Resulta que cuando fui el año pasado a México, mis amigos me llevaron a una tienda Vid, donde compré 24 de los 28 tomos de Saint Seiya (los otros cuatro los tenía aquí en Venezuela :P). Esta tarde del lunes terminé el tomo 26, pero algo en un tomo anterior me tenía dando vueltas desde que vi esa escena en particular en las ovas de Meikai Hen.

¿Recuerdan a Shaka mencionándole a Hades que él y Athena estuvieron buscándolo en los Campos Elíseos?

Ésta es mi representación de esa idea. No es propiamente parte del Amazonverse, pero ya me da de todo abrir otro tema con drabbles con contenido canon de la serie.

Sin más dilación...

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Worthy Enough

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Una suave brisa cálida y dulce bañó el impasible rostro de mi acompañante.

Habíamos caminado mucho; ese tiempo nos sirvió para hablar un poco. Él me contó sobre su entrenamiento y sus conversaciones con Buda, y yo le conté del tiempo en que aún no era una Diosa, sino sólo una chiquilla malcriada y bastante arrogante.

Tal vez Shaka, siendo encarnación del Iluminado, podría entenderme un poco ese pasado que, si bien no era muy bueno que digamos, era un pasado que a veces añoraba con nostalgia.

Ser una mortal sin más preocupación que esperar al chico que le gusta.

Mi rubio acompañante era muy ducho en adivinar los sentimientos y emociones humanas. Un chico inteligente, si bien algo inocente, que acompañaba sus palabras con enseñanzas de su vida pasada como si fuesen divinos pensamientos que me regalase Buda directamente. Pero había ciertos momentos en que su inocencia, por ser una persona reclusa en sí mismo, surgía frescamente como un manantial recién abierto en la suave Madre Tierra.

En esos momentos descubrí que Shaka estaba sonriendo al verme reírme de él.

Sus doradas botas hacían ese sonido característico del metal cuando choca con piedra, mientras recorríamos las prisiones, los pasillos. Mis ojos siempre seguían a las pobres almas castigadas que lloraban lágrimas de sangre mientras cumplían con su castigo divino.

Más de una vez mi Dorado acompañante se detuvo conmigo a contemplar los despojos de la post-mortem.

Y en ningún momento cruzó una palabra de apuro o recordatorio de nuestro destino.

Pero cuando pisamos territorio sagrado... pude ver que Shaka no hallaba para dónde mirar. Era de esperarse, un jardín exótico y hermoso como lo eran los Campos Elíseos guardaban un gran misticismo para el Santo más cercano a ser un Dios. La energía que se percibía era de gran paz, de descanso y dulce sueño, de suave elegía y épica recompensa.

El problema residía en que nuestro objetivo no se encontraba allí.

"Athena," me dijo Shaka, suavemente, con ese tono de reverencia y respeto que siempre acompañaba su bien timbrado tono. "Él no se encuentra aquí."

"No, no está," confirmé su afirmación con un asentimiento de mi cabeza. "Regresemos al Inframundo, Shaka. Esto, aunque hermoso, es muy efímero."

Al alzar los ojos y encontrar los de mi Santo, pude darme cuenta que él entendió lo que quise decir clara y rotundamente.

Buda estaba conmigo en mi misión. No podía sentirme mejor acompañada en estos momentos.

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- Tenna' ento lye omenta -

8D