Los personajes pertenecen a Hiro Mashima y la portada a la super artista Rusky Boz.
-Repíteme otra vez, ¿por qué estamos teniendo esta conversación?- Gajeel estaba tirado en su cama, hablando por el celular.
-Porque Juvia está preocupada, y quiere que hable contigo.- Le respondía Lily, Gajeel solo gruñía. Con todo lo sucedido, Juvia, a pesar de haber conseguido departamento, pospuso su mudanza, y continuaba viviendo en la casa de Gajeel.- Dime, ¿hace cuanto que no te bañas...?
-El jueves, - Pensaba.- no, creo que el miércoles, pero ¿a quien le importa?, es domingo...
-Así que estás en tu cama viendo series.
-Sip.
-Con las persianas bajas.
-Obvio.
-Gajeel, debes salir, y no quedarte encerrado.- Lo regañaba Lily, pero en un tono tranquilo, ya que no tenía sentido discutir con Gajeel, nunca hacía caso.
-Salgo. Salamander viene a buscarme, y a diferencia de lo que estás haciendo tú, él no me presiona.
-Yo no te presiono. Solo quiero lo mejor para ti, y no puedes quedarte encerrado todo el día.
-Todo el día no, también voy a trabajar, recuerdas.- Decía sonriendo.
-Eres imposible.- Se reía Lily.- Mañana hablamos.- Esa era la nueva costumbre, todos los días Lily lo llamaba por teléfono, Gajeel ni siquiera se negaba a hablar con él, estaba completamente apático.
Había pasado una semana y media de que Levy se había ido a Crocus. Tiempo en el que Gajeel prácticamente se había encerrado en si mismo, solo se había quebrado el día que no pudo alcanzar el vuelo, cuando tuvo que contarle todo lo que había sucedido a Juvia, sentados los dos a la mesa, y luego, nada.
En el trabajo pudo saber que Levy, al igual que Mira, habían viajado por el casamiento de la hermana de esta última, ya que iba a contraer matrimonio con uno de los mejores amigos del novio de Levy, por lo que ella también estaba invitada. La diferencia era que mientras Mira volvería tras el agasajo, Levy se iba a quedar en la ciudad, para probar la convivencia con Freed, y la chica de pelo albino, que no era para nada discreta le había contado todo, comentándole desde que conoció a Levy, ella siempre se había mostrado como alguien independiente, y que la misma chica le había dicho que la vida de ama de casa no era lo suyo, y como no estaba segura si encontraría trabajo rápido, no quiso renuncia a la editorial y en su lugar, se pidió un mes sin goce de sueldo, y eso ilusionaba un poco a Gajeel. Pero ¿a quien quería engañar?, la enana era alguien excepcional, ¿quién no la querría contratar?.
Por lo que no quería sentir nada, ¿de que servia ponerse triste o replantearse todo lo sucedido?: Si tal vez podría haber actuado distinto, o podría haberse manejado de otra forma, debería haber sido mas directo, pero ¿como podía saber que hacer?, si las personas que podían aconsejarlo eran una enamorada del amor y un caballero de la era moderna. No tenía a nadie mas que le diera consejos, y tampoco es que los hubiese tomado, él nunca hacía caso a nadie, y en esta ocasión no iba a ser la excepción, pero se preguntaba si le hubiese dicho lo que sentía ¿habría logrado que ella se quedara?, aunque no valía la pena pensar en eso, prefería enfocarse en lo que estaban haciendo, que no sabía que era.
-¿Qué se suponía que estábamos haciendo?- Le preguntaba Gajeel a Natsu.
Estaban junto con Gray en una terraza de uno de los edificios del centro de Magnolia, era martes, y tras salir del trabajo se había encontrado con el pelirrosa y Gray para terminar en este sitio.
-Estamos viendo si hay movimientos raros.- Le respondía Gray, señalando a un bar que estaba en una esquina.-Por lo que me llegó, ese lugar es frecuentado por vampiros, lo que es extraño, por lo menos en lo que respecta a los de mi tipo que hasta ahora vivían en Magnolia, ya que es un bar a la vista de todos.
-El matón no parece uno de ellos, sin embargo.- Comentaba Gajeel.- Pero parece como si estuviera en trance, fíjense.- Los otros dos lo hacían.- Apenas pueden notar que respira.
-Es verdad.- Decía Gray.- Lo deben tener hipnotizado. - Se quedó pensando.- Debe ser una de esas relaciones amo/sirviente, pero es raro, llegamos temprano, y recién comienza a atardecer...
-¿Qué quieres decir?- Le preguntaba Natsu.- No es normal entre los suyos.
Gray puso los ojos en blanco.-No es tan así, no todos tienen esa capacidad, y solo alguien muy poderoso podría hacerlo, mas a esta hora.- Los vampiros podían deambular durante el día, pero solo en la noche podía alimentarse o utilizar su poderes, si es que los tenían, fue un rasgo que fue evolucionando, su especie se fue adaptando, y por eso los mayores siempre estaban rodeados de un ejercito de "jóvenes" leales, ya que ellos no podía exponerse a la luz del sol. -Es lo mismo que decir que los pulgosos como ustedes atacan gente durante la luna llena...
-Hey! No siempre tengo pulgas...- Le respondía Natsu entrecerrando los ojos. Gajeel se reía, pero eran una real molestia, y no lo iba a admitir, pero con su pelo, era bastante propenso a agarrarlas.
-Ahora que hacemos...?- Les decía mirando al cielo.
-Esperamos.- Le respondía Gray.- No creo que tarden en llegar, y es mejor que nos mantengamos a distancia.
Así que Gajeel y Natsu se sentaron en el suelo, mientras Gray seguía vigilando. Era divertido observarlo, no movía un músculo, ni respiraba siquiera, era como ver una estatua, eso para los dos hombres lobo sería imposible, su cuerpo, como su espíritu, era inquieto, por mas que estuviera quebrado.
-Me abuuurro.- Se quejaba Natsu, Gajeel ponía los ojos en blanco y Gray negaba con la cabeza.- Hablemos de algo.
-¿De que quieres hablar?- Le preguntaba Gray sin mirarlo.
-De cualquier cosa.- Decía y sacaba una barra de cereal.
-¿De dónde sacaste eso?- Le preguntaba Gajeel.
-Siempre tiene comida encima.- Respondía Gray.
-Luce me pone algún snack por si me agarra hambre, y siempre me da hambre.- Se encogía de hombros.-¿Quieres?- Parte a la mitad la barra y se la pasa a Gajeel, quien la acepta y se la come pensando en lo afortunado que era Natsu por tener a alguien como Lucy con él, y tras terminarle en un bocado emite un sonoro suspiro.
Gray y Natsu intercambian miradas, no habían tratado mucho el tema desde que aquel viernes habían hecho esa especie de rally en vano para intentar llegar rápido al aeropuerto. Natsu había ido a su casa con Wendy, pero Gajeel no quiso hablar del tema, y Gray había evitado hablarlo.
-Se que no nos metemos en tus asuntos, y tampoco queremos presionarte. Pero... no estas muy animado últimamente,- Gray le hablaba serio.- y Natsu y yo sabemos el motivo, y es algo incómodo estar alrededor tuyo.- Hizo una mueca, esperando que reaccionara de alguna forma, pero Gajeel se limitaba a mirar al frente.
-Es como si desprendieras un aura lúgubre.- Seguía Natsu, y Gray le lanzaba una mirada reprobatoria, como diciéndole que no se excediera.
-Si quieren no vengo mas.
-Nadie dijo eso.- Se corregía Gray.
-Si, además Juvia me mataría sino te saco de tu casa.- Eso atrajo la atención de Gajeel que se dio vuelta para observar a Natsu.
Su mejor amiga estaba siempre encima de él, preguntando como estaba, obligándolo a levantarse para ir al trabajo. Sabía que no quería irse del departamento que compartían para cuidarlo, por así decirlo, por eso también Lily lo llamaba a diario.
-¿Y que se supone que quieren que haga?
-¿No quieres hablarlo?- Le preguntaba Gray.- Tal vez si te desahogas, te sientas mejor.
Gajeel puso mala cara, y volvió a mirar al frente.- Y que quieren escuchar, que perdí a la única mujer en la que me vi interesado en toda mi vida, que por no tener los huevos suficientes para decirle como me sentía, no pude evitar que se fuera...
-Es un comienzo.- Dice Natsu, Gray lo mira mal, y Natsu le responde levantando los brazos como preguntando que dijo mal.
-Lo que quiere decir este idiota, es que no esta mal que expreses lo que sientes, no tienes que guardarte todo para ti mismo.
-O explotarías.- Respondía Natsu asintiendo, y Gray suspiraba ya resignado.
-Preferiría vender mis sentimientos por ebay, ya no los quiero.- Les decía Gajeel.
-Pero no se puede, así que para lo que necesites, nos tienes a nosotros.- Le respondía Gray.
Natsu volvía a asentir alegremente.-Yo hablaré con Luce, ella está en contacto con Levy y veré de hacer lo que sea para ayudarte.- Apoyaba su mano en el hombro de Gajeel, haciéndolo sonreír.-Pero la próxima vez, asegúrate de marcarla, así nunca mas se separan.
-¿Qué mierda es eso de marcarla?- Le decía Gajeel.-Es la segunda vez que lo dices y no se a que mierda te refieres.
-Es verdad que tu no tuviste esa charla, Wendy me dijo.- Gajeel lo miró frunciendo el ceño.- Te haré un breve resumen. Es básicamente como marcar territorio, para que los demás sepan que ella es tuya, como Luce lo es para mi, o acaso ¿tu no sientes mi olor en ella?.
-Pero eso es porque tu apestas.
-Ja, ja- Se reía irónico.- Y yo que te quiero ayudar. No, no es porque yo apesto, es porque ella es mía.
-Pero yo no trataría a Levy como un objeto.
-Y yo jamás haría eso con Luce. Créeme, patea tan duro que no me atrevo a llevarle la contra en nada.- Negaba fervientemente.- Es mas para que todos sepan que somos uno, -Entrelazaba sus dedos.- es como unirse.
-¿Cómo un matrimonio?- Gajeel trataba de interpretarlo.
-Ante los ojos de un lobo, si.
-Oh.- Gajeel se queda pensando. Él no tenía ese tipo de relación de pareja, como tenía su amigo, con Levy, ni antes de que ella se fuera, y tampoco veía que un futuro tuviera posibilidad de tenerlo, ya que ella no estaba viviendo en Magnolia, ¿se podía ser mas desafortunado?
-Hey, ustedes dos.- Les llamó la atención el vampiro.-Hay movimiento.- Señaló hacia abajo a donde estaba el bar.
Los otros dos se pusieron de pie y miraron hacia donde les indicaba Gray, de un auto bajaba una mujer de pelo negro largo, vestida muy sugerente, dos tipos enormes que caminaban raro la acompañaban, y la vieron entrar al bar seguida de los dos hombres, y antes de atravesar la puerta acarició al matón que allí estaba, quien casi pierde el equilibrio, por dejarse guiar por la mujer.
Los tres se quedaron mirando y luego volvieron a sentarse.
-Esto es peor de lo que imaginábamos, tienen hombres lobo como sus guardaespaldas.- Decía Gray.- Y esa mujer no era una vampiro.
-Eso es lo peor, es una bruja.- Dijo Gajeel.- No vieron como lo manejo al tipo, y como la seguían los otros dos.
-Con razón el consejo esta metido en todo esto, vamos a tener que avisar al viejo.- Le decía a Gajeel.
-Se va a enojar cuando sepa que no le hicimos caso.
Gray no les prestaba atención.-Tenemos que ver que hacen ahí adentro.
-Estas loco.- Le replicó Natsu.-Es suicidio. Es obvio que nos van a reconocer, tienen hombres lobo de su lado.
-Y brujas.- Continuaba Gajeel.- Sabrán que pertenecemos a la manada. Nos eliminarán en cuanto nos acerquemos.
-Ustedes pertenecen a una manada, yo no estoy afiliado a nada.- Les decía mirando hacia el bar.
-Si lo estás.- Gray observó a Natsu sin entender.-Estas con nosotros en esto.
Gray sonrió.-Es verdad, pero aún así alguien tiene que ver que sucede allí adentro, y hasta entonces no deben contarle nada a nadie.
-¿Qué harás?- Le preguntaba Natsu.
-Me infiltraré para conseguir información.
Por lo menos ese era el plan, el lugar se manejaba como una especie de After office, así que la idea era que Gray accediera para ver que era lo que hacían allí, como Natsu y Gajeel no podía entrar, vigilarían.
Tras salir del trabajo ese jueves Gajeel iba a cambiarse con algo cómodo y habían quedado en verse con Natsu cerca del bar, Gray lo pasaría a buscar por su casa y saldrían juntos. Estaba por abrir la puerta cuando algo llamó su atención.
-Ya baja de ahí.- Decía en voz alta.- Te dije que terminarás por alertar a los vecinos.
-Pero el cielo se ve mejor desde aquí.- Le respondía Gray.-Se nota que se avecina una tormenta...
Gajeel abría la puerta para pasar, Gray saltaba del techo, justo cuando Juvia se acercaba.
-Gajeel, hoy volviste tempr...- Gray aterrizaba entre ella y Gajeel, y se quedaba congelado, ya que su amigo le había dicho que iba a terminar llamando la atención y no le había hecho caso.
-Oops...- Se da vuelta para mirar a Gajeel, pero este solo pone los ojos en blanco.
-Ella es mi amiga, no pasa nada.- Le dice metiéndose en la casa.
-Lo siento, pensé que era un vecino e ibas a enojarte, porque ya me advertiste.- Le decía mientras se acercaba a la chica, que no había emitido palabra, y estaba con una mano en el pecho y una expresión indescifrable.- Disculpa, no fue mi intención asustarte. Soy Gray, por cierto.- Se disculpó extendiéndole la mano, pero ella no se movía, solo lo observaba, viendo sus ojos que eran de un azul muy profundo, su cabello oscuro, pero que brillaba con la luz de la noche, su piel era pálida, y vestía casual, con una camisa blanca con los últimos botones desabrochados, un saco gris oscuro y pantalones negros, igual a sus zapatos, era tan apuesto que Juvia se había olvidado de respirar. Él al no ver reacción de su parte, le tomo la mano que tenía caída a un costado de su cadera y la estrechó entre sus dos manos, eso hizo que ella se sobresaltara y mirara a las gélidas manos que sostenían la suya.-Es un gusto conocerte.
-¿Entran o no?- Se escuchaba decir a un gruñón Gajeel desde dentro del departamento.
-Ya voy.- Decía Gray dándose vuelta, soltando la mano de Juvia y entrando al departamento.
Ella solo se quedó viendo su mano, y luego la sostuvo junta a la otra en su pecho, y sonrió.
-Te vas a quedar mucho tiempo ahí afuera.- Le espetaba molesto su mejor amigo, ella negó con la cabeza, y atravesó el umbral de la casa, totalmente sonrojada. El cielo se había despejado, dejando ver todas las estrellas.
Gray se sentó a la mesa y Juvia se sentó a su lado, mientras Gajeel se había ido a cambiar. Juvia le ofreció si quería algo, pero Gray de forma amable rechazó su oferta, no mediaron palabra, y ella solo se lo quedó observando, como estudiándolo, esto incomodaba al vampiro, pero opto por no decir nada, y solo despedirse en cuanto Gajeel bajaba tras haberse cambiado.
Caminaron hasta el lugar donde se encontrarían con Natsu, y aunque Gray podría haber ido en auto, no se quejó. Se dividieron y lo esperaron mientras vigilaban desde la misma terraza que el martes anterior. Un par de horas mas tarde, lo vieron salir, y suspiraron aliviados ya que el peor temor era que si algo saliera mal, bueno, no volverían a verlo mas. Habían acordado un punto de encuentro, así que los dos hombres lobo bajaron el edificio, para poder verse con Gray.
-¿Y?- Natsu que era el mas ansioso de los dos le preguntó apenas Gray se acercó.-¿Qué es lo que pasa dentro de ese lugar?
-Es un asco, parecía un banquete.- Decía haciendo una mueca.- Trajeron personas para que los vampiros se alimentaran y también los hombres lobo.
-Mierda. Esto nos supera entonces.- Gajeel exteriorizaba lo que los tres pensaban.
-¿Y la bruja?- Preguntó Natsu.
-No estaba, pero había otra.- Se sacudió de un escalofrío.- Es tétrica, y aún mas repulsiva que la anterior. Pero por lo menos capté su atención, así que quedé en volver el sábado.
-Está bien.- Asentía Natsu.- Nos manejamos igual que hoy, ¿no?.
Así fue como hicieron, y tras volver ese sábado, Gray logró ganarse de alguna forma a la bruja, y que esta quisiera presentarlo con el resto para incluirlo en esta especie de banda que se estaba formando. Estaban los tres en un callejón, a varias cuadras del bar.
-Me dijeron que se mantendrían en contacto.- Les comentaba Gray.
-¿Les diste tu móvil o algo?.- Le consultaba Natsu.
Gray negaba.- No tengo. Supongo que en la semana me daré una vuelta, porque sino no se como...
-Shhh.- Lo interrumpió Gajeel.
-¿Qué...- Gajeel levantó la mano para callar a Natsu, y sus manos se convirtieron en garras automáticamente, el pelirrosa ante esto, hizo lo mismo, Gray se quedó quieto a la espera.
Entre los dos hombre lobo se hicieron señas, para ponerse uno a un lado de otro y avanzaron por el callejón, hasta que un viento trajo un olor familiar hacia la nariz de Gajeel y este se relajó, volviendo a la normalidad sus manos.-Juvia, sal...- Dijo con desgano.- ¿Qué mierda haces aquí?
-Hola Juvs.- La saludaba Natsu, Gray asentía con la cabeza y la chica lo saludaba alegremente, ignorando por completo al pelirrosa, aunque este ya no le prestaba atención.
-Yo...- Decía insegura, lanzando cada tanto miradas hacia donde estaba Gray.
-Habla de una vez.- Le decía enojado Gajeel.
-Juvia los siguió.- Decía agachando la cabeza, porque ya sabía la forma en la que la iba a mirar su mejor amigo.- Disculpa, pero es que estás tan raro últimamente, y Juvia está preocupada por ustedes...- Dijo mirando hacia donde estaba Gray.- Por ti.- Se corrigió rápido, Gray se mostraba desinteresado, y Natsu empezó a ver algo en su celular. Gajeel la tomó del brazo, y la alejó de los otros dos.
-No se supone que me sigas, no quiero que te involucres, y sabes que no necesito niñera.
-No es eso.- Le explicaba Juvia.- Juvia sabe que puedes cuidarte, pero estuve escuchando lo que conversaban, y tal vez puedan necesitarme.
Gajeel se pasó la mano por el rostro, tratando de controlarse.-Olvida lo que escuchaste, ¿está bien?- Le decía molesto. -Ahora vuelve a casa.
-No.- Gajeel la miró mal.- Juvia no va a hacer lo que tu digas, como si tuvieras razón en todo. Juvia sabe que se están metiendo en algo peligroso, y necesitaran mas que suerte para salir vivos de esa.
-¿Y por qué te crees que no quiero involucrarte?- Ella se cruzó de brazos, y ya a conocía demasiado como para saber que no había nada que le dijera para poder persuadirla. -Está bien.- Se dio vuelta para ver a los otros dos.- Nosotros nos vamos.
-Bueno.- Le decía Natsu.- Luce me está preguntando donde estoy, así que debo irme de todas formas.
-Les avisaré cualquier novedad.- Se despedía Gray, y saludando a todos con la cabeza se alejaba.
Juvia se quedaba observando hacia donde hasta hace un momento se había alejado el vampiro, Gajeel la miraba extrañado. Se despidieron de Natsu, y se fueron caminando hasta el departamento de Gajeel. Juvia iba con la vista perdida pensando y suspirando.
-¿Y a ti que te sucede?- Gajeel ya estaba lo suficientemente molesto porque lo había seguido, como para además soportar que se comportara de esa forma.
Ella solo movía negando con la cabeza, sonriente.-Gajeel...
-¿Qué?- Le dijo poniendo mala cara.
-¿Sabes si Gray tiene novia?- Su amigo solo enarcó una ceja.
-Volvamos a casa.
Juvia no dejó de hacerle preguntas sobre el vampiro durante todo el camino, ya que por supuesto se había dado cuenta de que tipo de criatura era en la primera ocasión que lo conoció, no al momento, pero si esa misma noche después de rememorar todo lo ocurrido. Y los siguientes días que Gray se había aparecido por su casa, su amiga no dejó de darle atenciones y preguntarle si estaba cómodo, o necesitaba algo, además de consultarle sobre sus gustos y su vida, Gajeel dudaba que su nuevo amigo volviera a aparecerse por su casa, pero sin embargo seguía volviendo.
Al martes siguiente Natsu se apareció por su trabajo, porque había intentado contactarse con Gray, pero no había tenido suerte, y quería ver si Gajeel podía ayudar a buscarlo.
-Llamé a tu casa, porque no atendías.
-Si, olvidé el celular cargando.- Le respondía Gajeel.-¿Donde lo buscaste?
-Fui a varios sitios que suele frecuentar, y hasta hablé con un tal Lyon que lo conoce, pero nada.- Se encogía de hombros.- Su casa queda en el bosque, oculta, supuse que con nuestro olfato, tal vez pudiéramos dar con él.
-Y sospechas que esta gente pudo haber hecho lo mismo.- Natsu asintió, fue una maniobra arriesgada por parte de Gray entablar relación con las brujas, pero era el único de los tres que podía hacerlo.
Antes de comenzar la búsqueda, pasaron unos momentos por el departamento de Gajeel, ya que se había llevado trabajo para realizar en su casa, y no quería perder sus cosas, aprovecharon también para dejar sus ropas y a diferencia de la primera vez que fueron a ver al vampiro, en las que solo Natsu se había convertido, esta vez lo hicieron ambos para poder adentrarse en el bosque.
Esperaban que no le haya sucedido nada por haberse involucrado con la gente del bar, ese era el peor temor que tenían. Así que se dividieron para buscar y siguieron un rastro hasta llegar a un salto que daba al río, no se veía nada en sus alrededores, tal vez había saltado para llegar al otro lado, pero lo dudaban.
Entonces su atención se desvía al escuchar ruidos que parecían ser explosiones y gritos. Los dos se miran y corren hacia el sitio para encontrar a Gray tirado en el suelo, y al otro lado la misma mujer de cabello negro que habían visto en el bar, dos matones estaban posicionados a cada lado de ella. Eran hombres grandes y corpulentos, inclusive estando vestidos con trajes podía notarse sus cuerpos trabajados, y su aspecto, a pesar de ser prolijo, no ocultaba la brutalidad en sus rostros, eran hombres lobos que habían abrazado demasiado su lado animal, pero al no ser época de luna llena, y ser de tarde no podían transformarse, mala suerte para ellos, que tenían a dos licántropos de nacimiento a quienes enfrentarse.
Gajeel y Natsu se colocan entre el grupo y Gray, poniéndose en posición de ataque y amenazan a los otros tres mostrando todos sus dientes.
-¿Trajiste a tus perros falderos?.- Decía la mujer, mostrándose aburrida, no se la notaba intimidada por los dos lobos de gran tamaño que tenía frente a ella.- No hay problema, puedo deshacerme de ellos y luego hacerme cargo de ti.- Le hablaba a Gray.
-Chicos, huyan.- Les decía el vampiro tratando de volverse a poner en pie. Se lo notaba bastante golpeado, su piel se veía reseca y en algunas partes parecía querer desprenderse, Gajeel lo observó un momento y retrocedió para que se sostuviera en su lomo para ayudarlo a erguirse.
-Señora Minerva, ellos son...- Le decía titubeante uno de los hombres, señalándolos a él y Natsu. Era gracioso ver como temían a su jefa, a pesar de parecer mucho mas fuertes que ella, quien a pesar de tener curvas, era alguien alta y delgada.
-Silencio.- Les dijo seria.-¿Qué es lo que un par de cachorritos pueden hacerme?- Sonreía con malicia.
Gray quien ya estaba parado, se quedó detrás de los dos lobos quienes avanzaban hacia el trío gruñendo.-Chicos váyanse,- Decía en voz baja, realizando un gran esfuerzo incluso para decir esas palabras.- ella es mas fuerte de lo que parece.
-Crees que puedes engañarnos.- La bruja volvía a dirigirse al vampiro.- Ni siquiera Flare es tan estúpida para caer en tu ardid, por eso hizo que te siguieran. Ocultarse en el bosque es algo muy estúpido, pero nos facilita el desaparecerte.- Se dirigía a sus matones.- En cuanto los mate, los lanzan al río.
Natsu quien estaba perdiendo la paciencia, al escuchar esto, corrió para lanzarse a la garganta de la morena, Gajeel lo siguió, pero sin comprender como, en vez de estar dirigiéndose en dirección a atacar a la mujer lo estaba haciendo hacia su amigo, por lo que tuvo que frenarse a último momento para evitar lastimarlo, pero al ser ambos tan fuertes y macizos, el solo choque de sus cuerpos los dejó sin aire, mas al caer de la altura que habían alcanzado al saltar, por lo que les costó un poco estar en sus cuatro patas de vuelta, pero cuando pudo hacerlo, se apresuró a embestir nuevamente, solo para verse arrojado contra uno de los arboles que estaban a su alrededor.
La magia de la bruja podía mover los objetos a su antojo, era imposible de esa forma atacarla, ya que cada avance era desviado y solo resultaba en ellos mas lastimados, intentó hacerle señas a Natsu, pero este era demasiado obstinado para prestarle atención, y continuaba con sus ataques, lo que lo dejaba mas herido en el suelo, y a pesar de que tenía la capacidad de curarse rápido, nadie podía ser tan veloz, menos cuando esta mujer jugaba con ellos cual si fueran meros muñecos.
-Acábenlo.- Les decía a los dos hombres detrás de ella, Gajeel intentaba levantarse, para cubrir a Gray, pero era arrojado contra uno de los árboles, mientras veía como Natsu era elevado en los aires, para que caiga con todo el peso de su cuerpo en el suelo.
Uno de los tipos había sometido a Gray tomando sus brazos detrás de su espalda, mientras el otro sacaba una estaca para matarlo, Natsu no se estaba poniendo en pie, pero por lo menos aún respiraba. Gajeel era quien estaba mejor que los tres, pero una de sus patas le dolía demasiado, el hueso se había roto en el último golpe, y eso demoraría mas en soldarse, por lo se paró solo en tres patas, estaban perdidos, completamente perdidos.
Hasta que un trueno se escucha y Gajeel mira hacia el cielo, era un atardecer cálido de primavera, no pensó que iba a llover, y menos que fuera a haber una tormenta... Y entonces se dio cuenta, y miró en dirección contraria al río.
Los tipos que estaban sosteniendo a Gray se quedaron observando extrañados la llegada de la chica, y entonces fue como si el cielo se viniera abajo, la lluvia era tanta que la visibilidad era casi nula, Gajeel podía distinguir solo la figura de su amiga, quien parecía solo un manchón azul moviéndose en dirección a donde estaban los dos matones, y de alguna forma notó como estos eran empujados en dirección hacia donde estaba la bruja de pelo negro, quien se había quedado en su sitio, sorprendida ante el ataque, y los dos manchones grises que eran sus guardaespaldas estaban a sus pies.
Entonces la lluvia se detuvo, pero no dejaba de caer, era como si un paraguas los cubriera, como si una fuerza la contuviera. Y Juvia avanzaba segura de si misma, ayudando a Gray a estar de pie, quien estaba como un peso muerto sostenido por ella, y Juvia solo miraba a la otra bruja, quien tras mostrarse dubitativa un momento, volvía a su actitud severa.
-No te metas donde no te llaman, hermana.- Le decía irónica.
-No, nadie llamó a Juvia, pero Juvia no va a permitir que nadie se meta con su hermano...- Gajeel sonreía internamente.
Su amiga siempre fue muy fuerte, pero totalmente insegura de sus capacidades, era alguien muy confiada, que veía lo mejor en las personas, o quería verlo, aunque estas personas no tuvieran un lado bueno, por eso a veces la utilizaban y resultaba lastimada, lo que hacía que Gajeel tuviera que enfrentarse a golpes a quien fuera que se metiera con ella. Con los años ella logró abrirse con él, y por eso se refería y lo consideraba un hermano, aunque seguía siendo igual de introvertida para con los demás, y ya no era tan confiada, pero él conocía este lado de ella, porque era otra de las cosas que tenían en común: Nadie se metía con su familia.
-¿Tu hermano?- Le preguntaba enarcando una ceja la otra bruja.- Dudo que el vampiro lo sea, y no creo que estas bolas de pelo tengan alguna relación contigo. Tu eres como yo, muñeca.
Juvia solo negó con la cabeza.-No, Juvia no es como tú, por eso no permitiré que lastimes a mi hermano, o a su amigo.- Decía elevando uno de sus brazos, aquel que tenía libre, porque con el otro soportaba el peso de Gray, quien estaba al borde de la inconsciencia, Juvia lo miró y sonrió. Minerva se mostraba molesta, y sus guardaespaldas ya estaban de pie a la espera de que su jefa les diera alguna orden.- Pero sobre todas las cosas Juvia no permitirá que lastimes al amor de su vida.- Gajeel abrió los ojos como platos, por eso era que su amiga preguntaba tanto por el vampiro, pero no tuvo tiempo a reflexionar sobre nada mas, ya que el agua de lluvia que era sostenida sobre sus cabezas por el poder de Juvia, es arrojada y desviada hacia sus enemigos. Minerva lanza un último ataque, pero Gajeel, aunque con mucho dolor, salta con sus cuatro patas para recibir el ataque que iba dirigido a Juvia, y es arrojado con mas fuerza hacia el bosque para golpearse contra un árbol, pero llega a ver como el agua arrojaba a los otros tres hacia el río.
Rengueando vuelve a donde estaban Juvia con Gray, pero antes se detiene junto a Natsu, quien ya se veía un poco mejor y con su hocico lo ayuda a levantarse. Ambos se sacuden el agua de su pelaje. Gajeel odiaba estar mojado, su pelaje era largo y era incómodo porque se le pegaba a la piel y le molestaba, y a pesar de los años no se acostumbraba, aunque lo viniera padeciendo desde que era adolescente, porque estar cerca de Juvia siempre implicaba acabar mojado.
Gray parecía despertar, por lo que Gajeel y Natsu vuelven a sus formas humanas, cubriéndose con sus manos por estar frente a una mujer, aunque esta no tuviera ojos mas que para el chico en sus brazos.
-Hey amigo, ¿qué paso?- Le preguntó Natsu.
-Natsu...?- El vampiro se tomaba la cabeza.- Me los topé en el bosque cuando iba a verte. Dijeron que nadie iba a meterse con sus planes, y luego la mujer empezó a atacarme, no pude hacer nada...
-Tranquilo.- Le decía Gajeel.- Vamos a mi casa, que está cerca, así te recuperas.- Juvia asentía, Gajeel solo la miró, ya tendrían una conversación cuando estuvieran solos.
Los dos hombres lobo volvieron a transformarse, porque Gray ya se encontraba un poco mejor, y Juvia solo lo ayudaba por precaución, al igual que ellos dos se mantenían alerta por el mismo motivo.
Natsu volvió a su casa, mientras Gray estuvo unas horas mas, pero en cuanto se sintió un poco mejor se marchó, ya que necesitaba alimentarse, siendo esta la única forma de recuperarse completamente. Se fue dejando a los dos amigos y Gajeel por fin pudo tener una charla muy seria con Juvia.
La semana llegaba a su fin, y enfocarse en el trabajo lo ayudaba, el domingo habría reunión de manada, y Gajeel sabía que con Natsu debían decir todo lo que habían averiguado, no era que la idea lo entusiasmara, pero simplemente no había opción. No se veían desde lo ocurrido el martes, pero tampoco era que iban a estar todo el tiempo juntos, ya estaba implícito que el pelirrosa lo iba a pasar a buscar el día de la reunión, no era necesario mantenerse en contacto para saber eso.
Miraba a sus dos compañeros de oficina holgazaneando y charlando entre ellos, por supuesto nunca lo incluían, estaba esperando que se mudaran de edificio para dejar de compartir espacio con estos individuos, tampoco era que le interesaba lo que hablaran, prefería conectarse los auriculares y aislarse, tenía que poner el volumen al máximo, ya sus sentidos lupinos no ayudaban mucho, y seguía escuchando los sonidos a su alrededor. Se fijaba la hora en el monitor y faltaba media hora para irse a casa y comenzar el fin de semana, no que la idea lo entusiasmara mucho. Entonces percibe un olor familiar y mira para el centro del piso, ya que su escritorio estaba mas cerca de la puerta y esta estaba abierta, entonces ve a Lucy hablando con Mira. Era verdad que olía a Natsu, el pensamiento lo hacía sonreír, ¿quién querría apestar a su amigo?, pero entonces ve que la chica de recursos humanos le pasaba un manuscrito a la rubia y no al revés, lo que llamó su atención, por lo que bajó el volumen en la pc, se sacó uno de los auriculares y agudizó el oído.
-¿Puedes alcanzárselo? Para así adelanta trabajo.- Sonreía Mira.-No creo que le falte material de lectura, pero esta historia es de su genero favorito.
-Lo haré.- Le respondía la novia de Natsu.
Gajeel nunca había sido comedido, el haberse criado con Lily y tener que padecer desde su adolescencia a Juvia, le habían enseñado que no era una virtud que quisiera adquirir, pero había algo en la conversación que no le cerraba, por lo que se saca el otro auricular, y poniéndose de pie, sale de la oficina para hablar con las dos chicas. Era alto y sus piernas largas, por lo que en pocos pasos llegó a donde estaban para incluirse en la charla, inventando alguna excusa.
-Oh, hola Gajeel.- Lo saludo alegremente Lucy.
-¿Qué hay?- Se encogía de hombros.
-Todo bien, y tú ¿cómo estás?
-No me quejo.- Se dirigió a la albina.-Mira, aún no tengo mi recibo de sueldo.
-Oh, si. Con el casamiento de mi hermana, tenía la cabeza en cualquier lado. Dame un momento.- Y se metía en su oficina para buscar en un archivero.
-Veo que trajiste nuevo material.- Le dice a la novia de su amigo.
-Oh, no, esto no es mío, es para Levy.
-¿Se lo vas a enviar a Crocus?- Lo dijo con un dejo de amargura.
-No.- Le dijo sonriendo.- Ella volvió, pero como se pidió el mes aquí, aún no puede reincorporarse.
Iba a decir algo, pero Mira volvió con su recibo en la mano. -Aquí tienes, firma la copia y luego me lo pasas.
Él solo asintió y se volvió a su escritorio, no es que pudiera hacer mucho después de lo que le había dicho Lucy. Había vuelto, por algún motivo que desconocía, ella estaba de vuelta en Magnolia, y no podía evitar sonreír, Jet y Droy lo miraron raro, pero luego lo ignoraron igual que solían hacer siempre.
Se quedó mirando a la pantalla de su computador sin hacer nada, hasta que golpearon la puerta de la oficina.
-Hola Droy, hola Jet.- Saludaba Lucy.
-¿Cómo estás Lucy?- Le respondía Droy y Jet la saludaba sonriendo.
-Muy bien, es bueno verlos. Mira me tiene de asistente.- Se acerca a Gajeel y apoya su mano en su hombro, él la mira.-¿Ya firmaste tu recibo?- Le dijo y Gajeel buscó una birome y tras firmar se lo dio a la chica. Los otros dos ya no prestaban atención y volvían a su charla.- Está en su casa, si quieres ir. Puedes llevar esto.- Dijo en un susurro que los otros no pudieran escuchar, dejó el manuscrito en el escritorio, luego sonrió y a Gajeel hasta su sonrisa le recordó a Natsu.-Nos vemos chicos.-Los saludaba agitando la mano con el recibo.
Gajeel esperaba a que pasaran los minutos, pero parecía que cuando uno miraba constantemente la hora el tiempo avanzaba mas lento, pero cuando el reloj marcó 18:00, tenía todas sus cosas preparadas, y sin despedirse, salió corriendo, saludó a Kinana en recepción, y bajó los pisos del edificio en minutos.
Esta vez no tenía que ir rápido para evitar que un vuelo despegara, solo tenía que ir hasta el barrio Tenrou, y ya que ella iba a estar allí, esta vez era distinto, pero aún así quería llegar rápido, por lo que corrió. Si se transformaba podía ir todavía mas rápido, pero no podía llegar convertido en lobo. Su ropa tampoco era la adecuada, pero sus zapatos eran cómodos, su saco y su corbata estaban en la mochila, y aunque tras lo sucedido llevaba ropa para cambiarse por cualquier cosa que ocurriera y no lo atrapara desprevenido, no iba a detenerse a cambiarse, ya que eso solo lo demoraría.
Cuando llegó a la calle Bakshi, se topó con la misma mujer que había bajado con él en el ascensor cuando Levy lo había echado del edificio, intentó gritarle para que no cerrara la puerta, pero la anciana parecía no escucharlo, por lo que debió apurarse para poder llegar a sostener la puerta para entrar, la mujer ni lo llegó a ver, ya que estaba subiendo en el ascensor, Gajeel no quería esperarlo, por lo que prefirió tomar las escaleras, y tras subir los siete pisos llegó hasta su puerta y con la adrenalina todavía corriendo por sus venas, estaba por golpear la puerta, pero se detuvo, ya que su intención no era tirar la puerta abajo, solo quería verla... y hablar con ella, así que respira para tratar de calmarse, y da unos golpeteos en la madera.
-Ya voy.- Se escucha tras la puerta.
Gajeel estaba apoyado en el marco de la puerta, así que vuelve a erguirse a su altura completa, y espera. Y ella abre la puerta. Estaba con una remera azul que le quedaba algo corta y dejaba ver parte de su estómago, unos shorts de jeans gastados, iba descalza y su cabello estaba suelto, sin un pañuelo como solía usar, por lo que sus flequillos caían desordenados sobre sus ojos, y unos mechones enmarcaban su rostro. Habían pasado tres semanas, y parecía que su mente le estaba jugando trucos, ya que era imposible que estuviera mas hermosa de lo que la recordaba, pero así era, lo que no facilitaba las cosas, ya que era difícil concentrarse teniendo a la mujer que deseabas frente a ti, viéndose tan sensual.
-Hola Gajeel.- Le dice sorprendida.-¿Por qu...¿Qué haces aq... hola.- Sonríe nerviosa.
-Hola.-No le salían las palabras, estaba enojado porque se había ido, pero estaba feliz de su regreso, estaba agitado de la carrera que hizo del trabajo a su departamento, pero a la vez relajado que había llegado y ella estaba ahí, pero por sobre todas las cosas sentía unas ganas infernales de besarla, y aguantarse esas ganas era torturarse a si mismo.
-¿Viniste corriendo?
Él solo asintió.-Volviste.
-Si, volví.- Le dijo mientras se acomodaba su cabello, colocando detrás de su oreja uno de los mechones que se le venían a la cara.
-No me avisaste.- Le dijo.
-¿Qué volvía?
-Que te ibas...- Todavía seguía enojado, pero en ese momento no se sentía capaz de expresarlo, solo se alegraba de que estuviera allí.
-Oh, lo siento, es que...-Bajaba la cabeza y miraba hacia un costado, tomándose el antebrazo.-no sabía como.
-¿Por qué volviste?
-Es una historia larga...- Volvía a mirarlo.
-Tengo tiempo.
-Está bien. ¿Quieres pasar?- Le pregunto insegura. Gajeel asintió, y Levy se hizo a un lado para que pudiera entrar al departamento.
¡Actualización a tiempo! Llegué, pensé que no iba a poder.
Espero que les haya gustado mi Juvia bad-ass, y bueno, no sirvo para tener separados mucho tiempo a estos dos.
Gracias a Yume Fujimi, Shonenevolution, Hati-chan, katherin p y levyroses por las review.
Crispy:Espero que este capi sea lo que tu kokoro necesitaba, ya te dije que iba a volver.
Wendy:Estaba esperando tu review para actualizar, no podía continuar sino jeje.
Nos leemos el próximo viernes. Un beso grande a todos.
