Heartbeats


Si alguien las había escuchado o no parecía no importarle.

Afuera de esa carpa solo se escuchaba el sonido de los pájaros del bosque y algo de viento en las hojas de los árboles. El resto de sus compañeros parecía dormir, quizá tan profundamente como Tori, quien seguía rendida con solo medio cuerpo adentro del saco de dormir.

Su pecho desnudo subía y bajaba con la calma de su sueño, cosa que no pasó desapercibida por Jade que había despertado hace unos minutos.

—Eres hermosa —dijo en voz muy baja sin poder dejar de mirarla. Pero por más cuidadoso y suave que haya sido ese susurro, fue suficiente para despertarla.

—Hmmm —murmuró estirándose—. Buenos días —la saludó al verla, cubriendo un poco su desnudez.

—Estaba admirando esa vista, ¿sabes?

Tori sonrió y, girando su posición de lado, se acomodó con sus manos bajo su cabeza.

—¿Dormiste algo?

—Un par de horas. Después me dije: ¿Tori desnuda? ¿Sueño? Ganó el Tori desnuda.

—Vaya —respondió ella un tanto avergonzada.

—Y aunque quisiera continuar contando tus pecas, creo que sería una buena idea que te vistas, Sikowitz debe estar por levantarse para llevarnos a la caminata —añadió Jade.

—¿Piensas caminar con el yeso todavía puesto?

—¿Honestamente?, no. Iba a hacer que Beck me cargue.

—Ya veo… —respondió Tori con algo de burla.

—¿Qué?

—Nada.

—Habla Vega. Sabes que odio que hagas eso.

—Nada, lo juro —repitió la latina ahora aumentando una corta risa.

—Tienes cinco segundos para decir lo que te tragaste o…

—¿O qué?

—Cinco… —inició Jade el conteo sin responderle—, cuatro…, tres…, dos…

Tori espero entre el pequeño espacio que Jade incluyó entre los dos últimos números y dijo sonriendo:

—Beck es más delgado que tú, no podrá llevarte ni dos pasos antes de que se rompa en dos.

—¡¿Me estás diciendo gorda?!

Tori entonces estalló en risa.

—Estás loca, nunca dije eso.

—¡Acabas de decir que Beck no podrá avanzar mi peso de obesa!

—¡No! —se defendió la latina—. Dije que tu novio es más delicado que un zancudo.

—Y qué. ¿Crees que tú me podrías cargar? —se burló Jade.

—¿Quieres apostar?

Pero la gótica no tuvo tiempo de responder. En lo que Tori terminaba la pregunta se escuchó a su maestro darles un grito con el megáfono llamándolos a desayunar, o mejor dicho, a que cada uno tome un cartón de leche y un paquete de galletas. Él apenas sabía cocinar.

Pronto ambas salieron de la carpa. Tori, desde el minuto uno, con una clara molestia en el rostro. Se veía decaída y cansada, además de que no alejaba sus brazos de su vientre.

—¿Descansaste bien, Toro? —le preguntó Sikowitz al verla tan desanimada.

—No —le respondió con dificultad y pasó de tomar la leche que le correspondía.

—¿No piensas comer?

—No tengo apetito.

—Comienzas a preocuparme —le dijo él alarmado y, fijándose en su expresión corporal, le preguntó en un susurro—: Dime que no es… un problema de mujer.

—No es un problema, Sikowitz. Se llama cólico menstrual.

—¡Toro, por favor! ¡Hay cosas que no necesito saber! —le reclamó su maestro en otro susurro—. Creo que lo mejor sería que no vayas a la caminata. Tengo entendido que mucho esfuerzo podría empeorar tu… situación.

Al parecer el plan de Tori había funcionado a la perfección. Quizá no era tan mala actriz después de todo.

—¿Y esperas que me quede sola en el campamento? —le preguntó ella con un tono asustado—. ¿Qué tal si aparecen… no sé, ¡monstruos mutantes que quieren comerme!?

—No te quedarás sola —le aseguró Sikowitz—. Tendrás a la pura maldad cuidándote. —Y con ese comentario le hizo señas a los chicos quienes se acercaron de inmediato.

—Jade, veo que estás con hambre esta mañana —le comentó al verla con un plato llenos de bocadillos que encontró en las cajas de víveres.

—Algo así.

—Bueno, espero que eso te dure hasta la tarde y no te termines la comida de tus compañeros para el resto del paseo.

—No exageres, solo me alimento bien para aguantar la caminata.

—Oh, no, no, no, no, no. No puedes ir con el pie así.

—¡Vamos, Sikowitz! —le respondió la gótica algo molesta—. Si mi mamá me hace caminar hasta el centro comercial, puedo llegar de aquí al lago.

—Vamos a ir más lejos del lago y no quiero que luego tus padres me demanden porque se te caiga el dedo.

—Beck, me ayudará —mencionó a sorpresa del chico.

—Sé que tu novio está flaco, pero no es para que lo uses de bastón.

—¡¿Me acabas de llamar gorda?!

—¡Jade, te quedarás en el campamento con Tori y no quiero oír una sola palabra más al respecto! —dijo el maestro tajante, tomó la mitad de la comida que tenía la chica en su plato, y se marchó hacia el resto de sus compañeros.

Jade miró sospechosamente a Tori, pero antes de que ella le diera alguna pista de que gran parte de lo que acabó de ocurrir había sido su idea, Andre se apresuró a preguntarle:

—¿Sigues sintiéndote mal?

—Sí, ya sabes cómo es esto.

—¿Qué es esto exactamente? —preguntó Beck sin entender.

—Cosas de chicas, viejo —le susurró su amigo queriendo ser discreto.

—Oh…

Tori pretendió no haber escuchado y, cuando sus amigos le quitaron la atención, sonrió con mucha prudencia. Detalle que Jade notó de inmediato.

—Bueno, Sikowitz tiene razón con lo de tu pie —agregó Beck.

—¡Pero yo quería ir al lago! —protestó Jade—. Hace mucho que no vengo y de verdad quería ir al muelle.

—Será en otra ocasión —dijo Beck.

—¿Cuando? Siempre estamos ocupados con la escuela.

—Qué tal el primer fin de semana de verano. Ya nos habremos graduado para entonces y podemos venir en mi casa rodante, quedarnos unos días —le ofreció. Ella le devolvió una mirada pensativa, lo que proponía no le sonaba mal—. ¿Qué dices?

Por un momento, la coquetería del chico, la hizo olvidar a todas las personas que tenía a su alrededor. Ella asintió, él se acercó, la besó tiernamente y la tomó de la mano para ir a sentarse a las mesas. Acción que tomó a Tori desprevenida, pero claro, cómo podía quejarse si ellas no eran nada y ella misma lo había exigido así. Estas serían cosas que ella tendría que soportar, quiera o no.

Tori regresó a la mesa, tomó su leche y sus galletas, y fue a esconderse en la carpa. Después de todo, y según su mentira, ella estaba muy adolorida y debía reposar.

Pasó al menos una hora más hasta que sus compañeros salieron a la caminata. Acostada, revisando su teléfono, los escuchó despedirse. Les dijo un adiós y esperó a que Jade la acompañara. Sin embargo, pasaron diez minutos, veinte, treinta y la gótica no aparecía por ningún lugar. Cuando estuvo más que segura de que el resto se había marchado salió muy campante y comenzó a buscarla. Sikowitz no le habría permitido irse con ellos. ¿Dónde diablos se había metido?

—¿Jade?

No obtuvo respuesta.

—¿Jade?

No estaba en los alrededores, eso era un hecho. Lo que quería decir que estaba dentro de la cabaña. Entró con cuidado y metiendo la cabeza en cada habitación pasó por cada una, encontrando el lugar completamente vacío.

—¿Jade? —la llamó ya muy asustada.

Solo fue cuando subió a segundo piso que escuchó ruidos salir de uno de los cuartos y con cuidado se acercó a él.

Su pecho subía y bajaba de lo nerviosa que estaba. Era su compañera la que encontraría o el monstruo del bosque, cara de cuero, Jason, Alien ¡o qué!

Empujó la última puerta y…

—¿Jade?

—¡Diablos, Tori! ¿No sabes tocar? —Le respondió la gótica tapándose con la toalla—. ¡Casi me matas de un susto!

—¡Y tú a mí! ¿Qué haces aquí?

—¿Qué parece? —le preguntó sarcásticamente—. Me baño, ¿qué, no ves?

—¡¿Y yo qué iba a saber?! —reclamó Tori molesta y salió por donde había entrado hasta llegar a la carpa, la cual cerró por completo antes de sentarse con el más grande de los enojos.

—¡Tori!

Ahora la que no le contestó fue ella.

—¡Tori!

La latina se cruzó de brazos y, con un puchero, bufó.

—¡Necesito que me alcances mi ropa!

Pues no. Primero, no solo no le había comunicado que va a ir a tomar una ducha —ocasión que pudieron haber aprovechado juntas—, sino que la había asustado sin razón, ¿y ahora quería ayuda?

—¡Tori! —grito Jade nuevamente.

Y bueno, después de ese llamado más desesperado lo pensó. ¿Qué tal si salía en toalla y uno de los mutantes del bosque la tomaba por la típica chica de película de terror que en el momento menos oportuno se ofrecía para el sacrificio? Eso no le convendría, después de todo, si se moría Jade, ella le seguiría.

—¡Tori, maldición!

—¡Ya voy!

Tomó la maleta de su compañera y quiso sacar un par de prendas cuando algo cayó de en medio.

—¿Qué diablos?

Lo que acababa de encontrar era algo que jamás había pensado que Jade llevaría a un campamento. Ni siquiera la imaginaba teniendo algo así. Además, para qué lo querría, o mejor dicho, para quién.

Después de observarlo por unos segundos, decidió volver a dejar todo como había encontrado y le llevó la maleta completa, ocultando su hallazgo.

—Aquí tienes —le dijo entregándosela y regresó sus pasos apresurada.

—Deberías aprovechar y darte un baño también. Cuando los chicos regresen van a pelearse por un baño y te será muy difícil conseguir turno o agua caliente.

En eso Jade tenía razón.

—Iré por mis cosas, hasta eso puedes vestirte, ¿o quieres que te traiga algo más?

—No, ve y… gracias —le dijo Jade ya más calmada y la dejó ir.

Durante las siguientes horas, ambas se dedicaron a hacer cosas normales como acostarse en la hierba a ver la copa de los árboles y el poco cielo que cabía entre ellas.

—No sabía que te gustaba acampar —mencionó Tori.

—No me gusta tanto, pero de chica venía mucho con mis papás antes del divorcio. Él y yo solíamos pescar en el muelle. Mamá cocinaba después —le contó la gótica—. Creo que… extraño… extraño muchas cosas.

—Entiendo.

—¿Tú no viajabas con tus padres?

—No —le contestó la latina—. Trina odia la naturaleza y siempre ponía queja. Lo nuestro era más de ir a la playa. Mi abuelo solía acostarse en una de las hamacas y me cargaba para leerme historias.

—Así que es por eso que cuando vamos a la playa…

—Siempre pido la misma, sí —le confirmó la latina.

—Estaba por preguntártelo el otro día. Lo noté el la mañana del bikini naranja.

—¿Cuando no dejaste de mirarme y desear quitármelo? —le preguntó Tori con picardía.

—¿Puedes olvidarte de esa conversación?

—¿Por qué? Ya aclaramos que es verdad y ya me viste desnuda.

—No completamente desnuda —le recordó Jade. La noche anterior no se habían quitado la ropa interior.

—Eso se puede arreglar.

—¡¿Ahora?! —le preguntó Jade, erigiéndose sobre sus codos.

—¿O quieres esperar a la noche? Cuando de seguro no verás nada y protestarás porque no puedes encender la linterna de tu celular para alumbrar la carpa —le recordó Tori.

—¡Está bien, vamos ahora! —le dijo Jade poniéndose rápidamente de pie.

—Vaya, cuánto romance el tuyo.

—Tú lo ofreciste.

—Eso no quiere decir que tú no le pongas empeño —respondió Tori sacudiéndose las hojas de su vestimenta.

—Bueno, ¿quieres hacer esto o no?

Justo, en ese preciso momento, se le quitaron las ganas. Y es que, tanto Jade como su novio, carecían de delicadeza a la hora de seducir.

—¿Sabes qué? —le dijo Tori sin ánimo de obtener respuesta—, creo que prefiero esperar a la noche.

—¿Qué? Pero ya aclaramos que no vamos a poder en la noche.

—Sí, pero… no sé. Al menos en la oscuridad eres más sutil.

—¡Vega!

De repente Tori no sabía por qué, pero escuchar su apellido así de su boca empezaba a molestarle más de lo usual.

—Jade —le dijo intentando conservar la paciencia—, yo no soy un vibrador.

—¿Qué? ¡Eso lo sé!

—Parece que no, porque crees que con tocarme en el hombro me vas a prender y eso puede funcionar con tu novio, pero no conmigo.

—¿Qué diablos significa eso?

—Que si quieres tenerme, tienes que ganarme.

Y con esa corta explicación regreso por el sendero hasta el campamento y se metió en la carpa a descansar.

Jade prefirió no seguirla y, un poco molesta, se volvió a acostar en el suelo.

—¡Maldita loca! —gritó con toda la intensión de ser escuchada.

—¡Sigues perdiendo puntos, Jade! —le respondió la latina de la misma manera y, por el resto de la mañana, evitaron hablarse más.


Nota:

Chan, chan, chan. ¿Qué es lo que Jade llevó en su maleta? ¿Y reen que pase algo en la noche?

La canción de hoy es: Heartbeats de The Knife. Es un lindo cover de una canción medio triste, bueno la original es muy melancólica, pero esta es más animada.

Driwling: Ya veo por qué, porque te quedas esperando actualización y yo ocupadísima no he podido hacerlo a diario. Perdón, te juro que me siento mal. Eso es verdad, pero ¿será que Beck las escuchó, o alguien más? Gracias por las palabras y espero que puedan tenerme un poquito de paciencia. Saludos y un buen día.

VBJTDEPT: Per´don por la demora. No me cansaré de decirlo. Espero que te haya gustado este pequeño capítulo. Suerte y un buen día.

Kuroneko: Jajajaja esa frase de "dibújame como a una de tus chicas francesas", se me hizo tan escena de Titanic XD. Hey felicidades por lo del examen y suerte con los demás. Espero que puedas disfrutar de las vacaciones, yo con suerte tendré una semana a fin de año. Esperemos. Espero que tengas muchas suerte y un lindo día. Saludos.

Scarlett94: ¡Perdón! En serio que no quiero dejarlos mal con las actualizaciones y si pudiera en serio que sí lo haría. Veamos cuando y cómo les trae problemas ese "susurro", por el momento están descubriendo sus límites, creo que es algo muy común al inicio de cualquier tipo de relación. Espero que sea un lindo mes para ti también y suerte. Un lindo día.

Someone: pues la verdad lo que iba a hacer antes era correr un poco con los hechos, pero ahora estoy llenando los medios, por así decirlo. Lo cual me gusta, hay un poco más de tiempo para entender qué sienten y por qué pasan las cosas, así que no lo veo como alargarlo, sino como completarlo, pero sí, ya se va haciendo mucho más grande de lo que había planificado. Yo amo el nuevo disco de Starboy taaaanto y esta canción es la que más me gusta hasta ahorita del nuevo album. Gracias por leer y espero que tengas un buen día. Saludos.

Alexa Garcia: Oh, gracias por las palabras, me emociona mucho que les esté gustando. Espero igual poder llegar al punto de hacerlo diario de nuevo. No pensé que el trabajo me violaría así a fin de año. Espero que estés bien y que tengas un lindo día. Saludos.

Dios17: No todo es tan sencillo, pero veamos como van con esto de no ser novias pero ser algo que ni ellas saben qué es. Gracias por la paciencia y mucha suerte, un lindo día.

Marilinn: Eso creíamos todos, pero bueno, en algo tenía que fallar la pobre Victoria Vega. Gracias por los buenos deseos y espero que tengas un lindo día. Suerte.

erivip7: Eso espero, que te siga gustando el fic. Ojalá este capítulo te haya gustado. Que tengas un buen día y mucha suerte. Saludos.

Rustjacque: La mamá de Jade, yo creo que es una señora graciosa, sarcástica, directa y muy realista. También creo que es una persona muy descomplicada. Así que veamos como toma esta relación a futuro. Tranquila po lo de los reviews, que no son obligatorios. Igual, gracias por las palabras. no sabes cuánto me anima leerlos. Gracias por la paciencia y espero que te sigan agradando los capítulos. Suerte y que tengas un excelente día.

Elizabeth von Lahnstein: Eso es verdad y gracias por el cumplido, me gusta mucho que les agrade el fic. Ohhh, estás leyendo ese fic, Lost Soul, que bueno. Espero que te guste a mi me gusta mucho. Fue muy especial porque sobrepasó mis expectativas en todo campo. Así que ojalá te guste. Suerte y que tengas un lindo día.

A todos los que leen mucha suerte y gracias por volver un día más.