Capitulo 10: Valor
Perdon por varias cosas: la ortografia, no tengo tiempo para corregirla, asi que...disculpen. Y otra cosa, crei que estaba muerto mi, como llamarlo, ¿usuario? ¿fics? no se, crei que nadie los leia, y me sentia tan fuera de lugar que deje de lado mis fics y bueno, perdonenme, me siento fatal, por sentirme bajo, olvidada, espero seguir, asi que aqui el capitulo.
"Todo a mi alrededor se volvio blanco, no puedo distinguir otro color que no sea el blanco, ¿acaso estoy perdido?, tengo miedo... Ayuda...Ayudadme...por favor..."
Palabras caidas al vacio de la nada, olvidados en el ahogo del interior frio.
El joven de cabellos albinos, habia parado los misiles, salvando a sus compañeros, pero no pudo evitar que gran parte del bosque sea destruido en vez de la poblacion, era algo positivo para todos...al menos eso creemos. Nagumo estaba hundido en la miseria, su corazon estaba destrozado, no podia ver aquella escena.
Los chicos, amigos de Suzuno brotaban de sus ojos lagrimas, no creian que Suzuno fuera capaz de detener tal poder.
-Suzuno...-le llamo Nagumo.-Levantante, por favor -le seguia llamando con las lagrimas ahogadas -Es hora de tu helado... -penso que eso funcionaria. Por fin se dio cuenta de que su novio no se levantaba. Pego un grito al cielo, dejando ver lagrimas que nunca solto por el orgullo que lo consumia, como el fuego consume la madera.
"Debo volver, Nagumo me necesita"
Toda una habitacion en blanco, no sabia si habia salida, o entrada, techo o suelo, no sabia nada, flotaba en la gravedad, a la espera de levantarse.
"Estoy muy cansado, espera por mi" cayendo lagrimas de cristal
alzo con dificultad su mano. Se miro la mano con los ojos entrecerrado. En el exterior de esa habitacion blanca, pudo oir los llantos de su novio llamandolo.
"¡Nagumo!" Reacciono lentamente reincorporandose "Por favor, quiero estar con él, no es bueno con sus sentimientos" rogando a la nada. LLoró.
En esa soledad, alguien aparecio detras suyo, era Sora con forma humana quien reia por debajo de esa sonrisa cínica.
-¿Quien eres? -enfadado
-Soy Sora -contesto, se acerco al rostro de Suzuno.
-¡No me mientas! ¡Dejame salir de aqui! -a gritos exigio.
-No
-¿Como? -echandose atras apartando sus manos de su rostro.
-Hacia mucho tiempo, tanto que me cuesta reconocerme -dijo la mujer -¿Soy un robot para ti? -pregunto
-Lo eres -no tan seguro contesto -¿Tu que eres?
Rio simplemente -Soy aquello que el hombre creo. -contesto sonriendo.
-Tu sonries...¿A que se debe? -cuestionando aquella sonrisa tan inquietante.
-¿Hai oido hablar de las almas en pena? -preguntando, una encrucigada.
-Si, son almas que al morir, tuvieron una penosa muerte -frio con sus palabras.
-Que soberbia y frialdad -riendo, una risa delicada casi insonora -Algo asi me pasa. Vivo en sintonia con el robot, una simbiosis. Soy su alma, ojos, pensamientos, mientras el robot es mis piernas, mis brazos, mi recipiente. Sin mi no es nada, como yo sin él no soy nada. La nada junto con la nada, ¿ironico?
Suzuno parecia no entender nada de lo que le decia aquella extraña mujer, lo mas extraña es que esa mujer tenia el cabello celeste tirando mas a grisaceo.
-No me entiendes -suspiro - Te lo explicare. Años atras, mas atras de los que te imaginas, una bruja de antaño, creo tres golems, sin vida claro, ¿como tres montontes de piedra pueden tener alma?. Esta bruja triste por sus carentes creaciones, los abandono a su suerte. Años despues, cuando el hombre empezo atrabajar con tecnologia muy avanzada, tres hombres importantes, con problemas familiares, sus hijos recien nacidos no tenian posibilidades de vivir, pasados los años estos niños en coma vivieron sin ver el mundo, solo los sueños.
Suzuno, no podia creer tal historia, pero siguio escuchando.
-Estos hombres querian que sus hijos pudieran ser humanos normales. Un dia, un cientifico de grandes conocimientos, se le ocurrio una cosa: Darles capacidad de movimiento mediante robots. Asi lo hicieron, pero algo fue bastante mal. Los niños desaparecieron dentro de los Golems de piebra. Dando nueva forma a estas criaturas.
-¿Que paso despues? -curioso
-Estos robots, somo nosotros, tiene ADN humano, porque fue creado por humanos, yo, Zephir y Hariel, somo humanos dentro de los Robots, seres de la guerra.
-Es eso posible...
-Si, por eso, el proyecto "Armas de guerra" quedo en el olvido, hasta 100 años despues, donde esta nueva generacion esta desvastada, por la codicia.
-Entonces es ahora, cuando nosotros... -su mente repocilo toda la informacion, pero algo no le cuadraba. -¡Nosotros no somos humanos! ¿A que se debe?
-Oh, eso, simple. Creimos que vosotros seriais indignos de nosotros, pero por lo visto teneis similitudes con nosotros, estraño, ¿no?.
-Eso se debe ...-mirando a otro lado.
-¿A que?
-Nuestras madres contenian ADN vuestros, eran niñas probetas, experimentos, ya que nadie os podian usar.
-¿Hasta que punto llegan los humanos con tal de obtener el poder? Que aberracion -dijo Sora indignada nota algo diferente en Suzuno, ¿compacion? No, no era eso. Era algo mas.
-Me da igual -sereno -Lo unico que quiero es... -la mano de Sora roza su mejilla con calidez, como la de una madre.
-Paz -sonrio de lado, Suzuno se aferro a aquella mujer desconocida. -Pequeño niño de guerra, conoceras el verdadero dolor, sufrimiento, tristeza, desesperacion, agonia. Observando al dormido joven.
En lo lejos Atsuya peleaba con el chico.
-¡Mi hermano! lo has matado -dijo el joven pegando al otro inmovil. -¡Di algo imbecil!
-Movimiento de vida en curso. Fallo de lanzamiento de misiles.
-¿Que? ¿Fallo de...? -eso fue una corazonada de que su hermano estuviera vivo.
Alzo el vuelo con su aerodeslizador dejando al otro a su suerte
-¡Quedate ahi! Estupido, volvere -dijo el chico, esas palabras llenaron de dudas a la maquina.
-23:30 de la noche - Evacuacion-
Atsuya regreso al campamento donde informo de todo a su hermano y demas, Fudou sin vacilar cogio a Hariel y fue en busca del robot humanoide, cara a cara, Robot vs humanoide. Sus intenciones salvar todo aquello que ama.
-Una vez me contaron que hay que luchar por aquello que amas -enfrente del Robot humanoide, sin entenderlo, saco dos cañones de su mano.
-Nunca crei, y sigo sin creerlo -dijo Fudou -Pero algo si estoy en deacuerdo -apuntando al Robot que se acercaba a él -¡No dejare este podrido mundo de corrupcion a la persona que YO amo! -grito con todas sus fuerzas.
Capitulo 11: Colision.
