Capítulo X

Al día siguiente

-Muy bien Ichigo, será mejor que te expliques. ¿Qué fue eso de ayer? –Preguntó Minto.

-Un secuestro. Eso fue. –Dijo Ichigo como si le molestara recordarlo- Yo estaba muy feliz caminando hacia acá cuando de pronto él apareció y me secuestró.

-Enserio. –Dijo Minto a quien para nada convencía la respuesta de Ichigo

-Claro que sí. Apenas ayer lo vi.

-Seguro, ¿Quién era la niña?

-Es una niña que vive cerca de mi casa y a veces yo la cuido.

-Pues parece que ella conoce muy bien a Kisshu.

-Es que ayer se la pasó jugando con él todo el día. Tengo que ir a atender a un cliente, nos vemos. –Dijo Ichigo y se fue a saludar a un cliente que acababa de llegar al café.

Era el día siguiente, e Ichigo estaba teniendo problemas para explicar por que había estado con Kisshu el día anterior. Todos le habían preguntado sobre eso y ella ya estaba cansada de tantas preguntas por lo que cada vez que alguien comenzaba con eso, ella sacaba una excusa para mantenerse alejada de ellas.

-Berry, hay una entrega, ve con Akasaka para que te de el pastel. –Dijo Shirogane.

-Sí. –Dijo Berry y fue a la cocina.

Adentro estaba Akasaka guardando un pastel en una caja. Ichigo se encontraba sentada en un banco junto a la mesa. Se encontraba con la cabeza recargada en la barra mientras esperaba que Akasaka tuviera lista su orden.

Ese día el café estaba casi vacío de modo que Ichigo había intentado pasar la mayor parte del tiempo en la cocina en donde no le iban a poder preguntar nada.

-¿Ya está listo? –Preguntó Berry.

-Sí, aquí tienes. –respondió Akasaka mientras le daba la caja.

-Me voy. –Dijo Berry y salió de la cocina.

-¿Qué te sucede? –Le preguntó Akasaka a Ichigo en cuanto Berry se hubo ido.

Ichigo no dijo nada y simplemente recargo su cabeza en la mesa.

-Veo que no quieres hablar de eso. –Dijo Akasaka que ya había comenzado a preparar la orden de Ichigo. – ¿Te sientes bien? –Preguntó algo preocupado.

-Sí, solo…

-Ichigo, ve a trabajar y deja de estar descansando. –Dijo Shirogane que iba entrando a la cocina.

-No estoy de humor así que deja de molestarme. Además, si he hestado trabajando. –Dijo Ichigo recuperándose.

-Bueno, entonces no quiero verte acostada aquí todo el día.

-Shirogane… -Comenzó a decir Ichigo, pero se detuvo por que en ese momento entraron Tarugo y Pie por la puerta de atrás.

-Hola. –saludó Taruto alegremente mientras iba directo a ver a Puddin.

-Hola. –Dijo Ichigo tratando de no mirarlo.

-Buenos días. –Saludó Pie y siguió a Tarugo a la cocina.

Los dos estaban vestidos con ropa que los demás les habían conseguido y de alguna forma habían cambiado sus orejas para que se vieran como las de los humanos.

Ichigo suspiró en cuanto ellos salieron de la cocina.

Horas más tarde…

Todas las chicas se encontraban limpiando el café después de que este había cerrado. Ichigo estaba limpiando una mesa cuando de pronto se vio rodeada por sus amigas.

-Ahora sí. Será mejor que nos digas que hacías realmente ahí. –Dijo Minto.

-Ya te dije lo que pasó. –Exclamó Ichigo molesta.

-¿Pero, por que estabas con Kisshu en esa bodega? –Preguntó Lettuce.

-Yo se, estás saliendo con él. –Dijo Pudín emocionada- ¿Por qué no nos habías dicho nada?

-No estoy saliendo con nadie. ¡Ya se los dije como un millón de veces!

-¿Entonces que hacía ahí? –Preguntó Berry

-No les importa. –Dijo Ichigo molesta y nerviosa a la vez de que alguien descubriera algo.

-Bien, pues yo creo que sí. –Dijo Minto.

Ichigo no respondió y siguió limpiando las mesas. No quería que sus amigas la descubrieran por que estaba segura de que se enojarían. Por otra parte estaba harta de que le estuvieran preguntando sobre eso, y por más que decía una u otra cosa, no dejaban de molestarla.

Terminó de limpiar las mesas que le tocaban y fue a limpiar el trapo que estaba usando. Sin embargo no pudo llegar a la cocina pues en ese momento, Minto, que estaba decidida a averiguar todo lo que fuera posible, le impidió el pasó

-No dejaremos de preguntarte hasta que no nos digas, así que mejor habla.

-Ya les dije, no pasó nada. –Dijo Ichigo casi gritando- Kisshu me llevó hasta allá y me pidió ayuda para eso. No pasó ni pasa nada más. No salgo con él, ni saldré con él nunca en mi vida. Ahora ya les dije lo que pasó, así que dejen de molestarme. –Dijo muy molesta y luego se fue a la cocina a lavar el trapo.

-No creo que este mintiendo. –Dijo Zakuro que no había hablado hasta entonces y había sido la única en no preguntarle del día anterior.- y lo mejor será que no la molesten más con eso a menos que quieran que se enoje con ustedes.