CÓMO LLEGUÉ ALLÍ
La depresión empieza lenta. Después de aullar en el puente de Brooklyn, caminé a casa y me sentí grandiosa. Puck se separó y tomó el metro de madrugada de regreso a Manhattan, en donde le esperaba un infernal rato limpiando su apartamento y regresando a Marley con sus padres; fui a un restaurante y compré unos huevos y pan tostado y volví a casa a las diez de la mañana, diciéndole a mamá que había dormido en la casa de Puck, y echándome a la cama. Cuando me levanté en la tarde había algunos formularios para firmar acerca de aceptar mi admisión a la escuela Ejecutiva Pre-Profesional y un examen físico para programar, qué glorioso. Por primera vez estaba esperando con ganas que el doctor me dijera que tosiera, sobre lo cual todavía seguía sin entender la razón.
El resto de la escuela media fue una broma. No necesité hacer nada excepto asegurarme de no fallar en ninguna clase y no ser rescindida de la Ejecutiva Pre-Profesional, así que comencé a salir con Puck cada día. Ahora que teníamos la barrera de la marihuana rota, se convirtió en una magnífica manera de gritarle a la tele; lo dejamos de llamar "ver películas"; lo empezamos a llamar "relajarse":
— ¿Quieres relajarte? —preguntaba Puck, e iba.
Ronny nunca estaba muy lejos. Sus insultos nunca se detuvieron, aunque se volvieron más apreciados, pero eso no importaba, porque se volvió un distribuidor confiable. No iba a ir a la secundaria con nosotros, por lo que sabíamos, ni siquiera iba a ir a una, pero iba poner una joyería, vendería drogas, crearía ritmos, eso era seguro.
Marley siempre estaba cerca también. Ella y Puck pasaban el mismo tiempo separados que yo y mi mano derecha. Pensé que estaba bien con ello, pero mientras los miraba, sentándose juntos, sentándose uno encima del otro, abrazándose, tocándose el trasero, sonriendo y besándose, en la habitación de Puck o en público, comencé a sentirme más y más enojada. Era como si lo estuvieran aventando a mi cara, aunque sabía que ninguno de los dos tenía tales intenciones, tal como yo cuando estaba estudiando enfrente de las personas y no lo hacía por molestar. ¿Por qué más se dirían uno al otro lo mucho que se deseaban en susurros en frente de mí? ¿Por qué más Puck me diría, en gran detalle, de la primera vez que tuvieron sexo? Un día Puck nos lo anunció a mí y a Ronny mientras veíamos MTV: —Saben qué, desde que estoy con Marley, he olvidado como masturbarme.
—Yo también, desde que encontré a tu mamá —dijo Ronny.
—Huh —dije. Mi estómago se revolvió.
— ¡En serio, ya ni siquiera sé! —Puck sonrió.
Grandioso, hombre. Maravilloso. Aprendí cómo masturbarme en los últimos meses de la escuela media, cuando entré a AOL y empecé a hablar con chicas con nombres como "Pequeña Lolita Deliciosa42". No sabía ni siquiera si eran chicas. Sólo sabía que estaba sola, y que quería hacerlo para que, cuando estuviera con alguien, tuviera idea de qué hacer.
El problema era que, sin importar a qué chica le estuviera hablando en línea, cuando llegaba al final del proceso entero, corría al baño. Y mientras me arrodillaba enfrente del retrete, en los milisegundos finales, pensaba en Marley.
Tenía tarea de la escuela incluso antes de que empezara. Me dieron está loca lista de lectura para el verano que incluía "Bajo del Volcán" y "David Copperfield". Traté de leerlos; realmente traté, pero no eran como las tarjetas de estudio. Tomó días. Mamá de hecho leyó las cartas que la escuela mandó y me dijo que parte de su misión era prepararnos bien, liberalmente portadores de la visión del mañana, así que debía estar preparada para inglés y también matemáticas; pero me encontré celosa de las personas que escribían los libros. Estaban muertos y todavía estaban tomando mi tiempo. ¿Quiénes se creían que eran? Podría estar relajándome con Puck, sentarme en mi habitación, correr al Internet y luego al baño, limpiar, repetir. Al final no pude terminar ninguno de los libros de la lista de lectura de verano.
Eso no fue bueno cuando llegó el momento de empezar la escuela. El primer día, me hicieron examen sobre lo que supuestamente debí de haber leído en el verano. Tuve un 70, algo que ni siquiera había visto en mi vida en una hoja de papel. ¿En dónde ves el número 70? No hay cuentas de $70; no hay razón por la cual tener un cheque de $70. Miré el 70 como si me hubiesen robado.
Puck, quien terminó en ocho de mis nueve clases, tuvo un 100 en el examen de lectura de inicio de escuela. Había leído los libros en Europa, a dónde tuvo que ir en el verano porque los libros de su padre eran populares allí. Regresó no solo bronceado y lleno de conocimientos y fotografías, si no con historias de chicas Europas con las que había estado. Él dijo que había hablado con Marley y ella estuvo de acuerdo con las otras chicas; dijo que estaba ocupado volviéndola una fenómeno, alguien que haría cualquier cosa. Ahora cuando salíamos juntos, no decía ni la mitad de lo que dije esa primera noche, sólo escuchaba y me quedaba impresionada, trataba de controlar mi parte baja mientras Marley estaba allí, retratándola en diferentes posiciones para más tarde por la noche.
La Ejecutiva Pre-Profesional fue difícil. Todos los profesores me dijeron que iba a tener cuatro horas de tarea, pero no lo creí, además creí que podría manejarlo. Había entrado a la escuela; definitivamente podría tratar cualquier otra cosa, ¿no?
El primer semestre, además de la lista de lectura, tuve esta clase llamada Introducción a Wall Street que requería que todos los días leyera el New York Times y el Wall Street Journal. Resultó que supuestamente debía de estar leyéndolos también en el verano, algo que no recibí en el correo. Necesitaba crear una carpeta con los artículos de los hechos actuales y enseñar cómo se relacionaban precios de mercado, y captar los problemas detrás. No podía usar internet; el profesor me hizo ir a la biblioteca y usar microfichas, las cuales son como tratar de leer la Constitución de Estados Unidos en una estampa postal, y además de que estaba dos semanas atrasada en eso, todavía me quedaban dos semanas por delante. Los periódicos eran tan largos; era increíble cuántas noticias salían cada día. ¿Y se suponía que debía de analizarlo todo? ¿Cómo lo hacían? Los periódicos se apilaban en mi habitación, cada día que regresaba a casa los veía y sabía que podía manejarlos, que si sólo abría el primero sería capaz de seguir con los demás y terminar la asignación.
En vez de eso me recostaba en mi cama y esperaba a que Puck llamara. Fue en esta temporada cuando empecé a etiquetar las cosas como Tentáculos. Tenía muchos Tentáculos. Necesitaba cortar algunos de ellos. Pero no podía; todos ellos eran muy fuertes y me tenían agarrada muy fuerte; y para cortarlos tenía que hacer algo tan loco como admitir que no estaba lista para la escuela.
Los otros chicos eran unos genios. Pensé que era grandioso por tener un 800 en el examen, así como la clase entera tuvo 800. Resultó que el examen había sido "facilitado" en mi año; lo modificaron para que fuera con menos fórmulas, es decir, para dejar entrar a personas como yo. Había chicos de Uruguay y Corea que acababan de aprender inglés, pero estaban haciendo créditos extras para la clase de Introducción a Wall Street, leyendo Barron's y Crain's Business Daily. Había novatos estudiando cálculo, mientras yo estaba atrapada en las matemáticas que venían después de álgebra, sobre las cuáles el profesor anunció el primer día que era matemática papa y que no había razón por la cual no tuviésemos un 100 en todo. Tuve un 85 en mi primer examen y una pequeña cara ceñuda.
Además estaban los extracurriculares. Los otros chicos hacían todo: estaban en el consejo estudiantil; practicaban deportes; voluntariado; trabajaban para el periódico escolar; tenían un club de cine; tenían un club de literatura; tenían club de ajedrez; entraban a competiciones nacionales para construir robots a partir de baja-lenguas; ayudaban a los profesores después de clases, tomaban clases en las Universidades locales; ayudaban en los "días de orientación": Yo no hacía nada más que la escuela y las clases de Tae Bo, donde hacía la meseta. Se burlaban de mí en clase, dejándome con peleas falsas y flexiones mal hechas, pero el profesor sabía que era algo que realmente no disfrutaba. La abandoné. Ese fue el único Tentáculo que corté.
¿Por qué los otros chicos estaban mejor que yo? Porque eran mejores, ese es el porqué. Eso es lo que supe cada vez que me sentaba frente al internet o tomaba el metro para la casa de Puck. Las otras personas no estaban fumando o masturbándose, y esos eran los que tenían dones, al ser capaces de vivir y competir al mismo tiempo. Yo no tenía dones. Mamá estaba equivocada. Sólo era inteligente y trabajaba duro. Me había engañado a mí misma pensando que era algo importante para el resto del mundo. Otras personas eran cómplices en esta treta. Nadie me había dicho que era común.
Esto no es decir que lo hice terrible en la secundaria, sacaba 93. Eso se veía bien para mis padres. El problema es que, en el mundo real, el 93 es la calificación de mierda; las Universidades saben lo que significa: lo haces lo suficientemente bien para permanecer en los 90. Eres un promedio. Hay muchísimos como tú. Nunca vas a estar en la cima; si no estás haciendo ningún extracurricular estás acabado. Puedes cambiar las cosas en años siguientes, pero con tu 93 en tu primer año, vas a tener un montón de peso muerto.
En diciembre, ya con tres meses en la Ejecutiva Pre-Profesional, tuve vómito por estrés por primera vez. Pasó con mis padres en un restaurante, estaba comiendo filete de atún con espinaca. Me habían traído para celebrar las vacaciones y hablar conmigo. No tenían idea. Estaba sentada allí mirando la comida y pensando sobre los Tentáculos que me esperaban en casa, por primera vez la mujer en mi estómago apareció y dijo que no iba a tener nada de eso; mejor que retrocediera, porque de otra manera esto se iba a poner feo.
— ¿Cómo está la clase de Biología? —preguntó mamá.
La clase de Biología era un infierno. Tenía que memorizar esas hormonas y lo que hacían y no había sido capaz de hacer tarjetas de estudio porque estaba demasiado ocupada reuniendo artículos de periódicos.
—Bien.
— ¿Cómo está Introducción a Wall Street? —preguntó papá.
Un hombre de Bear Stearns4 había visitado nuestra clase, delgado y con un reloj de oro. Nos había dicho que si estábamos interesados en finanzas, mejor debíamos de trabajar duro y con inteligencia porque un montón de máquinas ahora podían tomar las decisiones, y en el futuro, los programas de computadora harían todo. Preguntó cuántos de nosotros tomábamos clase de computación, y todos excepto yo y esa chica que no hablaba inglés, levantaron su mano.
4 The Bear Stearns Companies, Inc. fue un banco de inversión global y broker de valores, hasta su venta al banco JPMorgan Chase en 2008 durante la crisis financiera global
—Grandioso, excelente —había dicho el hombre— ¡Ustedes dos están fuera del trabajo! Heh He. Aprendan computación.
Por favor muere ahora mismo, murmuré en mi cabeza, mientras más y más actividad se desarrollaba. El Ciclo comenzó a desarrollarse, aunque no me pegó fuerte, y no sabía bien todavía lo que era.
—Wall Street está bien —le dije a papá. El restaurante en donde estábamos era uno de esos que estaban en Brooklyn y que salían en un artículo de Times que todavía tenía que leer para los hechos actuales. No pensé que realmente pudiéramos costear esto así que no pedí aperitivo.
La espinaca y el atún se revolvieron en mi estómago. Mi cuerpo entero estaba tenso. ¿Por qué estaba aquí? ¿Por qué no estaba estudiando?
Soldado, ¿cuál es el problema?
No puedo comer esto. Sé que debería ser capaz.
Supérelo. Cómalo.
No puedo.
¿Sabe por qué pasa eso?
¿Por qué?
¡Porque está desperdiciando tu tiempo, soldado! ¡Hay una razón por la que el Ejército de . no está hecho de cabezas de marihuana! ¡Está pasando todo su tiempo en el horno de la casa de su amigo y cuando llega a casa no puede hacer lo que tiene que hacer!
Lo sé. No puedo entender cómo puedo ser tan ambiciosa y floja al mismo tiempo.
Le diré cómo soldado. Es porque no es ambiciosa, sólo es floja.
—Disculpen —les dije a mis padres, y atravesé el restaurante con esa "caminata rápida" de voy a vomitar que aprendí a perfeccionar en el siguiente año. Llegué al baño de cromo y lo solté en el excusado. Después me senté, apagué la luz y oriné. No me quería levantar. ¿Qué sucedía conmigo? ¿En dónde perdí la cordura? Debía dejar de fumar marihuana. Debía dejar de salir con Puck. Tenía que ser una máquina.
No salí del baño hasta que alguien vino y tocó. Cuando regresé con mis padres, les dije: —Creo que podría estar, ya saben, deprimida.
Hola! Aquí con un Cap. más espero y les guste :)
Bueno nos leemos mañana…
Que tengan un lindo día…
