Hola! Cómo están? Yo sobreviviendo a la lluvia, aunque ahora hay más bien viento frío. Pero me gusta el frío. No la humedad.
Ya dejo de decir cosas que no interesan a nadie para agradecer de corazón a todos aquellos que leen la historia y la comentan! Mucha gracias!^^ Y ya llegamos al capítulo X… Me parece mentira! Muchas gracias por todo el apoyo! Espero que siga siendo así!
Bueno, debo admitir que dejé el capi anterior en un momento "clave"… XD Ya aparece un personaje que la gente estaba deseando volver a ver… (y Sakura?) XD
Disfruten leyendo!
**..**
Capítulo X: Hablar
Fue como si el tiempo se hubiera detenido de alguna manera. Era indiferente que la gente siguiera circulando por la calle, pasando frente a mí, porque mi mirada seguía clavada en la suya, y la suya en la mía.
Por alguna razón (si es que la había), no era capaz de moverme de donde estaba, al lado de la descolorida marquesina de la parada del autobús. En cambio, para él fue algo totalmente diferente. Esquivando personas, se fue acercando a donde yo me encontraba…
Intenté esbozar la mejor sonrisa que pude, a pesar de estar aún sorprendida por verle tras tres años. De él no pude despedirme. Para él… fue como si hubiera desaparecido sin motivo, ¿verdad? Me pregunto si estará enfadado conmigo…
Cuando vi que estaba lo suficientemente cerca como para oírme, entonces hablé, con voz trémula:
-…Tiempo…sin verte…Sai-sonreí tímidamente.
Entonces, me estrechó fuertemente entre sus brazos. Por un instante, me quedé sin respiración. Podía sentir sus latidos a través de su pecho. Su corazón latía con fuerza.
Tuve el recuerdo fugaz de cuando me reencontré con Sasuke, pero, ¿por qué la sensación era diferente…?
-Sakura…-un susurro anhelante.
-Sai…-apoyé las manos en su pecho para alejarme un poco de él (para que no me asfixiara), para poder verle la cara.
Pero fue entonces cuando él inclinó el rostro y me besó.
Fue tan solo un roce de labios. Él se separó inmediatamente, y yo también, con los ojos abiertos de par en par debido a la sorpresa, roja como un tomate, y con una mano sobre mi boca. No me podía creer que…
"¿Me…ha besado?"
Le miré a los ojos con incredulidad, y fue en ese momento cuando pareció caer en la cuenta de lo que acababa de hacer.
-Ah… L-lo siento…-se disculpó, sonrojado, apartando la mirada-No quise… Es decir… Fue… Fue la emoción del momento… Supongo…
"Supongo"
Intenté restarle importancia, y por tanto, incomodidad. Tenía muchas ganas de volver a verle. Sonreí.
-Me alegro de volver a verte, Sai.
-Y yo… No sabes cuánto-respondió; suspiró-La última vez que te vi… Fue hace tres años… ¿Por qué…no dijiste nada? Durante meses, todos los domingos, vine al centro de la ciudad, esperando verte…-sacudió la cabeza, disgustado.
Sentí un pinchazo de culpabilidad en el pecho. No pude despedirme de él. Él no sabía nada. ¿Tengo una excusa para haberle hecho sufrir de esta manera? No esperaba que le hubiera afectado tanto, de todos modos…
"Debes importarle mucho, Sakura"
-Lo siento…-esta vez fui yo quien lo dijo, afligida-En realidad… Vine una última vez aquí… Hace tres años y… no estabas…
-¿¡Fue por eso!-le miré-¿Fue porque aquella vez no pude presentarme? Daba igual lo que hiciera, aquel día no podía ir a haberte, siquiera avisarte. Pensaba pedirte disculpas al próximo día, pero no fuiste-sus ojos mostraban tristeza y añoranza; sus ojos me recordaron a los míos, por un instante-Todo este tiempo me he estado reprochando una y otra vez el no haber ido aquel día… ¿Y si hubiera ido…? ¿Habría sido diferente? ¿No habrías… desaparecido?
Me sentía tan mal conmigo misma en esos momentos que tuve que apartar la mirada, incapaz de mirarle a los ojos.
"¿Qué hubiera cambiado?"
-Sai, yo… No fue…-¿Cómo decirle aquello que le escondí por tanto tiempo, y el motivo de mi ausencia durante todos estos años…?-No fue tu culpa… Quiero decir… En realidad, quisiera o no, hubieras venido o no, aquel día iba a despedirme de ti…
-¿Despedirte?-había algo desesperado en su voz.- ¿Acaso… te ibas a mudar o algo? ¿Y ahora has vuelto, tras tres años?
"¿Mudarme? He estado durmiendo a tres manzanas de aquí durante ese tiempo…", contuve el impulso de dejar salir una carcajada por su sugerencia, tan alejada de la realidad como era.
Negué suavemente con la cabeza.
-Todo este tiempo… No he podido, en realidad, ir a ningún sitio-su rostro pálido mostraba confusión-He… he estado hospitalizada.
-¿H-hospitalizada…?
-…Sí…
Repentinamente, me agarró de los hombros y me hizo mirarle a los ojos.
-¿¡Estás enferma!-exclamó, con rostro angustiado.
Me fascinó. Me fascinó el hecho de que dijera aquella frase, aquella pregunta, que tanto me habían formulado a lo largo de mi vida, de una manera totalmente distinta a como lo había escuchado hasta ahora. Era preocupación pura, nada más. No asco. No indiferencia. No para reírse de mí.
"-¿Enferma?
-Sí…
-¡Ah! ¡No os acerquéis a ella! ¡O si no os contagiará!"
…
-Bueno… Sí, podría decirse que he estado enferma… Pero estoy curada. Todo este tiempo… Lo siento, tal vez debía decírtelo antes, pero… Tenía miedo…-callé.
¿Por qué decir todo aquello ahora? Siempre había temido expresar lo que realmente sentía al respecto por cómo reaccionarían las personas a mi alrededor de saber lo de mi enfermedad. Y en cambio ahora…
-Sakura…
Entonces se lo conté. El cómo mis padres me habían dejado en un orfanato, mientras intentaban reunir dinero para mi operación. Cómo había ido empeorando con el paso del tiempo, y cómo necesité rápidamente ser intervenida, y cómo todos mis amigos ayudaron con el pago de la operación… Y sin embargo, hasta hace poco, he permanecido en un coma inducido… Por tres años… Y ahora… ¿Intento adaptarme a la vida? Más bien intento vivir y dejar atrás todo aquello que produce dolor y que me impide seguir adelante… ¿Seré capaz de hacerlo?
-…Ni siquiera pude decírtelo-terminé musitando.
Mientras se lo había ido contando, nos habíamos sentado en los fríos asientos de metal de la marquesina de la parada de autobús. Mi autobús había llegado, pero lo dejé pasar sin dar a entender que tuviera que cogerlo. Aún tenía algo de tiempo… Quería estar con él un poco más… ¿Es mucho pedir?
Me sentía cansada. De todas formas, no era algo de lo que me gustara hablar…
"Tampoco es como si le hubiera contado todo"…Hay cosas que es preferible no contar…
-Lo…siento-volví a decir.
¿Se enfadará conmigo por que le hubiera "escondido" aquello? Yo simplemente no quería que…
Tenía la cabeza gacha, pero le miré de reojo, y vi un rostro triste y disgustado. Entonces, ¿realmente le he herido al ocultárselo…?
-Si lo hubiera sabido…-apretó los puños-Yo también hubiera ayudado…
-¡Oh, no! No tienes que preocuparte por algo así… Además, mis padres tienen que devolver el dinero que fue prestado para mi operación-mayoritariamente fue gracias a Shikamaru…
"El dinero lo soluciona todo, ¿eh?", creí que era mentira…
Unos instantes de silencio. Le escuché suspirar.
-Supongo que es un alivio…-dijo-Pero, me hubiera gustado estar a tu lado en aquellos malos momentos…
-No te preocupes-volví a decir; parecía que me gustaba repetirme, como si repitiendo algo una y otra vez tuviera mayor efecto…-Creo que prefiero que no me hubieras visto ir derrumbándome poco a poco cada día…
"No sería algo agradable de ver, ¿verdad?"
-Además…-añadí-Tú siempre estuviste ahí… Te lo agradezco de todos modos.
-¿Por qué?-me miró a los ojos.
-¿Mm?-le devolví la mirada.-Por todo-contesté. Sonreí-A pesar de todo, siempre que podías pasabas tiempo conmigo… Y aquella vez que me puse mala me acompañaste al hospital, incluso.
-Pero eso es algo que cualquiera haría por alguien que le importa.
Reí suavemente, inconscientemente pensando en el beso. Debería olvidarlo.
-No te quites mérito-fijé la mirada en la carretera.-Pero… ha pasado bastante tiempo. Pensé que no te volvería a ver…-en realidad, pensaba que no podría volver a ver a nadie…-La última vez que nos vimos…
"-Sai…
-¿Sí?-dijo contra mi cuello; me hizo cosquillas.
-… ¿Sabes? Hay un sitio llamado Orfanato Konoha, en el que viven chicos con… bueno, con problemas como los tuyos. Algunos no tienen familia, otros fueron traicionados, otros heridos… Y a pesar de todo, están juntos, se apoyan entre ellos, aun si es en silencio. Ellos forman una familia. Y… creo que tú también serías bienvenido."
-… ¿Recuerdas lo que te dije aquella vez?
Se echó para atrás y apoyó espalda y cabeza en el frío cristal de la marquesina. Me pregunté si no le molestaba el frío.
-¿Crees que no lo he pensado? Pero temí… Realmente creí que había sido mi culpa el que dejaras de venir a verme… Por lo que ni siquiera me atreví a ir allí para buscarte.
-Pero… Yo te dije que podías ir allí para… Bueno, para encontrar otra alternativa…-a fin de cuentas, su familia… No es realmente su familia. Es la de alguien más…
"La de Sasuke"
-…No es como si realmente pudiera "escapar"-le miré con curiosidad-A pesar de que Fugaku-sama nos dejó hace tiempo… Y que Itachi es el cabeza de familia…-nada parece haber cambiado…-Yo también tengo cosas de las que ocuparme como…-hizo una pequeña pausa, como si le costara decir lo que iba a decir a continuación; la verdad es que le entendía, no era algo que pudiera… aceptarse fácilmente, ¿verdad?-Como… "Sasuke Uchiha", el hijo menor de una de las familias más importantes de Japón. De todas formas… No es como si estuviera incómodo… Quiero decir, supongo que ya me he acostumbrado a este tipo de vida… Modales correctos, perfecta puntualidad, sociabilidad con aristócratas de la época, educación estricta…
"…No le veo muy convencido…"
-… ¿De verdad?
Esbozó una sonrisa triste.
-Eso quiero pensar… No tenía a ningún sitio a dónde escapar…
-Eso no es verdad.
Sacudió la cabeza.
-No lo entiendes, Sakura-…-Ya lo he dicho. No es como si realmente pudiera irme de allí…
-…Ya…
Lo mejor sería dejarlo ahí. No es como si quisiera llevarle al Orfanato Konoha a la fuerza ni nada por el estilo. Además, yo ya no estaré ahí…
-…Veo que aún la conservas-cambió de tema.
-¿Mm?
Sonrió cálidamente.
-La cinta que te regalé. Aunque… Ya no la llevas en el pelo.
Me toqué la cinta roja que descansaba en mi muñeca con un burdo nudo. Era un precioso tesoro para mí. Como…
"El colgante de trébol"
-Sí. Me encanta-dije con sinceridad.
Entonces caí en la cuenta de algo, alarmada.
"… ¿Qué hora es?"
Por suerte, se veía a mi autobús en la lejanía. Mamá se va a enfadar… Pero, no quiero pensar en eso ahora…
Me levanté.
-Sai, lo siento, pero… Tengo que irme a casa. Mis padres…
-Oh, claro, lo entiendo-él también se levantó.
Jugueteaba algo inquieta con las monedas para el viaje de vuelta mientras esperaba a que llegara el autobús.
-… Esta vez…-dijo; le miré-¿Volveremos a vernos?
Sonreí ampliamente. Esta vez sí, puedo contestar sin ningún tipo de titubeo…
-Por supuesto.
Aquello pareció alegrarlo infinitamente. Volvió a abrazarme (solo abrazarme, que conste). Le correspondí. Sus brazos eran más grandes… Por supuesto, él también había crecido, al igual que los demás. Al igual que yo.
Decidí entonces qué hacer respecto a…
-Sai, vendré por aquí a menudo, así que…
-Sí. Nos volveremos a ver.
Subí al autobús y, una vez sentada, me acerqué a la ventanilla y me despedí con la mano y una sonrisa. Su sonrisa quedó atrás cuando el autobús arrancó.
Suspiré, entre cansada y feliz. Había vuelto a verle… A pesar del tiempo que estuvimos sin vernos, sin siquiera una explicación de por medio del por qué de mi ausencia… Él… Me ha tratado igual que antes…
"…No como…"
…No como "él"…
*.*.*
-…Sakura.
-¿Sí, mamá?
-¿A qué hora te dije que volvieras, como muy tarde?
-Eh… A las… ¿Ocho y media?
-Exacto-asintió-A las ocho y media. ¿Y qué hora es…?-se hizo la tonta.
Miré el reloj.
-Las… nueve menos cuarto.
-Sakura-mi madre se cruzó de brazos-Te dije que llegaras antes... ¿Es que acaso no me quieres hacer caso?-¿Se estaba haciendo la víctima para no sentirse culpable de echarme la bronca por llegar tan solo un cuarto de hora tarde?
-…Lo siento, mamá… Es que el autobús…
-Ya, el autobús-no me creía, ¿verdad?
-…Lo siento-repetí-No volverá a pasar…
-Eso espero.
Contuve un resoplido. Lo peor ya había pasado… ¿Iba a pasar esto siempre que, por lo que fuera, mi madre considerara que no era una hora apropiada de volver a casa?
Después de ducharme y arreglarme, bajé y me encontré con la cena ya servida. Papá y mamá me esperaban a la mesa…
Pensé en cómo de diferente era aquello a cuando cenaba con todos en el orfanato… Todo tan… Ruidoso y divertido…
-Esto… mamá.
-¿Sí?
Tenía que preguntárselo… A papá tal vez no le importe mucho, pero a ella…
-¿Qué te parecería… si yo trabajara?-hipotéticamente hablando…
Silencio. Levanté la vista del plato. No supe interpretar el rostro de mi madre, pero no hizo falta. Sus palabras lo decían todo…
-¿Pero qué dices? ¿Trabajando? No debes hacer cosas innecesarias, Sakura… A parte de no tener realmente la edad para hacerlo, estás estudiando. ¿Sabes el esfuerzo que estamos haciendo porque vayas al instituto? Todo sería mejor si te quedaras en casa… Incluso contrataríamos a un profesor particular…
…No me podía creer lo que me estaba diciendo. Sin embargo, preferí callar. Una última frase cruzó sus labios, mientras mi padre seguía comiendo, como si no fuera con él la cosa.
-…Simplemente, hay cosas que no puedes hacer, Sakura.
"… ¿Otra vez?"
*.*.*
Mi primer fin de semana, después de salir del hospital, lo pasé, prácticamente, en casa. No sabía qué hacer, y tampoco es como si nadie me fuera a llamar para quedar y salir a dar una vuelta. Pensé que era lo que hacían los adolescentes. Tal vez mis amigos estaban ocupados…
"O no"
Aproveché a estudiar (tenía que ponerme al día o suspendería los exámenes que tenía a la semana siguiente). Ayudé a mamá en casa, a limpiar, principalmente. A papá a comprar unas cosas… A reorganizar mi habitación. No podía seguir siendo la habitación de una niña, ¿verdad? Tal vez con el tiempo… Llegue a ser la que debería ser.
Intenté por todos los medios no hacer que mamá volviera a hablar de aquella manera… No quería volver a oír palabras parecidas salidas de sus labios. Los labios de una madre que quiere a su hija.
Me tumbé en mi cama y clavé la vista en el techo.
"Quiero salir de aquí…"
*.*.*
Las personas hablan a mi alrededor, pero yo tengo la mente en otra parte…
¿Acaso no se solucionan las cosas hablando? Entonces, ¿por qué tengo la sensación de que hubiera sido mejor no decir nada, ni que mamá lo hubiera hecho tampoco? Con lo feliz que era de haber vuelto a ver a Sai… Ahora, aquella tarde me parece un sueño… Pero no lo era. Como mi nueva vida tampoco parecía serlo.
Miré la cinta y sonreí inconscientemente.
-Sakura.
-¿Sí?
-Nos adelantamos a clase-me dijeron ¿todos?-Nos acabamos de acordar de que el de matemáticas había mandado ejercicios para el fin de semana, pero se no olvidó. Vamos a hacerlo ahora a la carrera, porque tenemos mates a primera.
-¡Sí, a copiarle los deberes a Hinata!
-…Nos vemos en clase.
Y echaron a correr por los pasillos. Suspiré. Supongo que lo habían dicho porque tal vez no era aconsejable que corriera después de lo que me pasó en la primera clase de gimnasia…
Solo quedaban Neji y Tenten, que iban a otra clase.
-Ah, Tenten-dije entonces; me miró-Sí, voy a trabajar los viernes a tu cafetería. Claro, si puede ser… Y solo los viernes… Unas horitas…-dije, no del todo convencida, al fin y al cabo. Solo era para luego, tal vez, poder ver a Sai…
-¡Genial!-exclamó-¡Ya verás! ¡Es toda una experiencia!-sonreía.
-Tenten-habló Neji-Será mejor que nos demos prisa en llegar a clase. El profesor de biología se dirige ya a clase.
-Ups, es verdad… ¡Nos vemos después, Sakura!
Y se apresuraron para cruzar la puerta de su clase antes de que lo hiciera el profesor con el que tenían clase.
Suspiré. Odiaba cuando me dejaban sola… aunque fuera tan solo un instante.
"Vamos, Sakura, no seas niña", además, había aceptado algo que mi madre, "indirectamente", me había prohibido. Bueno, si llego más tarde a casa, le diré que era por el club de lectura…
Me crucé con un grupo de chicas de mi curso. Karin iba con ellas, riendo como una idiota, y las demás riendo con ella. Tuve la sensación que se tiene cuando ves a una persona y sabes que no puedes llevarte bien con ella porque no encajaríais para nada… Eso me parecía a mí Karin, una persona con la que no podría congeniar.
Entonces me detuve. Clavé mi vista en ella. No, no podía ser…
Ella dejó de reír en cuanto me vio. Sus ojos mostraban sorpresa. Después, una sonrisa siniestra cubrió su rostro.
-Vaya, vaya… ¿Pero a quién tenemos aquí…?
-¿La conoces de algo?-preguntó otra del grupo.
-Bah, esta pelo chicle no merece la pena-dijo Karin.-Ni siquiera para hablar.
Quería salir de allí, pero mis piernas no respondían… Y solo podía pensar una cosa.
"No lo digas"
Pero ella contradijo mis pensamientos sin ningún miramiento. La herida que creí ya curada volvió a abrirse.
-¿Eres tú…Saku-rara?
**..**
Espero que les haya gustado! Dejen sus reviews para que sepa su opinión!
Por fin aparece Sai… Y sigue siendo tan amable como siempre^^ (es un encanto de chico^^). Sakura le cuenta aquello por lo que se fue sin despedirse…
Y… no me maten por haber dejado que Sai besara a Sakura! XD (Sasuke todavía no lo ha hecho… =P) Sorprendidos? Eso espero! XD Es que me da a mí que se quedó con las ganas de darle uno hace tres años… (Sasuke le pegó por intentar hacerlo XD). Aunque han vuelto a hablar después de tanto tiempo, aún hay cosas que decir… Por eso volverán a encontrarse!^^
Y la madre de Sakura… Puf! Un tanto sobreprotectora y… No sabría cómo decirlo =P Pero aun así, Sakura va a trabajar para ganar algo de dinero y ver a Sai…
Y… ¿Quién es la persona que parece conocer a Sakura y que la llama de un modo tan extraño…? O.o Incógnita total! XD Hasta el próximo capi, claro =P Apuestas? XD
Si quieren saber cómo sigue, dejen sus comentarios!
Muchas gracias por todo!
Bye~!^^
