Nota: se debe decir que los personajes y lugares son creación del profesor Tolkien, y este es sólo otro fic más que nada tiene que ver con sacar algún beneficio de él, además debo decir que como el origen de Orodreth es algo confuso, sobre si es el hijo de Finarfin o el hijo de Angrod, tomaré en cuenta lo que dice el Silmarillion, porque es el más difundido.
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La invitación 10
Justo después de saludar al rey Arafinwe y a Nolofinwe, Maedhros y sus hermanos con el mismo semblante relajado se retiraron al lugar más alejado de la recepción, a pesar de las miradas confundidas de sus tíos que se encontraban muy sorprendidos al ver a los hijos de Feanor en aquella ocasión con tan alegres atuendos.
La mirada de Elrond y los gemelos no podía mostrar más simpatía el momento en que vieron venir de lejos a los hijos de Feanor, y es que no era difícil verlos con esos colores y el montón de gente que se juntaba detrás de ellos con sus miradas curiosas y algo de asombro.
Maedhros pudo darse cuenta perfectamente de ello así que se detuvo en seco y se dio la vuelta y con una sonrisa y una mirada fría habló
-Se les ha perdido algo mi buena gente?
Los elfos son lo suficientemente inteligentes como para comprender que si siguen en esa actitud no vivirán otro día para contarlo, así que lentamente los invitados vuelven a sus normales charlas y tratar de hacer como que no vieron nada.
-Maedhros tomó las cosas con mucha calma –dijo Elladan
-Es que sabe como manejar estas situaciones –dijo Elrohir –Por eso es un buen líder, no se deja amedrentar por nada ni nadie.
-Ni por un mal sastre –dijo Maeglin que se unió a la conversación –Thranduil dice que ni él ni Legolas trajeron capas, así que ni modo tendrán que pasearse por la boda en traje de señora.
Justo ese momento Maedhros se aproximó a Elrond y sus hijos y se dejó caer sobre la banca sacudiendo su cabeza
-Por el dulce Eru, que habremos hecho para merecer esto –decía mientras se cubría el rostro con las manos –que no hemos pagado ya por nuestros pecados durante nuestra estancia en Mandos.
-No me digas que un elfo sastre de Tol Galen te hizo el traje –dijo Elrond cuando Maglor se acercó a él
-Ay Elrond, si tu hermano Elros nos viera, no quiero ni pensar en que nos diría
-Nada bonito –dijo Celebrimbor vestido formalmente –De hecho, creo que no hubiera dicho nada en absoluto.
-Es que cuando te ríes es tan difícil hablar –dijo Maeglin
Maedhros y sus hermanos sólo voltearon a ver al elfo que no tenía miedo de los hijos de Feanor
-yo te conozco –dijo Curufin –eres el hijo de Aredhel Ar Feiniel
-y de ese elfo pálido de Nan Elmoth –dijo Celegorm
-Sí ella es mi madre –dijo Maeglin –pero no quiero hablar de mi padre
-No hablaremos de tu padre si tú no hablas de nuestros trajes –dijo Caranthir
-dalo por hecho
-Por cierto no vi a Irisse por ninguna parte –dijo Maglor
Pero Irisse no se encuentra en el patio
-Y ya con eso estás lista –dijo Aredhel –oh! pero mira, tu vestido tiene un hilo sobre salido, voy por unas tijeras
-Espera Irisse –dijo Amarie –no importa, Findarato ya debe estar impacientándose, será mejor que vayamos de una vez
-Ahora vuelvo, no te muevas –Aredhel salió de la habitación sin hacer caso de Amarie
-No sospecha nada todavía? –preguntó Galadriel cerca del pasillo de la habitación de Amarie
-si lo hace no dice nada, pero ya se no sé que más hacer para que se retrase, no hay noticias de Finrod?
-Aikanaro y Angarato todavía lo buscan en el palacio Artaher fue a buscar a Glorfindel para que les ayude
-Pero donde pudo haber ido Findarato?
Mientras en el patio los invitados también comienzan a impacientarse
-Así que ustedes vienen de Alqualonde? –decía Glorfindel a unas muchachas que reían ante los galanteos del elfo de Lorien
–seguro van a nadar al mar seguido –dijo Ecthelion en el mismo tono de conquistador
-A mí me gustaría ir alguna vez –dijo Erestor
-Glorfindel, Ecthelion, Erestor que bueno que los encuentro –dijo Orodreth –necesito hablar a solas con ustedes en privado
-justo ahora Arothir –dijo Glorfindel –estamos… ocupados.
-Es muy importante
-si es tan importante dinos que es –dijo Erestor
-No puedo decirles aquí
-por que? –preguntó Ecthelion –no me digas que se terminó el vino!
-no, el vino no tiene nada que ver
-entonces no es importante
-que sí es muy importante
-si no nos dices que es entonces no iremos
Para este punto la paciencia de Orodreth se acababa, y es que por ser el último hijo de Finarfin pocos le hacía caso.
-Es Finrod, de acuerdo –dijo –no lo encontramos
-Que! –dijeron los tres elfos al mismo tiempo
-No nos estás jugando alguna broma? –preguntó Glorfindel que vio la seriedad en el rostro de Orodreth –y porque lo dices así delante de los invitados, que, quieres armar un escándalo
Orodreth los miró enojado
-Me van a ayudar a buscarlo si o no?
-claro que iremos por Finrod –dijo Ecthelion –faltara más, pero tú mejor no te la pases diciendo por ahí que no hay novio.
-nada como ese tipo de chismes para arruinar una boda –dijo Erestor.
Orodreth pensó en esos momentos que con elfos así, no le era difícil explicar la caída de Nargothrond, porque sentía que nadie le hacía caso, al menos ahora sólo le quedaba pedirles a las doncellas que estaban charlando con Glorfindel algo de discreción, pero cuando volteó a verlas ellas ya no estaban en el mismo lugar, sino más lejos, entablando una conversación con otros elfos, inaudible para Artaher pero completamente imaginable, cuando los demás invitados abrían la boca en señal de asombro ante las noticias de la posible suspensión de la boda real.
Estos chismes llegaron rápidamente hasta oídos de Fingon que dormitaba aburrido mientras escuchaba los relatos de Tuor sobre como había encontrado Gondolin, por suerte los elfos pueden dormir con los ojos abiertos y nadie se dio cuenta de que Findekano ya no prestaba atención a las palabras de humano.
-Y dicen que los hijos de Feanor finalmente perdieron la cordura, por eso ahora visten de forma estrafalaria y tienen un nuevo culto de ya no venerar más a los valar sino a las flores.
-Y que Findarato peleó con Amarie y se fue de Tirion y no piensa volver y que ya no hay boda pero no saben que hacer con la comida
Fue lo que escuchó casi al mismo tiempo y dio un salto de su silla.
-Que! Eso no es verdad!
-Que no es verdad que cuando llegué a aquella gruta estaba allí esa armadura –dijo Tuor –Pero es cierto, y además hay que decir que era una buena armadura, de acero inoxidable, por eso aguantó la sal del mar durante tantos años y siempre quedó muy reluciente luego de pulirla muy poco.
-que decías Tuor –Fingon se levantó –me disculpas un momento, ya regreso.
Findekano se marchó a comprobar que lo que había escuchado no era un sueño, de hecho no creía ninguno de los dos chismes, porque anoche había visto a Findarato y estaba contento por casarse, y menos creía lo que decían de Maedhros.
Fingon se fue a verificar por sí mismo estos rumores.
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Isiliel: gracias por tus comentarios, aunque creo que se me pasó la mano con eso de los trajes, pero que le vamos a hacer si es por una buena causa, como la risa de ustedes. Todavía no he podido conseguir nada de Blind Guardian, pero sigo buscando.
Nindë: sí, todavía no les ha pasado nada a los tres elfos altamente influenciables, pero eso no quiere decir que se han librado aun. Gracias por tus comentarios, sabes que siempre son bien recibidos, leídos y archivados.
Losselith: Gracias por el review, a veces ni yo sé lo que escribo y como va a terminar todo, por cierto lo del otro fic no era porque no me guste Fingon, si es uno de mis elfos favoritos, pero pienso que no siempre fue visto con buenos ojos por Feanor, además eso es lo que sucede cuando escribo un fic en veinte minutos, no hay mucho coherencia, sólo las palabras que fluyen.
