Y aquí llega el epílogo (casi podría tomarse por un capítulo porque me salió largo) que pedisteis. Gracias por todos los reviews pasados, presentes y futuros. Advertencia: no es la gran cosa y la broma de Tom no es el centro del epílogo (sólo aparece en las últimas lineas. Por cierto, va por ti, Pottersita, creo que te sonará...) Avisados estáis, las consecuencias que se deriven de ésto no serán culpa mía.

También tengo que decir que, entre que no tengo Internet en casa para evitar distracciones, y mis exámenes finales y la selectividad (para que no lo sepan: exámenes de acceso a la Universidad) las historias que estoy leyendo quedaran un poco apartadas, pero sigo apoyandoos.

LJ

Epílogo

-Vamos Mocosa, o si no el conserje te atrapará y no tengo ganas de aguantar tu cara verde después de que te cuelgue de los tobillos.

Acababan de convertir los candelabros de la Sala Común de Slytherin en serpientes, y cinco personitas corrían lo más rápido posible dejando atrás las mazmorras. La única chica del grupo iba la última.

-James, dile que no me llame así…

-Venga Sirius, no llames Mocosa a la mocosa…

Meses más tarde, por los principios de tercer curso, la pandilla había raptado del Bosque Prohibido un par de glumbumbles para introducirlos en el departamento de McGonnagall.

-¡Ay, me picó!

-Tranquilo, Sirius, por suerte traje una Crema Multiusos Monsieur Merck & Marck para Todas las Ocasiones: Acampadas, Excursiones…

Sirius se había arrodillado y andaba haciendo círculos con el dedo en la tierra. El veneno de la melancolía de los glumbumbles le había hecho efecto mientras Lily se dedicaba a decir el nombre completo de la crema…

Sirius del presente sonrió recordando las pequeñas travesuras del grupo allá por los años en los que él era aún inocente (aunque no estaba seguro de si lo había sido alguna vez).

-¿Tan de mañana y ya pensando en perversiones, Canuto? –le increpó Peter bajando por las escaleras de caracol. Sirius había bajado nada más salir el sol a por un vaso de agua a la Sala Común, y allí en el mejor sofá al lado de la chimenea se había quedado pegado.

-Quita esa sonrisa boba de la cara que te saldrán arrugas –aconsejó Remus bajando también, mientras Peter se echaba, brazos y piernas abiertos, sobre el primer sillón que pilló.

-Estaba recordando los Moments Marauders & Lily allá en los tiempos de mi inocencia.

-¿Conoces la palabra inocencia? –se sorprendió Peter.

-¿Conoces la palabra Cállate o te pego un puñetazo? –le devolvió Sirius.

Remus intentó calmarlos.

-Chicos, chicos, es demasiado temprano para vuestras peleas maritales -no lo consiguió.

Peter y Sirius le fulminaron con la mirada y siguieron con lo suyo. Remus suspiró y convocó una tableta de chocolate para calmar los nervios.

-¿Conoces el verbo callarse? Nadie lo diría –siguió Peter. Sirius abrió la boca, pero una voz femenina lo interrumpió.

-¿Conocéis la expresión: Iros a la mierda? -Jenny bajaba las escaleras que llevaba a la habitación de las chicas con los ojos echando chispas. Por lo visto se había despertado con todo el jaleo de la Sala Común y ni bien haberse tapado algo con una bata, había bajado a repartir tortas.

-Reina, amor, dulce… ¿te despertamos? ¡Ay! –Sirius se rascó el lugar donde su novia le había pegado el pellizco.

-Tiene el sueño ligero –explicó Faith Morgan mientras se acercaba al grupo de gryffindors congregados que abarcaban desde parejas problemáticas, despechadas indignadas hasta soporta-lo-todo. Faith cogió un libro de la estantería más próxima y se sentó a leerlo mientras esperaba que su amiga llegara. El ruido también la había despertado a ella.

-¡Canuto, no me dejes en la estacada, ahora que iba ganando la discusión! –se indignó la despechada.

El soporta-lo-todo negó con la cabeza y siguió comiendo chocolate. Era de agradecer que su paciencia con esos fuera ilimitada. Lo que hay que aguantar, suspiró Remus entre mordisco y mordisco.

-Hacía tiempo que no parecía esto una leonera –comentó James, echando de menos las fiestas de madrugada.

-James, ayer mismo esto parecía una selva o peor –Lily le recordó la fiesta posterior al partido de Quidditch.

-Es cierto, han pasado tantas cosas en un día que me pareció que la fiesta fue hacía siglos.

-¡Ey, pareja de tórtolos! –les gritó Sirius al verlos entrar por el retrato de la Dama Gorda cogidos de la mano –¡Ya sé que estaréis cansados de la noche de juerga pero ayudadme con la loca u os quitaré el permiso de salida!

El moreno andaba dando vueltas por toda la estancia mientras se cubría el cuello de los posibles golpes de su novia, que corría detrás gritándole maldiciones por haberla despertado. Lily y James alzaron las cejas. Después ambos pasaron y fueron a sentarse en el sofá que Sirius había estado ocupando.

-En verdad no fue ayer la fiesta –corrigió Faith, sin apartar la vista del libro –Desde las doce de la noche que ya estamos a martes.

-Cierto, demasiado tiempo sin armarla –asintió James, conforme –Lily, podríamos poner en marcha lo que sugeriste el día de Hogsmeade.

-¿Y no pensáis contar conmigo? –Sirius se echó encima de la alfombra intentando que el latido del corazón se le normalizara.

-Y conmigo; yo me apunto a un bombardeo –sonrió Jenny, algo más calmada, y fue a echarse encima de Sirius (o a aplastarlo).

-Es algo que se ocurrió a Lily para vengarse de Tom…

-¡Lily, eres mi diosa! –murmuró Sirius –No sé como no lo comprendí antes, una merodeadora como tú no podía andar con la serpiente sin que hubiera algo de por medio. Siento todo lo que te hicimos.

-¡Con que ella es tu diosa!

-Sí, y tu mi Reina –como Jenny no parecía conforme, Sirius añadió –A los dioses nunca se les hace mucho caso, tú sabes…

-Gracias por la parte que me toca –ironizó la pelirroja. Luego se volvió hacia James, que asintió. –Creo que estáis preparados para oír la historia.

-No sé si… -dudó Remus, señalando a Faith. Lily sonrió.

-Yo ya lo sé todo, lobito –explicó Faith.

-No me dio quebraderos de cabeza ni nada intentando que hiciéramos las paces –se quejó Lily, haciendo una mueca.

-Tendrías que haberle echo caso –se rió James –Nos hubieramos ahorrado mucho tiempo y gafas de sol, ¿no Jenny?

La gryffindor se puso tan roja como el color de pelo de Lily, recordando los juegos de espías que se trajo con James.

Lily procedió a contarles toda la historia a Sirius y Jenny. La noche en que Tom descubrió que eran animagos, el chantaje que le hizo a la pelirroja, que Lily se vio obligada a apartarse de James…, ni una tilde se dejó atrás.

Sirius puso el grito en el cielo.

-¡Se va a enterar esa despreciable imitación de ser humano! –Lily reconoció las palabras como propias cuando montó en cólera porque los merodeadores arruinaron su ropa, y se sonrojó.

-¡Eso, eso! –lo apoyó Jenny. Peter sonrió y subió hacia su dormitorio en busca de todo el material de Zonko que compraron durante la visita al pueblo.

James se frotó las manos con una sonrisa maquiavélica, pensando en que por fin le daría un merecido como se debía al culpable de su desgraciada vida durante dos años sin Lily (omitió el detalle de las bromas con los merodeadores, las fiestas y los partidos de Quidditch).

-Tú también participas ¿no? –se volvió Lily hacia su amiga. Faith se encogió de hombros.

-Después de tener que cargar con todas tus penas en los últimos tiempos por culpa de ese imbécil, es hora que le cargue a él todas las penas ¿no?

-¿Qué lees?

La morena sonrió y levantó la tapa del libro. Las letras de "Contra los Incordios y los Dementes" brillaron con intensidad.

-Ese libro me suena de algo –Lily se llevó una mano a la barbilla, pensativa.

-Creo que nos servirá –Sirius alzó las cejas, mirando a sus compañeros de casa y levantando ambos pulgares –Prepárate, bichejo viperino, los gryffindor van a por ti.

-¿Una fiesta y no nos habéis invitado? –se quejó Angeline Montgomery bajando las escaleras con su hermana –Nosotras queremos participar.

Sirius se llevó las manos a la cabeza.

-Menos mal que éramos pocos –ironizó –Chicas, creo que mejor dejáis todo esto en manos de los merodeadores si queremos que todo salga bien.

-¡Machista! –se alzaron contra él todas las chicas, inclusive las gemelas que no sabían ni de qué trataba todo eso.

-Ten cuidado y mira bien dónde pones los pies no seas que tropieces, caigas por las escaleras, te descoyuntes la columna, quedes postrado en cama, y de no moverte se te cangrenen las piernas y tengan que amputártelas… -comentó Jacqueline, mitad amenaza mitad augurio de muerte fatalista. Sirius tragó saliva.

Y mientras Jenny y las gemelas discutían con Sirius, Peter se unía a la pelea en contra del moreno, Remus continuaba con su chocolate y Faith leyendo el libro, Lily y James sonrieron y se abrazaron.

Ignorantes del mañana, del ridículo de Tom cuando apareciera en el Gran Comedor vestido de Superman (la sugerencia de Sirius de llenar al slytherin de gajos de mandarina hasta en sus partes fue rechazada), de su boda y de su muerte, sólo disfrutaron de la compañía y del momento.

Ocasiones como ésas en las que todos se reunían, eran para saborearlas y para nada más.

The End

LJ

Gracias a todos los que me acompañaron en este proyecto.

No sé si el epílogo quedó muy bien, suena como muy tópico que se reúnan todos, pero quería que aparecieran todos los personajes como para una especie de despedida.

Lo del ridículo de Tom, pensad que para algo Lily es muggle (la idea de superman fue de ella) y el que los magos no conozcan el personaje creo que les causaría más hilaridad ver a alguien flacucho (como Tom) con licra y los calzoncillos por fuera. El libro de "Contra los Incordios…" por si alguien no lo recuerda, salió en la escena de la biblioteca del primer capítulo.

"Detrás de los…" continuará en mi ordenador y/o libreta hasta que tenga de nuevo Internet y pueda colgarlo en mi cuenta.

Igualmente con "Escobas rotas" una nueva historia que ni pregunten de cómo se me ocurrió, pero que andaré escribiendo en los ratos que tenga entre "Detrás de…", el estudio, y los bajones de ánimo. Sólo os puedo adelantar de ella una palabra: QUIDDITCH (con Mayúsculas, porque será el argumento básico).

Por último, se me ocurrió hacer una continuación de Prometo Solemnemente que tratará acerca de la boda de Faith y Rafe, ya fuera del colegio, donde ocurrirán muchas movidas y problemas entre las parejas antes de la mencionada boda (que ni aseguro que se realizará). Pero será en el verano, y si los lectores desean leer más paridas mías.

Atentamente, Mimig2