¿Cuál Sería Tú Deseo?

By: BianchixGokudera25

Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, pertenecen a su respectiva autora, Akira Amano, el resto es tratando de relatar lo que mi alocada mente susurra, así que soy yo, la escritora aquí en la historia.

Summary: Como cualquier fan de KHR conoces todo sobre sus personajes, enemigos y demás. Un día una chica escucha una extraña pero natural pregunta de su sobrino. Pasen y lean.

Pareja: TsunaxOc "Yó la escritora :D"

Category: T+

Advertencia: Semi-AU "Leve Universo Alternativo"

N/A: Hablan los personajes _xxxx_, pensamientos _"xxxx"_. Recuerdos del personaje [xxx]

Cap. 10. La Prueba de la Lluvia.

Capitulo Anterior:

Reborn-san...Esta bien, me quedare un tiempo más con ustedes p-pero a cambio quiero que Tsu-chan me...

Las palabras quedaron incompletas, ella colapsó debido a la cantidad de lesiones y el excesivo uso de sus llamas, el castaño la tomó con cuidado para pasársela a su Guardián de la Tormenta, luego con la ayuda del jefe Cavallone a levantar al prefecto.

Vamos, tenemos que llevarlos a la clínica, al parecer ella nunca saldrá de ese lugar y definitivamente Kyoya estará cabreado por haber perdido.

Gokudera-kun, Yamamoto ustedes quédense aquí, yo regresaré a la escuela una vez vea que ambos están bien, tenemos que hablar.

Ambos jóvenes asintieron al pedido de su amigo, ninguno objetó nada, el arcobaleno subió al hombro del castaño y de esa forma se marcharon a la clínica con los heridos.

Ahora:

No tardaron mucho en entrar a la clínica y mover a ambos pacientes a distintas salas, debido a la gravedad de las lesiones.

—¡Rápido preparen a la paciente para suturación y busquen sangre de su tipo sanguineo, el otro paciente llévenlo a radiografías, lo mas probable es que tenga algunas lesiones internas, tenemos que descartar!

—¡Si!

—¡Reborn-san, Sawada-san, pasen a la sala de espera, cuando tenga el diagnostico iré a hablar con ustedes!

Ellos asintieron, de inmediato pasaron para la sala de espera la cual permanecia desierta debido a que su uso era casi excusivo para Vongola. El hitman se subió al mueble de cuero que estaba cerca de una planta mientras que su alumno lo hizo mas alejado, su rostro se mostraba estoico, pero allí en silencio no iban a permanecer, el pequeño empezó nuevamente con el ataque a su alumno.

—¡Ha usado las tres llamas que dijo Dino...!

—¡Cállate Reborn, esto aún no termina...! ¡Siempre quieres hacer las cosas a tu conveniencia, sabías que ella estaba asustada!

—¡No tientes tu suerte...!

—¡Me importa muy poco tus amenazas, y realmente en este momento no estoy de humor para lidiar contigo, una vez sepa de las condiciones de Hibari-san y Alexandria-san me marcharé a la escuela!

Con eso se acomodó en su asiento, su vista se posó en la gran puerta de cristal por donde pasaban de vez en vez los doctores y enfermeras de la clínica. Mientras que el hitman miraba asombrado a su aumno, no podia leer sus facciones, no sabia si estaba enfadado, resignado o fingiendo estar relajado, en verdad que era un comportamiento extraño. Luego de unos cuarenta minutos un doctor se adentró con dos carpetas de metal en su mano las cuales contenian los historiales de los pacientes.

—Reborn-san, Sawada-san les tengo los estados de los pacientes, empecemos con Hibari Kyoya-san; tiene algunas contuciones internas pero estan siendo tratadas en este momento, la falta de sangre fue otra razón por la cual esta noche debe permanecer en la clínica, del resto esta bien, sin embargo no es lo mismo para Sforza Alexandria-san; su estado es deplorable, tiene una lesión en su pierna, en esa herida hay una fuerte infección que esta siendo tratada, al igual que el otro paciente, perdió sangre y se le practica una transfusión, el golpe en su rostro fue fuerte ya que la quijada estaba casi desencajada, presenta inflamación en la región intercostal, no están rotas, aun asi tuvimos que vendarla, el resto fueron heridas pequeñas por las cuales en el tiempo que se mantuvieron abiertas perdió sangre, sólo para estar seguros ella debe permanecer una semana hasta que en los chequeos diarios muestre mejoria.

A medida que el doctor iba explicando el diagnostico de la joven, el rostro del castaño se iba mostrando mas triste, el hitman saltó a un detalle realmente importante ¿Podria huir en esas condiciones? Bien, al menos queria asegurarse de que la joven se recuperara, saber que iba a suicidarse tratando de huir de ellos no fue una brillante idea despues de todo.

—¿No puede caminar en la condición que está?

—No Reborn-san, tal vez lo hizo en ese momento, pero ahora le será imposible dar pasos con tantas lesiones, asi que no creo que pueda huir, para estar mas seguros esta siendo vigilada por cámaras.

—Doctor ¿Cuándo podré verla?

—Sawada-san en este momento esta siendo tratada, en la tarde puede pasar a verla pero debo recordarle que tendrá un horario estricto de visitas, ya que debe descansar.

—Muchas gracias doctor, volveré en la tarde.

—Está bien.

—Te alcanzaré más tarde, también considero que no hemos terminado.

El castaño no dijo nada, simplemente salió de allí. En la salida de la clínica estaba el líder de los Cavallone hablando con su mano derecha.

—Hermanito ¿Como estan?

—Dino-san...Hibari-san saldrá mañana sino lo hace hoy en la noche, Alexandria-san tal vez salga en una semana...Tal vez, l-lo siento debo irme a la escuela, regresaré luego.

—Romario llévalo a la escuela, hablaré con Reborn.

—Está bien jefe, vamos Sawada-san.

El líder de los Cavallone vio marchar a su hermanito, en verdad le dolió verlo así, aún el mismo estaba impactado con lo sucedido, jamás esperó que esa joven que se veía tan frágil e indefensa explotara en una furia incontenible y para colmo venciera a su pupilo, no era por presumir, sabía que el castaño era fuerte, sin embargo le seguía el azabache y ser machacado de esa manera era inaudito. En fin, buscaría al hitman tenían que hablar al respecto, esto en verdad se había excedido fuera de lo que ellos normalmente controlaban.

_O_

Los guardianes buscaron al resto en la azotea para contarles lo que había pasado, el vice -presidente también se encontraba presente.

—¡CABEZA DE PULPO ESO ES EXTREMADAMENTE DESCONCERTANTE!

—Aún no he visto a Alexandria-san, pero al parecer es muy fuerte si venció a Hibari-san.

—Es cierto Chrome, aun no has visto a Ali-chan…

—¡Shss…! ¡El décimo tiene ya una hora de haberse marchado a la clínica y aun no tenemos noticias!

—¡Kyo-san también estaba herido!

—Te equivocas viejo, ella curó todas sus heridas, sólo se lo llevaron porque estaba inconsciente.

En eso la puerta de la azotea fue abierta con sumo cuidado por el castaño que mostraba un semblante realmente triste, todos guardaron silencio esperando a que el tomara asiento y se dignara a mirarlos para contarles la novedad.

—Antes que nada, espero no me interrumpan cuando esté hablando ¿Ok?

Todos asintieron y luego el prosiguió.

—Hibari-san no tenía ninguna lesión peligrosa ya que estas habían sido tratadas antes, solo le hicieron una transfusión de sangre y posiblemente en la noche regrese a casa…

Bueno, eso había suavizado el rostro del vice-presidente, sin embargo el resto seguía angustiado por la noticia de la joven y su estado.

—Alexandria-san, permanecerá hospitalizada al menos una semana, ya que sus lesiones fueron serias y al igual que Hibari-san perdió sangre, su quijada esta desencajada, la herida provocada por el Vongola Gear de la Nube está infectada y la están tratando, además de las heridas por todo su cuerpo...

El castaño llevó las manos a su rostro mientras en voz baja seguía hablando al punto de casi quebrarse.

—Dos días, ella solo ha estado dos días con nosotros y han sido pocas horas las que ha estado al aire libre, del resto me da la impresión que jamás saldrá de ese lugar, ella esta sufriendo y nosotros hemos hecho más larga su agonía hasta el punto de querer suicidarse.

—Tsuna…

—Décimo…

—SAWADA…

—Bossu!

—Sawada-san…

El castaño retiró las manos de su rostro, volviendo a ese deprimente semblante se puso de pie y caminó hasta donde se encontraba el beisbolista mientras hacia una gran reverencia junto a una petición.

—Yamamoto te lo pido por favor ¿Puedes vigilar a Alexandria-san estos días? Necesito que mi lluvia traiga tranquilidad a esa atormentado corazón ¿Puedes hacerlo por mí?

Todos quedaron sin habla, al ver a ese chico hablar de esa manera, estaba realmente desesperado, ya estaban al tanto de que la situación con la joven era realmente grave, el beisbolista se acercó a su amigo y le palmeó el hombro, cuando el castaño se irguió este le mostró su radiante sonrisa, sin embargo en su voz se denotaba la preocupación.

—Está bien Tsuna, estuve en una situación similar y tú fuiste quien me ayudó a salir de ella, es hora de que compense con algo.

—Yamamoto…Muchas gracias, hablaré con Reborn para que se encargue del resto, nosotros esperaremos hasta que ella se sienta mejor, creo que si todos nuevamente nos acercamos intentará huir y no quiero que se lastime más.

—Veo que no has estado perdiendo el tiempo, te apoyo con la decisión que has tomado, además el equipo que pedí de Italia llegará exactamente en una semana así que es mejor que ella este lo más relajada posible.

—Reborn…

—¡Chiquitín!

—¡OH MAESTRO!

—Chrome, cuéntale a Mukuro de la situación y quisiera que en lo posible nos tendiera la mano cuando el equipo llegue, necesitaremos toda la ayuda posible, toma, entrégale este folder aquí está todo lo que sabemos de ella.

—Está bien Reborn-san.

Nuevamente el silencio reinó en el lugar, pensaron que el chico protestaría por las acciones del pequeño arcobaleno, sin embargo el otro conservó la calma e incluso tomó el rumbo fuera de la azotea, los demás imitaron la acción, ya habían faltado un periodo, serian regañados, sin embargo algo más urgente estaba pasando.

_O_

El resto del día pasó sin ninguna novedad para el turno de la tarde los guardianes solo participaron la mitad del periodo ya que necesitaban ir a ver a la joven, todos se reunieron en la entrada de la escuela, un auto negro con el logo de Vongola fue a recogerlos para llevarlos a la clínica.

—¿Cómo se encontrará Ali-chan? No hemos sabido nada desde la mañana.

—No lo sé, Dino-san se quedó en la clínica para vigilar de que nada sea destruido por Hibari-san si llegara a despertar.

—¡HMNN! ¡HIBARI SIEMPRE ES EXTREMO!

—¡Oye cabeza de césped, no grites estamos aquí no a diez metros!

—Y-Ya llegamos…

—Es verdad, por favor no armen alboroto, necesito que se mantengan tranquilos para poder saber de Alexandria-san.

—¡L-Lo siento décimo, también estoy preocupado!

—Lo lamento Sawada, bajaré la voz.

Todos bajaron despacio del vehículo y fueron recibidos por el líder de los Cavallone quien les miraba algo preocupado.

—Dino-san.

—Caballo salvaje ¿Cómo se encuentra Alexandria-san?

—Hermanito, Hayato, vamos adentro para que hablemos y chicos por favor sean lo más silencioso que puedan, no queremos que se repita lo que sucedió con Tsuna en el hospital.

Todos asintieron y se apresuraron hasta la sala de espera donde el doctor estaba sentado tomando un café, ellos tomaron asiento cerca del doctor, necesitaban saber de ella.

—Sawada-san, chicos explicaré la evolución de la paciente; ella sigue insconciente.

—¿¡Inconsciente!? ¿Como es eso? ¡Usted dijo que solo estaban tratando sus heridas!

—Por mas que tratamos las heridas y le realizamos la transfusión de sangre con éxito ella no ha despertado.

—¡Doctor! ¿Pero no ha dado con la causa?

—Aùn no, tuvimos que trasladarla a la UCI, sus ondas cerebrales estan debilitándose, en cualquier momento puede caer en coma, siento darles malas noticias.

—Doctor ¿Podemos pasar a verla? Solo será un momento y uno de nosotros se quedará con ella aqui.

—Esta bien, pero sean breves, recuerden que no pueden estar alli.

El castaño asintió, de esa forma el caminó junto a los demas hasta la zona donde estaba recluida la joven. No fue sorpresa verla en el estado que habia descrito el doctor en la mañana, nuevamente estaba atada a varios aparatos, tenia una máscara de oxígeno, su rostro mostraba el morado del golpe proporcionado por la tonfa del prefecto, la inflamación estaba mas reducida que en la mañana cuando la ingresaron, además de algunas suturas en pequeñas heridas pero al parecer profundas, lo peor fue ver la gran herida en su pierna estaba descubierta y se notó que habian retirado piel de la zona. Ellos se colocaron a los lados y el castaño empezó a acariciar el rostro (en la zona menos afectada por la lucha).

—Lo siento Yoli, pensé por un momento que llegaria a protegerte, a la final solo fui un total fracaso...¿Querias alcanzarme? ¿Para que? No puedo aliviar mi propio dolor, mucho menos el que te esta destruyendo, sin embargo no te rindas, Gokudera-kun, Yamamoto, Onii-san, incluso Chrome estan aqui por ti...

Realmente esas palabras comenzaban a quebrar la voluntad de los presentes, el castaño era muy importante para ellos, escucharlo decir eso los hacia sentir impotentes ante esta situación con la joven. El joven encendió su llama gracias a su Vongola Gear e inyectó un poco mientras se despedia de ella.

—Quiero que sepas que no estoy enojado, siempre que me necesites allí estaré, la próxima vez no fallaré, lo juro.

De esa forma se retiró y le habló nuevamente a su guardián.

—Yamamoto, cuento contigo para vigilarla estos días, pasaré diariamente, sin embargo háblale, dile que no esta sola, nosotros estaremos aqui para ella.

—¡Déjamelo todo a mí, la cuidaré para que se recupere pronto y vuelva a sonreir!

El asintió, así que junto al resto salieron de la sala, el beisbolista debia hacer maletas, ya que tendria que dormir en la clínica para cumplir con la petición del castaño. Sin embargo al salir todos de la sala una traviesa lágrima rodó en el rostro de la joven, ya que, aunque estuviese inconsciente esas palabras junto a las llamas si que habian llegado a su corazón.

_O_

Despues de varios arreglos el beisbolista estaba acomodado en una habitación que se encontraba cerca de la UCI, como aún era temprano decidió empezar su labor de cuidar a la joven, en el camino notó que el Guardián de la Nube iba con un aura asesina a la salida, sintió alivio al ver que al menos respetó y no armó alboroto en el lugar. De nuevo continuó su andar hasta el pabellón, al entrar unas enfermeras revisaban las vías y el oxígeno.

—Joven solo tiene media hora para estar aquí, luego tendrá que volver mañana.

—Está bien señorita, muchas gracias, prometo no tardar mucho, se que ella debe descansar.

Las enfermeras salieron dejándolos solos. El beisbolista acercó una silla y comenzó a hablar, bien el no era creador de grandes conversaciones, sin embargo algo no lo dejaba tranquilo, debia expresarlo de alguna forma.

—Ali-chan, se que nosotros no lo hemos hecho bien pero quiero que sepas algo, Tsuna esta dando su mayor esfuerzo para protegerte, el desea que tu sonrias nuevamente...No solo el, todos e incluso yo. Desde que te conocí un sentimiento de familiaridad creció en mí, fue como si siempre hubieras permanecido con nosotros, pero al estar tan renuente con tu procedencia creo que algo grave esta pasando. Ninguno te obligará a contarlo, pero si tus penas son tan grandes déjanos ayudarte a sostenerlas, estas a punto de sucumbir a la oscuridad, al igual que yo lo hice...

Su rostro se mostró muy triste, notó que el tiempo estaba ya por terminarse y antes de salir se despidió mientras acariciaba un poco su rostro.

—Mañana regresaré y te contaré acerca de lo que sucedió cuando conocí a Tsuna, el día que estaba decidido a suicidarme…Descansa, lo necesitas.

De esa manera el joven salio de la UCI con destino a su alcoba temporal en el lugar.

En la mente de Alexandria:

Abrió sus ojos y al igual de cómo se sentía era la palabra exacta para describir el lugar 'desolado' no había cielo, pasto, arboles, tierra, nada, sólo un muro gris en el cual se recostó ya que se encontraba en el suelo, uno frio, cruel, delatante de aquellas pesadillas que juró haber sepultado hacia años atrás.

...Flashback...

Un plato, dos platos, tal vez la vajilla completa estaba hecha pedazos, esos ruidos llegaban a una pequeña de unos 8 años, la cual se encontraba debajo de su cama con sus oídos tapados mientras escuchaba los gritos producto de la discusión acalorada entre sus padres, en su mente solo pedía, rogaba a Dios que ellos se detuvieran, un dolor inmensurable se agolpaba en su pecho, ellos siempre le sonreían, la cuidaban cuando enfermaba. Sin embargo la relación entre ambos padres se había deteriorado con los años y como la menor de sus cuatro hijos, verlos darse golpes entre ellos no era algo de lo cual podía dejar pasar. El sentirse una total inútil por no evitar esas discusiones era normal, simplemente corría bajo su cama y tapaba sus oídos mientras su corazón latía al punto de doler, en otras ocasiones observaba con horror el como sus hermanos mayores trataban de separarlos y gritarse entre ellos que cada uno se encargaría de enterrarlo o matarlo. Nunca podías intervenir para abogar por alguno, ya que si lo hacías automáticamente tendrías al otro de enemigo. Gracioso ¿No? Si no era su padre el malo, era su madre la mala, la única manera de escapar de ese tipo de conflicto era huir lo más rápido posible evitando que te encontraran para que sirvieras de testigo, de hecho los cuatro hermanos escuchaban todas las discusiones y cada vez que ellos sentían que venían huían a otro lado de la casa (ventaja de vivir en casas grandes). En fin, esa situación mermó un poco cuando estaba en secundaria y sus hermanas mayores habían entrado a la universidad, sin embargo de vez en vez se volvían a presentar las discusiones, a medianoche era peor, pasaba toda la noche en vela esperando que ellos se calmaran para poder ir a dormir y no llegar tarde a clases (estudiaba turnos completos) Era pesado, doloroso, obstinante, de alguna forma estaba cansada de aguantar tantas cosas, sin embargo ganaba el amor hacia ellos, porque por sobre todas las cosas, eran sus amados padres y ella nunca los iba abandonar.

...Flashback End...

Vovió a mirar el lugar mientras sonreía melancólica.

—Frio, esa sensación tan nostálgica e indeseable no se va, cuando menos me lo espero se arraiga más en mi ser, alejándome de mi vida o la que deseo realizar por mí misma. No hay nadie a mi lado, los errores que he cometido, a pesar de dejarlos atrás me siguen como la sombra.

Llevó las manos a su rostro para tratar detener las lágrimas que comenzaban a asomarse, le daba rabia sentirse tan perdida, pero era una realidad que era una persona débil e indefensa, la cual necesitaba atenciones o sino sucumbiría. Miró a donde se suponía tendría que estar el cielo pero el cual había sido remplazado por un manto oscuro, suspiró para empezar a tararear una canción la cual le traía muchos recuerdos de sus pocos momentos felices.

—¿D-Dónde estarás? ¿D-Dónde alma mía? Que yo sin ti me perderé…

Entre sollozos seguía repitiendo la misma canción una y otra vez hasta sentir que no quería seguir en ese lugar.

En la sala de la UCI:

Solo unos pequeños quejidos se escuchaban, ahogados por lo intenso de los sonidos de los aparatos a los cuales ella estaba conectada.

Continuará…

N/A: ¿Qué tal estuvo? Dije que era uno solo pero mentí salió muy largo y prometi que nada de largos, jojo en el proximo que ya lo subo contesto los reviews ¿Ok? Una cosa, no me he olvidado de mis otros fic's solo que debido a mi ajustada agenda he tardado en actualizar los demas (de paso 3 son capitulos finales) no quiero escribir chafas, deseo darles un final decente a cada una de mis historias, por ello sigo pidiendo paciencia ^^/