Los personajes utilizados en esta historia no me pertenecen, sino a su creadora Naoko Takeucho, yo solo los uso con fines de entretenimiento para fans.
Yo sé que quieren matarme, pero afortunadamente ya pude terminar mi proyecto que estaba haciendo, era para un concurso literario, ahora a esperar el dictamen, esperemos buenos resultados. Por ahora les dejaré dos capítulos para compensar mi desaparición.
Disfrutenloooooo!
X
El Rey Apolo buscaba a su hija, quería bailar con ella un poco, así que salió en su búsqueda.
-Artemis ¿has visto a mi pequeña?
-No majestad, vi que buscaba a Endimion en el jardín, pero supongo que se fueron mas adentro para estar solos
-Huum esos dos parecen tenerse ganas- hizo una mueca de disgusto el Rey, Artemis no dijo nada solo se mordió los labios para no reírse, si tan solo supiera lo que él había visto y escuchado en el departamento…
Ambos se dirigieron a lo profundo del jardín donde se alzaban murallas de arbustos, estaban seguros que ahí estarían pues era el escondite preferido desde niña de Serenity. Después de algunos minutos los encontraron.
-¿Pretendes dejarme fuera de esto? ¿Qué es lo que pasa contigo?- preguntaba Endimion a la rubia, visiblemente molesto
-Esta guerra no es tuya, aun no eres el Rey, no te metas en lo que no te llaman, no te necesito para que me protejas de nadie- Serenity se dio la vuelta lista para retirarse, su rostro denotaba enojo
Artemis y Apolo estaban viendo la escena por algún motivo no querían que los notaran.
-Así que eso piensas?... Entonces supongo que eres lo suficientemente fuerte como para defenderte de un hombre
-Por supuesto que no necesito la fuerza, soy hábil y también inteligente, no soy ninguna debilucha- lo enfrentó, los dos se veían molestos, frente a frente con miradas de reproche
-Bien entonces…- Endimion se giró dando a entender que la conversación había terminado, Serenity dudo pero le dio la espalda, dio unos pasos y después fue sujetada por la cintura con rudeza por el moreno
-Que haces, suéltame!- El moreno la tumbó en el pasto y se puso sobre ella sujetando sus muñecas sin hacerle daño, solo presionando para inmovilizarla- Endimion que te pasa, ¿te has vuelto loco?- preguntó asustada la rubia intentando soltarse
Apolo al ver a su hija así también se asustó, iba a impedir lo que sea que Endimion quería hacer, pero Artemis lo detuvo pidiéndole con un gesto que guardara silencio.
Serenity forcejeó pero no podía quitarse a Endimion de encima, él no le hacía nada, solo estaba sujetándola impidiéndole ponerse de pie o moverse un poco, hasta que ella se cansó de luchar.
-Entiendo que estes molesta por lo que dijo Rei y no te culpo,-le hablo calmado t con voz suave- pero ahora tu escúchame, Rei es mi hermanita, la quiero como no tienes una idea, perdimos a nuestra madre hace ya 7 años, ella aun estaba en el instituto, ¿sabes el dolor que sintió? Eran solo mi madre y ella contra nosotros, los hombres de la casa, cuando mama se fue ella se quedó sola, ya no tenía a su compañera de juegos, su confidente y mejor amiga, ¿no sabes lo que sintió? Claro que no! Yo le ofrecí mis brazos para que se desahogara, nos volvimos los mejores hermanos, ahora yo soy lo único que tiene ¡y de pronto llegas tu y ella siente que está perdiendo de nuevo a alguien importante! ¡No la juzgues sin conocer el pasado! Es lo único que te pido, ten paciencia, ella entenderá.
-No sabía lo de ella y su madre, siento haberme puesto así… ya puedes quitarte- dijo apenada, seria y cansada
-No voy a soltarte jovencita! Entiende también que voy a luchar contra Diamante, él no te va a llevar y yo me voy a asegurar de ello, no eres lo suficientemente fuerte como para soltarte de mis manos y ni siquiera estoy presionándote o forzándote, imagínate cuando él te tenga. No se va a apiadar porque le hagas una mirada de suplica o por tus lagrimas o por el simple hecho de ser una princesa. Él te quiere a ti, desea tu cuerpo y lo tomará en el instante que pueda, pero si tu no me dejas cuidarte no podré hacer nada, deja de ser tan caprichosa- la soltó y se apartó ayudándola a que se levantara.
Apolo había entendido que tal vez Endimion si era lo que necesitaba su hija ya que efectivamente a veces se comportaba caprichosa y autosuficiente aun sin serlo. Ahora estaba convencido de que él debía ser el esposo de su hija amada.
-Te amo Sere, quiero estar contigo, quiero ser tu esposo, ¡déjame estar contigo!- le pidió Endimion suavemente sin acercarse a ella, esperando una respuesta honesta
-Te amo también pero tengo miedo de que esta guerra te mate, no quiero perderte!- Serenity fue a sus brazos, los dos se perdieron en ese instante como dos amantes que no se han visto en mucho tiempo. El amor entre ellos iba mas allá de lo que los dos hombres ocultos imaginaban.
-Te prometo que no me hará nada, tu y yo vamos a estar bien
-¿Lo prometes de verdad?- le dijo acariciando el masculino rostro
-Lo prometo- sellando su promesa con un beso tierno
El Rey hizo un gesto a Artemis de que regresaran, ya habían visto suficiente.
.
.
.
Apolo caminó de regreso a la fiesta, vió a Rey apartada y con el semblante decaído, se acercó a ella y ofreció su mano pidiéndole bailar. Los dos compartieron un bello vals, en realidad Rei era muy bella y muchos hombres no le apartaban la vista de encima.
-Me parece que tendré que poner una guardia a su servicio señorita Rei, tiene usted tantos admiradores que sería peligroso dejarla sola, los rumores sobre la belleza de la hermana del soberano de la Tierra recorrerán la galaxia y todos querrán conocerla.
-¿Qué cosas dice Majestad? No soy tan bella como su familia, sin duda su esposa y su hija son más que hermosas y ¿Qué decir de Minako? Ella parece una… jaja iba a decir princesa, pero es obvio que lo es…- Sus ojos a pesar de haber tomado un brillo luego de su propia broma volvió a bajar la vista
-Me da la impresión de que no se siente bien, ¿desea regresar a su habitación?
-Estaré bien, sería descortés abandonar ahora, además por mi está bien si mi belleza se rumorea por el universo, tal vez, así pueda enamorarme de alguien…- sus ojos se tornaron brillantes por las lagrimas contenidas.
-¿Así que no hay algún hombre que la espere en casa?
-No…- suspiró para recomponerse y de pronto recordó que estaba bailando en los brazos de un autentico Rey y ella estaba desahogando su vida amorosa- Quiero decir, si me esperan dos maravillosos hombres
-¿Dos?- preguntó sorprendido
-Si, asi es, mi padre Souichi y Zafiro, los dos son grandes hombres que admiro y respeto muchísimo sabe, son maravillosas personas, probablemente le gustaría conocerlos… claro que ahora los tendrá que tratar por que pronto Serenity se casará con mi hermano Endimion…
-¿A usted no le place esta unión Señorita Rei?
-No… ¡quiero decir Si!... quiero decir…. Si es lo que mi hermano desea hacer entonces es lo que yo también deseo… después de todo Sere es una buena mujer, tan ingenua y además… es mi amiga… es una buena amiga…-sonrió sincera al recordar todas las veces que platicaron, que fueron de compras, que la usó como maniquí, aquellas tardes en que vieron películas, o cuando ella le confesaba cuan enamorada estaba de Endimion y ella le aconsejaba… si la idea le hubiera desagradado desde el principio jamás se habría hecho amiga de Serenity, la habría visto como una enemiga, pero no lo hizo, al contrario la volvió su amiga, soltó una carcajada y abrazó a Apolo como si fuera un padre desconcertándolo por un segundo- Gracias Majestad, ya entendí
-Eh… de nada…-no entendió muy bien lo que había hecho pero aun así correspondió el abrazo con una Rei más animada. Retomaron el baile más animados. Incluso presentó a Rei a algunos cuantos invitados que estaban embobados por su belleza, pero al notar el revuelo que levantaba su presencia le colocó un guardia personal. Un chico llamado Yuichiro Kumada de cabellera castaña despeinada pero muy cortéz y amable que la trataba como si fuera la mismísima princesa.
El chico no se le despegó el resto de la velada y aunque Rei no estaba tan contenta de tener un guardia trato de disfrutar y de conversar con el chico.
