Sé que tardo. Sé que no actualizo tan rápido como vosotrs merecéis y lo siento muchísimo. Ahora mismo estoy en un momento de mi vida de locura total. Me han dado un trabajo de ENSUEÑO que comienzo en enero y estoy preparándome para él. Además también trabajo en un futuro portal literario con el que estoy ilusionadísima y que adoro y que, para colmo de males, intento escribir mi nueva novela, llevar mi blog, leer para editoriales y TENER UNA VIDA :P (Aunque esto último está por debajo de todo lo demás)
Así que se me ha ocurrido una cosa para intentar tardar mucho menos en actualizar. ¿Qué os parece que suba capítulos más cortos, básicamente escenas, y así podré actualizar más a menudo? ¿Os parece buena idea? Cada día me llegan reviews vuestras que me alegran el día. Sois tan maravillosas y si supierais lo afortunada que me siento porque os toméis la molestia de leer mi historia... ¡Dios! Sois las mejores, que lo sepáis. MIL GRACIAS por estar ahí y por vuestro apoyo. Esta historia es vuestra.
Podéis agregarme si queréis a facebook: Leara Martell y a twitter "learilla"
#DE DESEOS Y PALITOS EN EL PELO
Cuando Scorpius se separó, no fue capaz de apreciar la bocanada de aire fresco que se coló entre los dos. Ni siquiera fue capaz de abrir los ojos, presa del miedo irracional a que todo desapareciera. El peso del cuerpo de Malfoy aplastándola contra el césped, su respiración agitada sobre su boca, sus dedos recorriendo su cuello… No sabía lo que estaba haciendo, qué era lo que se había apoderado de su cuerpo, y más concretamente de su razón, para hacer lo que en esos momentos estaba haciendo, pero la propia Rose se obligó a no pensar en ello, huir de la cordura y dejarse llevar… ¡por una vez en su mísera vida, dejarse llevar!
—Mírame, Rose —susurró el rubio contra sus labios.
Contra su voluntad, Rose obedeció. Scorpius se quedó maravillado por todo lo que esos ojos le decían, sin una sola palabra, sólo con la confusión que podía adivinar en ellos y la ceguera que les daba la pasión. El roce del pecho de Rose contra sus costillas cada vez que ella respiraba profundamente, lo estaba volviendo loco.
—Eres toda una cajita de sorpresas, Weasley —continuó. —Ni por todo el oro de Gringotts habría creído que sabrías tan dulce.
Aunque su cerebro parecía ir más lento de lo normal, cuando procesó las palabras de Malfoy, Rose soltó un gritito indignado que le hizo arrugar la frente, mirar al rubio de manera ofendida y congelar sus manos en el lugar donde estuvieran en ese momento que, para horror de la castaña, resultó ser la baja espalda de Malfoy, demasiado cerca de la cinturilla de su pantalón y de todo lo que la tela guardaba en su interior.
—¿Siempre eres tan grosero? —le espetó, enfadada con él pero incapaz de mover las manos de su sitio.
—¿Grosero? —ronroneó él bajando hasta su cuello y besando con lentitud la curva de cuello dirección al lóbulo de su oreja. —Pretendía que fuera un halago.
La tensión del cuerpo de Rose bajo él, desapareció y Scorpius no pudo evitar una carcajada suave contra su oreja que Rose respondió casi en el acto. La gryffindor no pudo soportarlo más y esta vez fue ella la que buscó los labios de Scorpius para besarlo. Ambos se abandonaron a las caricias, el olor de la noche y la seguridad y comodidad que sentían el uno en los brazos del otro.
—¡ROOOOOOOOOSEEEEE! ¿Dónde ESTAAAAAAAAAAS?
—¿Quién demonios…
—Es Nique —dijo Rose desorientada, lamentando aún sin quererlo, que Scorpius se apartara de ella y la ayudara a sentarse sobre la hierba.
—Recuérdame que felicite a tu prima por su don de la oportunidad —estaba molesto, Rose pudo deducirlo por su voz.
—Lo siento mucho, Scorpius —le respondió, ocupada en quitarse las ramitas y hierbajos que se habían quedado liados en su pelo.
Malfoy dirigió sus manos al pelo revuelto de ella, ayudándola a camuflar las pruebas de lo que acababan de hacer. El gesto fue tan íntimo, que dejó a Rose sin palabras.
—No tienes porqué sentirlo, Weasley —el uso tan impersonal de su apellido, mosqueó a Rose. Después de lo que acababan de hacer… —Buscaremos otros momentos.
Ella le lanzó una mirada furibunda. ¡Maldito Malfoy! Y menuda estúpida era ella por pensar que lo suyo había tenido algo de especial. Seguramente, Scorpius se estuviera imaginando la cara de su primo Albus mientras la besaba. Algo amargo le subió por la garganta. "¡PorMorgana,Rose,¿quétepuedeimportaratieso?" No tendría que importarle lo más mínimo que en la mente de Scorpius estuviera el rostro de Albus o el de la Señora Gorda, salvo por su pequeño orgullo femenino, claro.
Scorpius deslizó una de sus manos hasta la mejilla de ella y la hizo girarse para mirarle directamente a los ojos. Sonrió con una sonrisa ladina de medio lado.
—¿Sabes una de las cosas que más me fascinan de ti, Weasley? —otra vez ese respingo en la chica. Esa mirada ofendida. —Que eres demasiado transparente.
Y la volvió a besar, lentamente, saboreando el momento y el contacto de ella, su perplejidad, esa lucha interna por separarse de él y resistirse. Su indiscutible rendición y entrega.
—¡Oh Rosieeeee! ¡Por fin te encuentro!
A regañadientes, los chicos se separaron y Rose se encontró con su prima bastante deshecha. La máscara de pestañas corrida, las mangas del vestido desencajadas y su pelo rubio revuelto. Sin invitación, Dominique se plantó en el suelo junto a Rose y la abrazó atrayéndola contra sí y alejándola del slytherin. Scorpius le lanzó una mirada de odio profundo.
—Nique, ¿qué te ocurre?
La ravenclaw comenzó a gimotear sin soltar una sola lágrima.
—Ha sido culpa de esa zorra de Alicia Greystone.
—¿Nuestra Ali Grey? —preguntó Malfoy estupefacto.
Dominique le miró como si reparara por primera vez en la presencia del rubio.
—Sí… —susurró no muy convencida. —Esa maldita serpiente es un puto microondas.
Con una mirada, Rose cortó la pregunta que Malfoy estaba a punto de lanzar. Negó ligeramente, a sabiendas de que a su prima no le hacían falta alicientes para seguir hablando.
—Calienta, calienta… ¡y nunca cocina! —agudizó la voz para imitar lo que Rose dedujo sería una imitación poco fiable de la de Alicia. —"Nique, ven a la parte de atrás de la librería a mirar unos libros", "Dominique, ¿quieres que comamos juntas en el jardín lejos de miradas indiscretas?", "Nique, ¿por qué no me das uno de tus fantásticos masajes en los pies y me comes el… "
—¡Suficiente! —la frenó Rose tapándole la boca con su mano. —Creo que nos hacemos una idea, cariño.
—Déjala que siga hablando, Rose. No seas aguafiestas. Esta Nique me encanta —le animó Malfoy con una sonrisa de oreja a oreja.
—Ni lo sueñes, pervertido.
—¿Pervertido? ¿Yo? —se rió.
—Déjalo, Rosie. Scorpiuscito, tiene razón. Ahora soy la Nique divertida —ella le devolvió una sonrisa al rubio que pretendía ser seductora.
Algo dentro de Rose se revolvió. Indignada, se levantó de un salto del suelo y arrastró a su prima con ella. Girándola y empujándola de vuelta al castillo se volvió lo justo hacia Malfoy para comprobar que las seguía aún con esa sonrisa estúpida en la cara.
—Aleja tus ojos y tus manos lujuriosas de mi pobre prima borracha, Malfoy. Te lo advierto.
Sin perder su mirada de niño travieso, Malfoy se quitó su chaqueta y se la echó por los hombros a Rose. Ella le miró perpleja.
—Tienes la espalda tan manchada que hasta un novato de primer año podría imaginarse qué has estado haciendo fuera en el césped —le susurró junto a la oreja para que sólo ella pudiera oírlo. —Y por lo de tu prima, no te preocupes. Hay cierta Weasley mojigata y cabezona a la que me apetece más hincarle el diente.
—Mirad allí —les instó Dominique ajena por completo a los susurros y caricias prohibidas a los que Malfoy tenía sometida a Rose, —parece que por fin esa babosa de Mio Chang ha pillado con la guardia baja a James y ha conseguido comerle toda la boca.
Antes de que Rose pudiera siquiera ver la silueta de James y su pareja entre los bancos, Malfoy se situó junto a ella de manera que no pudo ver nada que no fuera la blusa blanca ya no tan impecable y la piel pálida del rubio. Y por raro que le pareciera, eso no le molestó en absoluto.
Estoy preocupada porque Malfoy me empieza a gustar DEMASIADO =S
Salvad gatitos y dejadme reviews con vuestras opiniones.
¿MALFOY O JAMES? LA LA LA
