Capítulo 10: El examinador y el observador.
Después de que aparecieran los examinadores, pasaron a un salón diferente en donde tomarían un examen escrito, para muchos esto fue una gran sorpresa. Esperaban que fuera mas de mostrar habilidades y listo, pero resulto ser lo contrario, no habían estudiado nada, no sabían de que trataría ese examen y peor aún… ¡Los estarían vigilando!
El hombre de la gabardina se llama Morino Ibiki, lo primero que hizo fue llevarlos a un salón en donde por cada escalón había una meza común para cuatro alumnos, todos estarían revueltos, en otras palabras no estarían sentados con ninguno de sus compañeros de equipo. Por lo que tendrían que figurarse alguna manera para poder pasar el examen y más sabiendo las reglas que se les impusieron.
Dichas reglas eran un punto menos por cada respuesta errónea y el examen constaba de diez preguntas, de las cuales la última pregunta no estaba incluida en el examen y sería dada al cabo de una hora de comenzado el examen. La última regla era la que los tenía completamente consternados, aquel que fuera descubierto dos veces copiando en el examen, sería automáticamente dado de baja del examen y no pasaría a la segunda etapa.
Ya dadas las reglas y el reloj marcando la hora, comenzaron el examen inmediatamente. El de la gabardina miraba a todos alumnos sentados en sus sillas, poniendo atención a cada expresión en los rostros, sonrío al ver la expresión inicial…desconcierto. Esperaba esa expresión debido a las preguntas que colocaron, debía darle las gracias a cierto rubio estudiante suyo, por aconsejarlo de cómo ponerlos en un ambiente tenso.
Miro a los observadores, que eran en realidad los otros shinobis que lo acompañaron y se dieron de voluntarios. Todos tenían armas preparadas en sus manos, lo que daba más presión a los candidatos de no hacer alguna trampa, miro a uno de esos voluntarios, era un anbu realmente. El mismo Hokage lo recomendó para acompañarlo en la evaluación y sabía muy bien la razón cuando lo conoció la primera vez.
Tiene un excelente oído, es por eso que estaba en este lugar, estaba para evaluarlos en sus habilidades, mientras que el mismo los estaría vigilando y evaluando con su vista. Noto como sacaba un lápiz un tanto diferente a otros y empezó escribir, ya tenía a alguien en la mira, miro a los grupos, muchos se estaban desesperando y empezaban a copiar a su compañeros de a lado, eran demasiado notorios para cualquiera de los observadores, uno acabo con un kunai en su examen haciendo que todos se quedara petrificados.
- ¿Qué rayos fue eso? – le pregunto uno de los gennin al observador que lanzo el arma.
- Fuiste descubierto dos veces, es necesario que dejes el examen y salgas del salón.
- Eso no es cierto ¿Tienes alguna evidencia de que fui yo? O de que realmente intente hacer trampa…vamos ¡DEMUES…! – solo fueron segundos para que el chico estuviera en contra de la pared con el mismo kunai de antes ahora amenazando su cuello.
- La verdad muchacho es muy simple, en este cuarto existe un total de 11 observadores, de los cuales dos son evaluadores y todos descubrimos tus dos intentos. Es mejor que salgas de aquí sin hacer escándalo.
Después de esta demostración, comenzaron a impacientarse más de lo usual, realmente se había creado el ambiente correcto de tensión, frustración y presión para esta parte del examen. Miro de nuevo al mini observador, no paraba de sacar notas de sus hojas…se preguntaba a cuantos ya había descubierto.
En otro salón cuatro maestros no paraban de impacientarse, querían descubrir cómo les estaba yendo a sus alumnos, un rubio estaba sentado en el sillón con ellos, entre una mujer de cabello negro y ojos de un color inusual, ojos color rojo y un hombre de barba de ojos color café.
- ¿Alguna noticia sobre nuestros protegidos? – pregunto un hombre de traje color verde para deporte de una sola pieza con su banda en la cintura, de cabello de tazón y grandes cejas.
- Lo descubriremos dentro de una hora…más o menos – le dijo otro de cabello plateado, con una máscara cubriendo desde su nariz hasta su barbilla y su banda cubriendo su ojo izquierdo – dicen que este año realmente será difícil.
- ¿Quién es el examinador ahora? – pregunto la mujer mirando a sus tres compañeros
- Morino Ibiki – les contesto el rubio – realmente la tienen difícil.
- Ahora que recuerdo… ¿Qué no es tu maestro? – pregunto el de la barba mirando al chico.
- Si…realmente me pone nervioso ese ramo…no me gusta torturar a la gente.
- ¿Tan cruel es? – pregunto Kurenai al ver el semblante pálido del niño.
- Es un sádico – dijo el maestro de grandes ceja con sus manos cruzando sus dedos y recargando el mentón en ellas - ¿No has escuchado sobre él?
- No, realmente no.
- Es el encargado del área de interrogatorios…es un verdadero sádico, como dice Naruto la tienen difícil.
- Aun así no comprendo.
- Ibiki es un especialista en el pensamiento y comportamiento humano, sabe muy bien como descubrir tus puntos débiles y utilizarlos en tu contra. – Le explico el de barba mientras intentaba sacar un cigarrillo, pero el rubio se lo quito de inmediato para tirarlo a un bote cercano sin mover su cabeza. – Perdón…en todo caso, si él está dentro significa que tal vez muchos no logren pasar.
- Pasaran…después de todo…para esto entrenaron – dijo el rubio sonriendo, logrando que los demás se tranquilizaran y recuperaran los ánimos de antes.
El colocarse la venda solo era para hacerse concentrar más en su otro sentido, el oído. Escuchaba varias cosas desde que empezó el examen, movimientos de lápices, al igual que los golpeteos de estos al tocar el papel sobre la meza, el sonido al momento de escribir, el pasar de las manos por sus cabellos por la desesperación, también escuchaba a sus compañeros observadores moverse para poder descubrir a algún candidato haciendo trampas.
El notaba a varios, empezó a escribir en cuanto escucho el crujir de la madera por el peso de alguno de ellos, al inclinarse para ver a sus compañeros o la silla al raspar el suelo por intentar levantarse para copiar al de enfrente…nunca eran los mismos, porque notaba cuando volteaban a ver a los demás compañeros y los sonidos eran de diferentes direcciones.
Nunca del mismo lugar, por lo que se le hacía fácil identificar quienes estaban realmente pensando en cómo resolver las respuestas…o estaban intentando descubrir la trampa del examen. Fue al poco tiempo que descubrió sonidos singulares, parecían insectos moviéndose por todo el salón, solo se detenían los zumbidos cerca de algunos exámenes, pero regresaban a un solo lugar, era uno de los candidatos...por su olor debía ser un Aburame, eso explicaba todo.
Los Aburame siempre han sido especialistas en manipular insectos shinobi para cualquier tipo de infiltración o combate de larga distancia, sonrío. Era el primero en mostrar una habilidad y en darse cuenta de la verdadera intención del examen…evaluar su capacidad de infiltración y obtención de información.
Empezó a notar más sonidos, manos haciendo sellos, algunos pequeños ladridos, el sonido de cables en el techo, movimiento de un par de brazos cruzados para luego escuchar escribir al dueño, el cuerpo de una persona caer por unos segundos a la meza y luego levantarse y tomar sus hojas…esto se le hizo curioso. Había notado que esa persona, en cuanto tubo su examen en mano comenzó a contestarlo sin necesidad de buscar a alguien que copiar…o era muy una persona muy lista o solo estaba alardeando.
Después de escuchar esto, escucho a otras dos personas empezando a escribir, una después de la otra, por lo visto alguien había hecho alguna técnica para obtener las respuestas y después pasársela a sus compañeros sin que nadie se diera cuenta. Giro su rostro para obtener el rastro aromático, eran flores de diferentes tipos y aromas…Yamanaka.
Es la única familia que le llego a la mente en cuanto relaciono todos los datos, esta familia podía utilizar técnicas de control mental esa era su especialidad. Ahora entendía el porque de todo, después escucho el sonido de algo diminuto moverse, el sonido era algo que asía fricción entre si mismo, como si fuera tierra deslizándose entre si misma…ahora que recordaba había algunos candidatos de la aldea de la arena, lo mas seguro es que alguno de ellos este utilizando una técnica de su aldea. Sonrío en cuanto noto a varios candidatos con habilidades para la infiltración y recolección de datos, había desde control mental hasta, por lo que noto, doujutsus en el salón, volteo asía el examinador asintiendo.
El examinador miraba detalladamente cada candidato, intentando descubrir quienes ya habían descubierto el propósito de este examen. Noto varias promesas entre ellos, una niña utilizando espejos para copiar a todos los alumnos y pasar de esta manera a su compañero, el cual le respondía con apretarse la banda de color rojo de su frente, el chico le recordó un poco a Gai por su gran parecido. Observo a un chico con un perrito en su cabeza que solo ladraba cada momento que veía algo interesante…no le dio mucha espina, aunque utilizar un animal para infiltrarse no parecía mala idea, luego descubrió a un candidato agitar la mano, pareciera que estaba intentando de alejar un insecto y en efecto era eso.
Solo que no era uno, si no varios candidatos con el mismo problema, debía de ser el Aburame, ya que era el único candidato con la habilidad para controlar a los insectos en todo el lugar, ese era un gran talento. Había trabajado antes con esa familia y le sorprendió lo bastante hábiles que son, no solo en combate, sino también en recolección de datos y espionaje.
Noto a una pelirrubia hacer algunos sellos y dirigirlos a otra candidata de cabello rosa, no era necesario pensar tanto para saber quién era, era una Yamanaka, también noto al único Uchiha y dos Hyuga. Realmente había buenos candidatos en este año, miro a otro lado era uno de la arena lo observaba concentrarse, aparecieron algunas partículas de arena para dispersarse y obstaculizar a otro candidato, en unos segundos se formó un ojo hecho de pura arena.
- (Ese es un truco interesante.) – Miro al mini anbu, observo que le asentía, eso significaba que les daba su visto bueno – (Si un anbu se los da, significa que tienen posibilidades.)
Antes de decir algo, logro observar algunos puntos negros moverse entre los escritorios y las escaleras, el mini anbu también lo noto. Este movió su rostro para poder escuchar mejor el sonido, a la vez que tomaba algunas partículas del aire con su nariz, era tinta. El examinador busco quien la estaba controlando, realmente era extraño el descubrir una habilidad como esa, ya que realmente era difícil lograr un control sobre algo líquido que no sea suiton, por lo visto realmente tendrían promesas.
Ibiki noto a otro grupo de tres, una chica pelirroja, uno de cabello azul y otro chico de cabello naranja, no había nada en particular, hasta que noto al mini shinobi mirar fijamente al de cabello naranja, volvió su mirada, realmente no parecía haber problema alguno, hasta que observo que cerca de su mano, había un pequeño ratoncito comiendo un poco de queso para luego salir corriendo del lugar con su premio. Sus otros dos compañeros estaban respondiendo su examen, miro sonreír a su compañero examinador y mirar el reloj, faltaban unos segundos para terminar la primera parte del examen, hasta que noto a un chico elevar su mano.
- ¿Puedo ir al baño? – era uno de los de la arena
- Que uno de los encargados te acompañe. – solo pasaron unos momentos cuando uno de los observadores se levantó y ato sus manos – Es solo para evitar incidentes.
Su compañero señalo al observador haciendo una negativa, asintió, sabía a qué se refería con esa señal, un infiltrado.
Los dos se encontraban en el baño, solo estaba calmando esa necesidad básica de sacar ciertos líquidos, el guardia estaba a su lado mirando la pared, mientras caía arena de su rostro.
- Los examinadores del examen son muy buenos, pero no son tan bueno como para detectar que tenían un examinador extra entre sus filas, verdad Karazu.
Unos minutos después ya se encontraba de vuelta en el salón, noto el lugar completamente callado y el de las cicatrices le dio el pase
- ¿Te sirvió el truco de la marioneta? – Le pregunto Ibiki, el examinado se quedó estático al escucharlo, lo había descubierto – regresa a tu asiento, estamos por terminar.
- (Me descubrió, vio a través de mi truco ¿Cómo?) – Miro a los demás observadores, dedujo solo a uno, el chico que nunca dejaba de tomar notas, el de orejas y ojos cubiertos por una venda.
Pasó al lado de su hermana dejando un pequeño papel sobre su escritorio, la cual lo tomo rápidamente y empezó a resolver su examen. El observador miro a todos los presentes uno por uno, al término tomo la tiza y golpeo con ella el pizarrón para llamar la atención de todos. Al cerciorarse que los tenía con su completa atención, decidió que era el momento de hacer la décima pregunta.
- Muy bien señores, bajen sus lápices, es el momento de hacer la décima pregunta del examen. – Todos colocaron suma atención ante lo siguiente. – Bien, para esta pregunta se les darán nuevas reglas.
- ¿Cómo? – Dijeron todos y no era extraño el saberlo, significaba que esta pregunta era crucial para poder pasar el examen y era tan importante que podría causarles algún problema si no la contestaban como debe de ser.
- La primera de todas, esta pregunta si se responde mal se le colocara una calificación reprobatoria, en otras palabras su calificación es cero. – El miedo y la consternación les cayo de golpe, eso significaba una cosa, que todo el esfuerzo anterior fue solo una prueba simple para ver habilidades y no tenía importancia para lo que venía. – Otra cosa más, si reprueban este examen jamás volverán a repetir el examen a Chunnin.
- ¡¿Qué?!
Empezaron los alborotos y maldiciones, para quince gennin esto era algo que los dejaba helados de la sorpresa ¿Cómo era posible que todo su futuro fuera decidido por una pregunta?
- Eso es imposible, hay varios participantes que han realizado el examen antes – el observador se fijo en el chico de ojos felinos y tatuajes en sus mejillas.
- Eso se debe a que nunca han aplicado el examen con migo. – La sonrisa los dejó helados, este hombre realmente hablaba en serio. – Los que no se sientan con las agallas suficientes para realizar la pregunta levanten la mano, así ese perdedor y sus compañeros se retiraran del examen y lo aran dentro de dos años, es la única ventaja que les doy.
- ¿Cuál es la diferencia? – una chica de cabello rubio y largo…debía ser la Yamanaka de antes.
- Que se retiran estratégicamente para hacerlo de nuevo en vez de fallar rotundamente en la pregunta… Aunque realmente, si fallan al menos se van con la certeza de que lo intentaron, fallaron, pero lo intentaron. No serán tan perdedores como los que se retiran, ¿quieren tomar el riesgo?
Palabras duras, ya se lo habían advertido. Ibiki era realmente duro con todos, esto era por los años de torturas que el realizo a lo largo de su vida. Definitivamente sabe como explotar la mente del ser humano, la primera vez que lo conoció se lo presento Naruto, le dijo que su habilidad sería muy buena para esta rama y valla que aprendió mucho. Incluso Naruto estaba a su lado en esos momentos de interrogaciones, pero ahora realmente lo veía en acción y solo tenía algo que decir, le hace palabra a su reputación. Escucho el mover de los músculos de un brazo elevándose y luego…
- Yo me retiro. – El primero de muchos, se escuchaba triste y asustado, no lo culpaba. – Lo siento chicos, enserio lo siento…
Escucho el pasar de otras dos personas mas y luego el que levanto el brazo. Seguidos de esa persona comenzaron a levantarse más y más participantes, quedaban solo 24 aplicantes. En el aire circulaba el desconcierto y el miedo, todos esperaban que ninguno de sus compañeros elevara la mano, hasta que una chica golpeo la mesa.
- ¡QUE NADIE LEVANTE LA MANO O YO MISMA LOS MATARE! ¡NIGUNO DE USTEDES SON UNOS COBARDES!
Eso fue una gran sorpresa para todos, incluso para un rubio que estaba por fuera de la ventana sonriendo por la acción de su prima.
- Creo que me preocupe de más. – El rubio bajo su cabeza para escuchar mejor al mini observador que estaba ahí.
- Solo un poco
- ¿Cómo les está yendo a todos?
- Hay buenas promesas
- Me agrada escuchar eso
- De todos modos…no debiste haber venido, lo sabrías mas tarde cuando…
- Lo se, pero son mis compañeros y amigos, además de que soy responsable de ellos
- Entonces ve con bien, te enseñare los resultados más tarde.
- Gracias – dijo desapareciendo entre una pequeña cortina de hojas.
El ambiente se había relajado después del grito de la pelirroja, ahora todos estaban sonriendo y se mostraban más tranquilos, el examinador miro a cada participante y parecía que no cambiarían de parecer.
- ¿Están seguros de no querer desistir ahora?
- "Jamás me retracto de mis palabras, ese es mi camino Ninja", eso es lo que dice mi primo y lo pienso seguir. – La sorpresa inundo el salón para varios participantes, solo conocían a un chico que podría decir esas palabras. Saske ya lo sabía así que solo asintió, la risa del examinador los dejo perplejos y más la sonrisa.
- Incluso ahora ese muchacho sale con eso.
- ¿A que se refiere? – pregunto la rubia del grupo al ver al examinador sonriendo.
- Hace mucho conocí a un chico que dijo las mismas palabras…bien, todos los presentes en este salón quedan – todos estaban nerviosos y sin comprender ¿Cuál era la décima pregunta? – Aprobados
- ¡¿QUEEE?!
- Así es. – Miraron al mini observador levantarse para empezar a quitarse las vendas, dejando ver ojos azules y cabello castaño, era un deleite para algunas aplicantes del lugar. – En una misión, tienen que tomar decisiones muy importantes y arriesgadas que pueden influir en el resultado.
- Esas decisiones son de suma importancia, – era ahora el examinador quien se estaba quitando su paliacate – una mala decisión puede llegar a causar serios problemas – al descubrirse la cabeza mostró algo que dejo completamente aterrados a los muchachos, su cabeza estaba sin cabello pero llena de cicatrices – y estas pueden llegar a ser las consecuencias.
Se coloco de nuevo su tela para decir algunas palabras nuevas, pero resulto ser que en ese instante la ventana fue destruida, dando paso a una esfera de tela; la cual se desdoblo para ser colgada en cada esquina con algunos kunai y apareciera una mujer de cabello púrpura de unos 23 años de edad, un abrigo marrón con costuras púrpuras, con un traje de malla de cuerpo ajustado, que se extiende desde el cuello hasta los muslos, con una minifalda naranja y un colmillo de serpiente como colgante.
- ¡Muy bien, felicidades por pasar ahora síganme a la segunda etapa! – Todos estaban con una gota sobre su nuca, incluyendo observadores y examinadores.
- Anko-chan… - la nombrada miro al mini observador, al verlo salió corriendo a abrazarlo.
- Te extrañe mucho – le dijo apretándolo en un abrazo que casi lo asfixiaba entre sus pechos hasta que escucho un carraspeo – a Ibiki, aun estas hay.
- ¿Puedes dejarlo?, lo estas asfixiando – la chica miro al castaño golpeando su hombro intentando llamar su atención.
- Lo siento. – lo bajo al suelo con cuidado dejando que tomara un poco de aire.
- Anko-chan, no cambias nunca. – Dijo después de tomar aire, entre los tres miraban a los que pasaron el examen. El castaño miro a un chica de ojos perla y le sonrío, por alguna razón ella se sonrojo y bajo la mirada.
- Creo que alguien ya tiene competencia. – Le dijo en broma al castaño la examinadora
- Anko-chan ¿Celosa?
- ¡Claro que no! – Solo se escucho una pequeña explosión de humo dejando solos a los dos examinadores. – Rayos siempre se me escapa.
- Sabes que es menor de edad ¿Verdad Anko?
- No te metas Ibiki, que el será mío cuando sea mayor
- No la voy a dejar acercársele. – Es lo que escucharon algunos alumnos de la Hyuga presente, quien miraba de forma asesina a la examinadora.
- Oye Shino ¿Qué le pasa a Hinata?
- no lo sé Kiba, pero es mejor no molestarla por ahora. – Su compañero asintió en respuesta, después de todo ya habían visto lo que una Hinata enojada podía hacer.
En la sala de maestros entro un rubio de doce años, con su banda sobre sus ojos, con un rostro completamente rojo y atrás de él el castaño con el mismo color de rostro.
- ¿Qué les paso a ustedes? – Les pregunto Kurenai al verlos llegar.
- Digamos que uno casi fue asfixiado y el otro "observo" eso. – Les dijo el castaño al entrar. Pero ambos retomaron la compostura y después de un pequeño suspiro se relajaron. – Les tenemos buenas noticias.
- Todos pasaron, ahora hay que esperar a que pasen la segunda etapa…les tengo una buena sorpresa. – Les dijo el rubio sonriendo ante ellos. - ¿Adivinen quien va a ser el réferi de la preliminares y las finales?
