—Veamos, nena. Acuérdate que necesitas hablar fuerte para que tu declaración pueda quedar grabada para nosotros, ¿De acuerdo?
—Sí.
Helga se jalaba los dedos con fuerza mientras el policía volvía a tomar asiento frente a ella y le preguntaba, con una media sonrisa.
—Bien. Estoy con la señorita Helga Geraldine Pataki, en la oficina 127 de la jefatura, en la ciudad de Hillwood. Señorita Pataki, ¿Puede darnos su declaración sobre los hechos acontecidos este 12 de Septiembre?
—Sí, señor —, esta vez, la voz de la rubia salió fuerte y clara, a pesar del temblor que recorría sus manos, debajo de la mesa—. Me encontraba fuera de la escuela P.S. 118, cuando una persona me golpeo la cabeza y…
Al tiempo que la niña daba su declaración, la doctora Bliss se encontraba esperando por ella en uno de los duros asientos de la estación de policía. Habían permitido que la niña diera su declaración de los hechos, pero al no haber pedido el permiso de sus padres, la mujer se había visto en la necesidad de dar un consentimiento parcial y llamar al único miembro de la familia con el que, en palabras de Helga, no se sentía intimidada. Miriam. Su madre.
La señora todavía no llegaba, pero la doctora no estaba dispuesta a alejarse de la pequeña. Aun recordaba las cosas que le había dicho sobre ella, y no estaba segura de si podría confiar en la mujer.
—Impresionante, ¿Verdad? —. Uno de los policías que había ido al consultorio se había acercado a platicar con ella. Llevaba dos vasos humeantes y le ofreció uno—. Cuando llegamos, creímos que se trataba de algún delito menor o de una broma… Todavía no puedo creer lo que nos dijo esa pequeña, sobre todo la parte de su padre.
—Yo si le creo—, dijo la doctora, al tiempo que le daba un breve sorbo al café en el vaso—. Hace unos meses atendí a Helga por sus problemas de conducta, y mientras más iba conociéndola, más me di cuenta de la poca importancia que le daban sus padres. La verdad es que no me sorprendería que el responsable por el secuestro fuera justamente él.
—Lo dice como si el tipo fuera un desalmado.
—Si conociera todo lo que ha sufrido esa niña, pensaría igual que yo.
Una ráfaga de aire ingreso, junto con la figura de una delgada y nerviosa mujer. Traía los lentes medio torcidos y ambos pudieron ver que una de sus medias tenía una carrera.
La doctora Bliss la reconoció por el expediente de Helga. Era su madre.
—¿Señora Miriam de Pataki?
—Sí, ¿Usted quién es?
—La doctora Mary Elizabeth Bliss. Helga estuvo yendo varias veces a mi consultorio por…
—Ya lo recuerdo. Usted es la psicóloga a la que la enviaron, por parte de la escuela—, la adormilada mujer le tendió la mano a su interlocutora, saludándola en un vago movimiento—. Ese día Bob se enojó mucho con Helga.
—Estoy segura que así fue… Por favor señora Miriam, tome asiento. No sabemos cuánto va a durar el interrogatorio, además de que seguramente le van a pedir unas cuantas palabras los policías.
A la mención de las autoridades, la mujer intentó reprimir el claro escalofrió que recorrió su espalda y desemboco en sus brazos.
—¿Qué cree que me vayan a preguntar? No sé ni porque Helga vino a parar aquí.
—¿En verdad no lo sabe?
Al ver la confusión que brillaba en su rostro, la doctora volteó a ver al policía junto a ellas y suspiró. O la señora Pataki era una muy buena actriz y estaba interpretando el papel de su vida, o en verdad se encontraban ante la persona más despreocupada y distraída de toda la ciudad.
—Señora, ¿Usted escucho que su esposo en algún momento se hubiera quejado de la pequeña?
Miriam se llevó un dedo a los labios. Tanto el hombre como la doctora estaban al pendiente de la respuesta que pudiera darles.
—No. Últimamente ha estado un poco gruñón, pero nada tan malo como para ponerse a regañarla o algo así—. Sus acompañantes dejaron escapar el aire en sus pulmones casi al mismo tiempo—. Los tiempos son difíciles, pero no somos los únicos que están sufriendo de problemas económicos, así que…
—Un momento, ¿Dijo problemas económicos? —, preguntó el policía. Este le había hecho una seña a uno de sus compañeros y este se acercó a velocidad a donde estaban los tres, con libreta y grabadora en mano— ¿Qué clase de problemas económicos han sufrido señora Pataki?
La mujer tiro de su dedo anular antes de comenzar a hablar.
—Bueno, Bob llego a comentar que las cosas no estaban yendo bien entre su socio, Nick Vermichelli, y él… La verdad es que, desde que volví a la casa no me ha querido decir mucho sobre cómo van los negocios, pero…
—Disculpe, dijo "desde que volví" —, la señora asintió— ¿Pues en donde estaba?
—En mi casa, pero mi marido se lastimo la espalda y estuve asistiendo a la oficina en su lugar. Me encargue de los negocios unas cuantas semanas, y cuando Bob se recupero volvió a tomar el control.
—Entiendo.
Tanto el policía como su compañero se voltearon a ver. Parecían estarse comunicando con la mirada, pero en esos momentos la doctora se encontraba más interesada en la mujer frente a ella.
No le había prestado tanta atención antes, pero ahora que la veía bien podía decir sin lugar a dudas que Miriam Pataki era una persona bastante decaída. Supuso que tal vez sufría de algún grado de depresión, ya que la ropa le quedaba algo grande y las ojeras bajo sus ojos estaban muy marcadas. Su arreglo personal dejaba mucho que desear, sobre todo para ser una mujer.
En definitiva, algo no estaba bien con ella.
—Disculpe la pregunta señora, pero, ¿Cuándo estuvo al control de Big Bob Beepers, noto algo extraño?
—No. Creo que no… Bueno, un día intente entrar a los archivos contables de la empresa. Usted sabe, para ponerme al día con los gastos de compra venta y conocer un poco más sobre los bienes que en esos momentos estaban a mi cargo.
—¿Y dice que no pudo entrar?
—No. Es más, recuerdo que ese día le hable a Bob del asunto y me dijo que dejara de perder el tiempo en eso, y que mejor me dedicara a cumplir las citas que tenía en la agenda.
¿Qué les parece? Las cosas comienzan a complicarse, sobre todo para Helga.
Por un lado esta la doctora Bliss ayudándola, y por el otro se haya su madre con sus constantes lagunas mentales.
¿Qué creen que le espera a la niña?
