¡Oficial! Kid se ha vuelto malo en el manga y está a punto de pelear contra Black Star. ¡Esto se pone cada vez más bueno!
Por otro lado, escucho Play Dead una canción cover de mis adorados Rasmus que muy generosamente me pasó Daroku XDDD.
Sin más, ¡al fic!
Disclaimer: Soul Eater no me pertenece, ese es de Atsushi Okubo. (Llueve ¿qué mejor inspiración para escribir?)
Nota: Se me ha dicho que los pensamientos, en realidad, deben ir entre comillas. Así que a partir de este capítulo, se los encontrarán de esa forma. Así mismo, los 'flash back' irán en cursivas.
Whisper Cap. 10 "Confesiones en una tarde de invierno."
La puerta de la oficina de Shinigami sama se abrió de par en par por acción de Kid. Temprano por la mañana el chico muerte había ido a Shibusen en busca de una explicación por parte de su padre.
A decir verdad, no sabía exactamente de qué manera sentirse: molesto porque su padre no le dijera nada al respecto o al borde de la desesperación. Saber que la vida de una de las personas a quien más amas está en tus manos es demasiado delicado como para tomarlo a la ligera.
-¡Hola, holita, Kid kun! ¿Cómo te va?- saludó Shinigami sama haciendo un movimiento divertido con su cuerpo y la mano derecha.
-¿Por qué?- soltó de inmediato el joven, demostrando con su expresión facial lo molesto que estaba con él. –¿Por qué no me dijiste nada de lo que Ro te informó?
Shinigami se percató de la falta del "shichue" en las palabras de su hijo, lo que le confirmaba que realmente el asunto no había sido de mucho agrado para su hijo. Por un momento le miró, con cierto sentimiento de satisfacción por la aparente madurez de Kid. Sí, Shinigami sabía cuál había sido la decisión del chico porque Ro se lo dijo poco antes de marcharse de la ciudad.
-Dejo todo en tus manos, Kid. Sé que tomarás la decisión correcta.
-¡Es que no puedes simplemente decirme que dejas la decisión en mis manos!- gritó Kid a su padre.
-Eres un shinigami y debes actuar como tal- respondió apacible el ser blanquinegro.
-Shi-Shichue- balbuceó Kid al percatarse de la calma que su padre transmitía.
-No quiero que tomes tu decisión motivado por tus emociones.
-Pero Shichue, ¿sabes lo que significaría rechazar ese matrimonio?- volvió a gritar, exasperado por la infantil actitud del director.
-También tú lo sabes, ¿cierto? Y entonces, ¿por qué no aceptaste de inmediato?- las palabras murieron en los labios de Kid, saliendo primero unos cuantos balbuceos y luego, cerró la boca.
El chico de los ojos dorados bajó la mirada, sintiéndose como el peor de los hijos en todo el mundo. Shinigami, al darse cuenta de la turbación de su único y amado hijo, se le acercó, poniendo una de sus manoplas blancas sobre los cabellos negros.
-No estoy diciendo con ello que seas un mal hijo. Al contrario, estoy tan orgulloso de ti, de que no hayas caído en esas sucias manipulaciones. Serás un digno heredero shinigami.
Kid apretó los ojos y los puños, rodeando la cintura de su padre al mismo tiempo.
"Pero no quiero perderte, shichue. No como a mi madre", pensó.
-Si no aceptaste aún sabiendo lo que me podría pasar es porque sabes que para todo hay una solución. No pierdas esa esperanza, hijo. Juntos encontraremos algo. Pero la decisión de casarte es sólo tuya, ¿de acuerdo?
Shinigami Sama tomó los brazos de su hijo y le retiró un poco, en tanto Kid pareció moquear discretamente. Llorar frente a su padre y más a esa edad simplemente no sería simétrico.
O&o&o&o&
Cuando Chrona regresó a su lugar en el aula después de tomar un descanso en medio de clases, la profesora dio la orden de que abrieran sus cuadernos a fin de anotar las especificaciones para el examen final, para el cual sólo faltaban escasos dos días. La hija de Medusa abrió su cuaderno sin mucho entusiasmo, cuando le sorprendió encontrar en medio de éste un sobre cuadrado rotulado con una bonita letra que decía su nombre en tinta dorada.
La primera reacción de la pobre Chrona fue hacer una especie de chillido, para después voltear a todas partes y cerciorarse de que nadie se hubiera dado cuenta de la misiva. Luego simplemente se sonrió, con los ojos un poco húmedos por la emoción.
Crédulamente pensaba que era un detalle proveniente de Kid, sin percatarse de la risa burlona por parte de Karin y Lorena.
Ahora, totalmente embobada y con esos pensamientos, caminaba detrás de Liz, quien ensimismada por sus propios problemas ni siquiera se daba cuenta de la extraña sonrisa de oreja a oreja que llevaba la peli rosa.
De esa manera, y ya sin preocuparle a Chrona del todo la razón del por qué seguía viviendo en casa de Kid, llegaron a Shikedai.
Y como en todas las demás tardes, lo primero que hizo la chica de ojos azules fue dirigirse a la habitación que ocupaba a fin de cambiarse de ropa, para después bajar y ayudar a Liz a preparar la cena.
Pero al hacerlo, un grito sofocado se le salió de pura sorpresa, pues el dueño de ésta misma estaba dentro, con las ventanas del balcón abiertas de par en par. La vista que se apreciaba desde ese lugar era parte del gran jardín que estaba detrás de la casa.
-Ah, Chrona. Pasa, perdón por la intromisión- dijo amablemente el chico al verla parada en el umbral.
-N-no tienes que disculparte. Y-yo… bueno, después de todo, ésta es tu habitación- balbuceó la chica, dejando los libros sobre la mesita y cuidando de que se vieran perfectamente simétricos.
Kid no le respondió nada más y la actitud un tanto extraña del chico llamó la atención de la delgada chica. Acercándose a donde estaba notó que sostenía algo entre las manos. Trató de ver de qué se trataba y su esfuerzo no pasó desapercibido por Kid, por lo que él volvió el rostro para verla.
-Ah, y-yo, pe-perdón. N-no quería molestar- se apresuró a disculparse, sonrojándose por su intromisión.
-No, está bien. Sólo miraba viejas fotografías- respondió, extendiendo la mano para ofrecerle las mismas.
Chrona miró sorprendida primero las fotos, para luego alzar la mirada hacia el rostro del chico.
-Son fotografías de Hahaome- Chrona pareció sonreír un poco y aceptó el ofrecimiento.
En todas las fotos se veía sonreír a la mujer y las que estaban tomadas en atardeceres no hacían otra cosa que realzar sus finos rasgos y su hermosura. Pero una de ellas le conmovió muchísimo: se trataba de una en donde se encontraba cargando a un bebé envuelto en una cobijita, dormido. Se quedó mirando por un instante más aquella tierna imagen.
-¡Ah! ¿Estaba esa ahí? ¡No mires! ¡Qué vergüenza!- Kid trató de quitársela, pero al final desistió. Después de todo, tanto la toma como las ropas eran perfectas, un orgullo que desde el principio fuese tan simétrico.
Después de aquello, ambos se quedaron en un silencio cómodo, disfrutando de la calma que el paisaje les transmitía.
-Mis padres se conocieron cuando eran apenas unos niños y sus padres decidieron comprometerlos. Entre shinigamis eso es muy común. Ambos fueron muy felices y se querían mucho. Pero Hahaome murió cuando yo tenía apenas 3 meses de edad.
Chrona le miró conmovida. Quiso decirle algo pero las palabras de consuelo no eran lo suyo. No sabía cómo lidiar con ellas y se odio por eso. Si tan sólo fuera capaz de hacerlo, si tan sólo fuera menos sosa. Respiró hondo, mordiéndose ligeramente el labio inferior y dispuesta a decir lo primero que se le viniera a la mente.
-¿C-cómo fue que tu mamá murió?- se quedó helada ¡Eso no era lo que en realidad deseba decir! ¿O sí?
Kid, que antes de la pregunta observaba el cielo crepuscular, volvió su rostro poco a poco hacia su amiga. Ésta soltó un chillido.
-Y-yo… so-soy una idiota. ¡Lo siento en verdad!- mencionó haciendo una reverencia y justo cuando se disponía a salir corriendo, el chico la detuvo por la muñeca.
-No, está bien. De hecho, nadie me había preguntado al respecto. La gente… la gente suele evitarme ciertas circunstancias porque presupone que me harán daño, pero esa actitud me molesta porque lo hacen por lo que represento y no por mi persona. Tú lo comprendes, ¿cierto? Ser juzgado y catalogado por meros títulos.
Chrona, con la mirada clavada en sus zapatos, asintió con un movimiento lento de su cabeza ¡Vaya que sí lo sabía!
-Fue en una pelea- dijo Kid.
-Eso quiere decir, entonces que...- la mirada de la chica pareció reflejar el terror de saber la verdad.
-No te sientas culpable. Fue su 'Guadaña Mortal' la que la traicionó- la primera reacción de la chica fue abrir más los ojos debido a la sorpresa. Y luego, Chrona bajó otra vez la mirada, entreteniéndose con ver la fotografía en donde venía la mujer y su hijo.
Sus ojos comenzaron a temblar. A pesar de que Kid no conocía el amor de una madre, tenía un bonito recuerdo de ella. Muy al contrario de lo que sucedía consigo misma. Ella sí había conocido a su madre, pero no contaba con un recuerdo muy agradable. Entonces y sin poder evitarlo, comenzó a llorar.
-Chrona, ¿dije algo que te ofendiera?- el chico le agarró la otra muñeca, agachándose un poco a fin de poder verle el rostro. Ella sólo negó, hipando cada vez más, sin poderse contener.
-L-lo siento. Vas a decir que soy una llorona- dijo Chrona, soltándose del agarre para poder limpiarse los ojos con la cara externa de sus manos. Pero a medida que lo hacía, el sentimiento parecía ir creciendo más.
Las piernas de la chica comenzaron a temblar y se dejó caer. En tanto, Kid le miraba con ternura. Ni siquiera las veces anteriores la había visto llorar con tanto sentimiento y, poniéndose de rodillas frente a ella, le acarició los cabellos con la mano derecha, desde la coronilla hasta la punta de ellos.
-¿Hay algo que quieras contarme?- Kid hizo una pausa, a fin de ver las reacciones de su amiga. –¿Algo sobre… Medusa?- notó como los hombros se alzaron como si la sola mención de ese nombre le asustara y, así, rectificando las especulaciones del chico muerte.
Por susto, sorpresa o por lo que fuera, el llanto de Chrona se detuvo, bajando las manos hasta su regazo; cosa que aprovechó Kid para dejar resbalar la mano con la que acariciaba los cabellos a las mejillas de la chica. El gesto hizo que ella alzará la cabeza.
-Hay ciertas cosas que es mejor decirlas- dijo Kid amablemente. –Y que mejor decirlas a quien te aprecia.
El comentario hizo que Chrona se sonrojara.
-P-pero hay muchas otras que es mejor guardarlas- murmuró, enfocando la mirada hacia su lado derecho, buscando evitar cruzar su mirada con la del chico.
-¿Y dejarás que te siga lastimando?
Chrona se quedó en silencio, indecisa en cuanto qué es lo que haría. Kid por su parte, tampoco deseba obligarla a decir algo que no quisiera; de hecho estaba a punto de decirle que no se preocupara, que no era necesario que le dijese nada, cuando la chica comenzó hablar.
-Y-yo… me sentí triste al darme cuenta de que… Medusa sama y yo… de que para ella nunca fui su hija. Desde que yo era muy pequeña comenzó hacer experimentos con mi sangre. Me encerraba en la oscuridad cuando me negaba hacer lo que ella quería.
El recuerdo de las veces en la que le exigía matar a un pequeño conejo vino a la mente de Chrona.
-Pero… eso no fue lo peor. Lo peor vino cuando me obligó a cazar mi primer alma. Todavía ahora, por las noches, veo aquellas escenas como si estuviera viviéndolas otra vez.
Chrona estrujó la tela del vestido con la mano izquierda (en la otra llevaba aún la fotografía) y fue así que se armó de valor para contarle a Kid lo sucedido durante su niñez.
Las manos y piernas de Chrona comenzaron a temblar después de que ella comprendiera que el cuerpo del conejito nunca más se movería.
-Muy bien hecho, Chrona ¿Ves cómo no era tan difícil hacerlo?- habló Medusa, con burla en cada una de sus palabras.
La niña la miró asustada, sin poder comprender cómo era que eso le causaba tanta alegría a la que supuestamente era su madre. Medusa caminó a donde ella estaba, pero Chrona dio un paso hacia atrás.
-¿Qué no te da gusto? Ahora te permitiré estar a mi lado ¿No era eso lo que querías, niña?- dijo con una sonrisa, de esas diabólicas que siempre solía hacer, para luego comenzar a reír.
Medusa dio media vuelta, murmurando un conjuro de flechas que hizo que su hija le siguiera aunque no lo deseara. Chrona optó por caminar tras de su madre porque sabía bien lo que le esperaba si no le obedecía.
Durante mucho tiempo, horas quizás, estuvieron caminando. Cunado finalmente se detuvieron, Chrona miró a todas partes, notando la mugre, el mal olor y las ratas que las rodeaban.
-¿Q-qué es éste lugar, Me-Medusa sama?- dijo la niña, tratando de agarrar a la bruja por una de las piernas, pero ésta, con un nuevo hechizo de flechas la aventó lejos de su persona.
Chrona fue a estamparse a un bote de basura, haciendo con ello que dos que tres ratas y algunas cucarachas salieran corriendo.
-Sabes bien que no soporto que alguien me toque- mencionó molesta la bruja usuaria de serpientes. Después simplemente dio la espalda y comenzó a caminar.
-¡Medusa sama!- chilló la niña, estirando su brazo como si con aquel gesto pudiese realmente alcanzarla. –¡No me deje aquí!
-Ara, ara ¿qué no te lo había dicho? Pues mira, qué despistada soy- mencionó con una sutil sonrisa en sus labios al tiempo en que se cruzaba de brazos. –Haremos un pequeño experimento. Si eres capaz de hacer que Ragnarok coma su primera alma, entonces estarás completamente lista. Pero sólo si haces que el muy perezoso salga.
Medusa se alejó, riendo a carcajadas.
-¡Medusa samaaa!- pero de nada sirvió, a pesar de que casi le sangraba la garganta por llamarla, ella jamás volvió.
Resignada, Chrona se quedó ahí sentada, en medio de varios botes que acababa de acomodar a manera de cerco para delimitar su 'espacio personal'.
-Pero miren, ¿qué tenemos aquí?- la niña alzó la cabeza. Frente de ella había un tipo ebrio y muy grande a la manera de ver de la niña. –¿Estas perdida?
Chrona dijo que 'no' con un movimiento de su cabeza.
-¿Te comieron la lengua las ratas?- preguntó el borracho, visiblemente molesto.
La niña no pudo más que repetir el gesto de negación, asustándose por la actitud del tipo ese y más aun cuando pateó los botes y se le acercó.
-Entonces habría que darte una lección de modales ¿no?- el aliento rancio le causo nauseas a la pobre niña y quiso echarse a correr cuando sintió la lengua asquerosa del borracho lamberle la mejilla.
-N-no- murmuró.
-¿Dijiste algo?- preguntó burlón, pero Chrona comenzó a llorar en silencio. Aunque deseba gritar que se detuviera, no podía hacerlo. Había malgastado su voz en llamar a su madre que ahora su garganta le dolía tanto que ya no podía hablar.
Cerró los ojos con fuerza para no ver lo que sucedía, pero hubiese deseado mejor quitarse el sentido del tacto a fin de no saber lo que el tipejo aquel hacía. De nada sirvió que golpeara una y otra vez el pecho del hombre, con semejantes manitas seguro que ni los notaba.
Rato después, cuando se atrevió abrir los ojos, notó como el ebrio se marchaba, dando tumbos contra la pared y tarareando una canción muy alegre, mientras ella seguía llorando, tirada en el suelo, mientras las ratas le observaban atentas.
Sintió que sus propias uñas se clavaban en su piel a la hora de cerrar con fuerza las manos. Sintió furia y deseos de matar a ese hombre tan horripilante. Se levantó con dificultad y pareció que una ventisca se arremolinó alrededor de sus pies, que luego se extendió por todo su cuerpo. Un aura de color negra comenzó a salir de ella, para aparecer un Ragnarok maduro. Los ojos de Chrona se tornaron oscuros, como sus sentimientos, como su corazón.
Comenzó a reír, primero bajo, luego a carcajadas. Aquello hizo que el hombre volviera el rostro. Pronto su ebriedad desapareció al ver la escena: la niña llevaba la mano derecha a su espalda y la cosa negra que parecía salir de la misma se transformaba en una espada.
-Es hora de dar una lección de modales ¿no lo crees, Ragnarok?- mencionó divertida Chrona, dirigiéndose a donde se encontraba sentado el hombre (éste había caído de miedo al tratar de escapar y ahora era incapaz de moverse, limitándose a ver cómo se acercaba la niña).
En el callejón sólo se escuchó un grito y luego la risa tenebrosa de Medusa.
Kid estaba estupefacto. Jamás se imaginó que Chrona guardara semejante secreto de su niñez, si era posible que a eso se le pudiera llamar niñez. Ahora se sentía muy mal por haber insistido en que ella se lo dijera.
-Chro- Chrona…- balbuceó Kid, sin saber qué decir exactamente.
-Y-yo… soy una bruja espadachín de armas demoníacas, shinigami kun- quizá fue por un instante, pero al chico le pareció que los ojos de su amiga parecían adquirir un tono más oscuro.
-¡No, Chrona! Tu no eres eso, pronto serás una Meister de Shibusen- Kid le tomó por los hombros, sacudiéndola a fin de que reaccionara. –¿Me oíste?
Ella alzó el rostro, no le era posible verle el rostro ya que había anochecido y permanecían con las luces apagadas.
-¿Me oíste?- volvió a repetir Kid al no recibir respuesta, esta vez se inclinó, pensando que quizá acortando las distancias podría ser capaz de saber por medio de la expresión de Chrona lo que pasaba por su mente.
Pero las distancias se acortaron demasiado, quedando sus labios a unos cuantos centímetros. El cuerpo de la chica tembló ligeramente.
Kid pudo sentir el respirar tibio sobre su rostro. Sus manos bajaron hasta tocar la unión entre los hombros y los brazos, acercándose automáticamente un poco más.
Chrona retuvo el aliento.
Y entonces sus cuerpos tuvieron una reacción extraña, el de Chrona despidió una onda de magia –parecida a la de Medusa y sus serpientes al estar tan cerca de Stein– y el de Kid reaccionó con una onda eléctrica, que los hizo separarse al instante.
Chrona dio un grito y se echó hacia atrás.
-Lo siento- dijo Kid. –No fue mi intención, ¿te encuentras bien?
De pronto, la puerta de la habitación se abrió y Liz prendió las luces con un manotazo sobre el apagador.
-¿Qué pasa, Chrona? ¿Ah?- preguntó desconcertada al darse cuenta de que los chicos permanecían uno frente del otro y sentados en el suelo.
"Y yo que pensé que Chrona se había quedado dormida y me encuentro con que…"
Liz caminó hasta Kid y con actitud de mamá regañona y le agarró de la oreja, jalándolo.
-¡Ay! Espera Liz, ¿qué crees que estas haciendo? ¡Eso no es simétrico! Por lo menos jala las dos orejas.
-¡Cállate, pervertido! Ahora mismo me vas a explicar qué le estabas haciendo a Chrona- decía la rubia mientras lo arrastraba fuera de la habitación. El comentario provocó que todo el rostro de la peli rosa se tornara rojo y le saliera humo por las orejas ¿Qué se estaría imaginando Liz en esos momentos?
La oji oscura escuchó una risita y volteó, dándose cuenta de que Patty también estaba ahí.
-¡N-no es lo que se imaginan!- balbuceó, todavía apenada.
-Pero estabas con Kid ¿No te da gusto eso?- preguntó divertida. –Pronto será la hora de la cena, será mejor que te cambies- le guiñó un ojo y se marchó dando de saltitos por todo el pasillo, tarareando su habitual: 'Abuelito dime tú…'
Chrona, sin embargo y tras reponerse de todo lo sucedido, se quedó pensando ¿Qué iba a pasar ahora entre ella y Kid? Es decir, ¿afectaría de alguna manera la forma de verla por lo que le acababa de contar?
Sintió miedo ante la posibilidad.
O&o&o&o&
En esos momentos la oreja derecha de Kid punzaba y era de color roja.
-Vaya que Liz es una salvaje. Otro poco y me arranca mi orejita- se dijo Kid mirándose al espejo. Una venita en la sien se le dibujo. –¡Y lo peor es que no hace juego con mi otra oreja!
Suspiró resignado y recargando la cadera en la mesita de tres pies que estaba debajo del espejo, con sus brazos cruzados sobre su pecho.
"¿Qué fue esa reacción?", pensó. "¿Mi alma de shinigami reaccionó ante la magia de Chrona? Ya antes había pasado eso y por ello había inhabilitado esa defensa, ¿por qué ahora reaccionó?"
Kid volvió a mirarse al espejo.
-Chrona no pudo haber tratado de aplicar su magia contra mí- la oreja roja y punzante resaltó de nuevo ante sus ojos. –¡Ah! ¡Con esa asimetría no puedo pensar claramente!
O&o&o&o&
Mayte dio una vuelta encima de su cama, cambiando la posición de costado que tenía para quedar boca arriba. En medio de un suspiro llevó el antebrazo izquierdo encima de su frente.
-¿Qué es lo que voy a hacer ahora?- se sentó en ese mismo momento, con una pierna flexionada y la otra colgando del colchón. Las manos las tenía en el regazo y veía el soñoliento sol que, resignado, daba paso a una luna sonriente.
Entonces miró el calendario de pared que estaba al lado de su mesa de estudios. Con un círculo rojo marcaba una fecha especial: el día del examen. Se mordió el labio inferior y luego chasqueó la lengua.
Ahora sus ojos se posaron en lo que estaba encima de su escritorio. Se trataba de varias hojas, algunas hechas bolitas y otras perfectamente alisadas. Eran los restos de la última carta fabricada para Chrona, la cual le había entregado a Karin la tarde anterior y que había sido puesta entre las cosas de la 'bruja' antes de que terminara el descanso de medio día.
Sin embargo, era otra cosa lo que le preocupaba, más allá de la prueba que se avecinaba y más allá del hecho de que hasta el momento no hubiese sido capaz de encontrar una 'conexión' con alguna alma de Técnico. A decir verdad, comenzaba a sentir enormes deseos de reprobar para poder desaparecer después de ello, y de esa manera liberarse de la influencia de Karin.
Lo que le tenían tan pensativa, por no decir confundida era lo que había presenciado la noche anterior. Había salido para despejar su mente y calmar un poco sus nervios cuando un apagón pareció envolver toda la ciudad. Escuchando un llanto se acercó, pensando en primer lugar que se traba de algún pequeño asustado, pero cuál fue su sorpresa de darse cuenta que se trataba de un compañero de clases. Conforme la plática avanzaba, Mayte se sentía reconfortada y esa era, sin duda, la más extraña y mejor emoción, asociándola rápidamente con la 'conexión' que se suponía debía haber entre Técnicos y Armas. Estaba segura de que con quien hablaba debía sentir algo parecido.
Pero pronto su felicidad se vio truncada cuando escuchó que alguien llamaba a gritos a Chrona. De alguna forma comprendió que con quien hablaba en la oscuridad no era otra que 'la bruja'. Pero su sorpresa no acababa ahí.
Asombrada de ver a Kid frente, arropándola con la gabardina negra de shinigami, no fue capaz de pronunciar palabra alguna.
-No dejaré que nada malo te pase, Chrona. ¿No te lo prometí? ¿O es que no confías en mí? ¿Es eso?- preguntó, colocando la mano izquierda en la nuca femenina y apoyando la barbilla sobre la coronilla de la misma.
Fue entonces que Kid reparó en su presencia.
-Tú eres…
-Kid Sama… tengo… tengo que irme…- su voz sonó desconcertada y simplemente atinó a marcharse.
La verdad es que no deseaba que Chrona supiera con quién había estado hablando. Era lo mejor.
Claro era que nada de lo sucedido se lo había informado a Karin –ni que estuviera loca como para decírselo–. Y ahora no sabía qué hacer.
La sola cercanía con Chrona le transmitía el mismo sentimiento que la noche anterior, razón por la que aun más la evadiese en todo el día ¿Por qué, de entre todas, tenía que ser ella?
No comprendía lo irónico que el destino podía ser algunas veces. Reflexionaba las palabras que algunos días atrás le dijese Maka con respecto a la relación que tenía con Chrona. Una Técnica tan poderosa como ella, capaz de eliminar a un Kishin, era amiga de una bruja. Y ahora era testigo de la extraña empatía que Kid le tenía ¡El mismísimo hijo de Shinigami sama!
-No dejaré que nada malo te pase, Chrona. ¿No te lo prometí? ¿O es que no confías en mí?
¿Promesa de protegerla? ¿Kid pidiéndole su confianza, cuando se suponía que Chrona era la persona en la que no se podía confiar?...
¿Qué era lo que Chrona tenía que, incluso él, la cuidaba tanto?
Sólo podía haber una manera de saberlo.
Estaba decidido…
CONTINUARÁ…
Notas de la autora:
Perdón por no haber actualizado antes, pero he tenido unas semanas de locos. También decirles que muy probablemente tarde en actualizar el siguiente; lo que pasa es que mi compu ha chafeado y no tendré dinero para mandarla arreglar hasta la siguiente quincena. Lo bueno es que en estos momentos tengo ya CASI la mitad del 11 n.n
Creo que a muchos no les sorprendió saber que Mayte fue la chica que habló con Chrona chan en el apagón je, je.
Por otro lado… ¡soy tan mala! Muchos ya querían que hubiera un beso entre la parejita protagonista, pero no se pudo hacer XDDD.
Muchas gracias a:aka-zukin18, mikitsan, yumiiekya, LADY ANETTE,
PalasYoHere: ¡Oh! Tengo una lectora brasileña, me siento emocionada n.n Gracias por las porras y pues, he aquí el nuevo capítulo, espero quesea de tu agrado.
gua: Bueno, pues ya tienes la respuesta de quién se trataba. Creo que muchos ya se lo esperaban, je,je. Y sí, el lemon en otro ff n.n
chrona-chan: XD La verdadera bruja es Karin… jajaja, cierto, cierto. Pues ya vez que andaré batallando con esto de las actualizaciones, pero hago lo que puedo n.n
KITIRASSI: XDDD ¿ves? Te lo dije jajajaja. Pues ya aquí la continuación, quizá para el siguiente capítulo llegue el climax, es decir, la razón por la que escribí este ff.
inugeminis2:¡Waw! ¡Qué emoción! Un dibujo basado en mi ff, nunca nadie había hecho algo así (bueno, aparte de Daroku, nadie). Lo de la forma de reaccionar de Kid, me ayudó un poco mi hermano n.n
por sus comentarios y a quienes han agregado esta historia y/o a mí en sus favoritos. Me hacen tan feliz.
Por otra parte, para los que deseaban un lemon de ésta parejita, siento decirles que no habrá en esta historia. Como ya había mencionado algo al respecto, se supone que la historia es más o menos en la misma línea de tiempo que en el anime. Por tanto ellos tienes como 13 años, muy pequeños para esto. Pero la verdad, es que ni siquiera había pensado en escribirlo. Pero les prometo que cuando termine este ff, les escribiré uno en donde sí habrá. De hecho ya tengo la idea y todo je, je.
¿Qué hará ahora Mayte? ¿El incidente entre KidxChrona significa que la magia de esta ya despertará? Esto y más en el próximo capítulo.
Matta au!
