Capítulo X
Santana aún un poco extasiada frente a la inesperada pero deseada reconciliación con Rachel, no pudo dejar de sonreír por un largo tiempo, y Brittany simplemente lo adoraba.
-Gracias Britt…- repetía una y otra vez la cantante, sacándole las más hermosas y pequeñas risitas a la joven rubia.- Deja de ser tan perfecta, mujer!- le gritó de pronto con alegría la joven morena a su novia, mientras caminaban hacia el auto de Santana.
-Qué!- rió fuertemente Brittany, mientras tomaba la mano de Santana, y tiraba de ella para que así la cantante la abrazara.- Santana, no puedes pedirme eso, es imposible.
-Tus pequeñas risitas, me encantan!- volvió a decirle divertida mientras la abrazaba con cariño.- Y sí, sé que es imposible, pero tal vez podrías intentarlo.
-Para qué!? No te gusta que sea así de perfecta?- le preguntó Brittany mientras reía.
-Es que si sigues siendo así de perfecta… me temo que deberás ser mía para siempre.- confesó rápidamente Santana. Brittany se detuvo un segundo, y la joven morena la imitó de inmediato.-Qué?- preguntó un poco avergonzada.
-"Deberás ser mía para siempre"?- imitó velozmente la joven rubia, haciendo que las mejillas de la joven morena se tornaran rojas.
-Yo-yo… no es eso, quiero decir…- titubeó nerviosa Santana.
-San.- susurró Brittany antes de tomar sutilmente las manos de su novia.- No crees que ya soy tuya por completo?- preguntó la joven rubia mientras miraba con cariño aquellos ojos marrones. Santana sintió su corazón latir de alegría, Brittany tenía razón, había sido una pregunta sumamente estúpida, claro que ya "era suya". Y Santana ya era de Brittany.
-Yo…- susurró una vez más Santana, nerviosa. Brittany sonrió y con cuidado, atrajo a Santana a su cuerpo. Esta vez, con ternura dejó las manos de la cantante sobre sus caderas y se permitió recorrer el cuello de la morena con sus propias manos.
-Aún crees que preferiría estar con alguien más, cuando ya te tengo a ti?- comentó Brittany muy cerca de los labios de Santana. La joven rubia sentía las manos de su novia relajarse, sentía la mirada de la cantante suavizarse, sentía como las inseguridades se marchaban, como Santana se entregaba por completo a ella.-Acaso crees que no te amo?
-No, no…- contestó de inmediato Santana.
-Entonces? No crees que ya soy toda tuya?- preguntó una vez más Brittany, para luego unir su frente con la de su novia.- Soy tuya por completo, San.- repitió para luego sentir como Santana la acercaba a su cuerpo.- Te lo repito por si no te quedó claro.- rió.
-Me quedó completamente claro, Einstein…- susurró Santana con una sonrisa.- Entonces debo pedirte que me beses?- molestó la joven morena.
-Alguna vez dejarás de hacer preguntas tan ton- se burló Brittany, pero antes que pudiera terminar la oración, Santana rozó sus labios con los de su novia. La joven rubia cerró sus ojos de inmediato y rodeó el cuello de la morena con sus brazos, acercándola más a su cuerpo y con eso, profundizando el beso. El amarre de las manos de Santana sobre las caderas de su novia era, como siempre, tierno y sutil. Los labios de ambas chicas parecían explorar una y otra vez, los de la otra, parecían adaptarse tan bien, fluir tan bien, que si sólo hubiera sido un roce, de seguro el corazón les hubiera latido igual que ahora. A pesar de que no parecían tener prisa, Santana escuchó el estómago de su novia rugir débilmente, y sin saber por qué, una pequeña risa se escapó de sus labios.
-No me vayas a comer!- rió de inmediato la joven morena.
-No es gracioso!- gritó avergonzada Brittany.- Te dije que quiero una Big Mac, San!- dijo mientras hacía una mueca, que avivaba la risa de la cantante. La joven rubia por el nerviosismo y la vergüenza que sentía, se acercó a Santana y con rapidez le tapó la boca con su mano.- Ya basta!- gritó entre risas.-Basta, basta, basta!- rió Brittany, la cantante de inmediato asintió. Con cuidado, la joven rubia liberó los labios de la chica, para luego entrelazar su mano con la de su novia. Santana, con su mano libre, secó unas cuantas lágrimas que habían caído de sus ojos debido al ataque de risa.
-De verdad quieres una Big Mac?- preguntó tratando de calmarse, mientras notaba como su novia caminaba velozmente hacia el auto, tirando de ella.
-Sí, eso y una porción enorme de papas fritas… Así no te burlas más de mí, por ser una muerta de hambre.- dijo Brittany fingiendo enojo. Santana volvió a reír.
-Te compraré un helado también.- se burló otra vez la morena.
-Después no llores si te golpeo!- dijo con un tono débilmente amenazador.
-Te amo, lo sabías?- contestó de inmediato Santana.
-Lo sé, y yo también a ti.- dijo Brittany para luego darle un veloz beso en los labios.
En cuanto se subieron al auto, la joven rubia tardó varios minutos en convencer a Santana acerca de la idea de ir a McDonalds, pero como la cantante jamás le negaba nada, ya se encontraban en la fila del AutoMac.
-Aún no puedo creer que quieras comer aquí.- comentó rápidamente Santana.
-No me gustan los restaurants caros, además si íbamos, tardaríamos una eternidad en volver a casa.- dijo Brittany rápidamente.
-Por qué es tan importante llegar a casa?- preguntó de inmediato la cantante.
-Es importante…- murmuró Brittany mientras se acercaba a su novia para susurrarle al oído.- Es importante porque quiero estar a solas contigo…- dijo besando fugazmente la mejilla de su novia. Santana sintió como su rostro se ruborizaba de inmediato y vio como Brittany liberaba una pequeña risita.-Quiero poder besarte sin preocuparme de lo que podría pasar.- continuó elevando sus hombros.
-Tiene sentido.- contestó con una sonrisa, mientras una bocina le obligaba a avanzar y quedar junto al citófono. "Hola bienvenido a Mc Donalds, qué desea llevar?" escucharon ambas chicas.-Hola, quisiera ordenar dos Big Macs…- respondió Santana, y de pronto escuchó la pequeña risita de Brittany.-Qué?- susurró.
-San, haz el pedido con otra voz, por favor!- rió la joven rubia ante la idea, pero la morena negó velozmente. Brittany se acercó al citófono esta vez, apoyando una de sus manos sobre la pierna de su novia y la otra sobre el manubrio.-La porción de papas la queremos agrandar.- dijo esta vez Brittany con una voz tan aguda, que Santana pensó en los dibujos animados y no pudo evitar reír fuertemente.
-Britt!- rió fuertemente Santana.
-Qué! Es muy divertido, inténtalo.- le dijo de inmediato.
-Está bien.- rió, para luego escuchar la pregunta de la chica que los atendía.-También queremos un Mc Flury Oreo…- dijo Santana con la voz más aguda que pudo hacer. Una risotada inundó el auto, ambas chicas no podían dejar de reír.
-Hablas como un ratoncito!- se rió Brittany rápidamente.
-Claro que no!- dijo Santana cambiando su voz de inmediato.
-Es hermosa.- continuó la joven rubia con una sonrisa, para luego besar tiernamente los labios de su novia. Brittany volvió a su posición original, y el auto avanzó, lentamente, hasta la siguiente ventanilla. Cuando estaban a escasos centímetros de recibir su pedido, Santana sintió como sus mejillas se volvían coloradas por la vergüenza.
-Brittany, se van a burlar de mí!- dijo nerviosa al ver como salía el auto que se encontraba frente a ellas.
-Se burlaran de ambas, y qué hay de malo?- molestó Brittany.
-Claro, como tú no eres una celebridad. Brittany.- rió la joven morena, su novia sólo liberó una risita.
-Aquí está su pedido.- dijo una chica mientras les entregaba unas bolsas de papel. Santana miró a Brittany, sabiendo lo decidida que estaba a seguir hablando como ratón.
-Hay Ketchup?- preguntó Brittany con su voz aguda, haciendo que una sonrisa se plasmara en la chica que las atendía.
-Sí, si hay.- rió la chica. El rostro de Santana no podía estar más rojo, ¿por qué su novia tenía que obligarla a hacer cosas así? Primero la cascada y ahora esto, pero debía admitir que era gracioso y de no ser por su hermosa novia, su vida sería demasiado rutinaria.
-Muchas gracias.- dijo Santana con la voz de ratón, esta vez Brittany y la otra chica rieron.
-Sí o no que es el ratoncito más adorable!- gritó Brittany llena de emoción mientras apretaba las mejillas de la joven morena, la chica de la ventanilla asintió mientras reía fuertemente.
-Deja de humillarme así!- río Santana, fingiendo enojo.- Adiós.- se despidió velozmente de la chica que las había atendido y salieron del lugar.- Te encanta humillarme, no es así?- preguntó de inmediato Santana.
-Claro que no.- rió Brittany.- Prefiero decir que… te saco de la rutina.- continuó la joven rubia.
-Está bien, entonces lo justo sería que yo te sacara de la rutina también, no?- esto podía ser muy bueno, esta podría ser la oportunidad que Santana haya estado esperando, la oportunidad de darle a Brittany algo un poco más lujoso, algo a la altura.
-No.- respondió de inmediato Brittany mientras sacaba una pequeña papa y se la comía.
-Claro que sí! Sabes, es mi turno de sacarte de la rutina.- dijo Santana con voz de mando.- Siempre te gusta ganar Brittany!- dijo deteniéndose en una luz roja y mirando como comía su novia. Brittany asintió de inmediato mientras se ponía otra papa en la boca y se la acercaba a Santana, lo morena mordió lentamente, para luego rozar sus labios con los de Brittany.
-Bueno, entonces qué haremos?- preguntó curiosa la joven rubia.
-Iremos a un hotel.- Santana sintió de inmediato como la mirada de su novia la recorría por completo.- Así que deja de comer, guarda un poco para la habitación.
-En ese caso, pediré servicio a la habitación.- insistió Brittany para no dejar de comer, ahora sacaba la hamburguesa y la mordía feliz.
-Hazme caso una vez, Britt!- rió Santana fuertemente.- Eres una especie de bestia indomable o qué?
-Claro que sí!
-Ya cállate.- rió felizmente, para luego besar la mejilla de su novia.- No comas más…- le susurró junto al oído.
-Tengo hambre.- susurró de vuelta Brittany- Dejaré los helados, está bien?
-Bueno… entonces aliméntame.- dijo Santana, su novia felizmente la ayudó a comer pero luego de un rato cerró la bolsa. Santana sonrió y manejo rápidamente hasta el hotel en el que se había quedado la primera vez que llegó a esta ciudad. Luego de la rápida registración, gracias a Brittany, ya que lo único que hacía era decir que se derretía el helado, finalmente llegaron a la habitación.
Santana, deslizó la tarjeta velozmente, para que su novia entrara con los derretidos helados. Brittany miró la habitación con asombro y luego se sentó en la cama, la joven cantante se acercó, y notó como Brittany abría la bolsa de papel, para sacar lo que les quedaba de comida.
-Supongo que no te importará lo derretido que está?- molestó Brittany, mientras le acercaba un poco de helado a Santana con la cuchara.
-No, no me importará.- dijo abriendo la boca y tomando el helado. Luego de eso, Santana notó como Brittany volvía a acercarle la cuchara con rapidez, pero esta vez, no se detenía frente a sus labios, sino, que manchaba su nariz.- Britt!- rió de inmediato Santana, pero la joven rubia no dijo nada, sólo se acercó lentamente a su novia con una sonrisa.
-Qué?- le susurró con cariño.
-Quítame esto.- dijo tiernamente Santana, señalando el helado en su nariz.
-Está bien…- esta vez Brittany quitó el helado del rostro de Santana con su dedo y rápidamente lo lamió. La joven morena sonrió y con cuidado untó su dedo en el helado, para luego manchar la mejilla de su novia.
-Creo que ahora estamos a mano.- le susurró la cantante, mientras acortaba un poco más la distancia entre ellas.
-No lo sé…- dijo Brittany con ternura.- Pero para estar segura, por qué no me quitas esto?- susurró nuevamente la joven rubia. Santana lentamente se acercó al rostro de su novia y lamió tímidamente el helado que se encontraba en la mejilla de Brittany, la morena escuchó un pequeño suspiro y antes de separarse del rostro de su novia, se acercó a su oído.
-Te amo.- murmuró con cariño, para luego volver a su posición original. Brittany no respondió de inmediato, simplemente volvió a manchar el rostro de Santana con helado, esta vez los labios de su novia. Santana sólo pudo sentir como sus mejillas se sonrojaban, como su corazón latía más fuerte, como su estómago parecía contraerse debido al nerviosismo. Brittany acarició con ternura una de las manos de Santana, para luego acercarse a sus labios y besarlos lentamente.
-Te amo.- contestó Brittany, para luego volver a capturar los labios de su novia entre los suyos. Ahora las manos de Santana se apoyaban sobre las piernas de la joven rubia, y las acariciaban lentamente; Brittany por otro lado, tomaba el rostro de la cantante entre sus manos, mientras sentía como su corazón latía con fuerza, mientras sentía como Santana la besaba con pasión, mientras sus labios se enredaban con cariño. No pasó mucho tiempo para que la intensidad de sus respiraciones aumentara, para que sus besos se volvieran más y más intensos.- Creo que ahora estamos a mano…- susurró Brittany.- Pero quiero seguir besándote.- continuó mientras se ponía de pie, tomaba los helados y los iba a botar al basurero del baño.
-Al menos sabían bien…- escuchó como Santana le decía desde la cama. La joven rubia se miró en el espejo y notó como una sonrisa se dibujaba en sus labios frente al comentario de su novia. Se tomó su tiempo para entender todo, para comprender todo, Brittany estaba segura que esta era la única forma en la que quería vivir, quería estar con Santana sin importar qué, la morena la hacía feliz, la enamoraba cada día con sus pequeñas risas y peleas que siempre terminaban en besos cariñosos, adoraba el afán de la cantante por mimarla a cada segundo, pero más amaba que no lo lograra. Brittany amaba a Santana, no tenía duda alguna, y se iría con ella a California. Se iría con ella… dejaría su familia para irse con ella.-Britt, está todo bien?- preguntó la morena desde la otra habitación, al parecer, la joven rubia había pasado un buen rato en el baño.
-Sí, San.- contestó velozmente, para luego salir al encuentro de la cantante.
En cuanto Brittany salió del baño, notó como Santana le sonreía alegremente, lo que hizo su corazón latir a una velocidad superior. Se veía tan hermosa, pensó Brittany, la amaba, no había duda. Se acercó con lentitud a su novia, que aún se encontraba sentada en el borde de la cama.
-Eres hermosa.- comentó de inmediato Santana. Es que no sabía porque le ocurría aquello, pero cada vez que la joven morena le decía eso, se sonrojaba. Era como si jamás podría acostumbrarse a esas simples palabras… tal vez se debía porque la persona que se lo decía era ella. Una de las cantantes más hermosas del mundo, una celebridad se lo decía… se lo decía a ella, una típica chica de Liverpool, una chica con un humor casi desagradable, una chica que hace el ridículo constantemente, una chica que busca salir de la rutina, una chica que simplemente se dedica a querer a su familia. Brittany sonrío y negó con la cabeza.- Si lo eres.- repitió Santana, luego se puso de pie y se acercó a ella. Tomó sus manos como fuera la más frágil cosa del mundo, y la miró con cariño, directo a los ojos.
-Te amo.- dijo Brittany con un poco nerviosismo, ante la mirada de su novia. Era como si Santana siempre tratara de descifrarla, de desnudar su alma.
-Lo sé.- murmuró Santana mientras peinaba el cabello de la chica tras su oreja.-Puedo notarlo.- continuó.
-Tanto se me nota?- rió suavemente Brittany.
-Sé que estás loca por mí, Brittany Pierce.- rió con cariño.
-Completamente…- habló por última vez, para luego unir sus labios con los de Santana. Era como la primera vez, siempre era como la primera vez con Santana; en esta oportunidad fueron sus manos las que rodearon la cintura de la morena, no sin antes recorrer la espalda de Santana. Sus labios se unían sin prisa, capturaban sus labios con delicadeza, con fragilidad; ahora era la cantante la que recorría el cuello de su novia con sus manos, mientras Brittany caminaba lentamente hacia la cama, sin pensar en un momento en separar sus labios de los de la otra chica.
-Me encantas.- suspiró Santana, y luego de eso, sus labios besaron una de las mejillas de Brittany, para luego besar su mandíbula, bajar hasta su cuello y besarlo con un poco más de energía. Brittany mordió levemente su labio inferior, mientras sus manos se deslizaban bajo la polera de su novia, recorriendo la suave piel de su espalda.
-San, necesito… necesito hablar contigo.- dijo de pronto, con un poco de vergüenza al ver que detenía hacia donde iba todo. Santana se detuvo de inmediato, sintiendo como su corazón dejaba de palpitar.
-Sucede algo malo?- preguntó con temor, imaginándose todos los posibles problemas que podrían romperle el corazón. La actitud repentina de Brittany, la atemorizaba por completo, tenía miedo; el silencio de su novia tampoco lo hacía más fácil. La joven rubia se sentó un vez más en la cama y golpeó suavemente la cama, para que Santana comprendiera que debía sentarse, la cantante obedeció.
-Yo…- dijo Brittany mientras tomaba las manos de su novia. Podía notar los nervios en su rostro, el temblor en sus manos, Santana estaba tan nerviosa.- Estoy asustada.- confesó finalmente Brittany mientras miraba al suelo. La morena no parecía comprender nada, no entendía cuál era el temor de Brittany, así que sólo trató de encontrar esos ojos azules.
-Britt…
-Sólo te tendré a ti cuando nos vayamos a California.- murmuró aún oculta de la mirada de su novia.
-Qué tiene eso de malo?- susurró Santana acariciando suavemente una de las manos de Brittany.
-Qué pasará cuando no te tenga junto a mí? Qué pasará si alguna vez decides dej-
-Jamás.- interrumpió rápidamente.
-Nic y mi padre se quedarán aquí, San.
-Lo sé.- dijo besando tiernamente su mano.- Si quieres quedarte…- Santana sintió como el corazón latía en suspenso, pero quería ver a Brittany feliz, quería que fuera feliz.
-No, no quiero quedarme. Quiero estar contigo para siempre.- dijo Brittany mientras miraba a Santana directamente a los ojos. El corazón de la morena latió una vez más, fue como un segundo aire, tranquilizadoras palabras, quizás para el resto de su vida.
-Entonces cuál es el problema?
-Siento que me convertiré en un estorbo.- dijo con honestidad.
-Britt, yo tampoco me quiero separar de ti.- continuó Santana.- Pasaría cada minuto del día junto a ti, si pudiera.
-Prometes… prometes cuidarme allá en California?- preguntó desviando la mirada otra vez, avergonzada por tan ridícula pregunta.
-Britt, lo prometo. No dejaré que nada malo te pase allá.- dijo abrazando a su novia con cariño.- Tampoco es como si fuera tan terrible.- rió suavemente junto a su oído.
-Te amo, te amo, te amo.- dijo rápidamente, antes de empujar a Santana contra la cama y comenzar a darles miles de besos en todo el rostro.
-Ya basta!- rió alegre la morena.
-Es que de verdad te amo.- susurró con cariño Brittany antes de besarla una vez más.
-Y yo a ti, amor.- respondió Santana con una sonrisa.-Te prometo que cuando nos vayamos a California, seremos las chicas más felices del mundo.
-Yo ya lo soy, San.- dijo Brittany acomodándose entre los brazos de su novia. La joven cantante no podía explicar la felicidad que sentía sólo por esas simples palabras, después de tanto tiempo con el corazón roto, hoy, la persona menos esperada en su vida, parecía sanarlo por completo. Santana rodeó el cuerpo de Brittany con sus brazos y se quedó pensando en lo agradecida que estaba de haber encontrado a esta chica. Esta chica que con el más simple roce, incendiaba su corazón, esta chica que la hacía reír a cada instante, que la sorprendía a cada momento. Esta chica, que la amaba de verdad.
A/N: Okay, para ser honesta, no estoy conforme con el capítulo. Lo lamento mucho, de verdad, de verdad ruego porque les guste :c Creo que escribiré un capítulo más y se termina este fic. Gracias a mis leales lectores, espero que no me odien mucho. Saludos, Nati.
