Capitulo 9 - Interrogatorio.
Regresemos a casa del Señor Gennai al poco tiempo. La mayoría de los elegidos ya nos esperaban en el recibidor la atmosfera era tensa y no era para menos, Kari se sentía muy cansada y decaída, me pregunte si había dormido bien. Kari no dudo en ir hacia los brazos de TK cuando él se acerco a recibirla y Yolei por su parte estaba muy molesta… aunque sus ánimos se calmaron cuando Ken se le acerco con su bebida favorita y ella tomo grandes sorbos ahogando sus molestias, Hawkmon ya empezando a contar algunos detalles a mis amigos Digimons, en especial el hecho de que no Digievolucione...
Los elegidos fueron poco a poco yendo a al comedor y también sus Digimons muy atentos en Hawkmon.
Patamon fue el único que se quedo conmigo luego de que los demás fueron a escuchar la pelea con Hawkmon, yo no deseaba hablar del asunto, pero… Patamon parecía preocupado y por la forma en que movía pude entender que pensaba la mejor forma de hacerme sus preguntas.
-Anda… -dije intentando parecer animada- ¿Que te preocupa Patamon?
Suspiro y se mordió los labios.
-Gatomon... ¿enserio no digievolucionaste contra aquel Blackgatomon?
Con esas palabras supe a donde quería llegar.
-Si, así es… y… ¿eso te preocupa?
Era algo muy obvio, se mordía los labios. Desee a que no se lastimara, miraba el piso de un lado a otro seguramente pensando la mejor forma de... interrogarme.
-Es que… ¿porque no digievolucionaste?
Exhale y camine en cuatro patas pasando junto a él.
-Es… difícil de explicar.
Sabía que me seguía con la mirada, yo solo deseaba llegar al sofá y descansar un poco.
-Puedo haberte lastimado tanto como lo hizo con Veemon.
Gire lentamente y lo mire con una ceja levantada, me subestimaba.
-Lo dudo mucho… -le dije con indignación-
-Gatomon…
-¿Estoy bien, no vez? -intente que mi voz no sonara molesta, pero subí el tono de mi voz una octava más de lo normal-
-Sí, y me alegro mucho, te defendiste muy bien…
Relaje mis hombros, de nuevo estaba dejando que mi carácter me controlara y dejara salir mi enojo con alguien que no se lo merecía, siempre se preocuparía por mí, no tenia duda pero... cuando dijo la frase "Te defendiste muy bien" supe que me había olvidado de un detalle importante...
Hasta ese momento no había pensando en eso, Blackgatomon en ningún momento me ataco, solo se defendió y me mantuvo apartada.
-Yo…
-¿Qué pasa? –Pregunto Patamon, no me había dado cuenta que se había acercado a mí, el me tenia acorralada contra el sofá.-
-¡Nada! –Salte hacia el sofá- No logro hacerme daño.
- Solo dime… ¿Porque no te digievolucionaste?
-No lo creí necesario…
-Gatomon… se que… tú no te dejas llevar por las apariencias.
Conocía tan bien a Patamon y el a mi… y ambos sabíamos que hasta que no diera un buen motivo para explicar mi comportamiento ninguno de los dos estaría tranquilo.
-¿Enserio te preocupo mucho?
Abrió los ojos como platos, mi pregunta le había sorprendido... y entendí el porqué. Algo así no era necesario preguntarse, bajo la mirada y dijo muy lentamente.
-Eres mi amiga…
Su voz era sollozante y eso me hizo sentir de nuevo culpable, tal vez ya había llevado demasiado tiempo mi mala actitud.
-Gracias Patamon, enserio te lo agradezco… -mire hacia el techo, tal vez buscando una señal que me indique si hacia lo correcto... sea como sea, necesitaba desahogarme un poco. -Te lo contare, pero… prométeme que no le dirás a nadie.
-¿A nadie?
-A nadie -Se lo repetí de manera lenta y clara, para que entendiera que hablaba muy enserio.
El asintió y se sentó a mi lado en el sofá.
En un momento me puse cómoda, intente relajarme y era fácil teniéndolo a él cerca hasta cierto punto, en mi mente intente recordar lo que ocurrió luego de que me aleje de la casa el día de ayer. Evitando ante todo recordar el motivo por el cual me interne en el bosque.
-Aquel Blackgatomon… el que lastimo a Veemon -Aclare con una rápida mirada. -Ya lo conocía.
-¿Acaso era amigo tuyo cuando estabas con Myo...? -
-¡No!
Le detuve, no quería recordar a ese digimon por nada, ese digimon era parte de un pasado que deseaba olvidar a toda costa.
-No, nunca fue mi amigo, lo conocí ayer en el bosque luego de me fui…
Patamon abrió los ojos aun mas, rápidamente entendí que hacia todo lo contrario si deseaba calmarlo.
-Tranquilo, no me hizo nada, ni siquiera luchamos…
-Dices que lo conociste ayer y… ¿no lucharon?
-Ajam… de hecho. –suspire y me recosté en el sofá con los brazos cruzados, me incline un poco dándole un la espalda a Patamon- eso hubiera deseado.
-No te entiendo.
-No importa… Patamon. Sabía que era diferente… cualquier digimon común se hubiera enfadado y hubiera luchado, pero el… -Me detuve al notar algo en el tono de mi voz, me encontraba mirando hacia la nada y recordándolo lo mejor que podía, su sonrisa y la forma en que miraba... ¿Es posible que alguien pueda cambiar tanto?-
-¿Pero el que? -Pregunto Patamon regresándome a la realidad.
-No lucho, solo se dio vuelta y se alejo de mí.
El abrió los ojos aun mas, era claro que no creía todo... y no lo culpaba.
-¿Solo eso? -pregunto con voz exceptiva, moviendo su cabeza un poco hacia mí.-
-Si… -mentí, pero al menos Patamon se veía más calmado-
-Aun no entiendo cómo se relaciona eso con que no hayas Digievolucionado.
-Patamon… si hubiera luchado contra él, Veemon no estaría lastimado, me siento culpable…
-No tienes que estarlo.
-Lo sé, lo sé… -me puse de pie en el sofá- voy a demostrarle que soy más fuerte estando en mi forma de Gatomon.
Con un simple salto ya me encontraba de nuevo en el piso, Patamon me miraba desde lo alto del sofá.
-No tienes que demostrarle nada…
Tal vez no a él, pero… deseaba mostrarme a mi misma que era fuerte y que podría resolver mis problemas por mi cuenta, sin depender de nadie, ¿era malo eso? Solo tenía una cosa clara, luego de mi pelea con Blackgatomon, era claro que necesitaba hacerme más fuerte, creo que ya dependía mucho de mi Digievolucion.
-No te preocupes, me las arreglare...
-Déjame ayudarte -su voz era suplicante y voló hacia mi- somos un equipo ¿recuerdas?
Enserio me sentía muy cansada como para discutir y hacerlo con Patamon no me ayudaría a sentirme mejor conmigo mismo.
-De acuerdo... -le dije con voz amable- pero déjame a Blackgatomon a mí.
-Si te llega a hacer daño yo...
-Lo sé, lo se... y gracias por preocuparte tanto.
No dude en abrazarlo, se lo merecía... era tan insistente cuando se lo proponía y sabia que tenia buenos motivos.
-Ve con TK y pásala bien el resto de la noche -le anime-
-¿No vendrás?
-Estoy agotada, quiero descansar más que nada.
-Ahhh... discúlpame...
Sin darme cuenta dibuje una sonrisa en mi rostro.
-No tienes nada de que disculparte -pase a su lado y comenzó a subir las escaleras- Buenas noches Patamon.
-Buenas noches Gatomon.
Escuche como se alejaba y se diría con el resto de los elegidos los cuales parecían tener una acalorada plática, algo en lo cual no deseaba participar.
En el segundo piso tome el camino de la izquierda y sin pesar entre en la primera habitación a la derecha, era la habitación de las chicas.
Sin Kari y sus amigas junto con sus Digimons este lugar se veía bastante solitario, la habitación era un rectángulo perfecto, a mi izquierda habían 4 camas de tamaño mediano, la más cercana a la entrada era la de Yolei, luego seguía la cama de Kari, después la de Mimí y la de Sora era la más cercana a una puerta corrediza que daba al balcón, que era de puertas de cristal, normalmente este lo manteníamos abierto toda la noche para que entrara aire fresco y eso justo lo que necesitaba.
Frente a la cama de Sora se encontraba el único tocador de la habitación, a veces las chicas se peleaban por usarlo y arreglarse... junto a este se encontraba... Mmm... Piyomon decía que era una cama, pero para mí era algo como un... nido, eran más de 5 sabanas todas arrugadas y formaban un especie de espacio en el centro donde Piyomon dormía muy felizmente, Luego seguía mi cama, la cual era más grande que la que tenía en el mundo real y agradecía mucho eso, me acosté y luego me estire lo mas que pude... se sentía muy bien, mis parpados los sentía muy pesados y no tarde en cerrarlos y sumergirme en mis sueños.
Me encontraba de nuevo en el bosque y no podía ver ninguna luz así que supuse que debía ser de noche, caminaba sin rumbo, ni siquiera sabía el porqué lo hacía, no tenía miedo ni quería ir a algún lado, solo caminaba en la oscuridad del bosque hasta que un ruido atrás de mi me hizo saber que no estaba sola.
Me di vuelta y al principio no vi nada, pero cuando me concentre mas note la silueta de... Blackgatomon y este lentamente abrió los ojos que brillaban con un amarillo intenso. Me sonreía, pero no era la misma sonrisa con que lo vi la primera vez, era una sonrisa llena de malicia, como si se divirtiera de solo verme, como alguien indefensa...
-¡Blackgatomon!
Le llame y me lance hacia él, este se alejaba de cada uno de mis golpes, se divertía de con eso, ahora su sonrisa era de burla, ¿en que estaba pensando? ¿Qué hacia el ahí? ¿Solo vino a molestarme? si es así... lo estaba logrando.
Mi corazón se aceleraba a cada vez más, parecía un fantasma que desaparecía en la oscuridad justo cuando intentaba golpearlo, su risa llenaba por completo la oscuridad de la noche.
-¡Te odio!
Le grite, este solo volvió a reírse pero su risa fue cada vez desvaneciéndose, estaba escapando, debía ir tras él, era peligroso, podría dañar a mis amigos o cualquier otro digimon inocente... debía hacer algo, al final... me di cuenta que ya era muy tarde, se había ido y yo estaba totalmente sola en un oscuro bosque sin nadie más a mi lado.
Era claro cuál era mi problema... no podía hacer algo así sola, debo confiar más en mis compañeros... en mis amigos, solo así... lograría acabar con él.
Una luz cegadora fue alumbrando todo el bosque, cada vez era más intensa, tanto que los arboles fueron desapareciendo y luego... me di cuenta de que me había despertado.
Era de día y tanto Kari como las demás ya se habían levantado, una pluma en la... cama de Piyomon me hizo saber que ella también durmió. ¿Qué hora era?
Mientras intentaba calcular que hora era por la luz del sol que entraba por la puerta que daba al balcón sentí un dulce aroma, me era familiar, solo que no recordaba donde lo había olido antes, normalmente ese aroma lo sentía cuando Kari le preparaba algo especial a TK para comer o las cafeterías, de cualquier forma, ese aroma me hacía sentir realmente bien, me recosté y me deje llevar respirando profundamente, las preocupaciones y la pesadilla de anoche poco a poco dejaban de tener importancia, tenía amigos y seres muy queridos que se preocupan por mí, sin pensar abrase una almohada de mi tamaño y exhale muy profundamente... ya no me sentía sola.
Me hubiera gustado quedarme un rato mas acostada y seguir relajándome, tal vez ahora soñaría algo mucho más agradable, pero al final, ese aroma me abrió el apetito.
