CAPÍTOL 10:

DRACO:

Está atrapado entre la pared y mi cuerpo. Me acerco a su oído y le murmuro:

- Si juegas con fuego te puedes quemar, Harry.

- Draco...

Lo beso y él me corresponde rápidamente. Libera una de sus manos y me coge de la camisa, aprovecho para cogerlo de la cintura y sin separarnos nos hago entrar en un compartimiento del lavabo. Lo aprisiono hacia la puerta sin despegar mis labios de él. Nos separamos un momento para coger aire y vuelvo al ataque, devoro sus labios a la vez que quito de en medio la ropa que me molesta, él se deja hacer mientras me acaricia la espalda. Bajo por su torso, me deleito con cada trozo de piel que encuentro. Sus manos frías suben por mi pecho ardiente y aprovecha para empujarme contra la pared tomando el control de la situación, ahora es él el que me tiene en sus manos. ¡Oh! ¡Por Merlin! Potter es genial.

Vuelvo a besar esos labios que me tienen loco desde el beso de esta mañana. Tomo el control de nuevo, le doy la vuelta y bajo por su espalda hasta sus lindas nalgas.

- ¡Ah!-

- Eres virgen ¿verdad?

Le miro a los ojos, esos ojos verdes tan brillantes y nublados por el deseo, hace un gesto afirmativo con la cabeza. Sigo con más cuidado y trato de relajarlo con miles de besos y caricias, me introduzco en el de golpe, cuando noto que deja de clavarme las uñas con tanta fuerza empiezo a moverme. Aceleramos el ritmo cada vez más hasta que terminamos, a la vez que jadeamos nuestros nombres. Nos quedamos unos minutos en silencio esperando a que nuestras respiraciones se calmen. Nos aplicamos un hechizo de limpieza y nos arreglamos la ropa para salir. Miro la hora y me doy cuenta de que no ha pasado mucho tiempo.

- Har... Pot...- ¡Mierda! Ahora no se como debería llamarlo...- Eh, ¿que vamos a hacer ahora?

- ¿Eh? Podemos bailar, ¿no? ¿O no quieres que nos vean juntos?

- ¡Por supuesto que no! ...no me importa que nuestros amigos y esas dos muggles nos vean, por si no te has dado cuenta nos han dejado solos siempre que han tenido oportunidad..., pero ¿y los otro muggles?

- Tienes razón... ¿vamos a dar un paseo?

- Ok.

- Te espero fuera, Draco.

Dicho esto me besa y sale. Espero un poco, me mojo la cara y salgo. Voy a buscar mi chaqueta y veo a Blaise que saca a bailar a Isis, me ve y me guiña el ojo, hago un gesto con la cabeza y me voy a fuera donde me encuentro con Harry.

BLAISE

Mientras bailo con Isis veo que Draco sale del baño y va a buscar su chaqueta, lo miro y le guiño un ojo, su gesto con la cabeza solo confirma mis sospechas. Me giro a mirar a la chica con la que bailo y veo que sonríe, sí, ella también se ha dado cuenta, al final a logrado lo que se proponía: ha logrado que los eternos rivales se líen, que el príncipe de las serpientes y el símbolo de Gryffindor acaben juntos y esto tiene mucho mérito.

La cojo por la cintura y con suavidad la acerco hacia mí. Ella me mira expectante. En un momento reduzco aún más la distancia que nos separa, con una mano le acaricio el pelo mientras acerco mis labios a los suyos sin llegar a tocarlos. Es ella quien vence los milímetros que separan nuestras bocas y, con cierta timidez, comienza a abrirse paso con la lengua entre mis labios. La abrazo con fuerza y le correspondo al beso que cada vez se ha vuelto más apasionado. Empiezo a acariciarle el pelo y la espalda y noto que sus manos también se mueven por mi espalda. Sin separarme de ella, meto la mano por dentro de su ropa para poder acariciar su piel. De repente, noto como todo su cuerpo se tensa y me separo de ella, dejando el espacio justo para poder hablar, pero no tengo tiempo de preguntarle que va mal, ella misma contesta a mi pregunta no formulada con un hilo de voz:

- Blaise... es... la primera vez....

Le dedico una sonrisa, prometiéndole, sin necesidad de decirlo en voz alta, que no le haré daño.

Siento su mano dentro de mi ropa acariciándome, sin separarme de ella, la empujo fuera de la pista de baile hasta que nos resguardamos en la oscuridad. Le quito el jersey y empiezo a besarla en el cuello. Ella tira la cabeza hacia atrás, cierra los ojos y suspira con mi contacto. Con toda la suavidad que me permite la necesidad de mi cuerpo, la estiro a una de las butacas, durante un instante pienso que para ella hubiera estado mejor hacerlo en un sitio más íntimo, dado que es su primera vez, pero su lengua se vuelve a abrir paso dentro de mi boca, ahogando un gemido de placer por mi parte, mientras me acaricia la espalda y ya no soy capaz de pensar en nada más.

Al momento siguiente me estiro a su lado exhausto. Todavía con los ojos cerrados dejo que mi respiración se calme y escucho la de ella que también es más acelerada de lo normal. Siento su mano que me acaricia el pelo, abro los ojos y veo que me sonríe.

En este momento pienso en lo que hablamos ayer con Draco, parece tan lejano... Representa que les contábamos la verdad sobre todo el asunto de la magia con la condición de borrarles la memoria antes de irnos, pero no lo puedo hacer, ni siquiera un Slytherin sería tan cruel como para hacer olvidar a una chica su primera vez. De hecho, este detalle me facilita las cosas, desde el mismo momento en que les conté la verdad, que pensé que no sería capaz de borrarles la memoria. Este detalle, el hecho de que Isis haya perdido la virginidad conmigo, evitará que Draco tenga ninguna objeción.

Me quedo abrazado a ella, contemplándola, sin ganas de separarme, de un momento al otro, nos tendremos que levantar, vestirnos e ir a encontrarnos con los demás, pero ahora mismo, no pienso moverme.

ISIS

No me había imaginado que mi primera vez sería así. Veo que Blaise me mira y le sonrío. Nos quedamos un rato abrazados y después nos dirigimos donde están los demás. Vemos que Draco y Harry ya han vuelto.

- Eh, ¡chicos! – Los llamo riendo- ¿cómo os ha ido?

- Tan bien como a ti, por lo que parece.

Responde Draco y todos se echan a reír. No puedo evitar que se me suban los colores, Blaise me da un beso en la frente y me dice:

- Venga, vámonos que ya va siendo hora.

Cogemos las chaquetas y salimos. Una vez a fuera nos despedimos de los Gryffindors con un "hasta mañana" y vamos a acompañar a Mirtza a su casa para coger el coche, dejar a Blaise y Draco al hotel y volver a casa a dormir, con todo lo que hemos hecho hoy estoy cansadísima pero feliz.