Como imanes
En la vida real, positivo y negativo se atraen, al odio y el amor los dividen con una delgada línea, el blanco y negro combinan, ¿por qué ellos no habrían de encajar entre alguna de esas descripciones?
Disclaimer: Todo lo que puedan reconocer pertenece a sus respectivos dueños, Inuyasha es de RT. Realizado por simple entretenimiento.
Aclaraciones: AU. Época actual. Puede que un poco de OoC, pero trataré de adaptar sus personalidades a la actualidad. Drabbles, viñetas, mini OneShot's, o posibles OS's concernientes al RinSess. Realizados conforme llegue la inspiración, tengo la intención que formen una historia, ojalá lo logre.
Genre: General, pero tendrá Humor & Romance en la mayor parte.
Summary: Rin permanecía frente a él, observando todos sus movimientos, su presencia tenía algún poder magnético que le hacía desconcentrarse de lo que siempre había sido su mayor interés, el dinero y los números.
Hay más que números y dinero
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-¿Por qué? -con una mirada Sesshomaru señaló el cabello negro de Rin que llegaba a mitad de su espalda.
-Mi amigo me dijo que luciría bien, ¿acaso me veo mal? -el peli plateado no respondió, furioso ante el dichoso 'amigo'.
El heredero mayor de los Takahashi llevaba una semana repitiendo la 'conversación' con su secretaria. Le enfurecía pensar en su competidor, cuya cara no conocía, ni siquiera el nombre. No iba a hacer una pregunta a Rin sobre aquellos datos, pero las investigaciones que había mandado a hacer no llevaban a alguna parte.
Quizá sólo a la estética donde ella se cortó el cabello, pero muchos clientes llegaban a ese lugar y aún no había decido investigarlos a todos para saber cuál era el amigo.
Se sentía enfermo haciendo conjeturas, él investigaba a aquellos con los que se relacionaba la empresa, no tenía por qué hacerlo con una -ya no tan aparente- inocente empleada que él mismo había contratado.
Pero Sesshomaru no iba a competir con ningún otro, sacaría al amigo de la jugada y después impondría sus propias decisiones. Si no tenía que luchar, no debía hacerlo, no iba a gastar fuerzas con oponentes que no valían la pena.
Rin pasaba más tiempo con él que con cualquier 'amigo', así que tenía la mayor ventaja. Nadie iba a apartar a la pelinegra de su lado. A él no le gustaba perder, desde el comienzo había puesto sus ojos en ella y no descansaría hasta obtenerla.
Sólo que no sería como todo lo demás, que lo pulía y mejoraba para después dárselo a otras manos después de obtener ganancias propias.
Con Rin no, ella sería su todo -la opción de 'nada' estaba descartada-.
No pensaba imponerse si ella no lo quería, pero era bastante consciente que a la pelinegra no le molestaba su atención. No le temía, se sentía atraída, podía soportar su personalidad callada y -normalmente- aceptaba lo que él decía. Lamentablemente, una de las veces que no ocurrió fue aquella tarde en que salió con su amigo para regresar sin suficiente cabellera.
Aunque haber perdido un poco de cabello hacía que aparentara los veinticinco que sabía tenía, era un punto a su favor, porque no parecería un depravado fijándose en una niña.
Que no lo era, se recordó, observando a la mujer que entraba a su oficina en aquel momento.
-Aquí tiene la información sobre los movimientos del señor Naraku -le dijo Rin ofreciéndole una sonrisa-. ¿Señor Sesshomaru? -comenzó ella con el mismo tono curioso al que ya estaba habituado.
Alzó la mirada de los papeles y se encontró con los orbes marrones de su secretaria, llenos de preocupación, le dio a entender que continuara. Se quitó los lentes.
-¿Está molesto conmigo? -preguntó en tono bajo-. Sé que la semana no seguí sus instrucciones, pero realmente debía ir a la cita con Jakotsu, logré que no me odiara como a todas las mujeres, aunque habría perdido mi avance si le hubiera hecho perder su tiempo. Tenía que ir a mi cita y ahora usted está enojado conmigo porque ese día salí a la hora que no debía -todo aquello lo dijo con rapidez, pero en tono arrepentido.
¡¿Jakotsu?!
¡¿Su amigo era aquel acosador de hombres?!
¡Un homosexual!
Si hubiera podido reír en voz alta lo habría hecho.
¡Toda una semana maldiciendo a un hombre que tenía mayor interés por su hermano!
Rin comenzó a reír y la miró interrogante.
-Me ha dado gracia que por primera vez sus ojos muestren impresión. Jakotsu dejó de odiarme al principio porque por mí ha obtenido un poco de información sobre Inuyasha, luego el tiempo le obligó a aceptar mi presencia en su estética y hasta me regaló una prenda de ropa para asegurarse que 'su hombre' no se fijaba en mí. ¿Es increíble, verdad?
No le extrañaba mucho, Rin tendía a hacer maravillas con él mismo -no es como si fuera a admitirlo alguna vez-. ¡Pero Jakotsu!
-¿Está enojado conmigo, señor Sesshomaru? -interrogó ella tras dejar de reír.
-No -dijo escueto. Colocándose los anteojos y concentrándose en las cantidades de los reportes entregados por ella.
-Pensé que también lo estaba por lo que dije aquel día, señor -aquella joven sí que sabía insistir, había decidido ignorar tales palabras por el bien de ella.
-Sigue con tu trabajo -ordenó.
Pasaron cinco minutos y no podía seguir analizando los estados de cuenta del estúpido Naraku. Rin permanecía frente a él, observando todos sus movimientos -si es que los hacía-, su presencia tenía algún poder magnético que le hacía desconcentrarse de lo que siempre había sido su mayor interés, el dinero y los números.
-Ahora no tengo trabajo alguno, señor Sesshomaru -manifestó ella con una sonrisa amplia, que él miró de manera subrepticia-. ¿Mis palabras sí le enfadaron, no es así? -la sonrisa creció más.
Claro que le habían enfadado, pero no le servía pensar en ellas porque no se cumplirían. Sólo bastaba encontrar la manera en que a Rin le quedara claro que le pertenecería a él, sin tener que hacer confesiones idiotas -sólo besarla haría que ella creyera que continuaba con las intenciones de tomarla y botarla-.
Ella era la indicada para tener sus herederos, no tenía otro interés en la pelinegra que no fuera la gran atracción y la posesividad que sentía al imaginársela con otros. Y por supuesto el deseo que no tenía con alguien más -pensar el momento de hacer herederos no resultaba repugnante-.
Sentimientos por Rin no habían.
No tenía tiempo para ellos y no servían, sólo hacían débil a la persona.
.
Rin detalló los rasgos de su jefe mientras él volvía a tratar de concentrarse en los papeles que tenía frente a sus ojos. Llenos de numeritos que le hacían recordar sus clases de matemáticas -para las que fue muy mala, lastimosamente-.
Estaba aburrida y el señor Jaken no estaba cerca, así que no podía molestarlo, pero le divertía la idea de perturbar la calma de su jefe.
Se sentó en uno de los asientos, miró la ciudad desde la ventana y comenzó a cantar una canción lenta que escuchaba mucho en la radio, sobre un soldado que iba a la guerra y su amada pasaba los días esperando su regreso, entonando una balada en la que ella imaginaba los escenarios en que el soldado se encontraría.
Sólo que no se percató su jefe cerraba sus ojos y se concentraba en lo dulce de su voz.
-¿Dónde estarás? -entonaba melódicamente-. ¿Dónde estará mi señor?, ¿dónde?, ¿me habrá dejado de amar?, ¿o la guerra se lo habrá llevado ya?, ¿a mis brazos regresará?
Bajó sus párpados y repitió el estribillo una vez más.
Terminó y sintió una presencia frente a ella.
Abrió los ojos y se encontró con los dorados de Sesshomaru Takahashi, que se inclinó y la besó.
Sintió el escalofrío que siempre tenía con él.
Volvió a la oscuridad.
Por primera vez se besaban de una forma lenta, sus labios se movieron explorando la boca del otro, pidiendo no separarse, sin necesidad de subir la intensidad, sólo realizando una caricia dulce.
Con sabor a café.
Irónicamente, de nuevo café.
¡Hola, hola!
¡Qué rumbo tan extraño tomó! Originalmente iba a ser muy distinto, pero luego me llegó una idea distinta y borré lo que tenía. ¡Sesshomaru cayó! No estoy segura si es la victoria completa porque esto lo acabo de terminar, pero por lo menos aquí Rin no fue la que sucumbió XD. Pero el peli plateado se niega a decir que es sentimiento por ella, ¿deberé recurrir a lo de RT de ponerla al borde de la muerte? mmmm buena pregunta.
Jaja por cierto, la canción claro que no existe, sólo es una variación de la que Rin entona en Inuyasha.
Bueno, cualquier duda, comentario, crítica, etc., etc. son libres de plasmarla abajito.
HoeLittleDuck
