Técnicamente este fic ya concluyó. Sólo quería agregar esto, para quienes estén leyéndolo, a modo de epílogo. Algunas cosas se relacionan con el capítulo final, si no lo has visto, de preferencia pasa de esto XD.
Gracias a quienes me han leído. En algún momento escribiré tal vez otro fic de este genial programa, pues tengo algunas ideas en proceso, y la propia naturaleza de la serie se presta a varias historias. Pronto vovleré a visitar Gravity Falls, quien sabe cuando, pues pronto volveré a clases, pero me daré tiempo...
Epílogo
Mabel esa mañana había anunciado muy animadamente la inminencia del cumpleaños de ambos, que coincidía con el fin del verano, y su regreso a Piedmont.
Mientras pensaba en ello, Dipper acompañaba a Ford a una expedición, que luego resultó ser hacia una nave extraterrestre que llevaba estrellada en un alejado lugar de Gravity Falls durante mucho tiempo. Al volver de la terrible aventura que tuvo con su tío abuelo al ser prácticamente cazado por una máquina de otro mundo proveniente del ovni, Dipper divisó una figura conocida a lo lejos.
No lograba recordar que significaba aquella presencia. El Mothman lo miró fijamente varios minutos antes de desaparecer rápidamente.
La criatura alada sabía que el infierno se dirigía al pueblo. Cuando eso sucediera, no podría contener a Bill por mucho tiempo. Debía continuar su auto impuesta misión. A la distancia, podía percibir el aliento de la desgracia avecinarse en muchos otros lugares. Eran señales más débiles que en aquel lugar de Oregon, pero ahí estaban.
- ¡Te lo dije, no hay lugar para los héroes aquí! – exclamó triunfante Bill Cipher, logrando amedrentar a Dipper, mientras incendiaba los tres diarios de Ford, el que ya había sido reducido a estatua de oro.
La página del diario 1 en la que se hallaba la figura del Mothman fue la última en arder.
- ¿Lo ves, mi viejo amigo? – pensó Bill - ¡tu estúpido plan no sirvió de nada! ¿en serio pensabas que con mensajes ambiguos ibas a lograr algo? ¡de nada te vale ser tan listo, si intentas hablarle a estos insectos!-.
Bill se acomodó orondamente sobre el trono hecho con los cuerpos petrificados de los habitantes del pueblo que una vez se llamó Gravity Falls…
Su séquito de maníacos interdimensionales aullaban de poder, lanzándose a la cacería de humanos, e incluso de los habitantes sobrenaturales de aquel lugar. Gnomos, Hombres-tauro, el Multioso, los duendes del mini golf, e incluso las bestias prehistóricas que se habían liberado tras el inicio del apocalipsis a pequeña escala, intentaron heroicas resistencias. Pero todo fue inútil…
- Yo nunca te voy a dejar…- resonaba la voz de Dipper en la mente de Mabel.
- Mentiras…- contestó Mabel con un susurro, desperezándose. Sería otra mañana radiante en Mabelandia, como todas en realidad.
- Hey, ¿qué hay nena? – preguntó una voz animada al lado de su cama.
- Dippy Fresh…vaya, no pensé verte tan pronto…- contestó Mabel.
Hasta que no aparecieron el verdadero Dipper, Soos y Wendy en el castillo, Mabel realmente llegó a ver a aquella criatura como si fuese verdaderamente su hermano.
Hasta que finalmente…aquel falso mundo tuvo que finalizar…
Dipper y Mabel. Stanley y Stanford.
Bill Cipher fue derrotado antes de poder desatar a nivel global el desastre.
Esta vez, el Mothman pudo ver con algo de alivio como el pueblo volvía a la normalidad. Lo sentía, incluso si se hallaba al otro lado del mundo.
En el pueblito, las cosas volvieron a la normalidad…aunque normalidad es un término relativo…más exacto sería decir que las cosas volvieron a la calma, con esa tácita convivencia entre los humanos, y los seres de pesadilla y ensueño que moraban los bosques…
Dipper salió de su casa. Una llamada a Mabel. Pronto se reencontrarían. Parecería que los cuatro meses que estuvieron lejos uno del otro se reducirían a nada.
- Bueno Mabel, nos vemos pronto…-.
- Así es Dip…oye, no vayas a despertar zombies ni nada por el estilo, ¿ok?-.
- Descuida – sonrió Dipper al móvil – los errores no se cometen dos veces…-.
O es lo que quiero creer…
En Virginia hacía más calor, pensó Dipper, sintiendo que le hubiese gustado tener su vieja gorra de vuelta. Un hombre de treinta y algo años tal vez se vería extravagante con una gorra que parecía de niño, pero no importaba.
El sol del atardecer le recordó un poco los viejos días en Gravity Falls.
Al caminar por una calle por la que pocos peatones transcurrían, sintió un raro escalofrío. Algo le dijo que debía alzar la vista al cielo.
La ingrata presencia. Las alas oscuras.
- ¿Ahora qué? – susurró Dipper.
Años después de la batalla en el pueblo, pudo recordar lo sucedido antes del desastre de la torre Cute Biker y el propio Weirdmageddon. Fueron memorias que por alguna razón, quedaron profundamente aisladas en su memoria, tal vez a consecuencia de haber quedado inconsciente, igual que Mabel, que también había olvidado…y vuelto a recordar algunos años después que Dipper. Fue tema de conversación recurrente por un tiempo para los "Gemelos Misterio".
Todo ese tiempo de relativa tranquilidad para los hermanos, alejados casi por completo de todo lo relacionado al mundo sobrenatural, fue más como la calma que suele preceder a la tormenta.
Y entonces, Dipper logró comprender en realidad el significado del mensaje del Mothman.
Las desgracias simplemente suceden, como decía Stan. Pero, en ocasiones…"guerra avisada no mata gente"
¿Cómo saberlo en realidad?
El plan del ya extinto Bill había sido anticipado por aquella sombría entidad. Algo que ni la Policía del Tiempo había logrado prever, sino hasta que fue demasiado tarde.
- Dime…¿qué pasa ahora? – dijo Dipper, subiendo algo más la voz.
El Mothman desapareció de nuevo. En la mente de Dipper resonó un nuevo dato.
Virginia…igual que hace mucho tiempo…otra vez…
Dipper no dudó un instante. Tomó el teléfono, y volvió a hablar con Mabel. Ahora, a pesar de lo confuso del nuevo mensaje, sabía que debía interpretarlas apropiadamente, cual si fuesen los códigos de los antiguos diarios de Ford.
- Mabel…es urgente…necesito contarte algo…-.
FIN
