin posibilidad de poder escapar.
Se tensó, avergonzada de la cercanía del peliblanco. Intentó empujarlo, pero éste se inclinó sobre su cuello y aspiró aquella fragancia.
-Hueles tan bien. Podría hacerme adicto a ti-declaró sosteniéndola de la cintura con una mano, mientras que la otra tomaba el delicado rostro de la joven, amenazando con morder su fino mentón.
-Te-tengo novio-dijo para que se detuviera.
Logró que se distrajera un poco y tratando de retomar dijo:-Está de misión.
Alcanzó a morder un poco para satisfacer aquella extraña necesidad de tocarla, antes de que Sasuke llegara e interrumpiera el maravilloso momento del Hozuki y se interpusiera en su camino con una mano entre el cuello de Hyûga y su boca.
-Suigetsu no cometas una estupidez. Es Hyûga, si su padre se enterase no dudaría en asesinarte.
-Tsk. ¡No jodas, Sasuke! Hinata accedería si no estorbaras.
-Acceda o no, es mi casa y te apegas a mis reglas. Regla número uno: Aléjate de Hinata.
Sin más que decir regresó a su habitación. Dejando extrañado a Suigetsu.
Por su parte, Hinata se sentía eternamente agradecida por la inimaginable intervención del mismísimo Uchiha Sasuke.
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N/A: Ya sé qué dirán, ¿ahora ésta qué excusa tiene? Pero créanme, ¡3 benditos meses sin internet son un horror! Y eso que sigo contando, desde antes de mudarnos de casa estamos yendo con la compañía de teléfono para ver lo de cambio de domicilio o que nos den otra línea, ¡pero no! Van esos mismos 3 meses que nos dicen: "En 15 días irá alguien a su domicilio, si no, llámenos" y nadie, ¡absolutamente NADIE! Ha ido a la bendita casa para eso y hemos ido hasta el cansancio para ver qué onda y nada… ¡NADA! Así que si actualizó, será porque fui a casa de mis tíos o porque me robé el internet del trabajo de mamá xD…
¡Los amo mis lindísimas y lindísimos lectores! ¡En verdad, espero actualizar la siguiente semana!
Agradecimientos:
Invader Zam: Hinata no va a dejarse de Sasuke, al menos no hasta que empiece a sentir cositas por él (añadamos un "If you know what I mean")… Suigetsu será tan importante en este amor que soy feliz… Digamos que interferirá para que Sasuke se dé cuenta de lo que tiene, -eso más adelante-. ¡El padre de Hinata es un reverendo hijo de puta! ¡Mil gracias por leer! ¡Soy feliz!
KattytoNebel: Ya verás, querida, ya verás… Es un mal necesario, a nuestro pobre Kiba le dolerá porque… ¡Ah! ¡Ni modo! Yo espero actualizar pronto, ya tengo avanzado hasta el capítulo 13, pero para no atarearme demasiado, los subiré semanalmente o cuando pueda… Insisto, el internet es muyyyy necesario. Saludos
¡Mil gracias a todas/os ustedes, son increíblemente geniales!
Sin más que escribir, ¡nos leemos luego!
