Cap 10

Hola chicas, bueno tuve un par de días de inspiración así que aquí va otro capitulo espero que les guste, la historia se va poniendo un poco mas interesante jiji espero que les guste y espero sus reviews

-bueno-comenzó el rubio –de que querías hablarme amigo-

Terry tomo el contenido de su vaso de un sorbo –Albert, no pude evitar notar que tu relación con Candy es, digamos mucho mas estrecha que cuando estábamos en el colegio, se que ustedes dos pasaron por muchas cosas juntos y el hecho de vivir juntos los ha acercado aun mas, por eso quería preguntarte, cuales son tus sentimientos hacia Candy-

Albert se quedo pensando por un momento también bebió el contenido de su vaso de un sorbo, volvió a servir los dos vasos y luego con voz tranquila contesto –pues, si me hubieras preguntado hace dos semanas, te hubiera dicho que simplemente somos amigos, eres mi mejor amigo y no pienso mentirte, yo…no puedo contestarte porque la verdad no estoy seguro de que es lo que siento por Candy-

Terry se quedo callado al escuchar la respuesta, era lo que había temido, su pecosa había conquistado el corazón de su mejor amigo.

-la amas?-

-ya te dije que no lo se-

-como que no lo sabes?-contesto Terry molesto – la pregunta es simple Albert la amas o no?-

-no lo sé Terry, nunca me he enamorado, nosotros somos amigos y por ahora solo puedo decirte que Candy es lo más importante para mí-

-demonios Albert! No me puedes hacer esto, yo estoy seguro de que la amo, cometi el error mas grande de mi vida al elegir a Susana hace dos años pero quiero recuperar el tiempo perdido estoy decidido a reconquistarla, y tu…no pienso permitir que juegues con Candy, tu eres un soltero empedernido y he notado como te mira Tanya…-

-un momento Terry, yo jamás jugaría con los sentimientos de Candy y no me gusta lo que estas insinuando, se que mi reputación no es la mejor pero jamás jugaría con Candy, entendido? Jamás! Así que no se te ocurra volver a insinuar algo así- contesto Albert levantando la voz.

-entonces como es que no sabes si la amas o no? Yo si lo se, y hare cualquier cosa por ella, cualquier cosa! Sin importar que ni quien se interponga entre nosotros yo pienso recuperarla, si tu no tienes idea de lo que estas haciendo porque no me dejas el camino libre? Yo la cuidare Albert hare todo lo que pueda para hacerla feliz, y tu lo sabes!-

-no, no lo se!, Cuando me fui a África se supone que tu ibas a cuidarla y que sucedió? Se escapo del colegio, se fue en un barco de polizonte de regreso a América, de polizonte Terry, gracias a Dios llego a tierra sana y salva pero tienes idea de todo lo que le pudo ocurrir en ese viaje? No pienso volver a dejar a mi pequeña al cuidado de NADIE MAS, además, si tanto la amabas porque elegiste a Susana? Donde estuviste estos dos años? Tu ruptura con ella la destrozo! Y fui yo quien la cuido desde entonces, ella por fin comienza a recuperarse y no pienso dejar que nada vuelva a borrar su hermosa sonrisa, entendiste? Nada!-

-Candy eligió por los dos-dijo Terry, dándose cuenta de que tonta sonaba su excusa –yo jamás podría hacerle daño –

-ya lo hiciste una vez Terry, y no tienes idea de cuanto, simplemente no voy a permitir que eso suceda de nuevo-

-entonces si la amas?-Terry volvió a tomar el contenido entero de su vaso temiendo al respuesta

-es que estas sordo?- contesto Albert parándose de su silla –la quiero más que a nada, pero no se si la amo de manera romántica! No estoy jugando con ella, ni lo hare nunca, y por último que importa si la amo o no? Yo jamás forzaría a Candy a nada, si ella sintiera algo por mi definitivamente lo intentaría pero hasta donde yo se, ella solo me ve como a un amigo, y te recuerdo Terry que ella te dijo que no sabe si te quiere de vuelta en su vida como su novio o no, así que no tienes ningún derecho a reclamarme nada entendido?-Albert bebió su vaso de un sorbo y volvió a llenar los vasos

Terry cambio su actitud cuando Albert le recordó que Candy no lo había aceptado, el la había dejado por dos años! Si ella volvía a enamorarse, tendría derecho a quitarle esa felicidad? No, no tenia ningún derecho, pero tampoco podía dejarla para que ella corriera a los brazos de alguien mas, el no podía imaginarse a Candy en brazos de otro hombre y menos de su mejor amigo.

-tienes razón Albert, Candy es quien decidirá pero estoy dispuesto a todo por reconquistarla, no quisiera competir contigo pero nada nos separara!

-No estoy compitiendo contigo Terry-pensó mejor –por lo menos no por ahora, Candy es una mujer excepcional y no eres el único que esta enamorado de ella-

-lo se Archie y ese tal Cesar…-

-sobre Cesar no lo se, Archie ya no la ama como mujer, si no como a una hermana –

-yo no estaría tan seguro-

-bueno déjame terminar, por ahora solo te digo que no dejare que nadie la lastime y si ella decide aceptarte de nuevo yo no hare nada para impedirlo, pero si se decide por alguien mas, sea quien sea, no dejare que nada se interponga entre ella y su felicidad-

-esta bien, supongo que es lo mas justo, que sea ella quien decida, pero ya te lo dije Albert, hare todo lo posible por reconquistarla-

-entonces te deseo mucha suerte amigo-

-gracias-

Salieron de la biblioteca y se dirigieron a sus habitaciones, Albert paso por la puerta del cuarto de Candy y se detuvo un momento, princesa…porque de pronto estoy tan confundido acerca de lo que siento por ti? Las cosas eran tan simples cuando éramos solo tu y yo… como me gustaría que esos días regresaran. Dentro de su habitación Candy daba vueltas en la cama, no podía dormir sentía un sabor extraño en la boca (eso me pasa por tomar vino!) decidió bajar a la cocina por un vaso de leche, a esas horas todos deberían estar durmiendo, se puso su bata sus pantuflas y salió de su habitación, se quedo de una pieza al ver a Albert en el pasillo-

-Albert! Pensé que ya te habías ido a dormir, que haces aquí?-

-Terry yo nos quedamos conversando un momento en la biblioteca, a donde ibas vestida así pequeña?-

-iba a la cocina por un poco de leche, aun siento el sabor del vino en mi boca y no me deja dormir, me acompañas?-

-por supuesto!- contesto Albert con un poco mas de entusiasmo del necesario

-shh! Albert! Quieres que a la tía le de un infarto?- dijo Candy riendo, al acercarse a el sintió el olor a licor.

-has estado bebiendo?-

-solo un vaso-contesto Albert, pensó mejor, en toda la conversación casi se habían acabado la botella de whisky.

-mmm pues huele a que fue un poco mas de un vaso-dijo Candy divertida –bueno vamos, tal vez deberías tomar un poco de leche tu también-

Albert le paso el brazo por los hombros y ella lo abrazo por la cintura, bajaron abrazados, Albert volteo a ver a Candy, se veía linda se pusiera lo que se pusiera, sin querer su mirada se dirigió a su escote, su posición y el ligero escote de su camisón le daban una vista grandiosa, desde cuando la figura de Candy era tan generosa? Claro el corsette! Siempre que la veía ella tenia puesta esa cosa, y seguro además de afinar su cintura aplastaba su busto, por eso nunca se había dado cuenta…(Albert que estas pensando! Levanta la vista…que la levantes!) Candy se dio cuenta de que Albert no la estaba escuchando, y levanto la vista para mirarlo a los ojos, Albert se sintió mal a ver su mirada tan confiada, era obvio que a ella no se había dado cuenta de por donde estaban yendo los pensamientos de Albert, y el no quería avergonzarla.

-Albert me estas escuchando? O tanto efecto te hizo la media botella de whisky?

-que? Te dije que fue solo un vaso, o dos-

Candy comenzó a reír –un vaso o dos? Vamos Albert tienes la cara toda roja y tus pasos son menos seguros que de costumbre, y hemos salido suficientes veces como para saber que uno o dos vasos de whisky no causan ese efecto en ti, incluso sumando el vino de la cena, así que no trate de engañarme señor Andley-mientras terminaba la frase se había girado para quedar frente a frente y le pellizco cariñosamente la nariz, Albert se quedo helado con el pequeño contacto (que me sucede? Porque siento tan diferente ahora el roce de su piel? Y si Tanya tiene razón? Y si Candy también siente algo por mi?) Candy siguió caminando dejando a Albert atrás, el no aguanto el impulso y acelero el paso para alcanzarla la tomo por la cintura, quiso cargarla pero el whisky había hecho su efecto y perdió el equilibrio, tropezó y trato de apoyarse con ambos brazos contra la pared, quedando Candy encerrada entre sus brazos, ella estaba riendo con ganas por la falta de coordinación de Albert.

-shh, princesa vas a despertar a todos-dijo poniendo su dedo delicadamente sobre los labios de ella y mirándola intensamente, ella se quedo mirándolo sin decir nada, con sus esmeraldas clavadas en sus ojos azules, Albert se moría de ganas de besarla, y luchaba con la indecisión de hacerlo o no, comenzó a acercarse lentamente al rostro de Candy, ella no puso ninguna resistencia, (Dios me va a besar! Pensó la rubia, pero no hizo nada para impedirlo) en el ultimo segundo Albert se arrepintió y desvió su rostro hacia un lado, hundiendo su cara en los cabellos de Candy y aspirando su aroma.

-te quiero mucho Candy- dijo el rubio en un susurro.

-yo también Albert!- dijo ella tirando los brazos a su cuello y estrechando el abrazo. Albert la tomo por la cintura para corresponder al abrazo, sintió el cuerpo de Candy contra el suyo, y se dio cuenta de lo delgada que era la tela de su camisón. Candy sintió los fuertes brazos de Albert estrecharla con fuerza, el abrazo se prolongo.

-sucede algo Albert?- (si que no quiero que este momento termine jamás pensó el rubio)

-nada princesa, contesto mientras aun seguían abrazados.

-entonces vamos- Candy se puso de puntillas le dio un beso en la mejilla y se separo de el, lo tomo de la mano y lo guio hasta la cocina.

Ninguno de los dos se dio cuenta de que un par de ojos verdiazules habían presenciado toda la escena, Terry había regresado sobre sus pasos para disculparse con Albert por cómo le había hablado después de todo, estaba muy agradecido con el por haber cuidado a Candy- al acercarse al cuarto de Albert los había visto a los dos hablando afuera en la puerta del cuarto de Candy luego los vio caminar abrazados, vio a Candy alejarse y por ultimo había presenciado el intimo abrazo. Esto era demasiado estaba muerto de celos, Albert era un traicionero y a que demonios jugaba Candy permitiéndole a Albert acercarse así, ellos nunca habían tenido tanto contacto y fueron novios! Albert y Candy eran "mejores amigos" vaya si ella trataba así a todos sus amigos le hubiera gustado enterarse antes, con la cabeza nublada por los celos y el licor, los siguió hasta la cocina, los observo mientras tomaban leche y reían y se planto al pie de las escaleras en la oscuridad esperando que ellos volvieran a subir.

-vaya vaya! Que tenemos aquí?-pregunto el ingles

-Terry!-Contesto Candy al reconocer la voz –casi me matas del susto! Que haces aquí? Tampoco podías dormir?-

-Estaba por ir a dormir, cuando regrese a decirle algo mas a Albert, pero cuando lo alcanze el estaba…ocupado-dijo en tono sarcástico

-ocupado? Como que ocupado? Si lo único que hemos hecho es venir a la cocina por un poco de leche- contesto Candy

-si ocupado Candy, clavándome un cuchillo por la espalda-

-de que hablas? Pregunto Candy

-por favor! No te hagas la ingenua! Que haces con un borracho caminando por la oscuridad a estas horas?-

-el no es ningún borracho!-

-es obvio que esta ebrio, no puede caminar derecho! Pero bueno! Es el gran señor Andley y esta en su casa, si quiere andar desnudo por el techo puede hacerlo!-

-Terry!-

-pero lo que quiero saber es que haces tu vestida así con el! Que hacia el en la puerta de tu habitación!-

-Terry no te permito que le hables así a Candy! Y no me gusta lo que estas insinuando así que piensa muy bien lo que vas a decir a continuación porque si te atreves a insinuar algo que ponga en duda la reputación de Candy te aseguro que te vas a arrepentir!-

-jamás haría algo así- contesto Terry sarcástico – después de todo la relación de ustedes es de lo mas inocente cierto?-

-Terry cierra la boca ahora mismo!- grito Albert. Candy no entendía lo que sucedía miro a Albert desconcertada pidiendo una explicación pero el estaba mirando fijamente a Terry con cara de muy pocos amigos.

-Albert, Terry-hablo Candy – por favor no discutan, no se de que están hablando pero ambos han estado bebiendo y es obvio que no están en condiciones de discutir, podemos por favor retirarnos a dormir? Mañana hablaran esta bien?-

-esta bien pequeña como tu digas- dijo Albert y comenzaron a subir las escaleras

-claro como lo dice la princesita- dijo Terry en voz baja

-dijiste algo?-

-no nada, tienes razón pecosa vamos a dormir, alcanzo a los dos rubios y tomo a Candy de la mano, de nuevo se encontraban los tres frente a la habitación de Candy, esta vez ella simplemente dio un rápido buenas noches y se metió a su cuarto, Terry se quedo mirando a Albert mientras este caminaba a su cuarto, una vez que el rubio abrió su puerta, Terry se retiro a su habitación.

Albert no podía creer lo que Terry había dicho en frente de Candy, por suerte ella parecía no haberse dado cuenta del todo, pero como se atrevía a insinuar algo así de ella! Tendría que hablar con ambos en la mañana primero con Candy para explicarle todo, pero que había que explicar? Que de pronto creía estar enamorado de ella? Y si no lo estaba? Y si Candy decía corresponderle y al final resultaba que el no la amaba? No, era un riesgo que no pensaba tomar el no iba a romperle el corazón a Candy. Hablaría con Terry, le prohibiría que vuelva a mencionar el tema en frente de la rubia y luego decidiría que decirle a Candy. Terry en su habitación estaba muerto de cólera, como era posible que Albert se aprovechara de esa manera de la confianza de Candy? Aunque la pecosa tampoco había hecho nada para detener a Albert y lo había defendido contra Terry? Es que la había perdido? No quería presionar a Candy pero tenía que conseguir que ella lo acepte de nuevo, reconquistar a Candy le estaba resultando más difícil de lo que pensó y no estaba seguro de que en caso de una competencia abierta con Albert el resultara ganador, necesitaba actuar y rápido.

A la mañana siguiente Terry se despertó terriblemente sediento, y sintiéndose aun un poco atontado, recordó lo sucedido el día anterior se le vino a la cabeza la imagen de Albert y Candy abrazados, y cuan íntimos se veían, los celos lo estaban matando, tenía que ir a buscar a Candy en ese momento y pedirle que sea su novia de nuevo.

Bajo las escaleras saltando los escalones de dos en dos, entro al comedor esperando encontrase con todos, pero solo vio a Albert, sentado a la cabeza de la mesa dándole sorbos a su café.

-buenos días-el ingles

-buenos días- contesto Albert.

-escucha, yo lamento mucho la manera en que les hable a Candy y a ti anoche, solo que verlos así abrazados, me deje llevar por los celos, no debí poner en duda la reputación de Candy, lo siento, ahora podrías decirme donde esta ella por favor? Para poder disculparme con ella personalmente?-

-esta bien Terry, entiendo que con media botella de whisky encima, no estabas en tus cinco sentidos, pero de verdad agradecería que sea la ultima vez que le hables así a Candy, no tenias ningún derecho a mencionar mis sentimientos hacia ella, y yo no quiero que haya malentendidos entre ella y yo-

-lo se, lo lamento, donde esta ella?-

-no esta en casa, y dudo que regrese hasta la hora de la cena, las chicas salieron temprano de compras, y ya sabes como es Annie-

-entiendo, así que somos tu y yo?-

-creo que solo tu, yo tengo que ir a Chicago por un par de horas a firmar algunos papeles, no pensaba quedarme tanto tiempo en Lakewood pero debo quedarme por lo menos hasta la fiesta de compromiso así que tengo un par de asuntos pendientes que atender-

-entiendo-

-lo siento, eres nuestro invitado y me siento fatal dejándote solo, pero no hay mucho que yo pueda hacer, estas en tu casa, si gustas ir a cabalgar solo díselo al mayordomo y ensillaran un caballo para ti, cualquiera de los autos en el garaje esta a tu disposición-

-esta bien Albert, creo que estoy grandecito y puedo entretenerme solo por una tarde, considerando que dormí la mayor parte de la mañana, creo que iré a cabalgar, y al regreso tomare un baño y estaré esperando a la hora que todos regresen, no te preocupes-

-bueno, hablare con los sirvientes para que te ensillen un caballo, estará listo para cuando lo deseas, ahora debo irme, hasta mas tarde Terry-

Albert salió de la habitación y se dirigió a su auto y repaso mentalmente esa mañana, se había levantado lo mas temprano que pudo para tratar de hablar con Candy, pero cuando llego al comedor las chicas estaban de salida, solo alcanzo a despedirse rápidamente de la rubia, mientras Annie la jalaba del brazo para que salieran de la casa. Ya hablarían después, y en cuanto a Terry no estaba muy seguro de cómo actuar, si bien su amigo se había disculpado Albert lo conocía bien y sabia que Terry no se rendía tan fácilmente, así que tal vez estuviera planeando algo, mayor razón para hablar con Candy y aclarar malentendidos, pero… exactamente que le iba a decir? Candy creo que estoy enamorado de ti pero no estoy seguro? O que tal, me alegra que no aceptaras a Terry porque desde hace dos semanas me di cuenta de que eres una mujer preciosa y que estuve ciego por no notarlo antes? Claro que no! No podía hablar de sentimientos sin estar completamente seguro de lo que diría, no quería comprometer su amistad con Candy por nada, tenía las manos atadas, al menos por ahora, de cualquier modo no tenía sentido decirle nada a Candy acerca de sus posibles sentimientos si ella no sentía lo mismo, la conocía muy bien y ella se alejaría si pensara que Albert estaba enamorado de ella, tal vez debería tratar de prestar más atención a la actitud de Candy hacia el, y según eso decidir que hacer, por fin había llegado a su oficina y le esperaba un día larguísimo, trataría de concentrarse en el trabajo.

Mientras tanto las chicas habían recorrido ya cerca de diez tiendas y Annie no encontraba aun algo que le guste, se había probado por lo menos veinte vestidos y encontró un defecto según ella enorme en cada uno de ellos, Candy y Tanya la seguían por las tiendas con paciencia sin decir mucho, al principio habían intentado convencer a Annie de que los vestidos que se estaba probando no tenían nada de malo, pero ya habían perdido la esperanza, Annie simplemente no las escuchaba así que ahora Candy y Tanya se limitaban a seguirla en silencio.

-vamos chicas, necesito su opinión sobre este vestido uds creen que…-

-no Annie, no te hace ver gorda, el escote no es demasiado atrevido, no es muy ostentoso pero es elegante, y no, no parece que lo hubieras comprado a última hora, parece que hubieras tenido tu vestido listo para tu día de compromiso desde el día en que naciste-termino Candy con voz cansada. Tanya trato de reprimir una risita y Annie se quedo viendo a su amiga desconcertada

-como sabias lo que iba a preguntar?-

-porque preguntaste lo mismo acerca de los 20 vestidos anteriores- dijo Candy riendo –vamos Annie, acepto que de esos veinte, tres o cuatro no me gustaron pero los demás te quedaban preciosos! No hay manera de que un vestido te haga ver gorda y si hay algún dia para lucir ostentosa ese es el dia de tu fiesta de compromiso, cual es el problema?-

-no lo se amiga, tienes razón Candy, estoy haciendo problemas de la nada, y porque uds no han elegido vestido aun?-

-es simple- contesto Tanya – tu debes elegir tu vestido primero para que nosotras sepamos que color no elegir-dijo sonriendo

-osea…que después de que yo elija mi vestido tendremos que pasar horas eligiendo sus vestidos y recién después pasaremos a comprar los zapatos y accesorios?- pregunto Annie horrorizada.-

-exactamente-

-pero chicas! Debieron habérmelo dicho antes! Ya es mas de medio dia! Y las tiendas cierran a las 5 y eso quiere decir que tenemos menos de 5 horas…-

Candy y Tanya comenzaron a reir – no te preocupes Annie, creo que después de pasar el dia viéndote comprar Tanya y yo estamos bastante seguras de que queremos y que no queremos en un vestido… cierto?-

-muy cierto- contesto Tanya aun riendo. Annie volvió a mirarse al espejo, no se veía convencida

-les gusta este?-

-es bonito, pero yo creo que este te quedaría mejor-Candy tenía en sus manos un vestido de satén color gris de cuello en V y gruesos tirantes que se amarraban al cuello, tenia una gruesa cinta de raso en la cintura de un color ligeramente mas claro que el resto del vestido y que tenia diminutas piedrecillas brillantes en todo el cinto, a partir de la ajustada cintura el vestido iba haciéndose mas ancho y caía suelto, era sencillo pero era lindísimo y el tono gris oscuro contrastaba muy agradablemente con los ojos azules de Annie.

-es precioso!- contesto Annie emocionada – me lo probare-

Si el vestido se había visto bien en el colgador ahora se veía muchísimo mejor, parecía hecho a la medida de Annie y la cinta de la cintura le daba un efecto muy halagador, el escote en V resaltaba su busto y la cinta hacia ver su cintura aun mas estrecha, Annie se miraba al espejo embelesada, nunca se había sentido demasiado bonita o femenina, y ahora se veía al espejo y se sentía hermosa, definitivamente Candy había hecho una muy buena elección.

-me encanta, gracias Candy- dijo la morena abrazando a su amiga con los ojos llenos de lagrimas –es perfecto-

-oh vamos Annie, nunca dejaras de ser una llorona!- Dijo Candy mientras intentaba que Annie deje de llorar- es solo un vestido, ahora vamos tu misma dijiste que tenemos menos de 5 horas!-

Después de pagar las tres salieron riendo de la tienda. Candy y Tanya eligieron mas rápido, pues ambas ya habían visto vestidos que les gustaron en tiendas a las que habían entrado anteriormente y solo tuvieron que regresar a probarse los vestidos y comprárselos, Tanya compro un vestido de color vino que quedaba lindísimo con su tono de piel y Candy eligió un vestido color turquesa que hacia que sus ojos se vieran mas verdes aun. Cuando por fin terminaron de elegir zapatos, bolsos y joyería se subieron al auto y regresaron a la mansión, eran casi las 5 de la tarde cuando salieron del pueblo así que tendrían el tiempo justo para refrescarse y bajar a cenar, así que apenas pisaron la mansión se dirigieron a sus habitaciones. Albert llegaba manejando cuando vio de lejos el auto de las chicas parquearse en la puerta de la mansión las vio subir a toda carrera y el mismo parqueo al frente de la mansión a los pocos momentos, cuando entro al lobby ya no había ni rastro de las chicas así que se dirigió a su habitación a darse un baño y alistarse para la cena.

Cuando llegaron a cenar todos los adultos ya los estaban esperando

-como les fue con las compras niñas? Pregunto la mama de Annie

-muy bien mama, Candy eligió un vestido precioso para mi, y logramos comprar todo lo que necesito para la fiesta, así que mañana podremos estar mas tranquilas-

-me alegro mi niña , Candy, gracias por acompañar a Annie-dijo en un tono difícil de interpretar.

-no hay problema, no hay nada que agradecer-dijo Candy sonriendo. La tía se quedo observando a la señora Brighton, no le había gustado demasiado el tono que había usado al dirigirse a Candy, conocía a la señora Brighton y sabia lo prejuiciosa que era, gracias a sus nietos la tía abuela sabia que la madre de Annie le había pedido que niegue su amistad con Candy dos veces para que nadie descubriera su origen y que incluso después de que todo había salido a la luz, y que Candy era conocida por todos como la heredera Andley aun así la señora Brighton tenía sus reservas acerca de Candy y de que tan beneficiosa era su amistad con su hija. Si ella supiera pensó, que su hija no estaría a punto de casarse con Archie si no fuera por Candy, tal vez era hora de que lo supiera, la tía siempre fue muy protectora cuando se trataba de su familia y ahora que consideraba a Candy como a uno mas de sus nietos no estaba dispuesta a que nadie la tratara mal, hablaría con ella en el salón de te cuando terminara la cena, si los chicos se retiraban a la biblioteca como se había hecho su costumbre y los caballeros a fumar como también era costumbre, tendría la oportunidad perfecta para hacerlo y si Sara Leagan estaba presente de paso tendría la oportunidad de comenzar a reparar el daño hecho a Candy y aclararle también a Sara que ya no podía meterse con Candy. Todos se retiraron en grupos como lo había sospechado la tía, así que ahora se encontraban las tres en el salón de té, la señora Elroy no estaba muy segura de cómo abordar el tema estaba pensando cual sería la manera más discreta cuando Sara hablo

-y ya sabes a quien elegirá tu hija como su dama de honor?-

-bueno, estaba esperando que fuera Eliza o tal vez la chica O'Brien pero al parecer será Candy- contesto la señora Brighton

-debes evitarlo! Contesto la víbora digo la señora Leagan (jjijiji)-toda la sociedad de Chicago sabe que Candy además de ser una hija de Pony, trabaja y no querrás que lo que todos recuerden de la boda de tu hija sea la reputación de la dama de honor-

-porque habría de evitarlo? Intervino la tía, según tengo entendido las niñas son amigas desde cuando vivían en el hogar de Pony, no sería lógico que la dama de honor sea la mejor amiga de Annie?-

-pues ella también es bastante cercana con la chica O'Brien y un tiempo ella y Eliza también fueron muy cercanas, es por eso que esperaba que mi hija eligiera a alguien menos… digamos controversial, yo siempre le dije a Annie que publicar que ella era huérfana y que había sido adoptada seria un error, y que la sociedad no la miraría igual, en cambio Candy, lo dice a los cuatro vientos, incluso es conocido que un tiempo fue sirvienta en casa de los Leagan –

-es cierto-continuo la señora Leagan –la desfachatez y la falta de decoro de esa huérfana son imperdonables y yo creo-

-lo que tu creas Sarah no me importa, si Annie quiere que Candy sea su dama de honor que así sea, ya que no habría boda siquiera si no fuera por "esa huérfana como ustedes la llaman"- dijo la tía enfadada

-señora Elroy de que está hablando? Como que no habría boda?

-querida estoy segura que estas enterada, que cuando Annie y Archie se conocieron el estaba enamorado de Candy- dijo la tía en tono severo

-claro ella engatuso a todos los chicos Andley!- contesto una vez más Sarah

-no me interrumpas! Y Candy no engatuso a nadie, es obvio porque los chicos se enamoraron de ella, porque es hermosa buena y noble y si yo no lo vi antes fue por culpa de tuya y de tu ponzoñosa hija! Jamás me perdonare el haber tratado mal a esa criatura pero pienso enmendar mi error así que te advierto Sarah que no vuelvas a decir una palabra en contra de Candy en mi presencia entendiste? –

-si tía- contesto Sarah derrotada (doble jiji)

-y contestando a su pregunta señora Brighton, Archie estaba enamorado de Candy, y no tenía ningún interés en su hija- sabía que estaba siendo cruel pero al parecer era necesario –pero el nunca se lo confesó a Candy, y mientras estaban en el colegio Candy le pidió a Archie que cuidara de Annie, incluso cuando Annie fingió no conocer a Candy solo porque Eliza se había encargado de decirles a todos que ella era adoptada y que había trabajado en su casa como sirvienta, es así como Annie y Archie comenzaron su relación, gracias a la bondad de mi nieta! Así que debería estar agradecida de que su hija tenga tan buenas amigas, en vez de preocuparse por tonterías y mal aconsejar a su hija diciéndole que niegue su origen!- termino la tía

La señora Brighton no creía lo que acababa de escuchar, ella sabía por Annie que al principio Archie no le correspondía, porque estaba interesado en alguien más, pero no tenía idea que ese alguien más fuera Candy y mucho menos de que hubiera sido gracias a Candy que Archie y Annie se volvieran más cercanos. Pero que tan cierta seria la historia que acababa de contar la señora Elroy? Por lo que dijo Sara Leagan era cierto que todos los Andley habían estado enamorados de Candy, entonces el resto de la historia tendría sentido, seria verdad que Candy le había dejado el camino libre a su hija?

-yo, no tenía idea señora Elroy, lo lamento-

-debería lamentarlo, esa criatura no tiene la culpa de no tener padres, ni que la hayan hecho trabajar en un establo a los doce años y a pesar de todo siempre es buena con todos, espero que haya quedado claro, que para mi ella es una nieta mas y cualquier ofensa contra ella la tomare personal- dijo enfatizando la última palabra –ahora si me disculpan señoras me retiro a descansar.

Candy había estado caminando cerca del salón de te, y le gano la curiosidad al escuchar los gritos así que se acerco, y alcanzo a escuchar lo último de la conversación, nunca creyó que la tía abuela la defendería con tanto fervor, estaba detrás del muro escuchando cuando escucho los pasos de la tía en el pasillo, no pudo con su impulso y se lanzo a abrazarla.

-tía!-dijo mientras la rodeaba con los brazos –muchísimas gracias, es la mejor tía del mundo!-

-Candy? Que haces aquí? Que no te he dicho mil veces que una dama no escucha detrás de las puertas?-

-eh si? Perdón tía lo lamento mucho-dijo soltando un poco su abrazo, es que escuche gritos en el salón de te, yo iba caminado hacia la biblioteca y… no pude evitar escuchar lo último de la conversación, por eso quise agradecerle-dijo mientras le daba un beso en la mejilla y la volvía abrazar.

-pero que niña!- dijo la tía riendo – no hay nada que agradecer, yo tenía que defenderte y…-

-no es eso lo que quiero agradecerle, bueno, también, pero lo que dijo, acerca de que me considera una nieta mas! Es lo mas lindo que me ha dicho!- dijo con los ojos llenos de lagrimas –tía, yo la quiero mucho!- La tía escucho conmovida la atropellada confesión de cariño de Candy, le devolvió el abrazo y luego contesto

-yo también te quiero mi niña, perdona a esta vieja testaruda por como te trate antes, pero a partir de ahora te defenderé siempre-

-no hay nada que perdonar tía, entiendo que ud no me conocía y era lógico que desconfiara de mi, sobre todo con otras personas hablándole mal de mi-

-nunca más confiare en esas arpías!-

Candy comenzó a reír cuando escucho como llamaba ahora la tía a las Leagan

-de verdad muchísimas gracias tía, por darme la oportunidad de ser parte de su familia, yo le prometo que me esforzare muchísimo para ser la dama perfecta que ud quiere que sea-

-Candice, los Andley te queremos exactamente como eres –dijo con ternura –aunque… no te vendría mal moderarte un poco niña!-

-si tía!- dijo Candy cuadrándose en pose militar. La mueca de Candy hizo reír aun más a la tía.

-ahora Candice acompaña a tu vieja tía a su habitación y podrías leerme un rato? Mis ojos se cansan muy rápido, aunque te esperan en la biblioteca olvídalo ve y diviértete!-

-de ninguna manera tía, ahora que se que ud me quiere, no se librara tan fácil de mi- dijo tomándola del brazo – le leeré la biblioteca entera!

Ambas caminaron tomadas del brazo hacia la habitación de la tía, Eliza que en ese momento asomaba su nariz en el pasillo se quedo desconcertada ante la imagen, que el mundo estaba de cabeza? La tía y Candy conversando alegremente, Terry gritando a los cuatro vientos que estaba enamorado de Candy, Archie y Annie comprometiéndose y lo peor Neil ya no la ayudaba en sus planes contra Candy, definitivamente se había levantado con el pie izquierdo.

En la biblioteca Terry comenzaba a inquietarse por la ausencia de Candy, por lo menos estaba seguro de que no estaba con Albert ya que el rubio también se encontraba en la biblioteca, pero le parecía extraño que Candy tardara tanto, había dicho que no tardaría y sin embargo hacían más de 20 minutos que todos habían llegado a la biblioteca, y si Candy no estaba allí el la verdad no tenía ningún interés en seguir ahí, Archie aun lo miraba con recelo, Annie tímida como siempre no le hablaba mucho a Tanya y Cesar apenas los conocía y Albert desde su conversación la noche anterior y por la mañana estaba distante por razones obvias.

Terry decidió retirarse a su habitación les dio las buenas noches a todos y cuando caminaba por el pasillo vio a Candy saliendo de la habitación de la tía

-pecosa? Que hiciste ahora que te retaron por tanto rato?-

-eh? Terry! Pues para tu información no me estaban retando!- dijo sacándole la lengua

-entonces porque no fuiste a la biblioteca? Te estuve esperando-

-pues, quería pasar un tiempo con la tía-

-de verdad? Eso si que es nuevo, pensé que la tía y tu no se llevaban muy bien-

-pues no, desde que vivo en la mansión de Chicago comenzamos a llevarnos mejor y bueno, yo nunca tuve una tía y ella por fin me acepta así que estoy contentísima- dijo sonriendo

-me alegro por ti pecosa, jaja ya sospechaba que la vieja no podría resistirse mucho tiempo a tu encanto-

-no le digas vieja!deja de ponerle apodos a todo el mundo!-

-tranquila pecosa, tranquila, no te exaltes que se te notan mas las pecas, está bien, me referiré a ella como señora Elroy, está bien?-

-si está bien-

-de acuerdo, aun es un poco temprano para dormir, sugeriría un paseo por el jardín pero hace mucho frio, te parece si vamos a explorar la mansión?-

-pero… yo viví aquí cuando era niña no hay nada demasiado interesante-

-oh vamos Candy donde esta tu sentido de la aventura, además esta casa es enorme, estoy segura que no entraste a TODOS los cuartos-

-es cierto, hay toda un ala que nunca me atreví a explorar-dijo recordando la fiesta en la que Neil la había encerrado en la habitación vacía y ella había creído ver un fantasma, la noche que Anthony la rescato.

-entonces? Que estamos esperando? Vamos pecosa!-

-no estoy segura Terry, es el área mas vieja de la mansión y creo que ni la servidumbre ya va por esos lares, podrían haber ratones y…-

-la Candy que conozco no se asusta con ratoncitos- dijo divertido retándola

-esta bien vamos!-

Comenzaron a caminar y Terry le paso el brazo por los hombros, ella no se alejo simplemente siguió caminando, mientras se acercaban al área abandonada fue pegándose mas a Terry sin querer, tal vez no había sido tan buena idea ir allí.

-pecosa se que te soy irresistible pero no me tienes que apretar tanto- dijo Terry burlón

-que?-

-jaja que tienes mas fuerza en tus bracitos de la que pensé, apenas me dejas respirar-

-lo siento! No me di cuenta!- dijo soltando un poco el abrazo – es que… cuando era niña Eliza y Neil me encerraron en una habitación en este piso, y me contaron una historia sobre el fantasma de la familia Andley- dijo con voz temblorosa

-Candy! No creerás aun en historias de fantasmas no? Está bien que cuando eras pequeña las creyeras pero creo que ya estas grandecita- mientras decía eso llegaron al pasillo donde se encontraban las estatuas de cera. Terry sintió a Candy estremecerse por un escalofrió, el mismo dejo de hablar, las estatuas de cera en el pasillo oscuro definitivamente era intimidante, comenzaron a caminar más lento y volvió a sentir a Candy apretar el abrazo, acaricio levemente su hombro para reconfortarla y siguió caminando.

-bueno, cuéntame cual era la historia del fantasma de los Andley?-

-pues, no la recuerdo bien, cuando daban las 10 en la torre sur, se supone que una de las habitaciones se iluminaba y el fantasma recorría el pasillo o algo así, no lo recuerdo bien- ni bien termino de decir la frase cuando comenzaron a sonar las campanadas del reloj, Candy dio un salto y se abrazo a Terry.

-Terry! El fantasma!-

-jajajaja! Candy es solo el reloj! No te asustes!- dijo mientras la abrazaba –todo esta bien pecosa-dijo suavizando el tono de voz, la giro para quedar frente a frente, el reloj volvió a dar una campanada y Candy hundió su rostro en el pecho de Terry.

-vámonos por favor!-

-está bien pecosa asustadiza-

Se separaron y Terry se quedo mirando a Candy

-Candy, espera, yo…quisiera saber si ya pensaste, en lo que hablamos hace unos días.

-Terry, yo…no lose, estoy muy confundida y no quisiera darte ideas equivocadas-

-aun me quieres?-

-por supuesto que te quiero, es solo que…-

-no me amas- dijo Terry con voz triste bajando la mirada. Candy se sintió fatal al ver como estaba Terry por su culpa.

-no lo se Terry, mentiría si te dijera que si o que no- tomo el rostro de Terry con sus manos y lo levanto ligeramente para que el la mirara a los ojos, -se que te estoy haciendo daño, perdóname, yo te juro que he tratado de aclarar mis sentimientos, y a veces siento que en verdad te quiero, pero Terry pasaron dos años, yo pensé que lo de nosotros nunca podría ser- mientras decía eso gruesas lagrimas comenzaron a rodar por sus mejillas.

-entiendo, no quiero presionarte Candy, y por lo menos no me das un no, eso debería ser suficiente para mi, nunca me perdonare el haberte dejado ir hace dos años, pensar que ahora tu y yo podríamos…-

-podríamos que?-

-sabes porque solo te mande un boleto de ida? Cuando fuiste a verme a Nueva York? Yo…Candy yo quería casarme contigo, aun quiero-

-Terry!- ahora fue el quien tomo el rostro de ella entre sus manos

-Candy yo te amo, no me importa cuanto tiempo tenga que esperarte, solo te pido que me des la oportunidad de estar cerca de ti, por favor Candy- ella lo miraba sorprendida, su voz se oia como una suplica y ella sabia muy bien que el nunca rogaba, el se veía tan triste, no soportaba verlo así.

-yo, no lo se Terry, dame unos días mas para pensarlo por favor, no quisiera jugar con tus sentimientos, yo te quiero mucho para mi siempre seras un gran amigo y…- Al oir esto Terry se volteo rápidamente dándole la espalda dejando a Candy desconcertada.

-como que un amigo Candy! Maldición me estas matando! Yo no quiero ser tu amigo! no puedo ser simplemente tu amigo!-

-Terry!-

-tu no rechazas mis avances, no me evitas cuando te tomo la mano o te abrazo, pero claro Albert también lo hace, es que acaso te das esos tratos con todo el mundo?-

-que te pasa? Que tiene que ver Albert en esto?-

-que es por el que no me aceptas! Cuando llegue a esta casa el fue quien me advirtió que no dejaría que no te lastime otra vez, yo sabia que el elegante estaba enamorado de ti pero Albert también Candy? El inventor y el jardinerito también estaban enamorados de ti! Aceptalo Candy no me aceptas porque la relación entre tu y Albert ha cambiado! Y el se aprovecha de su posición como jefe de familia para mantenerte siempre cerca de el-

-pero que tonterías dices? Albert no esta enamorado de mi! El es mi mejor amigo y no te permito que hables así de el entendido?-

-lo defiendes?-

-claro que lo defiendo y Albert y yo permanecemos cerca uno del otro es porque ambos lo queremos! Pero claro tu no lo sabrías porque desapareciste de mi vida por dos años! Dos años Terry! Tienes idea de lo que me costo sobrevivir esos dos años? Tu tenias a Susana, yo… no tenia a nadie! Regrese de Nueva York tan triste! Y la tía abuela me hecho de la casa!- la voz se le quebró al recordar su tiempo mas oscuro –la única persona que se preocupo por mi y que me cuido fue Albert entendido? Así que no te atrevas a volver a hacer insinuaciones tontas acerca de el!-

Escuchar a Candy defender a Terry fue la estocada final, se quedo mirándola enojado sin saber que decir, ella decía que no había nada entre ellos, entonces porque lo defendía tanto? Candy quiso retirarse pero el la tomo de la cintura y se lo impidió.

-pecosa que es lo que tienes que me haces perder la cabeza?- le pregunto. Luego sin previo aviso se acerco a ella y la beso. Candy no sabia que hacer, se quedo inmóvil al sentir los labios de Terry sobre los suyos el beso se sentía cargado de emociones, de tristeza, amor, pasión incluso rabia, abrió ligeramente los labios y sintio como Terry invadía su boca, esto la hizo reaccionar y se alejo de pronto y le dio una bofetada. Terry volteo la cara al sentir el golpe de Candy.

-que nunca te enseñaron que los besos deben ser consentidos y no robados?-

-y tu que tanto sabes de besos? Acaso has besado a alguien mas?-

Candy se ruborizo ante la pregunta de Terry y salió corriendo.

Terry se quedo parado, en serio Candy habría besado a alguien mas? Bueno por lo menos no me rechazo, al principio pensó sobándose la mejilla, no debió haber perdido la cabeza ahora Candy estaría molesto con el, además había traicionado a Albert, como dejo que la discusión fuera tan lejos? Todo estaba yendo tan bien, ella le dijo que lo quería…diablos! Era un tonto, se dejo llevar por los celos y ahora lo había arruinado todo y con Albert tan cerca, ahora ella estaba llorando y quien la consolaría? Seguramente Albert, tenia que alcanzarla! Salió corriendo detrás de ella tratando de alcanzarla.

Mientras tanto Candy corría con los ojos llenos de lágrimas por la mansión, porque siempre tenía que ser así con Terry? Sus cambios de humor eran tan radicales, a veces era tierno como hacia hace un momento y luego el adolescente rebelde regresaba y se volvía rudo y brusco, aunque sabía que Terry solo mostraba su lado amable a muy pocas personas y ella era afortunada de ser una de ellas, era en parte por eso que ella se había enamorado de el hace años porque conoció un lado de él que nadie podía ver, porque tenia que ser todo tan difícil siempre? Corria sin ver realmente el camino y sin querer se choco con alguien. Levanto la vista y se encontró con el par de ojos azules que siempre le habían dado paz.

-Albert!-

-Pequeña porque lloras?-

-yo…oh Albert!- se abrazo a el sollozando, Albert la recibió en sus brazos. Al mismo tiempo Terry se asomaba al pasillo para ver a Candy encontrándose con Albert (por supuesto! Pensó el inglés, justo lo que me faltaba) Albert se dio cuenta de la presencia de Terry.

-Terry y yo discutimos! Y el…porque siempre es así? Porque las cosas son tan difíciles? Y las cosas que el dijo!- volvió a sollozar y se aferro a Albert con fuerza. Alberto volteo a ver a Terry y le dio una mirada asesina.

-esta bien princesa, cálmate, estoy aquí contigo, vamos te preparare una taza de té y entraras a descansar, y mañana cuando estés más calmada podrás contármelo todo-guio a Candy a su habitación, le abrió la puerta y antes de entrar detrás de ella le dio una última mirada fulminante a Terry. Luego entraron los dos a la habitación.

Genial justo lo que necesitaba pensó Terry, y ahora como le explico si tiene a su guardián ahí? Supongo que podría esperar a que Albert salga de la habitación de Candy y entrar, si creo que no es tan mala idea, decidió esperar a la vuelta así que se escondió detrás del muro y se sentó a esperar. Mas o menos a los 10 minutos Albert salió de la habitación de Candy, entonces Terry espero un par de minutos mas y luego toco la puerta de Candy. Ella dentro de su habitación pensó que Albert había regresado así que abrió la puerta sin siquiera ponerse su bata.

-Albert olvidaste algo?-

-lamento desilusionarte Candy, pero no soy Albert-

-Terry!-

-si pecosa, podemos hablar por favor?-

-pero es tarde y…- (claro con Albert si habla sin importar la hora pensó, Terry! No te dejes dominar por los celos otra vez)

-lo se, te prometo que solo será un momento, por favor-

-esta bien, pasa-

-esta segura que quiere que haya un hombre en su habitación a estas horas de la noche señorita Andley?- pregunto Terry divertido.

-Terry!- Candy se sonrojo- se que es tarde pero si la tía nos ve conversando en el pasillo nunca terminare de disculparme por la "ofensa al honor de los Andley"-

Terry rio al ver la mueca que hizo Candy al imitar la voz de la tía abuela

-crei que la tía y tu habían mejorado su relación-

-es verdad! Pero también le prometí moderar mi comportamiento, y conversar con un caballero que no es de la familia a altas horas de la noche no es precisamente moderarlo- dijo riendo –ahora pasa antes de que la tía o alguien más se dé cuenta-

Terry se sintió aliviado al ver como Candy le hablaba casi con normalidad, paso lo peor pensó, pero una vez que se encontraron dentro de la habitación el semblante de Candy se volvió serio otra vez.

-Terry, porque dijiste todas esas cosas? A veces no te entiendo! Me haces daño lo sabías?- el no estaba preparado para una confrontación tan directa, se quedo callado un momento, la había lastimado, se había prometido a si mismo que nunca mas lo haría y sin embargo no hacia una semana que había regresado a su vida y ya la estaba lastimando.

-perdóname Candy, vine a disculparme, se que perdí los estribos y dije muchas cosas sin sentido, estaba celoso, y me dolió mucho escuchar que para ti siempre seria un amigo, pensé que era tu manera de decirme que no-

-no es eso Terry, tienes que confiar un poco más en mi, yo no te mentiría, si quisiera decirte que no, lo haría directamente- La cara de Terry se ilumino ligeramente

-eso quiere decir que no me dices que no?-

-Terry eres tan tonto! Ya te lo dije, no es un si y no es un no! Estábamos volviendo a llevarnos bien por favor no lo arruines-

-pecosa eres increíble!- dijo acercándose a ella y la tomo en brazos, comenzó a girar con ella alzada en vilo.

-gracias por perdonarme Candy, te prometo que estaré en mi mejor comportamiento! Vas a ver como voy a disipar todas tus dudas! Lo prometo!- Candy comenzó a reir por la efusividad de Terry ante algo tan simple. La puso suavemente en el suelo y dijo

-de verdad me haces muy feliz pecosa, tienes un corazón de oro y no te merezco- la miro intensamente –ahora me gustaría besarte, pero como obviamente eres más fuerte de lo que eres en el colegio no me arriesgare a mas de una bofetada al día, me retirare antes de que recibir más golpes, le dio un beso en la mejilla, otro en el dorso de la mano y salió galantemente del cuarto- dejando a una Candy muy sonrojada.

Ahora chicas que les pareció el capitulo? La tía abuela no era tan mala como parecía no? jiji me encanto que defienda a Candy de la mama de Eliza y la mama de Annie nunca me cayo bien por tratar mal a Candy al principio! Bueno aquí hay un poquito mas de acción espero que les guste

Lisethr: gracias x tus reviews y espero que este capitulo te guste un poco mas

Galaxylam84: gracias x leerme! Bueno no hay mucha acción pero ahí hay algo así q espero que te guste

Dayana y Mushita: no se que tanto demora en subir el sgte capitulo pero espero que no sean mas de 2 o 3 días

Y gracias de nuevo a todas por leer y disculpen si no le contesto a cada una por separado

Besos a todas!