Holaaaaaa!
Sip
Después de siglos sin actualizar he vuelto!
Es k realmente anduve kon cero imaginación u_u
Pero prometo k volvere a escribir mas seguido!
Disfruten!
"NO SE QUE ES LO QUE SIENTO POR TI"
Takeshi y Gaya llegaron a Suna sin ningún problema, trataron de llegar después de que los demás equipos llegaran, en la aldea Gaya se despidió del chico y se des-invocó, dejándolo solo, los miembros de su equipo no preguntaron demasiado, sabían que era una persona muy reservada, de todos modos Shino ya les había comentado lo que Takeshi había estado haciendo en Iwa, y lo poderoso que podía ser cuando se lo proponía.
El Kazekage les brindó un silencioso agradecimiento, y les envió de regreso a Konoha con una pequeña recompensa y un pergamino con un mensaje del Kazekage, Shia decidió acompañarlos a la aldea, pues comentó que se encontraba harta de estar en la pequeña aldea donde vivía, en los tres días que duró el viaje de regreso nadie habló, todos estaban bastante aturdidos por la noticia de la desaparición de Iwa, se preguntaban lo poderosos que eran los shinobi que la destruyeron y rogaban por que fueran los dos únicos, pero sobre todas las cosas se preguntaban sobre el verdadero poder de Takeshi, pues el había podido destruir a esos seres tan fuertes, eso quería decir que el era mucho más fuerte, tal vez lo suficiente como para destruir Kumo si se lo propusiese.
Takeshi también iba muy silencioso, solo que no pensaba propiamente en el poder de las Sombras, pensaba en el tiempo del que disponía para su misión, era extraño, pues nunca antes había cuestionado alguna misión, simplemente la realizaba y ya, no era muy adepto a matar personas, pero si de ello trataba la misión, o era necesario para el cumplimiento de la misma lo hacía sin pensarlo.
Desde muy joven fue usado como el shinobi preferido para infiltraciones o asesinatos, los muertos aparecían misteriosamente en las aldeas y en otros lugares, sin la mas minima evidencia de la presencia de algún ser vivo en las cercanías, aparecían con la garganta cortada o con el cuello roto, pero siempre con la expresión de sorpresa presente en sus rostros, la única explicación razonable era la existencia de algún demonio que asesinaba a aquellos que le enfurecían, "El Demonio Oculto Entre Las Sombras" había nacido, era obvio que el poder de sus compañeros no le asustaba, pues el era el mas fuerte de todos.
Su preocupación estaba en si las seis sombras restantes atacaban al mismo tiempo, su poder solo era suficiente para combatir a dos, no más, tenía que conseguir una muestra del Byakugan en tres meses, o Konoha sería barrida por las sombras, sin embargo eso no era lo que más le preocupaba, durante los breves segundos que utilizó su visión de destello aural logró percatarse a pesar de la distancia que había un aura extraña que interactuaba con el aura de su hermano, eso y el extraño comportamiento de Kakashi para con Sakura le hacían pensar que había algo extraño que debía investigar más a fondo
Pero… en una parte de su pensamiento estaba Ayame, el que hacía la chica, con quien hablaba no se alejaban de su mente ni un instante, no había hablado con ella desde esa beso, y realmente lo agradecía, pues no sabía si podría responderle algo coherente, o incluso si podría evitar tomarla entre sus brazos y saborearla al máximo, realmente ya no sabía que hacer, sabía que sentía algo muy fuerte por ella, pero no sabía si tendría el valor de admitirlo.
Ambos equipos llegaron a Konoha después de tres aburridos días de viaje, nadie se encontraba de humor como para bromear, o simplemente sostener una conversación, todos iban sumidos en sus pensamientos, pasaron a la oficina de la Hokage sin mayores ánimos, para "mejorar" la situación Tsunade-sama se encontraba ocupada, por lo que tuvieron que esperar para dar su informe, Takeshi se encontraba un poco alejado de los demás, aparentemente perdido en sus pensamientos, pero en realidad se encontraba analizando a su hermano, alguien quería que su hermano olvidase algo, y por el familiar chakra que interactuaba con el de su hermano no cabían dudas sobre lo que querían que olvidara y quien lo ordenó, sin previo aviso el shinobi realizó unos sellos y desapareció, dejando sorprendidos a los que se encontraban con el.
Tsunade se encontraba firmando unos papeles, le importaba muy poco si la esperaban o si alquien se molestaba con su actitud, ¡Rayos! Ella era posiblemente la kunoichi más aburrida de toda la aldea y no se quejaba, pasaba todo el día, todos los días firmando papeles y leyendo expedientes, soportando las quejas de los aldeanos, sobre la actitud de los ninja de la aldea, o sobre la destrucción de su propiedad por un fallido jutsu de fuego, eso la tenía realmente irritada, y era probable que el primero que le hiciera enojar ese día volara de regreso a su infancia, cortesía de los puños de la Hokage.
-Tsunade-sama, tengo que hablar con usted.
-¡¿Qué quieres Takeshi?
-Necesito hablar con usted.
-¿Y sobre que quieres hablar?
-Sobre el sello que se le puso a Kakashi.
-¿D… de q… que rayos e… estas hablando?
-Por favor Tsunade-sama, mi hermano tiene un sello que bloquea algunos de sus recuerdos, hay un chakra extraño en su cabeza que interactúa con el suyo propio, el chakra pertenece a uno de los shinobi del área de interrogación, ellos solo lo harían siguiendo ordenes de su superior, usted Tsunade-sama, la pregunta es, ¿Por qué lo hizo?
-Fue por Sakura, ella fue quien me movió a hacerlo.
-No creo que ella se lo haya pedido.
-No, no me lo pidió, pero… no quiero que la lastimen.
-¿Y por eso sellaste a mi hermano? ¿No te parece que es un pésimo pretexto?
-¡Lo vi besándola!
-¿Hay algo malo en ello?
-¡¿Qué no puedes verlo? ¡El tiene treinta y dos y ella dieciocho!
-¿Y? ¿Acaso eso es un problema?
-¡Es demasiado mayor para ella!
-Yo creo que para el amor no hay edad, y sobre todo pienso que la decisiones amorosas no debe tomarlas nadie más que los involucrados en ella, creo que le correspondía a Sakura decidir si se relacionaba o no con mi hermano.
-Ahora eso ya no importa, Kakashi no recuerda ni siente nada por ella, ya nada se podrá dar entre ellos.
-Tendré que remover el sello yo mismo ¿no?
-No tiene ningún caso que lo hagas, ese sello anula las emociones del receptor del sello, aunque se lo quites solo recuperara sus recuerdos, no lo que sentía por Sakura.
-Creo que Sakura merece decidir sobre sus emociones, no creo que a usted le corresponda decidir quien le conviene o no, ¿Sabe que es lo mas triste? El sentimiento de Kakashi era correspondido.
-Esa fue la principal razón por la que lo sellé.
-Espero que nunca se arrepienta de lo que ha hecho, Sakura tarde o temprano lo sabrá, y estoy seguro que no le agradara mucho que usted le haya arrebatado la oportunidad de ser feliz.
Takeshi realizó unos sellos y desapareció de la oficina de la Hokage, el chico estuvo meditando un largo tiempo, ¿Era necesario remover el sello? Si lo removía Kakashi recordaría todo, excepto lo que sentía por ella, ¿Valía la pena? Al final llegó a una conclusión, no era necesario, y no valía la pena, pero esa decisión no le correspondía a el…
Kakashi nunca se caracterizo por ser alguien demasiado atento, o puntual, o necesariamente activo, pero al menos siempre había sido alguien digno de confianza, alguien con el que podías contar cuando necesitabas ayuda, o consuelo, alguien que podía brindarte su amistad justo cuando la necesitabas, pero desde hace unos días se encontraba distante, como si no lo conociera, Naruto no le prestó mucha atención a ello, pues normalmente no pensaba en nada fuera del ramen, y ahora con los últimos acontecimientos lo único en lo que pensaba era en Hinata… y el ramen, pero para Sakura eso no paso desapercibido, pues Kakashi siempre había sido el que le apoyaba, el que la escuchaba, su sensei se había convertido en un amigo especial que se encontraba con ella en las buenas y en las malas, sin reproches, solo brindándole su apoyo, y ahora que Kakashi solo la ignoraba ella se sentía completamente sola, pues realmente no tenia ya nadie que le escuchara.
Ambos equipos informaron sobre la misión, y se separaron justo después de salir, los únicos que permanecieron juntos fueron Sakura y Kakashi, aunque ambos se encontraban en su mundo, ella en verdad lo quería, pero ahora lo desconocía completamente, era como si no la recordase, como si no hubiesen pasado juntos más de unos segundos.
-Kakashi, yo… yo tengo que decirte algo… veras, yo desde hace tiempo he querido decirte que… -Entonces Sakura se dio cuenta que Kakashi se encontraba nuevamente leyendo su libro. -¡Kakashi!
-¿Qué pasa?
-¡No me estas escuchando!
-Si te estoy escuchando.
-¡Pero estas leyendo!
-Si, pero no leo con los oídos.
-¡Eres odioso!
-Y tú muy irritable.
-¡No entiendo como demonios me enamore de ti! –Gritaba Sakura mientras abofeteaba al peligris.
Sakura salio corriendo de ahí, mientras luchaba con todas sus fuerzas para que sus ojos no se bañasen en lágrimas, dejando a Kakashi completamente sorprendido, mientras se frotaba la barbilla pensativo, estaba tan absorto en sus pensamientos que no sintió llegar a la persona que le coloco la mano en el hombro.
-¿Takeshi?
-Kakashi, hay algo de lo que tenemos que hablar, urgentemente.
Unos minutos después habían llegado a la casa de Kakashi, era algo pequeña, pero sin duda era más que suficiente para el ninja copia.
-¿De que querías hablarme Takeshi?
-¿Qué le sucedió a Sakura?
-¿Por qué? ¿Por qué estaba llorando? Debió de haber sido alguna tontería suya, ya se le pasara.
-Me pareció escuchar que dijo que te amaba.
-¿Y eso que tiene? Es un capricho, ya pasara, es demasiado pequeña para mi.
-Mira Kakashi, lo que te diré no estoy seguro que tengas que saberlo, pero es necesario que lo sepas, después puedes hacer lo que desees, ¿Quedo claro?
-Si Takeshi, quedo claro.
-Estos últimos días te has estado comportando muy raro, eres frío y distante con tus compañeros de equipo, como si no los conocieras, pareces otra persona.
-Tú lo has dicho, somos compañeros de equipo, no son mi familia, nuestra relación es estrictamente profesional.
-Los conoces desde que tienen doce años, por favor, los has cuidado desde que salieron de la academia ¿Me vas a decir que eso no significo nada para ti?
-Era mi trabajo.
-Ni siquiera yo soy tan frío, y eso que soy el demonio oculto en las sombras.
-Es tu personalidad, no la mía.
-De verdad Ibiki hizo un muy buen trabajo, ni siquiera puedes darte cuenta.
-¿Cuenta de que?
-Te colocaron un sello, para anular algunos de tus recuerdos y tus emociones.
-Estas bromeando ¿cierto?
-No tengo por que hacerlo.
-¡¿Por qué me sellaron?
-Removeré el sello, así sabrás por que lo hicieron.
Takeshi realizó unos sellos con sus manos, mientras los hacia aparecía una extraña luz verdosa en sus manos, después de unos segundos la luz se dividió en cinco partes que formaron el kanji de "liberación" en cada uno de sus dedos, el shinobi coloco sus dedos en la frente de Kakashi, que solamente pudo gritar y revolverse del dolor, imágenes borrosas acudían a su mente una vez liberadas del sello que las aprisionaba, podía ver todas aquellas imágenes y no las comprendía, no sentía nada en su interior.
-Yo… yo no se… ¿Qué significa esto?
-Busca en tu interior Kakashi, yo no puedo decirte que es.
-Yo… Debo ir a hablar con ella.
Takeshi salió de la casa de su hermano, se sentía completamente agotado, no por el gasto de chakra, si no por la ola de problemas que se le venía encima, todo por tratar de darles unos momentos de felicidad antes de que la sombra de la destrucción llegase sobre Konoha, una pequeña mano acaricio su hombro, al voltear Takeshi encontró otra mano que bajo su mascara, y un par de labios que saboreo inmensamente, al separarse se encontró la bella sonrisa de Ayame.
-Hola Takeshi-kun, tenia algunos días que no te veía, ¿Estuviste de misión?
-Hola, muy lindo recibimiento… si, estuve de misión, disculpa pero no me siento muy bien ahora, necesito ir a descansar.
-¿P… puedo ir contigo? S… solo para conversar.
-No lo se Ayame, ¿Por qué deseas pasar tiempo conmigo? Si me conocieras, tu me temerías como todos los demás.
-Permíteme conocerte, y déjame tomar a mi la decisión ¿Si?
-Está bien.
Ambos jóvenes caminaron por las calles de Konoha en silencio, Takeshi no se encontraba con ánimos para una conversación animada, y Ayame simplemente deseaba pasar con el todo el tiempo posible, ambos parecían comprenderse sin palabras, como si estuviesen conectados.
Después de unos minutos llegaron a el edificio donde Takeshi se hospedaba, siguieron subiendo los escalones en silencio, simplemente sumidos en sus propios pensamientos, incluso el tiempo parecía avanzar mas lento, solo se podía sentir en el aire la silenciosa tensión existente entre los jóvenes, después de un momento llegaron al pequeño cuarto y entraron en el.
-Bueno, hemos llegado ya. –En ese momento la chica se lanzó a sus brazos y comenzó a besarlo sobre la mascara.
-¿Qué haces?
-¿No te gusta lo que hago?
-P… por fa… favor detente.
-No puedo hacerlo Takeshi, no puedo detenerme, mi cuerpo no me responde.
Después de recurrir a toda su fuerza de voluntad Takeshi logró separarse de Ayame, en verdad le encantaba lo que la chica hacía con sus labios, pero algo en su interior le decía que no debía, que no lo merecía…
-Ayame, Por favor no hagas eso, me haces más difícil las cosas…
-Es que… no puedo evitarlo, cuando estoy cerca de ti mi cuerpo no me responde, es como si todo mi ser quisiera estar contigo.
-Créeme Ayame, no quieres estar conmigo.
¿Por qué dices eso Takeshi?
Yo… yo soy un demonio, en eso me convertí después de salir de aquí, he hecho tantas cosas malas que ni siquiera las imaginas.
-Se que no eres un demonio Takeshi, si lo fueras hubieses dejado que me lastimaran, pero no lo hiciste, me salvaste.
-Si supieras lo que yo he hecho ni siquiera permanecerías cerca de mí.
-Te puedo asegurar que nada de lo que me puedas decir me hará alejarme de ti. –Dijo Ayame mientras tomaba las manos del chico y se sentaba junto a el.
Takeshi entonces comenzó a hablar de su vida, se abrió completamente, exceptuando la próxima destrucción de la aldea, ella sonrió con las historias de los lugares que el shinobi visitó, incluso comenzó a reír con las cosas que pasaban cuando la pequeña Shia se metía en problemas, pero su semblante pronto cambió, sintió un profundo terror y unas enormes ganas de irse corriendo, tantos muertos… tanta sangre derramada, mujeres, niños y ancianos, pero su cuerpo no le respondía, ella seguía tomando sus manos, cuando miró al rostro del chico solo vio en el todo el dolor que su alma había cargado, para ella el nunca sería un demonio…
Después de todo a pesar de conocerlo por muy poco tiempo ella ya no imaginaba su vida de otra forma que no fuera con Takeshi a su lado.
-Ayame, créeme que si me dijeras en este momento que no quieres volver a acercarte a mi te justificaría con toda razón, después de todo ¿Quién puede querer a un…?
Los labios de Ayame ahora se posaban sobre los de Takeshi, moviéndose al compás en una perfecta danza, saboreando cada milímetro de labios, después de unos minutos tuvieron que separarse por la necesidad de respirar.
-Ayame… yo…
-Calla Takeshi, no importa lo que hayas hecho, se que no me creerás, pero yo… yo estoy enamorada de ti.
-Ayame… yo… yo no se que siento por ti.
-Entonces tendremos que descubrirlo ¿No Takeshi-kun? –Decía la chica mientras rodeaba con sus brazos el cuello del shinobi.
Un destello gris pasó velozmente por las calles de Konoha, pocos fueron los que alcanzaron a verlo, y aun menos los que le tomaron la más minima importancia, sin embargo ese borrón de color plata se acercaba rápidamente a la casa de cierta kunoichi de ojos color jade.
Sakura se encontraba recargada contra una de las paredes de su pequeño departamento, llevaba horas ahí, recargada sobre la calida madera, sus ojos enrojecidos eran clara señal de que llevaba llorando un largo tiempo, los nudillos de sus manos sangraban levemente, mientras que la pared a su lado mostraba un gran agujero, en su interior su alma lloraba, dolida por todo lo que sucedía en su vida, ¿Qué le había hecho ella al destino para que todo le saliera tan mal? Su vida se había vuelto un asco, y para su pésima suerte la mayoría de la culpa la tenia cierto peligris a quien simplemente no podía odiar, ¿Acaso ella no podría ser feliz?...
"Sakura…"
Su cerebro le jugaba una muy mala pasada, soñaba despierta con una extraña voz mucho muy parecida a la de Kakashi..
"Sakura, ¿Estas en casa?...
La extraña voz comenzaba a derretir sus defensas, la voz que zumbaba en su cabeza la enloquecía, deseaba tanto estar con esa persona y que no fuera solo su imaginación…
"¡Sakura!"
Bueno, esto ya la estaba asustando y mucho, ¿Quien gritaba y pateaba una puerta imaginaria en su imaginación?
Sakura tardó un poco en darse cuenta de que realmente había alguien golpeando la puerta de su casa, y que ese alguien no era otro más que su exasperante sensei.
-¡Sakura!
-…
-¡Sakura! ¡Necesito hablar contigo!
-…
-¡Se que estas ahí Sakura! ¡Abre o te juro que tiraré la puerta!
La chica abrió un poco la puerta, y salió a ver a su sensei con una expresión cansada en el rostro, no se encontraba de humor para recibirlo, pero no podía dejarlo gritar frente a su casa toda la noche.
-¿Qué quieres Kakashi…?
-Necesito hablar contigo Sakura.
-¿Y de que quieres hablar conmigo S-E-N-S-E-I?
-¿Estas enojada conmigo Sakura?
-¡Nooooo, ¿Qué va?
-¿Te he hecho algo Sakura?
-…
-Sakura…
-…
-Dime por favor…
Sakura azotó la puerta de su casa y tomó a Kakashi del cuello levantándolo unos centímetros del suelo a pesar de la diferencia de tamaños, puesto que la chica estaba enfurecida completamente…
-Sakura…
-¡Ya cállate Kakashi! ¡No sabes lo molesto que llegas a ser! ¡Eres exasperante! ¡¿Y pensar que me enamoré de ti?
-…
-¡Si Kakashi! ¡Te amo más que a mi propia vida incluso! ¡Y tu te la pasas comportándote como un gran idiota! ¡No sabes como te…!
Kakashi había tomado a Sakura de las manos y la había besado de una forma tan apasionada que le había quitado las palabras de la boca y la fuerza de voluntad de el resto de su ser.
-Kakashi… tu…
-Ahora calla y escucha Sakura… yo… yo no se que siento por ti… es algo tan confuso… cada que te veo mi corazón se acelera, necesito estar cerca de ti para estar tranquilo, no puedo soportar que otra persona este cerca de ti, y lo peor es que no se como se llama esto…
Sakura tomó el rostro de Kakashi entre sus manos y le dio un pequeño beso en los labios, solo rozando levemente la boca del shinobi peligris.
-Se llama amor Kakashi… ¿Te parece si lo vivimos juntos?
-No me opondré a eso Sakura. –Respondió el peliplateado justo antes de darle un beso a la chica de cabellos rosa.
Takeshi comenzó a abrir los ojos, estaba amaneciendo recientemente, y por alguna extraña razón no sentía ánimos como para levantarse de su cama y meditar, el joven sintió un leve movimiento en su brazo derecho, entonces con su otra mano acarició la cabellera de la chica castaña, ella tenia una tierna expresión de felicidad en el rostro, se veía tan dulce y tranquila mientras dormía que el chico solo atinó a acariciar su piel y darle un beso en su mejilla, Takeshi miró a la pared, mientras acariciaba la cabellera de Ayame, la chica realmente lo amaba, tanto como para entregarse en cuerpo y alma a el sin que siquiera se lo pidiese, Takeshi la amaba realmente, pero no tenía el valor para decírselo, no quería herirla, pero decirle que la amaba la lastimaría más incluso… en poco tiempo debía irse para no volver, pero extrañamente ahora nada le importaba, lo único que sentía era felicidad, y tenía la certeza de que pasara lo que pasara… protegería a Ayame con su vida entera.
Kiero reviews!
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