Nick caminó rápidamente hacia los vestidores del campo deportivo de la Academia. Antes de que alguien más llegara, se había cambiado al uniforme de Educación Física, pantaloncillos cortos azul naval con una franja ancha color rojo de cada lado y camiseta color blanco (ambas prendas llevaban un pequeño bordado del escudo de la Academia). Salió al campo y, según su costumbre, comenzó a hacer ejercicios de calentamiento antes de que comenzara el entrenamiento.
Mientras hacía abdominales, Thad (que estaba también en el equipo) se le acercó para informarle que no habría entrenamiento porque el Coach había ido al dentista.
Ambos amigos resolvieron hacer algo de ejercicio de cualquier manera, así que se pasaron la siguiente media hora haciendo flexiones, sentadillas, corriendo...
Finalmente los dos chicos se dirigieron a los vestidores para ducharse y cambiarse.
Thad notó que su amigo evitaba mirarlo mientras estaba desnudo, y además que constantemente se pellizcaba su zona genital, del mismo modo en que lo hacía él para evitar o disminuir una erección. Al principio se extrañó, pero después comenzó a hacer memoria y una hipótesis se formó en su mente.
-Nick, ¿te gusta alguien?
-¡¿Qué?! -repuso Nick sobresaltado. Teniendo en cuenta el hecho de que la escuela era únicamente para chicos, aquella pregunta podía contener mucho más de lo que parecía. -¿A qué te refieres?
-Somos amigos, quiero que seas honesto conmigo. ¿Sí? -Nick asintió débilmente con la cabeza. -He notado que evitas ver a los chicos del equipo cuando nos cambiamos; cuando nos conocimos, me contaste que en tu antigua preparatoria te acosaban, pero nunca me dijiste el motivo. Además, he visto que miras a los chicos de un modo extraño, como con deseo. -Se detuvo un segundo, pensando en lo que diría a continuación. Nick tenía la cabeza gacha en ese momento, de modo que Thad no podía ver que estaba llorando. -He visto algo en tus ojos. Algo hermoso y maravilloso. Eres un buen chico, y creo saber qué es lo que te ocurre, pero me sentiría más tranquilo si me lo dijeses tú.
Nick se mantuvo en silencio por unos segundos. Realmente deseaba revelar aquello. Quería que sus amigos lo supieran. Anhelaba ser aceptado por lo que era...
-Thad yo... Yo no... A mí...
-Tranquilo. Entiendo. No tienes que decírmelo.
-No, yo quiero decirte. Quiero decírselo a todos. -Se detuvo para tomar aire. -Yo soy homosexual. Me gustan los chicos... Soy gay. -Terminó después de respirar profundamente.
Thad sonrió ligeramente y Nick le devolvió el gesto.
-Pero aún no respondes a mi pregunta.
-¿Perdón? -Repuso Nick, extrañado.
-Yo te había preguntado si te gustaba alguien. -rió Thad. -¿Y bien? ¿Alguien te gusta?
Nick dudó unos segundos antes de responder:
-Creo que me enamoré.
-¿De quién?
-De Jeff.
Ésta vez fue Thad quien se mantuvo en silencio unos segundos antes de hablar.
-Eso no es una gran sorpresa. -dijo finalmente, haciendo un ademán tranquilizador con las manos.
-¿Cómo dices?
-Bueno, Sterling es simpático, divertido, y muy guapo. -Nick enrojecio ante esta aseveración -Quiero decir, que para ninguno de nosotros sería raro enterarse que eres gay, y menos saber que te gusta Jeff.
-¿Tú crees?
-Seguro.
-En ese caso... Se lo diré. Pero no aún. Ni a él ni a los Warblers. Se lo diré el día de las sectoriales. Hasta entonces, ¡ni una palabra a nadie!
-Dalo por hecho. -respondió Thad sonriente.
