Disclaimer: Creo que ya saben que todo lo relacionado a este esplendoroso mundo le pertenece a J.K Rowling.
Capitulo 10: Penúltima Palabra
Ingresó a su sala común meneando la capa al compás del vaivén de sus hombros, sus pasos hacían un ruidito extremadamente estruendoso en la húmeda estancia que era hogar y nido de serpientes venenosas. Se detuvo un segundo y al instante se apoderó al completo del cómodo y aparentemente único refugio calido en todo el lugar. Cruzo elegantemente una pierna y arqueó una ceja. El silencio que mantenía el par de chicos que se encontraban sentados frente a él-dos muebles similares a SU sillón- era magistral. Casi increíble.
Zabinni arqueó una ceja especialmente dedicada a Malfoy. Mostró sus blanquecinos dientes y habló.
-Vaya, Malfoy-empezó-Hasta que nos concedes el honor de ver tu cara adornada con la estúpida sonrisa de Lunática-Draco creyó notar una mirada de soslayo dirigida al silencioso Slytherin e inmediatamente intento ignorar el cosquilleo incesante en la yema de sus dedos. Cosquilleo que solo paraba cuando sentía la piel de cierta castaña rozando la suya. Maldición. ¿En que pensaba?
Theodore se estremeció, apretó los dedos sobre la pasta amarillenta del libro que leía, el rubio creyó oír un crujir de dientes que mataría de un infarto hasta al mismísimo Godric Gryffindor, lastima que ahora se tratase de un montón de huesos roídos o, en el mejor de los casos, polvo.
-Me parece que tendrás que moderar tus necesidades, Malfoy, si seguimos así Snape dejará de ignorar la mística costumbre de los polvos flu-agregó el moreno.
-Cállate, Zabinni-exigió Draco lanzándole una mirada gélida
A Malfoy últimamente no le gustaban las miradas analíticas en el rostro del moreno y mucho menos sus preguntas camufladas e indirectas. Lo conocía lo suficiente como para decir que algo no marchaba del todo bien o en todo caso no marcharía del todo bien.
Blaise apretó la mandíbula. Draco podría ser muy inteligente, pero él no era un idiota más. Ya tenía casi todo bien centrado respecto a sus dudas para con Nott y la verdad es que el trabajo le había resultado mucho más interesante que el par de centímetros que había dejado la profesora Vector para la semana entrante.
La actitud ya le resultaba bastante sospechosa. No escuchaba desde hace varios días insultos dirigidos a Potter, Weasley o Granger. Tampoco comentarios malintencionados o indirectas, mucho menos lo había visto torturar a más de cuatro niños por día. En las clases resultaba menos participativo que Neville Longbottom y tenía la expresión clásica de Lovegood. Parecía fuera de lugar, de onda, no tenía la cabeza sobre los hombros.
No ignoraba, además, los cambios súbitos de ánimo, las sonrisas de idiota bien disimuladas que solo él mismo y Theodore reconocían y mucho menos ignoraría su salida repentina del comedor. Aquello había sido muy extraño. Si no conociera a Malfoy podría haber jurado que salía para ir a besuquearse con Granger. Ja. Que estúpidas ideas podía tener a veces.
Draco arqueó una ceja restándole importancia por el momento al rostro pensativo del moreno que se encontraba frente a él. Theo estaba más callado que de costumbre. Su silencio, si bien no era raro, era demasiado extenso considerando la presencia de Zabinni allí.
-Déjalo-oyó Draco de la boca de Blaise, tenía cara de haberse tragado una torta de hipogrifo/si saben a lo que se refiere/- Es normal. Luego de casi haber muerto en el mar de lagrimas de Pansy, viejo, creo que exageraste….si sigue así me veré obligado a consolarla…
Draco puso los ojos en blanco. Le importaba poco o nada, la segunda opción era la más inteligente, que Pansy hubiera inundado el baño junto con Myrtle por vigésimo novena vez en el mes. No entendía muy bien que era eso que pasaba por la nebulosa mente de la morocha, tampoco entendía como si él tenía todo claro, ella se empeñaba en colgársele del cuello las veinticuatro horas del día. Bufó. Era horrible. Triste era, además, que sus apellidos sonasen bien juntos y que la cuenta de los Parkinson en Gringgots no fuera nada despreciable. Estúpida costumbre de familias.
…
Costumbre de familias ¿Sería eso posible? Qué diría su padre si lo viera en la situación en la que estaba ¿Qué le diría? ¿Qué haría? ¿Qué le quitaría? La libertad. Todo. Ella…ella, ya no estaría más. Llegado el momento, sabía que iba a llegar de todas formas, esa especie de juego tendría que acabar… ¿Le importaba?...No…no le importaba, no debía, no podía…pero ¿Porqué sentía que ya era tarde?
Maldita Granger.
Si no encontraban una forma de contrarrestar la poción…si no encontraba una forma de dejar de pensar en ella en todo momento…no quería pensar en las consecuencias…no quería pensar en no jugar con ella por miedo a lastimarla, no quería querer…
Jugar con Hermione. No. Eso ya lo veía fuera de su alcance.
-Haz lo que quieras…
-Debiste decirnos eso antes-la voz de Nott inundó la estancia- Fue por la gracia de Dios que esa mujer se calló-ambos ignoraron los murmullos de Zabinni en los cuales preguntaba sobre ese tal "fios"-ya todo Slytherin agradeció la inteligente acción de Millicent….
Draco arqueó una ceja.
-Desmaius-acertó al unísono con Zabinni. Por ambos rostros apareció la sombra de una sonrisa.
-¿Hoy no hay luna llena, Nott?-agregó con tono de voz burlón luego de uno o dos minutos.
-Blaise-una empalagosamente aguda voz recorrió el más frío de lo acostumbrado lugar al instante.
-Lárgate-articuló Theodore sin despegar la vista de las páginas de aquel libro que tenía entre las manos.
Blaise sonrió a la chica de melena dorada y esta pareció derretirse ante el gesto. Draco la miró rápidamente. Creía reconocerla, era muy popular en la casa de Salazar Slytherin por su excelente habilidad con los hechizos anticonceptivos, además de otras habilidades que no resultaban para nada ingratas de recordar. Felicitaría a Blaise por su buen gusto algún otro día.
El golpe seco que hizo la puerta al cerrarse hizo eco en el silencio que Nott y Malfoy mantenían.
-¿Cómo va todo, Malfoy?
-Como siempre
-¿Seguro?-levantó la mirada y clavó sus oscuros ojos en los grises de Malfoy. Era el tipo de situaciones que el chico dominaba. Draco se encogió de hombros.
Se puso de pie y metió ambas manos a los bolsillos del pantalón. Ambos mantuvieron la mirada una fracción de segundo, Malfoy conocía a Nott-tal vez no tanto como a Blaise- y aquello ya lo había confirmado todo, pero fue cuando reconoció el título del libro de pasta amarilla y letras plateadas que una loca, disparatada pero extrañamente lógica idea colmó su cerebro. Tal vez Blaise tenía algo de razón esta vez.
" suirivauqA stoggam: Blibbering Humdinger, Reflejo Abismal"
Ingresó a su habitación. La imagen de un somnoliento rostro enmarcado por cabello rubio algo desaliñado que dejaba ver dos rábanos adornando cada oreja daba vueltas por el revoltijo del ideas que era el cerebro de Malfoy y a la vez no dejaba de girar en la órbita del chico que comenzaba entender que de interesante tenían los Nargles y Plimpies.
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-Ginny…
Sus ojos color miel temblaron estando fijos en los verdes de la pelirroja. Intentó articular alguna palabra pero no encontraba nada adecuado que proferir, para el cuarto intento desistió. No tenía nada que decir. Las posibilidades de que aquello no hubiese sido visto eran nulas. Las probabilidades de que Ginny le contara a Harry y a Ron y que a conjunto no le hablaran por el resto de su vida eran verdaderamente altas y atemorizantes. Se pegó una patada mental. Debía despejar la mente de esas ideas.
Ginny tenía deseos de irse pero sus pies no se movían ni obedecían a las órdenes que su cerebro enviaba en forma de impulsos eléctricos. Sabía que no era el mejor momento para hablar, tal vez cuando la idea se hubiese tornado del todo clara en su mente, un poco más tarde cuando aunque sea pudiese decir que entendía un poquito a Hermione. Mentira-se dijo- no la iba a entender. Aquello era cosa de otro mundo. Comenzaba a preguntarse si la chica no estaba ebria, incluso pensaba en la posibilidad de que se hubiera emborrachado con sumo de calabaza.
La expresión de ambas era seria, determinada, segura. Hermione recogió la capa y el libro, levanto el rostro con orgullo y dignidad bien marcados en cada movimiento y dio unos cuantos pasos, suficientes para quedar un poco más adelante, de espaldas, de la Weasley.
-Sé que no me corresponde una explicación, no soy nadie para ello-comenzó Ginevra. Respiró hondo. Hermione estrujo violentamente la manga de su túnica.
Tratarían, ambas podrían tratar.
Estaba nerviosa, lo aceptaba, pero no tenía miedo. No había por que tenerlo. No sabía exactamente que era lo pasaba. No tenía idea de que tipo de relación era aquella y como de la nada había dejado de insultarlo para rendirse sumisamente a sus besos y de hecho tampoco sabía que pasaría mañana, pasado o de aquí a un mes. Se podía decir que de aquello si tenía miedo.
Aspiró tanto aire que se imaginó de color azul. Estaba nerviosa, porque aunque no tenía miedo, no sabía que decir…aquello no era una relación, no era nada, eran besos…esporádicos y con un ente oscuro para colmo. Expiró todo el aire y terminó por decidirse a encarar a la pelirroja pero…
-Pero esta no ha sido una de tus más brillantes ideas, el solo hecho de no contarme te expone al peligro si consideramos el factor Ron y Harry con un instinto maternal agudo y muertos de preocupación en la sala común-se giró y relajó el rostro notoriamente, logró formar una sonrisa sincera en el rostro no sin dejar de sentirse nerviosa por la punzada de miedo en el pecho. Temía por su amiga.
Hermione en realidad no estaba del todo segura de lo que oía. Ginny acababa de decirle lo que había creído escuchar. Sabía que era una chica radical, pero…aquello era demasiado, si hasta a ella le había costado plantearse mentalmente la situación. Se giró y la miró fijamente, con los ojos abiertos como platos y los labios ligeramente entreabiertos.
Ginny acentuó su sonrisa y Hermione esbozó una. La pelirroja avanzó unos pasos y abrazó efusivamente a su amiga, de una forma que transmitía comprensión, apoyo y sobretodo cariño. Hermione le correspondió el abrazo y al momento ambas se separaron. Tal vez extrañase la comprensión silenciosa de Luna, pero se sentía maravillosamente bien frente a su amiga, porque aunque había pensando en millones de reproches ella se los tragaba todos, por entenderla, por comprenderla, por cumplir el papel de amiga y hermana que la castaña había asumido varias noches atrás, cuando la Weasley lloraba ajena al sufrimiento del niño-que vivió.
-Gracias-murmuró- por tratar de entenderme en tremenda locura….-agregó mentalmente tratando de abandonar el estupor. Cerró los ojos un segundo y suspiró aliviada.
-Tienes que contármelo todo, todo-añadió jalándola de un brazo. Con una mueca que daba a entender lo confundida, ansiosa y curiosa que estaba. Hermione rió y asintió. Quería contarlo, necesitaba contarlo, porque creía que sola no lograba a abarcar todo, porque en realidad poco a poco todo se le comenzaba a salir de las manos.
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-Es increíble-ingresó a su boca un gran pedazo de torta de chocolate transportado en una cuchara-Es que…-suspiró- ¿Y que piensas hacer?
-No lo sé-dejo su café a un lado, sobre la mesita en la que estaban sentadas-Es decir…no sé que pensar yo…no estoy segura de nada y él...Digo, solo fueron tres besos…estamos hablando de Draco Malfoy y su promiscuidad ¿sabes a lo que me refiero?
-Por supuesto que lo sé, por gusto no comparto clases con Slytherin-esta vez asesinó cruelmente a una dulce y exquisitamente inocente cereza- Pero…ninguno de los tres besos dejaste de disfrutarlos…¿te gustaron, a que sí?-sonrió pícaramente chupando uno de sus dedos en un intento de terminar con la última gota de chocolate derretido.
-Pues…no es precisamente que me hayan gustado, me cogieron por sorpresa…yo…
-¡Hermione! ¡Por Merlín deja de balbucear mentiras!...si no hubiesen significado algo para ti, no estaríamos aquí…y mucho menos esperarías el día de mañana ansiosa por algo humanamente comprensible…pero…soy tu amiga y como mi principal deber es decirte lo que pienso, yo creo que…
-Lo sé, Ginny-cogió la taza de café y vio un turbio reflejo de ella en el líquido negrusco, aspiró el aroma y sintió su cuerpo envolverse en un calor reconfortante-Esto no tiene sentido. No tiene razón de ser…
-¿Tú crees que él…
La castaña sonrió con pesadez. Negó al instante.
-Creo que para él esto es un juego más y para mí no tiene sentido continuarlo-dio un sorbo de café y bajo sin siquiera pensarlo la cabeza, encogiéndose.
-Hermione ¿No crees que podría…no sé, cambiar algo?
-No bromees, por favor, estamos hablando de la misma persona, él no va a cambiar y tampoco me interesa que lo haga, simplemente estaba intentando salir de lo común, mañana mismo corto esto…no quiero más interrupciones en mis estudios ni disturbios en mi vida…lo quiero lejos, Ginny.
-¿Y que hay si él no piensa igual?-agregó
-Tengo la poción a mi favor, podría obligarlo a crusiarse si sobrepasa los dos kilómetros de distancia…no es una mala idea-sonrió maliciosamente para dar otro sorbo de café. Como le gustaba el café. Los elfos domésticos lo preparaban muy bien, harían un excelente trabajo en el Starbucks.
-…hablando de pociones…. ¿es verdad?...digo, eso de que haces todo lo que se te ordena…
-Por supuesto que es verdad… ¿Crees que faltaría un día a clases si no fuera por una causa mayor? La poción fue la causante. Ginny esto no es juego…y la verdad ya comienza a asustarme…quiero librarme de esto ya…
El rostro de Ginny se ensombreció y una cruenta sonrisa se asomó por el mismo, desfigurándolo y causando una sensación de temor palpitante en Hermione. La castaña se hizo para tras con su taza en mano y los ojos bien abiertos. Intentó disimular su breve susto fingiendo seriedad cosa que hizo reír a la ojiverde.
-Está bien, está bien…si eso significa venir a las cocinas luego de las expediciones a la sección prohibida no me opongo, pero la próxima también quiero helado…
-Es tardísimo y pretendes que Dobby y los otros nos preparen un banquete, esto sí que es de familia-chilló exasperada Hermione. Ginny sonrió.
Suspiraron al mismo tiempo y rieron divertidas. Ginny se puso de pie y Hermione hizo lo propio al terminar su gran taza de café. Cogió el libro y la capa que se encontraban sobre la mesa y caminó hasta la puerta. Apretó fuerte el libro contra su pecho y encontrándose bajo la capa de invisibilidad deseó que la cena de mañana nunca llegara, que el tiempo se detuviese como lo hacía cuando estaba entre los brazos de Draco….de Draco….
Hermione ¿No has pensando en jugar un poco?
Los colores se le subieron al rostro. Sintió la boca del estomago arderle y un repentino cosquilleo en la palma de las manos y en la planta de los pies. Se cubrió la cabeza con el cobertor dejando solo unos cuantos mechones castaños visibles, se movió inquieta y nerviosa.
Desde que Ginny había mencionado aquellas palabras una vez que ingresaron a la deshabitada sala común no había parado de pensar en ellas y en todo lo que significaban. Jugar. Jugar con él y a la vez con sus sentimientos, con los suyos propios, con sus ideas y con la realidad.
…no lo veas como algo negativo, diviértete, demuéstrale que no solo él puede jugar con las personas, enséñale que tú no eres como cualquier otra…que contigo nadie se mete…
No podía dejar de verlo como algo negativo. Era hacer lo mismo que él y eso no estaba dentro de sus principios, además ella era tan mala mintiendo como jugando quidditch, por dar un ejemplo real. Ella se sabía y valoraba por eso mismo es que planeaba ponerle fin a todo de la forma que fuese…porque ahora si estaba poniendo en duda su sano juicio.
Temer por él, añorarlo, ya casi necesitarlo, imaginarlo y querer besarlo no eran reacciones comunes en ella, pero debía admitir que la forma en la besaba era hipnotizante, tanto como su mirada, era cautivador sentirse acorralada por su perfume, por su aliento y por su cuerpo.
Había llegado al extremo de creerse y desearse querida, había pensado ser más de un capricho o deseo. Había dejado de lado su dignidad ya algo pisoteada, había ignorado todo, pero-como había pensado- el café había ayudado, la había regresado a la realidad, la había bajado de esa nube y si esto no tenía un rumbo, si él no deseaba darle un sentido…ella no se lo daría, no era propio, no era simplemente.
Se acurrucó más. Crockshanks ronroneó desde donde se encontraba, en la curva de su espalda.
O en el mejor de los casos frústrale el sueño a Lucius Malfoy. ¿Puedes imaginarlo? Así ya no necesitara ese feo tatuaje en el brazo, cada cuando vaya al urinario se acordará de ti...bonita marca…haber si con eso invoca a ya tu sabes quién…
Imaginarse a Draco Malfoy impotente era casi tan gracioso como la tira de Garfield que había leído por última vez hace unos meses en sus vacaciones de verano. Cerró lo ojos recordando cada ambiente de su casa, desde los muebles color champagne de su sala hasta su biblioteca personal en su habitación. Persistía en la idea de que unas relajantes fiestas navideñas volverían todo a su lugar, ya solo faltaban dos semanas. Dos semanas.
Sin él…
¿No has pensando en jugar un poco?
No. No había pensado en eso y se repitió que solo Ginevra podría engendrar ideas como esa. Eso no iba con ella. No iba poder, esa no era ella.
Porque jugar con Draco Malfoy era como jugar con fuego y no deseaba quemarse las manos. Complicado era, difícil mentir sin creerse la mentira. Ya lo había comprobado, ya se lo había aceptado en ese tercer beso. Lo odiaba sí, pero no tanto como antes, era insensato, pero no lo quería…tal vez y solo tal vez…ya era algo más, un no sé que bautizado por el órgano que le rasguñaba el pecho frenéticamente.
Tal vez y hubiese aprendido a mentir ya, tal vez y ya estuviese enamorada de él.
Cerró los ojos y se abandonó por completo. Cansada. Temblando por el frío que entraba por la ventana semiabierta, degollaría gustosa a Padma si la gripe de nuevo le apaleaba el cuerpo.
Holaaaa…
Me disculpo primero que nada por no haber colgado nada en varios días. Les diría mucho más pero entre simulacros de admisión, puestos de exámenes y fábricas de plástico me enredo. Cuando tuve el capítulo 10 bastante avanzado y lo leí no me gustó en lo absoluto así que lo borré y decidí hacer otro, pero me tomo mucho tiempo…lo aplacé demasiado teniendo en cuenta de que quería avanzar con unos textos que acabo de plasmar por ahí. Lo siento de verdad. Bueno, cambiando de tema, ya se ha visto la reacción de Ginny y su intención de comprender a Hermione. Me parece que haré sufrir un poco a los protagonistas de aquí en adelante y les digo que hubiese colgado dos capítulos hoy si no me hubiese pegado a una película xD. Ahora…
Gracias Jackie-RiverPlate por tu review en cada capítulo y muchas gracias por el consejo como ya te dije. De verdad gracias. Por cierto te lanzaría un Everte Statum si estuvieras aquí, escribes muy bien chica…
Edna.Black, gracias y si no te preocupes claro que no me ofendo porque tienes razón y con respecto a Malfoy no me atrevería a lastimarlo….mucho xD.
Plateau, gracias por review de verdad, me ayudas mucho!!
Cuídense…
