If it's necessary, I'll fight for her.
Quinn tomó de la mano a la morena y prácticamente la arrastró con ella por todo el escenario hasta hacerla bajar las escaleras. La rubia estaba furiosa, en ese preciso momento tenía ganas de asesinar con sus propias manos a Rachel Berry.
-¿Qué fue todo eso? – gritó la rubia, moviendo sus manos a todo momento.
-¿El qué? – Rachel miró a todos lados, como ida, luego volvió la mirada hacia Quinn. –Hey Quinnie, tan linda tú.- y la morena abrazó a la rubia.
Quinn miró confundida a Rachel. La morena seguía sonriendo y parecía bastante desorientada. No sería justo hablar de un tema serio cuando Rachel se encontraba en ese estado. Pero, tampoco podía esperar.
-Rachel.- dijo la rubia fríamente y la morena dejó de sonreír.- ¿Por qué hiciste todo eso? – preguntó en el mismo tono frío, Quinn.
-Tú me dijiste que lo hiciera, Quinn.- la morena se encogió de hombros.
Quinn no pudo aguantar más su enojo y golpeó en el rostro a Rachel como había hecho hace meses atrás, la única diferencia fue que esta vez fue con mucha más furia y fuerza. Rachel se tocó el rostro y miró incrédula a Quinn.
-¿Qué te pasa? – de repente Rachel cambió de estado. Se puso rígida y tomó a Quinn de la muñeca, jalándola.- ¡Tú fuiste la que quería dejar mal a Santana! ¡Tú eres una perra tanto como yo! – gritó la morena, captando la atención de algunas personas.- ¡A ese ser que dices amar tanto le has hecho tanto daño como yo se lo he hecho! ¡Eres una loca, Quinn! – gritó con mucha más fuerza. Rachel soltó a la rubia y siguió su camino, dejando a Quinn sola con muchos extraños que la miraban.
Salió corriendo, sin saber muy bien a dónde iba. Cuando abrió los ojos estaba en el jardín de la entrada. Buscó con la mirada a Rachel, quería gritarle unas cuantas cosas a ella, pero sabía que las palabras de Rachel eran ciertas.
Jamás quiso hacerle tanto daño a la persona que amaba con todo su ser. Parecía que se le había pasado la mano con Santana, quizá hasta había empeorado más las cosas.
Quinn se sentó en una de las bancas del jardín y sacó su celular. Entró a twitter y escribió: Cuándo estás tan enamorada que no puedes olvidar y haces cosas estúpidas. Suspiró y miró al cielo, volvió a mirar a su celular y vio que Rachel acababa de escribir: Y cuando culpas a otras personas por lo que haces.
Quinn casi tira al piso su celular por el enojo. Respiro profundamente y buscó entre sus contactos el número de Puck. El muchacho había ido a otra fiesta cerca de esa y había prometido llevar a la rubia de regreso a casa. Cuando estuvo a punto de presionar el botón de llamada, escuchó a alguien llorando y divisó en el pasto a una chica rubia.
-¿Brittany? – preguntó la rubia cuando estuvo lo bastante cerca.
Brittany miró a Quinn y volvió a ponerse a llorar sin hacerle el más mínimo caso a Quinn. ¿Cómo se atrevía a acercarse a ella? ¿Cómo se atrevía después de haberle causado tanto daño a Santana?
-¿Brittany? – volvió a preguntar Quinn.
-¿Qué? – dijo la rubia más alta con una voz rasposa. Vio como Quinn se sentaba a su lado y le sonreía. Odiaba como se estaba comportando Quinn, como una completa hipócrita.
-¿Qué pasó? ¿Dónde está Santana? ¿Te ha dejado sola? – preguntó Quinn y abrazó a Brittany por los hombros. La chica más alta se deshizo del agarre tan rápido como pudo.- ¿Qué pasa? – preguntó sorprendida la rubia.
-¿Por qué me estás hablando? – preguntó una sorprendida y molesta Brittany.- Yo creía que tú eras amiga de Santana, que la querías.- Quinn se sintió incómoda y jugó con su cabello.- Pero, claramente no la quieres, sino no la hubieras hecho pasar por todo eso.- respondió Brittany. Quinn estuvo a punto de responder, pero Brittany fue más rápida.- Tú de todas las personas eres la menos indicada de hablar de lesbianas o porqué Santana es como es. Tú eres gay, Quinn. Te estás haciendo daño a ti misma.- respondió Brittany.
-No me digas que hago o dejo de hacer Brittany.- Quinn respondió a la defensiva.- Tú no sabes nada acerca de mí y además todo fue un terrible mal entendido.- respondió la rubia pequeña.
-No, no lo fue. Tú planeaste esto con Rachel.-Quinn trató de lucir mortificada por lo dicho, pero en realidad estaba sorprendida de que Brittany se haya dado cuenta. – Entiendo que querías mucho a Santana, pero esta no es la forma de volverla a tener si eso es lo que quieres.- Brittany se paró del pasto. Quinn se sintió un poco intimidada, debido a que era más baja que Brittany.
Quinn se acercó más a Brittany. A primera vista Brittany le había parecido alguien muy fácil de destruir, si jugaba bien sus cartas en cuestión de pocos meses tendría a Santana y Brittany separadas, pero no contaba que Brittany defendiera a Santana de tal manera o que la enfrentara.
-¿Cómo sabes que lo mío y Santana fue reciente? – exigió saber Quinn.
-Santana y yo tenemos una excelente comunicación.- Brittany se encogió de hombros.- Sé que lo suyo no termino bien.- Quinn se río.
-Entonces, tu adorada Santana te habrá dicho que me puso los cuernos con Puck. – Quinn levantó una ceja viendo Brittany, quería cómo cambiaba de pensar la otra rubia, pero nada sucedió. Quinn lo volvió a intentar.- Te dice que te quiere pero luego te rompe el corazón, te hará lo mismo Brittany.- Brittany le dio una fría sonrisa en respuesta.
-Sé muy bien lo que hizo Santana. Nada de lo que digas me hará quererla… amarla menos.- Brittany sonrío ante lo que había dicho, era cierto, amaba a la latina.- No pienso que haya sido correcto estar con alguien más cuando estaba contigo, pero tú debiste apoyarla en ese momento.- respondió duramente la rubia.
-¿Me estás diciendo que fue mi culpa? – Quinn levantó un poco la voz.
-No.- respondió Brittany.- Te estoy diciendo que Santana estaba pasando por un momento difícil. Estaba aceptándose y aceptándote a ti. Debiste apoyarla, no dejar que busque un novio pantalla.- Quinn sintió que el pecho le quemaba, Brittany le estaba echando la culpa de todo.
-Yo no lo veo de esa forma.- respondió Quinn.- Santana, esa pequeña cobarde jamás podrá aceptar lo que es. Si no, dime, ¿Por qué estás aquí sola? – Brittany dejó de sonreír.- Apuesto que se fue corriendo. Tendría que haberse quedado y darme gracias, tendría que haberse aceptado.- Quinn estaba al borde los gritos.
-Estás tan equivocada, Quinn.- atacó Brittany.- Santana no es cobarde, es la gente de la que se rodea lo que le asusta. Tú, tú eres una cobarde. Una cobarde por haberla hecho pasar por un momento tan difícil.- Quinn se acercó más a Brittany.- No hay forma en que alguien se acepte cuando la están presionando de tal manera.- Brittany tenía los ojos aguados, en cualquier momento se pondría a llorar.- No hay forma que Santana pueda aceptarse en una sociedad como esta. Tú sabes cómo es, Quinn.- Quinn negó.- Santana jamás va a poder amarse tal y como es con tanta gente como tú en el mundo.- Brittany terminó su pequeño discurso.
-Oh Britt, me conmueves.- comentó sarcásticamente Quinn.- Aún no me respondes porque tu querida Santana no está aquí contigo.- Quinn miró desafiante a Brittany.- ¿Es que acaso la pequeña cobarde te dejo? – Brittany se contenía las ganas de darle una buena bofetada a Quinn.
-No está aquí porque unas chicas estúpidas la hicieron sentirse muy mal. Unas chicas que jamás sabrán lo que es ser amadas.- respondió con furia Brittany.- Rachel, jamás vivirá en paz mientras siga odiando a las personas por no ser como ella quiere que sean. Y tú, por desearle lo peor a la persona que dices amar.- Quinn se acercó más a Brittany y alzó su mano, la rubia más alta la detuvo en el aire.- ¿Sabes algo? Yo entiendo porque Santana se fue corriendo y me dejó sola.- Quinn movía su mano para que Brittany la liberara, pero la rubia no aflojaba el agarre.-Y no, no voy a negar que me dolió en lo más profundo del alma. Pero sé lo difícil que esto es para ella y voy estar ahí para apoyarla en cualquier momento que ella me necesite. ¿Sabes por qué? – gritó Brittany.- Porque yo realmente la amo.- Quinn fue liberada y Brittany siguió el camino hasta la gran puerta de salida.
-No me importa lo que digas Brittany.- Quinn gritó.- Yo amo a Santana y haré hasta lo imposible para que vuelva conmigo- Brittany, que estaba a mitad de camino, regresó hasta donde estaba Quinn.
-No te entiendo.- dijo Brittany.- Santana no te va a querer si es que todo lo que haces para recuperarla es hacerle daño. Deja que ella sea feliz.- dijo Brittany muy cerca del rostro de Quinn.
-Ella es mía.- dijo la rubia pequeña arrastrando las palabras.
-Santana no es algo para ser propiedad de alguien.- atacó furiosa la rubia más alta.- Yo la amo y eso es todo lo que me importa.- Brittany volvió a seguir su camino, pero añadió:- Y si alguna vez ella elige a otra persona yo no la detendré, todo lo que importa es su felicidad.- Brittany estaba si se fue, sin mirar atrás.
Quinn Fabray estaba loca. No tenía otra palabra para definirla. Era algo estúpido lo que quería hacer, no entendía porque le quería causar daño al ser que decía amar tanto.
Brittany sacó su celular de su bolsillo. Cuando vio el fondo de pantalla vio a Santana y ella dándose un beso en el dormitorio de la latina, eso fue después de haber hecho el amor, porque así lo veía la rubia. Todo lo que hacía con Santana era el amor, pero ahora no sabía dónde estaba la latina.
Brittany estaba parada en la calle a las dos de la mañana con mucho frío, y sin saber qué hacer. No conocía a nadie en ese vecindario y no sabía cómo llegar por lo menos a un hotel. Por un momento siento mucho miedo, pero trató de calmarse.
El teléfono celular de la rubia vibró en su mano mientras sonaba: Britt, Britt contesta el teléfono, puede ser importante o solo el amor de tu vidaBrittany se limpió las lágrimas del rostro, esa era la voz de Santana, lo había grabado hacía unos días atrás.
-¿Hola? – respondió con una voz rasposa.
-Hey, Britt Britt.- a la rubia casi se le cae el celular al piso al escuchar la voz de la latina. Se notaba que había estado llorando.
-Santy.- exclamó la rubia, sin ocultar su emoción. Alejó el celular de su oído y vio en la pantalla que decía Santana, al parecer no había visto quién la llamaba.
-Pensé que para este momento no me quedrias ver más en tu vida.- Santana sonaba cansada.
-No vi tu número.
-Lo supuse.
-No, quiero decir, te amo tanto.- Brittany se tapó la boca, pero ya era muy tarde, ya le había dicho a la latina. Nadie dijo nada por un momento.- San, lo …
-No, eres maravillosa.- respondió la latina.- Yo soy todo un desastre y te dejo en medio de gente que no conoces y tú me dice te amo.-
-Realmente no importa Santana.- respondió Brittany.
-No, si importa.- Santana sonaba un poco más alegre, más viva.- Estoy hecha un desastre, no puedo creer lo que me acaba de pasar, Britt.- Brittany asintió.- Pero fue estúpido de mi parte haberte dejado sola, quiero decir puede haber corrido contigo.- trató de bromear la latina.
-Lo sé.- siguió la broma Brittany.
-Te voy a recoger a la casa de Dianna en diez minutos. Estoy en mi carro.- a Brittany se le iluminaron los ojos.
-Te espero, San
-Y por cierto Britt.- Brittany que estaba a punto de colgar, volvió a acercar el celular a su oído cuando oyó la voz de la latina.- Yo también te amo.
