Levana Blaccwen/ Black /Krzyzewski
Levana caminaba por el pasillo de su casa. Hacía bastante frío. Leía por tercera vez la carta que acaba de llegar. Una lechuza gris moteada había aparecido hace unas horas en la ventana. El pobre animal estaba empapado, las alas las tenía casi decaídas por la lluvia y por el largo viaje que había afrontado.
En su pata llevaba un pergamino casi deshecho por la misma agua, pero por un milagro había sobrevivido.
Levana acudió al ave, le dio como recompensa alimento y le ofreció acilo. La lluvia de nuevo amenazaba con caer, no era recomendable que una lechuza volara en ese estado.
Twoth, el ave de los Diggory, el ave de su mejor amiga, voló hacia la lechuzería de los Blaccwen, resguardándose del frío.
Levana se sentó en la mesa del comedor, con una taza de té caliente y leyó la carta recién llegada.
Querida Levana:
He abierto la carta al fin. Mis temores eran algo exagerados a comparación de lo que recibí. No son buenas noticias y he de hacer un viaje de urgencia.
Debo de ir a Suecia para visitar a los Von Tessel. Narcissa me ha escrito, comunicándome malas noticias de que Frederich no se encuentra en los mejores estados de salud y que al parecer está muy mal. Tengo que ir a verlo, y creo que estaré de vuelta en unos meses o unas semanas, si tengo suerte.
Muchos saludos a mi ahijada, comunícale que la quiero mucho y también a los gemelos. Saludos a Hauquet y muchos saludos y abrazos para ti, mí querida amiga.
Te quiere
Anne Diggory
Recordó el pánico en los ojos de su amiga mientras le relataba lo sucedido hace unos días.
Apenas había llegado la lechuza desde Inglaterra. Alemania estaba alejada y la lluvia caía a montones. La carta había sido enviada hace una semana. Anne ya tenía una semana de que se había ido.
Levana torció la boca, algo preocupada por su amiga.
Levana Krzyzewski había vivido una vida muy cambiante y muchas veces complicada. Hija de aurores, aurores respetados en el mundo mágico.
De chica vivió con su padre, y criada por él. Jamás conoció bien a su madre…o quizá sí lo hizo, pero de pequeña le habían puesto un hechizo, el cuál le borró la memoria.
Levana no sabe mucho de su infancia, sólo sabía el nombre de su madre (Alana Swithin) y que ella había muerto. Ni siquiera sabía su nacionalidad. Sabía que no era inglesa, ya que ella hablaba diferente al resto de toda la gente.
Vivió sola, solo conocía a su padre. Jamás tuvo amigos de afuera. Ella tenía una amiga imaginaria, que siempre que jugaba a las escondidillas jamás la encontraba. Levana había tenido infancia solitaria.
A los once años recibió una carta de Hogwarts. Su padre ya estaba preparado para mandarla al colegio. Levana al llegar al expreso, jamás había estado al contacto con casi ningún ser humano y abrirse ante la sociedad no fue fácil para ella.
En el mismo tren ella conoció a Nathan Stronghold, él le platicaba cosas que jamás había sabido, al estar tanto tiempo aislada de todo. Poco después conoció a Annelyne, la que sería su mejor amiga.
Ya en Hogwarts ella entró a Ravenclaw, separándola de Nathan y de Anne. Conoció a Laorheen, igual de Ravenclaw y con un corazón muy grande.
En cuanto entró a Hogwarts ella se quedó admirada y enamorada de Hauquet Blaccwen, un Gryffindor que le apasionaba el Quidditch, dos años mayor que ella.
Siempre pensó en él como algo imposible y su amiga Annelyne siempre la apoyó para que se animara aunque sea a dirigirle la palabra.
Así pasó un tiempo hasta que un día, casi accidentalmente (Y con ayuda de Anne), Hauquet y Levana pudieron conocerse mejor, enamorándose más entre ellos dos.
En quinto grado conoció a Sirius Black, de quien se sintió atraída por el misterio que resultaba aquél hombre. Sirius mostró igual mucho interés por Levana (Por la inocencia que ella conformaba) y eso provocó grandes confusiones en la cabeza de la Ravenclaw.
Sentía que los dos eran esenciales para su vida, y así parecía serlo. Cuando Levana al fin se enamoraba de uno más que del otro, el otro llegaba y de nuevo ella se enamoraba más del otro…algo complicado el asunto, a decir verdad.
Hauquet y Sirius eran muy buenos amigos y los dos eran palos opuestos, lo único que podría asimilarlos sería la pasión de ambos por el Quidditch; Sirius era el capitán y bateador del equipo, mientras que Hauquet era el guardián.
Levana estaba verdaderamente confundida. No podía entender qué era lo que su corazón quería, porque estaba igual de confundido que su cabeza.
Laorheen y Anne fueron de gran ayuda a sobrellevar la extraña confusión.
A finales de quinto grado, Anne le recomendó a Levana que hiciera una lista. Una lista describiendo a los dos Gryffindor.
Levana le hizo caso;
Hauquet Blaccwen:
Fisico:
Rubio, de alta estatura y de ojos azules.
Suele sonreir de medio lado y en su mirada siempre hay tranquilidad y fuerza al mismo tiempo.
Su piel es bronceada, su nariz es larga, su manera de caminar es despreocupada y suele tener la mania de alborotarse el pelo cuando habla.
Personalidad:
Le gusta el Quidditch y le encanta rescatar cosas antes de que caigan.
Le importa mucho la seguridad de alguien al que quiere.
Es amable en todos los sentidos.
Es amigable y gracioso.
Le gusta hacer sonreir a la gente que lo rodea.
Es paciente y sin embargo es muy malo en pociones, transformaciones e historia de la magia.
Cuando está nervioso habla sin mas no poder.
A veces. . . alucina elfos domesticos
Sirius Black
Fisico:
Es alto, mas alto que muchos de sus amigos. Tiene cabello oscuro, casi negro.
Sus ojos grises son calidos muchas veces pero tambien suelen ser burlones.
Su piel es entre palida pero bronceada. Su ego es grande, pero su familia lo avergüenza.
Personalidad:
Siempre esta haciendo travesuras y siempre se la pasa castigado.
Es aplicado en ciertas materias, pero su conducta lo pone muy a prueba.
Es caballeroso y muy coqueto.
Tiene muy mal humor, es poco tolerante y a veces no mide las consecuencias de sus actos.
Suele ser muy inmaduro y es vanidoso.
Es muy leal, sobre todo a sus amigos.
Odia a su familia sobre todas la cosas.
Es muy terco, aunque a veces eso puede ser bueno.
Pues la lista no fue de mucha ayuda, ya que ella seguía igual de confundida.
Hauquet y Sirius (casi los dos al mismo tiempo) se animaron a decirle a Levana lo que sentían por ella y: Oh, vaya coincidencia, los dos la querían como ella a ellos.
Pasó un año y fue entonces cuando el padre de Levana, la única familia que le quedaba, falleció.
Levana entró en una depresión temporal, pero Annelyne la ayudó a salir adelante. La adoptó en su familia y estuvo viviendo años con ella.
Al terminar quinto grado y pasar a sexto, fueron los años más difíciles en la vida de Levana; Hauquet y Sirius habían salido ya de Hogwarts. Al igual que Barty y Amycus para Anne. Las dos amigas se distanciaron un tanto, ya que cada una estaba con sus problemas y añoranzas.
Hasta que llegó Amos.
Amos quería mucho a Anne, y la apoyó en todo lo que ella necesitó. Levana aún seguía muy deprimida, por lo pasado con su padre y ahora con los dos a los que amaba, pero Anne volvió un poco a la normalidad y pudo apoyar mejor a su amiga.
Las dos amigas comprendieron desde entonces que solo las dos juntas podían superar muchas cosas.
A principios de séptimo grado parecía que fuera "coincidencia", una cruel coincidencia. Hauquet de nuevo aparecía en su vida.
Le empezó a escribir muchas cartas, donde sus sentimientos eran cada vez más claros;
Querida Lev:
Casi pasó un año desde la última vez que nos vimos. Me tardé mucho en escribirte…lo sé y quizá por eso no merecería tu perdón. Sé que este año para ti no ha sido nada fácil y por una muy grande razón me siento sumamente culpable. Si sólo pudiera estar junto a ti te daría un enorme abrazo. Te extraño muchísimo Levs pero tengo las esperanzas de que te vuelva a ver. Me enfrentaría contra el mismísimo destino si él fuera quien evitara mis deseos de ver de nuevo tu franca sonrisa en tu hermoso rostro, o ver tus mejillas sonrojadas por el frío.
Espero mi ausencia de cartas no te haya causado alguna preocupación, no quisiera ser causa de un dolor tuyo, Levana, sería incapaz de hacerte daño conscientemente.
Pero cuéntame ¿Cómo ha sido tu año? ¿Cómo vas con los TIMOS? ¿Qué pasa en Hogwarts que no me haya enterado? ¿Algún nuevo amigo? ¿Cómo te va en DCAO? ¿Has vuelto a volar una escoba?... Qué tiempos aquellos…Muy bien, tengo que confesar que sólo puedo pensar en ti. ¿Sabes qué es estar haciendo papeleo en un escritorio en el Ministerio y sólo tener en la cabeza dos grandes ojos azules verdosos? Bueno, pues yo sí y te tengo que decir que es lo mejor que me puede pasar. Espero que ese papeleo me traiga más que unos ojos azules ¿Verdad? Quizá me puedan dar lo suficiente para hacer posible ver esos ojos en persona y poder hablar contigo.
De nuevo te pido mil perdones por no escribirte. Espero esta carta no llegue dos años después.
Espero lo que te dije antes de salir del colegio aun lo tengas en mente…Bueno, es tu decisión.
Te ama:
Hauquet Blaccwen
Levana le contestó de inmediato, emocionada de que Hauquet no hubiera desaparecido de su vida.
A mitades del año, viajaron a Hogsmade, como siempre lo hacían todos los años.
Levana se fue por su parte, quedando con Anne en Honeydukes.
Salía ya de Hogwarts y entraba a Hogsmade cuando de nuevo la casualidad entró en su vida; Sirius Black estaba frente a ella.
Sintió como el alma se le iba y sin pensarlo dos veces fue con él.
Levana no había perdido a ninguno de los dos a los que amaba y la confusión de antes la volvía a atacar, pero con menos presión.
Después del encuentro en Hogsmade, Levana jamás volvió a ver a Sirius, pero eso no fue lo más relevante de haberlo perdido. Levana había quedado embarazada. A finales de curso Anne se enteró y de nuevo la ayudó. Remus, el mejor amigo de Sirius, pero también de Levana, estuvo rastreando a Black, pero no lo lograron encontrar por un buen tiempo (Hasta la fecha).
Salieron del colegio y Anne se hizo responsable de su amiga.
Hauquet le pidió al fin matrimonio a Levana, y al saber que estaba embarazada, de Sirius Black, a él no le importo, sino que se ofreció a cuidarla y cuidar al hijo como si fuera propio.
Entonces fue el momento de que Levana diera a luz.
La memoria del evento siempre ha sido algo cómica al recordar.
Al notar Levana que su hijo vendría en camino, le dijo de inmediato a Anne. Hauquet llegó algo tarde al hospital y se encontró con una escena algo… Excéntrica; Levana ya estaba en una habitación en el hospital de San Mungo. Pero para hallar habitación, fue el problema:
Anne corría por todo el hospital, pidiendo información sobre qué deberían de hacer en la situación.
Levana estaba histérica (no tanto como su amiga). Al entrar al hospital había leído en un gran letrero encima de un escritorio y una mujer vestida de blanco: SI NO ESTÁ SEGURO DE ADÓNDE DEBE DIRIGIRSE, NO PUEDE HABLAR CORRECTAMENTE O NO RECUERDA A QUÉ HA VENIDO, NUESTRA BRUJA RECEPCIONISTA SE ENCARGARÁ DE ORIENTARLO.
-¡Annelyne, ya basta!
Hauquet acudió a un lado de Levana mientras un sanador pedía registros a Hauquet, como el "padre" de la criatura.
-¿Usted es el padre?
-Emm…no. Digo, si… ¿Si?
Al final resultó que Annelyne después de la histeria que se llevó, fue la madrina de una hermosa niña con ojos azulados verdosos igual que Levana y su cabello (apenas visible) era igual de oscuro al de Sirius.
Viktoire, la primera hija de Levs.
Poco después contrajo nupcias con Hauquet, al igual que su amiga se casaba poco después con Amos Diggory.
Hauquet se convirtió en auror y en uno de sus viajes pudo encontrar algo sobre la vida pasada de Levana.
Su nacionalidad era rusa y eso pudo explicar muchas cosas en la mente de ella.
Hauquet y Levana tuvieron dos hijos; dos gemelos: Brendan y Brandon. Los dos eran palos opuestos, sólo de carácter, porque eran idénticos en tanto el físico. Unos meses más pequeños que Cedric, el hijo de Anne.
Levs se convirtió en la madrina del niño y siempre estuvo muy cercana a la familia de su amiga…
Levana salió de sus pensamientos.
Los niños habían ido con Hauquet a comer un helado, cerca de ahí.
Levana se mordió el labio, deseosa que todo saliera bien con su mejor amiga.
