Ni el cartoon, ni sus personajes me pertenecen, si no a sus respectivos autores.
Hago esta historia sin fines de lucro, solo por diversión (Pero si alguien me contrata... no me quejo)
Lo único que me vendría perteneciendo fuera ciertos OC's, ademas de la trama... quien me los robe, lo mato.
sin mas que decir, el cap:
Capítulo 10: Y que conste, que no somos amigos
No supe bien como le hice para llegar a casa ese día, ni lo que le dije a mi madre, como pude dormir o cómo diablos me arrastré de nuevo al colegio después de la tosca ducha de agua fría (se había cortado el agua caliente) y un desayuno que consistió en una rebanada de pan. Mi mente, por muy masoquista que fuera, solo pensaba en la mirada que había traído Jonson ese día.
Suspiré cansado mientras terminaba de estacionar la camioneta. Bridgette, Geoff y Dj, por increíble que pareciera, no habían hecho ningún comentario.
—…¿Creen que vengan? —hasta ahora, al parecer Bridgette se había callado esa pregunta todo el trayecto, hasta que esta salió sola.
—No lo sé, creo que sería estúpido venir después de eso —opinó Geoff subiendo su sombrero vaquero, después pasó un brazo sobre los hombros de la rubia— Me siento mal por ella, viejos.
—No eres el único —concedió Dj suspirando por lo bajo. Ya todos estábamos caminando hacia la puerta del colegio, cuando en ese momento un autobús llegó a la parada.
Me quedé sorprendido al verla bajar con lentitud, pero decidida y con la cabeza en alto.
—Si es lo suficientemente estúpida —murmuré en voz baja, y los demás me miraron con duda. Tuve que señalarla, y con eso, no solo las miradas de mis amigos se posicionaron sobre ella, sino también las del resto del colegio.
Sin embargo, Jonson hizo como si nadie la mirara. Solo sujetó los libros firmemente contra su pecho, y subió la mirada, en dirección hacia la puerta. Los demás le dieron el paso, como si tuvieran miedo de contagiarse de algo que tuviera ella. Segundos después, comenzaron los típicos cuchicheos, pero ella, como si los demás no existieran, siguió su camino.
—Escuché que se acostó con Chris… —
—A mí me dijeron que con Hachet…
—¿Cuántos creen que cobren? —
—Nah, es muy cara, ya le pregunté —
Joder, que yo tenía imaginación de más con respecto a eso, pero tampoco era tan descarado de decir esa sarta de mentiras por ahí. Chris Mclean tenía novia, y dudaba que fuera lo suficientemente idiota como para engañar a semejante modelo. No creo que la Jonson tenga tan malos gustos con respecto al Chef. Y la verdad, estaba seguro que ella mataría a alguien que le preguntara a cuanto la hora, y yo era prueba viviente de ello.
Negué con la cabeza y aflojé los puños, que sin darme cuenta, los había apretado. Y sin decirle nada a nadie me fui a clases en silencio.
Fueron normales, otra vez la traumada hablando de Romeo y Julieta, algo de una pelea, no le presté mucha atención, y aun cuando sonó la campana, me quedé en mi puesto, escuchando música Rock a todo volumen. O al menos fue así hasta que sentí como alguien me abofeteaba.
—¿Pero qué carajo…? ¡Jonson!
—¿Tanto me odias, Parker? —me preguntó y al verla, además de notarla con una furia descomunal en sus ojos, vi que había estado llorando.
—¿Pero a que te refieres? ¡Hoy ni te he dicho nada! —grité enojado, sobándome la mejilla y parándome de la silla para así estar más alto que ella. Sin embargo, eso no la intimidó, pero tampoco fuera que lo esperara. Solo me tomó de la camisa y me acercó a centímetros de su cara.
—A ver, maldito… —realmente debía de estar enojado, nunca la había escuchado maldecir— nadie sabía sobre mi… trabajo. Luego, tú te enteras de todo, y de repente, al día siguiente…
—¿Qué? Pero si yo no he dicho nada —
—Si como no… ¿Quién fue la que me llamo zorra en mi propia casa? —la miré con el entrecejo fruncido. Tomé sus manos de mi camisa y las retiré con brutalidad.
—Cree lo que quieras, yo no dije nada —dije apretando sus muñecas con algo de fuerza.
—Suéltame —fue hay en que me di cuenta de que le estaba haciendo daño. Con brusquedad la empujé y ella quedó sentada en el asiento. Intentó meterme una patada con todas sus fuerzas, pero me alejé lo suficiente, y mirándola, queriéndole decirle algo para cerrarle la boca, pero solo suspiré, agarré mi mochila, y me fui del lugar.
Caminé por los pasillos vacíos ya que los demás debían estar comiendo en la cafetería. Furioso le metí un golpe a un casillero, que se hundió bajo el peso de mi puño.
—¡Maldición! —gruñí al sentir el dolor. Lo que me faltaba, no poder utilizar la mano por una semana. Me la agarré y me encogí del dolor, comenzando a saltar ridículamente y sin parar de maldecir— Joder.
¿Por qué todo lo malo me sucedía a mí? Ya era bastante bajo sentirme culpable por lo que le había pasado a Jonson, aunque no tuviera nada que ver con eso. Pero ella pensaba que sí, que yo había publicado esas fotos, y se había descargado conmigo, dejándome un moretón en la mejilla, y ahora, probablemente tenía la mano fracturada.
Gemí, ya sea por dolor, frustración, o que se yo. Pero, como nunca lo hacía, me permití ese instante de soledad sin que nadie me mirara raro, para poder gemir y descargarme…
—Ve a la enfermería, para que te echen algo —estaba a punto da fracturarme la otra mano con tal de poder golpear al imbécil que me estaba hablando. Levanté la mirada furioso y me encontré a Noah, mirándome como siempre, aburrido.
—¿Qué mierda quieres?
—Información
—¿Qué, acaso ahora yo soy el nerd y tú el matón?
—En realidad se dice: "¿Qué, acaso tu eres el matón y yo el nerd?" El burro nunca va por delante —Me le acerqué amenazante, y el alzó las manos— Está bien, está bien… solo quería preguntarte algo.
—¿Y qué es? —pregunté molesto.
—¿De verdad no hiciste esas fotos de Courtney? —preguntó Noah con seriedad. Me le quedé mirando por largo rato, y luego rodé los ojos, comenzando a caminar en camino a la enfermería— Te hice una pregunta.
—¿Por qué diablos lo haría? —solté de repente viendo al chico, Noah se encogió de hombros.
—No lo sé, el buying se ve de distintas maneras hoy en día, y como la has molestado desde que ella comenzó el colegio… —Noah suspiró y se dio media vuelta— Bien, si no fuiste tú el que hizo el montaje…
Comenzó a irse, y yo me quedé frente a la puerta de la enfermería, viendo como la enfermera mascaba chicle y leía una revista de "Como perder peso en 10 días" Cosa que le hacía falta. En ese momento cuando vi la foto de portada, de una chica de cuerpo estructural, mi cerebro hizo clic.
—¿Dijiste montaje? —grité corriendo hacia Noah. Él se detuvo y me miró sorprendido, luego asintió.
—Es obvio, el cuerpo de esas chicas no coincidían con el de Courtney, además de que… —en ese momento el calló.
—¿Además qué?
—Bueno, ella no trabaja en eso, tú lo sabes… —en ese momento me di cuenta que Jonson le había contado de la discusión que habíamos tenido, de ahí debía de haber sacado la idea que fue yo el de las fotos.
—Un momento, un momento… —dije, harto de no comprender nada. Sonó la campana y los chicos comenzaban a llenar los pasillos, así que tomé el cuello de la camisa de Noah y lo arrastré hasta el cuarto del conserje: Algo un poco más pequeño que un cuarto de escobas. Noah me miró incómodo y trató de salir, pero tranqué la puerta de un porrazo.
—Mira no sé lo que piensas, pero los rumores son falsos y yo no soy gay —quise golpearlo en ese instante, pero me obligué a relajarme, puesto que si mataba a ese imbécil en esos instantes, me quedaría con la duda.
— ¿Courtney no es taibolera? —pregunté de una sola vez, sorprendiendo por segunda vez en el día, al imperturbable de Noah. Me miró con extrañeza, y luego suspiró, murmurando algo así como un "seguramente, ella me matará", luego, me miró— Cuando me enteré de su trabajo, solo vi donde trabajaba, saqué mis propias conclusiones.
—…Eres un idiota, ¿Lo sabías? —me preguntó Noah, lo miré con aires homicidas, el rodó los ojos— Courtney es demasiado orgullosa para hacer eso, y si lo hubiera hecho, seguramente nunca nos hubiera dicho donde trabajaba. Solo es mesera del lugar.
Esa noticia me cayó como un balde de agua fría en pleno invierno. De repente me acordé cuando Jonson quiso explicarme el día que le grité que era una puta, también el famoso dicho de "No sabes lo que es mi vida". Todo lo que le había dicho había sido un error de mi parte, una confusión también, a algo que no me interesaba yo vine a meter la bocaza y…
Si, era un completo idiota, y con creses.
—Mierda —murmuré sentándome en un tobo de metal que se hallaba boca abajo. Me llevé las manos al cabello y jalé de él, desordenándome de paso la cresta. Aunque nunca lo dijera en voz alta, Noah tenía razón: Era un idiota. Lo miré con el entrecejo fruncido— Entonces todo esas fotos…
—Son falsas —afirmó el, apoyándose en la pared y cruzándose de brazos— Courtney pensó que eras tú, y yo también lo creía pero ahora…
—¿Y porque me preguntaste, que me pensabas hacer? —pregunté arqueando una ceja. Si ese enclenque había pensado un tipo de venganza, el solo concepto me hizo sonreír amargamente.
—Nada, lo que ocurre es que escuché cuando Courtney te gritó, y como dijiste que no habías sido tú… —Noah a pesar de todo, parecía querer que yo fuera el culpable.
Fruncí el ceño, yo era un maldito, pero no para tanto.
Me puse a pensar de nuevo en la situación. Pobre Jonson, ahora sí, la tachaban y sin pruebas ¿Qué peor que eso? Sentía, para mi pesar, que debía hacer algo para compensarla… maldita conciencia, tanto que había insultado a Jonson, y ahora me sentía mal por ello.
—¿Qué otros chicos pudieron haber hecho eso? —pregunté y Noah me miró, extrañado. Suspiré, no sabía si estaba preparado para lo que estaba a punto de decir. Pero de todas maneras, ya había tomado mi decisión— Quiero ayudarte.
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—No sé si preguntarte de donde sacaste las fotos —dije arqueando una ceja, al ver como el chico dejaba caer todas las fotos, sobre la mesita de té de mi casa. Él se encogió de hombros.
—Cody se las quedó —y ese niño que parece tener doce años apenas, era incluso más pervertido que yo. Bueno, quizás no tanto— Claro, Courtney no lo sabe, que si no…
—Lo castra, ya entendí —dije, tomando una de las muchas fotos. En esta, "Courtney" usaba solamente una lencería negra, que no dejaba nada a la imaginación. Ahora, que veía bien la foto, era obvio que era un montaje, pues Jonson tenía una cintura más fina, y no era tan clara de piel.
Miré bien la foto, atento de su cuello, donde era notoria la división entre la cabeza y el resto del cuerpo. Era poco visible la línea, así que el que lo hubiera hecho, debía tener buena mano en eso del photoshop y en las computadoras. Me fijé, en un momento en la cara de Jonson, como sus ojos negros se podía ver un ligero brillo marrón, destellando con determinación y fuerza, mostrando el orgullo de siempre…
—Bien, el que hizo esto, debía de tener en sus manos varias revistas... —Noah tenía en su mano otra foto, que miraba con los ojos abiertos, y en un parpadeo, sus cara se volvió roja. Volteó la foto y la dejó sobre la mesa— …para adultos.
—Ninguna revista porno que yo conozca —dije con descaro. Vamos, soy hombre, ¿Qué esperaban? —Hay una posibilidad de que el sujeto haya tomado las fotos el mismo.
—Claro, pero debió ser alguien de la preparatoria, y al menos de que sea un profesor el que está acosando a Courtney, no hubiera dejado al chico o chica, entrar a unos de esos lugares —
—Pero Courtney trabaja ahí, y es mayor de edad.
—No, en realidad tiene dieciocho. Tuvo que perder un año de clase por la muerte de sus padres —ni enterado estaba que fuera huérfana, ni mucho menos de que Jonson fuera mayor de edad. Ahora tenía algo más de sentido, de que tuviera dos trabajos.
—¿Y alguien de donde trabaja?
—No lo dejarían entrar al colegio —murmuró Noah, encogiéndose de hombros. Después observó otra foto— También debió pasar mucho tiempo con ella, para tener más fotos de la que no fueran del anuario o de las redes sociales…
—¿Las de una cámara digital?
—Posiblemente, pero… —Noah, sacó una laptop de su mochila, y la encendió— Voy a verificar el perfil de Courtney, para ver quien la ha estado visitando.
—¿De verdad puedes hacer eso? —pregunté sorprendido. Yo pensaba que esa cosa de descargar una aplicación para saber quién veía tu perfil, era pura basura.
—Si sabes hackear, si —Le di la razón. Miré una vez más el montón de fotos, donde una, me resultaba ligeramente conocida. Esta chica, con demasiado pecho para ser Courtney, estaba bailando con dos tipos...
—¡Duncan, ya llegue! —llamó mi madre, abriendo la puerta de la entrada. Noah y yo nos miramos, y de inmediato comenzamos a guardar las fotos debajo del sofá. Que dos chicos, solos, en una sala, estuvieran viendo fotos de una chica, prácticamente desnuda, y en distintas poses, no era para nada bueno a los ojos de un adulto.
Rachel, cuando entró a la sala, se nos quedó mirando, sobre todo a Noah.
—…¿Y tú eres?
—Noah Williams —wow, Noah tenía apellido, ¿Quién lo diría? Rachel, de repente dirigió su mirada hacia mí, pidiéndome explicaciones del porque un chico nerd, de esos, a los que yo acostumbraba molestar, estuviera en la sala de su casa. Me encogí de hombros con indiferencia.
—¿Qué? ¿Quieres que mejores en clase, no? —pregunté, rodando los ojos. Eso, pareció complacer a Rachel a medias, pues, aunque siguiere con esa mirada de sospecha, como si nosotros tramáramos algo malo, solamente se limitó a decir que iba a ir a la cocina a preparar algo.
Suspiramos cuando se marchó, y Noah me miró con mala cara.
—¿Hasta con tu madre eres así de descarado? —lo siguiente que supo el, fue que una maceta le pegó en la cabeza. Él no era quien para criticar mis relaciones con mi madre.
Después de esa primera reunión, habíamos intentado reunir más pistas, pero los resultados habían sido cero. Porque, ¿Cómo resolver un caso donde ni sabíamos por dónde comenzar, o que seguir? La verdad no sabía cómo hacían las sagas de Escenas del Crimen, para resolver el delito antes de que se terminara el episodio.
Además, algo que hacía casi todo el mundo, como el fotomontaje, no dejaba huellas ni nada por el estilo, ni siquiera una "firma personal" algo como: El que hizo esta foto se haya en esta dirección. Así, nos hubiera facilitado el trabajo a Noah y a mí, pues la verdad era, que convivir por horas y horas con alguien como él, te hacía doler la cabeza, por no decir que también te hacía sentir estúpido.
Y no fue, hasta un día en que me conseguí a Trent de por casualidad en el centro comercial, donde, Noah encontró nuestra primera pista.
—¡Hey, Elvis! —lo saludé, al verlo salir de un local. Y si yo mismo no hubiera estado en el mismo estado que él, con ojeras y cansado, me hubiera reído del chico. Trent, en cambio, me miró y sonrió.
—¡Duncan, amigo! —debía de estar de muy, muy, muy buen humor para llamarme así. Se cargó mejor el estuche de la guitarra en la espalda, y caminó hacia mí— Luces terrible, ¿Qué te pasó?
—Que descarado —murmuré. Todo este trabajo con lo de Courtney, me tenía en unos de mis peores estados de humor. Bostecé— ¿Qué hacía saliendo de esa tienda? Hasta donde yo sabía vendía lencería para chicas, y tú, Trent Smith, no eres exactamente de los que hacen eso.
—No, que va —rió, algo nervioso— Bueno, ¿Qué te digo? La tienda cerró, y decidí seguir tu consejo, así que me gasté mis ahorros del auto que me quería comprar y… bueno, hoy cerré el contrato. Ahora, el local es mío.
Me quedé de piedra, miré a Trent, y sonreí.
—Eso es fabuloso, amigo —dije sinceramente.
—Sí, ahora lo que necesito es contratar a un ayudante. Remodelar esas vitrinas de color rosa y con encaje no será nada fácil —Trent hizo una mueca, y lo entendí: las tiendas de música, no llevaban encaje. En eso, sonó mi celular— Mañana pondré un letrero...
—Sí, que bien, espera. —dije, atendiendo el celular al ver que era Noah— ¿Ocurrió algo?
—Sí, creo tener una pista —me dijo entrecortadamente, parecía estar corriendo— Voy directo a tu casa, ¿Estas ahí?
—Estaré en diez minutos —dije de inmediato, colgué y miré a Trent, que estaba ligeramente sorprendido— Me voy, buena suerte con la tienda, me regalas una guitarra cuando la abras, ¡Adiós!
Y sin esperar a que respondiera, corrí hacia el estacionamiento del centro comercial, y apenas localice mi camioneta, me monté en ella. Joder, que esa búsqueda me tenía ya obsesionado. Quería terminar ya con eso, de una vez por todo.
Cuando llegué a casa, Noah me estaba esperando en la puerta, con la mochila en las manos y con el ceño fruncido.
—Tardaste —fue su saludo cuando me baje del vehículo. Como respuesta, lo empuje al pasar, haciendo que cayera contra un arbusto de rosales. Entré a la sala, mientras el me seguía, quitándose las espinas de la ropa— ¿Sabes? Si le pasaba algo a la laptop, me la ibas a pagar.
Dijo, con odio en sus ojos. Era obvio que esto de vernos todos los días, no me estaba afectando a mí solamente. Ignorándome, se sentó en el suelo, frente a la mesita de café, y sacó su laptop de la mochila. La encendió y luego, sacó una cámara digital. Busco un archivo en la computadora, y le dio a la pantalla grande, donde apareció una de las muchas fotos alteradas de Jonson, luego buscó algo en su cámara.
—¿Qué tienes ahí? —pregunté curioso. Hasta que me mostró la cámara. En la pantalla mostraba una foto de Jonson, Cody, Harold y él, todos sonriendo en lo que parecía ser, una tarde en el estudio de la biblioteca.
—Fue idea de Cody esa foto, quería tener recuerdos de nosotros, o algo así —se explicó— total que, le prohibimos a Cody publicar esa foto en cualquier parte, ya que, supuestamente, la biblioteca es para estudiar, no para…
—¿Y esa mierda que tiene que ver? —pregunté rodando los ojos, no necesitaba ver como Jonson y Williams se la pasaban casi todo el día juntos con sus amigos, haciendo cosas de nerd y demás… Un momento.
Ahí fue donde me fije, que la Courtney de la cámara, se parecía mucho a la Courtney de la computadora: Ambas, sonrojadas, y mirando hacia un costado, con los ojos entrecerrados y tratando de prestar atención a cualquier punto excepto hacia la cámara.
—¡Son la misma! —exclamé.
—No me digas —ironizó Noah.
—Lo que significa que… ¡Tú eres el de las fotos! —exclamé, en mi mejor (¿O sería peor?) momento de estupidez al día. Noah, casi se cae de espaldas al escuchar mi acusación contra él. Me miró, gravemente ofendido, y esta vez sí, con ansias homicidas.
—¿Cómo diablos es que terminaste la primaria? —gritó, y yo me encogí de hombros. La verdad, es que de esa época para atrás, los recuerdos de mi en el colegio, eran borrosos— ¡Obviamente no fui yo! Soy el que quiere que esta mierda termine.
Bien, él tenía un punto. Entonces, solo quedaban dos opciones: O era Cody, ese chico pervertido con cara de ángel o…
—¡Espera aquí! —le ordené a Noah, y me levanté de la silla, para ir corriendo hacia mi cuarto.
Por primera vez lamenté ser un cerdo con lo que la limpieza se refería, apenas se podía ver el suelo de mi cuarto con toda la ropa sucia que había alrededor. Pero, de alguna manera, pude hacerme lugar entre toda esa basura, y pude encontrar lo que quería en pocos minutos, dentro de la caja de una pizza.
Baje corriendo, y le extendí la foto a Noah.
—Esta foto, hace una semana, ¡Antes de lo de Jonson, vale…! —comencé a hablar atropelladamente— fue solo unas horas antes de eso, Harold caminó frente a mí y se le cayó la foto de la mochila.
Noah miraba la foto, mientras su cerebro, quizás diez veces más rápido que el mío, conectaba puntos. Después de unos segundos de aturdimiento, bajó la mirada hasta la laptop, y tomó el mouse, comenzando a pasar las fotos rápidamente, buscando una en específica: Una donde aparecía Courtney, con un cuerpo que no podía ser el suyo, con un vestido corto, y dos hombres bailando muy cerca de ella.
Un silencio se instaló en la sala, mientras terminábamos de procesar todo: Harold había hecho esas fotos de Courtney. Ese maldito. De repente, un rabia me embargó totalmente. ¡Era su amiga, joder! Y él había machado su reputación, o mejor dicho… ¡Su vida en el colegio! Pero, ¿Por qué, Por qué haría algo así?
—Hace unas semanas, Courtney se peleó con Harold —dijo Noah de repente, analizando todo— la cosa terminó grave, pues Courtney le partió el brazo, no sé si fue por error. Total que el prometió que se iba a vengar. Claro, preferimos no hacerle caso a ese idiota.
¿Alguien bueno en las computadoras? ¿Listo? ¿Con motivos de venganza? ¿Qué supiera la vida de Courtney? Aquí lo teníamos, el geek más geek de la preparatoria, el que Jonson había defendido de mí.
Ah no, esto no se iba a quedar así.
Saqué mi celular. Era hora de la venganza.
—Hola, Geoff —hablé rápidamente, pero, al escuchar unos extraños ruido a través del celular, grité— ¡Deja de besarte con tu novia y parame bola!
Definitivamente. Necesitaba un nuevo sequito de venganza. Por suerte, para eso, tanto Geoff, y aunque no lo crean Dj, estaban mandado a hacer, siempre y cuando siguieran mis órdenes. Es más, estaba seguro que hasta Bridgette me apoyaría.
—¿Qué haces? —preguntó Noah, arqueando una ceja confundido. Lo miré: Necesitaba un chico expiatorio de todas maneras. Además, él estaba metido en esto tanto como yo. Mientras esperaba que Geoff se recuperara del grito, le expliqué lentamente.
—Llama a Cody. Necesitaremos toda la ayuda posible para atrapar esa rata —
Y así, de un día para el otro, estuvimos todo lo listo que no estuvimos en una semana de supuesta investigación. Cuando llegaron Dj, Geoff y Cody, Noah se encargó de explicarlo todo, y, aunque no sé cómo demonios me liberé de que me preguntaran porque me metí en eso de ayudar a Courtney, conseguí lo que buscaba, la rabia de ellos.
A mi equipo, o sea, a Dj y a Geoff nunca le habían caído bien Harold, y ahora, que tenían una buena excusa para desquitarse con él, no la iban a desperdiciar. Mientras, Noah y Cody no eran de lo que aceptaban una traición.
Después fue mi turno de hablar, en mi tema personalizado: venganza.
Al día siguiente, las primeras horas de clases actuamos como si nada fuera a pasar, hasta le encargue la tarea a Dj, el que nunca rompería ni un plato, para que hablara con Harold y se sentara junto a él.
—Aquí tienes, te la pones bajo la camiseta y nadie se dará cuenta —pasó por delante de mi mesa Cody, dejando sobre la madera una sofisticada y de última tecnología grabadora. Asentí y la agarré de inmediato.
—¿Qué están tramando? —preguntó Bridgette, curiosa.
—¿Qué cosa, amor? —preguntó Geoff, haciéndose el desentendido. En el fondo, no sabíamos cómo iba a reaccionar ella, con sus hondas hippies y todo lo demás, así que habíamos decidido dejarla fuera del juego.
Sonó la campana del almuerzo, y todo se fueron al el comedor. Todos excepto Geoff y yo.
—Pastelito… —rodé los ojos por el apodo tan cursi— ¿Me esperas? Tengo que ir a…
—Orinar —completé por él, Geoff me miró feo, y yo solo reí. Bridgette asintió, sospechando ya de nosotros, y fue con los demás. Mire a Geoff— Vamos.
Nos metimos en un salón vacío, donde también estaban Noah y Cody, esperándonos.
—Quiero que sepan, que esta será la primera y última vez que trabaje con uste… ¡Ay! —no le deje a Noah completar su frase, y lo agarré del cuello de la camisa, arrastrándolo hacia la otra puerta del salón, donde salimos y cruzamos varios pasillos. Entramos por otra puerta, bajamos la escalera, la volvimos a subir y salimos al patio.
—¿Desde cuándo el camino de los salones al patio es tan largo? —preguntó Cody, arqueando una ceja.
—No podemos dejar que nadie nos vea, viejos —dije rodando los ojos. Hablando en serio, ¿Ellos nunca habían hecho nada malo en su vida?
—Ya Dj debe de estar hablando con él, ¿no? —preguntó Geoff, al momento que nos escondimos en el arbusto. Y era así, el grandote estaba hablando con Harold de no-se-qué. Se notaba que el intentaba distraerlo por todos los medios, pues constantemente se interponía en su camino y buscaba cualquier tema de conversación.
—No nos queda mucho tiempo. Noah, Cody, busquen a los demás —dije, sacando la grabadora y accionándola, para después metérmela bajo la camisa. Ellos asintieron y se fueron.
Geoff y yo salimos de nuestro escondite, caminamos hasta donde estaban ellos y nos posicionamos tras Harold.
—¡Por última vez, tontonoide!
—Hola, Harold —salud Geoff con una sonrisita. Él se volteó, asustado— ¿Cómo estás?
—¿Qué quieren?
—Oh nada, solo queríamos saber… si, ya sabes —Geoff se tocó la barbilla con el dedo y miró el cielo, como pensando— si ya sabes, haz hecho algo malo últimamente.
—¿De qué están hablando? —Bien, este hipócrita me tenía harto. Al tronar los dedos, Dj lo tomó por los hombros y fácilmente lo alzo varios centímetros por sobre el suelo.
—A ver Harold, te doy otra oportunidad ¿Has hechos algo malo últimamente?
—Es mejor que digas la verdad, amigo —le aconsejó Dj
—¿Pero a qué diablos se refieren? —quedaba poco tiempo, a estas alturas Noah y Cody debían de estar haciendo que los demás salieran. Tome a Harold de la camisa y lo amenace con el puño.
—De que tú hiciste esos fotomontajes de Courtney —su expresión decía obviamente que sí, pero igualmente trató de soltarse, mientras lo negaba una y otra vez. Me tuve que contener para no golpearlo— ¡Dilo!
—¡Si, si lo hice! ¿Algún problema? —explotó justo a tiempo, pues estaba comenzando a escuchar los pasos de los chicos aproximándose— ¡Les hice fotomontaje a esas fotos y luego las puse en todo el colegio!
Aunque ya lo sabía, nada era como escucharlo. Dj soltó a Harold, sorprendido, y este se acomodó la camisa, alterado. Geoff miraba la escena, con rabia que pocas veces había visto en él. Yo, mientras tanto, tenía que contener las ganas y no matarlo.
—Eres un gusano —escupí.
—¿Y qué? Igual no tienen como probarlo.
—Oh, viejo, en eso te equivocas —dijo Geoff, en ese momento las puertas se abrieron, y yo, me saque la grabadora de la camisa, oprimiendo repetir. El sonido de mi voz, exigiéndole la verdad, era claro, pero la de Harold, mucho más.
"¡Le hice fotomontaje a esas fotos, y luego las puse en todo el colegio!" El colegio estaba en silencio, escuchando una y otra vez, la declaración de Harold. Todos, lo miraron, él se había dado cuenta de su error, y ahora o sabía cómo corregirlo.
—¡Como pueden ver aquí! —accioné una vez más la repetición— las fotos que vieron de Jonson, son pura mentira, y aquí, el única doble cara, es el.
Señalé a Harold, y como en una película juvenil todos comenzaron a abuchearlo. Harold quiso correr, pero la pared humana que formamos Dj, Geoff, y yo, se lo impidió. Aun no podía escapar, pues aún faltaba.
"¡Yo siempre supe que Courtney no podía hacer algo así"
"Harold Mitchess es un cobarde"
"¡Hay que matarlo"
No, los rumores habituales no era lo que faltaba, lo que realmente faltaba era…
—¿¡Que tu hiciste que!? —era ella.
Courtney se abrió en medio de los estudiantes, empujándolos y tirándoles al piso. Joder, si pensaba que conmigo se había puesto furiosa, la cara que tenía en esos momentos no tenía nombre. Casi sentía pena por Harold. Casi.
Se arremangó las mangas de la camisa, y no se los demás, pero yo estaba viendo como una leona se abalanzaba contra su presa, que no era más que un escuálido humano, que no tenía nada con que defenderse.
—¡Courtney, no! —interrumpió Brdigette, tomando el brazos de ella. Cuando Courtney la miró, ella extendió… ¿un bate?— Te vas a lastimar las manos si lo haces de otra manera.
Había tenido razón, Bridgette si hubiera colaborado con la venganza. Harold, miraba asustado, alguna vía posible de escape.
—Eh, ¿Profesor Mclean? —llamó a Chris, que estaba caminando apresuradamente hacia el estacionamiento.
—Perdón, ¡llego tarde a una cita! —y se perdió tras la verja del estacionamiento. Courtney estaba preparada para saltar sobre Harold.
—Viejo, siento tú, correría —eso fue lo último que escuchó Harold antes de caer en las manos de Courtney.
.
Iba saliendo de clases, con la mochila colgada en el hombro y con un hambre atroz. Mi mente ya estaba en un lugar en específico: la sala de cine. Pensaba atiborrarme de refresco y palomitas de maíz hasta explotar, y de disfrutar de la película, claro está.
—¿Por qué hiciste eso? —la voz de Jonson me sacó de mi ensoñación de chicos con súper poderes. Al voltear, la descubrí apoyada y de brazos cruzados en la puerta de su casillero, ni me había dado cuenta de su presencia.
—¿Sabes? Cualquier otra persona hubiera dado las gracias.
—Pues no crea que lo hare, y mucho menos te hagas ilusiones de que vaya a perdonarte por lo del otro día —claro, no hablábamos de otra persona, sino de Courtney Jonson, que estaba a tres pasos de ganarse el título de la más rencorosa de la faz de la tierra. Caminó hacia mí, e hizo algo que no esperaba: Me abrazó.
Mientras hundía su cara en mi pecho, y rodeaba mi cuerpo con sus finos brazos, yo estaba paralizado. No supe que pensar ni que hacer, pues, a mi parecer, yo estaba en un loco sueño, o quizás drogado, o a lo mejor, tal vez, Jonson aprovecharía para clavarme un cuchillo en ese instante.
—Bueno —se separó lentamente, mirando hacia otra parte como quien no quería la cosa— Me tengo que ir a trabajar. Bueno, eh, ¡Adios!
Se dio media vuelta y comenzó a caminar en ese momento. De repente, sacudí la cabeza, y reaccioné en ese instante.
—Oye, ¿Sabes? Un amigo está buscando un ayudante en una tienda de música —dije, llamando su atención— No estoy muy seguro de cuanto es la paga, pero…
—Tomare lo que sea con tal de poder renunciar a cualquiera de esos dos empleos —gruño Courtney, quiero… ¡Jonson! Miró hacia otro lado como meditándolo— ¿A dónde tengo que ir?
—Es el centro comercial, si quieres te llevo, total voy allá a ver una película —me encogí de hombros, desinteresado. Ella miró por un rato, como con sospecha, y luego asintió, caminando a mi lado.
Pero consten, ¿Eh? Que consten que Jonson, bueno, pensándolo mejor Courtney suena mejor que Jonson… como sea. Igual, nosotros dos, no somos amigos.
Y termino el problemas de las fotos! Se esperaban que fuera Harold? Supongo que si, pero ya que, algo de obviedad no venía mal al fic
¿Que les pareció como inició la amistad entre Courtney y Duncan? Hey, no podía ser porun problema menos grave, considerando que ellos dos casi que se mataban al verse. ¿Y el trabajo de equipo entre Duncan y Noah? Vamos, Duncan hubiera dejado pasar el problema, tampoco es que hubiera sido problema suyo, a pesar que fue el primer en recibir puñetazo owo... y lo mas importante: ¿Que tal el abrazo? ¿verdad que fue tierno? xD Si ya sé, en la relación DxC no existe esa palabra
De aquí en adelante, el fic retomara su curso relajado como de costumbre, o sea: Duncan pervertido, flojo y burlo, y Courtney orgullosa, mandona y perra :P Con la diferencia de que ahora "no son amigos" ¿Les cuento un secreto? De aquí a tres capítulos, pasará algo GRANDE entre ellos *.*
Nos vemos a la proxima! :P
