"真夜中の秘密" (Secretos en la medianoche).
Bulma
Se perfectamente que todo esto está mal, lo sabía, aún lo sé y aún así, no me importa, tome el riesgo, me enrede sola con mi propia soga que fue la que me quitó la vida metafóricamente.
Se que estoy traicionando a una de las personas que más amo en esta vida, pero no lo puedo evitar, simplemente este hombre me desarmaba.
Lo siento tan profundo en mi interior, que de verdad no puedo pensar en que ella está del otro lado del pasillo durmiendo.
Lo se, soy una basura, pero no puedo contra esto. Creí que era una aventura, algo de la edad, pero no, estoy completamente enamorada de él.
Siento sus manos cómo toma mi cintura con fuerza, mientras me penetra con brutalmente. Ahogo un grito desesperado, pues me está haciendo tener otro orgasmo, ya perdí la cuenta de cuantos voy...
Como puedo decir que no, si me vuelve loca… me hace perder la cabeza. Me sujeta más fuerte, está apunto de terminar. Me tiene sentada sobre él, mientras le doy la espalda y apoyo mis manos en el respaldo de la cama. No me deja ir, cada vez que le digo que debo volver a mi cuarto, porque ella se puede dar cuenta, él comienza a tocarme y me susurra con esa voz…
"-Solo un poco más…."
Me desquicia, imposible decirle que no… no puedo, no tengo voluntad y sin darme cuanta, de nuevo me estoy entregando a él…
Lo siento explotar en mi interior con fuerza, a veces es muy brusco, pero es que no se puede controlar conmigo, es lo que me dice siempre.
Siento ese líquido caliente que recorre por mis piernas sin piedad mientras deja salir hasta la última gota. No me preocupa, tome mi pastilla a la hora de siempre, no quedare embarazada...
Nos detenemos enseguida cuando sentimos pasos por el pasillo. Está gritando despacio, me está buscando…
-Bulma… donde estas?
Maldición, se despertó. De seguro fue a mi cuarto y al no verme me busca. Por qué tengo que pasar por esto?... Cierto, estoy enamorada completamente de este tipo.
Me giró despacio mientras siento como sale de mi interior, no lo niego, quiero más, pero debemos aceptar el hecho de que esto está mal y si ella se entera, podría ser fatal.
Siento como golpea la puerta de mi cuarto. A veces tengo el presentimiento que ella sabe algo, pero luego veo que es muy inocente, no creo que lo haga.
Me giro y salgo de la cama despacio, tomó mi vestido y me visto rápidamente. Levanto la mirada y lo veo… me mira así, con esos ojos negros lleno de lujuria, me sonríe perversamente. Lo veo que se levanta y se acerca a mí, me toma del mentón y me besa despacio.
-Hasta la noche, mi reina…
Dios, lo amo… como quisiera decírselo, pero no, está prohibido. Esto es solo sexo y tengo que aceptarlo. Jamás seré su mujer, jamás seré suya por completo. Esto es un pecado y debería alejarme de este hombre, pero simplemente no puedo.
Nos separamos rápido del beso, pues siento como se contiene de volver a tocarme. Le sonrío, si supiera que lo único que quiero es que lo haga, que me haga suya, su mujer, su esposa si fuera por mi… Dios, moriría a lado de éste hombre.
-Vegeta… debo salir de aquí, Milk se despertó y me está buscando…
-Lo se mi amor, la escuche. Saldré al pasillo y la llevaré a la cocina a desayunar así entras al baño de huéspedes…
Sonrío, es tan inteligente. Siempre se le ocurren esas cosas… Me vuelve a besar, se pone su pantalón largo y una remera y sale rápido de su cuarto, los escucho hablar y se me llenan los ojos de lágrimas, cuando la conversación se cola en mis oídos… De verdad soy una persona espantosa
-Buen día mi amor…
-Buen día, haz visto a Bulma?...
-No, debe estar bañándose, sabes que ella se levanta temprano.
-Es cierto, no me había fijado.
-Ven Milk, vamos a desayunar. Tu amiga de seguro bajará en cualquier momento.
-Si tienes razón, vamos Papá, quiero prepararle algo rico a Bulma, para poder ir a la escuela….
Mi corazón se detiene lleno de dolor, soy la peor basura… solo yo puedo hacer algo tan aberrante…. Soy Bulma Brief, tengo 18 años y tengo sexo con el padre de mi mejor amiga… y que es peor… estoy perdidamente enamorada de él...
Me siento en la mesa de la cocina de mi amiga mientras la veo acercándome el desayuno, levantó la mirada y le sonrió.
-Gracias.
Es tan linda. Siempre tan atenta conmigo… no merezco algo así. Vuelvo la vista y lo veo a él parado a lado de su hija, tomando café negro, pues después de la medianoche, cuando fui a su cuarto, no dormimos más y de verdad estamos cansados.
Se sienta frente mio y me ignora por completo, al igual que yo a él, pues Milk nunca debe saber nada de esto. Escucho que hablan, no se de que, no prestó atención realmente.
Siento su mirada profunda clavarse en mi. Lo se, lo hace cada vez que Milk se da vuelta o está distraída. Aprovecha para mirarme y yo lo veo despacio, sin que mi amiga lo note… de verdad se que está mal, pero ya no tengo conciencia de lo que hago.
Nos miramos, nos deseamos, no hay nada en este mundo más importante para mi que ese hombre. Baja la mirada cuando Milk comienza a hablar. No se de que, no le presto atención casi nunca, solo me limito a terminar de comer.
Milk y yo terminamos de desayunar y nos vamos despacio, caminamos hasta la salida, mientras la escucho saludar a su padre diciéndole que nos veremos a la noche.
También lo saludo con mucho respeto, como siempre, diciéndole que quizás no vuelva por aquí, que quizás me vaya a mi casa.
Lo veo ponerse serio y solo saluda como siempre.
Se que me mandara un mensaje apenas se desocupe, diciéndome que vuelva a la casa, que no me vaya… que me necesita. Lo haré, solo que me encanta cuando me lo pide… me hace sentir sexy, deseada… amada.
Salimos con Milk de su casa y vamos directo a la escuela, estamos en el último año. Yo soy mayor que ella por un año, pero es que repetí la escuela cuando era niña, por que me enferme muy gravemente… Quién iba a pensar que gracias a ese padecimiento, yo conocí a Milk… y a él… al señor Vegeta… al hombre de mi vida.
Recuerdo cada detalle de cómo nos conocimos… Aún recuerdo que fue un hermoso regalo de cumpleaños, pues cuando se enteró que ya era mayor de edad… comenzamos a ser amantes…
Faltaba una semana para mi cumpleaños. Milk y yo nos habíamos hecho amigas al comienzo del año lectivo, pues yo vivia en otra ciudad y tuvimos que mudarnos con mi familia a la capital del este.
Milk se me acercó, pues yo siempre fui muy tímida y madura y no solía tener amigos, la gente de mi edad siempre me aburría. Los que lograban acercarse a mí, eran muy pocos.
Siempre fui una ratita de laboratorio, la típica nerds que prefiere estar en la biblioteca que salir de fiestas.
Milk se dio cuenta de mi personalidad y me sedujo demasiado, tanto que en menos de dos meses, acepte ser su amiga.
Ella es tan buena, muy infantil e inmadura. Me contó que su padre la consiente mucho y ella es muy dependiente de él.
Me contó que él era viudo, su madre había muerto cuando ella tenía nueve años y que desde entonces, el hombre era demasiado sobre protector.
Era la forma de Milk de justificar porque se escapaba para salir y no le avisaba nada a su padre, era por eso que jamás lo había conocido los dos meses de amistad que tuvimos.
Le conté de mi enfermedad, como perdí mi virginidad con mi antiguo novio y de porque siempre estoy sola . Mis padres viajan por todo el mundo, pues él es un científico muy importante y tiene empresas por todos lados, lo que hace que viajen constantemente. Le comente que solíamos mudarnos todo el tiempo, y que si me hacía de amigos, luego sufría porque los tenía que dejar.
En cambió, este año cumplía los 18 años y mi padre me dejó quedarme en esta ciudad para comenzar la universidad y no seguir con esa vida nómada. En ciertas palabras, podía hacer una vida de una mujer normal, podría tener amigos, novio, lo que quiera, pues ahora si estaría en un solo lugar.
Siempre me valí por mi misma, por eso soy tan responsable y madura, simplemente mi madre me hizo así, para que supiera defenderme siempre que ellos no estuvieran
Milk y yo hicimos crecer nuestra amistad poco a poco y cuando menos lo imagine, ella se había convertido en mi mejor amiga, mi hermana.
Y ahora, siento que traiciono a la única persona que me ha querido con el corazón… si, lo se… soy de lo peor.
En fin, recuerdo que faltaba una semana para mi cumpleaños y como siempre, mis padres no estaban, se había ido a otro país y no volverían hasta fines del mes siguiente.
Milk se sintió mal que estuviera sola en mi cumpleaños, pero yo le dije que estaba bien, que ya estaba acostumbrada, que ellos casi nunca estaban. Que después cuando volvían, festejábamos, que eso era normal para mi.
Milk no lo tolero y me dijo que hablaría con su padre y le pediría permiso para hacer una fiesta en su casa. Ella tiene piscina y con el tremendo calor que hacía, podríamos hacer una fiesta de traje de baño…
Quién diría que ese, sería el comienzo de mi peor traición.
Al principio me negué. Yo no conocía a Vegeta y no quería molestar, ni mucho menos hacer un lío en su casa, pero Milk insistió y hasta le dijo a mis compañeros de clase, que si lograba convencer a su padre, haría una de las mejores fiestas. Todos la apoyaron menos yo, no quería molestar realmente.
Todos me preguntaban porque no la hacía en mi casa y yo les respondía que como no estaban mis padres, no quería hacerlo. Todos se burlaron de mi por mi madurez, pero Milk era la única que me entendía y sabía lo importante que era para mi, no desobedecerlos. Ellos confiaban en mí y no podía perder eso y menos por una fiesta. Por eso insistió en hacerlo en su casa
Todos mis compañeros la apoyaron, mientras yo moría de la vergüenza. Ese mismo día Milk me invitó por primera vez a su casa, para que juntas habláramos con su padre y tratemos de convencerlo.
De verdad no quería y hoy siento que jamás debí hacerlo, pero me deje llevar, deje que Milk me convenciera y hoy pago la consecuencia.
Y hacia allí fui… después de clases fuimos juntas a la casa de Milk y allí comenzó todo…
Recuerdo que llegamos y él aún no estaba en la casa, Milk me contó que su padre trabaja en la empresa que era de su abuelo y él la heredó. Al parecer es una industria de telefonía y celulares, y ahí comprendí porque Milk siempre tenía los mejores aparatos.
Me dijo que él llegaba tarde, así que nos fuimos a su cuarto a terminar unas tareas y charlas de cosas de chicas, aunque ella sabía perfectamente que no eran cosas que a mi me interesan mucho. Pero igual lo hacía por ella, todo era por ella… hasta que lo conocí esa misma noche...
Vegeta
Me duele la cabeza, me siento mareado y muy confundido. Por qué dijo eso?, por qué se quiere ir a su casa?... Me estoy muriendo, no puedo ni siquiera pensar en no verla esta noche.
Lo se, soy un maldito bastardo, asqueroso y pervertido… pero de verdad llegue a mis límites, esa mujer me vuelve loco, ya no puedo ni siquiera pensar en mi hija. Merezco el peor de los castigos y estoy listo para afrontarlos, pero por dios… si no la veo esta noche me voy a morir.
Se perfectamente el pecado que estoy cometiendo, y aunque al principio negué con toda mi alma todo el deseo que sentía por esa chica, hoy estoy rendido, perdí, estoy a sus pies.
No puedo apartarla de mí, cuando estamos frente a mi hija me muero por abrazarla, besarla y acariciarla, pero no puedo, es su mejor amiga.
Siento que cada día estoy perdiendo más la cordura, y es que ella es tan hermosa, cálida y suave. Nunca en mi vida tuve la dicha de encontrar una mujer como ella. Ni siquiera la madre de Milk.
Éramos tan jóvenes cuando quedó embarazada y mi padre me obligo a casarme con ella, solo tenía 16 años. La quería, si la quería, pero no la amaba, aún así cuando murió y me quedé solo con mi hija, no pude superarlo, pues un día antes de su muerte le había pedido el divorcio, misteriosamente tuvo un accidente al otro día.
Me sentí culpable, tanto que jamás volví a tener otra pareja y dedique mi vida entera a mi pequeña.
Cuidándola de todos y de todo, siempre velando por su bienestar… pero jamás en mi vida pensé que esto podría pasarme a mi.
Cuando conocí a Bulma aún tenía 17 años, faltaba una semana para su cumpleaños. Estaba sola, sus padres viajan mucho y Milk quería festejar su cumpleaños en casa.
Recuerdo que la invitó a dormir esa noche, yo llegué tarde como siempre. Era una costumbre mía, después de salir de la oficina ir a algún bar a tomar algo y relajarme, porque aunque soy padre, sigo siendo hombre y seguía saliendo con alguna que otra mujer, pero era siempre algo pasajero, trataba en lo posible de nunca acostarme con la misma dos veces, solo pensaba que eso quizás no le guste a mi hija y me decía que esperaría hasta que se graduara y se vaya a la universidad, quizás ahí podría hacer mi vida sentimental.
Pero cada vez se me hacía más difícil. Estaba demasiado acostumbrado a esta vida, solitario, sin que nadie me recrimine nada, sin que nadie me esté molestando por comprale lo que se me antoja a mi hija. Sin duda, me estaba volviendo adicto a la soltería.
Y el karma llegó a mi, destrozando mi orgulloso como un insecto. Tantas mujeres que me suplicaron y me rogaron para que no las deje y yo, les daba vuelta la cara y me marchaba como un maldito bastardo sin pensar en sus sentimientos.
Y ahora…. ahora me estoy volviendo loco porque una maldita mocosa de 18 años me amenaza con irse a su casa y no estar conmigo….
Mi cuerpo tiembla, no, si no viene iré a buscarla, no me importa que me vean sus vecinos, si al fin y al cabo, soy el padre de su amiga, y por ahora una especie de tutor… Por dios, soy un pervertido.
Después de conocerla se me olvidaron los bares, las mujeres, la soltería y pedí a los dioses no olvidarme que era una menor de edad.
No lo hice, pero mi mente maldita me recordaba todos los días que solo faltaban unos días para que sea legalmente una mujer.
Pero para mi mala suerte, ella ya era una mujer.
Esa noche cuando llegue a casa del bar, entre rápido dejando mis cosas sobre mi sillón. Vi la mochila de mi hija y a lado una pequeña maleta escolar. Muy bonita, pero creí que era de alguien universitario, pues los alumnos de allí suelen usarlas.
Mi rostro se transformó, por un momento pensé cualquier cosa. Subí las escaleras furioso, esperando lo peor y tratando de no matar al maldito gusano que estuviera con mi pequeña.
En el segundo piso fui directo al cuarto de mi niña, pero este estaba vacío. Escuche ruidos en la ducha y me enfurecí, de verdad creí lo peor.
Entre como un rayo al baño y abrí la cortina sin siquiera pedir permiso, pues si había un hombre allí, lo mataría sin avisarle.
Pero con lo que me encontré fue algo totalmente distinto a lo que esperaba. No era un hombre, no era mi hija…. era mi cruel realidad, mi destino, mi futura mujer.
Recuerdo que me miró con esos ojos enormes azules completamente sorprendida, pero no avergonzada.
Me quedé paralizado, no podía moverme. Realmente mi reina tiene el cuerpo de una diosa y aunque quise ver a otro lado, no pude, simplemente quede como un estúpido atrapado en el cuerpo desnudo de Bulma.
Ella tomó la toalla y se cubrió, me volvió a mirar y con esa voz hermosa me cuestiono de la forma más madura que pudo.
-Disculpe… que se supone que hace?... quién demonios es usted?...
Quise hablar, lo juro, pero no pude. Además mi hija entró en ese momento y vio lo que ocurría. Se sintió avergonzada y le pidió disculpas a Bulma y también a mi por no avisar de la vista.
Yo traté de que no se notara lo estúpido que había quedado y le exigí a mi hija que me dijera quién era esa mujer.
Milk sonrió, se burlo de mi. Me dijo que no era una mujer, era una niña como ella, que era su amiga, y que iban a la escuela juntas.
Odie con toda mi alma a mi miembro por reaccionar de esa manera ante una niña, pero no pude hacer nada, de verdad creí que era una mujer más grande, pues su cuerpo tiene curvas muy desarrolladas, ni hablar de sus senos exquisitos y esas caderas que me hacen volver loco.
No dije nada, solo me fui corriendo a mi cuarto, de verdad quede como un estúpido ante su cuerpo.
Luego de eso, tratemos de pasar una cena lo más normal que pudimos, pero realmente se me hacía difícil.
Peor fue cuando Bulma olvidó su ropa y mi hija le prestó un vestido de ella. En mi niña se veía tierno e inocente, pero en Bulma, que le quedaba bastante chico y ajustado, la imagen de inocencia se fue al diablo.
Y después cuando quiso ayudar a poner la mesa o servir la comida, cada vez que se agachaba y dejaba ver su hermoso escote, mi miembro se levantaba dejando ver lo pervertido y pedófilo que era.
Ya no puedo más, recordar todo aquello hace que mi sangre hierva. Tomó mi celular y le escribo, rogando por su respuesta.
Odio que haga eso, me pide que le diga para qué quiero que vuelva esta noche. Juega conmigo lo se y yo como idiota caigo en su juego infantil.
Dejó ver los desesperado que estoy por ella, rogando que vuelva. Solo me envía un pulgar arriba. Esta noche le haré pagar por eso y ya se donde le meteré ese pulgar…
Siento mi miembro reaccionar de la peor manera. La reclama, la necesita, yo la necesito, maldita sea, me volví adicto a ella, a sus caricias, a su cuerpo. Ya no puedo negarlo, por más retorcido que suene, estoy completamente enamorado de la amiga de mi hija.
Bulma
Dejó mi celular dentro del bolsillo del maletín y sonrió como tonta. Me encanta que me envíe mensaje y me diga lo mucho que me necesita. Se que solo quiere mi cuerpo, que es sexo, pero yo soy feliz. El me hace feliz.
Llevamos ya ocho meses con esta relación clandestina y cada vez se me hace más difícil. He mentido de miles de maneras para poder estar con él. Mis padres han vuelto solo un par de veces y esas semanas fueron muy difíciles para mi no verlo, ya que no me iba a ir a su casa a dormir, mis padres querían estar conmigo.
Pero ahí me di cuenta el deseo que siente por mi, cuando una noche me llamó y me dijo que estaba con su auto afuera de mi casa, le dije a mis padres que tenía una cita con una amiga para ir al cine y que luego iría a un bar y llegaría muy tarde. Ellos me creyeron rápidamente, pues jamás había mentido antes. Recuerdo que nos fuimos y viajamos por horas. Nos quedamos en un hotel muy lindo hasta el amanecer, realmente me hubiese quedado con él toda la vida, pero no podíamos.
Todo era y es intenso cuando estoy cerca suyo. Y todo eso comenzó cuando él le dijo que si a su hija, que podía hacer una fiesta en su casa.
En esa semana me comporte como una perra. Me ponía provocativa y le hacía insinuaciones. El me ignoraba al principio, pero se que me deseaba.
Debo reconocer que le hice la vida imposible, pero sabía cuál era el problema, yo aún era menor de edad.
El creyó que apenas cumplia los 17, pero fui bien clara y concisa en explicarle que era un año mayor que Milk, que de verdad cumplia los 18.
Sentí como se le iluminaba el rostro, entonces me di cuenta que ambos esperábamos lo mismo, mi cumpleaños.
Y ese día llegó… y con él, esta espantosa, pero suculenta relación.
Vegeta
Miró la hora en el reloj de la pared y pienso en las horas que faltan para tener a mi reina debajo mío, gimiendo.
La adoro, simplemente me cautiva totalmente. Después de ocho meses, me siento acorralado. Es la primera vez en mis 34 años que me siento así, de esta manera.
Se que podría ser su padre, pero no lo soy, ella me dice eso todo el tiempo. Se que es la mejor amiga de mi hija, pero ella dice que mientras Milk no nos vea, no pasara nada. Pero ahora, aquí en mi oficina, ya no se si quiero que mi hija no se entere. Si ella lo supiera se enojaría, seguro, pero podría estar con ella libremente, a pesar de que seré juzgado como un perverso.
Lo soy, pero no me importa. La quiero, la quiero a ella. Quiero pasar el resto de mi vida a su lado, pero se que es imposible. Solo tiene 18 años y una vida por delante, no soy tonto, sé muy bien que cuando comience a envejecer, ella seguirá siendo joven y hermosa y me dejara por alguien más acorde a su edad. Me duele, pero no soy iluso, se que pasara.
Sin embargo la amo y la quiero a mi lado. Por ella sería capaz de todo, hasta de enfrentar a la sociedad y a mi hija.
Ya no aguanto más. La quiero conmigo. Tendría que haberle pedido que no vaya a la escuela como aquella vez, que falto y le dijo a Milk que iría con sus padres por tres días. Yo le dije que también me iría a un viaje de negocios… Solo mi hija que es tan inocente no se dio cuenta de que nos fuimos juntos a la casita de las montañas que tenemos.
He hecho cada cosa por esa mujer. Ahora espero, espero que al fin terminé la escuela, para que?, no lo sé, no estoy seguro. Solo se que las cosas podrían cambiar después de eso.
Pero algo tengo en claro, pase lo que pase, seguiré con ella, hasta que ella me deje por otro o se aburra de mi.
Aunque recuerdo aquella noche cuando me dijo que lo más probable era que yo me cansara de ella que al revés. Que ilusa, me tiene a sus pies, ella es joven y bonita, no existe la posibilidad de que yo la deje a ella.
Esa noche tenía los ojos llenos de deseos… Esa noche después de la medianoche, cuando apenas cumplió los 18, fue a mi cuarto fingiendo sentirse mal, de verdad yo me preocupe y comencé a tocarla sutilmente.
Era todo una escena para que la tomara. Le dije que no, que estaba mal, pero cedí, caí ante sus encantos, igual que ahora… igual que siempre.
Recuerdo que al otro día cuando desperté no la vi y me desespere, me volvió loco desde el primer día. Cuando baje las escaleras ni siquiera noté el tremendo desastre que habían hecho en mi casa esos mocosos, solo fui a buscar a mi hija y preguntarle por ella.
Milk estaba con resaca, había tomado y aunque sé que debía castigarla, no me importo, solo quería saber de ella.
Mi pequeña me dijo que Bulma se había ido temprano, cuando apenas amaneció, que ella la había escuchado teniendo sexo con alguien y que de seguro se había ido a su casa.
Mi corazón ardió en ese momento. Me puse como loco, por suerte Milk nunca supo con quien había estado Bulma, pero yo sentía que moriría ahí mismo.
Le dije una mentira a mi hija, diciéndole que iría a comprar algo, mientra las dos mucamas ordenaban tremendo desastre y salí como un rayo a su casa.
Llegué y efectivamente allí estaba. Toque el timbre y ella salió. Recién bañada, su cabello olía a fresas. Me sonrió con esa dulzura que la caracteriza y me pregunto que pasaba.
Yo parecía un adolescente, estaba dolido porque se fue y no pude evitar reprochárselo, y su respuesta me dejó como un idiota, aún más.
Me dijo que la noche anterior nosotros no nos habíamos cuidado y que ella apenas amaneció, salió corriendo a una farmacia para evitar un embarazo no deseado.
Su actitud tan madura me volvió loco. Me metí en su casa y le volví a hacer el amor. Le dije que nos cuidaríamos correctamente, que me perdonara y ella me dijo que no me preocupara, que ella tomaría esas pastillas, que ya tenía todo bajo control.
Me hizo jaque mate…. yo creyéndola una niña y el niño fui yo…. Desde ese día se convirtió en mi amante, en mi mujer, en mi todo...
Flashback
La fiesta había comenzado a las diez de la noche. Milk tenía puesto su traje de baño color rosa con encaje. Se veía tan inocente y bonita, y es eso exactamente lo que daba una sensación morbosa a sus compañeros.
Sin embargo Bulma se veía como toda una mujer. Su traje de baño era rojo, dos piezas y pequeñas, resaltaban bien sus atributos.
Vegeta se puso tenso cuando la vio, casi se infarta con la imagen. Bulma lo supo, se dio cuenta lo que había provocado en él y con su sonrisa más perversa, lo invitó a quedarse en la fiesta.
Pero el hombre no aceptó y salió corriendo a encerrarse en su habitación. Luego de eso, la fiesta dio inicio y todo comenzaron a festejar. Beber alcohol, meterse en la piscina y comer algunas cosas.
Todos reían y se divertían, menos Bulma. La peliazul estaba pendiente del horario, ya había armado su plan, ya se había decidido que haría después de la medianoche.
Las doce resonó en su mente y en la del hombre que daba vueltas en la cama sin poder dormir con la imagen de Bulma en bikini, hasta que logró que el sueño lo venciera.
Todos felicitaron a la cumplañera y está sonrió de manera alegre, pero apurada, pues se quería ir del lugar.
La fiesta continuó y Bulma le dijo a Milk que se sentía un poco mareada por la bebida, que iría a descansar unos minutos. Milk le creyó e incluso se preocupó. Le dijo que vaya tranquila, que ella se quedaría de anfitriona.
Bulma sonrió y subió rápidamente la escaleras. Pero jamás llegó a su habitación de huésped, pues ella se fue directo al cuarto de Vegeta.
Entró en silencio, de igual manera, la música de afuera cubría sus pasos. Lo vio recostado en la cama, destapado, con un short negro bien ajustado, dormido.
Bulma se mordía los labios de deseo, pues era la imagen más excitante que podía haber visto en su corta edad.
Sin dudarlo más, se acercó a la cama y se sentó en ella. Vegeta se movió, pero no se despertó. Y Bulma aprovechó la situación.
Si pedir permiso, la chica se acercó al hombre y comenzó a tocar despacio todo su pecho desnudo con sus dedos. Recorría cada músculo del lugar, tanto que comenzó a hacerle cosquillas al hombre.
Vegeta se removió un poco, pero continuó dormido. Y Bulma no lo soporto más, lo necesitaba, necesitaba estar con él y sacarlo de su cabeza o perdería la razón.
Sin previo aviso comenzó a tocarlo más provocativamente y más fuerte, para despertar al hombre, bajó por su abdomen y comenzó a masajear al miembro de Vegeta que estaba bajo la tela.
Este se despertó antes que su portador y Bulma se estremeció llena de deseo. Se inclinó un poco y posó sus labios sobre el short negro, apretando su contenido.
Vegeta comenzó a moverse jadeando, pues el hombre creyó que estaba soñando. Levantó su mano y la llevo justo al brazo de la peliazul. Ella lo sintió y creyó que había despertado al fin y que la estaba dejando probar su palpitante erección. Lo sacó, librero aquel bulto con deseo y sin más, se lo llevó dentro de su boca.
Vegeta abrió los ojos de golpe, se dio cuenta que lejos estaba eso de ser un sueño, era real, ella estaba ahí, en sus entrepierna, lamiendo su hombría.
Se levantó despacio y la miró lleno de excitación, primero quiso apartarla, pero ella no se lo permitió, se safo del agarre del hombre y continuó con su tarea.
-No hagas eso… Bulma… vete de mi cuarto ahora…
Vegeta trataba de sonar calmado, pero no pudo. Sus jadeos comenzaron a incrementar cuando ella aumentaba el ritmo. Quería que se vaya, que dejara de volverlo loco, pero cada vez era peor.
-Bulma… por favor… podría ser tu padre….
La peliazul sacó el miembro duro y caliente de su boca, lo miró a los ojos y sonrió.
-No lo eres…
Vegeta aprovechó la oportunidad para sacarla de la cama, la tomó del brazo, pero ella se tiró sobre él fingiendo sentirse mal. El se preocupo y creyó que estaba ebria.
-Bulma, estas en mal estado por la bebida… ve a tu cuarto a descansar…
-Shh… no me eches Vegeta… déjame quedarme un ratito… solo un ratito y luego me iré y no volveré jamás si es lo que quieres… pero déjame estar contigo… tan malo es querer estar con un hombre de verdad?... Eso quieres?... que vuelva abajo y me acueste con un idiota de mi edad?...
Y Vegeta se prendió fuego, con solo imaginarla con algún imbécil casi se muere. No, no lo permitiría, pero debía ser fuerte ante la tentación.
-No digas eso… por favor…
Bulma se arrodilló y miró hacia el costado.
-Está bien… lo siento mucho… Iré por alguien más… se ve que usted no es lo que yo necesito… Solo quería saber lo que era tener un hombre dentro mío… lo siento…
Bulma amago con levantarse, pero fue muy tarde. Vegeta se prendió fuego realmente con las palabras de la chica. Ya no podía esconder el deseo enorme que sentía, que ella le hacía sentir. Se resignó completamente, le pidió perdón a su hija y su esposa mentalmente y se rindió.
Se levantó de inmediato, se acercó a la puerta y le puso llave. Se dio la vuelta y se tiró encima de la peliazul. La sujetó con fuerza con sus gruesas manos y comenzó a besarla con desesperación. Bulma sonrió, lo había conseguido.
El se acercó despacio a su oído y le susurro de una manera ronca que la hizo temblar de deseo.
-Tu quieres saber cómo es estar con un hombre?... Bien, lo harás y te juro que jamás en tu vida querrás volver a tocar a un mocoso inútil… yo te demostrare lo que es un hombre de verdad…
Sin más que decir, comenzaron a besarse y tocarse. Realmente pasaron la mejor noche de sus vidas y a pesar de saber lo malo que era aquello, no se detuvieron. Y en la mente de cada uno, creyeron que jamás podrían.
Milk
Siento mi sangre hervir… no se que pensar o cómo reaccionar. Me siento traicionada, me han visto la cara de estúpida.
Vaya a saber desde cuando esto pasa, aunque creo que sé cuando empezó… aquella noche, cuando fui a buscar a Bulma y escuche esos gemidos salir del cuarto de mi papá… creí que estaba con alguien más, pero ahora estoy segura…
Ocho meses… ocho meses burlándose de mí, pero se acabó… Ellos no saben lo maldita que puedo ser, y me las pagaran… juro por mi madre y su memoria que los haré pagar por esta traición…. Los separare y haré que se odien… Seguiré haciéndoles creer que no se nada… estoy tan decepcionada… me las pagaran… ellos no saben con quién se metieron…
Haré que mi padre desprecie a Bulma, se lo merece por quitarme a mi amiga...Y ella… Bulma conocerá el verdadero dolor por acostarse con mi padre… Por engañarme… están condenados y yo los haré pagar...
