CAP X: LA DECISIÓN DE LA BESTIA GUARDIANA

Un nuevo amanecer empezaba en la ciudad de Tomoeda y aunque el clima seguía siendo nublado y con un frío atemorizante ya no se presentaron las lloviznas del día anterior por lo que se pudo ver en este día a más gente caminando por las calles… la gente vestía ropas gruesas para protegerse de la fría brisa que soplaba de oeste a este y llegaba a todos los rincones de la ciudad.

En una de las tantas residencias de la ciudad de Tomoeda… las cosas habían cambiado aparentemente… sin saber que iba a cambiar mucho más y que las decisiones de unos tendrían que lastimar a otras personas… aunque claro nada era intencional, era cosa de circunstancias…

En la residencia Kinomoto las cosas habían salido de la rutina desde muy temprano pues el hijo mayor de la familia había tenido que abandonar su hogar en la madrugada debido a una llamada de emergencia del hospital… una persona se encontraba muy grave aparentemente había sido un asalto…

Mientras que el doctor Kinomoto abandonaba su residencia para dirigirse a auto y de ahí embarcarse al hospital sintió un escalofrío… no sabía como explicarlo pero sentía que algo malo iba a pasar o peor aún estaba pasando… aunque había recuperado sus poderes después del enfrentamiento con el enviado del mal y del poder que tuvo que entregarle en más de una oportunidad a su amigo para salvarle su vida, ya no eran los mismos… no había querido preocupar a nadie pero tenía la sensación que poco a poco sus poderes menguaban…

El señor Fujitaka se había levantado como de costumbre… aunque estuvo algunas horas antes despierto pero había preferido quedarse en cama para ver si de repente de nuevo le daba sueño pero no pasó nada… repentinamente había perdido el sueño y ya no necesitaba dormir la misma cantidad de horas que antes… aunque realmente eso no tenía que ser algo malo, a el profesor universitario esa situación le preocupaba un poco pues sabía que no era nada normal.

Dejando sus preocupaciones de lado el profesor se vistió rápidamente para luego descender a la primera planta… no estaba muy seguro si su hija tenía clase el día de hoy pero era mejor no arriesgarse, además sería una buena oportunidad para hablar con ella sobre un asunto pendiente.

Fujitaka se colocó su acostumbrado delantal rosa y se dispuso a preparar el desayuno tratando de sacarse de su mente las extrañas imágenes que aún venían a su mente en los momentos menos esperados… quizás eran motivados por el estrés y era mejor no darles tanta importancia…

En uno de los dormitorios de la residencia Kinomoto una hermosa muchacha de ojos verdes dormía sin ninguna preocupación… al fin tenía todo lo que había soñado y no existía nada en este mundo que pudiera empañar toda esa felicidad o por lo menos eso creía ella…

Lentamente comenzó a abrir sus ojos… como suponía ese día iba ser igual de triste que el día anterior… no había señas en su dormitorio de la presencia del astro rey, aparentemente el problema del clima seguiría siendo un misterio para todos… con suma pereza la muchacha hizo un esfuerzo para sentarse en la cama… a pesar de todo sus ojos aún le pesaban mucho y se resistían del todo a abrirse.

Con esfuerzo llevó su mirada hacia donde se encontraba una pequeña mesa en la cual tenía en su encima un reloj despertador… la muchacha observó la hora y con desgano se volvió a tirar en su cama, aún era muy temprano para levantarse, se arropó lo mejor que pudo y trató de conciliar nuevamente el sueño…

¿Qué pasa joven Li…? No me digas que este es todo el poder que presenta el último descendiente de Clow… de haber sabido que así era de insignificante tu poder no me hubiera molestado en presentarme aquí – exclamó sumamente divertido la voz de un hombre que se mantenía en las sombras y que sin razón comenzó a reírse a carcajadas… le divertía toda esa situación.

Maldición… no te burles de mí… - gritó con exaltación el jefe del clan Li que no podía contener su impotencia de ver como esa persona lo estaba humillando de una manera escandalosa y sin que pudiera hacer nada al respecto, sin embargo aunque pareciera imposible no se daría por vencido.

Tomada la decisión el muchacho comenzó a concentrar todo su poder en su espada… estaba consciente que eso sería su último ataque pero era eso o dejarse matar y la segunda posibilidad estaba descartada de plano, la muchacha de ojos verdes no entendía nada… se podía ver así misma al lado de su prometido… ¿Qué estaba pasando?

Ella quería decirle que se detenga pero las palabras no le salían, parecía que su boca estuviera sellada por una especie de magia o algo por el estilo… en ese momento pudo ver que su otro yo estaba tendida en el suelo y que de su cuerpo emanaba una gran cantidad de sangre…

Oh… vaya, que mediocre del jefe del comité el abandonar todo deseo de vivir solo para ganarme… ridículo, típico de los que siguen el legado de Clow… - volvió a decir el hombre que miraba con cierto rencor al muchacho de ojos color miel que seguía concentrado más poder… en ese momento Sakura pudo ver que el cuerpo de su novio estaba bañado en sangre… ¿acaso él estaba pensando en…?

Te lo dije desde el comienzo… no importa si muero pero me voy a asegurar de llevarte conmigo al otro mundo para que les pidas disculpas – vociferó sumamente decidido el estudiante de arqueología que comenzaba a sentir que las fuerzas le abandonaban… de seguir las cosas así no podría terminar de concentrar todo su poder.

Eres igual que Clow… esos estúpidos sentimientos te hacen débil, en verdad me gustaría decirte que deseo darte otra oportunidad con la condición de que me sirvas pero sé que es por demás pues no la vas a aceptar… pues bien joven Li, hagas lo que hagas jamás me vencerás, caerás a mis pies al igual que él – respondió burlonamente el hombre que seguía con la mirada fija en su oponente, él sabía que no podía ser derrotado, no permitiría que nuevamente interrumpieran sus sueños… esta vez no.

Morirás acá mismo, pagaras por la vida de todos las personas que arrebataste… yo no tengo nada que perder, no tengo nada más en este mundo… me arrebataste lo que más quería… - el muchacho no pudo terminar de hablar pues comenzaron a caer lágrimas en sus ojos mientras miraba el cuerpo inerte de su novia, el dolor que sentía su alma era mucho mayor al dolor de sus heridas.

Pagaras por la vida de Sakura y de mi hijo… - agregó el muchacho aún con lágrimas en los ojos… la antigua card captor se quedó estupefacta después de escuchar lo que había dicho su prometido… ¿Estaba muerta? ¿Su hijo? ¿Qué esta pasando ahí? En ese momento se percató que su novio tenía en su mano su espada y en la otra su báculo junto con una carta… la carta Esperanza.

Te mostraré el verdadero poder… uno que jamás alcanzaras… ¡muere! – gritó el descendiente de Clow Reed ante la mirada atónita de su oponente que miraba el enorme poder que expulsaba el hechicero oriental de su cuerpo, poder combinado con su energía vital comenzó arrasar todo lo que se interponía a su paso.

¡Perdóname Sakura…! no pude salvarte pero por lo menos nos reuniremos en el más allá… - gritó el muchacho chino mientras una inmensa luz inundaba todo y la muchacha de ojos color verde como la esmeralda perdía la visión…

Sakura abrió nuevamente sus ojos completamente asustada de ver lo que era más lógico pero grande fue su sorpresa de ver su habitación… aterrada aún por lo que había visto se levantó de un salto de su cama… estaba asustada, miró sus manos que estaban empapadas de sudor y que temblaban… ¿Qué había sido eso?

Sin poder contenerlo comenzaron a brotar lágrimas de sus ojos sin entender aún porque lloraba… ¿había sido un sueño? Era lo más probable pero se había visto tan real que le hacía dudar… la muchacha se secó rápidamente las lágrimas, no era momento para ponerse a llorar tenía que averiguar que era todo eso… en ese instante escuchó un sonido agudo que venía de la primera planta… el sonido de que algo se rompía…

La maestra de las cartas no lo pensó dos veces… se puso la bata y salió disparada de su cuarto con dirección a la primera planta… ese sonido que había escuchado le pertenecía a alguna vajilla que se había roto por lo tanto el sonido tenía que venir necesariamente de la cocina… a esas horas solo una persona podía estar en ese lugar…

A los pocos segundos la muchacha se encontraba en frente de la cocina… en ese instante sintió un enorme temor de que algo le hubiera pasado… pero no podía ponerse a dudar, tenía que asegurarse primero de que todo anduviera bien.

La muchacha tomó un poco de aire y entró en la habitación… el escenario no era como lo que ella se había imaginado, pero para su suerte era mejor así… en el piso se encontraba un plato hecho pedazos mientras que su padre se encontraba sentado en el piso con las manos cogiendo su cabeza… la muchacha se acercó hacia su papá para ayudarle a levantarse.

¿Te sientes bien papá? ¿Algo te duele? – preguntó rápidamente la muchacha de ojos verdes que había colocado el brazo de su padre sobre su hombro para que se apoyara en ella y pudiera levantarse…

Si Sakura, no te preocupes ha sido un mareo – atinó a responder Fujitaka que a duras penas podía mantenerse a pie, lentamente comenzaron a desplazarse hasta una silla en donde la dueña de Kerberos depositó a su padre con sumo cuidado mientras lo hacía la muchacha miraba preocupada a su progenitor… esos repentinos mareos de él ya comenzaban a preocuparle.

Otra vez un mareo papá, ya comienza a preocuparme todo eso… es mejor que llame a mi hermano – indicó la estudiante de arqueología que no podía ocultar su preocupación y se alistaba a dejar la habitación para despertar a su hermano que de seguro seguiría durmiendo.

Espera Sakura, no es nada… ya me pasó, además tu hermano no se encuentra en casa, tuvo que ir al hospital por una emergencia mucho más temprano… ha dejado una nota en la mesa – se apresuró a decir el decano de la universidad de Tomoeda al ver que su hija tenía todas las intenciones de buscar a su hijo mayor… la muchacha hasta cierto un poco incrédula con lo que le había dicho su padre miró la mesa y había una nota que había escrito su hermano.

La muchacha se acercó a la mesa y leyó rápidamente el escrito que había dejado su hermano… algo resignada se sentó al frente de su padre, ella realmente no sabía que hacer en un momento como ese sin embargo cuando levantó su mirada para ver a su padre, él la miraba con la misma cara sonriente de siempre.

Gracias por preocuparte tanto hija mía pero ya te dije que no es nada… - atinó a decir el maestro universitario al ver como su hija seguía teniendo ese semblante de preocupación.

¿Qué pasó exactamente papá? – preguntó la muchacha que no sabía que pensar de todo eso, su hermano ya había revisado a su padre y después de eso le había dicho que realmente no tenía nada que explicara esos repentinos mareos… por lo que su hermano mayor trató de no darle tanta importancia pues al final podría ser cosas de la misma edad o del estrés del trabajo.

Bueno estaba preparando el desayuno y justo cuando cogí el plato para servirte el desayuno me vino ese mareo y pues lo solté y perdí un poco el equilibrio por eso me senté – respondió el señor Kinomoto tratando en todo momento mostrarse tranquilo y sonriente aunque en el fondo no quería mentirle a su hija pero no se sentía capaz de decirle el motivo de ese mareo…

Ya veo… es la primera vez que te da uno de esos mareos tan temprano… no me digas que se están haciendo más continuos – volvió a preguntar la muchacha de ojos verdes que comenzó a imaginarse que la condición de su padre en vez de mejorar comenzaba a empeorar… ese pensamiento fue intuido por su progenitor que nuevamente tuvo que mentirle para evitarle alguna preocupación.

Pues no Sakura, ya no me había pasado… raramente me ha dado de nuevo, a lo mejor como no he dormido mucho… claro eso debe ser, hoy no he podido dormir bien y quizás ese mareo ha sido originado por mi cansancio – aseveró con seguridad el docente que miró a su hija que no estaba muy convencida de lo que escuchaba, era necesario que ella le creyera, aún no se sentía capaz de decirle lo que en verdad estaba pasando…

El profesor Kinomoto no estaba muy seguro de lo que estaba pasando pero sabía que algo había pasado ese día y que eso tendría que averiguarlo por si solo pues estaba seguro que sus hijos no le hablarían de eso, es más solo los pondrían en sobre aviso y solo los preocuparía más… esos "mareos" se hacían más continuos con el pasar de los días… pero esta vez fue un poco más perturbador y sobre todo pudo al fin distinguir esas raras siluetas que siempre veía en sueños…

La muchacha japonesa pudo ver como su progenitor se perdía en sus pensamientos… ¿estaría diciéndole la verdad? Realmente no encontraba motivos que le indicaran que su padre le mintiera… además él nunca le había mentido, así que no era necesario desconfiar de él… seguro su hermano tenía razón y se estaba preocupando innecesariamente… sin darse cuenta la muchacha se había olvidado por completo lo que había visto en sueños… su atención en ese momento se había centrado exclusivamente en su papá.

A lo mejor tienes razón y solo es cansancio, la verdad me asusté bastante… pensé que algo malo pasaba en la casa – expresó mucho más aliviada la muchacha que le sonrió a su padre, mientras se dirigía a la cocina, no pudo evitar imaginarse que tal vez el muchacho de ojos celestes estaba buscándola y que había encontrado su casa y al encontrarse con su padre lo primero que había optado por hacer es herirlo… se alegraba de saber que se había equivocado en esta oportunidad.

Discúlpame hija por asustarte de esa forma… pero ya que estás aquí podemos aprovechar para desayunar ¿no lo crees? – preguntó el profesor que le sonrió nuevamente a su hija, al fin le había convencido… ya luego tendría tiempo de reflexionar detenidamente lo que había visto, además había un tema del que quería conversar con su hija.

La verdad que quería cambiarme primero pero bueno por un día no creo que pase nada, de paso que aprovechamos para romper la rutina – expresó la antigua card captor que sacó de su mente todo los pensamientos negativos, tenía razón su padre, no había razón para preocuparse… el patriarca de la familia Kinomoto asintió con la cabeza afirmando lo que había dicho con la cabeza mientras iba por una escoba y recogedor para limpiar el desastre.

Después de unos minutos ya había recogido todos los pedazos de plato que habían salido dispersos por toda la cocina mientras que su hija había cogido nuevos platos y había servido el desayuno dentro de ellos para luego colocarlos en la mesa en el lugar respectivo en donde ellos se iban sentar… una vez acabado los dos se sentaron uno frente al otro y comenzaron a degustar de la comida…

¿Has visto al joven Li, Sakura? – preguntó repentinamente el decano que miró como su hija se sonrojaba en las mejillas ante su inesperada pregunta… no había duda que los sentimientos que unían a la pareja eran muy fuertes… más de lo que él mismo hubiera esperado.

Este… pues la verdad no, ayer fui a verlo pero no lo encontré… - la muchacha no terminó de decir lo que había pensado decir, en ese momento le entró la duda de decirle a su padre acerca de las hermanas de su prometido, no era que fuera algo malo eso solo que aun no había pensado como decirle a su padre acerca de la magia y los cargos de su futuro esposo… por lo que sería difícil hablarle sobre su preparación y todo eso… por el momento sería mejor que no supiera nada… tendría que hablar con el joven chino para ver que podían hacer.

Ya veo hija… pero hay algo que quería preguntarle pero a lo mejor tú lo sabes y me puedes ayudar… - indicó después de unos segundos de silencio el decano que dejó un poco confundida a su hija con lo que le había dicho… ¿Qué cosa quería preguntarle su padre a su novio?

¿Por qué pones esa cara hija? No es nada malo… solo quería preguntarle acerca de la boda… - atinó a decir el patriarca de la familia Li al ver la cara de confusión de su hija, seguro ella estaba pensando otra cosa… la muchacha simplemente atinó a sonrojarse, aún no se acostumbraba del todo a hablar con su padre de su matrimonio…

Sin embargo la palabra boda no tenía el mismo significado para todos los habitantes de la residencia Kinomoto, no por lo menos para él… se había quedado pasmado cuando escuchó al profesor universitario sobre la boda… entonces al final su temor se había cumplido… ese tipejo se había atrevido… no, eso era demasiado, mucho más de lo que podía soportar…

No sabía como explicarlo pero muy para sus adentros sabía que el matrimonio de la maestra de las cartas con el joven chino era cuestión de tiempo, pero eso a escucharlo había una gran diferencia… si hubiera sabido que al levantarse iba a escuchar tremenda noticia hubiera preferido mil veces quedarse en cama…

Desde esa noche sabía que algo importante había pasado… todo el ajetreo que armaron esa vez era por algo y aunque tenía sus sospechas, la triste realidad le daba la espalda… ese tipejo al fin se había salido con la suya… ¿en que pensaba Sakura?

El guardián bajó la mirada… en ese momento sentía un enorme vacío, tenía la sensación que le acababan de arrancar lo más preciado… él era consciente que estimaba de sobremanera a su dueña pero era la primera vez que comprobaba dicho sentimiento… en ese instante comenzó a maldecir el haberse levantado, se hubiera quedado en cama mejor… pero la curiosidad fue más que cualquier cosa, además como ignorar el escándalo que armó su dueña al levantarse.

Una pequeña lágrima salió de uno de sus diminutos ojos, no quería aceptarlo pero esta vez ya no había vuelta para atrás… había muchas cosas que pensar y muchas más que decidir, con lentitud el pequeño muñeco de felpa subió nuevamente al dormitorio de su dueña en donde la ventana se encontraba abierta.

Ah eso… pues la verdad tampoco lo sé papá y para serte sincera con Shaoran no hemos hablado respecto a la fecha – indicó aun ruborizada la estudiante de arqueología que a pesar de todo le da algo de vergüenza hablar de esas cosas con su papá y no era que no le tuviera confianza… simplemente que le era difícil hablar esas cosas con él.

Ya veo hija pero en todo caso no crees que ya sería bueno pensar en una – sugirió el señor Fujitaka que miraba las vacilaciones de su hija, no le extrañaba que ella se apenara de hablar de esas cosas con él… sin embargo tenía que preguntarle pues era la única forma de estar enterado de todo.

Tienes razón papá aunque creo que aún no hay mucho apuro pero de todas maneras te prometo hablarlo con Shaoran – respondió la muchacha un poco más tranquila, ya era momento de que se hiciera a la idea ya que pronto se haría más que público su boda así que solo le quedaba acostumbrarse.

Me parece bien hija, por cierto ¿No tienes clase el día de hoy hija? Pues ya es algo tarde… - preguntó Fujitaka que recogía todo el servicio que se encontraba en la mesa para colocarlo en el fregadero para poder lavarlo.

¡Es cierto! Me había olvidado por completo… ¡otra vez voy a llegar tarde! – exclamó alterada la muchacha de ojos verdes que hizo un ademán para agradecer la comida a su padre y salió corriendo con dirección a su dormitorio… con todo lo que había pasado se había olvidado por completo de su clase…

En pocos segundos se encontraba en su habitación, después de cerrar la puerta se metió de lleno en el armario para escoger la ropa que iba a usar ese día, pronto comenzó a volar la ropa por todos lados a la vez que la muchacha se cambiaba y buscaba unos zapatos que hicieran juego con su ropa.

Cuando terminó de arreglarse la muchacha se dispuso a salir de la habitación cuando de improviso se percató que no había visto a su pequeño amigo… era algo raro pues a esas horas normalmente ya se encontraba despierto… con sigilo se acercó al cajón donde dormía su amigo y grande fue su sorpresa al no encontrarlo ahí.

"¿A dónde se habrá ido Kero tan temprano?" – se preguntó la muchacha algo extrañada por la repentina desaparición de su viejo amigo… normalmente él no salía de su casa a menos que le dijera a donde iba, sin embargo esta vez no había dejado ni una nota, nada; simplemente se había ido.

"Ya verá Kero cuando lo vea, le daré una reprimenda por salirse así no más… es peligroso que ande por las calles, cualquiera lo puede ver" – se dijo finalmente la muchacha algo molesta con el comportamiento irresponsable de su guardián, ya hablarían más tarde con él acerca de eso… sin demora la muchacha salió de su habitación para dirigirse a la universidad, con un poco de suerte llegaría a tiempo o en el peor de los casos tendría que utilizar "un poco de ayuda"…

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A pesar que en ese día no se había presentado lluvia alguna, no dejaba de ser otro triste día… y a pesar del clima las cosas tenían que seguir su curso, eso siempre se decía el profesor de historia de la preparatoria Seijyu cuando se levantaba de su cama… como siempre se levantaba a la misma hora, se alistaba lo más rápido que podía… pues trataba de concentrar todo su tiempo en una de las cosas que más disfrutaba… comer.

El docente Tsukishiro como todas las mañanas estaba alistándose para ir a su trabajo… aunque ese día se había levantado mucho más temprano de lo normal… por lo que esta vez se alistaba con paciencia… tenía tiempo de sobra por lo que dejó que su mente simplemente volara…

El maestro no pudo evitar pensar acerca del inesperado matrimonio de su mejor amigo… esta vez si que lo había sorprendido de sobremanera, podía haber esperado cualquier cosa… realmente cualquiera y no se hubiera sorprendido tanto como esta vez… se había quedado sin palabras, hasta el punto de pensar que todo era una broma, inevitablemente el joven profesor se vio sumergido en sus recuerdos…

El maestro de historia caminaba junto a su colega de literatura con dirección a la salida de la preparatoria, habían tenido ambos un día cargado de trabajo… gran parte del día estuvieron dictando clase y en los ratos libres estuvieron revisando exámenes, se podría decir que al fin se habían dado un tiempo para conversar.

… eso fue lo que escuché de la profesora Ino – terminó diciendo la docente de la literatura algo desconcertada al recordar lo que su colega le había contado sobre el incidente en su hora de clase y las miles de cosas que tuvieron que hacer para contrarrestar el pequeño incendio que había provocado el pequeño experimento en el laboratorio de química.

Eso debió ser peligroso… es bueno saber que nadie salió lastimado – respondió Yukito con su habitual tranquilidad… aunque trató de mostrarse sorprendido después de haber escuchado lo que le había dicho su amiga, aunque era todo lo contrario… él sabía a la perfección lo que había pasado y las graves consecuencias que eso pudo haber traído de no haber estado ahí…

La falsa identidad del juez de las cartas se percató del incidente en el laboratorio y sabía que si no hacía nada para detener ese fuego era probable que se hubiera desencadenado en una mayor proporción haciendo que todo empeorara… sin embargo el problema era que no podía convertirse en Yue, en su desesperación por hacer algo al respecto pudo liberar la magia necesaria para poder contener las llamas y salvar la situación…

Al profesor todo ese suceso le tenía algo confundido… aparte que era la primera vez que le pasaba, lo que le extrañaba era como había sido capaz de expulsar magia sin haberse convertido en el guardián… quizás sería una buena idea preguntarle al muchacho que era la reencarnación de Clow al respecto… aunque la relación con su otro yo en ese último mes se había vuelto tan estrecha que tal vez eso tendría que ver con lo que había pasado o por lo menos eso pensaba…

Kasumi hablaba de varias cosas cuando de repente se percató que su amigo se encontraba perdido en sus pensamientos… por un momento le disgusto el hecho que ella se estaba matando hablando para que él ni siquiera le prestara atención pero también sabía que su colega no era de ese tipo de personas que ignoraban… lo más seguro era que algo le estaba pasando y quizás necesitaba hablarlo con alguien…

¿Te sucede algo Yukito? Desde hace un buen rato te veo muy distraído – preguntó la profesora después de unos segundos de meditarlo, sabía que últimamente su relación con su colega se había vuelto desde cierto punto de vista "muy cercana" y ese tipo de situaciones podían complicar aun más las cosas.

Ah… disculpa Kasumi, me quedé pensando un poco, no es nada, gracias por tu preocupación – respondió lo más rápido que pudo el profesor de preparatoria cuando reaccionó, sin darse cuenta se había olvidado por completo que estaba con su amiga, dejó que su repentina inquietud le absorbiera de la realidad.

Si hay algo en que pueda ayudarte, házmelo saber… si necesitas hablar con alguien… - la mujer no pudo terminar de hablar… sintió un nudo en la garganta, sabía muy bien que las cosas entre ellos estaba por decirlo algo revueltas y que en ese momento se podía interpretar cualquier cosa y se exponía a caer pesada e incluso entrometida.

La falsa identidad de Yue observó como su colega se había quedado de repente en silencio… aún no sabía exactamente que tan cierto eran esos rumores en la preparatoria sobre el supuesto romance que ellos tenían pero ahora que lo pensaba detenidamente cualquiera podría pensar eso, realmente nunca se había puesto a pensar en ese tipo de cosas y mucho menos en la relación que tenía con su amiga que ya de por si era algo rara…

El docente en ese momento no supo decirle… él sabía que no podía contarle acerca de su reciente duda pero tampoco quería mentirle, se sentía en un gran dilema… en ese momento escuchó una voz dentro de él que le decía que no tuviera miedo… ¿miedo a qué? Podría ser a su secreto… de seguro su otro yo trataba de decir algo pero como siempre no le gustaba dejarlo todo fácil sino que lo pensaras.

Gracias por hacérmelo saber Kasumi, me alegro mucho saber que puedo contar contigo… ¿sabes? Qué te parece si vamos a tomarnos algo en la fuente de soda nueva que han abierto cerca a mi departamento – preguntó después de unos segundos el docente de historia que aún no tenía muy claro lo que le estaba pasando pero sería mejor no preocuparse tanto por eso… además ahora solo pensaba en relajarse y estaba seguro que junto a su amiga se olvidaría de todos esos problemas.

Este… claro que si Yukito, por mí no hay ningún problema – atinó a responder algo sorprendida la colega de Yukito que no se esperaba esa repentina invitación… en ese instante sintió un pequeño ardor a la altura de sus mejillas que rápidamente trató de esconder… aún no sabía porque se había sonrojado pero sería mejor que su amigo no se diera cuenta.

Ambos colegas se encontraban a unos metros de la salida de la preparatoria cuando ambos distinguieron la silueta de una persona que estaba esperando… daba la impresión que había estado parado hace un buen rato.

Grande fue la sorpresa del profesor de preparatoria al estar más cerca de la salida que la persona que se encontraba ahí era una muy conocida para él… cuando el doctor Kinomoto logró alcanzar a ver a su mejor amigo atinó a llamarlo con la mano ante la confusión de Kasumi que no entendía nada.

¡Qué gusto verte Touya! – exclamó emocionado el profesor al ver a su amigo… aunque estaba seguro que si había ido a verlo era porque necesitaba con urgencia hablar con él…

Pues si… te debía una visita, no te acuerdas – indicó el joven doctor que dirigió la mirada a la persona que acompañaba a su amigo… era la primera vez que la veía pero aparentemente tenía mucha confianza con su amigo de preparatoria.

Ah vaya, que descortesía la mía… no los he presentado, ella es la profesora Kasumi Ogai… y él es mi mejor amigo el doctor Touya Kinomoto – se apresuró a decir el docente al ver que las dos aludidos se veían sin entender que hacía el otro en ese lugar…

Supongo que tienen cosas de que hablar… así que mejor me paso a retirarme – expresó algo entristecida la maestra que se había hecho la idea de pasar un buen rato con su amigo.

Ambos amigos se vieron por unos segundos… no supieron que decir en ese momento, el silencio reinó por unos segundos… silencio que el doctor interpretó perfectamente… vaya que sorpresa que se había llevado ese día… sin previo aviso la falsa identidad de Yue se acercó a su amiga y le habló al oído.

Discúlpame de nuevo Kasumi, te prometo que mañana sin falta quedamos… es una promesa - susurró el profesor a su colega que lo miró por un segundo desconcertada… luego la mujer simplemente sonrió y asintió con la cabeza, se despidió de su amigo y del médico con un gesto con su mano, a los pocos segundos la profesora se perdió de vista…

Los amigos de preparatoria comenzaron a caminar en silencio… aparentemente ambos tenían algo que contar pero ninguno de los dos daba el primer paso… hasta que el médico decidió hablar por su amigo.

Simpática "tu amiga", Yuki – atinó a decir de manera algo sarcástica el joven médico que miró como su amigo lo miraba algo confundido como si no supiera de lo que le estaba hablando.

Así es, aunque aún no comprendo porque lo dices con ese tonito… - respondió algo incómodo el profesor que no se esperaba que su amigo también le estuviera buscando un romance con su colega… hasta daba la impresión que todos se habían puesto de acuerdo… pensar en eso le hizo sonreír, ya estaba hablando como su mejor amigo.

Yo no he dicho nada Yuki, de seguro tu consciencia te hace ver cosas que no son… - volvió a decir el médico que sonrió nuevamente, eran contadas las oportunidades en que podía poner en apuros a su amigo y aparentemente ese era una de esos temas y no podía desaprovechar la oportunidad.

Tal vez te creyera si no te conociera tan bien Touya Kinomoto – indicó algo resignado el maestro al ver que su amigo seguiría con el tema… aunque no entendía la obstinación de todos de tratar de involucrarlo con su amiga, ¿o acaso en verdad había algo? Y él era tan tonto que no se daba cuenta.

El doctor pudo ver como nuevamente su amigo se había quedado en silencio, al parecer sus sospechas no eran tan infundamentadas como parecía… pero quizás era mejor que su amigo descubriera eso por si solo pues tratar de forzarlo a ver lo que parecía obvio solo empeoraría las cosas… él lo decía por experiencia propia.

Bueno pero estoy seguro que si has venido a verme sin avisar debe ser porque realmente necesitas hablar conmigo de algo urgente – dijo Yukito después de varios segundos de silencio… el maestro decidió dejar zanjado ese asunto, ya le estaba dando demasiado vueltas a algo que no podía ser cierto y simplemente se estaba dejando llevar por lo que decía el resto.

No cabe duda que me conoces a la perfección Yuki pues si… quería hablarte de algo – el médico aún no estaba acostumbrado a la idea de casarse, hasta de cierta forma le parecía algo raro… y no era que no quisiera a su novia, solo que nunca se había puesto a pensar en la idea de casarse y formar una familia, eso nunca estuvieron en sus planes.

No me digas que al fin se van a casar Sakura con Li – se apresuró a decir el maestro con toda la intención de poner de mal humor a su amigo, ya le tocaba su turno de molestarle un poco con el tema que más le dolía… el talón de Aquiles del hijo mayor de Fujitaka era sin duda la futura boda de su hermana menor.

Ya tengo suficiente castigo soportando a ese chiquillo para que me digas eso… aunque tengo que admitir que vengo hablarte acerca de una boda – dijo finalmente el médico que en ese momento miró hacia otro lado dejando confundido a su amigo de preparatoria… ¿de qué boda hablaba?

¿Ah si? Pues no me imagino quién más se puede casar aparte de ellos – atinó a decir el maestro que no comprendía bien las cosas pero por la repentina actitud que había tomado su amigo tenía que ser algo serio.

La mía… - atinó a responder el doctor dejando boquiabierto a su amigo que se quedó de una sola pieza… sus ojos se abrieron de golpe por la impresión… eso era mucho más de lo que podía esperar… ¿su amigo casado? No cabía en ninguna lógica…

Eh… ¿estás hablando en serio? – preguntó después de un largo silencio el maestro que aún no podía concebir la idea de ver a su amigo casado… tenía que ser una broma… él conocía a su mejor amigo y sabía que casarse no era una de sus metas trazadas en su vida.

Así es Yukito… algo difícil de creer ¿no? – respondió el hijo de Fujitaka que miró el rostro de sorpresa de su amigo, personalmente le entendía, hasta el mismo todavía seguía algo sorprendido con el repentino giro que había dado su vida, aunque si había algo claro para él, era que quería pasar el resto de días al lado de Nakuru.

Me has dejado anonadado para serte franco, supongo que has pensado mucho antes de tomar esta decisión tan importante así que no me queda más que felicitarte Touya – indicó un poco más tranquilo el profesor de preparatoria que abrazó a su mejor amigo… conociéndolo de seguro lo había pensado detenidamente y había decidido lo mejor para ambos.

Gracias Yukito pero para serte sincero no lo pensé mucho, Nakuru me lo propuso hace unos días cuando fue a verme al hospital y pues le dije que si, no lo he comentado antes porque quería estar seguro de no arrepentirme – expresó calmadamente el galeno que observó nuevamente como su amigo se sorprendía con lo que le decía… existían muchas cosas en su vida que jamás pensó tener y ya era momento de dejar atrás los malos recuerdos y pensar en su presente y futuro y él estaba seguro que en ambos tenía que estar su novia.

Bueno sea como sea ya has dado el primer gran paso… ahora te espera toda una nueva vida Touya, ¿ya lo comunicaste en tu casa? Espero que lo hayas hecho porque de seguro tu papá y Sakura se alegraran muchísimo – indicó sumamente convencido de lo que decía la falsa identidad de Yue, esa era una noticia con la cual se podía celebrar a gusto.

Si ya les dije y ha sucedido justo como acabas de decirlo… ellos se alegraron mucho con la noticia, hasta creo que se alegraron más que yo mismo – expresó el médico que recordó el momento en que le dijo a su familia acerca de su boda… ellos habían tomado la noticia excesivamente bien.

El profesor simplemente se rió ante la ocurrencia de su amigo… aunque no lo demostraba exteriormente él se sentía bastante feliz, podía notarlo por sus expresiones y sus gestos… por unos segundos dejó volar su mente y se imaginó a su amigo y su prometida en el altar…

Por cierto Yuki hay algo que quiero pedirte – indicó el galeno repentinamente que hizo que su amigo regresara a la realidad.

Si claro dime no más – atinó a decir el docente algo distraído… por un momento en su imaginación se vio a si mismo vestido de etiqueta y junto a su lado una bella mujer de ojos verdes con un vestido de novia blanco y muy largo… rápidamente sacudió su cabeza para sacarse esas ideas… con tanta cosas le decían ya comenzaba a imaginarse cosas…

Bueno Yuki quería pedirte que fueras mi padrino de bodas, estoy seguro que Nakuru no tendrá ningún inconveniente con que lo seas tú – expresó el médico que miró a su amigo en espera de su respuesta… para él significaba mucho que su amigo de toda la vida aceptara ser su padrino.

Pues claro que sí Touya, es más me siento halagado porque me has considerado para ser tu padrino… va ser todo un honor para mí – exclamó sumamente emocionado por la propuesta de su amigo, en verdad se sentía halagado por el gesto del médico.

Gracias Yukito, sabía que podía contar contigo amigo – después de terminar de hablar ambos buenos amigos se dieron nuevamente un abrazo… la falsa identidad del juez estaba muy contento por su amigo, aunque no se hubiera imaginado nunca que el médico se casara antes que su hermana menor.

Ambos jóvenes comenzaron a caminar sin dirigirse a ningún lado en especial, solo caminaban abrazados mientras contaban lo que les había sucedido en el día aunque Yukito omitió el accidente de la preparatoria… no era adecuado preocupar a su amigo con esas cosas… ahora él tenía que tener solo cabeza para su matrimonio…

La falsa identidad del juez de las cartas Sakura se encontraba ya listo para irse a la preparatoria pero antes tenía que tomar su nada abundante desayuno que ya se encontraba listo, el docente se sentó a la mesa y cuando se disponía a empezar escuchó el timbre de la puerta.

El maestro se levantó de su sitio y se dirigió a la puerta a ver de quién se trataba pero ya de por si era un gran misterio… a esas horas no esperaba a nadie y menos se podía imaginar quien venía a buscarlo a esas horas, era probable que se hubiera equivocado de apartamento… grande fue su sorpresa cuando abrió la puerta y vio a su colega de la preparatoria frente suyo.

Buenos días Kasumi, ¡qué sorpresa! – atinó a decir el docente de historia que no podía imaginarse el motivo por el cual su amiga se presentaba en su casa a esas horas de la mañana.

Buenos días Yukito, disculpa que te moleste a estas horas pero necesitaba saber tu opinión sobre esto – indicó la joven de ojos verdes que le alcanzó un sobre a su amigo que sin demora lo abrió… realmente se encontraba ansioso por saber que pasaba… con rapidez leyó el contenido del mismo y fue grande la sorpresa que se llevó…

¿Ya has desayunado Kasumi? – preguntó de improviso Yukito que aun no se recuperaba de la impresión… aún no estaba seguro lo que él tenía que hacer sabiendo lo que decía el contenido del sobre…

La verdad no, pensaba hacerlo en la preparatoria – respondió algo desolada la profesora de literatura, esperaba algo diferente a esa pregunta… ¿acaso él solo podía pensar en comer?

Te parece si tomamos desayuno juntos mientras conversamos más detenidamente acerca de esto – sugirió el profesor que trató de sonreír pero no pudo, su amiga simplemente atinó a asentir con la cabeza mientras pasaba adentro del departamento al mismo tiempo que el profesor de la preparatoria Seijyu cerraba la puerta… tal vez también sería bueno pedir un permiso para faltar porque lo más seguro que tendrían una larga conversación…

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Las horas pasaron rápidamente y poco a poco el cielo se oscurecía para dar comienzo a una noche más en la ciudad de Tomoeda… una noche que ocultaba muchas cosas siniestras… siniestras pues la gente caminaba con cierto temor por los recientes rumores que se había escuchado que había un acechador que se ocultaba en las sombras…

Esta información no era indiferente para el muchacho que era la reencarnación del mago más famoso de todos los tiempos, aunque no tenía un fundamento sólido para su hipótesis era la más lógica por lo que le comunicó a su amigo chino sobre asunto, después de eso el muchacho chino decidió acompañar a su novia el mayor tiempo posible… lo más seguro era que el muchacho caído del cielo era ese acechador y tal vez estaba buscando algo y era mejor que no los tomara por sorpresa… por lo que esa noche no era la excepción y ambos caminaban por las calles tomados de la mano hablando de varias cosas.

El jefe del clan Li trató de alejar de su mente todos esos pensamientos negativos, de lo contrario no podría ocultar su preocupación y su prometida sospecharía que le ocultaba algo y no era recomendable que ella se involucrara en todo ese problema mientras la pudiera mantener al margen de todo sería mejor.

Aunque las cosas habían cambiado drásticamente de rumbo cuando su novia le comentó algo que a él le puso sumamente nervioso… nuevamente las cosas se salían de su control y ahora ya no podría hacer nada para remediar las cosas, aparentemente su suerte seguía siendo la misma…

Tengo que ser sincera contigo, la pase muy bien conversando con ellas… - concluyó finalmente la muchacha de ojos verdes con una sonrisa al recordar las cosas de que hablaron y lo bien que le había hecho saber cosas de su novio… ahora lo quería más que nunca…

No tienes que decir eso para quedar bien conmigo Sakura, no me sorprendería que mis hermanas te hubieran incomodado con sus cosas, pero hasta ahora no me has contado de que tanto hablaron – preguntó de repente el joven chino… todo ese tema de sus hermanas le cambiaba el ánimo… no podía explicarse como el destino se había encaprichado con hacerle todo difícil, cuando él ya estaba pensando en como deshacerse de sus latosas hermanas ahora ya era todo inútil…

Ah, muchas cosas… pero lo fundamental fue sobre mi preparación para ocupar mi lugar como la esposa del líder del comité de hechiceros de oriente y jefe del clan Li – indicó firmemente la estudiante de arqueología que ya se podía imaginar la reacción de su novio pero no quería ocultarle eso pues al fin y al cabo se iba a enterar de todas maneras.

¿¿¿¿Queeeé???? Mis hermanas como siempre metiéndose en donde no las llaman, no te preocupes por eso Sakura, no tienes que hacer nada que mis alocadas hermanas te digan… hablaré seriamente con ellas… me estoy cansando de ese jueguito, ya han llegado muy lejos con eso – expresó alterado el muchacho de ojos color miel que estaba furioso… estaba harto que sus hermanas hicieran las cosas como les diera la gana, ni siquiera tenían la amabilidad de decirle lo que hacían a él.

La muchacha miró a su novio como perdía el control de si mismo, por lo menos se lo había tomado más calmado de lo que ella esperaba, ahora comprendía mejor las cosas que le contaron las hermanas de su novio…

No te preocupes por nada Shaoran, ellas también me contaron sobre las responsabilidades que tienes con el comité y con tu clan, en cierta forma te tengo que agradecerte el hecho que no me hayas contado para no agobiarme con eso pero por otra parte me gustaría que confiaras más en mí… no soy tan débil como crees, soy capaz de afrontar cualquier cosa si con eso te puedo ayudar – indicó después de unos segundos la muchacha japonesa que miró con determinación a su acompañante que se había quedado en silencio y había bajado la cabeza de vergüenza.

El descendiente de Clow Reed trató de decir algo pero sabía a la perfección que su prometida tenía mucha razón… él siempre trataba de protegerla de todo pero esa no era la forma correcta de hacer las cosas, tenía que confiar más en ella pero no podía sentir miedo…

Discúlpame Sakura, sé que tienes razón pero… - el muchacho se quedó nuevamente en silencio, el sabía a la perfección el motivo de actuar así sin embargo le costaba tanto admitirlo, pero si no era completamente sincero con ella las cosas no podrían resultar bien.

Yo tengo miedo… mucho miedo a perderte Sakura, yo no sé que haría si no te tuviera a ti, tú eres una de las pocas cosas que me hacen feliz en mi vida y el solo pensar que no te pudiera ver más me aterra… sin ti mi vida perdería total significado, tú eres la razón de mi existencia – expresó finalmente el muchacho que tenía la mirada en el piso y sin poder evitarlo unas gotas se precipitaron de sus ojos para estrellarse al suelo ante la sorpresa de su novia.

El muchacho se detuvo en medio de la vereda y se quedó simplemente parado sin atinar a hacer nada, la maestra de las cartas aún no se recuperaba de todo de la impresión… ella no esperaba que él se sintiera así aunque ahora entendía lo que le habían dicho las hermanas de él, su vida había sido hasta cierto punto solitaria y había sufrido mucho pero eso estaba cambiando, de ahora en adelante ella viviría solo para hacerlo feliz.

Shaoran no debes tener miedo a nada, a mí nada me va a pasar… yo te amo y tampoco me imagino la vida sin ti, pero no pensemos en esas cosas, no hay nada que nos pueda separar y solo eso debe importarnos, mientras estemos juntos nada podrá salir mal – indicó la antigua card captor después de meditar un poco la situación, entendía el sentir de su novio pero tenía que entender que no podía estar protegiéndola siempre… la muchacha se puso delante de él, tomó su cara con sus dos manos lo miró directamente a los ojos y luego le dio un tierno beso para darle ánimos, después de eso el muchacho simplemente asintió con la cabeza…

Lo siento Sakura, lamento mucho que tengas que ver lo inmaduro que soy – dijo finalmente el jefe del clan Li aun algo cabizbajo, sinceramente deseaba no sentirse así pero no lo podía evitar… ella era lo único que en verdad le importaba y por nada quería perderla.

No tienes que lamentar nada Shaoran, me siento feliz de saber que yo soy tan importante para ti, y quiero que sepas que tú también eres una de las cosas más valiosa que tengo en mi vida, de ahora en adelante hay que confiar un poco más en el otro, porque "pase lo que pase todo estará bien" mientras estemos juntos – expresó con una sonrisa la muchacha que le devolvió el animó a su novio… que equivocado estaba sobre ella, era mucho más fuerte de lo que había pensado… incluso más que él mismo…

Gracias Sakura por tus palabras, tengo la sensación que me acabo de quitar un gran peso de encima – se apresuró a decir el muchacho que sentía un gran alivio, sin demora tomó la mano de su prometida y retomaron su caminata con dirección a la casa de ella.

Después de unos minutos de caminar, la pareja se encontraba frente a la puerta principal de la residencia Kinomoto que se veía igual como hace ocho años… la pareja se despidió con un beso para luego separarse, él se alejó hasta perderse de la vista de su novia que entró a su casa en donde una sorpresa le esperaba.

La muchacha comenzó a buscar a su padre por la cocina y luego por su habitación pero no estaba, comenzó a buscar por toda la casa pero no había señales de su padre, era muy raro que él saliera a esas horas… seguro tuvo que salir por algo urgente pues ni siquiera había dejado una nota… aunque podía haberle pasado cualquier cosa.

La estudiante de arqueología sacudió su cabeza para sacarse esas ideas de su cabeza, de seguro su padre se le había olvidado escribir algo antes de salir, últimamente se había vuelto un poco paranoica con todo… ya sin más que hacer la muchacha se dirigió a su habitación para descansar aunque era temprano se sentía algo cansada.

Ni bien abrió la puerta la muchacha pudo observar que encima de su cama se encontraba su pequeño amigo que estaba con los bracitos cruzados, daba la impresión que había estado esperando desde hace un buen rato pues ni bien había terminado de abrir la puerta, el guardián había clavado su mirada en dirección a la puerta y ahora miraba fijamente a su dueña… esto le extrañó de sobremanera a la muchacha japonesa que no se esperaba ese tipo de recibimiento.

¿Kero? ¿Qué se supone que estás haciendo ahí? – preguntó algo extrañada la muchacha que no podía quitarse de encima la mirada de su guardián… tenía la sensación que él estaba enfadada con ella por alguna razón pero no lograba recordar que podía haberle hecho…

Quisiera hablar contigo Sakura – fue lo único que respondió el guardián de ojos dorados que se mantenía firme en su postura… su amiga lo miró más extrañada aún, eran muy pocas veces en la que su pequeño amigo se comportaba de esa forma tan seria… ¿Qué podría estar pasando por su cabecita? Justo en ese momento recordó que él se había ido en la mañana sin decir nada, era un buen momento para llamarle la atención… después de todo ella tendría que estar molesta y no él.

Me parece perfecto Kero porque yo también quiero hablar contigo, voy a dejar mis cosas y enseguida estoy contigo – expresó después de unos segundos de pensar detenidamente la situación, la muchacha al instante fue a dejar sus cosas y a ponerse una ropa más cómoda, a los pocos minutos la muchacha se sentó en una esquina de la cama y ambos amigos quedaron frente a frente, mirándose pero sin decirse nada.

La falsa identidad de Kerberos no sabía como comenzar… sabía que era la mejor para todos pero era una decisión muy difícil para él… solo el pensarlo se le hacía tan difícil… sin embargo ya no había otra forma…

Viendo que no piensas decir nada pues entonces empezaré yo, se puede saber ¿Dónde has estado temprano? Te has ido sin decir nada – reprochó la muchacha de ojos verdes que estaba en cierta forma molesta por esa actitud de él, no se daba cuenta que verdaderamente le preocupaba que se fuera sin decirle nada, ya que en la calle le podía pasar cualquier cosa como la vez que se pelearon y que se salió de su casa y terminó parando en otra casa…

En ese momento el pequeño muñeco de felpa no estaba prestando atención a lo que su vieja amiga le decía, él simplemente tenía en su mente la idea de su boda con ese tipo odioso… solo eso existía para él y saber que ese tipo al final se había salido con la suya le desquiciaba…

Ni siquiera me dejaste una nota ni nada, simplemente te fuiste sin importarte que me preocupara por ti, no crees que me merezco aunque sea una disculpa por parte tuya… - agregó rápidamente la muchacha japonesa que esperaba una respuesta de su amigo que simplemente permanecía en silencio… fue en ese instante que ella se percató que él ni siquiera le estaba prestando atención y que prácticamente le estaba ignorando por completo… eso le molesto mucho, ella que le estaba hablando que se preocupó por él y él ni siquiera la escuchaba, eso era el colmo.

Esto es el colmo Kero, yo me estoy matando hablando contigo y tú ni siquiera me prestas atención… no sé que te pasa el día de hoy pero tengo que decirte que no me esperaba esto de ti – volvió a decir la antigua card captor que se sentía en parte decepcionada por el actual comportamiento de su amigo pero también algo preocupada porque sabía que él no era así y que algo le estaba pasando… algo que tal vez cambiara todo…

¿Estás decepcionada, verdad? Pues déjame decirte que no eres la única que está decepcionada de mí, yo también lo estoy de mi mismo… - atinó a responder la falsa identidad de la bestia guardiana del sello dejando callada a su amiga que no supo decir ante el repentino comentario de su guardián… no entendía muy bien que quería decir con eso.

¿Qué quieres decir con eso Kero? – preguntó algo temblorosa la dueña de las antiguas cartas Clow, como se imaginaba algo malo le estaba pasando a su amiguito y al fin sabría que era aunque no sabía como explicarlo pero tenía un gran miedo, pero no sabía a qué.

Estoy decepcionado porque no pude detener lo que más temía… pensé que podría hacer algo al respecto pero al final todo era una mentira que me quise creer, desde un comienzo yo era incapaz de hacer algo al respecto, solo era una pieza más en el juego del destino – respondió el pequeño guardián que bajó su cabeza, lo que iba a decir era una de las cosas más difíciles para él pero ya era inevitable, no podía concebir la idea de verlo…

La hija menor de Fujitaka trató decir algo pero realmente no entendía nada de lo que decía su guardián, normalmente él no era tan enigmático pero esta vez no solo estaba actuando así sino que podía sentir un gran pesar en él, le daba la impresión que él estaba llevando una gran tristeza por dentro.

Hace algo más de 8 años nos conocimos, recuerdo que eras una niña muy decidida y aunque al comienzo no aceptabas tu destino, poco a poco comenzaste a reunir las cartas Clow aunque nunca tuviste un entrenamiento mágico ni nada por el estilo… no lo necesitabas pues lo tuyo era algo innato… esos días fueron inolvidables, a pesar de la adversidad la pase muy bien junto a ti aunque de vez en cuando discutíamos pero siempre nos reconciliamos… en ese tiempo las cosas eran mucho más fáciles – dijo el guardián que aún mantenía su mirada fija hacia abajo… sentía que no era capaz de mirarla a los ojos, estuvo superaba cualquier dificultad que había enfrentado antes pero tenía que continuar, no podía darse el lujo de retractarse…

Los últimos años he visto como has crecido y como has madurado en muchos aspectos, todo ese tiempo que he pasado a tu lado será un lindo recuerdo que jamás olvidaré, eso te lo aseguro Sakura – agregó la falsa identidad del guardián de ojos dorados que dejó muy sorprendida a su dueña que no comprendía lo que quería decir con todo eso.

¿Qué quieres decir con eso Kero? – preguntó algo preocupada la muchacha que sentía un enorme miedo… en ese momento su corazón comenzó a palpitar con fuerza, era una sensación muy extraña como si fuera a perder algo muy importante para ella, algo valioso…

¿Por qué no me dijiste que te vas a casar con el mocoso? – preguntó repentinamente el pequeño muñeco de felpa dejando atónita a la estudiante de arqueología que se quedó helada por unos segundos… no se esperaba que su amigo supiera acerca de su boda pero ¿Cómo se había enterado? La única forma que podía explicar como se había enterado era que hubiera recurrido a sus viejas mañas…

No te esfuerces en negarlo Sakura que sé muy bien que es cierto… hoy te escuché hablando con tu papá sobre tu boda – atinó a decir Kero al ver que su vieja amiga trataba decir algo pero no lograba articular ni una palabra, la muchacha al fin comprendía todo… ahora entendía porque se había desaparecido sin decir nada, como ella esperaba la noticia le había afectado a su siempre celoso amigo.

Es la segunda vez que me ocultas algo tan importante y en esta ocasión también tiene que estar involucrado ese mocoso – agregó el guardián que se mostró molesto aunque solo era apariencia… realmente sentía un gran vacío en todo su ser… toda la culpa la tenía ese tipo, si no existiera todas las cosas estarían bien… a la hora que tuvo que regresar.

No Kero, Shaoran no tiene la culpa de nada esto, fui yo quien decidió no decirte nada, justo porque temía tu reacción… no me gusta ocultarte las cosas pero estaba esperando encontrar el mejor momento para decírtelo – se apresuró a decir la dueña de Yue que se sentía en parte avergonzada con su amigo, en cierta forma tenía razón… era la segunda vez que le ocultaba algo, la primera vez fue cuando se hizo novia de Shaoran pero claro eso no se podía comparar con lo de ahora, en ese momento se olvidó por completo que tenía que llamarle la atención por haber estado escuchado conversaciones ajenas…

No trates de defender lo indefendible Sakura, ¿Cuándo pensabas decírmelo? ¿Cuándo ya estuvieras casada? Al final no entiendo para qué tratas de disculparte conmigo si al final lo único que te importa es estar bien con ese chiquillo – exclamó algo exaltado el muñeco de felpa que no pudo evitar quebrar su voz… en verdad le dolía tanto saber que ella prefería más a ese ingrato tipo que a él, le dolía desde lo más profundo de su ser.

No digas esas cosas que no son ciertas Kero, hace mucho tiempo te lo vengo diciendo pero tú siempre sales con lo mismo… yo a ti te quiero mucho, eres alguien muy especial para mí, lo que siento por Shaoran es diferente al cariño que tengo por ti por lo que no tienes que competir con Shaoran, son dos cosas muy distintas, para mí los dos son especiales – expresó la muchacha muy convencida de lo que decía por lo que hizo dudar a su guardián por unos segundos, tal vez ella tenía razón y no había razón para competir con el novio de su mejor amiga… por unos segundos ambos sonrieron, aparentemente al fin habían logrado entenderse…

La muchacha de ojos color esmeralda sin previo aviso extendió sus brazos para que su amigo se acercara hacia ella, sin dudarlo dos veces el pequeño muñeco de felpa se acercó y la muchacha la abrazó para luego llevarlo a su regazo para luego acariciarlo con cariño…

Tontito, ¿Cómo pudiste pensar que no te estimaba? Tú eres muy importante en mi vida Kero, si no hubiera sido por tu apoyo en todo este tiempo, la verdad no sé que sería de mi vida… - indicó con ternura la muchacha que seguía mimando a su amiguito que se sentía en su gloria, él había aprendido a quererla desde el primer momento que se conocieron… incluso la estimaba mucho más de lo que estimó a su creador.

Lo bueno de todo es que ya no te vas a casar con ese chiquillo bueno para nada ¿verdad Sakurita? – preguntó inocentemente el guardián con mucha ilusión, ilusión que duró muy poco pues su amiga dejó de acariciarlo y solo se quedó en silencio… su respuesta era más que obvia, su silencio lo decía como si lo gritara con todas sus fuerzas…

La maestra de las cartas no tuvo el valor para responderle… por un momento pensó que él había comprendido todo lo que le había dicho pero simplemente había confundido sus palabras y había interpretado otra cosa por lo que prácticamente les hacía regresar al inicio de toda su conversación sin embargo ella no se esperaría lo que iba a suceder después.

Tu silencio solo confirma que diga lo que diga, tú no cambiaras de opinión y te mantendrás firme en tu decisión – indicó con nostalgia el guardián que se levantó del regazo de su dueña y voló hacia cerca de la ventana, aún le era difícil hacerlo pero ya no había otro camino.

Kero no te pongas así… solo trata de entenderme, yo amo a Shaoran y quiero pasar el resto de mis días con él, pero eso no significa que no me importe lo que tú sientas – repuso la muchacha que ya no sabía que decir para hacer entrar en razón a su amigo amarillo que tenía en ese momento una mirada de pena.

No te preocupes por eso Sakura, no estoy diciendo que no lo hagas… lo único que trató de decir es que yo no puedo pertenecer a ese futuro que tú has decidido tener junto a ese tipo – expresó el muñeco de felpa que esta vez no pudo contener que por sus pequeños ojos brotaran una pesadas lágrimas que comenzaron a recorrer sus mejillas con rapidez.

¿Qué quieres decir con eso Kero? ¿tú estás pensando…? – la muchacha ya no pudo decir nada más… solo dejó que sus lágrimas hablaran por ella… con un gran esfuerzo se levantó de la cama y trató de acercarse a él pero sus piernas no se movían… él había decidido dejarla…

Eso es Sakura, yo ya no estaré más contigo… ya no te soy necesario, con el mocoso tienes todo lo que necesitas, ya ni siquiera tendré que protegerte porque aunque no quiero reconocerlo ese chiquillo tiene un gran poder que mi poder no puede compararse con la de él… tú ya decidiste y no hay más vuelta que darle… en verdad te deseo feliz en tu nuevo vida, aunque me duele el pensar que ya no pertenecerse más a ella… - el guardián se quedó en silencio mientras rompía en llanto… la muchacha también lloró junto a él… era la primera vez que le veía a su siempre alegre amigo llorar… no comprendía como las cosas habían llegado a ese punto, tal vez él tenía razón y había sido muy indiferente con él y su misma indiferencia le había obligado a tomar esa decisión.

Por favor no digas eso Kero, no puedes estar hablando en serio… no me puedes dejar así… nuestra amistad no puede terminar así, de esta forma – exclamó la muchacha que no quería pensar en no verlo más a su amigo, a su cómplice en mil aventuras… tenía que ser un mal sueño…

No te preocupes Sakura que esto no significa que ya no nos volvamos a ver pues yo ante todo sigo siendo tu guardián y mi deber es protegerte ante cualquier peligro, siempre que requieras mi ayuda te aseguro que estaré aunque dudo mucho que ahora me necesites, al final de todo el mocoso logró ganarme… es algo triste pero estoy seguro que es lo mejor, cuídate mucho Sakura… sé feliz – dijo con mucha nostalgia el pequeño guardián que ya no lloraba pero tenía una gran pena en su cuerpo… sin más comenzó a volar con dirección hacia la ventana para así dirigirse a la calle.

Espera Kero, por favor no te vayas… - exclamó la muchacha que trató de alcanzar a su amigo pero ya era tarde, él ya había llegado por la ventana y se encontraba fuera del alcance de su amiga.

Cuídate mucho Sakurita, te aprecio mucho, tú si supiste tratar como se debe a la bestia del sello aunque me olvidé que no eras como Clow quien dedicó toda su vida a mí y a Yue, sé que esto suena egoísta pero eso es lo que pensaba… me olvidé que tú eras una persona que tenía derecho a vivir con los suyos y hacer tu propia vida… no te preocupes por mí que yo trataré de encontrar mi propio camino – dijo finalmente la bestia guardiana del sello que trató de sonreír pero no pudo, miró por unos segundos la casa en donde había vivido más de ocho años, sentía una enorme nostalgia dejarlo… y así el guardián comenzó a alejarse.

¡Kero! ¡no te vayas por favor! – gritó la muchacha pero todo fue en vano pues el guardián no volteó solo siguió su camino hasta perderse de la vista de la maestra de las cartas que no sabía que hacer… solo sus lágrimas caían mientras miraba el firmamento sin hacer nada… hasta ese momento no se había dado cuenta sobre los sentimientos de su amigo, él no había sido egoísta sino ella… ni siquiera se había puesto a pensar en él, siempre pensó que el hecho que no aceptara a su novio era por celos… pero la verdad detrás de todo eso era que él se sentía tan solo y temía por su futuro… a diferencia de Yue que vivía dentro del cuerpo de Yukito que tenía una vida normal, el muñeco de felpa solo dependía de ella y ahora ella le había dado la espalda… la muchacha simplemente se quedó mirando la noche y dejó que sus lágrimas hablaran por ella…

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La oscuridad de la noche había cubierto toda la ciudad de Tomoeda… a esas horas ya no había ninguna persona andando por las calles, lo que le pareció perfecto a él pues al fin podría moverse libremente y buscar un lugar más adecuado para descansar aunque a esas alturas eso era en lo que menos podía pensar.

En la noche apareció la silueta de una pequeña criatura voladora que avanzaba por las solitarias calles… el guardián se sentía devastado, le había costado tanto separarse de ella pero estaba seguro que era lo mejor… ni en sus peores pesadillas se hubiera imaginado pasar el resto de sus días lejos de su mejor amiga, se había acostumbrado a vivir con ella que todo eso le parecía nuevo.

Durante varios minutos el muñeco de felpa comenzó a deambular sin rumbo alguno… sin darse cuenta se dejó llevar por los recuerdos, recuerdos de cuando las cosas eran más fáciles y no eran tan complicadas como ahora… él no se dio cuenta que su dueña había crecido y peor aún, no había tomado en cuenta que ella no siempre sería una niña… ahora ella era toda una mujer y tenía sus propias prioridades…

El guardián después de un buen rato se percató que se había perdido y que no tenía ni la más mínima idea de donde se encontraba, era la primera vez que veía esa zona de Tomoeda, podía sentir bastante soledad en ese lugar y el panorama solo confirmaba lo que sentía… era un gran descampado.

La falsa identidad de Kerberos comenzó a buscar un lugar en donde podría esconderse pues así como estaba era muy fácil que lo vieran aunque no parecía muy posible eso pero de todas maneras tenía que ir con cuidado… al poco tiempo confirmó su primera impresión… todo lo que veía era un gran campo de arena… con desesperación comenzó a volar en círculos en búsqueda de algún lugar que le sirviera, después de unos minutos pudo divisar a lo lejos un solitario árbol de cerezo, sin pensarlo dos veces se dirigió hacia allá.

El muñequito amarillo se subió por las ramas y se ocultó entre las hojas del majestuoso árbol… el guardián se recostó en una de las tantas ramas y trató de conciliar el sueño aunque en ese momento lo que menos podía era dormir… tenía una gran nostalgia que le consumía de a pocos.

Nuevamente los recuerdos comenzaron a inundar su ya afligida mente…vinieron a su cabeza imágenes cuando su amiga era aún una niña y estaba en búsqueda de las cartas Clow, ella siempre acudía a él para saber la mejor estrategia para sellar a las siempre inquietas cartas Clow que hacían de las suyas…

Recordó también como ella rivalizaba con el odioso sujeto chino, ambos deseaban capturar las cartas Clow aunque claro ella había sido escogida por la bestia guardiana como lo había decidido hace mucho tiempo Clow Reed en cambio el tipo chino fue enviado a recolectarlas solo porque eran descendiente del mago Clow y se sentía en la obligación de hacerlo.

No pudo evitar preguntarse en qué momento su dueña y el mocoso chino habían comenzado a tenerse más confianza… si al comienzo ese tipo simplemente la menospreciaba y la ignoraba, ¿en qué momento se gustaron? ¿Cómo pasó? Esas dudas comenzaron a intrigarlo e intentó hacer un poco de memoria… tal vez algo lograría encontrar…

Comenzó a recordar varias escenas en qué ambos luchaban juntos para confrontar el poder de una carta Clow, cuando esos dos se juntaban formaban un gran equipo y eso aunque le doliera tenía que admitirlo… pero eso no explicaba lo que había sucedido, tal vez había sucedido cosas que él desconocía… lo más seguro era que la prima de su dueña supiera más al respecto pues al final siempre fue la cómplice de esos dos…

Repentinamente vino a su mente la escena cuando la carta Regreso atrapó con su magia a su amiga… la forma como el niño chino hizo su esfuerzo por rescatarla y a pesar que ella había desaparecido dentro del árbol de cerezo, él no se había rendido… siguió buscando una manera de rescatarla, incluso arriesgo su propia vida al usar la carta Tiempo, carta que era peligrosa si quien convocaba su poder estaba cansado… quizás desde ese momento la relación de ambos cambió a ser más que rivales, pasó a ser de compañeros… pero el guardián en ese momento solo pensaba en el juez Yue por lo que no le había prestado atención a eso, algo parecido sucedió el día que se enfrentaron a la carta sueño… él hizo todo lo posible por ayudarla, sin importarle su propia seguridad volvió a utilizar la carta Tiempo y usó casi todos sus poderes para ayudarle…

Otro recuerdo imborrable era el día del juicio final, era algo que no se podía olvidar, en ese día fue cuando Yukito reveló su verdadera forma sorprendiendo a todos, nadie se hubiera imaginado que él era la falsa identidad que había adoptado Yue, claro a excepción del doctor Kinomoto y Kaho quienes siempre supieron que el profesor de historia no era un ser humano… ese día tanto Sakura como Shaoran trataron de ayudarse el uno al otro y aunque al fin salieron victoriosos pudo darse cuenta que la relación de ambos había dejado de ser de compañeros, ahora ya eran amigos que se preocupaban por el otro… pero nuevamente la falsa identidad de Kerberos no prestó atención a ese hecho, él se encontraba contento porque su amiga había logrado pasar la prueba de Yue y ahora estaba la preocupación de cómo decirle que tenía que esforzarse mucho para evitar que Yue desapareciera.

Lo que si fue un cambio drástico en toda esa historia fue lo que sucedió el día que fueron a una exposición de osos de felpa… nunca supo que pasó exactamente cuando se quedaron encerrados en el ascensor pero definitivamente fue algo que cambió la vida de esos dos y no le sorprendería en lo más mínimo que el niño de gafas tuviera algo que ver, pero desde ese día la relación de ellos se volvió mucho más unida, eran más que simples amigos… desde ahí comenzaron a llamarse por su nombre…

Como olvidar el día en que el niño inglés decidió revelarse como la reencarnación de Clow Reed y los puso en apuros… pero nuevamente el niño de Hong Kong estuvo allí para ayudarle y a pesar de estar muy débil hizo lo que podía para protegerle aunque eso era tremendamente peligroso ya que en esas condiciones tendría que usar parte de su energía vital… eso sería un misterio para el guardián, nunca llegaría a saber si Shaoran sabía que usar su magia en esas condiciones involucraba usar su energía vital y prácticamente ganarse un pasaje sin regreso al otro mundo… aunque claro que el día siguiente a todo eso fue cuando todo llegó al clímax, fue ahí cuando la vio a su dueña tan triste sin entender el motivo… y después se enteró que era por culpa de ese tipo, incluso fue a despedirle al aeropuerto, pero se el muñeco de felpa se enteró muy tarde, quizás se hubiera puesto más interés en averiguar que le pasaba hubiera sabido a tiempo que ese mocoso la estaba haciendo sufrir y hubiera hecho lo imposible para sacárselo de la mente pero al final todo quedó como un simple deseo…

Al poco tiempo de eso hizo su aparición la carta sellada, Vacío comenzó a desaparecer todas las cosas en Tomoeda y nuevamente tuvieron que enfrentarse a otra de las cartas que creó Clow pero fue más que eso… esa carta hizo que terminaran uniendo sus destinos tanto su dueña como el mocoso… ella misma le comentó que fue en esa batalla cuando al fin le confesó sus sentimientos… pero como era de esperarse él se enteró muy después de lo sucedido…

El guardián dejó escapar un pequeño suspiro de resignación, no sabía si a ciencia cierta el haber conocido esos hechos a tiempo hubiera cambiado en algo el destino de ellos dos, lo más probable que a lo más hubiera retrasado lo inevitable, aunque trataba de convencerse de lo contrario, él sabía a la perfección que esos dos eran el uno para el otro…

El pequeño muñeco agitó su cabeza… no ganaba nada pensando esas cosas… eso ya estaba en el pasado y ya nada podía hacer para evitar que las cosas cambiaran… ella ya había elegido al sujeto chino… en ese caso él sobraba en su vida por lo que era mejor buscarse un nuevo camino…

El guardián mientras estuvo deambulando por las calles tuvo el impulso de ir a ver al muchacho que era la reencarnación de su creador pero abandonó su idea cuando recordó que había escuchado una conversación de su dueña y su prima vía telefónica en donde ella le decía a la maestra de las cartas que estaba de novia del muchacho inglés… hasta su estimada amiga Tomoyo había sucumbido ante ese sentimiento que él no comprendía del todo…

Sin ánimos de hacer nada la falsa identidad de la bestia guardiana de ojos dorados simplemente trató de conciliar el sueño sin embargo le era tan difícil cerrar sus ojos y saber que al abrirlos ya no la vería como todas las mañanas…

Los minutos comenzaron a pasar rápidamente y sin darse cuenta el pequeño guardián comenzaba a ser abatido por el cansancio y a cada segundo sus parpados se hacían más pesados y ya no tenía fuerzas para tenerlos abiertos y en poco tiempo el guardián cayó preso del poder de Morfeo…

Las horas pasaron y lentamente la ciudad comenzaba a aclararse debido a que la oscuridad disminuía para dar comienzo a un nuevo día… aunque en ese día había aparecido una densa neblina que no dejaba ver mucho… y eso era perfecto para ellos… era justo lo que necesitaban para ocultarse…

Entre la neblina las siluetas de dos personas se podía ver muy borrosamente… ambos surcaban las calles a prisa pero con cautela… tenían que aprovechar que el clima estaba de su lado y escurrirse lo más pronto a su escondite pues en ese momento ellos eran presas fáciles.

Mientras corrían el muchacho pensaba si toda esa búsqueda servía para algo, poco a poco había comenzado a perder las esperanzas de regresar… quizás algo tenía que hacer en este lugar, su destino lo había traído aquí y quizás sería mejor buscar el motivo por el cual estaba ahí en vez de buscar una forma de regresar pues hasta el momento no había encontrado ni la más mínima pista.

A su lado corría una bella muchacha que tenía una larga cabellera negra que aún no había perdido la esperanza de regresar… aunque las cosas parecían cada vez más adversas y había momentos que pensaba realmente que todo estaba perdido, su amigo siempre la animaba y le hacía recordar que había gente que los esperaban, por lo que no se podían dar por vencido aún…

Después de unos minutos de correr por las calles al fin la pareja de amigos llegaron a su destino… aunque ahora se veía totalmente diferente debido a la neblina que lo tapaba todo, daba la impresión que se encontraba en un vacío sin fin…

¿Estás seguro que es este el lugar? – preguntó la muchacha que no se encontraba totalmente convencida que hubieran llegado a su destino, se veía tan diferente aunque claro con la neblina casi no se podía ver nada.

Confía en mí Tifa, haber… sino me equivoco el árbol debe estar por aquí – respondió el muchacho rubio que trató de orientarse entre toda esa neblina para ubicar su escondite… él sabía que era lo menos que podía hacer pues al final todo lo que había pasado era su culpa.

En la noche del día anterior habían estado buscando alguna información en periódicos que se encontraban esparcidos por el suelo pero no lograba comprender del todo lo que decía ahí así que poco pudieron averiguar… hasta que sintió una extraña presencia que le hizo adentrarse en una de las zonas que no habían estado nunca… después de correr un trecho llegaron a un lugar que parecía un templo… ahí se encontraba un imponente árbol… ahí comprendió que ese árbol no era ordinario y que al final todo había sido una perdida de tiempo pero ya era muy tarde para lamentarse así que tuvieron que quedarse a pasar la noche en ese lugar y peor aún que no sabían muy bien como regresar.

Después de unos minutos de concentración el muchacho señaló hacia un lado y le hizo un gesto a su amiga para que le siguiera, ambos jóvenes caminaron con cuidado en dirección hacia donde había señalado el muchacho… a los pocos segundos ambos se encontraron con el árbol que habían estado buscando.

La llegada de la pareja de amigos al árbol despertó de golpe al guardián de las cartas Sakura que se había quedado dormido por varias horas… miró a los recién llegados, tenían una apariencia muy distinta a cualquier persona que él había visto en toda su vista y no solo eso, podía sentir algo especial en ellos sobretodo en el muchacho de cabellos rubios.

Uff… al fin llegamos Cloud, discúlpame por desconfiar de ti pero con toda esa neblina pensé que tal vez te habías equivocado – indicó la muchacha que se sentó al pie del árbol algo cansada… desde temprano habían estado caminando para aprovechar la neblina y lo poco que quedaba de oscuridad de la madrugada, en ese momento le mostró una sonrisa a su amigo que simplemente permaneció tranquilo…

La falsa identidad de Kerberos escuchó el nombre del muchacho… era un nombre tan raro pero sobretodo le hacía recordar algo… por unos segundos trató de hacer memoria para recordar donde había escuchado ese extraño nombre, en ese instante el guardián abrió sus ojos de golpe, lo había recordado… ese era el nombre de la persona que peleó con el jefe del clan Li…

Su mejor amiga le había hablado sobre ese asunto pero él no le había prestado mucha importancia al asunto, pensó que todo eso era una invención de ella para hacerle ver que el muchacho chino tenía problemas, él supuso que todo eso era para llamar la atención, no se había imaginado que toda esa historia era verdad… entonces su dueña estaba en un constante peligro… era necesario avisarles que los había encontrado pero tenía que ser cuidadoso o podría ser descubierto.

No te preocupes Tifa, después de todo esto ha sido mi culpa, mi equivocación nos llevó a perdernos – dijo con desánimo el muchacho de ojos celestes que se sentó algo alejado de su amiga… todo esa situación le preocupaba y sobre todo esos extraños sueños que tenía que cada vez parecían más reales y el dolor en el brazo cuando se despertaba le hacían pensar lo peor.

No digas eso Cloud, tú solo seguiste lo que pensaste que era una pista… quizás no hayamos tenido suerte esta vez pero ya verás que la próxima vez tendremos mejor suerte – se apresuró a decir Tifa que veía con asombro como su amigo comenzaba a perder todo tipo de esperanza y comenzaba a conformarse de su suerte… aparentemente los roles se habían cambiado y ahora ella tenía que animarlo para que no se diera por vencido.

Lo sé Tifa pero últimamente comienzo a sentir que todo esto es inútil y que existe algo detrás de esto y que si no logramos encontrar alguna respuesta será muy tarde para poder hacer algo – expresó con pesadumbre el muchacho caído del cielo que comenzaba a desesperarse por su actual situación, en días no habían logrado conseguir nada que les fuera de utilidad.

Entiendo tu preocupación Cloud, yo también estoy preocupada pero estoy segura que vamos a poder solucionarlo, con desesperarnos no vamos a lograr nada… a menos que sepas algo que yo no… - la muchacha miró a su amigo que repentinamente le evadió la mirada, aunque él no se diera cuenta ella lo conocía muy bien… ella casi siempre sabía cuando él trataba de ocultarle algo o mentirle y lo más probable era que eso estaba haciendo ahora.

El muchacho de ojos celestes no supo que contestarle… a veces le sorprendía la forma como su amiga manejaba las cosas… siempre sabía cuando tenía que ser suspicaz como en esta situación… él no sabía si ella tenía un sexto sentido que le indicaba cuando él le mentía o si él era demasiado obvio.

¿Qué cosas dices Tifa? Yo no tengo que ocultarte nada, ahora es cuando más necesitamos estar juntos y tratar de solucionar este problema ¿Cómo crees que te ocultaría algo? – indicó algo nervioso el muchacho rubio que trató de mostrarse seguro, no quería decirle nada sobre esas imágenes y sueños que tenía, tal vez la preocuparía innecesariamente… ahora tenían que concentrarse en regresar…

Tienes razón, a lo mejor son solo ideas mías… estoy algo nerviosa con todo esto que ya comienzo a imaginar cosas… mejor no me hagas caso Cloud- dijo finalmente Tifa que trató de no darle importancia a sus sospechas aunque ella sabía perfectamente que su amigo algo estaba ocultando pero por el momento dejaría esa conversación hasta ahí, cuando regresaran tendría tiempo de sobra para preguntarle.

Pero hay algo de lo que si estoy completamente seguro Tifa – expresó repentinamente el muchacho caído del cielo que dirigió su mirada al vacío mientras que su amiga lo miraba completamente confundida… no se imaginaba que podría decirle en un momento como ese y mucho menos se podía imaginar a que conclusión podía haber llegado.

No sé dónde estamos pero estoy seguro que este no es nuestro planeta, este no es nuestro mundo – concluyó Cloud que seguía mirando al firmamento al mismo tiempo que su acompañante se quedaba pasmada ante su repentino comentario… era algo imposible de creer pero no solo ella se había quedado atónita con lo que había escuchado sino también un pequeño muñeco de felpa se había quedado helado después de haber escuchado al joven rubio, esto solo podía significar más problemas mientras que por las calles de Tomoeda las cosas seguían su rutina de siempre…

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FIN DEL CAPÍTULO

NOTAS DEL AUTOR: Nuevamente el misterio se apodera del fic y solo nos deja más dudas que al comienzo, como se había dicho en el capítulo anterior, este capítulo ha tenido como mayor protagonista al muñeco de felpa que ha tenido que sufrir durante todo el capítulo… al fin el muñequito se entera del matrimonio de Sakura al escuchar la conversación de ella con su padre… aunque no hay que olvidar el sueño de Sakura ¿habrá tenido algún significado? o solo fue uno de esos sueños que nos dan sin razón aparente… pero continuemos con el capítulo y las sorpresas, aparentemente no solo el guardián de ojos dorados se encontraba en un enorme dilema… también tenemos por otra lado a Yukito que está más que confundido con lo que siente y las constantes ideas que le meten en la cabeza referido al tema de Kasumi, esperemos que finalmente aclare sus ideas y decida lo mejor para los dos… sin embargo la repentina aparición de Kasumi en el departamento de Yukito hace que todo se ponga más misterioso… interesante el momento en que Shaoran confiesa sus temores a Sakura... al fin demuestra el muchacho que como cualquier persona tiene temores y dudas... pero lo que se ha llevado toda la atención porque es una de las escenas que nadie se esperaba... quien se hubiera imaginado la separación de Kero y Sakura, como el título del capítulo… Kero tomó su decisión, luego sabremos que consecuencias tendrá esta decisión del guardián y lo que me ha gustado del capítulo es como Kero examina todo lo sucedido en Card Captor Sakura desde su punto de vista… analiza la evolución de la relación de Sakura y Shaoran para luego llegar a la conclusión que creo que todos los que han leído este fic y el anterior han llegado a la misma conclusión, ellos son el uno para el otro y que no quede duda… sin embargo las cosas no han quedado ahí, por azares del destino Kero se ha encontrado con el escurridizo Cloud y una tremenda noticia hace que todas las cosas se pongan peor y más escabrosas… ¿Qué pasara con Kero? ¿Cloud es de otro mundo? ¿Qué mundo es ese? ¿Qué hará Sakura sin Kero? ¿Cuál es el contenido de los papeles que le entregó a Kasumi a Yukito? ¿Qué realmente siente Yukito por Kasumi? ¿Cuándo aparecerán los enemigos? ¿Cuándo se casara Touya? ¿alguien más se irá a casar? Estas son algunas de las preguntas que probablemente serán contestadas en el siguiente capítulo.

Criticas, ideas, bombas cualquier cosa que quieran comentar lo pueden hacer a mi correo recuerden que este fic es para ustedes y son los llamados para hacer que este proyecto avance y cada vez ir mejorando.

AVANCES DEL PRÓXIMO CAPÍTULO: La tristeza aflige a Sakura así que decide recurrir a los consejos de su novio pero las cosas no saldrán como ella espera y se meterá en más de un apuro… por otra parte Eriol pasa un mal rato que no es comparado con lo que pasar después ya que al fin el juego ha comenzado y el lado oscuro hará su primera jugada… así que les invito a acompáñame al onceavo capítulo de esta historia Tomoeda nuevamente se convierte en un campo de batalla.