AN: Bueno se que fue una larga espera, pero volví y eso es lo que importa. Ahora con un nuevo capitulo de este Fic con tanta demanda. Ni siquiera lo termine pero ya estoy ansioso por publicar spin-off y continuaciones de este Fic.

La verdad es que no me había dado cuenta que no había descrito a Luna y Alessa, siempre las imagine en mi cabeza, pero nunca coloque como eran físicamente. Recién ahora me di cuenta. Gracias por avisarme, ahora voy a hacer mi mayor esfuerzo en describirlas o algo por el estilo.

"Better sleep with a sober cannibal than a drunken Christian."

Bien después de una espera de 1 mes y quince días, mas o menos,en la cual espero no haber perdido muchos seguidores, nos vamos al JUEVES. ENJOY.


Capitulo 10: Jueves

El reloj interno de Regina la hizo despertarse, abrió lentamente los ojos para encontrarse con el aparato que iluminaba con tenues lineas rojas diciéndole que eran tan solo las 6:20 de la mañana, podía quedarse unos diez minutos mas en la cama disfrutando del calor de cuerpo de Emma hasta que tuviera que levantarse y ayudar a Henry a levantar a las chicas y prepararles el desayuno. La maternidad le sentaba bien, la hacia sentir bien con ella misma aunque sus hijas tuvieran casi su misma edad.

Su cuerpo estaba frio por que estaba durmiendo desnuda, pero el cuerpo de Emma la estaba manteniendo caliente.

Mientras iba entrando en conciencia se acordó que Emma también estaba desnuda y recordó lo que había sucedido la noche anterior. Emma había visto sus cicatrices, aunque a la rubia no parecía, ni pareció importarle mucho anoche ya que las "curo" y las adoro como una parte de ella, a Regina si le importaban y no quería que la otra chica la viera menos atractiva solo por culpa de su madre.

Su madre siempre insistió en que debía ser la mas hermosa y comportarse como una doncella debe para que alguien de la realeza se fijara en ella y decidiera que quería convertirla en su reina, segura que ahora se estaría regocijando de alegría en el infierno en el cual se encontrara. No solo estaba casada con alguien de la realeza si no mas ni menos que con la princesa, quien tenia sentimientos por ella y no como le dijeron que seria, ¿O sera fue?, su matrimonio con el abuelo de Emma. La rubia ya lo había demostrado varias veces a lo largo de estos días que estuvieron juntas.

Sin lugar a dudas Emma la amaba con todo su ser, y ella amaba a Emma, pero la verdad es que todavía no se sentía tan segura como para estar desnuda en una cama con ella. Ayer Emma parecía muy dispuesta a practicar el coito con ella en la bañera, coito es una palabra muy anticuada, creo que debería decir sexo simplemente o… hacer el amor, eso suena demasiado romántico. Me quedare con, tener sexo en la bañera.Y la verdad es que ya me estaba predisponiendo a que hiciera lo que quisiera conmigo, pero luego sintió mis cicatrices y comenzó a preocuparse por mi. Yo pensé que le iban a dar asco o repulsión pero ella las beso y dijo que las amaba por que eran parte de mi. Emma me ama como nadie, ello no quiere cambiarme, ni manipularme, ella solo me ama por quien soy.

Pero no importa cuanto me ame, me sigue dando pudor estar desnuda junto a otra chica desnuda.

Lentamente Regina comenzó a separarse del caliente cuerpo de Emma, seguro debería ser un placer dormir junto a ella en invierno y otoño... su cuerpo caliente junto al mio frotándonos por debajo de las sabanas para mantenernos calientes y… REGINA. Su propia mente la reprendía por el camino que estaban tomando sus pensamientos. Regina simplemente decidió seguir moviéndose hacia delante.

Emma la tenia atrapada entre sus brazos, uno por debajo de ella y otro por sobre su cintura, sus dedos se encontraban ligeramente entrelazados sobre su abdomen.

Lentamente separo las manos de Emma y levanto su mano izquierda dejándola en el aire unos segundos mientras lentamente se separaba del brazo derecho de Emma que seguía bajo ella.

Cuando estaba a escasos centímetros de liberarse de Emma, la misma la tomo por la cintura y la atrajo hacia ella abrazándola como si fuera su osito de peluche preferido.

Emma la abrazo profundamente y hundió su nariz en su cuello para luego darle un tierno beso en este. Regina no pudo evitar sentir un raro sentimiento viajar a través de todo su cuerpo para luego ubicarse en su entrepierna cuando sintió como el bello púbico de Emma le hacia cosquillas en la espalda baja y sus pequeños pechos en crecimiento se pegaban a su espalda.

-Ginaaaa…- Se quejo Emma mientras la abrazaba mas fuerte para mantenerla junto a ella. Todo el movimiento las había destapado hasta la cintura. -¿Por que te levantas? Todavía es temprano, quedate en la cama conmigo.-

-Solo… solo quería darme un baño antes de empezar el día.-

-Entonces espera que me despierte un poco y nos daremos uno juntas.- Emma sintió como Regina se puso tiesa sobre ella y pensó que la chica seguía pensando sobre lo que paso ayer. -Solo un baño Gina, nada mas que tu no quieras... si quieres solo házmelo saber, tu sabes que siempre estaré pre-dispuesta para ti. Pero mientras tu no me pidas no haré nada que tu no quieras cariño.- Emma aflojo su agarre de la chica y la abrazo con ternura, movió un poco el cabello de Regina y la beso en la mejilla.

Lo que puso tiesa a Regina sobre Emma no fue su propuesta de un baño juntas; si las cosas seguían así durante esta semana podría pasar todo el día desnuda con Emma sin que le de pudor; pero lo que sucedía ahora era que, el aire fresco que corría por la habitación producto del aparato sobre su cama al cual llamaban aire acondicionado había hecho esta situación hasta mas incomoda para Regina. El aire frio había hecho que sus pezones se endurecieran, vamos, ni siquiera tu te lo crees, y los de Emma también, Regina podía sentir como el pezón del pecho izquierdo de Emma estaba duro y frotándose contra una de sus cicatrices.

El calor en su entrepierna continuo subiendo segundo a segundo.

Regina sintió como una mano de Emma se soltaba de su cintura y comenzaba a dibujar una de las cicatrices que estaban sobre sus costillas, no lo hacía por morbo, si no mas bien con cariño. De todas formas a Regina no le importaba con que cantidad de cariño Emma lo estaba haciendo, se sentía incomoda.

Aun con el espacio reducido que le dejaba el otro brazo de Emma, Regina se dio la vuelta para enfrentar a la rubia y…. gimió. Emma también lo hizo, solo que mas despacio que Regina.

Cuando Regina se había volteado sus pezones se habían frotado contra los de Emma provocando una de las mas deliciosas fricciones de su vida entera.

Regina cerro los ojos y dejo que un gemido saliera de sus labios mientras automáticamente dejaba que la acción se repitiera, curvo su espalda y apoyo su centro caliente contra una de las piernas de Emma. Emma hizo lo propio y abrió sus piernas para que Regina colocara una de las suyas entre las de ella y pudiera sentir como su entrepierna estaba prácticamente teniendo palpitaciones. Siempre dispuesta.

Regina se olvido por completo de que era lo que iba a decirle a Emma y se estaba perdiendo en su éxtasis mientras dejaba que sus pezones se tocaran con los de Emma, eso, sumado a la fricción que le provocaba Emma cuando movía su pierna entre las de ella y masajeaba su vagina con esta al mismo tiempo que Regina hacia lo mismo con ella solo que con su rodilla, la estaba haciendo volar y muy pronto perdería la fuerza de sus brazos con los cuales se mantenía sobre Emma.

Mientras continuaban con su concurso de fricción Regina sintió como una de las manos de Emma subía y la tomaba por la nuca para moverle la cabeza y obligarla a enfrentarla. Regina abrió los ojos por primera vez desde el primer roce y se encontró con los lujuriosos orbes color esmeralda de Emma que la miraban con hambre.

Regina no lo aguanto mas. Tomo la mano de Emma que estaba tomándola de la nuca, la movió rápidamente y la presiono con su propia mano contra la cabecera de la cama, busco la otro mano de Emma que estaba tomándola por el trasero e hizo lo mismo.

Miro a Emma una ultimas vez con la misma o mas lujuria a los ojos antes de lanzarse contra su boca mientras la embestida con la rodilla logrando hacer gemir a Emma permitiendo que Regina ingresara su lengua en la boca de la rubia sin siquiera pedir permiso.

Regina besaba ferozmente a Emma mientras mantenía sus manos prisioneras contra la cabecera de la cama y la embestía rítmicamente, frotaba su entrepierna contra la pierna de Emma al mismo tiempo que con su rodilla hacia lo mismo con Emma e intentaba que sus pezones siguieran coincidiendo con los de la rubia. Entre gruñidos y gemidos de placer sus lenguas batallaban por dominación, siendo la de la futura alcaldesa la ganadora, ya que Emma no podía parar de gemir por la forma en la cual la rodilla de Regina la estaba haciendo sentir.

Emma nunca se había sentido tan bien. Ni tampoco había experimentado nunca esta clase de placer. Ella siempre era la dominante nunca la habían dominado de esta forma y la verdad es que se sentía bastante bien. Regina no sabia lo que estaba haciendo pero tenia un gran instinto y sabia exactamente donde tocarla.

Ambas estaban tan sumidas en su "baile privado" que no notaron que ya eran 6:50.

Las dos estaban ya casi al borde, por alguna razón ambas querían acabar al mismo tiempo y cada vez que una estaba al borde de hacerlo se lo avisaba a la otra para que bajara un poco la velocidad así las dos estaban al mismo ritmo y acabarían juntas, de una manera mas o menos romántica por que Emma ya no podía sentir sus manos.

-Ya me… vengo... Gina.-

-Yo también…-

-Entonces ahí… vamos.- Las dos comenzaron a agitar sus caderas rápidamente, los fluidos que habían salido de sus vaginas lubricaban sus centros ayudando con que la fricción fuera mas rápida y placentera.

Estaban tan perdidas en si mismas que no notaron cuando la puerta se abrió y alguien les hablo.

-Mamá, Ma, con Henry ya preparamos el desayuno. ¿Van a bajar a desayunar? De paso cuando lo hagan despierten a la vaga de…- Alessa quedo paralizada bajo el marco de la puerta con la boca abierta y la cara cada vez mas roja mientras observaba horrorizada como sus madres gemían mientras se frotaban bruscamente la una contra la otra. Su morena madre estaba besando ferozmente a la rubia mientras le restringía las manos contra la cabecera de la cama.

Estaban completamente desnudas, la sabana se había separado de sus cuerpos hace ya mucho tiempo.

-¡DEMONIOS!- Grito Alessa cuando salio de su asombro al ver que sus madres no se detenían, parecían perdidas en los ojos de la otra.

Emma escucho la queja mientras giraba el cuello y observaba como su hija las miraba aterrorizada. -CARAJO.- Grito Emma mientras intentaba separarse de Regina y tomar las sabanas, pero sus manos estaban dormidas y restringidas.

Regina se sintió un poco movida por Emma quien la estaba intentando detener y se agitaba intentando liberarse como si estuviera en medio de un ataque de pánico. -¿Que sucede Emma? ¿Te lastime?- pregunto Regina preocupada mientras soltaba las manos de Emma de la cabecera de la cama.

Emma no pudo formular palabra y simplemente empezó a mover la cabeza indicándole a Regina que mirara hacia la puerta. Esta hizo como se el ordeno y vio a su hija con el rostro completamente rojo y horrorizado.

-Cariño esto no es lo…- Regina se separo de Emma y sin saberlo le mostró toda su gloria desnuda a su hija cosa que la puso mas roja. -…que parece, yo y Emma estábamos…-

Alessa se tapo los ojos como una niña pequeña al notar el hilo de un fluido transparente que unía la vagina de la morena con la de la rubia. La joven Swan-Mills no dejo que su madre le terminara de explicar que era lo que no estaban haciendo y salio corriendo de la habitación cerrando la puerta de un portazo.

-Demonios eso salio terrible.- Dijo Emma mientras agitaba las manos para que la sangre le volviera a correr por estas.

-Creo que tendremos que hablar con ella.-

-Si, pero no ahora, creo que no podrá mirarnos al rostro en un largo tiempo.- Dijo Emma con un risa. -Creo que la traumatizamos peor que hace dos días cuando le mostraste nuestra colección de juguetes.-

-¿Que hacemos ahora?.-

-Ahora tomaremos un baño. Creo que estos chicos nacieron con el talento natural de ser bloqueadores de vaginas. Cada vez que estamos en medio de algo uno de ellos lo interrumpe.-

-Creo que es nuestra culpa por no haber cerrado la puerta.-

-De todas formas recuerdame de castigarlos cuando crezcamos.- Emma se paro de la cama y se dirigió hacia la puerta del baño, cuando se dio cuenta que Regina no la seguía se dio la vuelta. -Hey Gina, vamos, es solo un baño, ademas mejor nos apuramos antes de que le valla con el cuento al señor quisquilloso y la Doctora Jekyll.-

-Enciende el agua, yo iré en unos segundos.-

-Esta bien.- Dijo Emma antes de entrar en el baño y dejando la puerta entre abierta.

Regina se levanto lentamente de la cama y se dirigió aun con algo de pudor hacia el baño. Entro y cerro la puerta pero empezó a dudar si meterse o no en la ducha cuando se dio cuenta que Emma estaría desnuda dentro esperándola. Poco a poco comenzó a ponerse nerviosa por el simple pensamiento de meterse en la ducha con Emma.

-Ya deja de pensar tanto y metete de una vez.- Grito Emma mientras sacaba su cabeza por la cortina.

Regina por reflejo se cubrió, pero al ver que en los ojos de Emma no había lujuria ni perversión se dejo ver. -Solo… solo… estaba pensando en de a quien te referías cuando dijiste señor quisquilloso y Doctora… Doctora…- Lentamente se fue metiendo en la ducha.

-Jekyll.- Dijo Emma mientras se daba la vuelta al mismo tiempo que le pasaba una esponja a Regina. -La espalda.-

-Si eso. ¿Quienes son?- Regina se puso algo de Shampoo de manzana en el cabello antes de tomar la esponja.

-Henry y Luna, Henry es un quisquilloso que se escandaliza por todo como mi madre, solo que el no se desmaya. Y Luna, Luna es una puritana súper censuradora, pero también es una gran pervertida.-

-Sigo sin entender por que es doctora.-

-Es una referencia a un libro de este mundo llamado "El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde." Se trata básicamente de un doctor que de noche se transforma en un monstruo. Por eso Luna es la Dra. Censura y la Señora Pervertida. ¿Entiendes?-

-Ahora si entiendo de que estabas hablando.-

-Excelente, ahora dejame que yo te lave.- Emma se dio la vuelta y le quito la esponja a Regina que la miro con miedo.

-Gina, ya te dije no va a pasar nada que tu no quieras.- Dijo Emma mientras lentamente le pasaba la esponja por uno de sus brazos.

-No es eso.- Dijo tímida Regina mientras lentamente se acariciaba una de sus marcas que llegaban a sobresalir por uno de sus costados. -Es que…- Lagrimas amenazaban con salir de los ojos de Regina.

Emma noto lo frágil que se puso Regina en tan solo unos segundos y se acerco a abrazarla. -Hey Gina, ya te dije que no me importan tus cicatrices. No pienses que te voy a rechazar por ellas o me causaran repulsión eh visto cosas peores en toda mi vida, las cicatrices aveces son buenas y otras malas, pero las tuyas son preciosas por el solo hecho de pertenecerte a ti Gina, te amo y lo sabes.- Entonces, una idea le llego a Emma. Lentamente paso sus dedos por algunas de las cicatrices y luego separo las manos de la espalda de Regina. -Regina no te asustes, se me acaba de ocurrir algo.- Dijo Emma mientras cerraba los ojos y comenzaba a idealizar que era lo que quería.

Regina simplemente asintió mientras comenzaba a sentir un pequeño cosquilleo en su espalda que no era dado por los dedos de Emma.

Emma había recordado lo que Ingrid le dijo sobre que su magia servia para curar, y que mejor idea que la de intentar curar a Regina con ella.

Una tenue luz blanca comenzó a salir de las manos de Emma y comenzó a bailar en la espalda de Regina rodeando las cicatrices. Regina comenzó a entrar en pánico, no sabia que estaba sucediendo pero se sentía un poco raro. -Emma…-

-Hubo un cambio de planes, pero ya termino Gina, creo que te va a encantar esto.-

Regina simplemente apoyo su mentón contra el hombro de Emma y se quedo ahí sintiendo como el cosquilleo bajaba hasta su espalda baja para luego detenerse.

-Termine Gina, no sucedió como quería pero supe darle la vuelta.- Emma se separo de Regina y le sonrió. -Dime que te parece.-

Lo primero que hizo Regina al separarse de Emma fue buscar la cicatriz que sobresalía de su costado, no estaba. Una gran sonrisa apareció en su rostro mientras como podía se tocaba y se miraba la espalda buscando alguna de sus cicatrices. No había ninguna.

Se le formo una enorme sonrisa en el rostro mientras miraba a Emma sonreír por su trabajo. -OH DIOS, OH DIOS, OH DIOSEMMMAERESGRANDIOSAAAA.- Grito Regina completamente emocionada mientras agitaba a Emma por los hombros, para luego abrazarla y llenarle la cara de besos. -TE AMO.- Beso. -Te amo.- Beso. -TE…- Un beso largo y duradero. - AMOOOO.- Dijo con una enorme sonrisa.

Emma comenzó a reírse por la actitud de Regina, ella siempre era tan callada y correcta, que viéndola actuando tan, tan no-como-Regina, la hacía reír.

Ambas escucharon como la puerta de su habitación se cerraba de un portazo. Las dos esperaron a que alguien dijera algo o golpeara la puerta del baño pero nada sucedió. Segura se habían dado cuenta de que estaban en el baño y cerraron la puerta un poco mas fuerte que lo normal sin querer.

Las dos levantaron los hombros como símbolo de que no importaba y siguieron en lo que estaban.

Regina comenzó a pasar sus manos a lo largo de toda su espalda sintiendo como sus ásperas cicatrices ya no estaban y en su lugar estaba su suave piel original. -Oh esto es genial donde…- Regina se quedo en silencio al sentir como en su espalda baja había una parte de su piel que era un poco mas dura que el resto. -¿Que es esto? No recuerdo que tuviera una cicatriz ahí.- Regina intento mirar la marca pero solo llegaba a ver algunas lineas negras que se juntaban en un punto. Paso sus dedos sobre la marca negra en su espalda intentando sentirla, tenia una forma extraña como si fuera una estrella pero deformada. -¿Emma que es esto?- Pregunto Regina preocupada mientras se daba la vuelta y le mostraba la rara marca a Emma.

-Eso…- Dijo Emma dando un poco de suspenso. -Es el cambio de planes.-

-¿Que? ¿Que significa eso?-

-Intente eliminar las cicatrices por completo, pero creo que no tengo el poder suficiente, entonces lo único que podía hacer era moldearlas y cambiarlas y moverlas. Entonces pensé rápido y ya que no podía quitarlas las moldee con mi mente en un hermoso tatuaje.-

-¿Tatuaje? ¿Me hiciste un tatuaje?-

-Si. Por lo menos es mas hermoso que las cicatrices. ¿Que no te gusta?-

-No lo se, no lo he visto aun, solo llego a ver una punta.-

Regina salio de la ducha y se paro de espaldas al espejo que estaba sobre el lavado. Cuando vio su reflejo se quedo con la boca abierta. En su espalda baja estaba dibujada la hermosa imagen de un cisne volando con una corona en la cabeza, para estar hecho con cicatrices estaba muy bien hecho.

-Comprimí algunas cicatrices para crear el color negro para el delineado del dibujo, luego utilice lo blanco de las viejas para pintar al cisne y otras partes.-

-Es hermoso.- Dijo simplemente Regina.

-¿Enserio te gusta?-

-Si.-

-Por que mira que lo puedo cambiar o diseñar en otra cosa si quieres.-

-Ya que lo dices… eh estado mirando televisión y solo las chicas que son un poco… tu sabes...- Regina hacia señas con las manos no queriendo pronunciar la palabra. -...Tienen tatuajes en esa parte del cuerpo. ¿Crees que puedas moverlo?-

-Entiendo.- Dijo Emma mientras se acercaba con una sonrisa a la morena. Coloco una mano sobre el hombro y otra debajo del tatuaje, esta comenzó a emitir una luz blanca que hizo que el cisne comenzara a aletear, Regina volvió a sentir como un hormigueo subía por su espalda, solo que esta vez no se asusto por que sabia que era. El cisne voló por la espalda de Regina esta colocarse en el lado izquierdo de la espalda justo sobre donde debería estar el corazón, como si tuviera conciencia se acomodo la corona en su cabeza para luego extender sus alas y mostrarse en toda su gloria. -Ahí esta.-

-Perfecto. Lo amo Emma.- Dijo Regina mientras unía sus labios con los de la rubia como agradecimiento.

-Ahora volvamos a la ducha a enjuagarnos, así nos vestimos y bajamos a desayunar.-


6:52 en la cocina.

Henry estaba parado apoyado contra la barra de la cocina con su café en sus manos.

Preparo el desayuno para todos el solo con un poco de ayuda de Alessa que bajo temprano, aun así se sintió un poco extraño que su madre no se hubiera levantado temprano como siempre hace, de todas formas no le dio mucha importancia pensando que esta versión joven de ella decidió quedarse acostada un poco mas mientras el hacia el desayuno, o tal vez lo que era mas probable, su rubia madre la había convencido que se quedara en la cama un poco mas.

Hace unos dos minutos había enviado a Alessa a que intentara despertar a Luna nuevamente y que se fijara si sus madres iban a desayunar.

No se sorprendió mucho al verla bajar unos dos minutos después, lo que si le sorprendió fue verla bajar corriendo las escaleras con una cara de espanto terrible.

Lentamente se acerco a una de las sillas de la mesa y se sentó, se tomo de la cabeza con las manos y comenzó a negar fuertemente, luego dejo caer su cabeza de entre sus manos y comenzó a golpearse la cabeza contra la mesa.

Henry se acerco lentamente y coloco la taza con chocolate caliente frente a ella. -Si quieres reventarte un barrito esa no es la forma mas adecuada Al.-

-Púdrete idiota…- Alessa se siguió golpeando la cabeza contra la mesa. -Intento causarme un aneurisma…- siguió golpeando la mesa. -o por lo menos olvidar los últimos dos minutos de mi vida.-

-¿Y…. por que seria eso?- Pregunto Henry mientras le daba un sorbo a su café.

-Vi lo que ningún hijo quiere ver…- Dijo mientras seguía con su sistemático golpeteo. Henry la vio confundido. -Dios no se como voy a terminar la maldita semana sin tener que visitar a Archie por el resto de mi vida… borrate… borrate… borrate…- Henry simplemente la miro con una ceja levantada.

-¿Pero despertaste a Luna por lo menos?-

Alessa paro con su constante golpeteo y miro a Henry antes de gritar. -OH DEMONIOS BORRE LA MEMORIA EQUIVOCADA.- para seguido seguir con su golpeteo.

-Esta bien, creo que tendré que ir yo.- Dijo Henry mientras tomaba un rollo de papel de cocina y lo colocaba recostado frente a Alessa para amortiguar los golpes. -Si sigues así lo único que te causaras sera una herida en la frente.-

Lentamente el único hijo varón de la familia Swan-Mills comenzó a subir las escaleras para despertar a su hermana y fijarse que es lo que su otra hermana había visto que la dejo tan horrorizada.

Primero fue a la primera puerta a su derecha, el cuarto de Luna. La puerta estaba entre abierta y dentro de la habitación pudo notar a una medio dormida Luna vistiéndose con los ojos aun cerrados por el sueño, las vendas en sus manos estaban un poco movidas. -Luna, luego dile a Ma que te ponga vendas nuevas.-

Luna medio dormida respondió solo agitando la mano, su castaño cabello caía lacio por sus hombros, aunque Luna duerma toda desordenada su cabello nunca sufría las consecuencias, siempre quedaba excelentemente peinado todo el tiempo, en cambio Alessa era otra historia, aunque lo peinara la noche anterior antes de dormir, siempre se le desordenaba por completo al despertar. Era una situación que no tenia ningún sentido, pero igual.

Henry siguió su camino hasta la habitación de sus madres. Giro el picaporte y entro, dentro no había nadie, pero el ruido de la ducha delato que sus madres estaban en el baño, tal vez su morena madre se estuviera bañando mientras, Emma se lavaba los dientes. Esa inocente idea se borro de su mente en cuanto escucho a su madre gritar. -OH DIOS, OH DIOS, OH DIOSEMMMAERESGRANDIOSAAAA.- Eso le hizo mirar las desordenadas sabanas en la cama y pensar rápidamente en que era lo que posiblemente allá visto su hermana que quería olvidar tan rápidamente. -TE AMO.- La cara de Henry se lleno de horror por la imagen que le vino a la mente y salio corriendo de la habitación cerrando la puerta detrás de el de un solo jalón.

No le importo nada simplemente salio corriendo mientras seguía escuchando la voz de su madre en su cabeza diciéndole a su otra madre lo grandiosa que era. Henry se tapo los oídos como un niño pequeño mientras bajaba rápidamente la escalera de a dos y tres escalones a la vez.

Sabia que sus madres tenían sexo, y muy seguido, lo podía notar siempre por la cara de su rubia madre y por la forma en la cual su morena madre dejaba pasar algunas cosas de parte tanto de ellos como de la rubia, y hasta era amable con la abuela Snow. Pero no sabia que sus madres a esta edad ya comenzarían con sus "actividades", por lo menos sus versiones adultas cerraban todas las posibles entradas antes y ponían hechizos de silencio al rededor de la habitación.

Dios la voz de su joven madre no paraba de repetirse en su cabeza una y otra vez, su cabeza le seguía mostrando las posibles escenas en las cuales sus madres podrían estar posicionadas para que la morena gritara de esa forma y la verdad es que no le gustaba nada de lo que veía en su cabeza, lo hacia sentir enfermo.

Llego hasta la cocina y se dirigió rápidamente hacia el fregadero pensando que iba a vaciar todo el contenido de su estomago en ese mismo momento.

Después de dar varias profundas bocanadas de aire, Henry logro calmarse. -Demonios.- Alessa ya había terminado de golpearse a ella misma con la mesa para cuando Henry se volteo y decidió verla. -Demonios.- Volvió a repetir.-

-Oh no me digas que siguieron haciéndolo aun después de que las atrape…- Dijo Alessa mientras se tomaba la cara con las manos, no sabia por que lo pregunto, la cara de su hermano ya lo decía todo.

-Cuando entre en la habitación escuche a Mamá gritar desde el baño lo grandiosa que era Ma.-

-Perro suertudo,- Alessa abrió ampliamente los ojos y se los monstruo a Henry mientras los señalaba.- yo las vi con mis propios ojos mientras Mamá…- Henry rápidamente se paro frente a Alessa y le tapo la boca, mientras ella seguía gritando.

El joven autor tuvo que sacar la mano de la boca de su hermana cuando esta lo mordió. -¿Quien es el perro después de todo?- Pregunto mientras agitaba su mano para calmar el dolor que le causo los dientes de su hermana. Alessa simplemente le gruño.

Henry saco su teléfono celular y comenzó a revisarlo hasta que marco varios números y se lo llevo al oído. Unos segundos después alguien le contesto. -Hey Archie, ¿Como has estado? ¿Y los cachorros?- Henry pregunto con una sonrisa en el rostro, Alessa lo miraba expectante.

-...Oh vas a dejar a todos en el refugio de animales y te vas a quedar con el pequeño Pongo entonces… Si, eso seria genial pero tu sabes lo que opina mi mamá de las mascotas… Me encantaría tenerlo… Tal vez espere hasta que pueda mudarme de aquí…Si mamá es muy persuasiva… En algún momento voy a encontrar una buena excusa para que me suelte la correa… Oh si bromas de perros… Pero, ni siquiera que me vaya a mudar al bosque encantado por el resto de mi vida, solo me mudare a unas cuantas manzanas de aquí supongo… De todas formas Archie, por lo que te llame es por que necesito tener un par de sesiones contigo… Si el sábado esta bien…-

Henry sintió como una bola de papel lo golpeo en la nuca giro la cabeza y vio como Alessa le hacia señas. -Pídele una para mi también.-

-Oh Archie también anota una separada para Alessa… Si ponlo en la cuenta de Mamá después de todo ella tiene la culpa… creo que sera mejor que lo hablemos en la sesión, me esta haciendo sentir mal de solo pensarlo ahora… sabes solo digamos que mis madres en este momento no son tan discretas como antes… si, exactamente eso, y la verdad es que no puedo borrarme la voz de mi madre de mi cabeza en el momento… Bueno lo de Al es un poco peor…-

-¿UN POCO?- Se quejo Alessa mientras le arrojaba una cuchara.

-Esta, esta bien, lo de Al es bastante peor… Sep, ella las vio en el acto… Aguarda un momento ahí Archie.- Henry tapo el micrófono de su teléfono y miro a Alessa. -¿Crees que Luna también necesite ir?-

Alessa levanto una ceja de la misma forma en la cual su morena madre hace cuando alguien le hace una pregunta estúpida. -Claro que no. Ella de seguro tomaría apuntes o hasta iría y les pediría consejos.-

-Tomare eso como un no.- Henry destapo el micrófono y volvió a su teléfono. -Bueno Archie creo que eso seria todo… Sábado a las 10 y a las 11 para Al… Correcto lo tengo anotado ya… hasta luego… si, adiós.-

-Bien, ya lo escuchaste tenemos sesión con Archie el sábado.- Alessa simplemente asintió.

Por los siguientes minutos siguieron intentando desayunar tranquilamente. Unos minutos después una semi-dormida Luna bajo las escaleras hacia la cocina con la camisa de la escuela mal abotonada y con la corbata sobre sus hombros ya que no sabia como hacerla ella misma, las puntas de sus vendas estaban colgando de sus manos por su brusca forma de dormir.

Henry se acerco a ella y le acomodo la camisa para luego colocarle la corbata. Luna simplemente se froto el ojo con su mano semi-vendada y le sonrió. -Seras un gran padre algún día Henry.-

-Espero que mis hijos o hijas no sean como ustedes.-

-HEY.- se quejaron ambas gemelas.

-Solo estoy bromeando.- Henry coloco el desayuno frente a Luna. -Antes de ir a la escuela dile a Ma que te cambie las vendas, hizo un buen trabajo.-

-Si mamá.-

Henry rodó los ojos.

Alessa se rio. -Ves, eres como Mamá, eso es exactamente lo que haría ella.- Apunto esta. -Dios cuide a tus hijos e hijas.-

-No hables así Al, Mamá es una gran madre.-

-Y lo seria mas si nos dejara tener una mascota.-

-Si eso seria genial…- Henry se detuvo cuando escucho los pasos que bajaban por la escalera y miro a Alessa directamente a los ojos, ambos compartían caras de pánico. -Alessa, desayuno, auto. Luna, desayuno, vendas, auto, las estaré esperando allí.- Dijo Henry rápidamente mientras tomaba su chaqueta y se largaba corriendo por la puerta de la cocina.

-Yo te esperare con él en el auto también.- Dijo rápidamente Alessa mientras se tragaba lo que quedaba de su chocolate caliente de un solo jalón y buscaba desesperadamente su mochila. Logro escapar por la puerta de la cocina justo cuando sus madres entraban.

Luna simplemente se quedo mirando confundida como su hermano y hermana actuaban tan raro. Luego se volteo para ver a sus madres acercarse hacia ella.

Emma rodeaba la cintura de Regina con su mano derecha y la mantenía unida a ella sosteniéndola de una de las trabillas de sus jeans. Regina hacia lo mismo solo que guardaba una de sus manos en uno de los apretados bolsillos traseros de Emma. Ninguna de las dos tenían idea de como hacia la Emma del futuro para meterse en esos pantalones si esta tubo que pelear durante cinco minutos para que le entraran.

-Buenos días Luna.-

-Hey niña.-

-Buenos Ma, Mamá.-

-¿Y tus hermanos?- Pregunto Regina un poco confundida, juraría haberlos escuchado hablar mientras bajaba las escaleras.

-Están esperando en el auto, están actuando muy raro, ¿Tienen idea de que les pasa?-

Emma y Regina se miraron a los ojos y se dieron cuenta que es lo que sucedía. -No tenemos la menor idea querida.- Dijo Regina mientras se acercaba a la barra y tomaba el desayuno que había dejado Henry preparados especialmente para ellas.

Luna levanto los hombros y siguió tomando su chocolate caliente. -Ma.-

Emma ya tenia tocino en la boca. -¿Que?-

-¿Podrías cambiarme las vendas?-

-Claro, solo trae el desinfectante y un par de vendas y te las cambiare.- Dijo Emma mientras bajaba el tocino con chocolate caliente con canela.

-Mamá, ¿Podrías pasarme el botiquín que esta en la segunda alacena a la izquierda?-

-Claro cariño.- Dijo Regina mientras se paraba y se ponía de puntas de pie para alcanzar lo que le pidió su hija.

Cuando la joven alcaldesa se estiro para tomar el botiquín de primeros auxilios sin querer expuso su recién adquirido tatuaje a su hija. La cara de Luna se lleno de asombro al ver el dibujo permanente en la piel de su madre. -OH… DIOS… MIO…- Regina por fin alcanzo el botiquín y se dio la vuelta para fijarse de que se había sorprendido su hija. Luna la miraba con los ojos completamente abierto, al parecer fuera lo que fuera la había despertado como un cachetada. -¿Mamá? ¿Eso en tu espalda es un tatuaje?-

Regina le alcanzo el botiquín a Emma y luego se acerco a su hija. -Si Emma me lo hizo hoy. ¿Te gusta?- Dijo Regina mientras le mostraba su tatuaje de mas de cerca.

-Es bonito.- Dijo Luna mientras lo miraba fijamente. -Me gusta, pero no… AHHH.- Luna dio un salto para atrás cuando el tatuaje de su madre se movió cuando lo toco para sentirlo. -Oh Dios se mueve, eso es asombroso.- Luna toco el tatuaje de su madre y el cisne se comenzó a frotarse contra su dedo como si fuera uno de verdad, cuando Luna saco la mano el cisne se volvió a colocar en su posición original. -Es lo mas asombroso que he visto en mi vida.- Luna se quedo viendo al cisne con corona unos instantes mas. -Pero volviendo a lo que estaba por decir, no creo que a ti te guste Mamá.-

-¿Pero de que estas hablando Luna? Me encanta.-

-Esta bien niña, tengo todo preparado acercate aquí y te vendare mientras hablas con Gina.-

Luna se paro y luego se sentó junto a su rubia madre. -No mamá, lo que te estoy diciendo es que tu yo de este tiempo no le va a gustar.-

-Pero por que estaría yo encontrá de los tatuajes, se que no son lo que doncellas deberían tener, pero ya no estamos en el Bosque Encantado, por que no, ademas es algo muy significativo, nos representa a Emma y a mi.- Dijo Regina con una sonrisa mientras acariciaba la cabeza del cisne detrás de su hombro. -Ademas tu madre se deshizo de las cicatrices en mi espalda con él.-

-La verdad es que no se muy bien cual es tu problema contra los tatuajes, pero tu estas completamente en contra, algo tiene que ver con que Ma era Robin Hood en la taberna hace varios años cuando viajo al pasado por tercera o quinta vez, o tal vez también era por el tatuaje de Ma.- Dijo Luna mientras se apuntaba a la muñeca. -Tu te enojaste cuando te enteraste que ese tatuaje representaba a la tía Lily.-

-¿Y por que mi Emma tiene un tatuaje que representa a esa mujer?- Pregunto Regina completamente celosa.

-No lo se, Lily fue como la mejor amiga de Ma y cosas pasaron… y todo eso, preguntale a Ma después.-

Regina le mando una mirada a Emma quien levanto las manos mostrando sus muñecas. -Yo no tengo tatuajes aun Gina, mira.-

Regina se sentó molesta en una silla mientras Emma continuaba con el vendado y desinfección de las vendas de su hija.

-De todas formas ¿Que demonios me tatué que Regina se molesto?, no me digas que fui tan estúpida como para tatuarme su nombre.-

-No Má, te tatuaste una flor con cinco pétalos, que es como una representación de la estrella que tiene la tía Lily como marca de nacimiento en su muñeca.-

-Oh.- Emma recordó durante unos instantes la estrella que se había dibujado con un Sharppie mientras estuvo con Lily.

Después de dos minutos Emma le estaba dando los últimos ajustes a las vendas de Luna. -Bien, termine, ahora pruebalas.-

Luna hizo como se le ordeno y probo la flexibilidad y la libertad de sus manos. Abrió y cerro varias beses sus dedos y manos, se sentía bastante bien, las vendas estaban perfectamente colocadas. -Se sienten geniales gracias Ma.-

-Probemoslas un poco mas, golpe cruzado campeona.- Dijo Emma entusiasmada mientras levantaba sus manos en el aire para que Luna las golpeara.

Luna se paro rápidamente de su asiento y se puso en una posición de boxeo antes de dar un golpe cruzado con cada mano rápidamente, para luego agitarlas en señal de dolor. -Demonios, eso fue estúpido.- Dijo Luna mientras se masajeaba los nudillos. -Mis nudillos todavía están sensibles.-

-Tienes razón eso fue estúpido.- Dijo Emma con una sonrisa. -De todas formas niña, mejor ve llendo antes de que….-

HONK, HONK, HONK. La bocina de Henry.

-...LUNA APURATE QUE SE HACE TARDE.-

-...Antes que eso.-

-Muchas gracias Ma nuevamente y hasta luego.- Dijo Luna alegremente mientras se despedía con un beso en la mejilla de su madre.

-Suerte niña.-

-Hasta luego Mamá.- Luna se acerco a su morena madre y se despidió con un beso en la mejilla también.

-Cuidate cariño.- Dijo Regina mientras veía a su hija salir por la puerta principal.

-Es una buena chica, ¿O no Gina?- Regina no respondió, siguió sentada sin mirarla. -¿Gina?- La morena ni se inmuto, siguió ignorándola distrayéndose revolviendo su chocolate caliente con una cucharita. -Gina, ¿Que sucede? Contestame.- Regina giro el rostro cuando la rubia intento acercarse. -Hey Gina, por favor dime que sucede.- Emma intento tocar a Regina, pero alejo la mano cuando el cisne en la espalda de Regina le grazno enojado. -Gina, por favor hablame.- Le rogó Emma manteniéndose a una distancia razonable.

Regina se giro en su silla y miro fijamente a Emma con el ceño fruncido. -Esta bien, te hablare si tu me hablas primero y me dices cual es tu historia con esta Lily.- Dijo Regina poniendo un énfasis de asco en el nombre de la otra mujer.

-Esta bien, te contare mi historia con Lily... pero vayamos hasta el sofá por lo menos.-

Regina se paro y se dirijio lentamente hasta el sofá, para luego sentarse lo mas delicadamente posible, como se suponía hacia alguien de la realeza. Emma llego hasta el sofá y se sentó pesadamente en el sofá antes de continuar. -Bueno, empezare por como nos conocimos…-


Auto de Henry.

Henry estaba en el asiento del conductor golpeando el volante como si fuera una batería para acompañar la tonada de Black Hole Sun de Soundgarden, esto era lo único que lo sacaba en el momento de los pensamientos sobre sus madres, Alessa estaba en el asiento del acompañante jugando con su teléfono intentando sacar su mente del mismo lugar que la de Henry. Ambos sabían que si se ponían a conversar entre ellos de una forma u otra la conversación se desviaría y terminarían hablando sobre lo cual ninguno de los dos quería.

Unos minutos después la puerta trasera del Sedan se abrió. La mochila de Luna entre volando dentro arrojada por la misma mientras esta también se metía dentro del auto de un salto. -Hey, ¿Que diablos esta mal con ustedes? Si se hubiesen quedado unos instantes mas podrían haber visto lo que le hizo Ma en la espalda a Mamá.- Dijo Luna con una gran sonrisa en el rostro.

-OH DIOS.- Gritaron ambos ocupantes de los asientos delanteros. Alessa hundió lo mas que pudo su rostro entre sus manos mientras gruñía en frustración. Henry se golpeo repetidamente la cabeza contra el volante. Aunque no lo supieran los dos tenían la misma imagen en la mente, Regina con dos alas rojas hechas por los rasguños de Emma.

La sonrisa en el rostro de Luna se borro para luego formar una mueca de confusión al ver la reacción de sus hermanos. -Enserio chicos, ¿Que demonios les sucede?-

Henry y Alessa niegan con la cabeza simplemente. -No es nada Lun.- Dijo Henry mientras colocaba primera.

-Y preferiríamos no hablar de ello.- Complemento Alessa mientras le daba una mirada a Luna.

-Esta bien…- Dijo Luna un poco rara sin saber de que diablos hablaban su hermano y hermana. -De todas formas luego deberían de ver lo que Mamá tiene…-

-LUNA.- Gritaron ambos. -¿Que acabamos de decir?-

-Enserio, ¿Cual demonios es su problema? ¿Que tienen en contra de los tatuajes?-

-¿Tatuajes?- Preguntaron ambos mientras se volteaban a verla para saber si hablaba enserio. Por suerte estaban frente a un semáforo en rojo.

-Si, ¿De que creían que estaba hablando par de raros?- Respondió Luna sintiéndose un poco incomoda por la forma en cual la estaban mirando.

-Espera…- Dijo Henry mientras se daba la vuelta y pisaba el acelerador al notar la luz verde. -...¿Me estas diciendo que Mamá dejo que Ma le hiciera un tatuaje?- Luna estaba a punto de contestar cuando Henry, con sus ojos en el camino, la interrumpió. -¿Como diablos hizo para tatuarla?-

Alessa y Luna le dieron la misma mirada que aprendieron de Regina. -Magia, Dhu.- Dijo Alessa. -Tu también tienes magia, deberías saberlo inepto.-

-Lo que quise decir es, ¿Como hizo Ma para hacerlo? Supongo no sabe mucha magia en este momento, por lo que sucedió el martes, no creo que sea muy buena haciendo esa clase de cosas.-

-Por lo que me dijeron creo que Mamá intento curar las cicatrices que la abuela Cora le dejo a Mamá, pero no pudo y las transformo en un hermoso tatuaje mágico, deberían verlo y tocarlo.-

-¿Y Mamá estaba contenta con que Ma se lo allá hecho?-

-Le encanto. Cuando le dije que a su yo de ahora no le gustaría, lo defendió con toda esa cosa sentimentalista.-

Un golpe de entendimiento le llego a Henry. -OH SI.- Grito mientras golpea alegremente el volante. -Por eso que Mamá grito en el baño.- Henry volvió a golpear el volante. -Ahora lo entiendo. Oh si. Luego tendré que cancelar con Archie y listo.- Henry tenia una enorme sonrisa en el rostro.

Alessa se cruzo de brazos y se hundió en su asiento enojada. -Perro suertudo.-

-Enserio chicos podrían decirme cual demonios es su problema. Se que vivimos en un pueblo raro, pero siento que estoy manteniendo una conversación con la mamá de Blanca Ni…- Alessa la interrumpió girándose en su asiento y mirándola enojada.

-No la llames así Luna.-

-Perdón, me deje llevar. Ya sabes que este mes la señorita Linter me puso con Sara H. para su su clase, esa chica es verdaderamente odiosa, si tengo que decirle que busque a alguien o les pida algo tengo que indicarle quien es llamándolos por los apodos que le ponen ella y sus amigas.- Explico. -Bueno lo que estaba diciendo es que estoy tan confundida como si estuviera hablando con la mamá de Ritz.-

-Lo que sucedió es que Alessa fue a despertar a Mamá y Ma, y las encontró en medio de…- Henry se encontró haciendo señas raras con las manos ya que no se animaba a decir la palabra "sexo" frente a sus hermanas.

Luna de todas formas lo entendió y comenzó a reírse. -Oh dios esa mierda si que es jodida.- Dijo mientras se sostenía el estomago por el dolor en el abdomen que le estaba causando reírse.

-Luna.- La llamo Henry con el ceño fruncido mientras la miraba por el retrovisor. -Vocabulario.-

-Esta bien lo siento. Pero que quieres que haga, Mamá no esta en posición de castigarme y ademas estamos contigo, dejame disfrutar de esta pequeña libertad.-

-Aveces no entiendo como no eres hija biológica de Ma.-

Luna se detuvo de reírse y se acomodo mientras pensaba en los eventos de esta mañana. -Ahora entiendo por que huyeron de la cocina. Pero Al, no creo que puedas evitar durante todo el día a Ma y Mamá.-

-Pero lo intentare, por lo menos hasta que vaya a ver a Archie.-

-¿Y cuando sera eso?-

-El sábado a las 11.-

Luna se volvió a reír. -No creo que pases de hoy sin verlas.-

-Pero tengo que intentarlo, cada vez que cierro los ojos las veo nuevamente desnudas frotándose y….-

-HEY, HEY, HEY, HEY, no hables de esas cosas.- Dijo Henry mientras ingresaba el auto dentro del estacionamiento de la escuela secundaria de Storybrook. -Ya me salve al darme cuenta de que lo que escuche no era lo que creía,- La sonrisa en su rostro era casi enfermiza ahora que lo sabia. -así que ahora no quiero sufrir por la imagen mental que me dejes en la cabeza.-

-Esta bien inepto.- Alessa se hundió en su asiento enojada.

Cuando Henry estaciono por completo su Sedan en el estacionamiento Luna ya había cargado su mochila al hombro. -Hasta luego Hen.- Se despidió de Henry con un beso en la mejilla y salio del auto a juntarse con un grupo de chicas que estaban entrando.

Henry estaba a punto de arrancar nuevamente el auto cuando noto que tan solo una gemela se había bajado del auto, miro a un costado y noto que Alessa seguía sentada en el asiento del copiloto claramente perdida en sus pensamientos. Henry se acomodo en su asiento y enfrento a su hermana. -Al, no se si recuerdas bien tu libreto, pero esta es la parte donde te bajas del auto.-

Alessa giro lentamente el rostro y miro fijamente a su hermano. -Idiota.- Tomo su mochila y se la colgó al hombro.

-Solo estaba pensando en alguna forma de esquivar a Mamá y Ma.-

-Bueno, puedes pensarlo afuera del auto, estoy apurado.-

-Esta bien…- Luna estaba por abrir la puerta del auto cuando pensó en las palabras de Henry. -Espera, espera, espera, Henry, ¿Que diablos haces con tu vida?… Se que pasas algo de tiempo escribiendo los libros con tu pluma mágica, también se que administras quien viaja y que suministros se llevan al Bosque Encantado, aveces haces tus ventas de nerd fuera del pueblo, pero siempre avisas sobre eso, pero, ¿Que diablos haces con el resto de tu maldito día que siempre tienes que salir corriendo y siempre llegas a la hora de la cena? Enserio, ¿Que diablos haces con el resto del día?- Pregunto Alessa confundida mientras revisaba en su cabeza el extraño comportamiento de su hermano durante los últimos meses.

Henry se puso nervioso y comenzó a esquivarle la mirada a su hermana. -Lo que sucede es que… son algunas cosas… lo comprenderás mas cuando… tu sabes…- Alessa había parado de escucharlo apenas comenzó a hablar o tartamudear mas bien.

Alessa se distrajo cuando una idea le llego a la cabeza al ver la melena rojo terciopelo que paso frente al auto.

Henry seguía con su tartamudeo cuando Alessa bajo la ventanilla y comenzó a llamar a la dueña del rojizo cabello. -RITZ, RITZ.- Cuando la chica la noto se volteo a verla. -Acercate a la ventanilla.-

Ritz Advtics era una de las amigas de Alessa, ella vino del Bosque Encantado en la primera oleada de nuevos habitantes, su madre es una ninfa del bosque y su padre es un cazador humano, ella heredo el platinado cabello de su madre y eso le hizo ganarse varias burlas de algunos compañeros que la apodaron abuela o Blanca Nieves, eso la llevo a pintarse el cabello de color rojo, desde que Ritz se hizo amiga de las gemelas muy poco gente se atreve a molestarla, aunque algunos la siguen molestando a sus espaldas.

-Hola Alessa, ¿Como estas?- La saludo alegre la chica de cabello rojizo mientras se acercaba al auto.

-Mal.- Ritz la miro confundida. -Mira Ritz, ¿Crees que pueda quedarme en tu casa a dormir hoy y tal vez mañana?-

-Claro, me encantan las pijamadas, estoy casi cien por ciento segura que mi madre dirá que si.-

-Asombroso.- Festejo la joven Swan-Mills mientras se volteaba hacia Henry. -Listo nerd ya tengo una forma de mantenerme lejos de casa hasta el sábado.-

-Solo si la madre de Ritz lo permite.-

-Claro que lo permitirá ella me adora.-

-Adora a Luna.-

-Púdrete. Pero de todas formas ya que eres el adulto responsable mas cercano a mi en este momento, ¿Me darías permiso de quedarme en casa de Ritz?-

-Esta bien, pero solo con una condición.- Henry miro su reloj.

-¿Cual?-

-Ba-ja-te del auto.- Dijo Henry con una sonrisa. Ritz lanzo una pequeña risa.

Alessa se bajo del auto y abrazo a su amiga con un brazo mientras se colocaba su mochila en el otro. Ni bien Alessa cerro la puerta Henry encendió el auto y se largo del establecimiento mientras se despedía saludando con una mano por la ventanilla.

-Me salvaste la vida Ritz. Eres la mejor. ¿Lo sabes no?- Dijo Alessa mientras abrazaba a su amiga por el cuello mientras ingresaban a la escuela.

-Lo se.- Dijo esta con una sonrisa mientras sacaba una barra de chocolate de la nada y se la ofrecía a Alessa. -¿Chocolate?-

-Ves lo que te estaba diciendo.- Exclamo la gemela mientras tomaba ansiosa el dulce de la mano de la pelirroja.


-...Bueno eso es básicamente lo que sucedió con Lily. Supongo que algo abra sucedido en el futuro para que decidiera tatuarme esa flor en la muñeca. Pero Gina, nada sucede con Lily ahora, yo te amo a ti.-

Regina aflojo un poco su cara de enojo, la cual mantuvo durante todo el relato de Emma, y se volteo a mirar a esta que aunque no había hecho nada malo la miraba con una cara de arrepentimiento profundo. -Te creo Emma.- Dijo Regina simplemente. La morena parecía que todavía tenia algo que decir así que Emma simplemente espero en silencio. -Emma… lo siento…-

La rubia levanto una ceja confundida. -¿Por que Gina?-

-Por actuar tan celosa por algo que ya paso… o va a pasar… o… o como sea que funcionen las cosas. Es solo que nunca tuve algo que…- Los ojos de Regina se llenaron de lagrimas de un momento a otro. -Te estoy tratando como una cosa, tan bien lo siento por eso… es que… yo nunca tuve a nadie que fuera completamente mio… lo que quiero decir es que nunca tuve a nadie que este incondicionalmente a mi lado, sin esperar nada a cambio u por obligación. Perdoname si te hice sentir mal con mis celos o te puse incomoda… no se que se me…- Regina fue callada por los labios de Emma sobre los suyos.

Emma levanto sus manos tomo el rostro de Regina y le seco las lagrimas. -Gina... Gina. Mirame a los ojos.- Regina miro a Emma con ojos tristes. -Gina, tu no eres la única a la que no le alcanzan las palabras, y lo único que sabemos en este momento es que yo soy tuya y tu eres miá. Pero eso es lo único que necesitamos saber en este momento Gina. Que tu me amas y yo te amo, no importa que suceda nunca dudes eso.- Emma le dio un corto beso en los labios y luego la abrazo.

-Te amo.- Musito Regina mientras se hundía en los brazos de Emma.

-Lo se.- Emma acomodo a Regina en sus brazos y se acomodo mientras tomaba el control de la televisión. -Ahora que tal si miramos una película hasta que sea una hora razonable para molestar a alguien.- Regina simplemente se acomodo en Emma y coloco su cabeza sobre su hombro.

Emma navego de canal a canal buscando una película o algo para ver. Regina daba sus opiniones sobre las cosas que iba viendo mientras Emma seguía cambiando de canales.

Al parecer a estas horas no había buenas películas en televisión.

-¡Oh Dios el Bebe de Rosemary! Genial.- Grito Emma cuando vio el cartel de la película que seguía en un canal que casi salta. La cara de Emma fue de confusión cuando mientras aparecían los créditos de la película de John Carpenter la pantalla se puso negra y apareció un azul cartel de Control Parental que le pedía una contraseña ya que la programación era para mayores de 18 años. -¿Que demonios?-

-La contraseña es el cumpleaños de Henry.- Dijo Regina desde su costado.

Emma se quedo en blanco unos segundos antes de cambiar de canal, sabia que Regina era muy maternal y que si le preguntaba cuando era el cumpleaños de Henry ella se enojaría nuevamente con ella.

Regina miro a su esposa con el ceño fruncido cuando esta cambio de canal. -¿Acaso no sabes el cumpleaños de nuestro hijo?-

Emma actuó como si estuviera sorprendida. -¿Que? Claro que se cuando es el cumpleaños de Henry.- Dijo como si estuviera ofendida por la acusación de Regina. -Solo que me acorde que odio esa película.- Dijo Emma por lo bajo.

-Pero si parecías muy emocionada por verla, claramente te encanta la película.- La cuestionaba Regina mientras sentía como Emma se ponía tensa. -La verdad es que creo que ni siquiera sabes cuantos…-

-MIRA REGINA, DISNEY.- Grito Emma intentando distraer a Regina. -esa es la compañía que hace las historias de todos los raros que tenemos por familia. Y mira una película esta comenzando,¿Por que no la vemos y me dices si conoces a alguien de la película?-

Regina sabiendo que lo que insinuaba era verdad por la forma de evadir la pregunta, decidió ignorarlo y simplemente apoyo su cabeza en el hombro de Emma para ver la película. El suspiro que se escapo de Emma cuando se acomodo no hizo mas que aclarar sus dudas, luego se lo haría pagar. Como una madre no podría saber la edad y fecha de cumpleaños de sus hijos. Henry en agosto 15 y las gemelas en septiembre 7.


-¿Que estas haciendo?- Pregunto Luna al llegar a su casillero. Elizabeth estaba apoyada contra el casillero de junto con un libro entre sus manos.

-Oh Luna, me sorprendiste. Estaba leyendo un libro mientras esperaba que llegara Sandra.- Elizabeth se acerco para saludar a Luna con un beso en la mejilla pero esta la detuvo.

-Estas mintiendo.- Dijo simplemente Luna mientras la detenía con la palma de la mano. -Dime que estas haciendo realmente aquí o no te hablare mas por el resto del día.- Amenazo la joven Swan-Mills. -El casillero de Sandra esta en frente en la esquina, ahora estas apoyada sobre el de Larissa… Ademas si quisieras fingir que estas leyendo algo lee algo nuevo, yo se que Jane Eyre es tu libro favorito y que lo has leído varias veces. Así que la próxima vez no elijas un libro que conoces párrafo por párrafo.-

Elizabeth cerro cuidadosamente su libro y lo guardo en su mochila, Luna tenia razón, era su favorito. -Me conoces muy bien Luna.- Dijo con una sonrisa Elizabeth.

Luna no sonrió y la siguió mirando con la misma cara de poker con la que llego. -Dime que es lo que estas haciendo realmente o no te hablare por el resto de la semana Liza.-

-Esta bien, esta bien. Quería sorprenderte con algo especial para demostrarte que lo que dije ayer es verdad.-

Luna miro confundida a su no-novia-en-el-momento y la escaneo con los ojos de pies a cabeza buscando una caja de chocolates o un ramo de flores, pero la mini-Belle no tenia nada mas que su mochila en su poder en el momento. Luna torció la cabeza como un perro confundido, mientras seguía esperando por su sorpresa. -¿Y….?-

-Oh, perdón, la sorpresa esta en tu casillero.-

-¿Osea que irrumpiste en la privacidad de mi casillero para sorprenderme?- Dijo Luna con una pequeña sonrisa en el rostro mientras comenzaba a colocar su clave en el candado.

-Bueno… era eso o tu cuarto, pero de todas formas todo es mas sencillo cuando tienes esto.- Elizabeth chasqueo sus dedos y el casillero de Larissa se abrió. Cuando vieron lo que había dentro quedaron con la boca abierta.

Si solo mirabas como estaba forrada la parte de la puerta cualquiera hubiese creído que era el casillero de una chica cualquiera, con fotos de Landon su novio y algunas de ella con Sandra o las gemelas, hasta ahí parecía una chica común. Pero si mirabas dentro el casillero estaba decorado como si lo hubiesen tapizado con una pintura al oleo sobre personas en llamas ahorcadas en horcas. Era una escena completamente espeluznante. Claramente Larissa había heredado la habilidad artística de su padre, solo que no los mismos gustos.

De la misma forma que abrió el casillero, Elizabeth lo volvió a cerrar. Elizabeth parpadeo varias veces para borrar la imagen de lo que vio. -Wow… Esa es una forma muy cruda de aprender una lección sobre la privacidad del resto.- Dijo mientras se aclaraba la garganta.

-Espero que la hayas aprendido bien entonces.- Dijo Luna mientras sacaba el candado y abría su casillero.

Al ver lo que había dentro, sus ojos se iluminaron y una enorme sonrisa se dibujo en su rostro.

Su casillero estaba repleto de pequeñas estrellas fluorescentes. -¿Esto es…-

-Recuerdas cuando apenas se mudaron aquí que tu Mamá les dio la opción de tener un cuarto juntas o cuartos separados, y tu dijiste que querías tu propio cuarto para llenarlo de estrellas fluorescentes ya que a Al no le gustaban. Luego le rogaste a tu madre que te comprara varios paquetes de estrellas para que las pegaras en el techo de tu cuarto pero ella se negaba todo el tiempo.- Luna simplemente asentía ente todo lo que decía Elizabeth. -Recuerdas que cuando por fin se rindió y te las compro justamente ese día era mi cumpleaños y tu decidiste regalármelas a mi. Ese fue el primer regalo que me hiciste.-

Luna tenia una enorme sonrisa en el rostro ante los recuerdos. -Recuerdo a tu padre haciéndonos levitar en el aire por que queríamos pegarlas personalmente.-

-Recuerdas lo de… Cuando quieras puedes venir a mi cuarto a mirar las estrellas conmigo.- Inconscientemente se tomaron de las manos, Elizabeth por simple inercia las presiono un poco como siempre hacia, logrando que sin querer Luna se apartara con un quejido de dolor. -Oh Luna lo siento me olvide.-

-Esta bien Liza, fue un accidente.- Dijo masajeando una de sus manos.

Elizabeth tomo las manos de Luna entre las suyas. -Mi padre me enseño como curar heridas podría cu…- La joven Gold-French no pudo continuar ya que Luna saco rápidamente sus manos de su agarre.

-No, las necesito…-

-¿Para que necesitas tener las manos rotas?-

-Para recordar.-

-¿Que quieres recordar?-

-Que me destroce los puños por pensar que me dejarías.-

-Luna yo…-

-No, para eso es que estoy poniendo este tiempo fuera entre nosotras, quiero que pienses bien y busques si yo soy lo que realmente quieres, no quiero que ninguna de las dos sufra por no saber que es lo que va a suceder en el futuro. Y necesito tener mis manos así para mantener presente que estamos en tiempo fuera, si me las curaras no creo que dure mucho sin volver a ti.- Luna intentaba no mirar a Liza a los ojos. -Y mucho menos si sigues haciendo estas cosas.- Agrego por lo bajo, aunque Elizabeth llego a oírla de todas formas.

Se quedaron así en silencio un tiempo hasta que Elizabeth decidió romperlo y hacer un chiste para aligerar el sentimentalismo en el aire. -¿Sabes que es lo que me costo mas sobre lo de las estrellas?-

-¿Que cosa?- Pregunto Luna sabiendo que Liza quería aligerar un poco la tensión.

-No arrancar tus imágenes de Emilie de Ravin en bikini.- Ambas se rieron. -Vamos Lun, eso es completamente gay incluso para ti, ni siquiera estas en el equipo de Handball y tienes fotos de chicas en bikini en tu casillero.- Si solo supieras de las revistas que tengo.

-Hey, las chicas del equipo de Handball no son todas lesbianas… a algunas si les interesa el deporte. Ademas tienes que admitir que Emilie de Ravin esta bastante…-

-No. Eso seria una nueva clase de raro, esa mujer se parece a mi madre.-

-Eso es mentira no se parece a tu madre.-

-Es verdad, es casi una copia de mi madre.- Elizabeth miro de cerca a Luna y le pregunto lentamente. -¿Luna a ti te calienta mi madre?-

-¿QUE? Claro que no. Ademas esos póster me recuerdan a ti.-

-Lun, yo soy básicamente una copia de mi madre.-

-Eso no es verdad, eres diferente a ella.-

-¿Donde?-.

-En los ojos… tus ojos son…-

-Oh y claramente lo mas importante de esas fotos en tu casillero son los ojos y no las poses en las cuales están…- Ambas siguieron hablando amistosamente hasta que se vieron obligadas a entrar a clases.


-...Ellas claramente son pareja, aunque Disney quiera disfrazarlo claramente son una pareja, es lo mas gay que he visto desde que comenzó Xena..- Emma opinaba mientras los créditos finales caían. -Oh si claramente las princesas sin príncipes se hicieron mejores amigas.- Dijo con sarcasmo.

-¿Emma tu crees que ellas estén aquí también?-

-No tengo la menor idea, no escuche sus nombre ni tampoco las he visto por aquí.-

Siguieron viendo la televisión.

-Demonios Disney compro todo, hasta al maldito Harry Potter y como cien compañías y franquicias que no conozco.- Se estaba quejando Emma mientras miraba la televisión cuando el timbre de la residencia Swan-Mills sobre la calle Mifflin al 108 sonó. Emma se levanto ya asqueada de la cantidad de Spoilers que habían pasado en menos de quince minutos sobre cosas que le gustaban.

Emma se acerco a la puerta y la abrió para ser abrazada por dos pelirrojas y una rubia que gritaron. -Feliz aniversario Emma.- El hombre que estabas detrás de ellas también lo dijo solo que sin el invasivo abrazo.

-Oh dios estas mas pequeña de lo que recordaba.- dijo una de las pelirrojas.

-GINA OLVIDA LO QUE TE DIJE, LOS DE LA PELICULA ESTAN EN LA PUERTA.-


AN: La verdad es que me siento muy mal por haber roto mi promesa de publicar esto antes del fin de año, ya la había roto cuando me di cuenta que tendría que retrasarlo hasta por lo menos el dos de Enero, pero justo ese día llega mi amigo y jefe y me dice si tengo plata y la siguiente semana libre, le digo que si, y de la nada nos vamos de vacaciones, así que cuando apenas volví me puse a terminar esto. La verdad es que espero no haber perdido muchos lectores por esta extremadamente larga espera en la cual los deje. Tarde tanto que hubo tiempo a que murieran Lemmy Kilmister y David Bowie.

Bueno ya que tarde tanto, feliz año nuevo, mi propósito en este sitio para este año es llegar a cien en cualquier cosa, Cien Reviews en una historia o seguidores o favoritos en alguna historia o mi misma persona. Ya saben que no voy a parar de arrepentirme por romper mi promesa. Antes del siguiente capitulo de esto voy a escribir otro de Twice y una loca continuación a Una razón para quedarse. Quiero terminar por lo menos Twice Upon a Time antes de publicar una nueva historia que les juro les va a volar el sombrero.

"So go ahead and talk about your bad day… I want all the details of the pain and misery, That you are inflicting on the others, I consider them my sisters and I want their numbers.
God its been a lovely day! everything's been going my way, I took up croquet today and I'm on fire."